Hale, aquí estoy de nuevo, ¿qué os pareció el anterior capitulo? Bueno, pues en este se desvelará la identidad del secuestrador de nuestro Nick, y no sé si también la identidad del que intenta ayudarle, tengo que pensar algo, sobre todo como llegó a esa situación… Pues me dejo de aburriros con mi charla y os paso con el cuarto capítulo de la saga, disfruten ^^…
Capítulo 4:
Hoy ha venido la prensa enfrente de mi casa, a intentar entrevistarnos. Yo he dado los datos de Phoenix para por si un casual alguien lo ve. Por el rabillo del ojo vi como intentaban hablar con Maya, ya iba yo a impedirlo, pero mi querida fiscal ha ahuyentado al reportero a base de látigo, y su pequeña admiradora lo veía desde el portal, riéndose un poco.
Su risa sonó como un rayo de luz entre toda la oscuridad.
Ahora ya es de noche, Pearly y Franziska están viendo la televisión, Franziska enseñándole a la pequeña las noticias, para que se viera en la tele, Maya esta tumbada en su cama, no ha soltado la chaqueta de Phoenix desde que se la encontró en el bufete y no deja de llorar sobre ella, apenas come y estoy preocupado, tenemos que encontrarlo cuanto antes.
Yo ahora mismo estoy leyendo el informe de todos los juicios de Phoenix, se había extraviado, por lo que hasta hace apenas una hora que el inspector Gumshoe me lo trajo.
El año que yo "morí", la fiscal fue Franziska, por lo que no conozco ninguno de los casos. El inspector Gumshoe me ha puesto al corriente de ese año, en el que Maya fue secuestrada y el culpable del crimen cometido chantajeó a Phoenix con la vida de Maya. Seis meses después de declararle culpable, el preso escapó, y quedó en paradero desconocido durante estos años, no se sabe dónde vive, tenemos que investigar, pero según Gumshoe, estamos un paso más cerca, pues si no oí mal, hay un agente junto con el secuestrador.
No creo que nos vaya a servir de mucho, pero eso es mejor que nada… Me llevo las manos a las sienes, estoy demasiado tenso. Parece que mi querida hermanita lo nota.
-Vete a dormir, Miles. No puedes estar toda la noche en vela, yo me encargo de todo-me pone una mano en el hombro. Pearly se ha quedado dormida en el sofá hace rato, he estado pensando demasiado tiempo.
-Lo mataré, Franziska, te juro que lo mataré- me llevo la mano a los ojos, para retener las lágrimas, no quiero que me vea así-, aunque luego me maten a mí, me declaren culpable o me metan en prisión, pero te juro que mataré a Matt Engarde.
-Primero me lo vas a dejar a mí, hermanito, le voy a quitar la piel a tiras, le declararé culpable y luego haré que le terminen de quitar la piel en la cárcel, para que tú finalmente hagas con él lo que quieras-dice, apretándome el hombro, en un gesto de rabia.
-Eso no sería justo, Franziska, todo eso lo hare yo primero, y te quitaré el látigo para tal fin-ya no tengo lágrimas, solo rabia acumulada, que explotará cuando me encuentre enfrente del tipejo que me ha quitado a Phoenix.
-¿Pero tú sabes usar el látigo?-me pregunta, divertida.
-No, pero seguro que tú eres una maestra estupenda-intento bromear un poco, para aliviar la tensión.
Surte un poco de efecto, consigo que Franziska se ría, aunque sea por un momento, porque luego nos volvemos a quedar callados durante unos minutos, hasta que oímos unos pasos que se acercaban desde los dormitorios.
-Señor Edgeworth-susurra.
-Dime, Maya-me acerco a ella y la abrazo, tiene la chaqueta de Phoenix puesta.
-¿Puedo…puedo saber dónde está Nick? ¿Lo habéis averiguado ya?
La siento en la silla donde yo estaba sentado, enfrente del informe.
-Todavía no sabemos dónde está, Maya-la dice Franziska-, pero sabemos quién fue el que lo secuestró. ¿Te suena el nombre de Matt Engarde?
-…-se queda repentinamente en silencio, con los ojos muy abiertos, y una lágrima prendida en sus pestañas-, ¿M-Matt Engarde?... ¿El samurái de Níquel?
-¿El samurái de níquel? ¿Qué es eso?-preguntó Franziska.
-Una serie para adolescentes que causó furor hace unos cuantos años, creo que hace dos años-intento hacer memoria, era en la época en la que yo estuve desaparecido de los tribunales.
