Oranqua18: ¡Saludos lectores/as y escritores/as de Fanfiction! Siempre me pasa igual... comienzo una historia y me la dejo ahí abandonada. En fin, siento no haber actualizado antes, entre los exámenes finales, la selectividad y más cosas no tuve tiempo. Pero decid adiós a la tristeza que ya esta aquí la continuación.
¡Espero que os guste!
© Animal Crossing pertenece a Nintendo. Nada es mío salvo esta historia.
Agradecimientos
maestro jedi: Muchas gracias por comentar en los anteriores capitulos. Yo creo que si que hay mucha gente que juega pero poca que escribe fanfics de este juego. Intentaré trabajar bien los capitulos, lo malo es que quizá se hagan repetitivos. Al fin y al cabo el juego no es que de para mucha trama.
Capítulo 3: Aprendiendo con Sansón
Por aquellos entonces era primavera y eso significaba una cosa: días perfectos para salir de casa. Y aquel día no iba a ser distinto. Además con los árboles en flor era precioso pasear por el pueblo. Sin embargo, ella se encontraba encerrada en su casa. Bueno, más bien, en su tienda de campaña. Habían transcurrido varios días desde que Tom Nook le prestó aquel lugar y en ningún momento la joven se había atrevido a visitar la inmobiliaria del mapache. Al fin y al cabo ¿cómo iba a decirle que no tenía la más absoluta idea de como pagarle? Miraba el lugar vacío, sentada en el suelo.
- ¿Qué voy a hacer?- suspiró en voz baja.
Entonces se escucharon unos pasos del exterior y al poco tiempo la entrada de la tienda se abrió dejando ver a un ratón que llevaba una sonrisa en el rostro y una red en la mano.
- ¡Hey, Kyra!- exclamó Sansón desde afuera- ¿Qué haces ahí toda aburrida?
- Hola Sansón- le saludó- Pensar.
- ¿En qué?- se autoinvitó a entrar y se sentó al lado de la joven alcaldesa.
- En cómo pagar a Tom Nook- respondió agachando la cabeza en señal de derrota.
- ¡Oh si! El alquiler. ¡Que palo!- exclamó- Que bien que yo ya lo pague hace tiempo, ¡jajajaja!
- Y, ¿de dónde sacaste el dinero?- quiso saber Kyra, viendo un rayo de esperanza.
- ¿Qué de dónde lo saqué?- repitió- De los bichos y los peces, ¡de dónde si no!
Kyra miró perpleja al ratón mientras el reía al techo.
- ¿Cómo que... de los bichos y los peces?- preguntó la joven si cambiar su extrañado rostro. Sansón la miró dejando de reír para después volver a hacerlo
- ¡Qué chistosa!- exclamó- ¡No me tomes el pelo!- pero al ver que Kyra de verdad no sabía de que hablaba cambió su actitud- ¿De verdad no sabes lo que te digo?- Kyra negó con la cabeza- ¡Ja! Entonces yo te enseñaré- y se levantó de un salto- ¡Sansón-sensei! ¡Así has de llamarme a partir de ahora!
- Dejémoslo en senpai- rebajó el puesto que se había impuesto el ratón.
- Vale, Sansón-senpai será- y corrió a la salida- ¡Vamos, Kyra-kohai!
Kyra se levantó un poco desganada y salió de la tienda. Sin duda era un gran día. Siguió al ratón hasta que llegó a un grupo de árboles cerca de la casa del animal.
- Espera- dijo, deteniendo el paso y a la chica- Mira, ahí- y señaló a una mariposa de color blanco con motas negras- Mira a tu sensei.
- Senpai- rectificó Kyra.
- ¡Lo que sea!- se acercó lentamente a la mariposa la cual se había posado en una flor que ahí había. Y en un instante, la cubrió con la red y la cogió con delicadeza, enseñándola a la alcaldesa- ¡Tadá!
