Los personajes en esta historia no me pertenecen, son de la fabulosa Stephanie Meyers.

La historia es obra de mi calesita loca, pero esta basada en la canción toca para mi de Alejandro Sans


BPOV

Estaba demasiado asustada, todo había pasado tan rápido que creí que en cualquier momento todo se esfumaría. Edward me había dicho que me amaba y que ya no podía vivir sin mi y luego se arrodilla para pedirme que sea su novia de eso hace apenas unos minutos. Ahora estamos frente a su familia, esperando su reacción ante la noticia. Este silencio me esta matando y si yo no les gusto para el, mi pasado era algo fuerte y no me merecía tanto, no es que halla hecho cosas malas, solo dormía en las calles, buscaba comida como podía, pero jamás le robe a nadie y jamás deje que ningún hombre se me acercara. Pero eso ellos no lo sabían y yo entendería que me consideraran poca cosa para el.

—Por fin — grito Alice. Me quede fría, que quería decir con eso.

—Interesante — dijo Carlisle mientras hacia gesto de estar analizando.

—Ya familia, dejen de hacerlos sufrir. — Esme corrió hacia nosotros y nos abrazo, luego le siguieron los demás. Todos reían emocionados.

—Bella cariño, no creo que en este mundo haya mejor mujer para Edward que tu. Con esas palabras se acerco el padre de Edward y me abrazo. Mire a Edward y me di cuenta que sus ojos estaban inundados de lagrimas, pero no fue hasta que el paso sus dedos por mi rostro que note que las mías ya estaban bajando. Estaba feliz, realmente me aceptaban como su novia. Me sentí aturdida y todo se me nublo, Edward se percato y me abrazo.

—Bella, Bella — escuche como me llamaba

—¿Amor estas bien? ¿Que paso? — note que estaba preocupado, cuando le iba a responder alguien me interrumpió.

—Ella aun esta bastante débil y las emociones fuertes la afectan, recuerden que para ella ahora todo es diferente, su vida cambio de un momento a otro. — gire mi rostro para encontrarme que quien hablaba era Jasper. No se como pero el tenia razón en todo lo que decía, mi vida cambio de estar sola a tener de nuevo una familia y sobre todo tenerlo a el, mi único amor, el hombre por el cual mantenía mi cordura cada día.

—Perdón cariño, creo que también nosotros contribuimos a esto, es que nos tomaron por sorpresa, no creímos que esto pasara tan rápido. Estamos felices de que estés aquí, de que Edward y tu por fin estén juntos, tu eres la pieza que faltaba para que este rompecabezas, se viera completo. —

—Gracias Esme, yo también me siento como que mi vida por fin se completo. Ustedes son lo más hermosos que me ha pasado, para mi este es mi milagro.

—Mi amor esas palabras son hermosas. Mama, familia gracias por su apoyo. Ahora vamos a comer antes que Em nos devore. —

—¡Edward! —Gritamos todos.

— Ja Ja Ja, Bravo Eddy recuperaste el sentido del humor. Bella eres lo máximo.

Pero vamos a comer ya que me muero de hambre. — Definitivamente jamás me cansaría de estar con mi nueva familia. Todos eran diferentes, pero juntos eran increíbles.

Nos dirigimos a la mesa y comimos deliciosamente. Edward miraba de vez en cuando mi plato, yo estaba tan acostumbrada a comer poco o no comer que no sabia que hacer con tanto. Así que cuando le daba unos cuantas probadas a la comida me sentía llena. Sabía que tenía que esforzarme, si quería estar bien, pero mi sistema parecía no querer ayudar.

—Pequeña, trata de comer un poco mas, por favor — Edward me dijo bajito al oído, para que nadie lo oyera, pero esto causo un temblor en todo mi cuerpo y me sonroje. El me miro y me dio una de sus sonrisas torcidas. Yo le devolví la sonrisa medio atonta, el tenia un poder sobre mi que no podía explicar. Mire mi plato y me di cuenta que era cierto casi no había comido, así que me forcé a comer un poco mas. La cena paso entre bromas de Emmett y conversaciones de todo tipo. Cuando nos trajeron el postre y me quede sorprendida al ver que era un bizcocho (torta) de chocolate y decía Bienvenida a casa Bella. Se me escapo un sollozo y las lágrimas comenzaron a descender por mi rostro. Edward me envolvió en sus brazos con fuerza y bezo mi frente.

