Una nueva vida

Un fanfic crossover entre DBZ y Highschool DXD escrito por Octavio675, Tadeuz, y Karnyfex.

AVISO DE RENUNCIA LEGAL: NOSOTROS, OCTAVIO675, TADEUZ Y KARNYFEX EN NUESTROS CARÁCTERES DE AUTORES DE ESTE FANFIC, NOTIFICAMOS A NUESTROS QUERIDOS LECTORES ESTO: NO SOMOS DUEÑOS DE LOS PERSONAJES DE DBZ NI DE HIGHSCHOOL DXD, AMBAS SERIES Y TODO LO RELACIONADO A ELLAS PERTENECE A SUS RESPECTIVOS AUTORES. TAMPOCO SOMOS DUEÑOS DE CUALQUIER MARCA QUE EXISTA EN LA VIDA REAL Y MENCIONEMOS ACÁ.

Sinopsis: Trunks del Futuro (también conocido como Mirai Trunks) acaba con los peligros que asolaban su línea de tiempo, y ahora, se encuentra en paz, pero, se siente algo vacío, lo mismo le sucede a su madre Bulma. Entonces, ambos, madre e hijo, se disponen a buscar nuevos lugares en los que vivir intrepidantes aventuras llenas de acción y peligro, ¿qué les sucederá a este dúo de mujer-genia-científica y semi-saiyajin-igual-de-inteligente-y-aventurero?, ¡descúbranlo en este fanfic!

Nota de los autores: ¡Saludos, gente, bienvenidos a otro nuevo capítulo de esta historia!, nos alegra muchísimo el apoyo que estamos recibiendo de todos ustedes, en especial de los que hablan inglés jajajaja. Me sorprende que así y todo, a pesar de las fallas que tiene el traductor de Google, lo usen igual para deleitarse con nuestro fanfic (?, en fin, acá van las respuestas a sus reviews.

PD: Sepan disculpar la tardanza con esta actualización en particular, con las fiestas y todo estuvimos los 3 autores yendo y viniendo a la casa de nuestros respectivos familiares a festejar xD.

Blake2020: Ayyyy bro! What's up?, thanks for the continued support!, tyvm!, for real. Anyways, yeah, Serafall and Sona WILL be in Trunks' harem, that's for sure. The lil' problem would be, that Bulma won't be part of it lol. Soz bro, but hey, she'll have another role in the story that'll still make her an acceptable and enjoyable character.

wweTheBeast2015: Thanks for your support man! Well, nothing much to answer to your review, except confirming what we said above, Sona and Serafall will eventually form part of Trunks' harem. Down below after all the replies to the reviews me and my buddies co-authoring this will post a list of Trunks' almost-complete harem (although, most of the characters listed have yet to appear on the story, stay put!).

twisterblake2015: Ay mang, thank you for the positive feedback! We are really glad (me and Karnyfex and Tadeuz) that you are liking the story so far. We'll keep posting chapters as soon as we can!

blake015: Hey bro, thanks for your support! Tiamat and Ophis, well, they are like, super powerful dragons! (In this story, their power, although still far lower than Trunks', will still be overly big, we mean, superior even more than the highest class demons' powers). Anyways, considering that, and their status of higher, divine-like beings, that difficults their addition to Trunks' harem, but well, we'll see about that.

Nahuel durandal: Síiiii, boludo, ¿sabés cómo le va a entrar Trunks a Koneko?, jajajajaja, y bueno, sí, cuestión que está más alto el hdp después de salir de la Habitación Hiperbólica del Tiempo. Nos alegra a mí y a Tadeuz y al otro Ka...Karne… Kawasaki, ¡sí!, eso, que te haya gustado xD.

Guest anónimo: Si no te gusta, ¿nos hacés el favor de irte bien a la mierda y no leer más?, gracias.

Segundo guest que reseñó: Y si es una mierda, ¿para qué la leés?, idiota sin neuronas…

alucard77: ¡Gracias por tu reseña amigo!, mierda, nos estamos quedando atrás con tu historia de Highschool DxD y DBZ, ya vas por el capítulo 24 subido y nosotros estamos leyéndola, recién vamos por el 23 todavía, ¡rayos que eres un gran autor! La verdad que sí, el momento entre Trunks y Rias fue un pequeño detalle. La verdad que nos pasa que detallamos mucho todo en particular, es que no nos queremos quedar cortos con las descripciones (el ambiente, emociones de los personajes, que dicen, que piensan, etcétera), pero terminamos extendiéndolo mucho. Con la práctica mejoraremos, nosotros 3 como autores. Con respecto a la pelea entre las chicas por Trunks, si, tendríamos que haber hecho más énfasis en eso, no hacerlo tan ligero. Como sea, seguiremos al pendiente de tus historias. ¡Un saludo y hasta la próxima!

Eso concluye las respuestas a sus reviews, tuvimos que ser particularmente agresivos hacia la del guest anónimo, sí, sepan disculparnos por eso pero, siendo honestos, atacamos fuego con fuego. Él nos insultó, dijo que la historia era basura, nosotros lo mandamos al carajo. En fin, ¡aquí les va el cuarto capítulo lectores!, ¡disfruten!

Ah esperen, algo más que Octavio se olvidó, (soy Tadeuz por cierto xd), acá les va una lista con las edades de los personajes y también el Harem de Trunks.

Trunks x Rias, Akeno, Koneko, Raynare, Sona, Serafall, Asia, Irina, Xenovia (esas son las que sí o sí en algún momento van a incorporarse al harem de Trunks, mientras que algunas que quedan por confirmar son Rossweisse, Tiamat y Ophis).

Y las edades:

Bulma: 42 años, Trunks: 20 años, Rias y Akeno: 16 años, Koneko: 15 años, Kiba: 15 años, Ddraig: miles de años. (Sinceramente, buscamos extensivamente cual era la edad concreta o aunque sea una aproximación, y bueno, eso fue lo que pudimos deducir, que Ddraig tiene miles de años y ha tenido muchos portadores a lo largo de su existencia)

Acá también tienen una lista de poderes actualizada: Trunks (base: 3.200.000, Súper Saiyajin 160.000.000, SSJ Máximo Poder: 180.000.000, base suprimido al 1 por ciento: 32.000, base suprimido al 10 por ciento: 320.000)

Rias (base: 60.000, Poder de la destrucción: 100.000, combinación con Akeno: 240.000)

Akeno (base: 50.000, Poder del Rayo: 80.000, combinación con Rias: 240.000)

Kiba (base 35.000, Sword Birth: 60.000)

Koneko (base 30.000, Senjutsu: 45.000)

Bulma: 4 unidades

Esperen, ¡esperen!, el pendejo de Tadeuz y el idiota de Octavio se olvidaron de decir algo (soy Karnyfex, xD), AgussMatt se retiró como coautor de la historia, tuvimos una pequeña disputa nosotros cuatro. ¿El motivo?, simple, a Agus no le interesaba mucho formar parte del equipo que escribe este pequeño fic, y como que dijo algunas cosas sobre el trabajo y esfuerzo que estamos poniéndole Octavio, Tadeuz y yo, que la verdad nos ofendieron. Por eso, hubo una discusión y él se retiró y bueno, nada, ahora sí, les juro que aquí les va el capítulo ¡disfrútenlo!

Capítulo 4: Primer día de clases, ¡la revelación de Trunks!, ¡el poder del Súper Saiyajin!

*LUNES, 5:00 AM*

El sol ni siquiera había empezado a aparecer en el horizonte, por lo que el cielo seguía cubierto de estrellas y la Tierra seguía envuelto en el manto frío de oscuridad que conocemos como noche.

Pero un cierto pelilavanda estaba teniendo problemas para mantener un sueño pacífico. Memorias horribles que él pensaba haber dejado atrás, que rezaba a Kamisama para que desaparecieran de su mente, lo atormentaban esa noche.

*FLASHBACK, HACE 7 AÑOS*

Una tormenta azotaba con fuerza el suelo, impactando contra el descascarado pavimento de la calle llena de pequeños cráteres. Los autos destruidos se encontraban esparcidos a montones por las calles de la destruida Capital del Oeste, mientras que los edificios yacían colapsados por completo, o en un estado muy deplorable, apenas manteniéndose en pie luego del paso de los Androides por esta ciudad.

Un joven de cabellos lavanda, que llevaba puesta una camiseta manga larga blanquiazul con un estampado negro del logotipo de la Corporación Cápsula en el centro, un pantalón gris y botas color azul marino, sobrevolaba las ruinas de lo que alguna vez fue una de las ciudades más imponentes del planeta. Su mirada denotaba confusión, y él giraba su cabeza a todos lados mientras trataba de encontrarlo.

