Capitulo4: "Celos"

- ¿Te crees el mejor por hacer estas cosas, no? – pregunto una de las voces que Amaya había escuchado.

Se arrimo por las cortinas, y sin duda alguna, aquella voz le pertenencia a Gaara. Sus ojos se abrieron de sorpresa, pero se mantuvo sumisa, ya que veía a Sasuke enfrente de él y Hinata aun inconsciente en una camilla que estaba tras ellos.

- No se…Solo quiero que mis fans me dejen en paz – confeso Sasuke, con una media sonrisa en el rostro.

- "¡¿Qué?!" – pensó Amaya, decidiendo a salir a la luz para darle una paliza al Uchiha, pero cierto pelirrojo le había hecho el favor-. "Esch…" -. Volvió a sumirse en las cortinas, y miro con cuidado el moretón que Gaara le dejo en la mejilla derecha a Sasuke.

El mismo se quedo medio en shock pero luego lo miro con una mirada siniestra y penetrante; como si le importara un comino que Gaara le hubiese golpeado. Se paso su mano, de la parte de arriba, por el pequeño hilo de sangre que salio de su boca.

- ¿Celoso de que ella no guste de ti? –pregunto seriamente, aun con su mirada siniestra y los rastros del puñetazo de Gaara.

Amaya después de esto miro a Gaara, y se llevo una gran decepción al ver los ojos del él; fraccionados, como de fastidio por dejar que Sasuke haya descubierto su verdad.

Una pequeña punzada se paso por su corazón. Apoyo una mano sobre su pecho, pero decidió seguir escuchando.

- No tiene porque importarte…-susurro fríamente el pelirrojo-. No has…respondido a mi pregunta¿acaso no lo harás? – su voz sonaba cortante, casi a murmullos fríos y con rabia.

Sasuke suspiro y apoyo su mano derecha sobre su cadera. Bajo su cabeza hacia un poco más de sus omoplatos, haciendo que su cuerpo también se inclinara un poco.

- Quiero probar algo "nuevo"…Las chicas del fans club se están volviendo realmente fastidiosas –explico con aquel tono tranquilo, pero serio.

Amaya no dejaba de apartar su mirada hacia Gaara, el cual seguía apretando sus puños con mucha rabia a cada palabra que oía de los labios del Uchiha.

- ¿No te importan los sentimientos de ella? Realmente le gustas, imbecil –continuo sin sacar aquella voz fría.

- Hey, Hey…tranquilo – dijo Sasuke, moviendo sus manos de arriba abajo en señal de paz -. No le haré daño…solo quiero ver como se siente ser "normal" y yo creo que con ella puedo hacerlo -. Dirigió una mirada rápida a la inconsciente Hinata y luego subió su cabeza hacia el pelirrojo-. Nada más…, no tienes porque preocuparte tanto.

Gaara se quedo callado hacia esto y solo observo los ojos del Uchiha que tenia enfrente, por varios minutos.

Amaya no podía creer lo que veía, tenia un extraño sentimiento de rechazo y odio a la ves y eso la incomodaba totalmente al estar allí entre las sombras.

Sasuke, por otro lado, solo miro a Hinata.

- En cualquier caso…-empezó nuevamente, meneando levemente su cabeza-…te tendrá a ti…Gaara – lo miro nuevamente.

Gaara frunció el seño y más aun sus ojos.

- Eres un maldito hijo de…

- Hey…no me mientas – lo interrumpió serio pero con un tono divertido-. ¿No esperabas un regalo de tu querida chica?

El pelirrojo aflojo sus puños pero mantuvo su mueca.

Sasuke noto aquello, y hizo una media sonrisa.

- ¿No lo recibiste, no¿Acaso te importaron los otros regalos?– resalto nuevamente.

