Capítulo IV: Estas en otra parte del Mundo, no sabes quién eres ni siquiera de cómo llegaste a ese sitio, te preguntas: "¿Qué hago?" Bueno, la única opción es tan solo tener paciencia y luego preguntar y responder, por sí hay preguntas al respecto.
Tienes tan solo dos opciones para saber qué estás haciendo en esa región, alejada de toda civilización y seguridad, te preguntas qué haces ahí y entonces tu mente formula dos respuestas:
a) Entras al pánico.
b) Aceptas la oferta que te darán.
Eddy estaba bastante desconcentrado, ya que no se acordaba de nada, solo de su nombre, quien, gracias a Eirin, pudo volver a recordarlo, pero aún no conocía a nadie de ese lugar.
- ¿Dónde estoy? Preguntó Eddy, quien no podía creer en donde estaba, se encontraba confundido y perdido, le dolía aún el cuerpo y la medicina de Eirin le estaba haciendo efecto pero aún así se sentía bastante herido con respecto a su lado psicológico.
Justo en ese momento, Reimu quien estaba sentada en una de las sillas, se encontraba allí sola, pero Marisa entró poco antes de que volviera Eddy en sí y las demás permanecían en la sala de la casa, el chico de Canadá, a pesar de encontrarse a salvo, él temía de que fuera algún enemigo o amenaza que fuera a atacarlo, pero en ese momento, la Miko le extendió su mano y lo ayudó a levantarse.
- Tranquilo, ya estás a salvo y alejado del peligro. Le respondió la Sacerdotisa.
- ¿De qué rayos está hablando? Quiso saber Eddy y en ese momento recibió un golpe en la cabeza por parte de Reimu, quien llevaba su vara para castigarlo, por las dudas, si habían insultos o blasfemia hacia ella.
- Fue solo una advertencia, la próxima será fuerte en serio, no se debe levantar la voz, más que encima se encuentra en el Templo de la Familia Hakurei.
- ¿Cómo llegue aquí? No lo recuerdo, solo sé que estaba cayendo y nada más. Recordó hasta donde pudo el chico y en ese momento, Reimu reconoció lo que Eirin le había contado al respecto: Eddy sufría de amnesia y no podía recordar lo último que había hecho.
- Su nombre es Eddy Cobberplot, ¿no es así? Quiso saber Reimu, mientras que preguntaba por su nombre.
- Sí, ese es mi nombre. Dijo el chico y en ese momento, la Miko lo condujo hacia los exteriores de su templo, hacia el balcón que estaba dispuesto en el lado Oeste del lugar, allí la chica con Marisa lo llevaron afuera para que mirara el sitio en el cual él estaba allí.
- Cobberplot Eddy, bienvenido a Gensokyo. Le dio la bienvenida Reimu al chico a ese Mundo mágico.
