Grax otra vez x tus reviews N. Cullen7!!!! Que bueno q te esté gustando, me animas a seguirle, por cierto q observadora eres!!! ese detallito de q Jeremy estaba en su cuarto cuando dijo q iba a la fabrica pueeees... la verdad se me pasó jijiji pero grax x decirmelo. Aqui te dejo el 4° cap y ojala te siga gustando, cuidate muxooo!!!

Chapter 4: Revelaciones

-¡Nada como una buena comida luego de sobrevivir con un desabrido pan tostado y gelatina sin sabor!- exclamo Odd al entrar a la cafetería en la mañana. Habían pasado todo el día anterior en el hospital, pero el señor Delmas había ido a firmar su alta esa mañana.

-Solo estuvimos un día en el hospital- dijo Ulrich, pero sonrió ampliamente al ver que Rosa le llenaba su bandeja de un rico estofado, puré de papa y salchichas asadas.

-Un día es una eternidad sin poder probar las delicias de Rosa- le contestó Odd -¡Rosa! Hoy amaneciste mas radiante que nunca- dijo el rubio al pararse frente a la cocinera dedicándole su mejor sonrisa y guiñándole un ojo.

-Odd querido- lo saludo ella- que gusto que ya estén de vuelta. Aquí tienes una ración extra y pudín de chocolate

Los chicos con sus bandejas llenas buscaron un lugar. Ni bien Ulrich había pinchado una salchicha Odd ya se las había comido todas y empezaba a devorar su estofado.

-Mif'ha eds Agh'lita- mascullo Odd lo mejor que pudo teniendo la boca llena

-¿Qué? –dijo Ulrich

-Hola chicos- dijo sonriendo Aelita al sentarse con ellos- ¿de vuelta a las andadas?

-Míralo tu misma- Ulrich señalo a Odd relamiéndose.

-¿Te dieron pudin de chocolate?- exclamo Aelita mirando el plato de Odd y luego miro su plátano de postre

-Se cómo utilizar mis encantos, pero descuida princesa, te puedes comer el mío.

-¿Jeremy no bajo a recibirnos?- pregunto Ulrich mirando a su alrededor

-Probablemente no se ha dado cuenta de la hora- explico Aelita sonriéndole, ahora que sus amigos estaban de vuelta se sentía mucho mas tranquila- pasé a su cuarto antes de bajar pero estaba dormido y se veía tan…. Tranquilo que… no quise despertarlo- termino de decir la chica sonrojándose un poco, Ulrich y Odd se miraron suspicazmente- eh… bueno, ha estado investigando el por que los algodones los afectaron de esa manera.

-¿Y que averiguó?- quiso saber Ulrich

-Por lo que entendí –comenzó a explicar Aelita –los algodones son el virus múltiple que creó Jeremy para acabar con XANA, y esa era su única función… pero "algo" –añadió haciendo comillas en el aire –lo despertó y ahora es autónomo igual que el viejo XANA, pero mucho mas fuerte…

-¿Mas fuerte que XANA? –se burló Odd –Si lo único que ha hecho fue hacer explotar la caldera, suponiendo que lo hizo el virus, y hacer estallar un transformador de luz… no se puede decir que eso sea de lo más peligroso.

-Les hizo daño a ustedes –continuó la chica con gesto sombrío –eso es lo peligroso. Si el nuevo virus es autónomo ahora sabe que queremos acabar con él y por eso no nos dejo desactivar las torres.

-¿Qué hay de la torre verde? –preguntó Ulrich

-La torre verde es la que activó el mismo virus y por medio de esa puede activar las torres de color morado –respondió Aelita

-Entonces es pan comido- dijo Odd- lo único que tenemos que hacer es ir a Lyoko, desactivar la torre y problema resuelto

-Se puede decir que si- contesto Aelita –pero si ese virus puede atacar nuestros cuerpos mientras estamos virtualizados no va a ser tan fácil…

La campana de inicio de clases sonó y los tres abandonaron la cafetería para encaminarse a su salón. Jeremy ya los esperaba dentro y saludo a sus amigos con una palmada en la espalda para luego sentarse y escuchar una aburrida lección de literatura en la que ninguno prestó atención. Ulrich miraba una abeja que revoloteaba afuera de la ventana y se sonrojo al recordar cuando Yumi y el estuvieron atrapados en el baño; Odd hacía una caricatura especialmente grotesca del profesor de historia; Jeremy trabajaba con su laptop por debajo del escritorio y Aelita pensaba en sus visiones, no le había comentado a nadie de ellas pero la tenían algo preocupada, entonces metió la mano en su bolsillo y sintió el envase de pudin de chocolate que le había regalado Odd y que aun no se comía, lo volteó a ver mientras el chico seguía absorto en su dibujo y sonrió sintiendo una curiosa punzada en el estomago. Luego de otras cuatro horas de clases mas la campana sonó indicando la salida.

-¡Ulrich! ¡Odd!- gritó Yumi alcanzando a sus amigos en el pasillo- ¿Cómo les fue en su regreso a Kadic?

