Capitulo 4 Secretos, verdades y cosas extrañas.
Hinata comenzaba a despertar, se levantó bruscamente de la cama donde se encontraba, estaba un poco asustada, se detuvo en seco mientras asimilaba todos los cambios que estaban pasando, recordó el combate y se alegró un poco al saber que estaba bien y que había sido un resultado algo favorecedor.
Temari entraba a la habitación donde se encontraba la Hyuga mientras veía que Hinata ya se encontraba despierta y lucía confundida.
─Hinata chan, que bien que hayas despertado… ¿Cómo te sientes? ─ Preguntó la rubia
─bi…ien gracias algo adolorida pero bien… y ¿cómo esta Kankuro-sama?─ Cuestionó Hinata
─Tranquila, es un idiota, pero él está bien─
─me ale..legro─ dijo Hinata con la cabeza un poco baja
Gaara estaba en el pasillo fuera de la habitación en espera de Temari, de cualquier modo no tenía nada mejor que hacer y su hermano mayor también se encontraba ahí… Sin embargo no quiso entrar a la habitación de la nueva chica, le fastidiaba la idea de involucrarse demasiado siempre estaba en constante evasión.
─ Por cierto el doctor ha dicho que se quedaran un poco más, solo por rutina, Kankuro no suele respetar suscripciones médicas y en esta ocasión tiene que hacer caso.
─Ha..ai, gracias─ contestó la ninja de la hoja.
─Bueno me voy, que sigas recuperándote me despediré de mi hermano Baka─
─Adiós TEMARI- san─
─Por cierto no es necesaria tanta formalidad, ahora formas parte de nosotros─ Comentó la joven de la arena mientras volteaba a verla.
─Gracias.. Tem..Temari-chan─
Temari salió de la habitación, y Hinata se tumbó lentamente en la cama quedando inmersa en recuerdos y pensamientos que la embargaron.
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El tiempo como siempre transcurría rápidamente, ya había pasado más de tres meses de la partida de Hinata a Suna. Hiashi-Sama habló con Kurenai un día después de que Hinata se marchase a Suna, A la antigua maestra de su hija sólo se le informó que la muchacha estaría fuera y que la descartara del equipo 8 indefinidamente, el no dió más explicación; sólo que era por asuntos internos del clan Hyuga, por lo que mujer no pudo exigir ahondar más el tema, Kurenai sabía lo indescriptible que lograba ser el clan Hyuga.
Kiba y Shino estaban consternados ante el abandono tan repentino de Hinata, llegaron a pensar que la escondían porque no creían en ella, pero eso era aun más alarmante ya que sabían lo estricto que era Hiashi, siempre presionando a Hinata.
Los demás equipos no tardaron mucho en darse cuenta de la ausencia de la chica, así que todos por curiosidad o verdadera preocupación le preguntaban a sus compañeros de equipo que cómo aquellos curiosos tampoco sabían nada… Sólo el equipo 9 se abstuvo de indagar el tema, todo por Neji, ya que tanto Lee como Tenten sabían que a él le molestaba tanto alarde sobre el tema.
Era increíble que Naruto siendo tan comprometido con los problemas ajenos no se inmiscuyera para ayudar a Hinata y todo gracias a la promesa que le hizo a Sakura de entrenar para ser más fuerte y traer de vuelta a Sasuke.
Pero había alguien, el único que podía aclararle esa duda al incompleto equipo 8 y que evadía el tema. Sí, sólo él podría decirles que había pasado con su amiga.
─Venga, tenemos que encontrar a ese tipo, no es posible que no hagas algo… ¿acaso no estás preocupado?─ Decía Kiba mientras pasaban frente a Ichiraku ramen
─Claro, pero de qué nos serviría, a él nunca le importo su prima ¿crees que nos diría algo? De cualquier modo esta anocheciendo, esperemos hasta mañana… ─ Afirmó Aburame
─ ¡Pero tenemos que hacer algo!─ Amenazó Kiba
Neji pasó caminando en sentido contrario a ellos, el Hyuga se dirigía a la mansión, Kiba al verle le siguió instintivamente y le detuvo con brusquedad.