Gaara lentamente aflojo sus facciones y miro hacia el suelo. Amaya siguió todo aquel movimiento, sabia que esto iba a terminar mal para ella, pero quería saber mas…quería saber…aunque ella no fuese…

Y finalmente, Gaara estaba negando. Afirmando que todos los pocos regalos de san Valentín que había recibido, solo eran de gente "sin importancia" y no "especiales", como ella tanto creía.

Volvió a sentir algo más estaño que la punzada anterior en su corazón, pero algo peor mucho mas pesado: algo como esa depresión que hacia años no la acogía. Aquella depresión que conllevaba al escuchar el rechazo de la boca de su querido amado. Palabras de rechazo.

Presiono su mano sobre su pecho y ya no pudo evitar lo que ocurrió después.

Un líquido cristalino empezó a brotar de sus ojos rápidamente, y pronto supo que eran. Se trato de tapar con sus manos pero sin querer piso mal al tratar de retirarse, e hizo que la cortina se moviese de una manera violenta.

Gaara y Sasuke pronto lo notaron. Pero Amaya no pensó ni siquiera en ellos, se levanto rápidamente y dándose cuenta de que la habían descubierto, solo pudo ver por última ves el rostro serio pero sorprendido de Gaara antes de salir corriendo de la enfermería.

Llego a la puerta, pero no se detuvo, pasó por entre medio de Naruto y Kiba haciéndolos impactar un poco con ella y empujándolos un poco para adelante. Kiba, con su rápido reflejo, la agarro del brazo pero al notar y dar vuelta a Amaya, la dejo ir; estaba llorando.

Sai miro todo esto de lejos, saliendo de la visión critica de su libro, y se levanto ni bien vio a Amaya desaparecer tras un corredor.

Guardo su cuaderno pequeño en un bolsillo de detrás de su pantalón, observo de reojo a Kiba y Naruto que observaban atónitos el recorrido de Amaya hacia un lugar privado, y luego tomo camino.

- ¡Arg¡Dattebayo¡¿Qué le ocurre?! –grito un enojado Naruto, pero al ver la cara de Kiba su cara de enfado se volvió una preocupada-. ¿Kiba?

- Estaba llorando…-mascullo, observándolo-. Parece que allí dentro paso algo muy feo para ella-.Señalo con su dedo gordo derecho hacia la puerta de la enfermería-. No la había visto llorar hace muchísimo tiempo – confeso, volviendo su mirada a donde ella se había ido.

Naruto completo la mueca de preocupación, y pudo ver como Sai desaparecía en la misma trayectoria que Amaya. Al verlo, sus ojos se fraccionaron nuevamente molestos y se encamino hacia donde Sai dando grandes pasos.

- ¡Ya regreso, dattebayo! – sentencio con un tono exasperado.

Kiba primero lo miro atónito, pero luego suspiro de una manera exhausta y se llevo su mano derecha a la cabeza; rascando su cabeza de una forma preocupada.


- ¡Deidara¡¿Qué estas haciendo¡El líder te matara! – le reprocho una peliceleste que seguía a un rubio por el pasillo de la escuela.

- Oh, vamos, tampoco es para tanto – le despreocupo apretando su mano contra la de él-. ¿O es que no confías en mí? – le pregunto deteniendo su paso y observándola con una mirada penetrante.

La peliceleste cerro sus ojos y suspiro, no podía evitar decir que no al ver aquellos ojos verde-grises.

- Eres…-trato de reprocharle, pero luego callo.

Deidara sonrió triunfante y beso en la mejilla a la chica. Shizuka, al sentir esto, solo se sonrojo.

- ¡Gracias! – agradeció, riendo-. Humm…- soltó la mano de Shizuka y poso una mano sobre su mentón-. ¿Supuestamente en la enfermería, no? -. Sus ojos se dirigieron a los de la chica.

Ella los aparto enseguida y asintió, en forma lenta; como cuando una persona esta con la cabeza en otro lado.

Deidara lo noto y río nuevamente.

- Huum…todavía te avergüenzas – desmintió, acercándose a la peliceleste.