-No se que preferiría- le contestó Odd masajeándose el cuello- si aburrirme en una sala de hospital o aburrirme en un salón de clases.

Sus amigos rieron. William paso junto a ellos y se despidió de Yumi con un gesto antes de alejarse caminando con aire un poco deprimido. Ulrich lo miro de reojo.

-Luego los alcanzo –dijo el chico antes de alejarse corriendo tras William. -¡Oye William!

-¿Ulrich? Hola…- dijo William extrañado de que Ulrich lo saludara

-Bueno yo…- murmuro Ulrich- yo quería agradecerte por…

-¿La sangre?- continuó William sonriendo- supongo que suena tétrico decir "gracias por la sangre" ¿no?- William se echo a reír pero Ulrich solo sonrió tímidamente- no te preocupes Ulrich- le dijo el chico dándole una palmada en el hombro- habrías hecho lo mismo por mi, lo importante es que ya estas bien.

-¿Estoy alucinando?- pregunto Yumi mientras observaban la escena desde el pasillo

-Creo que todos alucinamos- dijo Odd frotándose los ojos –Bien ¿Cuándo iremos a Lyoko?

-Nadie va a ir a Lyoko hasta que sepa bien que a ninguno le va a pasar nada- exclamo Jeremy tajantemente, pero en ese instante se escucho una alarma desde su mochila. La abrió y saco su laptop. -¡Lo que faltaba!- gruñó – hay una torre activada… con esta ya suman tres.

-Tenemos que ir a Lyoko Jeremy- le susurró Yumi- no podemos arriesgarnos a que suceda algo mas grave en la ciudad

-Pero…- protesto el chico

-Tu tranquilo Einstein- lo animo Odd palmeándole la espalda- tendremos cuidado.

En ese momento comenzó a llover copiosamente. Todos los estudiantes corrían a refugiarse a los pasillos y otros se echaban a correr camino a sus casas. Ulrich y William los alcanzaron.

-Ulrich, hay un…- comenzó a decir Aelita, pero se detuvo al ver a William. La lluvia comenzaba a arreciar hasta el punto en que parecía que les caía una cubetada de agua tras otra. Completamente empapados llegaron al pasillo.

-¿Sera cosa de XANA-2?- preguntó Odd en voz alta debido al ruido de la lluvia, que para entonces ya se había convertido en tormenta.

-¿XANA-2?- preguntaron sus amigos

-Con tanta lluvia no puedo pensar en un nombre original para esos algodones- se defendió Odd.

-Ninguna tormenta se forma de la nada tan rápido aquí en la ciudad- corroboró Jeremy –debe ser XANA-2

-¿XANA-2? –preguntó William, se habían olvidado de que estaba con ellos. De pronto frente a ellos cayó una cascada de agua desde el techo del edificio y comenzaban a escucharse gritos desde adentro de los edificios -¿XANA está atacando de nuevo?- continuo preguntando el chico.

Los demás miraron a Yumi, quien se quedo sin nada que decir. No tenía intenciones de dejar entrar a William a luchar de nuevo contra un virus de computadora, pero tampoco le gustaba que el pobre hubiera estado un poco deprimido desde que había regresado a la tierra.

-Yo me quedare con William y trataremos de ayudar a los demás- propuso Ulrich luego del incomodo silencio- ustedes vayan a la fábrica- y entró con William al edifico en el que se refugiaban. Los restantes se echaron a correr en dirección a la fábrica, pero debido al agua no podían ver nada.

-¡Tómense de las manos o nos perderemos!-gritó Yumi cubriéndose la cara con un brazo para intentar ver un poco mejor. Yumi tomo la mano de Jeremy, él tomo la de Aelita y ella sujetó a Odd mientras se internaban en el bosque para tomar el pasaje de la alcantarilla. Cuando por fin llegaron a la fábrica faltaba poco para que el agua del rio comenzara a desbordarse.

-¡Démonos prisa!- los apuró Jeremy cruzando el puente primero. Yumi y Odd lo siguieron pero Aelita se resbaló y patino hasta llegar al borde del puente.

-¡Aaahh!- gritó la chica antes de caer al agua. Odd regreso sobre sus pasos al ver a Aelita caer.

-¡Ya voy princesa!- gritó antes de arrojarse al agua detrás de ella.

-¡Jeremy, Aelita cayó al agua!- advirtió Yumi. Jeremy volteó asustado y arrojo al suelo su mochila con su laptop, que ya debía estar arruinada por la lluvia, dispuesto a arrojarse al agua también, pero Yumi lo detuvo. –Odd ya fue por ella, y si te arrojas también nos perderemos todos- la japonesa suspiró preocupada mirando hacia la academia – Hiroki… Ulrich…


-¿Qué esta pasando?- chillaban los alumnos de la academia al ver que desde las escaleras empezaba a caer agua.

-¡Rayos!- gruñó William ayudando a levantarse a la profesora Hertz, que había resbalado por 5 metros de distancia y tirando a un par de alumnos como pinos de bolos- Ni siquiera podemos decirles que salgan de la escuela, allá afuera esta peor.