- ¡Bravo!- aplaudió Kyra sonriendo.
- ¡Jeje! No es nada- y sonrió- Mira ahí hay otra. Ahora te toca a ti- y le dio un suave empujón.
- Pero... yo no tengo red- reveló un tanto advergonzada.
- ¡¿Qué no tienes red?!- exclamó Sansón perplejísimo- ¿Cómo es posible?
- Las redes se compran, Sansón y yo no tengo dinero.
- Ah claro- rió y extendió la red a la chica- Te presto la mía entonces. Y es Sansón-senpai.
Kyra sonrió y agarró con firmeza la red. Miró al insecto que igual se había posado en una flor e hizo lo mismo que el ratón había hecho. Caminó hacia la mariposa, la cual era de color amarillo con motas negras, y cuando estuvo lo suficientemente bajó la red con decisión. Tapó completamente la flor pero cuando la levantó no vio nada en ella. La mariposa se había escapado y ahora volaba alrededor de Kyra. Parecía que estuviera burlándose.
- Jo, no pude- se quejó Kyra mirando al insecto- ¡Ven aquí!
Agitaba la red hacía el bicho pero no conseguía cazarlo. Finalmente se cansó y el insecto se alejó de ella.
- ¡Es muy difícil!- exclamó Kyra.
- No todo se consigue a la primera- animó Sansón- yo no gané la primera carrera que corrí... espera... si lo hice. Mal ejemplo.
Kyra suspiró y miró a su amigo. Su expresión de derrota cambió a una de asombro y preocupación. Cerca del animal revoloteaba un pequeño bicho, de color amarillo y negro. Estaba apunto de posarse en Sansón y eso solo significaban dos cosas: o que quería descansar o que quería clavar su aguijón en él. Sin pensarlo dos veces Kyra volvió a sostener firmemente la herramienta, la alzó y corrió hacia su amigo, el cual se alarmó al verla hacer eso.
- ¡Cuidado!- le exclamó al mismo momento que lanzó la red hacía el ratón. Este se apartó dejando el espacio libre y permitiendo que Kyra alcanzara y atrapara al insecto.
- ¿Pero qué?- dijo Sansón, extrañado.
- Había una avispa revoloteando en tu cabeza- explicó Kyra, metiendo cuidadosamente su mano en la red para sacar al insecto- Estaba a punto de picarte.
- ¡¿Una avispa?!- gritó y se pusó a temblar. Kyra sonrió enseñando el bicho- Me salvaste, Kyra. Pero... - y observó al pequeño ser con atención- Eso es una abeja melífera.
- ¿Cómo?- y la joven la miró- ¡Es verdad! Es una abeja- se desanimó.
- Ey no te entristezcas- le aconsejó el ratón- Piensa que has conseguido cazar un bicho.
- ¡Cierto!- miró de nuevo a la abeja y sonrió- Gracias, Sansón-senpai.
- Mejor Sansón-kohai, jeje- se frotó la nariz sonriendo.
- ¿Y ese cambio?- quería saber Kyra.
- Bueno... nunca he cazado una abeja melífera- dijo sincera y vergonzosamente- Y tú si. A si que ahora tú eres superior, senpai.
- Si tú lo dices- y ambos rieron.
Y continuaron el día cazando mariposas, escarabajos y abejas, acumulando todos esos insectos hasta que no quedó espacio para más.
- Vale, tenemos los bichos- dijo Kyra- ¿Y ahora qué?
- Ahora a venderlos- exclamó Sansón, saltando en el proceso y caminando en dirección a un establecimiento que se encontraba en el mismo poblado: Reciclaje Bártulos.
Kyra siguió al amigo a través de los árboles y las flores, saludando de paso a otros vecinos, hasta llegar a su destino. Era una caseta de madera color rosa y techo azulado. Ambos entraron. El interior estaba decorado por las paredes de madera rosas y suelo marrón del mismo material. Además habían varios expositores de color azul con varios objetos. Kyra observó el lugar pues era su primera vez allí para después ver a una alpaca de color rosa vestida con un peto rojo. Estaba hablando con uno de los mapaches que llevaban la tienda de la zona comercial.