Ni bien lo miro ya estaba a unos centímetros de ella. Al notarlo, su corazón comenzó a latir rápidamente. No soportando aquel ardor, aparto rápidamente al rubio de ella.

- ¡Ya deja de hacer ese tipo de…!.

Pero al sentir la nariz de Deidara contra la punta de la suya, se enmudeció inmediatamente. Una electricidad desconocida paso por su cuerpo, pero quiso resistirla sin éxito.

- ¿Por qué?...Yo soy tu novio¿no? – le susurro en su oído, al tenerla tiesa-. ¿No me dejaras hacer lo que se me plazca? -. Tomo un mechón del pelo de la chica, y lo óleo tranquilamente, luego sonrío.

Shizuka trago saliva, no sabia exactamente que hacer. Pero de algo estaba segura; si seguían así alguien los verían y….no seria nada bueno.

Apoyo sus manos sobre el pecho del rubio y lo volvió a apartar, la mirada atónita del empujado se hizo presente.

- ¿Qué te sucede? Normalmente no estas tan nerviosa en mi casa – informo, con un tono un poco decepcionado.

- ¡En tu casa! – remarco, señalando alrededor-. ¡Pero este es el colegio! Sabes que nos pueden descubrir, Deidara – advirtió negando con su cabeza-. Y sabes que ellos no saben nada de nosotros….-. Su voz parecía apagarse cada ves que continuaba con la explicación-….y podríamos….

- Ssh…-.Deidara apoyo dos dedos de su mano derecha sobre los labios de ella-…despreocupate…-sonrió-.El solo hecho de tenerte para mi solo, me emociona,…Sin el imbecil de Tobi, los estorbos del Líder e Itachi…-explico, casi con un gruñido

Shizuka cada ves que hablaba, una media sonrisa salía de sus labios. Hasta que cuando termino de hablar, agarro la camisa del uniforme entre sus manos y apoyo la cabeza en el pecho del rubio.

Deidara la miro y se dejo completamente, sabia que le estaba pasando.

- Gracias….-susurro con un tono medio quebrado-….muchas gracias…

Él era el primero que la entendía…de su dolor, de su miedo a quedarse sola.

Sintió una mano sobre su cabello, que empezó a acariciarlo, y luego sintió la pera de Deidara sobre su cabeza. Amplio su sonrisa, y se aferro mas a su pecho.

- Tranquila…yo no te dejare sola…-murmuro, sin dejar de acariciarla.

Sus ojos se humedecieron pero trato de evitarlo ocultando su rostro entre sus manos y el pecho del rubio. Le debía todo a él y a sus amigos; pero más a él, por…siempre estar con ella.

Deidara por otro lado, cuando levanto su mirada, pudo notar unos ojos rojos sobre ellos. Entrecerró sus ojos de una parte decepcionado, y por otra con rabia. Itachi de seguro los había visto todo.

El pelinegro al ver los ojos del rubio en los de él solo se oculto en el pasillo y tomo rumbo hacia la salida del colegio. Pero no podía negar que algo en su ser le estaba molestando, algo que sintió al ver a Shizuka y a Deidara solos; abrazados.


- Sai…déjame sola…-susurro al ver una figura que se acercaba a ella-. Tú no entiendes nada de sentimientos y…-.Se silencio. El notar que Sai seguía siendo terco al sentarse junto a ella le había dejado el hecho de no poder hacer que se marchase.

- Cuéntame – dijo tranquilamente.

Amaya lo observo de reojo, aun con las lágrimas en sus ojos. Poco después, entrecerró sus ojos dolorosamente y se abrazo a sus piernas.

- Gaara…-su voz sonaba quebrada-…Gaara…gusta de Hinata….-. Un pequeño llanto se escucho después de esto.

Sai solo la miraba, donde supuestamente tendría que estar su rostro.

- ¿Estas celosa o enojada? – pregunto al no tener mas respuesta de su hermana.

