Percy Jackson:

El ladrón del Rayo.

Capítulo II:Tres ancianas tejiendo los calcetines de la muerte.

-Sigamos leyendo-comento Hefesto-, yo leeré

El libro apareció en sus manos en una llama de fuego.

Capítulo 2:

TRES ANCIANAS TEJIENDO LOS CALCETINES DE LA MUERTE.

Yo estaba acostumbrado a esas ocasionales experiencias extrañas. Pero usualmente terminaban rápido. Esta alucinación veinticuatro/siete era más de lo que podía manejar.

-Y es lo más corto que va a manejar-gruño Grover.

Siendo oído por el dios del mar que parecía cal.

Por el resto del año escolar, todo el campus parecía estar jugando una especie de truco conmigo. Los estudiantes actuaban como si estuvieran total y completamente convencidos de que la Sra. Kerr –una mujer rubia alegre

-Esa es de las tuyas-le susurró Hermes a Apolo, que tenía una mirada lasciva.

a la que nunca había visto en mi vida, hasta que subió en el autobús al final de la excursión- había sido nuestra profesora de pre-Algebra desde Navidad.

-Estúpida niebla-masculló Clarisse.

De vez en cuando yo soltaba una referencia de la Sra. Dodds a alguien, solo para hacerlos tropezar,

-Hubiera sido una gran idea…-comenzó Travis.

-…si no fuera por la estúpida niebla…-continuó Connor.

-…que les hacia creer…-siguió Travis.

-…que la Sra. Dodds…-prosiguió Connor.

-…nunca existió.-finalizaron ambos.

-Chicos dejen de hacer eso-insistió Rachel-, es escalofriante.

-¿Por qué crees…-preguntó Apolo.

-…eso? Es muy…-siguiéndole la corriente a Apolo Hermes.

-…fácil saber lo que el…-respondió Apolo.

-…va a decir, aparte…-comentó Hermes

-…es muy gracioso.-finalizaron ambos.

pero ellos se quedaron mirándome como si yo estuviera loco.

-Algo…-rió Connor.

-…completamente…-rió con el Travis.

-…NORMAL-acordaron los hermanos.

Rachel rodó los ojos.

Consiguiendo así que yo casi les creyera –que la Sra. Dodds nunca había existido.

-Definitivamente tiene grandes instintos-afirmó Hestia con una calida sonrisa

Casi.

Los niños romanos y griegos, junto con sus respectivos padres, Apolo y Hermes, gritaron:

-¡Grover!-haciendo que este se esconda nuevamente tras Frank.

Pero Grover no podía engañarme.

Todos oían como Hermes "murmuraba" sin cesar.

-Tengo que enseñarle a mentir… Tengo que enseñarle a mentir… Tengo que enseñarle a mentir…

Cuando le mencioné el nombre Dodds a él, dudó,

Ganándose miradas fulminantes de la cabaña 11, y su padre tenía un tic en el ojo derecho, mientras seguía murmurando.

luego dijo que no existía. Pero supe que estaba mintiendo.

Algo estaba sucediendo. Algo había sucedido en el museo.

-No me digas Sherlock Holmes.-dijo con burla el hijo de Hades.

No tuve mucho tiempo para pensar en ella durante el día, pero en las noches, visiones de la Sra. Dodds con garras y alas de cuero me despertaban sudando frío.

La mayoría de los mestizos se estremecieron y los dioses hicieron una mueca. (Menos Ares.)

El clima extraño continuó, lo que no ayudó con mi humor. Una noche, una tormenta estalló las ventanas de mi dormitorio. Pocos días después el tornado más grande de todos los tiempos aterrizó en el Valle de Hudson, a solo cincuenta millas de la Academia Yancy. Uno de los acontecimientos de la actualidad que estudiamos en Ciencias Sociales fue el número inusual de pequeños aviones que había caído en el Atlántico repentinamente este año.

-¿Por qué no le dan el vendito rayo de una buena vez?-masculló Hera.