—Cariño no llores, solo queremos que sepas que esta es tu casa. —

—Lo siento, gracias a todos. Es que esto es mas de lo que yo merezco. — sentí como Edward se tenso a mi lado. Tomo mi rostro en sus manos con delicadeza y me giro para que lo viera.

— Mi amor, jamás repitas eso. Tú mereces todo esto y más. Entiende que tu eres parte de esta familia. Ahora eres mi vida y no se vivir sin ti, así que acostúmbrate a ser mimada y consentida. Porque créeme cuando te digo que mi madre y las chicas van a tratarte como una princesa. —

—Ya me dio miedo— bromee y todos comenzaron a reír.

—Esa es mi hermanita— grito Emmett

Esme repartió el postre y no puedo negar que estaba delicioso, hace muchísimos años que no comía tanto. Ayude a recoger la mesa, aunque todos protestaron, pero quería sentirme útil. En la cocina Esme y las chicas comenzaron a platicarme sobre las cosas que haríamos como familia los próximos días, ya que se acercaba navidad.

—Bella— Chillo Alice —tenemos que salir mañana de compras, el viernes es fiesta del hospital y este año la familia Cullen estará presente por fin completa.

—Perdón, pero, ¿porque dices que por fin estará completa? — la verdad es que no entendía que quería decir Alice con eso.

—Bueno, es que en estos cinco años Edward no nos ha acompañado, después del accidente el siempre se mantuvo alejado. — comento Rosalin

—Creo que Carlisle por fin vera a toda su familia a su lado, esta será una de las mejores navidades de esta familia y eso gracias a ti cariño. —

—No se porque dices eso, yo no he hecho nada. — aclare

—Hay Bella la verdad que estas de tontita, tu no te das cuenta, pero desde que apareciste mi hermano es otro, ahora habla, sonríe, bromea y sus ojos brillan de una manera inexplicable. —

—Alice tiene razón, cariño. Tu le devolviste a mi hijo las ganas de vivir o mejor dicho lo resucitaste. —

—Perdón si esto les incomoda, pero me gustaría saber como era el antes de que yo apareciera— yo solo quería entender y saber como había cambiado el.

—Mira Bella, después del accidente el se entero que Tanya estaba embarazada…

—¡Rose! — Chillaron Alice y Esme

—Creo que ella debe conocer la historia completa. —

—Tranquilas Rose tiene razón, si voy a estar con el me gustaría saber toda la historia y no me atrevería pedirle que me la cuente el. No quiero causarle ningún sufrimiento. Continua. —

— Bueno, como te decía, ella estaba embarazada cuando el accidente, Edward se culpaba por lo que paso. Eso es lo primero, lo segundo es que cuando el se entero que tus padres habían muerto en ese mismo accidente, también se culpo de eso. —

—¿Quéé? —

—Tranquila, recuerda que no debes agitarte, creo que mejor no sigo— Rose parecía bastante preocupada, pero como pretendía que yo tomara lo que me decía.

—Continua, por favor, prometo controlarme. —

—Ok. Esa es la razón la cual no se atreviera ir a verte en el hospital, según le dijo a los chicos temía que tu le reclamaras lo que paso. Edward no soportaba la idea de que tu le odiaras, lo peor fue cuando desapareciste, fue como confirmarle lo que el sentía, así que su depresión aumento. — Mientras Rose hablaba, las lágrimas comenzaron a inundar mis ojos.