-Esto se va a inundar- dijo Ulrich- lo mejor será intentar que todos llegamos a una parte alta antes de que nos caiga una cascada desde el techo.

Los dos chicos comenzaron a sugerirles la idea a los demás y los ayudaban a subir.


-¡Jeremy! ¡Yumi!

-¡Es Odd!- dijo Jeremy al escuchar la voz de su amigo. Lo vieron agitando un brazo a unos cuantos metros de donde estaban ellos con Aelita sujeta al cuello de él y corrieron a ayudarlo.

-Lo siento- se disculpo Aelita luego de que hubieran subido al puente.

-No fue tu culpa- le dijo Jeremy tomándola de la mano- ahora si hay que apurarnos. Si el agua se desborda del rio inundara la fábrica… y la supercomputadora también.

Se apresuraron a llegar al elevador y de ahí Aelita, Yumi y Odd corrieron a los escáners mientras Jeremy se sentaba frente a las pantallas.

-Recuerden tener cuidado con los algodones- dijo Jeremy mientras su amigos entraban a los escáners completamente empapados. – Transmitiendo… escaneando… ¡Virtualización!

Los tres aterrizaron en Lyoko justo en el sector del bosque

-Parece estar despejado- dijo Yumi mirando a su alrededor

-No se confíen- contestó la voz de Jeremy – la torre que se activó esta a 32° al este de su posición.

-¿No nos mandas un taxi?- preguntó Odd

-Se los debo, o trabajaba en los vehículos o en la vuelta al pasado y creo que tendremos que hacer una después de esto…

-Me adelantare- dijo Aelita desplegando sus alas mientras sus dos amigos corriendo detrás de ella.

-Espera Aelita- exclamo Jeremy preocupado- es mejor que no se separen….


-¡Ulrich! Esto no está funcionando- comentó William como quien no quiere la cosa mientras un chorro de agua les caía justo en la cabeza. La mayoría de los chicos y profesores estaban con ellos encerrados en el piso superior de la biblioteca, que se suponía debía estar protegida de las lluvias, pero Herb en un ataque de claustrofobia había arrojado un gran diccionario contra una ventana para romperla y ahora Ulrich y William, en un intento por detener el agua habían puesto una mesa para tapar la ventana, pero el agua seguía encontrando la manera de entrar.

-Me doy cuenta- Ulrich ya se estaba poniendo de malas. Tenía a Sisi colgando del cuello desde hacía más de un cuarto de hora mientras la escuchaba gimotear "No quiero morir" o "El agua está arruinando mi peinado" – ojala los demás se den prisa…


-¡Jeremy, veo la torre!- gritó Aelita cuando divisó la luz morada al final de un largo pasillo.

-¿No creen que fue demasiado fácil?- preguntó Yumi corriendo tras Aelita- ¡Auch! Olvida lo que dije…- se respondió ella misma frotándose un brazo al recibir un disparo, se giro para ver a su atacante… -¿Jeremy?

-¿Qué pasa?- contestó este

-¿No habías dicho que XANA ya no existía?- preguntó a su vez Odd

-Ya no existe- dijo Jeremy

-¿Entonces porque tenemos dos garrapatas y una tarántula frente a nosotros?- gruñó Odd – Gracias por advertirnos ¡Flecha laser!

-¡No puede ser!- se sorprendió Jeremy- Ni siquiera aparecen en la pantalla…

-Ten por seguro que no los estamos imaginando- dijo Yumi arrojando sus abanicos y destrozando a una garrapata.

-No… no lo entiendo…- balbuceo Jeremy tecleando mas deprisa que nunca- ¿Cómo es que hay un monstruo de XANA si XANA ya no existe?

-¿Estas seguro Einstein?- dijo Odd lanzando una flecha laser y acabando con la segunda garrapata –Espera… tienen algo diferente –observó el chico –en lugar de un circulo con el ojo de XANA está el triángulo del sector 5

-¿Triangulo del sector 5? –Repitió Jeremy –Nunca nos habías dicho nada de un triangulo. Es importante que no omitas ningún detalle Odd ¿De que triangulo hablas?

-Cuando Aelita y yo fuimos al sector 5 encontré un triángulo que se parecía un poquito al ojo de XANA y… bueno lo toqué –respondió Odd, pero se interrumpió al recibir un disparo de la tarántula –Este no es el momento de platicar Einstein ¡Flecha laser! –gritó el chico acertando en la cabeza del monstruo. Aelita mientras tanto estaba a punto de llegar cuando la derribo un disparo salido de entre los arboles.

-¡Aelita!- Yumi corrió hasta su amiga mientras un cangrejo salía detrás de un enorme tronco. Aelita saco una esfera de energía de sus manos y la lanzo al cangrejo, quien lo esquivó. La chica abrió la boca extrañada al ver un cangrejo pero Yumi la interrumpió –Tu corre hasta la torre, nosotros nos encargaremos.