-¿El samurái de níquel ha secuestrado a Nick?-parece incrédula-, pero… ¿por qué?
-Matt Engarde ordenó tu secuestro para chantajear a Phoenix cuando le declararon sospechoso de matar a Juan Rivera, el Ninja Fantástico. Por supuesto, luego se descubrió que Matt había ordenado que mataran a su compañero, aunque no fue el asesino directo se le condenó a la cárcel. Hace seis meses que escapó y no se sabe dónde está, pero ha secuestrado a Nick ahora, quedando Nick también en paradero desconocido… Lo que mejor podemos hacer ahora es descansar e ir a investigar mañana- es lo mejor que podemos hacer todos, intentar descansar, aunque nos cueste-, intenta dormirte un poco Maya, tienes una ojeras horribles.
-S-sí, señor Edgeworth-seco las lagrimas de su rostro con un pañuelo.
Nos vamos todos a la cama, intento dormir un poco, pero no paro de dar vueltas, de pensar en Phoenix, ¿qué le estará pasando en este momento? Con estos pensamientos, me quedo dormido cuando ya casi raya el alba.
Apenas han pasado un par de horas cuando me despierto de nuevo, incapaz de dormir más. Voy al baño a lavarme un poco la cara, y a despejarme, no puedo estar de manos cruzadas, así que me aliso un poco la ropa, ayer me acosté sin quitármela siquiera, cojo mi chaqueta y voy a la comisaría, espero que ya tengan los resultados de balística y de la sangre encontrada. Necesito que me dé el aire, por lo que me voy andando, en vez de coger el coche.
Tardo menos de lo que he esperado, estoy impaciente. Entro como una bala en el departamento del inspector Gumshoe, y casi me choco con él.
-Señor Edgeworth-me saluda-, ahora mismo iba a llamarle para decirle que tenemos todos los resultados.
-Hola, inspector. Infórmame, rápido.
Vamos por un pasillo hasta un despacho, donde tiene los informes. Inmediatamente me pone dos carpetas en las manos.
-La sangre encontrada en el portal, es del señor Wright, la hemos comprobado con los archivos del departamento forense-me explica. El corazón me da un vuelco y casi se me olvida respirar. Estrujo los papeles en mis manos inconscientemente-. La bala pertenece a esta pistola-alza un arma dentro de un plástico-, tenemos al que disparó al señor Wright, ahora mismo lo están interrogan…
Apenas le doy tiempo a finalizar la frase, me levanto y le dejo con la palabra. No me gusta hacer eso, pero esto supera mis fuerzas.
-Perdóneme, inspector, pero debo ir allí-salgo por la puerta escopetado hacia la puerta.
-Espere, señor Edgeworth, yo le llevo, también quiero ir al interrogatorio-me llama desde el despacho.
Accedo a su petición y vamos los dos hacia el aparcamiento, donde nos montamos en un coche patrulla. Gumshoe conduce como un demonio cuando tiene prisa, me pongo el cinturón de seguridad a toda velocidad, antes de que nos estampe contra alguna farola. El centro de detención esta algo alejado, pero gracias a la pericia de Gumshoe al volante, llegamos en menos y nada. Pega tal frenazo que derrapamos delante de la puerta y cuando salimos, huele a goma quemada por toda la calle… pero no me importa, ahora lo único que capta mi atención es el tipo al que están interrogando.
Entro como una tromba y casi arrollo al agente que está controlando la entrada.
-Quítese del medio, por Dios-le empujo y paso corriendo a su lado, hasta la sala de interrogatorios.
Oigo el jaleo que he montado ahí atrás y al inspector Gumshoe explicándole al guardia todo, pero delante de mí tengo al tipejo que disparó a Phoenix…a mi Phoenix. Tengo que contenerme para no entrar y sacarle a puñetazos dónde se lo han llevado.
Gumshoe, después de explicarle todo al pobre guardia, se acerca hasta mi altura, detrás del falso cristal, donde vemos a otro inspector interrogando a un tipo con cara de pan, que le ignora. Es bastante corpulento y alto, yo diría que más o menos tiene el mismo tipo que el inspector Gumshoe.
-¿Puedo entrar, inspector?-le pregunto a mi acompañante.
-Solo podrá hablar con él cuando terminen de interrogarle, lo siento, señor Edgeworth.
Aprieto los puños de la rabia y espero, intentando no saltar sobre el tipo para molerlo a golpes, ante la indiferencia que muestra por las preguntas del inspector. Necesito respuestas y las necesito ya.