—Cuando fuimos a tu casa, no te encontramos y seguimos buscándote. Todos los días íbamos a revisar, luego Alice recordó que había una llave escondida, así que entramos. Se veía que tu no estabas en esa casa. Alice subió a tu habitación, se dio cuenta de que no estaba tu violín. Regresamos a nuestra casa y lo estábamos comentando, cuando el entro. Bella el dolor que el sintió, no se ni como explicarlo. Edward no volvió a tocar el piano, no escuchaba música, no reía, casi no hablaba y mucho menos comía. Llego un momento en que su padre tuvo que dormirlo suministrarle lo que necesitaba en otras maneras. Pensé que mi hijo no sobreviviría a todo eso. Luego accedió a alimentarse y trato de seguir adelante, pero se mantenía alejado. — Esme no pudo continuar su voz se entrecortaba. Sentí mi corazón oprimido por todo aquello. Luego Alice continúo.

—A pesar de que lo intentaba todos notábamos que su dolor lo sobrepasaba, dos meses después estaba sacando las cosas de Tanya, cuando encontró el diario de ella, casi me ahogo cuando el me lo dio y leí lo que ella pretendía. Ella no quería el bebe y pretendía abortarlo. Ya tenia todo preparado, para cuando Edward saliera a dar el próximo concierto. Cuando comenzamos a investigar descubrimos mas, la noche de accidente ella recibió una llamada extraña mientras cenábamos, ella se alejo de la mesa para hablar, esa llamada era de el doctor que le iba hacer el aborto, esa llamada desencadeno la discusión en el auto, eso y el hecho de que ella te mencionara. —

— ¿Me mencionara? Ahora si que no entiendo. —

—Bueno el no recordaba mucho, pero dice que cuando le reclamo por la llamada, ella le saco en cara que te hubiera dedicado la ultima canción esa noche, ella siempre dijo que tu eras un peligro para su matrimonio, también se dio cuenta de lo que paso cuando el subió al parco. Bueno de eso todos nos dimos cuenta, pero preferimos no comentarlo. La cosa es que ella no era como el pensaba y a el le dolió mucho, a pesar de todo el en algún momento cree que la amo, pero tu llegada le despertó sentimientos que para el eran desconocidos. Que conste que estoy usando sus palabras. —Alice hizo una pausa y Rose tomo la palabra de nuevo.

—Cuando la familia se reunía, el se ausentaba, creo que Em tuvo que suplicarle de rodillas para que fuera uno de los padrinos de nuestra boda. Las primeras navidades no vino ni a la casa. Los dos años siguientes decidió venir, pero siempre estaba ausente. Una vez subí a su habitación para avisarle que bajara a cenar y lo encontré observando una foto tuya, en ella estabas sentada sobre su escritorio tocando el violín…

— ¿Qué? ¿Una foto mia? —sentí como el aire abandono mis pulmones

—¡Bella! —

—Ya, perdón, pero no sabia que el tenia una foto mia. ¿Cómo esperas que reaccione a eso? —

—Ok. Tienes razón, discúlpame, es que creí que tu lo sabias. Ya que tiene una dedicatoria escrita por ti. Continuo, el estaba observando tu foto y pasaba los dedos por la parte de tu rostro, recuerdo como ahora que lo escuche cuando pregunto "¿Por qué me dejaste, mi pequeña?" en ese momento me di cuenta que el te amaba, aunque no se lo dijera a nadie y comprendí un poco mas el dolor que había en su mirada, ya no era por Tanya, ni su muerte un su engaño y aunque lo de el bebe le dolía, lo que lo estaba matando era tu ausencia, el pensar que ya no te volvería a ver. Yo no le dije nada, no sabia que hacer. —

—El día que te encontró, estábamos reunidos cenando, el estaba pensativo. De pronto se fue a estancia y por primera vez en cinco años comenzó a tocar el piano. Para todos fue una sorpresa cuando las notas de su melodía favorita llenaron el ambiente, mi corazón quería explotar, entenderás que para mi como madre era una señal. De pronto golpeo el piano y grito. Después en el hospital me explicaron que fue todo aquello. Desde que te encontró ese día su mirada cambio, el repitió hasta el cansancio que tu ibas a estar bien, que ahora que se habían reencontrado el no te dejaría ir de nuevo y que tu no lo abandonarías. Cuando tu corazón reacciono a su tacto, volví a ver a mi hijo sonreír, cuando hablaste y por fin abriste tus ojos ya no me quedo ni la mas mínima duda de que tu eras lo que a el le faltaba. Mi niña no sabes cuanto te agradezco y le agradezco a Dios el que estés de nuevo en nuestras vidas y en especial en la de mi hijo. —

—¿Bueno cuñadita ahora entiendes? Tu nos devolviste a Edward, mejor dicho lo despertaste.

