CAP 3: NUEVO INFIERNO
-La semana pasara muy rápido ya lo veras- mamá animaba el ambiente sacando cosas positivas del nuevo instituto y motivándome.
-Eso espero- respondí sin apartar mi mirada de la ventana. El recorrido al nuevo instituto era largo, había pasado ya treinta minutos y no se llegaba a observar nada de civilización, abandonamos el pueblo después de los quince minutos y nos internamos al bosque dejando toda civilización.
-¿Dónde queda?- pregunté ya irritada de ver los mismos colores.
-Estamos cerca- papá miraba a todos los lados mientras apretaba el volante- llegamos- celebro orgulloso- te dije que faltaba poco- asentí, aparte mi vista de mi ventanilla para poder mirar mejor. Un gran castillo se observaba cada vez mejor que nos acercábamos, un jardín pulcro se ampliaba haciendo un camino para los autos, un escudo recién pulido daba la bienvenida desde la entrada.
-¿Es una castillo?- pregunte.
-Es un instituto cariño- corrigió papá.
-Cariño llama para que nos abran- sugirió mamá al percatarse que las rejas de hierro con el símbolo del instituto no se abrían para dar paso.
-Ya voy mujer- papá tomo una pequeña caja en donde un botón rojo y brillante esperaba hacer apretado- has los honores cariño- paso la pequeña caja a mamá, ella con una gran sonrisa apretó el botón, automáticamente las puerta se abrieron con un pequeño chillido.
El auto avanzo ante la atenta mirada de algunos estudiantes que paseaban, jugaban o solamente estudiaban. Me encogí en mi asiento, todos vestían ropa que a la vista era cara.
Debí ponerme algo mejor.
Llevaba puesto unos jeans rasgados, una camiseta de la banda SOAD*, mi cazadora y mis inseparables converse.
Note que alguien me observaba, una chica pequeña con cara de hada me sonreía, fruncí el ceño al ver su carísimo bolso. Voltee para ocultarme de su mirada, vi mi maleta y lo compare con el bolso de la hada, era como un trapo sucio al lado de una seda brillante y limpia.
Amaba mi maleta, y estaba orgullosa de llevarla en mi antiguo instituto, los taches y parches de las bandas le daba un estilo único, unas cadenas colgaban a los lados y los botones – de bandas- que Jake me había regalado hacia que tuviera significado esta maleta.
No debe importarte… lo único que importa eres tú.
-Es un bonito lugar- mamá observa el lugar con aire juvenil, sonreía como si recordara los viejos tiempos.
Un grande círculo lleno de flores se situaba en el centro del camino de piedra, de las grandes puertas sale una mujer de tal vez unos 35 años o más, su elegancia me hace dudar mi ropa y aspecto, su caminar elegante hace que su pequeña cadera no sea un impedimento para dar un aire de autoridad.
-Al agua patos- dice ansioso papá, todos bajamos del auto al mismo tiempo, siento varias miradas en mi espalda, acomodo mi maleta tratando de no parecer nerviosa.
Observo el rostro de la mujer, su rostro con forma de corazón le da un aire tierno, unas pequeñas pecas se esparcen por los pómulos y una pequeña nariz; sus ojos curiosos son de un azul intenso, una sonrisa se instala en unos labios carnosos y rosados, dos cejas delgadas se alzan al ver mi atuendo- me muerdo el labio y tomo con más fuerza mi maleta.
-Directora Cullen- saluda papá con una sonrisa, mamá lo sigue y hacen una pequeña reverencia. Los tres ríen como si se conociera hace años.
-Charlie te he dicho que me tutees- la directora golpea el hombro de papá - René cuanto tiempo sin verte- abraza a mamá con una grande sonrisa, luego fija su mirada en mí- y esta hermosa jovencita debe ser Isabella Swan- asiento y camino cuidando en no tropezarme.
-Bella- la corrijo, extiendo mi mano pero ella la quita, la miro con asombro pero ella mantiene su blanca sonrisa y en una acción que no me esperaba la directora se abalanza encima de mí y me abraza tan fuerte como lo hacía la abuela Swan.