-Espera- grito Jeremy- Hay algodones en la torre, deben estar vigilándola. Aelita no puede entrar ahí… oh oh- Jeremy se volteó al escuchar un ruido peculiar y vio como empezaba a entrar agua desde el elevador. -¡El agua esta entrando al laboratorio! Si se descompone la supercomputadora no habrá vuelta al pasado y ustedes se quedaran encerrados en Lyoko para siempre…

-Acompañare a Aelita a la torre- dijo Yumi –Odd se encargara de los monstruos.

-Así es cangrejito- exclamo Odd saltando desde un árbol hasta el lomo del cangrejo- es normal que regresaran, extrañaban a su amigo Odd ¡Flecha laser!

Aelita y Yumi entraron a la torre mientras el cangrejo se desintegraba gracias a Odd. Subieron a la plataforma y se toparon con dos algodones. Yumi lanzo hábilmente sus abanicos dándole a uno mientras Aelita abría la pantalla

AELITA

CODE:

Pero Yumi empujó a Aelita sin que pudiera escribir la palabra mientras el algodón restante embestía contra ellas. Yumi le arrojo su abanico pero solo lo atravesó mientras Aelita intentaba regresar a escribir el código, pero tuvo que arrojarse a la plataforma inferior para esquivar a un nuevo algodón que había entrado a la torre. Odd por su parte acababa de destrozar a dos de las tres avispas que habían llegado a sustituir al cangrejo cuando le llegaron nuevos disparos.

-¡Jeremy!- gritó el- ya llegó la familia de algodones, dime que Aelita ya desactivo la torre

-Eh… aun no, pero no dejes que esas cosas vuelvan a atravesarte Odd, voy a ver como va Ulrich- dijo Jeremy mientras se comunicaba.

-¿Diga? Jeremy- contestó Ulrich- Aquí no vamos mejor, nos vamos a inundar si no logran desactivar esa torre

-Están en eso, ustedes aguanten lo mas que puedan- dijo Jeremy antes de colgar- No hay de otra, hay que desactivar esa torre. Ulrich y William están a punto de quedar bajo el agua al igual que nosotros y Odd está peleando con otro ejercito de algodones.

Aelita desplego sus alas justo al tiempo que el rio se desbordaba por el puente y comenzaba a caer en cascada hacia el piso de la fábrica, lanzo una bola de energía dándole en el símbolo triangular a uno de los algodones y empujaba a Yumi al fondo de la torre para evitar que la fueran a atravesar.

-Lo siento Yumi- le gritó mientras la japonesa caía. Abrió nuevamente la interface y tecleo rápidamente:

CODE: LYOKO

-¡Listo Jeremy!

-Eres la mejor Aelita- le contesto el chico- Volvemos al pasado ahora- finalizó presionando enter al tiempo que los cubría una luz blanca…


-Estúpido XANA-2 –comentó Odd. Él y el resto estaban en su habitación luego de haber repetido el día para que nadie recordara el monzón que casi inunda la escuela –tuvimos que volver a desayunar ese insípido pan tostado con gelatina del hospital.

-Esos algodones causan muchos problemas- dijo Yumi acariciando a Kiwi- con eso de que pueden entrar a las torres le dificultan a Aelita el desactivarlas… y ahora también están los viejos monstruos de XANA

-Pero creo que he encontrado una explicación –dijo Jeremy desde la cama de Ulrich –Odd, creo que el triangulo del sector 5 era la llave del virus que encontraste, así fue como se volvió autónomo –añadió dirigiéndose al aludido mientras lo miraba con algo de reproche.

-¿Fue mi culpa? –dijo Odd un tanto alarmado

-No –saltó Aelita –fue mi culpa, yo te pedí que fuéramos a Lyoko y tu no sabías que ese triangulo era la llave de un virus…

-Lo importante no es quién tiene la culpa, si no acabar con XANA-2 –dijo Yumi

-Si, si no hubiera sido con la llave Odd hubiera metido la pata de alguna otra forma –agregó Ulrich lanzándole a su amigo una sonrisa que este le devolvió con los ojos entornados. Jeremy los interrumpió aclarándose la garganta

-Como les iba diciendo… -continuó el chico genio –esa era la llave que activó el virus… gracias a eso pudo acceder a la base de datos del sector 5, supongo que robo algunos archivos de XANA y por eso volvieron a aparecer los viejos monstruos, pero en lugar de su ojo ahora tienen un triangulo. Además si pudo atacar sus cuerpos mientras estaban virtualizados quiere decir que las torres moradas también le sirven de acceso a la tierra…

Todos se quedaron en silencio asimilando la información que Jeremy les acababa de revelar, pero de pronto se escuchó un ruido sordo y se apagaron las luces

-Genial- ironizo Jeremy- nos hemos quedado sin luz… ¡Aaahh!- grito al ver a Odd y los demás lo imitaron

-¡¡Odd!! ¿Qué le pasa a tus ojos?- pregunto temerosa Aelita

-¿Mis ojos? ¿Es una broma?- dijo Odd, pero todos habían retrocedido hasta el otro extremo de la habitación. -¿Qué?

