Capítulo IV: Supervivencia, día 1.

El frío húmedo me hace despertar de mi ligero sueño, me despierto sobresaltada, miró a mí alrededor con ímpetu y atención; estoy resguardada de la lluvia bajo un puente grande ▬pero aún así estoy mojada, al menos no estoy empapada.

Me talló los ojos con mis manos, tratando de despabilarme y ahuyentar el sueño que me inunda los sentidos, muy a penas lo logro, me levantó de mi lugar de descanso improvisado ▬el suelo mi cama, mi mochila la almohada y el impermeable la cobija, no uso la manta porque quiero tener algo seco por si acaso.

Me pongo de nuevo el impermeable, me subo la capucha y salgó al exterior, alzo mi cabeza hacia arriba… el cielo sigue completamente nublado, pero esta vez no está lloviendo tan fuerte. Me vuelvo a preguntar…¿qué hora es? No lo sé, es muy difícil saberlo, calculo, creo que sí mucho serán las dos de la tarde, pero lo dudo.

Procedo a irme por donde vine, caminó por el puente ▬atenta a todo lo que me rodea▬, me dirijo al centro de la aldea ▬no sé muy bien por qué me dirijo hacía allá, pero creo que debo de ir.

Llevó más de diez minutos caminando ▬fue muy mala idea quedarme en la periferia▬, sigo caminando… al parecer ya me falta poco para llegar a la zona central ▬ya he visto mucha gente por las calles; abriendo negocios, haciendo sus compras, en resumen; viviendo su vida cotidiana.

Es increíble que la gente se haya impuesto a transitar bajo la lluvia, aunque creo que deben de molestarse por el insistente clima ▬por mi parte me encanta que llueva, pero también necesito otro tipo de climas para que no sea monótono, un poco de sol no le hace daño a nadie ▬sin embargo, cuando hay sol; me resguardo bajo una buena sombra, aunque sea invierno me escondo del sol.

Al fin llegó al centro del diluvio ▬aquí llueve más que en las afueras, ahora sé y entiendo porque los ninjas de la lluvia usan máscaras; es difícil respirar con normalidad, el vapor-calor que despide nuestro cuerpo, sumado con la humedad de la lluvia le da un ambiente más pesado a todo el alrededor, definitivamente es muy bueno que exista la diversidad de climas en el mundo.

Una vez aquí comienzo a vagar por el lugar, una vez más, no sé que estoy haciendo aquí, pero mi instinto me guio y trajo, ahora tendré que buscar lo que tengo que encontrar, sólo espero que no me lleve mucho tiempo.

En una esquina hay un puesto en el que venden panecillos de carne ▬ya me está dando hambre, no sería mala idea comer un poco, y digo un poco porque tengo que ahorrar lo que llevo conmigo▬, paso de largo por el negocio atendido por una señora ya de edad, sigo caminando sin rumbo y sin poner atención a nada en particular.

Paso frente a un lote baldío, un lugar de mala muerte ▬de los que sobran en zonas concurridas y centrales▬, un escalofrío extraño me recorre todala columnavertebral, sigo caminando sin demostrar el miedo que de repente me está inundando los sentidos y el cuerpo ▬el miedo está justificado, ¿cuándo se ha visto caminar sola a una niña de cinco años por un lugar de muerte y perversión? Yo sólo conozco mi caso.

Un sonido sordo, seco y metálico me pone alerta, dejo mi andar de repente y volteó lentamente mi cabeza y mirada hacía el lugar ▬el ruido provino de un bote de basura que salió rodando por el suelo, lo ocasiono un señor de aproximadamente cuarenta y tantos años, alto, con impermeable y ropa desgastada, creo que es un vagabundo. El señor se da cuenta de mi mirada y presencia, voltea verme con semblante serio y malicioso.

¿Qué haces por aquí pequeña? ▬me preguntó gangosamente▬. ¿Estás sola? ▬hizo otra pregunta, pero esta vez uso un tonó muy extraño, hace que me dé mucho miedo y asco.

Sin responder ▬violando la educación que se me dio▬, salgo casi corriendo del lugar, huyo con gran desesperación, me alejo lo más que puedo de ese hombre… después de casi correr por más de seis minutos; me doy cuenta que he llegado a parar al puesto de los panecillos.

Volteó mi cabeza hacia atrás, no me siguió ese hombre horroroso, menos mal, no sé que habría hecho o pasado si llega acercarse a mí.

Mi estomago emite un gruñido de repente, exigiéndome algo que comer, creo que ya es hora de que le cumpa sus deseos, no es bueno dejar de comer en ningún momento ▬son cinco comidas al día, mínimo deben de ser tres▬, no he comido nada desde ayer en la tarde, es sorprendente que resista tanto, supongo que eso tiene que ver por las circunstancias en las que estoy metida, debo de ahorrar la comida lo más que pueda.

