Sombras del pasado.

Por Alisse.


Capítulo Cuatro.


Los niños continuaban jugando a la distancia, iban de un lado a otro, riendo y gritando. Vegeta sentía que si no se callaban muy pronto le daría jaqueca, pero no deseaba llamarles la atención. Definitivamente prefería escuchar los gritos de ellos que los de Bulma.

Ya después que no llegara en un buen rato, todos estaban más o menos preocupados por la ausencia de Gohan. Videl sabía que su marido difícilmente estaría tanto rato con Piccoro, sabiendo que en la Corporación Cápsula todos estaban reunidos, y esperándolo, además. Krilin y Goku trataban de bajarle el perfil al asunto, alegando que seguramente maestro y alumno se habían entretenido más de la cuenta conversando.

-Goku- dijo Milk, después de un rato -¿por qué no vas a buscarlo al Templo Sagrado?- pidió, el saiya hizo ojos al cielo –por favor…

-Vamos, Gohan ya no es un niño- replicó Goku, restándole importancia a la ausencia de su hijo mayor –ya va a llegar, no se pongan nerviosas por algo así…

Antes que terminara de hablar, Gohan aterrizó en medio del patio. Pan, que estaba cerca de él, saltó a sus brazos, feliz.

-Ya nos tenías preocupados- dijo Videl -¿por qué te demoraste tanto? ¿Qué quería Piccoro?

-De eso quiero hablarles- contestó Gohan, inseguro –lo que pasa es que… tengo dos noticias, una buena y una mala… ¿cuál quieren escuchar?- soltó una risita nervioso, a la vez que la mayoría lo miraba con cierta confusión.

Después que Marron se sintiera mejor, Gohan decidió adelantarse a los otros tres, principalmente para preparar a todos por la llegada de los tres muchachos. No deseaba que se llevaran la misma desilusión de él cuando los vio por primera vez.

-Deja de dar la lata, chiquillo- gruñó Vegeta, que a pesar de no participar de la reunión, no se perdía detalle de la misma –habla de una vez qué demonios está ocurriendo. Hace un rato pude sentir que tres ki llegaban a la Tierra- esta vez todos lo miraban sorprendido -¿quiénes son? Ellos vienen hacia acá.

-Bueno, sobre eso quería hablar- Gohan pasó una mano por su nuca –son sobre los tres ki que llegaron hoy… ellos son Goten, Trunks y Marron…

-¡¿Qué?

Gohan esperó que todos se calmaran para continuar hablando. Esperó durante unos momentos, y continuó hablando.

-Pero… ¿dónde están?- preguntó Milk, con los ojos llenos de lágrimas por la emoción -¿dónde está tú hermano, Gohan?

-¿Cómo están?- preguntó Krilin -¿dónde…? ¿Por qué no vinieron a vernos a penas llegaron a la Tierra?- todos notaron la incomodidad en Gohan, por lo que esperaron a que él continuara hablando antes de continuar con sus preguntas.

-La verdad es que…- soltó un suspiro –ellos no saben quiénes somos- notó la confusión en el rostro de todos –al parecer, los que se los llevaron se encargaron de borrarles la memoria… así que no esperen una gran alegría por parte de ellos por estar aquí… de hecho, me da la impresión que ni siquiera lo desean.

Antes que Gohan pudiera decir algo más, Piccoro llegó junto con los tres muchachos, que mantuvieron una distancia prudente de todos, que los miraban con la boca abierta. La verdad era que ninguno sabía del todo cómo reaccionar, ni siquiera los del Escuadrón Siete, que al sentirse el centro de atención, estaban de lo más incómodos.

Por algunos momentos nadie se movió, ni siquiera los niños, que al sentir la llegada de tres desconocidos habían dejado sus juegos, y los miraban también, confundidos. La primera en acercarse a ellos, fue Bulma, con los ojos llenos de lágrimas.

-No puedo creerlo…- murmuró, llegando al frente de Trunks y observándolo directo a los ojos. El joven la quedó mirando, sin saber de qué manera reaccionar. Sintió que su cuerpo temblaba cuando ella levantó una mano y tocó su cabello –sí eres tú… pensé que nunca volvería a verte.

-Yo…- Trunks comenzó, con intenciones de disculparse. Se sentía terriblemente mal por no recordarla, al darse cuenta que ella se veía tan feliz con su presencia –yo…


-¡Mamá!- corría por la casa, sabía que tenía que llegar con ella o sufriría más de un daño en su integridad física. ¿Quién lo había obligado a meterse en la cámara de gravedad mientras su padre no estaba? -¡mamá!