─Hey, tú, espera─ Gritó el joven de afilados colmillos
Neji no volteo ante el llamado, reconoció aquella voz pero como siempre no estaba de ánimos para dar explicaciones y siguió caminando sin darle importancia
─Demonios ¿que acaso no has escuchado? Venga detente─
─ ¿Qué quieres?─ Preguntó el genio ante tanta insistencia
─Claro, así cómo Hinata no iba a desaparecer como si nada, si tiene un protector de mierda─ Dijo sarcásticamente el entrenador de canes.
─Basta Kiba, sólo pregunta lo necesario─ Intervino el chico de gafas oscuras
─Ya veo es por Hinata-sama, ¿acaso les gustaría saber dónde está cierto?─ Dijo Neji con tono fastidiado y burlesco
─Claro está, ¡Anda! dinos que sabes de ella, te lo pido─ Contestó Kiba algo suplicante
─Veo que le tenéis aprecio, aunque no creo que ella siendo tan débil merezca la preocupación de alguien─
─ ¡Tú no entiendes! Sólo dinos y te dejamos en paz ─
─ Vale, son en extremo fastidiosos, para ser sincero ni yo mismo lo sé todo, sólo hay rumores que se escuchan en la mansión y lo único cierto es que ella ahora mismo está en Suna, el motivo no estoy seguro de saberlo.
─ ¿Suna? ¿Estás de broma cierto? ¿Qué diablos está haciendo ella ahí?─ Cuestionó alarmado el chico perro.
─eso tampoco lo sé, supongo que fue estrategia de Hiashi- sama al ver la presión del consejo. Qué se yo─ Dijo Neji
─VALE gracias, te dejamos en paz─
Neji siguió su camino en cuanto Kiba pronunció aquella última oración dejando al resto del equipo 8 en total consternación.
La única que tenía noticias de Hinata durante todo este tiempo había sido Sakura, su mejor amiga; obviamente la peli rosa no dijo nada por cuidar a la Hyuga; ya que ella sabía las consecuencias que podrían haber si la información se infiltraba, la única manera de comunicación había sido por medio de mensajes que eran enviados con la ayuda de Denka, un gato ninja; ya que a Hinata se le negó tener contacto con la hoja, por su propio bien según su padre y Kukazu, ya que podría amenazar su seguridad y en el peor de los casos crear falsas ideas de traición o rebeldías. Y como estaban las cosas en Konoha no sería difícil crear ese tipo de chismes.
Neji llegaba a la casa Hyuga, se sentía tan extraño; no podía creer que esas palabras tan sentimentales que mencionó Kiba le estuvieran calando, daba por hecho que Inuzuka estaba equivocado, pero le molestaban tanto...
¨¡Maldito perro; que le importa si soy un buen protector!… ¡QUE LE IMPORTA!¨─ Se decía para sí mismo.
No era posible que detrás de todo aquello hubiera algo mas, tal vez un poco de vieja culpa y algo de cariño infantil que se enterró en el tiempo, y todo ese tiempo viviendo en una mentira, no era cierto que a él no le importa en lo mínimo la situación de la heredera , sólo que; ¿el qué podía hacer?, toda su vida fue ensañado a ser el perro que obedecía al amo, pero hasta un perro fiel se cansa y llega a morder, y eso es lo que había hecho, por eso en aquella ocasión del examen, descargó sus frustraciones; desde la muerte de su padre hasta el resentimiento que le tenía a la heredera tratando de herirla sin saber que era él, el más herido de todo aquello.
¨De cualquier modo, ahora no puedo hacer nada, como siempre.¨─ Se afirmó el joven Hyuga tratando de olvidar lo que le pasaba.
Neji ya se encontraba en su habitación, poco tiempo después se quedó dormido meditando todo aquello tan extraño que ni siquiera tuvo tiempo de asimilar la verdad… Sí la quería.