Se quedo pensando en aquello. Cuando había escuchado eso; ¿Qué había sentido? Estaba muy confundida para saberlo, pero sabía que en parte eran celos y por otro lado dolor. Apretó sus manos dolorosamente, el corazón seguía dándole esa angustia maldita que hacia que llorase.

Su hermano se quedo callado, mirándola, sabia que en esos momentos debía dejar a su hermana sola, pero nunca lo hacia; siempre era lo mismo, desde pequeños.

.Flash Back.

Era un día lluvioso en la casa de dos chiquillos que parecían tener ya sus 10 años cumplidos. Y, sin querer en una de sus jugueteos, la pequeña había roto un florero de su madre, muy preciado. Siendo regañado por esta, la chiquilla se encerró en su cuarto muy enojada.

Su hermano la siguió pero solo hasta que ella le cerro la puerta en su cara.

- ¡Déjame sola, Sai! – le grito desde la puerta y se tiro a su cama completamente enojada.

La madre, que había visto el acto que hizo la chiquilla, se acerco al pequeño enfrente de la puerta y puso cara de pocos amigos.

- ¡Amaya¡No trates a Sai así¡Él es menos inquieto que tu y lo sabes¡No por eso tienes que ser tan celosa! –le regaño, cruzándose sus brazos.

El pequeño la miro con su mirada inocente, y la mujer le sonrió.

- ¡Eso es mentira¡Siempre, siempre, siempre cuando yo hago mal me regañas y a él lo felicitas¡¿Yo soy mucho peor que él¡¿No me puedo enojar por eso?! –se escucho desde detrás de la puerta-. ¡Siempre lo felicitas a Sai y a mi me regañas! –los ojos de la chica se humedecieron-. ¡Los odio! – bufo al final, llorando calladamente.

La madre al escuchar esto, un poco se molesto pero luego comprendió a su hija, recordando todas las veces que ellos jugaban y siempre ella era la regañada por los desastres.

- Mama…-dijo el pequeño después del silencio de su madre.

Ella lo miro.

- ¿Esta bien que nos odie?- pregunto con un tono curioso.

La madre al escuchar esa pregunta sonrió y se arrodillo enfrente de él.

- El odio es muy feo…tu hermana no te odia, solo dice eso porque esta celosa de que tu siempre eres el mas cuidadoso y siempre ella es la mas escandalosa – le explico, con un fondo de "es mentira, en verdad los odio" de parte de Amaya.

La mujer volteo su mirada hacia la puerta.

- Nos odia…-susurro al final Sai, bajando su mirada.

- No, no es así. Ya sabes como se le va a pasar – le dijo despreocupadamente, y luego se levanto-. Déjala sola…siempre vuelve a su normalidad después de pensar – y al terminar de decir esto, se aparto de la puerta y camino hacia la cocina.

Sai pensó en lo que le dijo su madre, pero le preocupaba mucho su hermana así que se sentó enfrente de la puerta y escucho los llantos de su hermana.

- Mama – llamo después de unos segundos.

La aludida se dio vuelta y vio como Sai miraba la puerta en su lugar. Vio como su hijo la miraba y sonreía tiernamente.

- La próxima vez…rétame a mi ¿si? – dijo-. Así ella…no se pone triste – acabo, volviendo su mirada hacia la puerta.

La madre, al escuchar esto, un poco de culpa sintió y también se sintió feliz al ver que no eran del típico hermano que odiaba a su hermana.

Un poco más tranquila, aunque preocupada por como trataba a su hija, se retiro del lugar dejando a Sai escuchando los llantos de su hermana.

.Fin del Flash Back.

- Esta siendo de tarde….tenemos que irnos a casa – susurro al terminar de recordar aquello.

Amaya aflojo un poco su presión en sus manos, y levanto su mirada sin dejar de observar hacia el frente, pero al ver a un rubio salir corriendo de las puertas que daban a la azotea, refregó sus manos rápidamente por sus ojos y se puso firme, al igual que Sai a su lado.