-Soy Esme Cullen la directora de este instituto- señala el lugar- bienvenida espero que el lugar sea de tu agrado- asiento.
-Es muy hermoso.
-Muchas gracias tratamos de que sea lo mejor para nuestros estudiantes- observo a papá un poco incómodo por el saludo y la comodidad que la directora habla conmigo.
-Esme estamos muy agradecido que aceptaras a mi hija- ella le resta importancia con la mano.
-Gracias a ti sé que estaremos más seguros- abraza a papá de nuevo- no te pongas celosa René sabes que solo tengo ojos para Carlisle- mamá ríe y niega con la cabeza- bueno a lo que venimos acá- voltea unos 180 grados dándonos ahora la espalda, comienza a caminar hacia la entrada, los tres la seguimos- el instituto Twilight ha remontado desde generaciones, la educación es lo más importante en este lugar. El respeto, la disciplina y la nobleza es uno de los grandes requerimientos y grandes valores que conservamos desde que se creó este instituto.
Mi mirada pasa de un lugar a otro detallando cada lugar, ostentoso es la primera palabra que se me viene a la cabeza al ver la decoración.
Nada comparado con Phonex.
Un tapete color vino tinto se abre camino por toda la mitad del lugar, postes de madera se alzan hasta llegar a cuatro metros de altura, unas escaleras se divisan al final del pasillo, su madera reluciente da la bienvenida al lugar, pancartas se esparcen por cada lados detrás de un vidrio dándole un poco de orden, puertas se reparten a cada lado, casilleros de color dorado separan las puertas por varios metros.
-Muy elegante- elogia papá.
-Nos encanta- comenta entusiasmada la directora- en la primera planta está las oficinas de algunos profesores, está la oficina de correspondencia, está la oficina de la señora Williams- se detiene y señala una puerta color negro con una placa que dice oficina de ayuda- si te pierdes o necesitas ayuda la señora Williams estará encantada de ayudarte- asiento, me siento incomoda al ver que algunos alumnos entran mirándome detalladamente- la cafetería queda en este lugar- señala la puerta grande que está rodeada por unas filas de casilleros.
-Directora- grita la voz de una chica, todos voltean pero yo me quedo observando las relucientes escaleras.
-Bree ¿Cómo estás?- se dirige la directora a la portadora de la voz, una chica de mediana estatura brinca en cada pie, su melena negra desciende hasta la mitad de la espalda, lleva un buzo con el logo de la academia.
-Directora los chicos han tenido un accidente en la cancha por favor vaya a ver- dice Bree nerviosa.
-¿Podrías hacerme un favor?- Bree asiente- tengo bastante confianza en ti cariño por favor guía a la familia Swan y enséñales el instituto.
-Con mucho gusto- la directora asiente.
-Perdonen el deber llama- dice la directora.
-Te acompañamos- propone mamá.
-Estaré bien- digo sarcásticamente.
-Te amamos cariño pórtate bien-papá frunce el ceño y luego me abraza.
-Todo pasara rápido hablamos esta noche- dice mamá, suspiro.
-Toma aquí está lo que podrías necesitar, está un mapa del instituto, la llave del cuarto y algunos reglamentos.
-Gracias- digo, papá y mamá se acerca y me abrazan, deposita cada uno un beso en mis mejillas y luego salen corriendo detrás de la directora mientras ríen.
-Tus padres y la directora son buenos amigos ¿no?-me encojo de hombros.
-Isabella- me presento.
-Bree- asiento- bueno- señala el lugar- te mostrare todo rápido no hay cosas interesantes- observo el lugar- esta planta…
-La directora ya lo mostro- la interrumpo, me sonrojo cuando suelta una carcajada.
