Imagen propuesta por Jacke- Kari.
Pareja: Yamakari.
Género: Romance.
4. Volar más alto.
No digas nada, por favor. Déjame estar a tu lado, seguir escuchando lo que canta tu corazón a ritmo con el mío. No pienses en lo que hemos hecho, en lo que dirán, ya más tarde habrá un momento para pensar en lo que ha pasado, esta noche solo quiero acariciar tu pecho, sentirte cerca de mí y nada más.
Hablemos, hablemos de cualquier cosa. Olvidemos que he bañado con vergüenza la confianza que mi hermano me ha dado. Olvidemos que como su amigo lo has traicionado. Eso dicen que hemos hecho: algo malo, yo pienso que peor es avergonzarnos y traicionarnos a nosotros mismos por miedo al qué dirán.
Esta noche es nuestra, vivámosla y, ¡qué importa nada más! Ahora solo somos tú y yo. Seamos egoísta solo por unos instantes más. Nunca lo somos. Solo por esta noche no pensemos en nadie, ¿si?
No hemos hecho nada malo, no te sientas mal. Sé que no has dicho nada, pero las lineas que arrugan tu frente hablan por ti. Te he estado estudiado, he memorizado cada expresión de tu rostro, sé lo que digo: estás preocupado. Tal vez no te conozco del todo bien, pero puedo leerte con facilidad. Ya luego pensaremos en lo que le diremos a Taichi. Te lo prometo.
Concéntrate solo en mi voz. Solo en mí. Ya nada importa. Solo mírame, escúchame.
¿Nunca te ha pasado que antes de irte a dormir (estés muy cansado o no) sientes que vuelas muy alto?
¿No? a mi sí. Lo hacía cada vez que te miraba en mis sueños despiertos, cada vez que te sentía en mi cama, que te recordaba dividida entre dos mundos: entre la realidad y los deseos y no sabia si estabas o no a mi lado, si eras real o no. Pero ya luego me daba de bruces contra el suelo, volvía al mundo real, y pensaba que lo nuestro sería imposible: Yo era la hermanita menor de tu mejor amigo, solo eso; tú el amigo que no se fijaría nunca en ella. Por eso la sensación de volar moría tan pronto como nacía. Ahora me dices que sentías lo que yo, que deseabas lo mismo.
Era inevitable, entonces. Eramos inevitables. Esta noche tenía que pasar.
¿Sabes? No hay lugar en el mundo en el que quisiera estar, salvo en este: sobre la alfombra vieja de tu apartamento, envueltos en esta cobija de lana teñida, mirándote con esa expresión insondable que te caracteriza. Hay mucho detrás de ella, aunque esta noche se siente diferente, se ven diferente, con un brillo imposible de descifrar. Me gusta.
No quiero sonar como una tonta, pero, soy feliz, Yamato. Me has hecho feliz. Desde el primer momento en que tu dedo delineó mi boca, como si la dibujaras, me sentí viva. Cuando me tomaste sin previo aviso y me devoraste sin control, me perdí a mí misma, pero de una manera reconfortante, única. Tu caricia invadió mis sentidos, tu mirada vehemente me transportó a otro lugar.
Volé, volé muy lejos, muy alto… y esta vez no caí al suelo, porque tu sujetabas mi mano.
Lamento sonrojarme. No me familiarizo aun con mi desnudez, ni con tu mirada recorriendo mi cuerpo. No te rías de mí, no soy una niña como piensas. Ya, para, no rías. Bueno, sí, hazlo. Ríe. ¿Nunca te han dicho que tu sonrisa es muy alegre y sincera? Pues, sí, lo es. No me cansaré de oírla ni de verla.
Estás serio otra vez. ¿Estás arrepentido? Si es así...
Yo también te quiero, Yama.
Ven, bésame otra vez. Alcancemos el cielo, miremos la ciudad fundirse entre el ocaso cálido y anaranjado, vamos a mecernos entre las nubes. Volemos, volemos cada vez más alto y no sueltes mi mano, por favor. Volvamos a ser...
Desde que vi la imagen pensé en este drabble. Ya luego de agregar y quitar, esto quedó. Espero que a las amantes de esta pareja les guste la historia, especialmente a Jacke-Kari. Salido desde el corazón. :)