-Te brillan los ojos- gimió Yumi

-¿Otra vez eso de que me brillan los ojos? ¿Te parece gracioso Ulrich?

-No, de… de verdad te brillan- contesto el aludido. Odd corrió a mirarse al espejo y también grito.

-¡Waaaaaa! Mis ojos ¡Mis ojos! ¿Por qué brillan?

-Mmmhh- Jeremy se le acerco pensativo- Odd siéntate, cálmate

-¿Cómo quieres que me calme Einstein, si mis ojos parecen un par de linternas?- exclamo Odd, pero se sentó. Jeremy se sentó junto a él y le examino los ojos, que vistos de cerca ya no brillaban, y se percato de algo extraño.

-Odd, tienes ojos de gato- dijo Jeremy

-No te quieras burlar de mi

-Es en serio, tienes ojos de gato y los ojos de los gatos reflejan la luz, por eso se ven dorados. Mira acércate y dime si no ves lo mismo Aelita- pidió Jeremy. Aelita se acerco un poco recelosa y miro a Odd a los ojos.

-¿Cómo los ves princesa?- le preguntó Odd acercando la cara a la de Aelita y ella agradeció que estuviera oscuro por que acababa de sonrojarse... ¿Se estaba sonrojando con Odd? Aelita no quiso creer eso y se concentró en que tal vez había cenado demasiado.

-Eh… eh... Si- balbuceo ella- Tienes las pupilas verticales. ¿Puedes ver bien?

-Ahora que lo dices- Odd comenzó a mirar alrededor- Creo que veo mejor que cuando es de día- dijo asombrado

-Jajaja ¿Odd tiene ojos de gato?- se burlo Yumi

-Te lo dije- comento Ulrich acercándose a verle los ojos

-¡Hey! Ya basta, no soy un fenómeno de circo- protesto Odd cuando Yumi y Ulrich se acercaron.

-¿No es extraño?- advirtió Yumi- primero Ulrich corre a gran velocidad y ahora Odd tiene ojos de gato, ¿tendrá que ver con el nuevo virus y esos algodones que los atravesaron?

-No, yo vi que los ojos de Odd se ponían dorados en la oscuridad mucho antes de que nos atacaran los algodones- respondió Ulrich –pero cuando la luz se enciende sus ojos vuelven a ser normales

-Se me acaba de ocurrir algo- exclamo Jeremy- Yumi, mueve ese pincel- Jeremy señalo un pincel del escritorio de Odd. La chica lo miro ceñuda y se acerco al escritorio- No, desde aquí

-¿Desde aquí? Pero…

-Piénsalo, si Ulrich puede usar supervelocidad y Odd tiene habilidades de gato, es probable que Yumi pueda hacer telequinesis.

Yumi lo medito un momento y se llevo las manos a la sien, adoptando un gesto de concentración absoluta. Todos guardaron silencio. Yumi apretaba los ojos…

-¡Todos salgan al pasillo en silenciooo!- grito la voz de Jim desde afuera sobresaltándolos. Salieron Jeremy y Ulrich, puesto que Odd tenía los ojos brillantes de un gato y se suponía que las chicas no deberían de estar ahí a esas horas. –Los de la compañía de luz están arreglando el transformador que estalló a pocas calles de aquí y avisaron que podrían haber algunos apagones, no es nada para alarmarse. Y ahora todos de regreso a sus camas, mañana las clases continuaran como si nada ¡Eh tu Belpois! –Grito Jim al ver que el chico regresaba al cuarto de sus amigos –Nada de visitas a Della Robbia y Stern, vete directo a tu cuarto.

Jeremy lo fulminó con una mirada que Jim no pudo ver gracias a lo oscuro que estaba y regreso arrastrando los pies a su habitación.

-Jim regaño a Jeremy- dijo Ulrich cuando entro de regreso a su cuarto –Ya no va a poder regresar ¡Au!- se quejó cuando el pincel de Odd se le estrellaba justo en su cabeza. Miro a Yumi y esta le guiñó un ojo sentada desde su cama. -¿Pudiste hacer telequinesis?

-Si- le contestó Aelita- pudo mover el pincel desde aquí

-Ahora me duele un poco la cabeza- dijo Yumi frotándose las sienes –Si Jim ya no esta será mejor que Aelita y yo nos vayamos. Adiós Kiwi- se despidió la japonesa frotando la panza de Kiwi –descansa Odd, Ulrich –a este último se aproximo y le dio un beso en la mejilla y salió seguida de Aelita. Ulrich también agradeció la ausencia de luz para ocultar su rojez. Se encamino hacia su cama y tropezó con su mochila

-Haber si así te sigues burlando de mis ojos que ven en la oscuridad- se burlo Odd mientras Ulrich pateaba lejos su mochila odiándola por arruinar el momento.


-…Aelita… - susurró una silueta a través de un haz de luz

-¿Papá?- contestó Aelita al llamado. Estaba en un mundo virtual, probablemente Lyoko, pero no había en Lyoko un lugar como ese, era como si la ciudad se hubiera vuelto virtual, había edificios y calles, pero no había mas gente. Aelita se aproximó a la silueta y una vez que estuvo lo suficientemente cerca la apreció. -¡Papá!

