Holaaaas! Muchos dicen que esperar una semana es mucho! Ok! Escribo lo más rápido que puedo. Una semana es el tiempo máximo, si no lo puedo subir antes, no se. No se desesperen! :)

Ah y una cosa: Las heladeras a prueba de fuego (o neveras) si existen, "pero
son las que se venden a empresas de transporte para los transatlánticos ya que
hay riesgo de que el barco se incendie casi todo en el es a prueba de fuego." Palabras de: el inmortal Anazoy23. Gracias por el dato :)

Bueno ahora el capítulo. Se llama: Ascensor y preguntas

Las cosas habían cambiado un poco después de unos días. Carly ya no se preocupaba por la idea de que Sam y Freddie pelearan, sino porque ellos básicamente no se hablaban y no sabía porque. Se ponían las esposas pero no hablaban, ni siquiera se miraban. Ya no mandaba a Gibby a vigilarlos, ella se quedaba con ellos todo el tiempo que podía. Y notaba muchísimo la incomodidad entre ellos.

-¿Qué les pasa? –pregunto Carly desesperada.

Los chicos no respondieron. Iban a hacerlo y a explicarle la situación. Pero, ¿cómo iban a explicar algo que ni ellos mismos entendían bien? A Sam se le ocurrió mentir, pero se sentía mal haciéndolo así que no dijo nada.

Carly se sentía mal. No podía creer que sus amigos siguieran ocultándole cosas. Decidió dejar alguno de ellos decidiera explicarle antes que preguntar, pero siempre que les hablaba, lo hacía con un tono molesto. Ese enojo no se le iba a pasar rápido. Y los chicos también notaron los sentimientos de la castaña.

-Carly… ¿estás bien? –pregunto Sam.

-Si claro, estoy completamente bien, no es que este enojada con mis amigos porque me oculten cosas, no. –respondió sarcástica la morena.

Rubia y castaño se miraron. Estaban decididos a contarle lo que había pasado, aunque no estuvieran seguros de lo que había pasado.

-Bueno… ella… -empezó Freddie.

-Yo… -seguía Sam.

Pero en ese momento entro Spencer con un peluche gigante de panda. Así que Sam y Freddie aprovecharon la situación para huir por el ascensor.

-Adiós Carla –saludo Sam.

-¡Pero…! –grito enojada. –¡Gracias Spencer!- y se fue enojada a su habitación.

Spencer se quedó confundió cargando su enorme peluche, pero tomo eso como normal y siguió caminando hasta su habitación.

Con Sam y Freddie…

Cuando vieron a Spencer, supieron que debían correr, así que lo hicieron hacia el ascensor. Iban con las esposas puestas, así que llegaron rápidamente al ascensor, juntos. Decidieron bajar hasta la recepción, quitarse las esposas e irse cada uno por su lado, pero el Universo, el destino,(N/A o una escritora despiadada como yo xD) tenía otros planes para ellos.

Mientras estaban bajando lentamente por el elevador, Sam y Freddie trataban de no mirarse, pero sentían que debían. Cuando Freddie estaba a punto de decir algo, el ascensor paro y las luces se apagaron. La luz en el piso 6, donde estaban bajando en ese momento, se había cortado, y como resultado, los había dejado encerrados en el elevador.

-¿Qué demonios? –Pregunto Sam -¡No puede ser!

-¡Esto nos tenía que pasar a nosotros! -protesto Freddie.

-Lo sé. A lo mejor la luz vuelva rápido. –dijo la rubia con esperanzas.

Pero no fue así. Cinco minutos. Diez minutos. Quince, veinte, media hora… La luz no pensaba volver por alguna razón en particular.

Los chicos ya empezaban a desesperarse. La llamada para emergencia del ascensor no funcionaba y sus celulares no recibían señal para poder pedir ayuda a alguien. Si bien las luces no funcionaban, podían ver sus rostros perfectamente y el de cada uno emanaba el mismo sentimiento: incomodidad.

Estuvieron dándose la espalda unos diez minutos más, hasta que finalmente se decidieron a hablar del beso.

-Sam…¿puedo preguntarte algo?

-Ya lo hiciste –respondió la rubia.

-¡Sam! –protesto el castaño.

-¡Ya! ¿Qué quieres preguntarme?-respondió Sam, ya sabiendo perfectamente la respuesta de Freddie.

-Tu…Tu… -Freddie no podía seguir por el nerviosismo.

-Yo…¿Qué?

-Tu…¡Rayos! ¿Por qué me besaste? –pregunto al fin el castaño.

La rubia se quedó mirando el techo unos segundos. En realidad no quería responder y ella misma no tenía una respuesta ante la incógnita. No sabía bien porque lo había hecho. Su fin había sido para que se callarla, calmara y para poder sacarle esas estúpidas esposas. Pero…¿había una intención más profunda que esas para besarlo? Ella creía que no, pero en el fondo de su cabeza, había una voz que le replicaba que no estaba siendo sincera consigo misma. Tal vez si había una razón más profunda para querer besarlo, pero no quería admitirlo. ¡No podía ser cierto! ¡No podía ser que Sam Puckett pudiera de alguna manera…! ¡No! ¡No es verdad! En su cabeza se armaba una pelea interna que no la dejaba pensar claramente. El orgullo y sus agallas se debatían entre sí para responder la pregunta que le había hecho Freddie. Algo tenía que responder.