Todos, absolutamente TODOS la miraban aturdidos.

-Creo que es algo obvio-respondió Atenea.

Hera le gruño.- ¿De qué hablas cerebrito?

-Nadie sabe donde esta el rayo-respondió Atenea como si le hubiera preguntados si dos más dos era cuatro.

La reina del Olimpo la fulminó con la mirada a la diosa.

Los hijos de Atenea, se enojaron, no solo por la ignorancia de la diosa, sino por el trato que recibía su madre. Era obvio que juntarse con Percy les afectó. Así que Malcom la defendió.

-Oh señora Hera-llamando la atención de la diosa-, no era el "NADIE" que dejo ciego a Polifemo-se burlo Malcom-solo quería aclarárselo.

Los griegos rieron, los romanos se sorprendieron ante tal ofensa a una diosa, las cazadoras sonreían burlonas junto con su patrona, Atenea le sonrió a su hijo, Clarisse estaba roja de furia, con solo recordar ese nombre.

Ella iba a replicar, pero Hefesto siguió leyendo, orgulloso de que su madre fuera humillada como lo humillo a él.

Empecé a sentirme irritable y de mal humor la mayoría del tiempo.

-¡Jamás-grito Nico atrayendo la atención de todos-, le den un objeto punzante a Percy cuando esta de ese modo!

-Y al menos que sea suicida-declaró Thalia- te metas con sus protegidos.

Los griegos asintieron desesperadamente, como si un muñeco de perros en un automóvil se tratara. (N/A: Ya saben los que mueven la cabeza XD)

Mis calificaciones bajaron de D a F.

Los búhos se horrorizaron.

Me metí en más peleas con Nancy Bobofit y sus amigos.

Los jabalís sonrieron. Menos Frank que se preocupaba por el estado mental de sus hermanos y Clarisse que aún no se le había pasado la furia.

Me sacaron del salón en casi cada clase.

Los niños caduceo y cítara sonrieron con arrogancia.

Finalmente, cuando nuestro Profesor de Castellano, el Sr. Nicoll, me preguntó por millonésima vez porque yo era tan perezoso para estudiar para las pruebas de deletreo, estallé. Lo llamé viejo borrachín.

Atenea y sus hijos rieron a carcajadas y los demás los miraban con el ceño fruncido.

-Significa viejo alcohólico.

La sala se lleno de risa durante unos minutos para continuar con la lectura.

No estaba ni siquiera seguro de lo que eso significaba, pero sonaba bien.

El director le envió un mensaje a mamá una carta la siguiente semana, haciéndole oficial: Yo no sería invitado a volver el siguiente año a la Academia Yancy.

Bien, me dije a mi mismo. Perfecto.

Estaba nostálgico.

-Pobrecillo-murmuro Demeter.

Perséfone y Afrodita le dieron la razón.

Quería estar con mi mamá en nuestro pequeño departamento

Poseidón izo una mueca, no le gustaba que sus hijos vivieran en malas condiciones.

en el extremo este de la ciudad, incluso si tenía que ir a una escuela pública y soportar a mi obstinado padrastro y sus estúpidos juegos de póker.

Grover izo una mueca de asco, como si hubiese olido algo horrible.

-Paul no juega-dijo Thalia.

-No sabe jugar a las cartas-aseguró Nico-, ni a la casita robado, o la escoba de quince.

-Este es el primer padrastro de Percy-escupió Grover-. Un mal nacido, aprovechado, asqueroso, repulsivo, una abominación, maleducado, grosero, bueno para nada, adicto, antihigiénico…-todos quedaron asombrados del vocabulario del sátiro.

-Basta-gruño Dionisio-, quedó claro, continua leyendo.

Grover cayó a regañadientes.

Y aún así…había cosas que extrañaría de Yancy. La vista de los bosques desde la ventana de mi dormitorio, el río Hudson en la distancia, el olor de los árboles de pino.