—Alice, Esme, Rose, lejos de decir gracias, creo que debo pedir perdón— yo me sentía culpable de su sufrimiento.

—No cariño, no digas eso. Tu no tuviste culpa de nada. No entiendo porque dices eso. —

—Esme, cuando me marche, lo hice pensando que estaba quitándole a Edward la atención de ustedes, jamás pensé que el se sintiera culpable por el accidente. Tampoco imagine que mi ausencia le causara mas dolor. La verdad es que yo siempre lo he amado y jamás haría algo para lastimarlo. El fue por lo que me mantuve cuerda todo este tiempo, lo veía correr por el parque, cuando se sentaba allí, siempre tocaba para el, me esforzaba, porque el tuvo fe en mi. Hacia días que estaba pensando en la forma de que el tal vez se diera cuenta quien era yo, así que el día que pasó todo, yo toque su canción, Claro de Luna.

—¿Cariño, pero porque no le dijiste quien eras? Lo mas que el deseaba era encontrarte. —

—Rose, yo no tenia cara para enfrentarlo, pensé que se decepcionaría al ver que me había rendido. Que de su pequeña ya quedaba muy poco.

—Mi niña como debiste de haber sufrido sola, pero ya nada de tristezas ahora estas aquí y todo por fin esta en donde debe estar.

—Bien dicho mama, ahora hay que pensar en lo vamos a comprar para la fiesta.

—¡Alice!

—¿Qué? Ya se, pero es la verdad, mañana nos iremos de compras y punto.

—Uyyyy, creo que me esta dando miedo. — la conversación había cambiado radicalmente así que preferimos dejar el otro tema de lado. Las chicas estaba planeando a donde me llevarían a buscar todo lo que según ella necesitaba. Me sorprendió que hasta Esme se unió al lado oscuro.

—¡Sálvame! — chille cuando Edward se asomo por la puerta. Todas comenzaron a reír.

—Te dije que te iban a tratar como una princesa— me dijo el sonriendome

—Ok. Significa que me uno al lado oscuro o perezco.

—Eso creo, pequeña. — Mi corazón se acelero, no se si me acostumbraría a el hecho de que mi amor era correspondido, pero esta vez ni quería huir.

—Y se puede saber que estaban tramando ahora. —

—Hijo es la fiesta de hospital es este viernes. —

—ohh, ahora entiendo, bueno creo que me gustaría que fuera una sorpresa para papa, si no les molesta. —

—¿De veras hijo? ¿Va a ir? —

—Claro que si, voy a ir, estos últimos días de este año los voy a celebrar en grande. Ahora mi vida esta completa. —Dicho esto se giro hacia mi y me dio un suave beso.

—¡Bien! Ahora hay que ver como se lo ocultaremos a papa. — Alice froto ambos lados de su cabeza, tratando de concentrarse

—Ali, primero tu papa tiene que trabajar mañana todo el día así que no será problema para las compras, además se pueden llevar al apartamento de Edward. Segundo el día de la fiesta ellos pueden vestirse allá, hacen que van a salir temprano y en la noche aparecen en la fiesta.

—Mama eres un genio— dijeron Alice y Edward a coro.

—Bueno ya que esta casi todo resuelto, yo les robo a esta pequeña, es hora de que descanse un poco. —

—Si claro cuñadito. Lo que tu quieres es tenerla solo para ti, pero esta bien te lo vamos a perdonar por esta vez. —

—Bebe ¿y eso? ¿Tu haciéndole bromas a Eddi? —la voz de Emmett resonó desde la puerta de la cocina.

— ¡Ya! Mejor vámonos antes de que esto se vuelva un campo de guerra. — comencé a alar a Edward fuera de la cocina.