Suspiró, sorprendido, al ver a la figura, en medio de una intersección en la calle. Aterrizó con un plop sordo en la calle. La lluvia mojaba el rostro del joven adolescente, junto con el resto del cuerpo de éste. El pelilavanda estaba prácticamente empapado, pero eso no le importó.

''No puede ser'', murmuró para sí mismo el joven mientras caminaba hacia el lugar donde lo vió. Caminaba a paso rezagado, lento, temiendo lo peor, pero así y todo una parte de su mente imploraba de que no fuera verdad.

''Gohan, Gohan, por favor Gohan'', musitaba mientras algunas lágrimas empezaban a caer por su rostro, mezclándose con la incesante catarata de agua que caía del cielo.

Llegó a dónde estaba la figura que vió desde lo alto, y observó con detenimiento. El gi de combate naranja, con la camiseta azul oscuro debajo. Rasgado en varias partes, el brazo izquierdo faltante, cortes y magulladuras en todas partes. El pelo negro característico. Pero lo que más lo asustó fue la ausencia color en los ojos de su maestro. Muertos, carentes del brillo y la calidez de alguien vivo.

Se arrodilló y empezó a zarandear el cadáver de Gohan, mientras su voz clamaba, cada vez más alto, ''Gohan, ¡Gohan!, ¡despierta Gohan!, ¡GOHAAAAAAAAAAN!''.

Se puso de pie y se frotó la cabeza en desesperación, alzó la cabeza al cielo, cerró los ojos, y soltó un grito de rabia, impotencia y frustración contenida. ''¡NOOOOOOOOOAAAAAAAAAAAARGHHH!'', el cual se transformó en una especie de rugido gutural que parecía surgir de las entrañas mismas del joven pelilavanda.

El cabello del pelilavanda se alzó en contra de la gravedad, y un aura amarilla envolvió el cuerpo del joven por una milésima de segundo, como un resplandor. Y en un instante, su cabello se erizó, tornándose de un dorado intenso, sus cejas también se volvieron de ese color amarillo, y los ojos del pelilavanda perdieron sus pupilas por un segundo antes de que éstas reaparecieran, pero con un color turquesa ahora. El aura amarilla envolvía al joven, bañándolo con su ardiente luz. Este cayó al piso, de rodillas, y lo golpeó con fuerza, todavía gritando. Produjo un gran agrietamiento en el suelo, mientras lloraba y golpeaba repetidamente el suelo, con más y más fuerza.

Algo había cambiado desde ese día en Trunks, había sufrido un daño irreparable con esa transformación. Ya no era él mismo. Porque con la pérdida de Gohan, también se perdió una parte del mismo ser inocente y alegre que alguna vez fue Trunks Briefs…

*FIN DEL FLASHBACK, REGRESO AL PRESENTE*

''¡AAAAAH!'', gritó Trunks, asustado, incorporándose en la cama. Estaba sentado, con la colcha y las sábanas tapándolo hasta las rodillas. Su corazón palpitaba con tanta fuerza y a tal velocidad que parecía que iba a reventarle la caja torácica y atravesarle el pecho de adentro hacia afuera. Vió todo bañado en una luz dorada en la habitación, y entonces se dió cuenta de que estaba transformado en Súper Saiyajin.

''Oh, mierda, vaya pesadilla'', reflexionó mientras se destransformaba, volviendo a su estado base. ''Seguramente me habré transformado en Súper Saiyajin puro, no en el estado de Máximo Poder, con razón mi ki estaba tan salvaje, y yo me sentía tan alterado emocionalmente'', pensó el hijo de Vegeta. ''Bueno, ¿qué hora es?'', interrumpió sus pensamientos para ver el reloj cerca. Entrecerró los ojos para ver mejor en la oscuridad, y apenas pudo distinguir en el reloj de pared que marcaba las 5 de la mañana. ''Mierda, es muy temprano, ¿qué puedo hacer?, volverme a dormir definitivamente no es una opción'', se preguntó, mientras miraba la habitación. Vió una llamativa melena roja, y al instante reconoció a Rias, quien estaba durmiendo a unas camas de distancia de él. También sintió otros tres kis, uno muy bajo, el de su madre, y dos de energía demoníaca pero no necesariamente malvada. Akeno y Koneko. ''Hmmmm, no quiero despertar a ninguna, bueno, solo me queda una cosa por hacer, ir a entrenar'', se decidió mentalmente. Entonces, salió de la cama en silencio. Caminó en puntillas hasta donde había dejado el estuche de cápsulas, y buscó hasta encontrar una que decía ''Ropa''.

Luego, el semi-Saiyajin, despreocupado y pensando que todas las mujeres presentes estaban durmiendo, se desvistió hasta estar en calzoncillos. Arrojó la cápsula al piso, y con un Poof! bastante discreto (para alivio del hijo de Bulma) apareció un armario de madera de roble. Él caminó hacia dicho mueble y abrió despacio uno de los cajones. Sacó una camiseta azul de spandex, junto con unos pantalones, unas botas de combate blancas y amarillas, y una pechera Saiyajin que la contraparte del pasado de su madre había construido para que entrenen en la Habitación Hiperbólica del Tiempo. Se vistió tranquilo, aunque consciente de que el tiempo del que disponía no era precisamente mucho.

Desconocido para el joven guerrero de cabello violeta claro, las 3 demonios se habían despertado, a raíz de que escucharon el grito fuerte que pegó Trunks durante su pesadilla, pero estaban calladas, sin hacer el más mínimo ruido. Pretendían estar dormidas mientras miraban el escultural cuerpo del semi-Saiyajin. Akeno, siendo la más… osada de las tres, por así decirlo, ya estaba prácticamente empezando a imaginarse todo tipo de cosas que ella le haría al semi-Saiyajin si lo tuviera para ella sola.

''Perfecto'', murmuró el híbrido humano-Saiyajin, antes de ajustarse bien la pechera. Estando ya vestido, salió de la habitación, y después cruzó por la puerta de la sala principal del Club del Ocultismo, para terminar saliendo al patio.

Respiró profundo el aire de la noche, dejando que el aire puro embriagara su cuerpo e invadiera sus sentidos, y luego partió el vuelo hacia el cielo. Luego de subir unos cuantos cientos de metros, se decidió a empezar de una vez por todas.

Cerró los ojos, y se concentró. Empezó a aumentar su ki de manera gradual, hasta que logró dar en el clavo, y con un bramido feroz, ''¡GRAAAAAAAAAAH!'', se transformó en Súper Saiyajin. Empezó a probar su técnica. Pegó unos cuantos puñetazos al aire, y unas patadas y movimientos como juntar las manos y pegar un ''martillazo'', entre otros. Luego, empezó a lanzar bolas de ki amarillo, desapareciendo y reapareciendo en el camino de éstas, desviándolas hacia el cielo para evitar ser golpeado. Tiró muchas, muchas y muchas de estas, de modo que algunas se golpeaban entre sí, y rebotaban, haciendo su tarea de esquivarlas mucho más difícil.

Empezó a cansarse ligeramente, y en un momento dado se descuidó y una ráfaga de ki particularmente poderosa le impactó de lleno, y lo mandó a volar al piso.

''Rayos'', maldijo Trunks mientras caía en picada. Se estabilizó en el aire, frenando su caída. ''Supongo que eso es suficiente entrenamiento por ahora, luego les demostraré a Kiba y a las chicas el poder de un Súper Saiyajin'', murmuró para sí mismo, antes de revisar el daño que se había hecho. La pechera de combate Saiyajin apenas tenía una leve marca de impacto de ki, y el traje azul spandex aguantó a la perfección el golpe de ki. ''Perfecto'', exclamó, aliviado de seguir sano y salvo.

Seguía siendo de noche, por lo que cuando aterrizó, y volvió hacia el Club, Trunks estaba seguro que la oscuridad de este momento del día lo protegería de ser visto. Entró en el edificio, y fue hasta la habitación donde estaban todos todavía durmiendo. El armario seguía intacto, justo como lo dejó antes de ir a entrenar, por lo que se desvistió, guardó toda su ropa de entrenamiento y capsulizó el ropero, pero no sin antes tomar el uniforme de la Academia Kuoh. Luego, guardó el ahora-capsulizado armario en el estuche con las otras cápsulas.