-Claro Esme es muy entusiasta respecto a la academia y por supuesto sus hijos- suspira dramáticamente- ¿Te dieron un mapa?- asiento- ¿Podrías dármelo?- extiendo el mapa- veamos- extiende el mapa, trato de no abrir la boca, el lugar es enorme- Veras aquí- señala la mitad del mapa un cuadro grande- es dónde empieza todo, estamos justamente aquí, en realidad en este lugar es dónde están todas las asignaturas, esta también los clubs, la cafetería, y bueno todo que te pueda servir como ayuda.
-¿Ayuda?
-Si claro enfermería, punto de atención, y las oficinas de los docentes- asiento- vale en este lado- señala al lado izquierdo (de la sede principal)- estos son los dormitorios de las chicas, y aquí- señala ahora al lado derecho (de la sede principal)- queda los dormitorios de los chicos, está prohibido ir dónde los chicos y se viceversa.
-Ok.
-Vale atrás de aquí quedan las canchas y bueno el gimnasio.
-Gracias.
-Todavía no me des las gracias, te llevare a tu habitación, ven- notó que comienza a tomar mi maleta que estaba en el piso.
-No, tranquila yo puedo- la quito apenada de sus manos.
-Puedo ayudar me sentiré ofendida si no me dejas- ruedo los ojos- hablo enserio- me rindo- he estado en el gimnasio por algo Bella- rio- ¿puedo llamarte Bella?
-Eres la primera persona que me llama así sin que yo lo diga.
-Lo vi en tu maleta- me sonrojo al recordar que Jake había escrito BELLA - Por cierto amo tu maleta ¿dónde la conseguiste?
-La hice.
-ES LA MEJOR MALETA DEL MUNDO
Caminamos por todo el campus para llegar a los dormitorios de las chicas, pude notar que la mayoría que pasaban me miraban como un bicho raro. Bree estuvo hablando todo el camino de bandas y varios temas que teníamos en común, en alguno momento, sin perder el tiempo me señalaba los lugares que serían importante conocer, por lo que había visto y escuchado de Bree tenían un pequeño salón de música para practicar en los tiempos libres, quedaban a unos metros de los dormitorios de las chicas al lado de una gran fuente.
-Fue una gran noche, aunque el incendio hizo que todos perdiéramos algunos puntos en ciertas clases y… oh mira esta es tu habitación, levante la mirada.
Después de entrar a un nuevo ostentoso lugar (igual que la sede principal) y sentir como varias chicas me miraban no había levantado la mirada hasta ahora. Mi puerta como me lo había imaginado, era de madera con una placa de oro, mi número de habitación era la 401- si estaba en el cuarto piso, gracias a dios había ascensor- la puerta tenía un pequeño hueco como un buzón.
-Bienvenida a la academia.
-Gracias.
-Me llamo Bree no dudes en hablarme si necesitas algo estaré para ti-asentí- mi habitación es la 305 no dudes en llamarme y un día de estos deberíamos ir a un toque*
-Lo tendré en cuenta, gracias por no dejarme botada- rio.
-Puedes escribirme- me pasa un papel con su número- podemos encontrarnos para el almuerzo- asiento, no muy convencida, Bree es muy agradable pero sigo algo distante-Ten un lindo día- me abraza como si nos conociéramos de hace tiempo para luego dirigirse a las escaleras sin verme, busque las llaves en mi cazadora.
-Mierda- susurro al no encontrarlas, definitivamente la había perdido. Golpee la puerta esperando a que alguien me abriera, pero nadie salió, bufé. Iba a tomar mi maleta para buscar a alguien pero una chica rubia se asomó detrás de la puerta.
-¿Qué quieres?-gruño, su rostro tenía una mascarilla.
-Yo…- trate de no reírme pero se veía demasiado graciosa, una carcajada broto de mi garganta. Su cabello estaba revuelto, sus pantuflas de conejo eran muy cómicas, su rostro se llenó de ira y parecía el grinch con esa mueca y la mascara verde.
-Idiota- cerró la puerta en mis narices. Volví a tocar mordiendo mi labio para no volverme reír-Mira no soy de las personas que ayudan a la gente perdida, si te has perdido existen puntos o personas que si te querrán ayudar.