- ¡Amaya-chan! – llamo al verla y corrió hacia el dúo de hermanos.

Le dirigió una mirada de odio a Sai pero se aflojo al ver a Amaya.

- ¿Estas bien? -. Miro su rostro, pero la aludida no lo dejaba; ya que tenía la mirada gacha.

- Si, Naruto. No te preocupes por mi – sentencio con una voz entre seria y amable.

- Nos va a matar el profesor – continúo Sai, para que Naruto no le preguntara más-. Faltamos a su clase…y…ya se terminaron.

Naruto, lo observo y luego se acordó que tenían con el profesor Iruka de matemáticas, por un lado se alivio ya que no había hecho ninguna tarea de la que mando. Pero por otro lado se quiso morir al darse cuenta de que los regañaría después.

Se agarro su cabeza entre sus manos, pero al mirar a Amaya, toda presión desapareció; aun seguía preocupado.

- ¿Qué paso allí dentro? –le dijo, refiriéndose a la enfermería.

Sai al ver que Amaya volvía a cristalizar sus ojos, la agarro de la mano y la tiro hacia su lado.

- Naruto-kun, no tenemos mucho tiempo. Así que nos veremos mañana¿esta bien? – se apresuro a decir el morocho, mientras se iban de aquel lugar-. ¡Hasta mañana!

- ¡¿eh¡Vengan aquí, Dattebayo! – dijo un sorprendió Naruto, al ver la reacción de Sai; llevándose a su amiga, la cual no lo había mirado ni un segundo.

Y al escuchar la puerta de la azotea cerrarse, un viento melancólico se paso por el rubio; todavía preguntándose que había visto Amaya en la enfermería.


- ¿Podrías irte? Me estas molestando – se quejo Sasuke, al ver que todavía Gaara se encontraba en aquella habitación.

Gaara no dijo nada, solo se quedo cruzado de brazos, observando a Hinata calladamente.

Los ojos negros de Sasuke se entrecerraron enfadados, que estorbo molesto que era.

Lo observo con odio y él se lo devolvió, pasando unos minutos en los que solo se observaban.

Pero al escuchar un gemido leve de parte de Hinata, implantaron su mirada en ella.

Al abrirlos con pesadez, Hinata diviso los ojos de Sasuke en los de ella y enseguida se sonrojo por completo.

- ¿Sa-Sasuke-kun? – tartamudeo al conseguir habla.

- Gracias por el San Valentín – le agradeció seriamente, pero viendo con una mirada especial a la Hyuuga.

Gaara, al escuchar aquello, solo deseo golpearlo de nuevo, pero se contuvo ya que estaba Hinata despierta. Se limito a apretar sus puños con fuerza.

- "Maldito falso del demonio…" – pensó con rabia, ocultando sus puños presionados sobre los antebrazos, al cruzarse de brazos.

Hinata, por otra parte, solo estaba avergonzada de encontrarse allí con Sasuke enfrente y en esta penosa situación.

- La-Lamento esto…-mascullo tímidamente.

- No importa – dijo Sasuke, levantándose de la silla en donde estaba sentado-. Pero lo extraño es que este aquí él¿no¿Es, acaso, un amigo tuyo? – pregunto, señalado a Gaara.

El cuestionado lo fulmino con la mirada, y Sasuke se la devolvió aun con más frialdad.

Hinata observo la habitación y pronto se encontró con Gaara. Mas avergonzada aun, se levanto de la cama y se inclino enfrente de su compañero.

- ¡Su-Sunimasen! – pidió con un tono medio apagado.

Gaara arqueo una ceja medio sorprendido por la reacción de la chica, pero luego negó con la cabeza.

- No tienes de que disculparte…-susurro fríamente.

Aquel tono llego rápidamente a los oídos de ella y un extraño escalofrió paso por su cuerpo, era la primera vez que oía hablar a su compañero Gaara.