—Si, corran a su madriguera, pero no queremos ser traumados por sonidos extraños. —de verdad Emmett se divertía con esto. Aunque suene extraño yo también lo estaba disfrutando. Creo que ya empezaba a conocer la personalidad de cada uno de los miembros de mi nueva familia.

—Tranquilo Em, que procuraremos mantenernos en silencio, pero no te prometo que eso signifique algo. —

—¡Bella! — todos se estaban riendo menos Emmett que me miraba sorprendido.

—Hermano yo tu tengo mas cuidado con esta pequeña, me parece que tu bromas no la intimidan. — Edward me miraba con orgullo, pero lo menos que se imaginaba el es que las bromas de su hermano si me afectaban.

—Como dije antes unirse al lado oscuro o morir—

—Oh Bella la ama del lado oscuro, ja ja ja ja ja, en definitiva ya te acoplaste a esta familia. — ahora Alice se unía a las bromas.

Edward me empujo fuera de la cocina dejando atrás al resto que aun reían con fuerzas. Nos dirigimos escaleras arriba y caminamos hacia la habitación, una vez dentro y cerrada la puerta Edward me giro y estampo sus labios en los míos. Este era un beso demandante y lleno de necesidad, no entendía mucho el porque pero se lo devolví con gusto, roso su lengua con mi labio inferior, como pidiendo permiso para entrar y yo gustosamente le permití el paso, nuestras lenguas formaron un baile perfecto y muy bien sincronizado. Sus manos descendieron hasta mi cintura abrazándola con fuerza, yo subí mis manos a su cuello y me aferre a su cabello, estaba perdiendo el poco control que tenia, pero eso no me importaba. Tuvimos que separarnos un poco por la falta de oxigeno. Cuando abrí mis ojos me di cuenta que los de el estaban oscurecidos, me miraba con deseo. Sonrió contra mis labios y yo perdí el control, lo volví a besar como si de eso dependiera mi vida, el me apretó contra su cuerpo y pude sentir lo que había provocado en el. Lejos de abochornarme me sentí poderosa, yo la insignificante chica del parque había logrado que el hombre mas hermoso que jamás había conocido la deseara, que se excitara con mis besos.

—¡Te amo!— susurro en mis labios

—y yo a ti— en ese momento sentí como si todo me diera vuelta, no se que me paso, pero Edward me tomo en sus brazos y me llevo hasta la cama. Me recostó con delicadeza y en su mirada solo pude notar preocupación.

—Mi amor, ¿Cómo te sientes? —

—Un poco mareada, pero ya se me pasara. Tranquilo—

—Mejor voy por papa, para que te revise. — comenzó a dirigirse hacia la puerta. Me sentí morir yo no quería ser una preocupación para ellos. Tal vez debería irme de nuevo. El me miro desde la puerta.

—Ni lo intentes— lo mire desconcertada, no había dicho ni una sola palabra.

— ¿Qué cosa? — el regreso a mi lado, tomo mis manos y las beso

—El que pienses en volverte a marchar, mi amor tu regresaste a completar mi vida. ¿No te das cuenta? Sin ti para mi nada tenia sentido. Por favor no me vuelvas a dejar solo. Se que suena egoísta, pero quiero que estas aquí conmigo. Te amo demasiado y hemos perdido muchísimo tiempo. — En eso recordé todo lo que las chicas me habían contado. Yo no podía lastimarlo así de nuevo, me quedaría hasta que el quisiera.

—No pienso irme a ningún lado, no sin ti. — el levanto la vista y sus ojos estaban llenos de lagrimas.

—Gracias pequeña, ahora déjame ir por papa, debemos cuidarte bien para que estés fuerte y recuperada. — Soso nuestros labios y salió de la habitación. Segundos después volvió, pero ahora con Carlisle y Jasper. Carlisle se acerco y comenzó a revisarme, mientras Jasper y Edward observaban y conversaban.

— ¿Cariño como te sientes? —

—La verdad un poco mareada— respondí

—Bueno, tu presión arterial esta normal, no tienes fiebre, tu respuesta visual también es normal. Creo que deberías descansar un rato.