-No me he perdido, esta es mi habitación- aclare, señalo mis maletas.
-Ha la nueva- me miro de arriba abajo, sostuve su mirada cuando llego a mi rostro- Pasa- tome mis maletas y entre.
El cuarto era exageradamente grande. Era un cuadro exacto, en cada esquina podrías ver y tal vez sentir un aire diferente.
- Este es el baño- señala la puerta que queda al lado derecho mío, no detalle nada ya que mi vista seguía recorriendo la "habitación".
CUARTO, parece un mini- apartamento.
En medio de la habitación había una pequeña mesa rectangular con cuatro cojines repartidos en cada lado, una alfombra redonda de color vino tinto tenía un aspecto muy suave. Observe al lado derecho- en la esquina derecha- una cama sencilla se posicionaba al rincón, esta tenía una colcha lila degradada con demasiados cojines y peluches- dándole una aire tierno- al lado de la cama- en la pared- un corazón estaba formado por fotos; en el techo y en la pared varias luces LED con carteles eran repartidas por el lugar, un pequeño escritorio con aspecto de madera antigua reposaba al lado de la cama con libros, una lámpara y una laptop; una pequeña ventana- posicionada cerca a la cama y el corazón- te daba vista al bosque y parte del campus.
-Es la esquina de Alice.
En medio del cuarto- frente a la cama de Alice y de otra- un armario GIGANTE llegaba al techo, tal vez llegando a los dos metros o más. En la otra esquina una cama igual que la de Alice se posicionaba en el rincón, cerca de una ventana del mismo tamaño que la anterior. La cama tenía una colcha roja con tonos negros, en el techo varias luces rojas colgaban como una cortina, en el espaldar de la cama varias fotos estaban repartidas sin ningún orden, al lado de la cama un escritorio negro del mismo tamaño que el de Alice contenía libros y una computadora grande.
-Mi esquina- señalo dónde estaba la cama con la colcha roja con negro- y por último tu esquina- señalo una esquina sombría, sin ningún color… aburrida- podrás notar que no hay nada, esta todo intacto, tienes tu propio armario- señala un armario del mismo aspecto que el anterior- y un escritorio- señala el escritorio que quedaba al lado de mi nueva cama- puedes traer lo que quieras y decorar como quieras- hizo una pausa, soplo una de sus uñas recién pintadas de rojo sangre- podrás decorar solo tu esquina y dejar tus cosas de aseo en el baño- asentí, mi mente comenzaba a pensar en las diferente formas que podría decorar ese lugar.
Tendrá que ser azul, podría poner unas luces LED, y colocar unas frases por toda la pared- sonreí por mis pensamientos.
-Por cierto soy Rossalie, Rose para los amigos, tú- me señalo con el dedo- puedes llamarme Rossalie- estiro su mano.
-Isabella-tomo mis maletas y sin tomar su mano camino a mí esquina. Escucho como jadeaba y luego gruñía.
-Eres la nueva – grita alguien, volteo a mirar a la dueña de la voz, frente a mí se encontraba una clase de duendecillo con facciones finas, tenía pelo corto rebelde, con cada punta señalando a una dirección de un color negro azabache, sus ojos azules mostraban calidez.
Es la chica del bolso caro.
-Soy Isabella- me presento.
-Soy Alice- se señala ella misma, ríe delicadamente no como la ruidosa risa de Jessica-Ella es Rossalie.
-Ya me he presentado- comenta Rossalie- pérdida de tiempo créeme.
-Rose- la regaña ella-¿eres nueva verdad?
-¿no lo acabas de decir?-respondo, la rubia frunce el ceño y noto como se pone alerta.
-Claro… - susurra Alice- que tonta- sonríe y me extiende la mano, me quedo mirándola fijamente, al darse cuenta de que no pienso estrecharla la baja lentamente- esto…- noto como comienza a ponerse nerviosa y su expresión me hace dar cuenta que esta confundida, supongo que nadie la había rechazado
Que ingenua ¡JA!