La chica echo a correr en dirección a su padre, que estaba tal como lo recordaba, pero algo en su expresión la hizo detenerse a medio camino.

-Aelita, soy yo- dijo el hombre extendiendo los brazos

-Tu no eres mi padre- respondió la chica temerosa. Franz Hopper se aproximo a ella y la tomo de los hombros.

-No ¡suéltame!

-Confía en mi Aelita…- de pronto el rostro bondadoso del profesor se deformo hasta lograr una mueca irreconocible con ojos rojos y sus brazos se habían vuelto tentáculos que intentaban aprisionarla -¡Confía en mi!

-¡Aaahh!

Aelita se despertó sobresaltada en medio de un apretado nudo de sabanas. Se levantó todavía temblorosa recordando esa pesadilla sobre su padre. Tomo sus cosas y se encamino a las regaderas, darse una ducha siempre le ayudaba a relajarse. No tenía ganas de desayunar así que se dirigió directo a la pista, donde tendrían su clase de educación física esa mañana.

-Así me gusta Stones –la saludó Jim –eres la primera en llegar.

Poco a poco los demás alumnos fueron llegando hasta completar el grupo.

-¿Qué paso Aelita?- preguntó Jeremy en cuanto la vio, seguido de Ulrich y Odd –No fuiste a desayunar…

-No tenía hambre- se limitó a contestar ella

-Bueno, por cualquier cosa toma- le dijo Odd tendiéndole un croissant- te lo guarde por si te da hambre después.

-¿Te paso algo?- de preguntó Jeremy rodeándola con un brazo.

-No es nada- contestó la chica forzando una sonrisa.

-Hoy haremos carreras de relevos- explico Jim –formen equipos de tres personas, el primero en salir le pasara una estafeta al siguiente y así sucesivamente. El equipo ganador no correrá las dos vueltas que habrá luego de la carrera, y el perdedor correrá el doble.

-¡Ulrich! –Chilló Sisi contoneándose al acercarse a él -¿Puedo ser parte de tu equipo?

-Eh… -A Ulrich no se le ocurrió un buen argumento para negarse, así que corrieron juntos Odd, Sisi y el, pero gracias a que ella llevaba tenis nuevos y no quería estropearlos no consiguieron el primer lugar. El peor equipo fue el de Aelita, Jeremy y Herb por obvias razones.

-Animo Belpois- le dijo Jim palmeándole la espalda y tirándolo al suelo, el pobre aun no recuperaba el aliento- un par de vueltas a la pista te servirán.

Yumi mientras tanto estaba a la mitad de su aburrida clase de italiano, golpeteando la mesa con su pluma y mirando distraídamente una abeja que revoloteaba afuera en la ventana.

-Ulrich…- murmuró en voz baja al tiempo que se sonrojaba y sonreía para si misma al recordar "aquel día" en la ducha.

-¡Ishiyma! –exclamó de pronto el profesor sobresaltándola- ¿Puede decirme como se dice "estoy perdiendo el tiempo" en italiano?- le preguntó el profesor al escucharla mientras todos se reían

-Eh… bueno… yo –balbuceo Yumi

-Voiglia a perde il tempo- contestó William con una sonrisa. Había intentado aprender italiano hace un tiempo para conquistar a Yumi y ahora era la única materia en la que sobresalía.

-Correcto Dumbar, me alegra que por lo menos hay alguien prestando atención a la clase- dijo el profesor regresando al pizarrón. Yumi le sonrió a William y este le giñó un ojo. Por fin las clases terminaron y todos comenzaron a salir del salón.

-William –lo llamo Yumi al salir del salón -¿Te gustaría comer conmigo?

-¿Contigo? –Contestó el aludido –No tienes que hacer eso solo porque te ayude en clase de italiano- dijo él con aire taciturno –De todas formas no tengo hambre.

Yumi lo miró alejarse algo preocupada, William cada vez se hacía mas solitario y eso no la tenía tranquila. Le dio la espalda y de camino a la cafetería se encontró a Odd, Aelita y Ulrich, quien llevaba a cuestas a Jeremy.

-¿Qué le pasó?- preguntó asustada la japonesa

-Nada que una buena comida no arregle- le dijo Odd

-Fuimos el equipo perdedor en las carreras de relevos de Jim y nos hizo correr cuatro vueltas a la pista –explicó Jeremy

-Pero si la clase de educación física la tuvieron en la mañana ¿no?- se extraño Yumi mirando su reloj. Habían pasado ya cuatro horas.

-Si, pero desde hace dos clases que a Jeremy no lo sostienen sus piernas- se burlo Ulrich ayudándolo a sentarse. Jeremy chico se desparramo en la silla con cara de dolor. Odd y Aelita se encargaron de traer las bandejas de comida, y como siempre Odd consiguió una porción extra y además helado de chocolate de postre.

-¿Cómo es que siempre te dan los mejores postres? -dijo Aelita riendo cuando regresaron a su mesa. Jeremy tomo su bandeja y se bebió de un trago su vaso de agua.