Demeter, Perséfone, Poseidón, Dionisio y Artemisa con sus cazadoras soltaron un suspiro colectivo de nostalgia.

-Con pensamientos así era obvio que le agradaría a un sátiro-dijo Artemisa distraídamente.

Zoë solo le daba la razón, pensaba en ese peculiar chico.

Extrañaría a Grover, que había sido un buen amigo,

El mencionado sonrió.

incluso siendo un poco extraño.

-No estoy seguro de sentirme alagado-murmuró el sátiro.

Me preocupa como sobreviviría el siguiente año sin mí.

-Puede que sea diferente-pensaba Zoë junto a las cazadoras-tenía que dejar de engañarse así misma.

Extrañaría la clase de latín también –el torneo loco del Sr. Brunner y su fe en que yo podía hacer las cosas bien.

Quirón sonrió con cariño al libro.

Mientras los exámenes se acercaban, latín era el único para el que estudiaba.

Atenea izo una mueca, el tenía fuentes de conocimiento y no lo adquiría. Recordó con malestar la apuesta de que hicieron Apolo, Hermes y ella. La habían retado a observar un libro forrado, negro liso con un signo de interrogación blanco en el centro, en la sala de tronos por 24 horas, sin leerlo, ni tocarlo.

Si ella ganaba ambos deberían fingir una relación durante un año, (con besos incluidos).

Si ellos ganaban, tendría que vestir el vestido blanco de Marilyn Monroe y sacarse fotos con el con el viento levantándolo.

Al cabo trece horas, cuarenta minutos y veintidós segundos, había cedido para descubrir que el libro contenía haikus de Apolo.

Ese fue el día más vergonzoso de su vida.

No había olvidado que el Sr. Brunner me dijo que este tema era de vida o muerte para mí. No estaba seguro porque, pero había empezado a creerle.

Los hermanos de Percy y su tocayo sonrieron.

La noche antes de mi final, me sentí tan frustrado que lancé la Guía de Cambridge de la Mitología Griega a través de mi dormitorio.

-¡No puedes tratar así a un libro!-chilló una niña de 11 años.

-Los libros son fuentes de información muy importantes-gritó Malcom.

La diosa solo asintió para afirmar lo antes dicho.

Las palabras habían empezado a saltar fuera de la página.

-Eso es muy frustrante-gruño Nico.

-¿Sabes leer?-pregunto inocentemente Thalia.

El solo bufó.

No había forma de que yo fuera a recordar la diferencia entre Chiron y Charon, o Polydictes y Polydeuces. ¿Y conjugar esos verbos en Latín? Olvídalo.

-Pero aprendió muy rápido- dijo Frank

-Si, tiene gran facilidad para hablar tanto latín como griego antiguo-contribuyó Hazel.

-¿Por qué yo no aprendí griego antiguo?-pregunto Jason.

-Porque es un idioma demasiado importante para que lo hable cualquiera-respondió Clarisse.

-No le hagas caso-le susurró Piper en su oído.

Atravesé el cuarto, sintiendo como si hormigas se pasearan dentro de mi camisa.

-Ni se les ocurra-amenazó Thalia al ver su mirada.

Recordé la expresión seria de Sr. Brunner, sus ojos con la sabiduría de miles de años. Aceptaré solo lo mejor de ti Percy Jackson.

-Si que se lo tomó en serio-comento Hefesto.

Tomé un respiro profundo. Recogí el libro de mitología.

Nunca le había pedido ayuda a un profesor antes.

-Exacto-dijo con seguridad Thalia-, solo se lo pide a Anabeth.

La mayoría reía pero Hestia y Afrodita notaron la tristeza en sus voces.

Quizás si hablaba con el Sr. Brunner, el podría darme algunos consejos.

-Lo haría encantado-aseguró el centauro.

Al menos podría disculparme por la gran F que estaba a punto de sacar en su examen.

-En realidad sacó un A+ en su examen.

Poseidón y sus hijos sonrieron orgullosos, junto a los mestizos.