Dejó la camisa, el saco blazer y el pantalón del uniforme de la escuela perfectamente estirados en una cama vacía al lado de él, y se acostó en la que estaba durmiendo antes. Cabe destacar que el pelilavanda ahora estaba casi completamente desnudo, solo cubierto por unos calzoncillos blancos. Trunks se quedó mirando el techo un rato, disfrutando de la tranquilidad, el silencio; básicamente, de la paz que reinaba en el ambiente, hasta que…

''¡RING, RING, RING, RING, RING!'', sonó incesantemente una alarma. Los oídos del semi-Saiyajin ardieron de dolor por el súbito estruendor, y Trunks emitió un quejido de protesta.

''Mierda, el despertador está muy fuerte, tendría que haberlo puesto más bajo'', se escuchó una voz femenina que maldijo soñolientamente. Acto seguido, la habitación, que se encontraba a oscuras, fue iluminada por acción de una persona en particular, quien encendió una lámpara que se encontraba en una mesita de noche.

La visión del semi-Saiyajin se aclaró, y él pudo ver a Rias sentada en la cama, estirando sus brazos y bostezando. Trunks se sonrojó, y se puso más colorado que un tomate al percatarse de un pequeño detalle... Que Rias estaba completamente desnuda. A pesar del monumental esfuerzo que hizo, la voluntad del semi-Saiyajin fue vencida por sus instintos, y vió perfectamente como los grandes senos de Rias rebotaban mientras ella se estiraba, saludando al nuevo día.

Y para el espanto de Trunks, la pelirroja Gremory se giró en su dirección. Y una sonrisa pícara se asomó en la cara de Rias a la vez que sus ojos se encontraban con los del guerrero pelilavanda. Ella se bajó de la cama, y caminó de una forma provocadora hacia donde yacía tranquilamente Trunks.

''Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda'', insultó Trunks para sus adentros mientras Rias ya estaba prácticamente al lado de él. La pelirroja trepó a la cama, su larga melena carmesí cayendo como una cascada detrás de su cabeza. Lo único que llevaba puesto era unas bragas negras, pero varios mechones de su cabello rojo le caían por delante y tapaban su prominente busto, cosa que angustió y alivió al semi-Saiyajin a la vez.

A continuación, Rias se arrodilló encima del pelilavanda y le sonrió, pero esta vez con una genuina sonrisa. Se acercó hacia él, y estaban prácticamente cara a cara ahora, los senos de Rias apretándose contra el pecho del semi-Saiyajin, elicitando una reacción algo nerviosa por parte del inocente guerrero viajero del tiempo y el espacio.

''Buenos días Trunks'', le saludó cálidamente la heredera del Clan Gremory al semi-Saiyajin, quien se encontraba atónito con la figura voluptuosa de la pelirroja, quien simplemente rió por como Trunks estaba reaccionando.

El pasmado semi-Saiyajin abrió la boca para responder pero fue interrumpido por una voz que clamó desde otra parte de la habitación.

''Ara, ara, Trunks, presidenta, ¿no será que están haciendo algo… indebido?'', fue lo dicho por la voz femenina, en un tono burlón.

Rias se separó del híbrido humano-Saiyajin, algo avergonzada, antes de fruncir el ceño y espetar, ''¡Akeno!, ¿qué rayos?-, pensé que estabas dormida todavía'', visiblemente frustrada por tener su momento con Trunks arruinado.

Akeno, quien también estaba desvestida casi en su totalidad, se encontraba sentada en su cama, observando con curiosidad a la Gremory y al guerrero de cabellos lavanda.

''Lo siento si les interrumpí algo, presidenta, Trunks.", se disculpó la pelinegra, distraída. Luego de unos instantes de silencio, prosiguió, "Aunque, supongo que es hora de ir preparándonos para la escuela, de todos modos, no querrás llegar tarde en tu primer día, ¿verdad Trunks?". Miró al semi-Saiyajin esperando una respuesta.

Trunks, ya habiéndose recuperado de su estado avergonzado, se giró en dirección a Akeno, y otra vez se enfocó en tratar de responderle a la pelinegra sin que su mirada se desviase a los "atributos" de esta.

"S-sí, tienes razón Akeno", replicó Trunks, con un dejo de duda en su voz. Pero de igual manera, se echó reclinó en la cama, estiró sus brazos hacia atrás y se impulsó para adelante con tanta fuerza y facilidad que voló por encima de esta y aterrizó de pie, con dichas extremidades haciendo un clap en el piso y él emitiendo un leve gruñido de esfuerzo.

"Bueno, entonces…", siguió de largo hablando y con sus ojos azules, Trunks escaneó la habitación y encontró la cama donde había dejado estirado su uniforme. Caminó hacia dicha cama silbando y se vistió. Se abotonó la camisa blanca, se puso el cinturón en los pantalones de vestir negros, y se puso el blazer negro encima, y concluyó poniéndose los zapatos marrones. Cuando Trunks levantó la mirada, vió a Rias y Akeno ya completamente vestidas, y suspiró inconscientemente aliviado.

En ese momento escucharon dos bostezos más y vieron a Bulma y a Koneko despertarse.

Luego de saludarse y desearse buenos días los unos a los otros, ya se encontraban reunidos en la habitación principal, desayunando. Bulma miraba con algo de añoranza a Trunks, recordando los días pasados hace ya mucho tiempo, cuando ella era joven e iba a la escuela, sin saber que viviría un montón de aventuras en su vida.

El semi-Saiyajin dejó de comer por unos segundos, con una tostada medio masticar todavía en su boca, y miró a su madre, con una mirada de extrema curiosidad, dado que para él era inconcebible detenerse cuando se está comiendo.

Bulma se dió cuenta de la pregunta que le estaba haciendo su hijo sin que éste tuviera que hablar, y ella habló, ''Nada, nada, no es nada Trunks, es solo que me dan ataques de nostalgia, pensando que yo estuve en tu lugar hace mucho tiempo, y que luego llegaron las aventuras con Goku, las batallas, el viaje a Namekusei, y luego-'', hizo una pausa, y Trunks se dió cuenta que su madre estaba visiblemente emocionada por lo que seguía, y él también, aunque no en gran medida. ''Tu… tu padre… La verdad es que… a pesar de haber sido un patán la mayoría del tiempo… Él en el fondo tenía un buen corazón'', reveló Bulma, y las chicas del Club del Ocultismo prestaron atención a lo que decía la peliceleste y madre del chico que se encontraba devorando su desayuno a una velocidad increíble.

Trunks terminó de comer una última tostada y tomó lo que quedaba de su vaso de jugo de naranja, finalizando así su extensivo desayuno, pero que para alguien con un apetito Saiyajin es normal. Miró a las chicas con expectación, viendo como ellas ya habían terminado y estaban de pie ya.

''Bueno, Trunks'', la voz de la pelirroja le llamó la atención al guerrero de otra dimensión, quien dirigió su mirada hacia ella para ver que decía. ''Nosotras nos iremos yendo, seguramente tendrás un primer día algo largo, pero tranquilo, búscanos y por seguro nos encontrarás''. Concluido el aviso, Rias y las chicas se marcharon, dejando a Bulma y a Trunks en silencio por un rato.

"Hijo, vamos, debes irte, o se te hará tarde en serio", lo urgió la peliceleste, y el semi-Saiyajin asintió como respuesta

"Tienes razón mamá, nos vemos después", habiendo dicho eso, Trunks abrazó a su madre y luego se colgó la mochila negra al hombro, y salió a toda prisa por la puerta.

La mirada de la científica de la Corporación Cápsula permaneció unos segundos en la puerta por donde había cruzado su hijo, y ella no pudo evitar pensar, "Trunks, por favor mantente alejado de los problemas hijo", con una mirada preocupada. Se reprimió a sí misma mentalmente, ella sabía que su hijo no se metería en ningún lío, además de que él se podía defender solo de cualquier problema que lo acosara.

Se pasó una mano por la frente y sintió que tenía un vendaje allí. "Hmmm, no siento dolor debajo, seguro ya sanó la herida, pero esperaré para sacármelo".

XXXXX

*UNOS MINUTOS DESPUÉS, 7:30 AM*

El pelilavanda había decidido correr hacia la escuela, podría haber volado, pero se decidió a que quizás podría ser visto, y no quería que los rumores de que era un alienígena o algo así se esparcieran.

A las 7 y media de la mañana de ese lunes, Trunks llegó a la escuela, habiendo corrido desde el Club del Ocultismo hasta el edificio principal de la escuela.

Se encontraba ante las puertas de reja de la escuela, que estaban abiertas, y observaba directamente el imponente edificio del establecimiento educativo.

