Capitulo 4:

Laxus al escuchar aquellas palabras, decidió, intentar lebantarse por su cuenta, y salir de allí como pudo hacía el gremio, Mirajane, que se había quedado en blanco ante tal reacción, se levantó también del suelo, y decidió dirigirse hacía el gremio.

Una vez llegaron los dos al gremio, Makarov, llamó a su nieto Laxus, para hablar con el en privado.

Makarov: Laxus, no te voy a echar, muchos te siguen queriendo, pero sí te prohibo participar en el desfile de Fairy Tail

Laxus: Tssk, Me lo había imaginado.

Makarov: Porqué eres así?

Laxus: No lo sé... Abuelo, lo siento...

Makarov: No es a mi a quién debes pedir perdón, es a Mirajane.

Después de la larga conversación que tubieron abuelo y nieto, salieron los dos, anunciando la prohibición de Laxus para participar en el desfile, todos se quedaron más tranquilos de que Makarov no lo hubiera expulsado, aunque Mirajane, estaba realmente preocupada por Laxus.

Los dias pasaban y el desfile se acercaba, Todos preparaban sus carrozas, y trajes, los trajes de las chicas, ivan a ser de Conejitas Sexys, cuando los chicos veian esas cosas tan hermosas babeaban.

El de los chicos, el traje iva a ser de Dragones, en honor a todos los Dragon Slayer de Fairy Tail, Claro que cada chico iva de distinto color.

En estos dias Mirajane no había dejado de intercambiar miradas con Laxus, cuando sus ojos se encontraban, se sonrojaban.

Todos estaban Felices y tranquilos en Fairy Tail, hasta que un gremio Troll (Sí, me he inventado un nuevo estilo de Gremio, a los cuales les gusta bromear mucho xD) Tiró una bomba, cerca de la puerta de fairy Tail, los magos no tubieron tiempo a reaccionar, así que la puerta salió volando.

El trozo más grande de puerta, se dirigía a Mirajane, Laxus, rápido como el rayo, se lanzó sobre Mirajane, dejando, que el trozo de puerta le diera a el en su espalda, esta empezó a sangrar.

Mirajane al ver la sangre, corriendo abrazó a Laxus, tocando su herida, para notar lo profunda que era, Llamó a Wendy, para que lo ayudara, la pobre niña, hizo lo que pudo, pero no lo pudo curar del todo.

Mirajane, sin dejar que nadie se acercara a Laxus, decidió cargarlo y llevarlo a la infermeria de la segunda planta del gremio.

Ella misma se encargó de vendar la herida y desinfectarla, también logró bajar totalmente la fiebre de laxus.

Laxus al verse con más fuerzas para hablar decidió romper el silencio.

Laxus: Mirajane... Lo siento...

Mirajane al oír eso...