-Pensábamos que querías unas amigas y alguien que te mostrara la maravillosa Academia, créeme te puede perder de lo grande que es, y no tienes que llegar tarde el primer día de clases y…
-Ya me lo han mostrado gra…
-Tal vez tengamos clases juntas y…
-Oye…
-Sería muy emocionante, podríamos pintarnos las uñas juntas y…
-¿Hablas tanto?- digo exasperada, odiaba que no me dejaran hablar.
-Creo que si- esta susurra, comienzo a sentirme un poco mal por haberle contestado así.
Bella céntrate es amiga de la rubia, no puede ser buena.
-Se nota- digo un poco con amabilidad, ella sonríe.
-Podríamos ser mejores amigas…- digiero lentamente las palabras de ella, es muy rápido.
-No soy de las que se confían en los demás tan rápido- la interrumpo acomodándome un mechón de mi cabello- y por ellos no creo que lleguemos a ser "mejores amigas" tan rápido- digo haciendo comillas y tratando de hacer su misma voz.
-Ella trataba de ser amigable- Defiende la rubia a Alice.
-Pues que no lo sea- digo cruzándome de brazos, observo ahora los puños que tiene a los lados de su cuerpo Rossalie, cuando veo que se me va a lanzar tomo mi posición para defenderme.
Odio mis malditos nervios- estos me hacen reaccionar de la peor forma, me comienzo a sentir mal por Alice pero soy muy orgullosa para retractarme.
-Prefiero que me arranquen las uñas que ser la amiga de una engreída y…
-Rossalie – la frena Alice, suelto un suspiro de alivio.
No quiero tener problemas... por ahora
-Bueno… esto si necesitas algo puedes decirnos…- continúa ella pero Rossalie la interrumpe.
-¿Qué?- grita Rossalie- no se lo merece Al- levanto mi mano haciendo que se calle.
-Desempacare si no les importa- les doy a ambas las espaldas y saco de mi bolso mi celular; busco mi lista para quitar la rabia y la culpa, la voz de Alissa White me hace sonreír. Por el rabillo del ojo veo como la rubia golpea con rabia una almohada mientras que la peli negra me mira con tristeza, fijo mi mirada en mi maleta antes de que me sienta más culpable.
Comienzo a sacar mi ropa una por una y las deposito en el armario sin ningún orden exacto, pero luego me arrepiento y comienzo a organizarlas. Noto por el rabillo del ojo que Alice me extiende una camiseta- suspiro.
-Gracias- susurro, no logro escuchar lo que me contesta ya que la voz de Alissa sigue sonando. Alice me ayuda a desempacar sin importar que siga con mis audífonos, agradezco internamente su ayuda. No tardamos demasiado en organizar. Mis libros comienzo a colocarlos en el escritorio ordenándolos de los más importantes a los que no me llaman la atención. Dejo mi kit de aseo que mamá había empacado para lo último, tomo una gran bocanada de aire y sin apartar mi vista de la puerta del baño me dirijo a ella.
El baño era más grande que el de mi casa- nueva- al entrar un retrete quedaba al lado derecho, al lado izquierdo un lavado con un espejo grande, frente a la puerta una ducha y una bañera me llamaban- negué con la cabeza- al lado del retrete había un armario que llegaba al pecho- lo abrí- todo lo que una chica necesitaba estaba aquí, varias barras lo dividían, note que había unas etiquetas en algunas barras que decían "ROSE" "AL" y en una que quedaba abajo " CHICA NUEVA", guarde mi estuche en la casilla que decía "CHICA NUEVA", no ocupaba demasiado espacio como el de mis compañeras. Después de dejar todo ordenado salí a mi habitación, frente a la puerta una enorme caja esperaba- sentí que alguien tocaba mi hombro- quite mis audífonos y observe que Alice me sonreía.
-Es para ti, no la he abierto, creo que la han enviado tus padres.
-Gracias- con esfuerzo toma la caja y la llevo hasta mi "esquina". En la caja había una colcha azul con decoración de encaje en los bordes, un cuadro de mis padres y yo, pintura blanca y azul, una lámpara blanca y unas luces azules con blanco.