- Tengo un radiocasete que le podría interesar- decía el mapache.
- ¡Vale!- exclamó la alpaca- ¡Por esto puedo darte 175 bayas! O puedes intentar venderlo en el mercadillo por el precio que tú quieras. ¿Qué prefieres?
Continuaron negociando mientras Sansón y Kyra esperaban, reorganizando sus bichos.
- La verdad- susurró el ratón para que los otros no le escuharan- También puedes venderlos en la tienda de los hermanos. Pero aquí pagan mejor, al menos en cuestión a bichos.
- Lo tendré en cuenta- dijo Kyra.
- ¡Estupendo pues!- dijo la alpaca, para después intercambiarse los bienes- Gracias a la gente como tú odemos reciclar y restaurar muchos objetos. ¡Espero que podamos seguir contando contigo por mucho tiempo!
- ¡Cuente con ello!- exclamó el dependiente- Pues nada, me marcho... - entonces se giró y vio a los dos amigos- ¡Ah, hola!- saludó para luego dirigirse a la joven- Nos hemos visto en otra ocasión, ¿si?
- Claro, te visite el otro día a la tienda- le contestó- "Aunque no sé si fue él o el otro"
- Cierto, cierto- dijo asintendoPues, no dudes en pasarte por nuestro establecimiento cuando necesites cualquier cosa.
Y se salió de la tienda. En cuanto salió, la alpaca se dirigió hacía los otros dos.
- Siento haberos hecho esperar- dijo- ¡Bienvenidos a la tienda de reciclaje, Reciclaje Bártulos!
- ¡Hola de nuevo, Paca!- saludó Sansón quien parecía conocer ya al animal.
- ¡Buenas, Sansón!- después miró Kyra y se sorprendió- ¡Huy! ¿Por casualidad no serás la nueva alcaldesa?
- Asi es- afirmó la joven, sonriente.
- ¡Es todo un honor tenerla en nuestra humilde tienda!- exclamó. Comenzó a explicarle en que consistía su trabajo. Mientras Sansón miraba los objetos que había expuestos- Una vez explicado todo, ¿en qué puedo ayudaros?
- Nos gustaría vender estos insectos- dijo Kyra enseñándolos.
- ¡Vaya, son un montón! Vamos a ver... - miró con atención a los bichos- Por todo esto puedo darte 1920 bayas, ¿te vale?
- ¡Cla-claro!- aceptó sorprendida por todo ese dinero.
- ¡Gracias! Aquí estaré por si necesitas algo más.
Tras el intercambio, Sansón vendió sus bichos y ambos salieron de la caseta.
- Gracias, Sansón- dijo Kyra al salir- Ahora podré comprarme una red y seguir ganando dinero para pagar el alquiler.
- Sansón-kohai a tu servicio, senpai- exclamó, haciendo reír a la joven.
Tras ese suceso, Kyra salió todos los días de la tienda de campaña para reunir el dinero suficiente y pagar la hipoteca. No tardo mucho, y cuando lo consiguió fue al banco e ingreso el dinero en la cuenta del mapache para que unas horas después, este le avisara y le dijera que las obras de su casa comenzarían mañana y que debía elegir el color del tejado.
Oranqua18: Me gusta darle más vida al juego, no sé, más realismo y protagonismo a los vecinos. Gracias por leer y ya saben. Comentarios, ideas, cosas que debería mejorar, etc en la caja de comentarios. ¡Hasta pronto!
P.D. Por cierto. Lo de senpai y kohai son términos japoneses. Buscadlos en internet para más información. Lo quise poner por que es así como me llama Sansón en el juego, como mote jajaja.