-Simple, si eres yo y tienes esta sonrisa es imposible decirme que no. Pero ya sabes que te lo puedes quedar –le contestó Odd a Aelita guiñándole un ojo.

-¿Si fuéramos tu? Creo que prefiero quedarme sin postre- se burló Ulrich

-Hola Odd –dijo de pronto una voz. Una chica de color, alta y de pelo largo con mechones rojos estaba parada junto a la mesa.

-¡Sam!- exclamo éste emocionado y levantándose para abrazarla. Sam era mucho más alta que él, pero eso no parecía importarles mucho, puesto que Odd se estiró y estuvo a punto de besarla…

-Ejem- carraspeó Yumi interrumpiéndolos –Que gusto verte Sam

-Oh, hola chicos—contestó Sam como si se acabara de dar cuenta que había mas gente –No les importa que les robe a Odd un rato ¿verdad?

-Sabes que nos harías un favor- le dijo Ulrich. Sam tomó de la mano a Odd.

-¡Ah! Espera –pidió Odd, se estiró en la mesa y alcanzo su helado de chocolate -¿No te importa verdad Aelita? Es que a Sam le gusta el chocolate.

Aelita no le contestó, pero sintió una punzada en el estomago bastante molesta que no creyó que tuviera que ver con la comida y observó a Odd y Sam salir de la cafetería tomados de la mano.

-No lo creo –dijo Jeremy – ¡Odd se fue sin haber terminado de comer!

-¿Qué Odd no estaba de novio con Claire? –comentó Yumi mientras pinchaba una albóndiga del plato de Odd.

-Ya no –contestó Ulrich –terminaron luego de que Odd la dejara plantada dos veces

Todos rieron menos Aelita

-¿Quién es ella?

-Es Samantha Knights –respondió Jeremy- Olvide que no la conocías. Estudiaba aquí en Kadic, pero tuvo que dejarlo porque tuvo algunos problemas… y es una de las exnovias de Odd- agregó poniendo los ojos en blanco.

-¿Exnovia?- repitió Aelita. No sabía si eso era bueno o malo, ser exnovia de Odd no suponía un gran titulo considerando que la mitad de las chicas de Kadic habían salido con él, pero tampoco había visto que el pasara tanto tiempo con alguna luego de cortar. Además… ¿a ella que le importaba? A ella le gustaba Jeremy... A Yumi no se le escapo el dilema interno que llevaba Aelita y le puso una mano en el hombro

-¿Te sientes mal?- le preguntó Yumi.

-No –mintió ella. Cuando terminaron de comer Jeremy parecía un poco mejor.

-¿Qué dicen de un partido de futbol en la sala de recreo?- preguntó Ulrich cuando salieron de la cafetería.

-Por mi está bien- dijo Yumi

-Deberías recostarte un rato Jeremy- le sugirió Aelita cuando salieron de la cafetería.

-No, tengo que ir a la fábrica a trabajar un rato –respondió el rubio

-¿Trabajar? Por eso estas tan cansado Jeremy- lo regañó Yumi –deberías encontrarte un tiempo para descansar y no pasártela pegado a la computadora todo el día. La fábrica y XANA-2 puedes tomarse un día de descanso igual que tu –terminó la chica y tomando a Jeremy lo empujo suavemente contra Aelita –será mejor que te encargues de llevarlo a descansar –le dijo a su amiga mientras ella y Ulrich se iban en dirección a la sala de juegos.


-¿Jeremy? –dijo Aelita una vez que estuvieron los dos en el cuarto del chico sentados en la cama. El plan de Yumi no había resultado del todo bien puesto que Jeremy estaba trabajando desde su laptop, mientras que Aelita jugaba con el game boy de Odd que le había prestado hacía un par de días. Levanto un poco la cabeza para darle a entender a Aelita que la había escuchado. -¿Has tenido alguna exnovia?

Jeremy tardo un poco en razonar lo que le acababa de preguntar Aelita y de pronto se le engarrotaron las manos, se puso rojo y la miró de reojo.

-Eh… no… nunca he tenido una novia –alcanzó a balbucear el chico

-Ya veo –dijo ella pensativa.

Jeremy se giró hacia su computadora pero ya no lograba concentrarse. Aelita le había preguntado si había tenido novia ¿pero para qué? Ahora que lo pensaba, estaba solo con Aelita en su cuarto y sin nadie que los interrumpiera… tal vez era un buen momento para poner las cosas claras. Suspiró profundamente, armándose de valor y se giró para ver a Aelita… pero Aelita ya no estaba a su lado sino junto a la puerta.

-¿Te importa si salgo un momento? Necesito aire –preguntó Aelita.

-Eh… si –fue lo que Jeremy alcanzó a susurrar. Aelita salió del cuarto dejando a un muy confundido y abatido Jeremy.

-¿Por qué me siento tan enojada? –dijo la chica en voz alta al salir al patio.

-¿Hablando sola? –Preguntó la voz de Sisi mordazmente detrás de ella –Aelita, los amigos imaginarios pasan de moda cuando cumples 5 años… aunque si lo haces porque te quedaste sin amigos puedo entenderlo.