Respiró hondo, y musitó en su cabeza, "La Academia Kuoh, antiguamente una escuela en donde solo eran admitidas mujeres, pero que recientemente admitió también que estudien chicos aquí… ¿Qué locuras tendré que atravesar aquí?, esperó que no involucre luchas contra androides, criaturas con nombres relacionados al frío o alguna estupidez así". Con eso último, hizo alusión a los enemigos contra los que luchó, y venció, luego de mucho sufrir, y de soportar sus torturas. Suspiró y, armándose de valor, ingresó a la escuela.

Nadie se fijó en él particularmente, y el hijo de Vegeta se permitió un suspiro de alivio. Eso es, hasta que una chica cualquiera lo vió desde no muy lejos, y al instante gritó de emoción. "¡Kyaaaaa!, ¡un chico nuevo!, ¡y es guapo!", con brillos en los ojos… Bueno ya saben, estilo anime.

"Carajo", maldijo mentalmente Trunks mientras apresuraba el paso, pero gracias a sus sentidos Saiyajin agudizados, pudo oír algunos de los comentarios de los otros estudiantes que rápidamente se percataron de la presencia del pelilavanda.

"¿Quién es ese?, nunca lo había visto antes", susurró una chica, junto a un grupo de amigas.

"Ni idea, debe ser un estudiante nuevo, pero es muy lindo", replicó una del grupo sin apartar su mirada de Trunks.

Pero, sin embargo, los chicos tenían reacciones completamente opuestas a las de las chicas.

Un tipo con cara de muy pocos amigos le inquirió con una voz hosca e impaciente a uno de sus compañeros, "Oye, Oiko, ¿ves a ese idiota de ahí?, ese de pelo lila, ¿quién rayos es?".

"No lo sé Kirio, pero tiene pinta de ser un estúpido niño guapo, mira, ya está acaparando a las chicas", le respondió a su amigo más corpulento el llamado Oiko, mientras señalaba con su índice derecho a las chicas que andaban cuchicheando sobre el recién llegado.

Trunks oyó todo esto y más, pero despejó su cabeza de toda preocupación, y pensó que lo mejor sería dirigirse a la recepción para ver si le podrían decir a qué salón tenía que dirigirse.

Buscó con la mirada a la secretaria que estaba el día anterior cuando Trunks fue a inscribirse, y la diviso sentada en frente de un monitor de computadora, aparentemente ocupada tecleando algo.

El híbrido humano-Saiyajin se le acercó y tamborileó en el escritorio com sus dedos, atrayendo la atención de la secretaria rubia.

"¿Eh?, oh, disculpe señor, estaba distraída con una cosa importan-", habló la mujer casi sin mirar a Trunks, pero cuando se giró, sus ojos marrones vieron completamente al adolescente pelilavanda (que a ella le parecía relativamente apuesto), y entonces ella se quedó en silencio.

"¡Hola!", la saludó Trunks alegremente, y la mujer pareció volver a la realidad. "Izumi, ¿verdad?, disculpe la molestia señorita, soy Trunks Briefs, el alumno nuevo, deseaba saber si podría decirme en dónde queda el salón 3-A, porque si no me equivoco, creo que debo ir allí".

La mujer rubia, ya salida de su estado de estupefacción, respondió igual de contenta, "Claro, no hay problema". Se levantó de su asiento y le señaló a Trunks por donde debía ir. "En aquel pasillo subes la escalera y la primer puerta que te encuentras es la de tu salón, Tercer Año de la secundaria superior de Kuoh, división A".

El semi-Saiyajin asintió con la cabeza y murmuró un agradecimiento antes de girarse y salir hacia allá, a paso ligero.

Ignoró a todos los estudiantes que le prestaban miradas de curiosidad curiosidad, y subió las escaleras de dos en dos. Luego vió la primer puerta, y se frenó en seco con facilidad, aunque sus zapatos se deslizaron un poco e hicieron un sonido parecido al de un chillido.

"Bueno, no hay vuelta atrás ahora, ¡ah, qué diantres, voy a entrar!", pensó el híbrido humano-Saiyajin, y una vez que se llenó de determinación, golpeó la puerta suavemente. Miró a través del vidrio de la puerta, y divisó al profesor y a todos los alumnos y alumnas, que giraron sus cabezas en dirección a la puerta.

El semi-Saiyajin vió que el profesor hizo un ademan a los alumnos, como si estuviera deteniendo la clase, y caminó hacia la puerta. El hombre la abrió y Trunks lo saludó respetuosamente, "Hola profesor, yo soy-", pero fue interrumpido por el docente.

"Sí, sí, me dijeron, Trunks, el chico nuevo, pasa, adelante", fueron las palabras del viejo profesor, amables y alentadoras.

Al instante, los alumnos empezaron a murmurar y hablar por lo bajo sobre el desconocido estudiante que acababa de ingresar. Mientras Trunks caminaba en el salón, echó un vistazo rápido a todos y todo en el salón de clases, primero al profesor. Era un hombre que aparentaba estar en sus cincuenta y tantos, de pelo canoso, barba bien recortada también blanca, y ojos marrones, y también vestía un elegante traje gris. En general, parecía ser un hombre de una edad relativamente avanzada que era comprensivo y amistoso.

Luego, Trunks observó el salón de clases. Como lo esperaba, estaba lleno mayoritariamente de chicas, con unos pocos varones. En total, el semi-Saiyajin asumió que serían treinta y tantos, con poco más de dos tercios del total de alumnos siendo las chicas. Reconoció a tres personas en particular en esa habitación: a un cierto chico de cabello y ojos marrones, a quien Trunks identificó como Issei, el joven con el que se había encontrado la vez pasada en la calle, y luego a dos chicas en particular…

''Espera, ¡¿qué?!'', exclamó mentalmente, completamente incrédulo, con una cara de asombro visible.

Akeno y Rias estaban sentadas (no muy lejos la una de la otra) en el mismo salón, y, por defecto, en el mismo curso que Trunks.

''Esto se va a poner bueno'', pensaron ambas chicas al darse cuenta de la presencia del chico de cabello lavanda en su clase, con sonrisas pícaras asomándose en sus rostros.

La voz del profesor atrajo la atención de toda la clase, que de inmediato cesaron sus cuchicheos y murmullos sobre el nuevo alumno.

''Silencio, muchas gracias. Bueno, alumnos, hoy tenemos un nuevo estudiante, espero que lo traten, bien, adelante, preséntate'', lo alentó el viejo profesor a Trunks.

El semi-Saiyajin inspiró, y habló tímidamente. ''S-soy Trunks, espero que nos llevemos bien, jeje'', rió por lo bajo al final, y el profesor le indicó que tome asiento.

''Siéntate por emmm… eh- ¡ah!, ¡allí, con la señorita Himejima!, supongo que no le molestará, ¿verdad?'', le inquirió el profesor a dicha chica de cabello negro y grandes senos.

Ella sonrió y replicó, tanto para desventaja de Trunks como para acrecentar los celos de Rias, ''No, para nada profesor, me encantaría''.

Trunks palideció ligeramente, mientras que Rias se enfurecía, y el joven hijo de Bulma podía sentir el ki de la pelirroja aumentar peligrosamente. Pero con una mirada que él le lanzó, una como rogándole que por favor se calmase, ella cedió, y se relajó.

''Bueno, clase, el día de hoy veremos un tema nuevo, así que abran sus libros en la página veintidós y presten atención a lo que voy a explicar sobre…'', y así el profesor empezó a hablar sobre un tema de matemática que a Trunks no se le hacía para nada difícil. El tiempo pasó muy lento, y en un momento…

Trunks sintió como su brazo izquierdo era atrapado entre dos… ¿almohadas?, ¿cosas? extremadamente suaves, y él se congeló en el acto. Se giró levemente a su izquierda y vió como Akeno le estaba mirando de una manera… ¿sensual?, ¿provocadora?, Trunks no podía descifrarlo, pero lo único que pudo hacer fue lo siguiente.

''Mierda, no otra veeeeez'', sip, así se quejó mentalmente el hijo del príncipe de los Saiyajin mientras le caían lagrimas estilo anime de los ojos.

Rias otra vez estaba que echaba humo de los celos, y así pasó el resto de la mañana, con profesores que iban y venían, dando sus respectivas materias. Trunks pudo seguirles la pista aburridamente fácil, dado que había heredado la inteligencia de su madre y la rapidez de pensamiento de su padre.

Era la una de la tarde, y sonó el timbre que señalaba el fin del día de clases, y el semi-Saiyajin se alegró gratamente de que ahora estaba libre de todas las preocupaciones escolares.