Tome todo y comencé acomodarlo, por suerte la cama tenía unas delicadas sábanas blancas, coloque la lámpara en mi escritorio, con un poco de cinta comencé a repartir las luces por el techo para luego enrollarla en el cabecero de mi cama, decidí que después pintaría.
-Vamos a la cafetería- me avisa Alice- si quieres puedes…
-No gracias-respondo rápido sin ser grosera.
-Como quieras- contesta Rossalie, toma la mano de Alice y las arrastra fuera de la habitación. Por último vi que apagaba la luz y me dejaba a oscuras. Camine resignada para poder prender las luces- mi estómago suena- levanto mi muñeca para poder ver las horas… 2:30p.m.
¡HA PASADO MÁS DE 4 HORAS!
Mi estómago vuelve a gruñir con más fuerza, corro por mi maleta y salgo de la habitación.
Durante el camino me sorprendo al notar que no había tantas personas como en esta mañana, antes de entrar a la cafetería pensé en disculparme con las chicas – si las veía- y buscar a Bree para poder arreglar el asunto de mis llaves.
Cuando entro en la cafetería entendí por qué el campus estaba casi solo, la puerta chirrió cuando cerro, TODOS los estudiantes voltearon a ver de dónde provenía el ruido- me ruborice- agache la cabeza y seguí hasta donde comenzaba la fila para pedir comida, sentía todavía la mirada clavada de algunos estudiantes, los murmullos no se hicieron esperar.
No están hablando de ti, cálmate- me mentí.
-Dicen que es la hija de un policía o algo así.
-Yo he escuchado viene de Phonex.
-No creo con esa piel tan blanca…
-Yo creo que es una mentirosa de primera.
-Debe ser una…
Sostuve la respiración, era imposible que tuvieran ya tanta información de mí y me trataran ya tan mal.
-¿Qué quieres cariño?- detrás de la barra una señora que aparentaba 40 años me sonreía.
-…
-¿Te han comido la lengua los ratones?- escuche que algunos se reían.
-Una manzana- susurre.
-¿Segura que no quieres más?- negué con la cabeza, quería ya salir de ahí- Toma- me tendió una manzana verde.
-Gracias- mi estómago gruño a verla, fui a dar un mordisco cuando sentí que me tambaleaba. Esperando a que llegara el impacto, sentí unos brazos tomándome de la cintura antes que callera. Sentí una risa al lado mío, antes de ver el rostro de la persona que había detenido mi caída; observe que Rossalie se tapaba la boca para no reírse, su mirada de burla me hizo enojar, note que tenía uno de sus pies extendidos… comprendí que ella era la causante de que casi me estrellara con el piso- gruñí, eso hizo que ella ampliara su sonrisa.
-SUELTAME- grite mientras quitaba las manos de la persona que aún me sostenía, note que era mi "salvador" unos ojos verdes como la esmeralda me observaban confundidos, pasó sus manos por su cabello cobrizo, su boca estaba formando una línea.
-¿Estas bien?-preguntó tratando de tocarme, me aleje instintivamente.
-Que te importa- escupí.
-Vamos Bella mi amigo solo te ayudaba de tu accidente, deberías agradecérselo- Rossalie me sonreía malvadamente.
-Púdrete- me gire evadiendo la mirada de mi "salvador" y de la rubia. Camine sin agachar la cabeza hasta la salida, los estudiantes de la cafetería me siguieron con la mirada hasta que salí de su visión. Camine hacia la oficina de ayuda.
-¿Estas bien?-me preguntó la señora detrás de un escritorio bien organizado.
-Si- susurre.
-Bueno cariño esos ojos me están mintiendo- me encogí de hombros.
-He perdido mis llaves, mi habitación es la 401.
-Oh claro, supongo que eres la hija de Charlie.
-¿Conoce a mi padre?- frunzo el ceño.
-Si es un caso tremendo, te pareces a él… directos al punto- disimulo la risa con una tos.