—Ok. — Fue lo único que pude decir. Mire a Edward y este me sonrió, pero aun estaba en sus ojos la preocupación.

—Sera mejor administrarte vitaminas, no queremos que se repita la anemia. Chicos acompáñenme afuera para enviar a buscarlas. Cariño tu descansa, te devuelvo a Edward ya mismo. — Sabía que Carlisle quería hablar algo mas con ellos, pero no dije nada. Ya vería la forma de que Edward me dijera lo que estaba pasando.

EPOV

Durante la comida me di cuenta que Bella así no había probado la comida, así que le pedí que comiera un poco mas. Me preocupaba, su estado aun era algo delicado. Debíamos asegurarnos que se alimentara bien, para su total recuperación. Su reacción ante la sorpresa de mi madre con el postre me desconcertó. Ella comenzo a sollozar, pero cuando dijo que era mas de lo que ella merecía, algo dentro de mi se movió. La gire hacia mi y le pedí que no lo volviera a repetir. ¿Cómo ella podía pensar algo así? Todo esto era poco, nosotros y en especial yo la queríamos llenar de amor y de regalos, Darle todo lo que no había tenido en estos años. Le repetí que ahora ella era mi vida y que sin ella no podría vivir. Después para calmar el ambiente le dije que se acostumbrara porque mi madre y mis hermanas la tratarían como una princesa, pero me sorprendió cuando ella en broma dijo que ya tenia miedo. Cuando terminamos de cenar ella se levanto para ayudar a recoger la mesa y aunque todos protestamos terminamos cediendo. Ella quería sentirse útil y era mejor que se lo permitiéramos. Luego se fue a la cocina con mi madre y las chicas, yo me quede con los hombres en la sala conversando.

—Hijo no sabes lo feliz que estamos todos de que Bella este aquí.

—Pero el mas feliz es Eddi, no vez que no para de sonreír y ya hasta hace bromas.

—Si Em, lo que tu digas. Gracias a los tres por la paciencia que han tenido todo este tiempo. Se que muchas veces me porte como un niño, pero ustedes siempre me apoyaron y ahora han aceptado todo esto con alegría. — jamás podría terminar de agradecer el apoyo de mi familia.

—Amigo para eso somos una familia, para apoyarnos en todo momento.

—Gracias Jazz.

—Además Bella es parte de esta familia desde el momento que la pusiste en nuestro camino el día del concierto. Esa pequeña de verdad nos tiene comiendo de la mano. —

—Em, increíbles palabras. Gracias monkey man. Se que tu fuiste uno de los que nunca perdió la esperanza de encontrarla. — Aun recuerdo como vi llorar a mi hermano cuando Bella desapareció. Mi familia se sentía responsable de no haberla cuidado mas, por eso ahora se desvivían por consentirla. En el fondo ellos tenían miedo de que ella volviera a desaparecer.

Continuamos dialogando un rato, hasta que escuche algunos gritos desde la cocina, todos nos miramos un poco asustados.

—Voy a ver que pasa— Todos los demás asintieron. Cuando me acerque escuche a Bella, parecía como si disculpara, me acerque un poco mas, se que es de mala educación escuchar, pero sentí un fuerte impulso. La verdad es que ella no me dejaba de sorprender, se había marchado para que mi familia se dedicara a mi. Mi corazón dio un salto cuando dijo que yo era por lo único que se mantenía cuerda, que siempre que me veía en el parque tocaba para mi. Ella me amaba desde siempre, pero me dolió cuando le dijo a Rose que jamás me dijo quien era, porque yo me decepcionaría, tengo que hacerle saber que jamás paso ni pasara eso. Ella había sobrevivido al dolor ya pesar de todo yo siempre estaría orgulloso de ella, porque era valiente. Me llene de orgullo cuando mi madre le dijo que ahora ella estaba donde debía estar.

—Bien dicho mama, ahora hay que pensar en lo vamos a comprar para la fiesta.

—¡Alice! — dio un brinco cuando las demás gritaron.

—¿Qué? Ya se, pero es la verdad, mañana nos iremos de compras y punto.