- ¿Ya estas contento? – pregunto Sasuke con seriedad, al molestarle por el pequeño silencio en donde solo Gaara la miraba con intensidad.

El pelirrojo volvió a mirarlo y luego cerró sus ojos. Se dio media vuelta, agarro su maletín olvidado en una silla y se fue de aquella habitación sin decir mas.

Hinata al levantar su mirada, y no verlo mas; solo se quedo sorprendida por su visita y con una pregunta del porque aquel chico había ido a verla.

Salio de la enfermería y vio a Kiba sentado a un lado de la puerta. Este lo observo, pero por un lapso corto de tiempo, ya que el pelirrojo se fue con prisa hacia la salida del colegio.

Al cambiarse sus zapatos y recibir los últimos regalos de san Valentín de una que otra admiradora que tenia, salio hacia el jardín que conllevaba a la salida.

Allí lo esperaban una chica de cuatro coletas y ojos azul-marino y un chico, a su lado, de pelo castaño y ojos negros; sus hermanos mayores.

Cuando lo divisaron, el castaño le hizo señas de bienvenida.

- Cuanto te tardaste Gaara, ya estábamos preocupándonos – le dijo la rubia, mirando como su hermano venia hacia ellos.

- Lo siento…-murmuro fríamente, algo que no tomo por sorpresa a sus hermanos ya que siempre hablaba así con todo el mundo; hasta con ellos.

- Bueno, entonces ya vámonos – finalizo el de pelo castaño, empezando a caminar hacia la salida del colegio.

Pero Gaara no podía engañarse, sabia que, por mas que tratase de olvidar el asunto de Hinata y Sasuke, algo que se venia planteando desde que entro en la enfermería, no podría.

Ella, por mas que no habían hablado ni una ves, era la única que hizo que su frío corazón se sintiese calido al mirarla. Todas sus reacciones, forma de hablar y figura eran lo que le atraían, y solo en ella podía pensar cuando tenia el gustar de alguien en mente.

Sabía que esos pensamientos lo torturarían, y de solo el hecho de saber que Sasuke la usaba para su beneficio solo más odio nacía en aquel frío corazón suyo.

Cerró sus ojos y se quedo pensando en las verdaderas intensiones de Sasuke, no dándose cuenta de que una rubia lo observaba curiosa de lo que él estuviese pensando. No dándose cuenta de que en verdad estaba celoso de que Hinata se quedase con alguien como Sasuke y no con él.


Pufff...terminados algunos examenes y con la semana que se viene (santa xD) pues les traigo el cap 4 de esta historia...criticas, sugerencias, de todo en sus review.

Contesto los que me dejaron n-n:

Dark Amy-chan: Que bien que te gusto...y perdoname por todavia no dejarte review en tu historia :( es que...no tenia tiempo para sentarme y leermelo todo xD pero te prometo que este fin de semana lo hago .

DREIGNUS: ¡Hola, Alba-senpai! Bueno...espero que tus preguntas hayan sido contestadas en este cap...vah, algunas que tenias jejeje y sobre la historia que me dices...pues...esperre hasta que se adelante un poco la parte del manga por donde voy y no se...por ahi la seguire..pero no estoy muy seguro :S...porque de seguro, a exepcion de ti n-n, no me dejaran review y no lo leeran xD. Ya tuve una mala experiencia, y no me gusto mucho por eso jejeje...

hina-uzumaki: Que bn que te haya gustado y pues...a Kiba? bien...ya pensare con quien lo dejo a nuestro amigo xD ¡Gracias por el revew! n-n.

Neko-O: ¡Bienvenida! Y que suerte que te gusto...aqui tienes el prox cap n-n. ¡Gracias por el review!

Y bueno...hasta el proximo cap. ¡Dejenme reviewwss!! n-n (con todo los que se les ocurraxD y no mientan, neeh!!).

Sayou

Amaya Erizawa