Trunks, Kiba y las chicas volvieron a el Club de Investigación Oculta; allí se encontraba Bulma tirada en el sofá, aburrida.

En eso, la madre de Trunks vió llegar a todos y los saludó alegremente, "¡Hola chicos!, ¿cómo les fue a todos?".

"¡Hola señora Bulma!", todos le devolvieron el saludo de igual manera, excepto Trunks que se refirió a ella como "mamá".

Luego de un momento, la peliceleste exclamó, con resignación, "Estoy algo aburrida, sinceramente", haciendo un leve puchero con los labios.

Esto llamó la atención de Rias, quien preguntó acerca de sus gustos, "¿Qué solía hacer usted en su mundo, Bulma?".

Bulma entonces les contó, "Yo era una científica en la Corporación Cápsula, antes de que la vida se fuese al demonio, claro está". Eso último les recordó a Rias y a los demás los androides infernales que habían atormentado por años a Trunks, Bulma, y a los amigos de ellos.

Hubo un silencio algo incómodo por unos momentos, hasta que Akeno propuso una idea. ''¿Por qué no se construye un laboratorio aquí, señora Bulma?, a menos que a la presidenta le moleste, no veo porque no podría poner uno''.

La peliceleste miró esperanzada a Rias, y la pelirroja le devolvió la mirada con una amplia sonrisa. ''¿Cómo no?, claro que puedes tener un laboratorio Bulma, no me molesta para nada en absoluto, así estarías ocupada y pasarías el tiempo haciendo algo que te guste'', exclamó alegremente.

''¡Ayyyy, gracias de verdad Rias!, ¡no sabes cuanto te lo agradezco!'', y la madre de Trunks, luego de su agradecimiento, saltó del sofá y abrazó con fuerza a la pelirroja.

Luego de este momento de felicidad, y viendo el silencio que había, Kiba tomó la oportunidad para hablar.

''Oye Trunks, ¿te molestaría si vamos a las afueras de la ciudad?, para combatir, así nos muestras tus habilidades'', comentó casualmente el rubio mirando al semi-Saiyajin de ojos celestes.

Con la mera mención de algo relacionado al combate, la atención de Trunks se enfocó en Kiba, y al instante respondió, enérgico, ''¡Sí!, vamos, ¿por qué no?. me gustaría combatir por diversión y no por el amor de mi propia supervivencia jaja, oh esperen, esperen un segundo, buscaré mi espada''.

Todos esperaron hasta que Trunks regresó con la funda que contenía su arma por defecto, que a él tanto le agradaba usar en combate. Las tres chicas del Club, en el instante en que vieron a Trunks regresar, exclamaron cada una lo siguiente.

''Trunks, yo q-¡quiero ir también!'', dijo tímidamente pero con energía la peliblanca nekomata.

''Ara ara, ¡quiero acompañar a mi Trunks!'', dijo felizmente Akeno.

''Yo no pienso quedarme afuera Trunks, voy a ir'', espetó con decisión Rias.

El semi-Saiyajin no podía estar más contento, dado que al fin tendría una oportunidad para combatir con rivales que no constituían ninguna amenaza para él.

''Okey, ¿nos vamos volando?'', inquirió Trunks, emocionado.

''No, nada de eso, usaremos un círculo de teletransporte, ahora, ¡ven para acá!'', le espetó Rias, tomándolo de la mano y agarrándolo desprevenido, provocando que dicho pelilavanda exclame un sonido de sorpresa.

Rias le dió un tirón lo suficientemente fuerte a Trunks como para que el brazo derecho de este quede entre medio de los pechos de ella, y ella sonrió satisfecha al ver la reacción avergonzada de él. Conjuró un círculo de transporte al ver que toda su nobleza estaba al lado de ella, y se despidieron de Bulma, quien les devolvió el saludo amablemente.

Al ver como se fueron todos, Bulma suspiró, y murmuró para sí misma, ''A todo esto, ni se cambiaron los uniformes de la escuela y ni siquiera almorzaron, me sorprende que los Saiyajines sean capaces de sobreponerse a su hambre con tal de pegarse un par de porrazos''.

XXXXX

*PÁRAMO CERCANO AL BOSQUE DE KUOH, DOS DE LA TARDE*

Los cinco adolescentes aparecieron en un amplio terreno rodeado de árboles. El suelo estaba lleno de pastos verdes llenos de vida. Había un frondoso bosque compuesto por diversos tipos de árboles, y si uno prestaba atención podía oir los pájaros cantar jovialmente. También, había varias formaciones rocosas de altura variable, pero que no eran demasiado altas, y por último, tenemos un pequeño lago de agua cristalina que reflejaba el sol de media tarde.

Trunks inspiró el aire puro, y estirando sus músculos, le comentó a los miembros del club, ''Bueno, ¿quién viene primero?'', con una cara llena de confianza.

Kiba dió un paso adelante, y ojeó la funda con la espada que llevaba Trunks en su espalda. ''Yo combatiré contigo Trunks, seré el primero'', anunció el Caballero de Rias, sonriendo astutamente.

''Genial, entonces, empecemos'', fue lo último dicho por Trunks antes de que ambos se pusieran en una posición de pelea.

Las chicas se sentaron a la sombra de un árbol a observar el combate, expectantes.

Hubo un silencio de ultratumba, incluso los pájaros cesaron tu trino. Lo único que se escuchaba era el leve soplo del viento que ondeaba los cabellos de ambos jovenes luchadores. Cada uno ahora tenía una mirada completamente seria y escrutadora, mientras examinaban cuidadosamente a su oponente, viendo quien haría el primer movimiento.

Y en un instante, Kiba usó su Sacred Gear de Sword Birth, y convocó dos espadas de energía, mientras arremetía contra Trunks con un feroz bramido.

''¡HYAAAAAAAAAAAAARGH!'', y en un instante, se escuchó un sonoro ¡CLANK! de metal contra metal. El semi-Saiyajin, en un movimiento tan rápido que nadie de los presentes logró percibir, había desenfundado su espada y bloqueado el doble ataque de Kiba.

El rubio se distrajo por el excelente tiempo de reacción del hijo de Vegeta, y entonces Trunks aprovechó eso para su ventaja. Le lanzó un kiai (ráfaga de ki invisible) con su mano izquierda libre a Kiba, y esta le impactó en el pecho con toda la fuerza, haciendo que el espadachín sea enviado a volar varios metros hacia atrás, pero logró frenarse a sí mismo invocando sus alas de demonio negras.

''Nada mal, nada mal, pero es hora de aumentar mi ritmo'', pensó el espadachín de rango Caballero mientras invocaba múltiples espadas de diferentes metales con su Sword Birth, y las enviaba a volar contra Trunks.

''Me lo está poniendo muy fácil'', se mentalizó Trunks, algo aburrido, mientras desviaba las espadas con la suya propia, o las esquivaba directamente.

Trunks contraatacó, y voló hacia Kiba con una sorprendente velocidad, nuevamente asombrando a todos con su habilidad para volar sin alas.

Múltiples quejidos de esfuerzo eran perfectamente audibles mientras ambos espadachines intercambiaban ataques con sus espadas, junto con los ¡CLONK!, ¡CLANK!, y similares ruidos de impacto de metal contra metal, que resonaban en el lugar del combate.

En un momento, Trunks aprovechó que giró un poco para esquivar una estocada de Kiba, y realizó un giro completo, que le permitió hacer un movimiento con su espada que estaba destinado a cortarle la cabeza a Kiba.

El rubio, justo en el último momento, y sorprendido más allá de lo que se puede describir, se echó para atrás, recibiendo solamente un corte en su mejilla izquierda.

Pero el pelilavanda no se rindió ahí. Le pegó un puñetazo en el estómago a Kiba, y una patada con su pierna izquierda que mandó a volar al rubio al piso. Este impactó contra el piso con tanta fuerza que generó un cráter en el suelo, pero con algo de dificultad se levantó.

''Acabaré con esto ahora'', vociferó Trunks mientras aumentaba su ki parcialmente, des-suprimiéndolo. Empezó a concentrar su energía, y un aura blanca lo envolvió, a la vez que gritaba, ''¡AAAAAAAAAARGH!''. Hubo un leve temblor en la tierra, y las chicas miraron a Trunks que se encontraba flotando todavía. Este hizo una serie de movimientos rápidos con ambas manos, hasta que las puso en frente de su cara, con las palmas hacia adelante, y creó una pequeña esfera de energía. ''¡ATAQUE ARDIENTE!, ¡HAAAAAAAAAAAAAAAAAA!'', clamó el híbrido Saiyajin-humano, y empujó la esfera de energía hacia Kiba con ambas manos, pero el espadachín que estaba en el piso, sonrió, y convocó su propio ataque.