-¿Qué pasa, Trunks?- la mujer de cabello corto y vestida con un buzo gris se asomó desde el laboratorio. Se notaba confundida por todo el escándalo que hacía el niño -¿por qué estás gritando?

-¡Mamá!- Trunks saltó a sus brazos -¡ayúdame, ayúdame!

-Pero…

Antes que terminara, a la distancia se podía ver a Vegeta, con cara de ogro. La mujer no necesitó más explicaciones. Soltó un suspiro y quedó mirando acusadoramente a su hijo.

-¿Qué hiciste ahora, Trunks?- preguntó, el niño soltó una risita nerviosa, pero antes que alcanzara a contestar, los gritos de Vegeta sonaron por todo el lugar.

-¡Ven acá de inmediato, mocoso!- la voz sonó por todo el pasillo -¡¿tienes idea de lo que le hiciste a la cámara de…?

-¡Vegeta!- los gritos de Bulma se escucharon mucho más fuertes -¡no le grites así a Trunks!

-¡Pero ese mocoso…!

-¡Basta, sigues gritando y tendrás que esperar un mes para que te repare la cámara de gravedad, ¿me escuchaste?- después de las palabras de Bulma, el príncipe de los saiyajins apretó los puños con furia, y dejó el cuarto, murmurando cosas que los otros dos no alcanzaron a escuchar.

-Gracias… mamá…- Bulma miraba bastante molesta al niño, quien bajó la mirada con actitud culpable –lo siento…

-Como sea…- Bulma hizo ojos al cielo –no creas que saldrás tan bien de ésta, Trunks, ¿me escuchaste?


-…- Trunks no fue capaz de hablar por algunos momentos, ¿qué diablos había sido eso? Podía reconocer el rostro de la mujer, era la misma que estaba en frente de él. ¿Acaso era un recuerdo, o algo así? Se sintió, por algunos momentos, pálido y tembloroso, tratando de ordenar sus pensamientos -… ¿mamá?

Bulma abrió levemente la boca, sorprendida, y sin poder soportarlo más saltó a los brazos de Trunks, llorando a mares. Durante algunos momentos, Trunks se quedó quieto, sin saber qué hacer, pero después la abrazó, lentamente, sin estar seguro de si estaba haciendo lo correcto. Marron quedó mirando a Goten, sin comprender nada. Éste sólo se encogió de hombros, inseguro.

-¿La recordó?- murmuró la rubia, confundida -¿la recordó? ¿Qué fue lo que hizo que la recordara?, no entiendo…- la rubia dejó de murmurar cuando se dio cuenta que, cerca de ella, también habían dos personas -¿los conozco?- dijo con algo de brusquedad, arrepintiéndose luego, ya que supuso que ellos serían sus padres –yo… lo siento…

-No, está bien- contestó Krilin, sonriendo levemente –no me molesta decir que sacaste parte del carácter de tu madre…

Marron no supo si eso era una broma o no, por lo que sonrió levemente, con algo de inseguridad. No sabía qué decir ni hacer con ellos dos. Se sentía algo incómoda por no sentir la misma alegría que ellos al verlos.

El caso de Goten era… distinto. Por descarte se dio cuenta que su padre era Goku, por lo que lo miraba con bastante curiosidad. Goku, sonriendo levemente, se había acercado a él, junto con Milk. Ella con unos deseos locos de abrazarlo, pero conteniéndose, por no saber del todo si él lo aceptaría o no.

-Estamos muy contentos de que hayan vuelto- sonrió Goku, poniendo una mano en el hombro de su hijo.

-Ustedes son mis padres, ¿cierto?- preguntó Goten, los otros dos asintieron, sonriendo -¡vaya! La verdad es que cuando pensamos en venir a la Tierra, no teníamos pensado encontrarnos con ustedes, esto es bastante inesperado.

-Ya, está bien- habló Piccoro –basta de todo esto. Necesitamos saber qué pasó con ustedes, y qué es eso del Imperio Dilmún que nos va a atacar.

-¿Ataque?- preguntó Goku, y Vegeta miró un poco más interesado al grupo. Había estado observando todo a una distancia prudente, sobre todo a Trunks. Como todos saben, él no era de expresar sus sentimientos, así que se quedó mirando todo, con cara de fastidio, para variar.

-¡Cállate, Piccoro!- gritó Milk, acercándose a Goten y abrazándolo por fin. Éste soltó una risita nerviosa -¡hace años que no los vemos, ¿no puedes esperar un poco más de tiempo para hablar de eso?

-¡¿Qué?- Piccoro a penas se controló -¡esos tipos no están esperando para atacarnos, mujer!

-¡Cállate!