Por medio de mi visión periférica, veo a la señora del puesto hacerme señas para que me acerque, dudo por un momento, pero finalmente doy el primer paso, el segundo y terminó con la distancia que me separa de ella, me posicionó en frente suyo, la veo con mis expresivos ojos extraños, ella me ve y sonríe, le correspondo por educación.

Que bonitos ojos tienes linda ▬me comenta amablemente.

Gracias, a muchos les da miedo mis ojos ▬le agradezco e informó.

Es porque no saben apreciar su belleza ▬me dijo y guiño el ojo, le sonrió, ahora feliz por su respuesta.

Dime… ▬dice, la veo directamente a los ojos, prestándole absoluta atención▬. ¿Qué haces sola por aquí? ▬su pregunta me saca de orbita, no esperaba que me preguntara eso, no sé qué responder.

Yo… ▬empiezo, pero decido guardar silencio, bajo mi cabeza▬. No vengo sola ▬es lo único que le puedo contar.

¿Con quién vienes? ▬me muerdo el labio inferior para no emitir nada▬. No te preocupes, no me digas si no quieres ▬eso me da confianza.

Vengo con mi sensei ▬le respondo, subo mi cabeza y mirada, enfrentándome a la amable señora.

Ya veo, ¿y dónde está? ▬pregunta con duda y se pone a buscar en todas partes.

Estoy en un entrenamiento de supervivencia ▬le informó con una pequeña sonrisa, la señora me la corresponde.

¿Cuántos años tienes? ▬al fin una pregunta que no es tan comprometedora.

Cinco años ▬le digo con mi voz y mano derecha; con mis cinco deditos a la vista. Ella ríe dulcemente por mi respuesta y acción, hago lo mismo.

Debes de ser muy fuerte, no cualquiera hace entrenamientos de supervivencia, échale muchas ganas ▬me alienta, mi sonrisa se hace más grande, le asiento con la cabeza▬. ¿Ya comiste algo? ▬niego▬. ¿Por qué, no llevas comida contigo? ▬si llevo, pero si usted supiera.

Sí, pero… ▬me sonrojo involuntariamente▬. La estoy ahorrando ▬siento arder más mis mejillas, de seguro ya le gane a la tonalidad rojiza de los tomates maduros.

La señora me ve con inmensa dulzura, no me imagino el por qué, bajo mi cabeza avergonzada. Mi respuesta fue muy tonta, ¿quién ahorra la comida? Lo que la gente busca es comer y darle de comer a sus seres queridos, los padres dejan de comer por dársela a sus hijos, lo mismo hacen los hermanos mayores, es una tontería que ahorre la comida, que este en un entrenamiento de supervivencia no me justifica para guardar la comida, ahora me siento culpable por tal ofensa ▬muchas personas se están muriendo de hambre en este preciso momento y yo guardando suplementos alimenticios, es realmente una tontería.

Pero los que no tienen perdón son las personas que tiran la comida o no se la comen porque no les gusta, eso es una idiotez, un pecado; no deben de desperdiciar así los alimentos que nos dan fuerzas cada día, que nos dan en parte vida, nos ayudan a crecer, a desarrollarnos, retener mejor lo que aprendemos, que ayuda a nuestro cuerpo a hacer sus funciones como se debe, entre otros factores importantes.

No entiendo a las personas que dejan de comer para según ellas adelgazar, esas personas están mal, de hecho; está comprobado que entre más comes, más adelgazas, si dejas de comer y después comes algo: tienes el famoso rebote, además de que no tienes buena indigestión, entre muchos otros males. No es necesario dejar de comer, es mejor que comas cinco veces al día, tomar dos litros de agua y hacer algo de ejercicio; con eso basta para adelgazar, no es necesario hacer dietas incensarías ytontas, pero por supuesto que no hay que pasarseconlas porciones de comida que se ingieren, no hay que repetir ▬de ahí también viene el rebote, todo es malo en exceso, no importa lo que sea.

¿Quieres acompañarme a almorzar? ▬me preguntó la buena mujer, levantó mi cabeza con pena, la escruto con mi mirada por una pequeña fracción de segundos.

Será un placer acompañarla a degustar sus alimentos ▬dije formalmente y con educación.

Vaya, que niña más educada ▬me alaga con una sonrisa entre sorprendida y complacida.

Gracias señora ▬agradezco de corazón y hago una leve reverencia.

Bien, vamos ▬me dice y hace una seña con su mano, camino hasta ella, entro al pequeño negocio y espero instrucciones.


Hola de nuevo a todas mis hermosas lectoras. ¿Cómo se encuentran este miércoles?

Por mi parte estoy muy bien gracias a Dios; a pesar de tener gripe y no aguantar la alergia.

Una vez más; aquí les traigo la continuación, ojalá les guste.

Se aceptan y agradecen sus hermosos comentarios.

Muchísimas gracias a todas las que leen, comentan y ponen alertas; son unas hermosuras.

Nos seguimos leyendo, les deseo lo mejor, mucho éxito en todo lo que hagan.