—Uyyyy, creo que me esta dando miedo. —me di cuenta que el ambiente cambio así que decidí entrar a la cocina.

—¡Sálvame! — chillo cuando me asome por la puerta. No pude evitar unirme a las risas de las chicas.

—Te dije que te iban a tratar como una princesa—

—Ok. Significa que me uno al lado oscuro o perezco. — Ella ya estaba bromeando de nuevo.

Luego de hablar sobre la fiesta del hospital y planear como le daríamos la sorpresa a mi papa, cosa que mi adorada madre resolvió rápido, decidí llevarme a Bella a la habitación para que descansara. Esto me costo una broma de Rose, lo que me sorprendió y mas aun a Em que entraba en ese momento. Luego Em y Alice siguieron con las bromas así que nos marchamos. Una vez en la habitación no pude contener las ganas de besarla así que la gire y estampe mis labios en los suyos. La bese con necesidad y con todo el deseo que tenia contenido. Ella me correspondió igual, en un momento nos falto el aire así que nos separamos un poco, sonreí contra sus labios al verla tan desorientada, pero me sorprendió cuando me volvió a besar, la apreté mas fuerte contra mi, en parte quería que ella sintiera lo que me había provocado.

—¡Te amo!— susurre contra sus labios

—y yo a ti— pero algo cambio, la sentí como se debilito en mis brazos así que la tome y la recosté en la cama.

—Mi amor, ¿Cómo te sientes? —

—Un poco mareada, pero ya se me pasara. Tranquilo— La preocupación me sobrepasaba, así que le dije que iría a buscar a mi padre para que la revisara. La mire desde la puerta y lo que vi en sus ojos me horrorizo, ella pensaba irse de nuevo. Le dije que ni lo intentara, note que estaba confusa, camine a su lado y tome sus manos, necesitaba que ella entendiera que no la dejaría ir tan fácil, la amaba demasiado y pensar que me pudiera dejar me mataba, además no podía permitir que ella volviera a sufrir, me lo había prometido a mi mismo. Ella respondió que no se iría a ningún lado, bueno no sin mi, eso me tranquilizo. Me levante para ir de nuevo a buscar a mi padre, pero antes de alejarme de ella rose nuestros labios. Definitivamente ya era adicto a ella y a sus besos.

— ¡Papa! — llame desde la escalera.

— ¿Qué pasa hijo? — me dijo ya en la parte de debajo de la escalera

—Bella, se sintió mal.

—Vamos. Jasper ven. — Mi papa llamo a mi cuñado, yo sabia que en el caso de Bella era mejor que Jasper estuviera, el era uno de los mejores siquiatras, así que su opinión era muy importante para mi.

Cuando entramos mi papa se dirigió a Bella mientras Jazz y yo nos quedamos en la puerta. El me preguntaba que había ocurrido igual que mi padre le preguntaba a Bella. Luego de explicarle, el me dijo que lo mas probable era lo que el nos había comentado antes. La vida de ella había dado un giro y todas las emociones fuertes la afectaban. El me dijo que la había sentido bastante ansiosa y eso estaba afectando su sistema nervioso. Mi papa termino de revisarla y nos dijo que todo estaba bien, que ella debería descansar, a lo que asintió. Cuando me miro le sonreí, no quería demostrarle que aun estaba preocupado. Mi padre no llevo fuera de la habitación con la excusa de unas vitaminas.

—Hijo deberás hay que suministrarle mas vitaminas, su grado de desnutrición era muy grande así que debemos alimentarla bien.

—Yo le explicaba a Edward que también las emociones fuertes le pueden causar estas cosas, si me permiten cuando pasen unos días me gustaría hablar con ella, tratar de ver como se siente con todo esto.

—Gracias Jazz, creo que no podría dejarla en otras manos. Se que ella necesita mucha ayuda y quienes mejor que nosotros su familia para brindársela.

— Bueno Ed será mejor que regreses a su lado y tranquilo que todo va estar bien.