¿A+?-pregunto con intriga evidentemente Atenea, cosa que molestó al dios del mar.

-Es que había preguntas como:

1) La ciudad de Atenas eligió a Atenea como su patrona por darles.

a) Una fuente de agua salada.

b) El olivo.

c) Las vides.

2) ¿Qué hubieran elegido ustedes y respondió:

-Si los atenienses hubieran sido inteligentes-se apresuró a continuar al ver la mirada de la diosa-, tomarían el agua, ya que al separarlos obtenían agua potable y la sal, que les hubiera servido para cocinar y mantener los alimentos en buen estado.

Posidón y sus hijos sonrieron y los mestizos literalmente estaban con la boca abierta.

-Por otra parte el olivo es un asco.

La diosa y sus hijos estaban que echaban chispas.

-Si Atenea les hubiera ofrecido pizza lo entendería a la perfección.

La sala estalló en carcajadas y los chicos/as de Atenea les gruñeron. Porque muy, muy, muy en el fondo sabían que tenía razón.

-¿Cómo te acuerdas Quirón?-preguntó Thalia.

-Es que tenía siempre argumentos para apoyar a su padre-dijo Quiron pensativo-, aunque creo que no se daba cuenta, en el único momento en que no le defendió fue con Medusa que le dio la razón a Atenea.

Poseidón a esto último izo una mueca y Atenea sonrió abiertamente.

No quería dejar la academia Yancy, con él pensado que yo no lo había intentado.

-No quiere que pienses mal de él Quirón-arrulló Afrodita.

El centauro se ruborizó.

Bajé las escaleras hacia las oficinas de la facultad. La mayoría estaban oscuras y vacías, pero la puerta del Sr. Brunner estaba entreabierta, la luz de su ventana se extendía por el suelo del pasillo.

Estaba a tres pasos de la manija de la puerta cuando oí voces dentro de la oficina. El Sr. Brunner preguntaba algo. Una voz que era definitivamente la de Grover decía "…preocupado por Percy, señor".

Me congelé.

Usualmente no ando espiando,

-¡Muy mal Percy!-regañaron los Stoll al libro, señalándolo con un dedo.

pero te reto a no escuchar si pudieras oír a tu mejor amigo hablándole de ti a un adulto.

-Touché-dijo Leo.

Me acerqué un poco más.

"…solo este verano," estaba diciendo Grover. "Quiero decir, una amabilidad en la escuela! Ahora que estamos seguros, y ellos también…"

"Solo empeoraríamos las cosas presionándolo," dijo el Sr. Brunner. "Necesitamos que el chico madure más."

-Si hubiéramos esperado a que madurara estaríamos muertos-susurró Grover, pero solo fue oído por Quirón.

"Pero él quizás no tenga tiempo. El solsticio de verano es el límite-"

"Tendrá que resolverse sin él, Grover. Déjalo disfrutar de su ignorancia mientras todavía puede."

"Señor, él la vio…"

"Su imaginación," insistió el Sr. Brunner. "La niebla de los estudiantes y el personal será suficiente para convencerlo de eso."

"Señor, yo… yo no puedo fallar en mi deber otra vez"

-¿Otra vez?-pregunto Dionisio-, ¿Cómo es que dejo que sigas vivo sátiro?

Los futuristas estaban en shock.

-Demasiadas emociones por un día-se quejaron Nico y Thalia.

La voz de Grover estaba ahogada por la emoción. "Usted sabe lo que eso significaría."

"Tu no has fallado, Grover,"

-Exacto-dijo una sonriente Thalia al ver que el sátiro bajaba la mirada.

dijo el Sr. Brunner amablemente, "Debí darme cuenta de lo que era. Ahora solo preocupémonos de mantener a Percy vivo hasta el próximo otoño-"

El libro de mitología se cayó de mi mano y golpeó el suelo con un ruido sordo. El Sr. Brunner cayó.

-Dime que tiene un lugar para ocultarse-rogó Hermes a Hefesto que solo prosiguió leyendo.