''¡HOLY ERASER!'', proclamó el rubio, y creó una espada de energía de color negro, y la alzó hacia el cielo con ambas manos, y esta entró en contacto con el ataque de Trunks…

Y lo absorbió, en su totalidad, pasmando al semi-Saiyajin. Kiba ahora tenía algo de poder, y entonces empezó a crear otro ataque de energía. Desapareció la espada negra, y en su lugar creó una esfera de energía demoníaca negra, y de ella salió una ráfaga de igual color, que avanzó hacia Trunks a una velocidad abrumadora.

Trunks se confió, y puso sus brazos en forma de X para bloquear el ataque. Hubo un brillo en el cielo, y Trunks pareció haber sido consumido por el ataque, pero la realidad era otra. Él estaba absorbiendo todo el impacto al tiempo que Kiba le ponía más y más energía al ataque.

Hasta que Kiba eventualmente se cansó, y cesó el ataque. Cayó de rodillas al suelo, y apoyó ambas manos en el suelo, muy debilitado para poder ponerse de pie.

El semi-Saiyajin estaba flotando en el cielo, jadeando levemente. Descendió hasta tocar el suelo, y caminó hacia el rubio. Al llegar enfrente de él, le ofreció la mano derecha al Caballero de Rias, y este gratamente se la aceptó.

Trunks observó el estado en el que estaba su amigo de ojos grises celestosos. Tenía el saco blazer negro de la escuela roto, algo agujereado, y del corte en su mejilla izquierda había dejado de sangrar ya, y tenía un agujero en la pierna izquierda en el pantalón negro del uniforme.

''Vaya, estás hecho polvo amigo'', comentó entre risas Trunks, mientras que Kiba respiraba pesadamente,

''Habla… por... ti… mismo… Trunks'', respondió Kiba, algo atontado, mientras que señalaba con su tembloroso dedo índice izquierdo el uniforme de Trunks.

''¿Eh?, ¿qué caraj-?, ¡aaah, rayos!'', se quejó cómicamente Trunks, provocando una reacción de risa en las chicas, y él observó detenidamente el desgaste en su uniforme. El saco había sido completamente destruido, y el pantalón en la pierna izquierda, había desaparecido por completo hasta la rodilla. Aparte de dicha prenda por debajo de la cintura, en su torso solo quedaba la camisa blanca abotonada, que ahora estaba algo rasgada y sucia de tierra y polvo.

Kiba le asintió a Trunks, y se fue a tomar asiento a la sombra del árbol, y entonces el semi-Saiyajin se estiró un poco antes de ver a las tres chicas, y sus ojos celestes se posaron en los ojos color marrón café claro de la loli nekomata.

Ella se puso de pie, y con una mirada seria, no pronunció palabra alguna. Ella caminó con toda la seguridad del mundo hacia el espacio del combate. Trunks la observó con algo de curiosidad mientras ella sacaba de los bolsillos de su falda del uniforme escolar un par de guantes marrones de cuero. Se los puso, y de inmediato ella asumió una posición de pelea, y Trunks la imitó.

Ambos se miraron seriamente, estudiándose el uno al otro. Esta vez Trunks atacó primero, y cargó contra Koneko a una velocidad impresionante. El puño izquierdo de Trunks chocó contra el puño izquierdo de Koneko. Este combate iba a lucharse, claramente, cuerpo a cuerpo, y el ganador sería decidido a base de la fuerza bruta. La peliblanca ni se inmutó por la fuerza del puñetazo del puñetazo de Trunks, aunque la agarró algo desprevenida. Trunks intentó pegarle un puñetazo derecho, esta vez más poderoso, pero la peliblanca nuevamente bloqueó el ataque, aunque retrocedió muy, muy poco por el impacto. Entonces, ambos empezaron a intercambiar puñetazos y patadas ocasionalmente, esquivando y contrarrestando a diestra y siniestra.

La velocidad e intensidad de sus golpes aumentaba con cada impacto, y estaban creando pequeñas ondas expansivas, que ejercían tanta presión en el suelo que crearon un cráter que se hacía cada vez más hondo, y más grande en diámetro. Koneko se agachó por debajo de una patada giratoria de Trunks, y le propinó un gancho derecho en la mejilla derecha al semi-Saiyajin, y esto logró hacer retroceder al ojiceleste, quien sintió algo de dolor por eso, y ahora tenía un moretón en el cachete derecho.

Trunks se hartó luego de eso, y detuvo con la palma abierta el puño izquierdo de Koneko, y ella fue la primera vez durante el combate que mostró emoción. El semi-Saiyajin, confiado, la arrojó hacia el cielo, y salió en su persecución.

Mientras tanto, con Rias, Akeno y el cansado Kiba. Los tres miraban el combate, maravillados ante el poder de Trunks.

''No puede ser que tenga tanto poder, es simplemente… desconcertante'', exclamó incrédula la pelinegra de grandes senos, mirando de reojo a su Presidenta y a Kiba.

''Y eso… no es todo… por lo que puedo ver…'', alcanzó a agregar el fatigado rubio, y eso llamó la atención de Rias y Akeno.

''¿Cómo puede ser posible?, ¿acaso se está conteniendo?'', inquirió Rias, curiosa por las palabras del espadachín.

''Sí, él está ocultando muchísimo poder, tan solo recuerden cuando él liberó algo de energía al lanzarme ese Ataque Ardiente'', explicó el Caballero de ojos grises-celestosos, y ambas mujeres de curvas voluptuosas asintieron, recordando la escena perfectamente.

Retomando el combate… Trunks llegó en frente de Koneko, quien tardó algo en frenarse por la fuerza con la que Trunks la sacó volando. Ella uso sus alas negras demoníacas para flotar, y se preparó para bloquear el puñetazo de Trunks, pero lo único que vió fue como este… ¿desaparecía?

''Imposible'', murmuró, con la cara mostrando el más mínimo rastro de asombro. Había algo así como una imagen medio difuminada del pelilavanda, y ella le dió una patada, pero la atravesó completamente, y lo que pudo deducir era que él dejó una estela de sí mismo.

Escuchó algo detrás de ella, y se giró rápidamente, solo para ver a Trunks estar con su brazo derecho echado hacia atrás. Ella se asombró visiblemente, por completo, y solo pudo agrandar los ojos al ver como el semi-Saiyajin le propinaba un puñetazo directo en la cara.

¡WHAM!, y con ese sonido de impacto, la peliblanca fue enviada a volar hacia el suelo a una velocidad terminal. Impactó con magna intensidad contra varias filas de árboles, tirando abajo unos cuantos, hasta que su caída fue frenada, y ella de algún quedó colgada de unas ramas gruesas de unos árboles.

''¡KONEKO!'', gritó el muchacho de cabello color lila, visiblemente preocupado por el estado de la pequeña nekomata. Voló a toda prisa hacia donde ella había aterrizado, y se maldijo mentalmente. ''¿por qué carajo no medí mejor mi fuerza?, pobre Koneko, creo que la lastimé seriamente'', fueron las palabras con las que se reprochó mentalmente, mientras llegaba a donde ella estaba.

Sintió los kis de Rias, Akeno y Kiba acercarse, pero él no iba a esperarlos. Aterrizó, y corrió unos pocos metros, siguiendo el rastro de árboles derribados. Encontró a Koneko semi-consciente colgada de las ramas de unos árboles, y de inmediato él levitó hacia arriba. La tomó de la espalda y la cintura, y tiró de ella para sacarla de ahí, pero la camisa de la peliblanca se había atorado con una de las ramas, y él usó mucha fuerza, y hubo un sonido de desgarro de ropa. Trunks perdió el balance en el aire, y ambos cayeron al piso, él cayó de espaldas primero con Koneko arriba de él, aunque en una posición algo… provocadora. Ella estaba acostada boca abajo sobre Trunks, y él recién ahora se dió cuenta de que le había arrancado la camisa y el brasier, y los… atributos de Koneko estaban rozando el pecho de Trunks. Ella estaba consciente, aunque algo atontada.

''¿He-herma-hermano?'', ella murmuró, forzando a sus ojos color avellana a que miren a los de Trunks.

''¿Koneko, estás bien?'', Trunks se apresuró a preguntarle, mientras él trataba de mover sus brazos, pero los tenía atrapados bajo el cuerpo de ella, y apretó algo sin querer, y ella gimió levemente.