—Hijo Bella es parte nuestra y nosotros protegemos a nuestra familia. —Sin lugar a dudas mi familia era única y siempre podía contar con ellos. Regrese a la habitación y ella se estaba quedando dormida, me acerque con delicadeza y me recosté a su lado.

—Ya volviste— su voz era casi un susurro, se movió hasta que acomodo su cabeza en mi pecho.

—Descansa amor, aquí voy a estar vigilando tus sueños— La abraza pegándola mas a mi. Así se quedo dormida, su olor y el calor de su cuerpo me envolvieron y pronto me uní a ella.

Cuando desperté ella no estaba a mi lado, eso me asusto, no podía ser que todo fuera un sueño. Busque a mi alrededor y encontré sus cosas. Salí de la habitación y escuche risas que venían de abajo. Baje de la escalera y ahí estaba ella sentada en el salón de entretenimiento con mi hermano. Las risas eran porque estaban jugando con el Wii y ella le estaba ganando. Se veía hermosa.

—Hijo despertaste por fin. — Dijo mi madre. Ella paro de juagar y giro a ver, luego soltó el control y salió corriendo a mis brazos.

—Hola hermosa— la recibí

—Hola guapo— dijo ella y luego le di un suave beso.

—Estamos aquí— grito Emmett —Vamos a cenar, que Bella cocino para nosotros. — ¿De veras amor?

—De alguna forma tengo que corresponder a todo lo que ustedes hacen por mí, solo espero no causar ninguna indigestión.

—Muy chistosa cariño, ya yo probé y sabe delicioso. — dijo Rose

Dicho esto todos nos dirigimos al comedor, donde ya estaba todo preparado. La cena estaba increíble, Bella había preparado unas costillas de cordero marinadas (para que sepan lo que es le dejo el enlace en mi perfil) que estaban deliciosas y de postre un lemon cheese cake. Todos nos quedamos sorprendidos de las habilidades culinarias que mi Bella poseía. En la mesa solo se escuchaban los ruidos de cómo todos disfrutaban. Cuando terminamos, ella nos miraba un poco preocupada.

—Hermanita, me sorprendes eres una cajita de sorpresas. — Emmett se levanto de la silla y comenzó a aplaudir, a lo que todos nos unimos. Al mirar a Bella estaba esta roja como un tomate.

—Mi amor esto estuvo delicioso, un punto mas para amarte. — la abrase y ella enterró su rostro en mi pecho, todos comenzaron a reír. Luego d que ayudáramos a recoger la mesa nos dirigimos a la sala donde tomamos un café. Yo me dirigí a el piano y comencé a tocar, estaba tan feliz que quería gritar, pero la mejor forma de expresarlo fue con música.

Tenia lo ojos cerrados cuando la sentí sentarse a mi lado, mientras yo tocaba River flows in you. (les dejo el enlace en mi perfil para que la oigan) Cuando tocaba las ultimas notas abrí mis ojos y la mire, por su rostro descendían lagrimas, pero no había tristeza, todo lo contrario había felicidad y emoción. Termine y tome su rostro con delicadeza, con mis dedos seque sus lagrimas y la bese. Todos comenzaron a aplaudir de nuevo, no me había dado cuenta que nos observaban. Cuando estaba con ella era fácil olvidar todo lo que nos rodeaba.


Primero quiero agadecer el apoyo de todas las que siguen la historia, en especial a ti supattinsondecullen, tus mensajes son un gran apoyo para mi. A ti Brenda amiga, porque se que te gusto la historia, si es cierto a tu amix le falta un tornillo, te quiero amiga. A manne de spilled coffe on a fic sin su blog no hubiese comenzado a publicar y a titi cullen por ayudarme con su experiencia el el primer cap. que por cierto ya lo edite. Bueno aquí lo dejo por hoy, este capitulo lo escribí para que en parte conocieran lo que Edward había pasado durante estos años. Se que las deje medio emocionadas pero todavía no llegamos al lemon, recuerde que ella apenas salio del hosp. pero pronto pasaran mas cositas interesantes.

La critica sea buena o mala, nos ayuda a mejorar. Todo esta en como la tomemos.

los quiere,

Bertlin