Mi corazón martilleaba, recogí el libro y me eché hacia atrás en el pasillo.

Una sombra se deslizó a través del cristal iluminado de la puerta de la oficina del Sr. Brunner, la sombra de algo mucho más alto que mi profesor en sillas de ruedas, sosteniendo algo que lucía sospechosamente como un arco.

-Quirón-regaño Dionisio, era claro que le gustaba tener la razón.

-En mi defensa, tenía que estirar-dijo tranquilamente el centauro-, el arco es por protección.

Abrí la puerta más cercana y me deslicé hacia adentro.

Hermes suspiró, ganándose las risas de algunos inmaduros.

Unos pocos segundos después oí un golpeteo lento clop-clop-clop, como bloques huecos de madera, luego como un animal resoplando justo fuera de mi puerta. Una gran y oscura sombra se detuvo frente el cristal.

Hermes contuvo el aliento, al igual que sus hijos griegos y romanos.

Y luego continuó.

Suspiro colectivo de hijos y su padre.

Una gota de sudor corrió por mi cuello.

-Eeew-chilló Afrodita.

-Mamá-interrumpió Drew- Percy es sexy cuando suda.

Sacando suspiros de el 90% de chicas en ambos campamentos.

-Es verdad-afirmó otra de sus hijas romana.

-Ahora todas las mujeres del campamento entrenan a la misma hora que el-ríe Thalia.

-Sin contar del agujero que hicieron para poder espiarlo cuando se cambiaba-ríe Nico con Thalia.

Zoë puso los ojos en blanco junto a las otras cazadoras.

Heracles y Octavian gruñeron celosos.

A Teseo se le iluminó el rostro, quizás el y su hermano intercambiarían consejos de seducción.

Nico y Thalia observaron el rostro de su primo y le susurraron.

-Percy no tiene idea, es muy despistado para esas cosas.

Su rostro se apagó.

En algún lugar del pasillo, el Sr. Brunner habló. "Nada," murmuró él.

"Mis nervios no han estado bien desde el solsticio de invierno."

"Los míos tampoco," dijo Grover. "Pero hubiera jurado…"

"Vuelve al dormitorio," le dijo el Sr. Brunner. "Tendrás un largo día de exámenes mañana."

-¡No se lo recuerdes!-gritaron los cuatro jóvenes, antes víctimas, al centauro.

Hefesto sonrió.

"No me lo recuerdes."

Los cuatro mestizos iban a hacer otra de sus bromas, pero Thalia señalaba sus sillones que no volvieron a utilizar.

Clarisse tomaba un pastelillo que guardó y cerrando su puño destruyó.

Rachel señalaba a las hijas de Afrodita/Venus.

Piper carraspeaba, dando a entender que usaría su encanto vocal.

Los jóvenes tragaron duro.

Las luces se apagaron en la oficina del Sr. Brunner.

Esperé en la oscuridad por lo que parecieron horas.

-Bien-dijo Hermes ignorando olímpicamente la mirada de las víctimas de amansas silenciosas-, que no haya testigos.

Finalmente, salí al pasillo y me encaminé hacia mi cuarto. Grover estaba tendido en su cama, estudiando sus notas para el examen de latín como si hubiera estado ahí toda la noche.

"Hey," dijo él, con ojos cansados. "¿Estarás listo para este examen?"

No respondí.

"Te ves horrible." Él frunció el ceño. "¿Todo bien?"

-Pff…-bufó Nico- este bien, no ves como salta de felicidad.

"Solo…cansado."

Me voltee así él no podía ver mi expresión real, y empecé a listarme para ir a la cama.

-No funcionó-declaró el Señor de lo Salvaje-, podía sentir el revoltijo de emociones, me dio jaqueca.

No entendía lo que había oído abajo. Quería creer que lo había imaginado todo.

Pero algo si estaba claro: Grover y el Sr. Brunner estaban hablando de mí a mis espaldas.