''He-hermanito perver-tido'', ella le regañó débilmente, pero aun así tenía una pequeña sonrisa en su rostro.

En eso se escucharon pasos, y Rias, Akeno y Kiba aparecieron al fin. La pelinegra ayudó a Koneko a ponerse en pie, y Kiba ayudó a Trunks a pararse. Trunks seguía con la ropa igual de rota, salvo que ahora tenía más moretones y golpes, mientras que Koneko, bueno, tenía un gran moretón en la cara donde Trunks le había dado sendo puñetazo, además de varios rasguños en su torso completamente desnudo.

Trunks evitó mirarla, pero ya era algo tarde para eso, tal como lo evidenció Koneko, exclamando, ''Es algo tarde… para… ser caballero… y no mirar… Ya… vi-viste todo'', y rió débilmente.

Trunks se sonrojó, y le ofreció sus disculpas, ''Lo siento Koneko, no medí mi fuerza y… todo esto pasó''. Pensó en que hacer para solucionar la situación como pudiera, y entonces se le ocurrió algo. Él extendió su brazo derecho, y una bola azul de ki brilló en su palma. ''Acerca cualquier brazo'', le indicó a Koneko y ella puso su brazo derecho cerca de la bola de energía.

Ella sintió como recuperaba parte de su vitalidad, y cuando ya estuvo lo suficientemente recuperada, Trunks dejó de darle parte de su ki.

''Gracias… hermanito'', ella le agradeció, mirando a Trunks con una sonrisa.

''¿Quieres de verdad, qué… sea tu hermano?'', le preguntó Trunks luego de unos momentos de silencio. Rias, Akeno y Kiba observaban en silencio, expectantes por lo que sucedería.

''S-sí'', ella respondió, algo nerviosa, dudando de la posible respuesta.

''¿Pues por qué no?, ¡seguro que sí!'', clamó Trunks felizmente, y todos sonrieron, alegres de como Trunks se ganaba cada vez más la confianza de cada uno.

''Bueno'', comentó Rias invocando algo con su magia. Un brasier blanco apareció, y se lo otorgó a Koneko, quien rápidamente recordó que llevaba medio cuerpo desnudo, y se lo colocó. ''Ahora el último combate'', anunció la pelirroja, mientras miraba a Akeno con confianza, y ambas asintieron a la vez. Kiba y Koneko se sentaron a la sombra de un árbol a ver el combate entre el guerrero de otra dimensión y las dos mujeres de curvas pronunciadas.

Ambas se pararon lado a lado y empezaron a aumentar sus energías completamente. Trunks se sorprendió, dado que igualaban su poder suprimido al %10.

Sonrió, confiado, y se puso en una postura de pelea, ''Esto debería ser interesante'', y con eso dicho, el enfrentamiento final dió inicio.

Ambas mujeres se lanzaron al ataque, y Trunks se puso serio. Frunció el ceño y empezó a esquivar los puñetazos y patadas combinadas de cada una, pero se le estaba volviendo difícil. En efecto, Rias en un momento le hizo una patada barredora, y Trunks perdió el equilibrio, y Akeno aprovechó para tomarlo de ambos pies y mandarlo a volar.

"Mierda, coordinan bien sus ataques en equipo, tengo que pensar en algo", reflexionó Trunks. Se frenó en seco y miró a Rias y Akeno. Ambas estaban volando hacia él, y Trunks bloqueó un puñetazo de Rias, pero luego la pelinegra de ojos violeta le dió una patada en la espalda que lo hizo tambalearse, y la pelirroja juntó sus manos y le dio un golpe de martillo en la nuca a Trunks, y él salió volando hacia abajo a una gran velocidad.

Impactó contra una pequeña formación rocosa, una pequeña meseta, y parte de esta se le vino encima. Ambas líderes de la nobleza Gremory empezaron a lanzarle bolas de energía demoníaca negras a lo que quedaba de la formación, y entonces, esta se derrumbó por completo, y los escombros terminaron aplastando a Trunks.

Las chicas creyeron haber ganado, pero creer eso era cometer un craso error.

Un haz de luz blanca salió de entre los escombros, seguido de otro, y otro, y varios más. Hubo una explosión de energía, y se levantó una nube de polvo gigante. Todos sintieron el aumento masivo de poder del joven pelilavanda, y Rias y Akeno tragaron saliva, algo nerviosas, pero se prepararon para seguir el combate.

Cuando el polvo se despejó, apareció un cierto semi-Saiyajin que estaba de pie, observando a ambas mujeres con una mirada socarrona.

"Veo que son muy fuertes", comentó Trunks, despreocupado, mientras miraba cuanto daño le habían causado a él. De la camisa manga corta, perdió la manga izquierda y toda el área del pectoral izquierdo, y su pantalón había sido destruido hasta las rodillas en ambas piernas.

"Ahora combatiré yo con todas mis fuerzas", anunció, mientras doblaba ambos codos y se ponía a reunir y concentrar ki.

"Haaaaaaaaaaaa", empezó a clamar el pelilavanda. Su cabello se alzó en contra de la gravedad, y un aura dorada parpadeó alrededor de él. "¡AAAAAAAAAAAAAAARRRGH!", gritó a todo pulmón el hijo de Vegeta, y su transformación en Súper Saiyajin se completó. Su cabello se erizó completamente, y se tornó de un color dorado, sus ojos por una milésima de segundo perdieron las pupilas para luego recuperarlas, de un color turquesa ahora. Sus cejas también se volvieron doradas, y el aura amarilla brillante resplandecía alrededor de él.

"Esto es mi estado de Súper Saiyajin", reveló Trunks, concentrado en Akeno y Rias. "Les mostraré todo mi poder y no me contendré".

Se llevó ambas manos a la frente, y las puso como formando una X y cargó ki. Una pequeña bola amarilla de ki empezó a aumentar de tamaño hasta que llegó a ser un poco más chica que una pelota de fútbol. "¡MASENKO-HA!", y al ritmo de ese grito, le lanzó ese ataque a ambas mujeres, quienes contraatacaron con dos ráfagas de energía demoníaca negra. Ambos poderes chocaron, pero el de Trunks rápidamente empezó a ganar ventaja. Rias y Akeno se vieron superadas, y posteriormente, consumidas por el Masenko del guerrero del futuro.

Trunks cesó el ataque y vió que tan dañadas estaban la pelirroja heredera del Clan Gremory y su Reina. Tenían la ropa rasgada, las blusas abotonadas del colegio bastante desgarradas, dejando ver parte de sus bustos.

Pero antes de que pudieran hacer algo, Trunks voló hacia ellas, y dejó una Ilusión de Imagen de sí mismo, y ellas atacaron eso erróneamente, pero Trunks apareció detrás de ellas, y les apuntó a cada una con una palma.

No juntó nada de energía, pero exclamó en broma, "Pew, pew, están muertas, jaja". Se destransformó, volviendo a su estado base.

Akeno hizo un puchero, y se quejó, "Muuuu, no es justo, tu eres mucho más fuerteeeee".

"Sí, esooo, no se vale Truuuunks", también se quejó Rias. Ambas jovenes estaban angustiadas por haber perdido, pero Trunks al instante les levantó el ánimo diciéndoles lo siguiente.

"Hey, no importa que hayan perdido, dieron lo mejor de ustedes, al igual que Kiba y Koneko, son muy fuertes, y la pasé muy bien, me divertí luchando jajaja". La alegría y la simpleza de Trunks hizo que los corazones de las 3 mujeres dieran un vuelco, y le sonrieron a Trunks, radiantes de felicidad.

"¿Podrías entrenarnos, para que seamos más fuertes?, por favor Trunks", le pidió la pelirroja al semi-Saiyajin, haciéndole ojitos de perro.

Trunks rió por el gesto de Rias y accedió, "Por supuesto, sería un placer para mi, jaja".

Rias abrazó a Trunks de frente con fuerza, Akeno por la espalda y Koneko lo abrazo por el costado. Kiba nuevamente agradeció no estar en los zapatos de Trunks en ese momento.

Cuando se separaron, decidieron que ya era tarde, y entonces, Rias invocó un círculo mágico de transporte y se transportaron al Club del Ocultismo.

XXXXX

*MOMENTOS DESPUÉS, 6 Y MEDIA DE LA TARDE*

Trunks, Kiba y las chicas aparecieron en el salón principal del Club, y se encontraron con Bulma, quien estaba adormilada en el sillón, pero que se despertó al ver llegar a todos.