Al cabo de una hora y media horriblemente lenta, me dejan entrar en la sala de interrogatorios, y puedo preguntarle al inspector.
-¿Saben quién es?-por fin podrán responderme a algo.
-No sabemos nada de él-responde el que ha interrogado al sospechoso-, no nos ha dicho nada, ni nombre, ni quién es ni nada de nada.
El desaliento me envuelve como una nube negra en mi conciencia, así no adelantaremos nada. Me acerco a él, ya no aguanto más, con un grito de rabia hecho el puño hacia atrás y lo estampo contra la nariz y la boca del individuo que está sentado en la silla, impulsándole hacia atrás y haciendo que se caiga.
-¿Dónde está? Dilo, maldito-le acorralo en el suelo y lo golpeo con todas mis fuerzas en la cara, haciéndome daño en los nudillos, pero me importa bien poco, al igual que no me importa manchar mi traje con su sangre, la cual sale ya a raudales de su nariz.
De repente siento como dos manos con una fuerza de la que no las creía capaces, me detienen.
-Vamos, señor Edgeworth, así no conseguirá nada-es Gumshoe el que me detiene, y me ayuda a levantar.
-Lo siento, Dick-ahora no me sale llamarle por su apellido, después de lo que me está intentando ayudar, he mandado las formalidades al carajo-, lo siento, pero no lo soporto…
-Imbécil-una voz nueva se hace oír. Me vuelvo y veo que el que ha hablado ha sido el detenido, que se levanta del suelo y se limpia la sangre-, nunca sabrás dónde está tu amigo…ni yo mismo lo sé, por lo que no puedo decir nada. Tendría que haberlo matado cuando tuve la oportunidad, casi le reviento la cabeza con el disparo, qué lástima que fallara…
Le oigo horrorizado y rabioso, cada palabra que suelta me dan ganas de darle otro puñetazo. Avanzo hacia el flechado y le intento dar de nuevo, pero la rabia me hace fallar el puño, lo esquiva y me lo devuelve en forma de patada en el estómago.
Me quedo sin aire y me desplomo en el suelo, con sus palabras crueles resonando en mi cabeza, haciendo que mis ojos derramen amargas lágrimas por mi compañero perdido…
"DICK GUMSHOE"
Reducimos al detenido entre mi compañero y yo, esposándole y mandándole a su celda. Me acerco al señor Edgeworth, que está desplomado en el suelo, y le ayudo a levantar y a sentarse en una silla, arrimándole un vaso de agua para que beba.
-No se preocupe, señor Edgeworth, lo encontraremos.
Me siento a su lado, también estoy rabioso, me hubiera gustado pegarle yo en vez del señor Edgeworth, pero se me adelantó.
-¿Cómo, Dick? ¿Cómo lo encontraremos? Nadie sabe donde esta, ni siquiera su agresor. Nadie lo sabe…
-Bueno, lo que no saben ellos es que contamos con una baza, secreta hasta para el secuestrador-digo.
Me mira con los ojos agrandados, parece que va a saltar de un momento a otro.
-¿Qué? ¿Quién es? ¿Es un agente?
-Bueno, no exactamente-vacilo un poco, no sé si contárselo, no he vuelto a tener noticias de él, hace tres días exactamente, en el que recibí el aviso de un secuestro-. A paseo, un civil se ha infiltrado en el lugar donde tienen secuestrado al señor Wright, pero hace tres días que no recibimos su aviso, hace tres días, ese civil estaba en la escena del crimen por casualidad, cuando oyó un disparo y llamo a la policía. Según una testigo presencial, vecina del señor Wright, consiguió reducir al agresor de la víctima, pero inmediatamente después, un tipo apareció, poniéndole una venda en los ojos y cargándolos a los dos en un coche, del que desgraciadamente no pudo ver la matrícula, con destino desconocido…
Lo suelto todo de golpe, sin apenas respirar, por lo que cuando termino he de coger una gran bocanada de aire. El señor Edgeworth parece que se ha quedado sin palabras y mirándome fijamente.
-Quiero ver a esa testigo presencial de inmediato-el señor Edgeworth se levanta y se dirige a la puerta, creo que con un brillo de esperanza en los ojos…
Bueeeeeno, pues aquí acaba el cuarto capítulo del que nuestro Edgey es el prota… ¿Quién será ese civil misterioso que se ha infiltrado? ¿Dónde estará nuestro Nick? Las respuestas en el próximo capítulo, en el que no se si hacer que Nick sufra un poco.
Espero que lo hayan disfrutado, hasta la próxima entrega y feliz semana ^^…