-Supongo que sí.
-Toma- me extiende las llaves.
-Gracias- guardo mis llaves en mi maleta, noto que aun llevo la manzana.
-ISABELLA- grita alguien a mi espalda.
-Alice.
-Perdona, Rossalie es un poco.
-Idiota si lo se
-No es…- quedo mirando hacia la puerta de la cafetería- solo debes de darle tiempo ella no es así- me encojo de hombros- mira te traje esto- me extiende una bolsa, frunzo el ceño- no tiene veneno lo prometo- alza la mano en modo de juramento, abro la bolsa para encontrar toda clase de alimentos- no sé en realidad que te gusta así que tome un poco de todo.
-Gracias- ella se encoje de hombros.
-Me tengo que ir- asiento, noto que anda con saltitos como una bailarina, desaparece de mi vista al entrar en la cafetería.
Camino directo a mi habitación si levantar la mirada, el campus se estaba de nuevo llenado de personas, algunos jugaban mientras que otros solo caminaban.
Al entrar en la habitación decidí en vengarme de Rossalie, las latas de pintura me hicieron sonreír… ya sabía cómo.
Corrí al baño sin perder el tiempo, era de gran ayuda las etiquetas que había en las gavetas. Tome el tarro de shampoo para luego verter un poco de pintura azul; para asegurarme tome todos los tarros que fueran de ella, vertí en cada uno pintura azul. Cuando escuche que abrían la puerta, corrí hasta mi lado del cuarto y comencé acomodar mi colcha.
-Fue muy gracioso, enserio no puedo dejar de reír- gruñí al escuchar a Rossalie- Oh pero mira quien está aquí Al, torpe Bell- seguí sin apartar la mirada de las cajas.
-Cállate Rose- le reprende Alice.
…
Pase toda la tarde con mis audífonos a todo volumen, ignorando las bromas y chistes de Rossalie, desempaque todo, dejando toda mi esquina organizada, había decidido pasarme la cena y seguir alimentándome con la comida que Alice me había dado.
Mientras las chicas cenaban me bañe para aprovechar tiempo, deje mis cosas listas para el otro día cuando recibí una llamada. Salí de la ducha chorreando agua para tomar el teléfono.
-Diga- conteste, tome una toalla para envolverme en ella.
-Bell´s.
-Jake.
-No me has llamado- me regaño.
-Lo siento han sido días muy difíciles.
-Peque ¿estás bien?
-Creo que sí, ya sabes el primer día es algo… raro.
-¿No te han hecho nada?
-No.
-Vale, me avisas si algo y voy y les rompo la cara a alguien- bufé- sabes que soy capaz.
-¿Vas a salir de Phonex por mí?
-Claro princesa- suspiro.
-Desearía que lo hicieras- hubo silencio en la otra línea- Jake te extraño espero poder verte pronto, me haces falta.
-Nos veremos pronto peque- promete, sonrió- Bells tengo que irme, llámame seguido o escríbeme no te vayas a desaparecer y hacer que te reporte como persona desaparecida.
-No lo hare, seguimos en contacto.
-Descansa princesa.
-Te quiero lobo.
-Y yo a ti- luego escuche como la llamada se cortaba, suspire saliendo del baño.
Tome una de mis pijama para ponérmela, acomode el celular debajo de la almohada, me introduje dentro el calor de mi cama, deje que unas lágrimas salieran… Había cambiado todo tan rápido, mientras Morfeo me tomaba escuche como Rossalie gritaba por el charco que había dejado en el piso, sonreí.
Mientras la inconsciencia me tomaba prometí no entregar mi corazón fácilmente, bajar mi orgullo y saber elegir con quien estar, los rostros de Bree y Alice vinieron a mi mente, eran buenas conmigo.
Una semana de prueba…
SOAD: System Of A Down, es una banda muuuuuy cool.
Toque:En mi país o bueno en mi entorno, se dice así a un concierto dónde participan bandas que pueden no ser conocidas; es un concierto pequeño pero no por ello malos.