Gohan y Videl, que estaban a una distancia prudente del grupo (él con Pan en sus brazos), miraban con cierta curiosidad la escena.

-¿Están seguros que son ellos?- preguntó ella.

-Sí- contestó Gohan –aunque no sepamos cómo serían Goten y Marron a esta edad, Trunks del futuro hizo su viaje al pasado, así que ahí tenemos una buena referencia. No podemos equivocarnos, sí son ellos… además, está lo del recuerdo de Trunks, que reconoció a Bulma.

-Claro, olvidé eso…- dijo Videl, suspirando. A ratos le parecía extraño que todo fuera tan fácil -¿por qué se supone que están aquí?

-Ah, eso… es lo que el señor Piccoro nos expliquen. Creo que es algo serio…

Los niños, a una distancia prudente, observaban con atención la escena, tratando de entender qué era lo que estaba pasando, y quiénes eran esos tipos que habían llegado sin previo aviso al patio a interrumpir la fiesta.

-¿Quiénes son ellos?- preguntó Kenji, extrañado por la actitud de todos los adultos -¿por qué pareciera que lo conocen de hace tiempo, si es la primera vez que los vemos?

-¿Qué no te das cuenta?- dijo Bra -¿es que no escuchaste lo que Gohan dijo cuando llegó?

-Por supuesto que no- replicó Kenji, molesto y cruzándose de brazos -¿y sabes por qué?

-No me interesa- replicó Bra, dando vuelta la cara. Piccoro, que sin querer había escuchado lo que hablaban, enarcó una ceja.

-¿Qué no te…?- Kenji hizo un gesto de impaciencia -¡no puedo creerlo! ¡Te estaba defendiendo porque otra vez estabas discutiendo con Ariasu!

-¿Defendiéndome?- Bra lo quedó mirando, esta vez ella bastante más molesta que Kenji -¡sólo le ponías atención a ella!

-Esperen, esperen…- Ariasu, que se había dedicado a escuchar, intervino esta vez –nos estamos desenfocando del asunto. ¿Quiénes son ellos, Bra?

-¡Nuestros hermanos!- contestó la otra, casi gritando -¿¡es que no ves cómo están nuestros papás con ellos, como si fueran el centro del universo!

-Yo a tu papá lo veo como siempre…- dijo Kenji.

-Osh, por supuesto que él no importa, ¡no tiene sentimientos!- esta vez Piccoro se largó a reír, llamando la atención de los demás, que recordaron en esos momentos que los niños estaban presentes. Bra lo ignoró, continuando hablando con los otros niños -¿ustedes creen que quieran conocernos?

-¿Y por qué no querrían?- preguntó Ariasu, mirando a sus padres, que le pidieron que se acercara. Cuando estuvo junto con ellos, se dio cuenta de lo parecidos que eran Goten y su padre, lo que la hizo sentir mucho más segura respecto a él. Se puso, inconscientemente, al lado del Goku, casi detrás de él –hola…

-Hola- Goten sonrió, hincándose para quedar a su mismo nivel –soy Goten… supongo que tú eres mi hermanita menor.

-Sí, me llamo Ariasu- contestó ella, y se acercó un poco más a él, mirando con curiosidad su ropa y máscara, que la llevaba sobre la cabeza -¿qué se supone que eres?

-Junto con Marron y Trunks somos parte de uno de los Escuadrones, del número Siete… o bueno, lo éramos hasta que decidiéramos dejar el Imperio…

-Ah… ¿y por qué decidieron dejarlo?- volvió a preguntar Ariasu.

-Porque ellos nos mintieron…

-¿Por qué?

-Creo que eso es lo que todos queremos saber- intervino Piccoro, cuando Goten se estaba preparando para contestar –será mejor que nos cuenten todo, desde lo que recuerdan.

-Eso no significa un problema para nosotros- sonrió Goten, parándose nuevamente y sonriendo –de hecho, es nuestra intención, para que puedan prepararse para el ataque del Imperio. Sacando cuentas, me imagino que estarán aquí en unos… ¿tres o cuatro días?... ¿qué piensan ustedes?- les preguntó a Marron y a Trunks, que se miraron unos momentos.

-Opto por los tres días- contestó Marron, y la hizo detenerse dos niños que la miraban desde su lado, con notable curiosidad. Ellos no eran otros que Kenji y Pan, que se había soltado de su padre hacía sólo unos momentos. La chica, por algunos momentos, se sintió bastante nerviosa -¿qué es lo que quieren?- les preguntó.

-Se supone que eres mi hermana mayor- dijo Kenji –o eso es lo que se supone…

-¿Ah si?- Marron miró a Krilin, que asintió -¿cómo es que te llamas?