-¿Sam? ¿Estas bien? –pregunto Freddie preocupado.

Su amiga no había respondido, y podía verla nerviosa. Y eso nunca había pasado: nunca había visto a Sam Puckett sin habla y tan nerviosa por algo tan simple como una pregunta.

Con Carly y Spencer…

A Carly ya se le había pasado su enojo con Spencer y bajo para ver como su hermano se había quedado dormido en su panda gigante. Lo despertó, para que fuera a dormir a su cama y no en el peluche. Spencer gruño, pero Carly insistió y logro despertarlo.

-¿Qué pasa? –pregunto el mayor de los Shay con tono somnoliento.

-Nada, solo te quedaste dormido en un panda gigante en medio del living –le explico la castaña con una media sonrisa.

-Ah - respondió Spencer comprendiendo. –Oye…¿Por qué te enojaste conmigo cuando vine?

-Es que… Sam y Freddie me iban a explicar porque estaban tan raros, pero justo apareciste y ellos aprovecharon para salir huyendo.

-Oh. ¿Tu porque crees que se comporten así? –pregunto el castaño.

-Seguro me ocultan algo. ¿Recuerdas la vez que descubrí que se habían besado?

-¿Cómo olvidarlo? –respondió Spencer recordando.

-Bueno ahora están actuando de la misma manera. Están evadiéndome. Yo siempre les cuento todo. ¿Por qué ellos no hacen lo mismo conmigo? ¿Es que, acaso, ya no confían en mí? –pregunto Carly apenada.

-No es eso Carls. Ellos confían en ti, eres su mejor amiga en el mundo. Tal vez, se sientan muy incomodos estando juntos y eso es tal vez lo que afecta expresarse contigo –explico Spencer en tono serio. Cuando él hablaba así, Carly sabía que él tenía toda la razón del mundo.

Con Sam y Freddie…

-Freddie, mira…Yo… -el orgullo había ganado la batalla interna y la rubia estaba tratando de disimularlo lo más que podia –No sé, porque te bese, simplemente no lo sé. Solo quería quitarte esas esposas y se me ocurrió que la única manera de calmarte era besarte. Lo siento.

-¿Por qué lo sientes? Tu lograste sacarme esas esposas. –respondió Freddie. "Y aparte me gusto que me besaras" pensó Freddie, pero creyó que era conveniente guardárselo para si mismo.

-Si pero, deje que la incomodidad se apoderara de nosotros. Yo no quiero eso. –explico Sam.

-Bueno, hagamos un trato. Le diremos a Carly que nos llevaremos bien sin estas esposas, le explicaremos lo que paso e ignoraremos el hecho de que me besaras. ¿ok? –pregunto el castaño.

-Ok –respondió la rubia con una sonrisa.

-De acuerdo –respondió el castaño, aunque en realidad le hubiera gustado decirle otra cosa a su eneamiga.

Finalmente la luz volvió al piso 6 y pudieron seguir avanzando con el ascensor. Dijeron que lo mejor sería hablar con Carly sobre el beso, en ese momento, así podrían volver las cosas a la normalidad entre los tres. O algo parecido a la normalidad.

Cuando llegaron al departamento ocho encontraron una bienvenida que no esperaban. Apenas Carly los vio, corrió y los abrazo.

-¡Lo siento, lo siento, lo siento! –se disculpaba la castaña mientras los abrazaba.

Los chicos estaban sumamente confundidos pero Carly, se seguía disculpando:

-¡… siento haberlos esposado en primer lugar y obligarlos a estar juntos, cuando se que casi no se toleran!- ¿Qué no se toleraban? Bueno, Carly no tenía idea de lo que hablaba.

-Bueno, gracias… y hablando de no tolerarse. Carly hay algo que tenemos que decirte –empezó Sam.

-¿Qué?- pregunto un tanto preocupada.

-Nosotros, bueno mejor dicho yo…-siguió Sam.

-Sam me beso. –termino Freddie.

Carly se quedó un poco pasmado pero luego comenzó a reírse. Sam y Freddie la miraban confundidos. ¿Qué estaba pasando?

-Ya díganme, en serio ¿que pasa?

-Es en serio Carly –dijo Sam.

-¡En serio! ¡Sam me beso! –dijo Freddie.

-¡¿QUE?! –pregunto Carly. Ahora estaban seguro de que Carly les creía.

¿Qué pasara? ¿Carly reaccionara bien o mal? Descúbranlo en el próximo capítulo! :)

Nos vemos :)

Si soy una malvada lo se ;)

Una cosa. Por como escribo ¿Cuánta edad me dan? Solo estoy curiosa! :)

PD: en la parte que Sam y Freddie le explicaban a Carly que se habian besado, mi hermano justo cambia al Nickelodeon y estaban pasando iKiss!
Jajajajaj coincidencias del universo!

Besos!