-Tu deberías empezar a practicar Sisi –le contestó Aelita de mala gana –La única manera de que tengas novio es si te consigues uno imaginario y no… -Aelita se interrumpió de pronto sentir una mano en su hombro

-Señorita Stones –dijo el señor Delmas con voz ronca –Acompáñeme

Sisi observó como su padre se llevaba a Aelita con una sonrisa.

-Espero que le den un buen castigo -murmuró

-¿Estás hablando sola Sisi? –preguntó Herb detrás de ella. Sisi se volteó y le dio una fuerte bofetada que le tiró las gafas.

-¡Auch! ¿Pero que dije? –se quejó el chico levantando sus gafas del suelo.

Mientras tanto Jeremy seguía en su cuarto sin prestarle atención a su computadora. Desde hacía ya un par de días que notaba a Aelita un poco rara y no sabía la razón, pero la sentía algo distante y si no se daba prisa y le decía lo que sentía por ella pronto sería demasiado tarde y no tenía intenciones de ser para siempre el amigo de Aelita. Tan absorto estaba en sus pensamientos que la alarma proveniente de su laptop lo sobresaltó.

-¿Qué? No puede ser… -exclamó el chico asustado al ver la pantalla.


-¿Listo para perder… otra vez? –dijo Yumi maliciosamente frente a la mesa de futbol

-No vas a poder ganarme esta vez –contestó Ulrich dejando caer teatralmente la pelotita en la mesa. Luego de un par de movimientos Yumi metió su décimo gol a la portería de Ulrich –Creo que hoy no es mi día de suerte –protestó el chico

-Sabes que soy mejor que tu Ulrich, admítelo –dijo sonriente la japonesa

-Hagámoslo interesante –sugirió él – ¿Qué tal una apuesta?

-¿Una apuesta? Creo que el dormir en el mismo cuarto que Odd ya te está afectando… pero suena interesante ¿Qué quieres perder?

-Apuesta lo que quieras –la retó el chico –el que gane el próximo partido ganara todo. Tu escoges el premio

-Se me ocurre algo… -comenzó a decir Yumi, pero el celular de Ulrich no la dejó continuar.

-¿Si Jeremy?

-¡Ulrich! Esto es grave –dijo la voz de Jeremy desde el teléfono –Se activaron 4 torres nuevas al mismo tiempo, una en cada sector… y con las dos que nos hacen falta son seis… no quiero ni pensar en lo que será capaz el nuevo virus con 6 torres activadas

-Te veremos en la fábrica, le llamaré a Odd –respondió Ulrich antes de colgar.

-¿Malas noticias? –quiso saber Yumi

-De las peores. Hay que ir a la fábrica, te cuento en el camino –dijo el chico mientras marcaba en su celular el teléfono de Odd –Maldición, Odd no contesta –se quejó Ulrich.


Odd por su parte estaba recostado con la cabeza apoyada en el regazo de Sam bajo un árbol del parque, y para que nadie los interrumpiera había puesto su celular en modo silencio a propósito y lo había arrojado al fondo de su mochila. Sam le acababa de decir que era probable que sus padres la dejaran volver a Kadic aunque no fuera como interna y eso tenía a Odd entusiasmado.

-Y aun te falta conocer la nueva sala de recreo –siguió diciendo Odd –Tiene un… -el chico se interrumpió de pronto cuando vio a lo lejos a Aelita corriendo por el parque de forma muy sospechosa, parecía estar huyendo de algo.

-¿Tienen qué? –le preguntó Sam al ver que Odd dejaba de hablar

-Sam ¿me esperas tantito aquí? Creí ver algo raro –dijo el rubio levantándose –no te vayas, no me tardo –le advirtió y se echo a correr tras Aelita, pero ella ya se había perdido de vista. La Hermita no estaba muy lejos, probablemente hubiera ido allá, pero antes de que Odd pudiera emprender el camino hacia la casa el suelo comenzó a vibrar violentamente y el chico perdió el equilibrio.

-¡Wooo! ¿Un terremoto? –se dijo el chico. Escuchó a Sam a lo lejos llamarlo asustada -¡Sam, ya voy! –le contestó apresurándose a regresar con ella y tropezando debido al movimiento.

-¡Odd! –chilló Sam en cuanto vio al rubio y se abalanzo hacía el

-Tranquila Sam, ya estoy aquí, no te muevas hasta que el temblor termine.


-¡No puede ser! –gritó Jeremy al salir de la escuela y desde el suelo mientras el terremoto seguía. Por todos lados se escuchaba gente gritando y a los perros aullando, las alarmas de los autos sonando ruidosamente. Por fin el terremoto cesó y Jeremy alzó la vista, pero lo que vio lo dejó con la boca abierta -¿Pero qué rayos…? -A pesar de que Jeremy aun estaba algo lejos de la fábrica pudo ver que en donde debería estar el puente ahora había estaba materializada una enorme torre de Lyoko y activada de color violeta.