"¡Hola de nuevo chicos!, ¿cómo les fu-?", pero se interrumpió a sí misma al ver el estado en el que se encontraban todos. "¡AAAAAH!, ¿pero qué demonios les pasó?, ¡parece que los pisó un tren a cada uno!", ella gritó desafortunadamente, viendo que tan lastimados estaban su hijo, las chicas, y el espadachín rubio. Además, tenían sus ropas muy estropeadas.

"Tranquila mamá, no es nada, no nos duele jeje", trató de calmarla el semi-Saiyajin ojiazul.

"Sí, señora Bulma, cálmese, podemos usar magia para arreglar nuestra ropa, y por las heridas, bah, ya se curarán", le reaseguró la pelirroja pechugona a la madre de Trunks.

Bulma dudó por unos segundos, pero al final se relajó visiblemente. "Bueno, está bien, confío en ustedes chicas". Luego de hacer una pausa, añadió, "¿Quién tiene hambre?", y para sorpresa de Bulma, su hijo no fue el único que levantó la mano.

"Bueno, siéntense todos, ya vuelvo con la merienda para todos ustedes", anunció la científica peliceleste, y se fue a la cpcina.

Momentos más tarde, todos vieron que ella traía dos bandejas repletas de comida y bebida. Tortitas, medialunas, bizcochos, tostadas, de todo. También había jugo de naranja, café y leche chocolatada.

"¡Disfrutenlo chicos!", Bulma exclamó alegremente.

Y acto seguido, todos procedieron a devorar ferozmente la comida, engulléndola como animales.

Hubo risas, chistes, y diversión esa tarde, y siguió hasta que cayó la noche. Entonces, Koneko y Kiba se despidieron y se retiraron a sus respectivos hogares, quedando solos Bulma, Trunks, la pelinegra Akeno y la líder del Club del Ocultismo.

"Bueno, yo me voy a dormir chicas, Trunks, por favor, no me hagan abuela aun ni nada por el estilo", dijo Bulma, y ella estalló en carcajadas al ver la reacción de Trunks y las chicas.

Estaban completamente sorprendidos, pasmados, tanto es así que no podían siquiera pronunciar palabra alguna.

Bulma se recuperó de su risa unos segundos después, y ya más en serio se despidió de ellos, "Buenas noches, chicas, Trunks, no se queden despiertos hasta tarde eh".

Trunks, Rias y Akeno se quedaron solos, en la semioscuridad del salón principal.

"Bueno, esteeee… Chicas, yo me iré a dar una ducha y luego a dormir, nos vemos maña-, ¡uuuf!", fue interrumpido cuando Rias y Akeno ambas, como si estuvieran de acuerdo, jalaron de él, forzándolo a levantarse.

El pelilila ya se hacía una idea de que iba a pasar. "Otra vez, rayos", se quejó mentalmente.

Ya en el baño, le soltaron los brazos, y él rápidamente se giró para evitar ver como Akeno y Rias se desvestían.

"No nos molesta que mires, Trunks", habló la pelirroja, ya habiéndose desnudado por completo.

"Después de todo, ya lo has hecho otras veces", intervino Akeno, también desnuda.

Trunks, suspiró, resignado, y decidió desvestirse él también, aunque con cierto nerviosismo.

Dejaron sus uniformes algo destruidos en una esquina, y nuevamente, Rias y Akeno tiraron de Trunks por la fuerza, y este soltó un "¡Eh!" de sorpresa, y cayó dentro de la tina.

Estaba sentado sobre Akeno, y delante de él estaba Rias, dándole la espalda. Usó su magia e invocó unos cuantos litros de agua, que llenaron la tina.

"Trunks, ¿podrías ayudarme?, no alcanzo a limpiarme la espalda, por favor", miró por sobre su hombro izquierdo a Trunks.

"S-sí", respondió, algo dudoso Trunks. El hijo de Bulma extendió sus manos temblorosas y las posó en la espalda de la pelirroja.

"¡Basta de tantos nervios, es solo tomar un baño juntos, maldita sea, no hay nada de malo o raro en eso!", se gritó mentalmente, y frunció el ceño. Empezó a frotarle la espalda lentamente, y Rias se relajó visiblemente, suspirando.

"Ara, ara, la presidenta está disfrutando pero a mi me dejan de lado", se quejó Akeno, presionando sus grandes pechos contra la espalda de Trunks.

"Por favor, que mi autocontrol no se vaya al demonio", pensó Trunks. Luego de un rato, Rias se dió vuelta y tomó las manos de Trunks y las guío hacia su busto.

Ella le dió una sonrisa aseguradora a Trunks, y el semi-Saiyajin asintió.

Trunks empezó a pasar sus manos por el pecho de Rias, bajando con todo el cuidado del mundo por sus senos, y él pudo jurar que sus oídos Saiyajines escucharon un gemido leve que escapó de los labios de Rias.

Trunks podía ver perfectamente la piel blanca, delicada y suave de la pelirroja de ojos azules, y a él le pareció que era la mujer más hermosa del mundo, siendo igualada únicamente por Akeno y Koneko.

En ese momento, Trunks sintió como Akeno se apegaba todavía más a él, y la mano derecha de ella tanteaba su estómago, y bajaba más hacia su entrepierna.

"Hrrrghn", emitió un gruñido de sorpresa Trunks.

"Wow, que… bien dotado estás Trunks ufufufu", dijo felizmente Akeno mientras le masajeaba a Trunks… bueno, lo que tiene entre sus piernas, no vamos a detallar mucho.

"A-Aken-no su-sueltame por f-favor", pidió débilmente y en voz baja el semi-Saiyajin.

"Estás a mi merced, fufufufufu", dijo Akeno seductoramente, y acercó su cabeza al oído de Trunks. "Eres mío ahora", le susurró de forma provocadora, pero el semi-Saiyajin fue salvado por Rias, quien le espetó a Akeno.

"¡Suéltalo Akeno!", al decir esto, Rias tenía el ceño fruncido y estaba de brazos cruzados, y miraba furiosa a la reina del rayo.

Trunks exhaló, aliviado. "Eso estuvo muy cerca, podía sentir cosas…Y pensamientos raros, por Kamisama, estoy cada vez más loco", se reprendió mentalmente.

Luego de esto, salieron del baño, y Rias y Akeno usaron su magia para arreglar sus uniformes, incluido el de Trunks. Con respecto a las heridas de cada uno… bueno, usaron magia también y estaban como nuevas, Trunks también fue curado.

Salieron del baño, y con sus uniformes doblados y en mano, se fueron a la habitación con todas las camas.

Trunks dejó su uniforme doblado encima de una cama vacía, y se acostó así nomás, desnudo, ya no le importaba mucho la decencia, y estaba prácticamente inmunizado al pudor y a la vergüenza que pudiera sentir.

Rias y Akeno se acostaron a su derecha e izquierda respectivamente, y lo abrazaron, quedándose dormidas en unos instantes.

El semi-Saiyajin miró a ambas mujeres, y suspiró, aliviado de que el día había llegado a su fin. "Llevo unos pocos días en un mundo que en un principio me pareció extraño, ajeno y desconocido, pero al encontrarme con ellas, hallé lo que tanto tiempo anduve buscando, paz, un alto a tener que luchar todos los días para sobrevivir, y sobre todo, un lugar seguro. Rias, Akeno, Koneko, Kiba, ustedes 4 en el poco tiempo que llevamos ya me han hecho vivir aventuras que si bien son algo que nunca pensé que haría en mi vida: ver a una mujer desnuda así como si nada, luchar en un combate que no fuera a muerte, sino por diversión, y estoy convencido de que habrá muchas más por venir. De cualquier modo, las esperaré con ansias, ya que es mi deber proteger este mundo ahora, proteger a este mundo y a sus habitantes, y eso los incluye a todas ustedes", reflexionó ampliamente mientras contemplaba los cuerpos de ambas mujeres que dormían pacíficamente a ambos lados de él. "Duerman bien chicas", murmuró por lo bajo con una sonrisa, y entonces, se vió invadido de golpe por el sueño, y el pelilavanda se durmió.

XXXXX

Nota de los autores: Este es el final… De este capítulo jajajaja. Sepan disculparnos por la demora con este capítulo. Con todo el tema de las fiestas, nuestra vagancia y procrastinación (empezar el capítulo y tener mucha paja de terminarlo) nos hizo retrasarnos bastante. Así y todo, pudimos terminar de escribirlo jejejeje.

En fin, esperamos que les haya gustado el capítulo, nos vemos en el próximo gente, ¡ahí se ven!

-Octavio, Karnyfex y Tadeuz.