-Kenji- contestó el niño, que continuó hablando –según tengo entendido, a ti te llevaron o algo así, cuando eras niña…

-Sí, eso también tengo entendido yo- sonrió levemente ella, le parecía simpático ese niño que, a pesar de tener el cabello oscuro, sabía que el color de ojos eran del mismo color que el de ella. Pudo notar que esa explicación no lo dejó muy contento -¿pasa algo?

-Es sólo que me parece raro- contestó Kenji, cruzándose de brazos –si se supone que no se acuerdan de nosotros, ¿cómo es que llegaron aquí?

-Eso te lo contestaré cuando les contemos a todos lo que ha pasado estos años- contestó Marron, y luego miró a Piccoro –usted me dijo que me podía ayudar a rechazar a Ehos, ¿cierto?

-Sí- contestó el otro –para ello es necesario que se queden en la Tierra durante unos días…

-Sí, bueno, eso está levemente asumido- contestó Marron –lo que quería pedirle… hum… si usted conoce alguna manera de que podamos recuperar nuestras memorias- todos miraron con interés a Piccoro, sobre todo los padres de los muchachos.

-Eso no lo sé, depende de qué fue lo que les hicieron- contestó Piccoro, los tres jóvenes bajaron la cabeza, algo desanimados.

-Siempre están las Esferas del Dragón- sonrió Bulma, mirando animadamente a Trunks -¿las recuerdas?- el chico se encogió de hombros, confuso. Con suerte había recordado a su madre, difícil que lograra otro avance en tan poco tiempo (según él)

-¿Qué son?- preguntó Marron, interesada.

-Son unas esferas mágicas, con ellas se llama a Shen Long, un dragón que cumple deseos.

-¿De verdad?, suena genial- sonrió Goten.

-Y eso que no lo has visto- dijo Ariasu, que estaba a su lado. Goten sonrió ante el rostro emocionante que tenía –es impresionante, si es de día, el cielo se oscurece, y su voz se escucha por todas partes…

-Ustedes ya lo han visto, creo- dijo Krilin, pensativo, luego se encogió de hombros –en fin, creo que ya es hora, Piccoro tiene razón, es necesario que nos expliquen qué ha pasado con ustedes todo este tiempo.

Trunks, que no había participado del todo en la conversación, miraba casi fijamente a Vegeta. Suponía que él era su padre, después de todo, aparecía en el recuerdo, y si le hacía caso a su madre, a pesar de notarse tan agresivo, algo tenía que significar. Por otro lado, y muy cerca de él, pudo ver a una niña que lo miraba casi fijamente. Se parecía mucho a su madre.

-Ella es tu hermana- dijo Bulma, cuando se dio cuenta de quien miraba –se llama Bra.

-Se parece mucho a ti- sonrió Trunks, mirando levemente a su madre -¿puedo pensar que se parecen también en el carácter?

-Eso no podría asegurarlo- contestó Bulma, sonriendo levemente –aunque quizás sí, pero lo que más tiene es el orgullo de tu padre.

Trunks desvió sus ojos, y observó a Vegeta, que continuaba a la distancia. ¿Qué se suponía que tenía que hacer?, ¿quedarse ahí y esperar? ¿Tal vez acercarse él mismo a su padre y tratar de hablar con él?

-No te quemes la cabeza- dijo Bulma con voz comprensiva, quizás le había leído los pensamientos, o algo parecido –tu padre tiene algunos problemas de sociabilización, por eso mantiene distancia. Pero estoy segura que está contento por verlos otra vez, sobre todo a ti- ella le sonreía –ven, vamos. Les serviremos comida, me imagino que tendrán hambre, sobre todo tú y Goten, con ese estómago de saiyajin.

-¿Saiya-qué?- preguntó el muchacho, pero Bulma sólo una pequeña risita.

Trunks volvió a sonreír, a la vez que su madre se dirigía hacia la mesa. Volvió a mirar a Vegeta, curioso, y lo observó con atención. Parecía no poner atención a nada en su alrededor, de brazos cruzados y expresión molesta. Cuando Trunks iba a seguir a sus amigos, notó que de pronto lo quedaba mirando, sin cambiar la expresión.

El muchacho sólo lo quedó mirando, esperando que le dijera cualquier cosa, incluso que lo retara por verlo tanto. Pero, contrario a lo que esperara, esbozó una sonrisa.


Holas!

Espero que estén súper!, y con menos cosas que hacer que yo, jejeje.

Bueno, hoy ando con pocas cosas que decir, así que agradezco a Marby, Artemis Road y 18girl, por sus reviews.