Ellos pensaban que yo estaba en alguna clase de peligro.

La siguiente tarde, cuando salía de mi examen de tres horas de Latín,

Se oyeron cinco golpes sordos.

Los dioses vieron a Travis y Connor Stoll, Will Solace, Chris Rodríguez y Leo Valdez desmayados.

-Apolo-llamó Zeus-, despiértalos.

Apolo se iba a acercar, pero Frank tomó a Will y Leo, que eran los más livianos, sobre sus hombros, a Chris en caballito sobre su espalda y los Stoll fueron arrastrados hasta el dios del sol.

Ares sonreía orgulloso ante la fuerza de su hijo de parte romana.

Apolo agradeció a Frank y comenzó a despertar a los recién desmayados.

en mis ojos nadaban todos los nombres de los griegos y romanos que había escrito más, el Sr. Brunner me llamó.

Por un momento, me preocupó que hubiera averiguado mi espionaje el día anterior, pero ese no parecía ser el problema.

"Percy," dijo él. "No te desanime por dejar Yancy. Es…Es lo mejor."

-Malas palabras-dijeron Nico y Thalia.

Su tono era amable, pero las palabras me avergonzaron. Aunque hablaba en voz baja los otros chicos terminando el examen pudieron oír. Nancy Bobofit me sonrió, haciendo un gesto sarcástico con sus labios.

-Que esa niña se cubra las espaldas-susurró Artemisa siendo oída por Orión a quien no podía estar celoso de su hermano, pero triste al ver como la mujer que amaba parecía gustarle su hermano.

Murmuré, "Okay, señor."

"Quiero decir…" el Sr. Brunner movió su silla hacia atrás y hacia delante como si no estuviera seguro de que decir.

"Este no es el lugar adecuado para ti. Era solo una cuestión de tiempo."

-Quirón debo enseñarte a tener más tacto-regaño Afrodita.

-¿Cómo pudiste hablarle así?-pregunto Hazle- sabes que es muy sensible.

El centauro bajó la mirada avergonzado.

Mis ojos picaron.

-Pobrecillo-murmuró Perséfone.

Aquí estaba mi profesor favorito,

-No sabía que era su profesor favorito-dijo Quirón.

-Tu eres su profesor favorito-comentó inocentemente Thalia-, al igual que es TU PUPILO FAVORITO.

-¡¿Qué?!-bramó Herácles-, ¡ese renacuajo NO es su favorito, YO soy su FAVORITO, díselos Quirón!

Él solo bajo la mirada.

en frente de la clase, diciéndome que no pude manejarlo. Después de decirme todo el año que creía en mí, ahora me decía que estaba destinado a ser expulsado.

-Él no quería decir eso-defendió Grover al centauro.

"Claro," dije, temblando.

"No, No," dijo el Sr. Brunner. "Oh, lo confundí todo. Lo que estoy tratando de decir… no eres normal, Percy. Esto no es nada como ser-"

"Gracias," espeté. "Muchas gracias por recordármelo señor."

"Percy-"

Pero yo ya me había ido.

-Afrodita-llamó Demeter-, debes enseñarle a Quirón a tener tacto.

En él último día de plazo, metí mi ropa en mi maleta.

Los otros chicos, bromeaban alrededor, hablando de sus planes para las vacaciones. Uno de ellos iba a un viaje de excursión a Suiza. Otra iba a cruzar el Caribe por un mes. Ellos eran delincuentes juveniles, como yo, pero eran delincuentes juveniles ricos. Sus padres eran ejecutivos, o embajadores o celebridades. Yo era un don nadie, de una familia de don nadies.

-¡Oye!-gritaron los dioses y diosas.

-Si hablas de tu padre, lo entendemos-dijeron Zeus y Hades.

Mostrando su gran madurez Poseidón les sacó la lengua a sus hermanos.

Ellos me preguntaron lo que haría este verano

-Que amables-dijo Hestia con una gran sonrisa.

y les dije que volvería a la ciudad.

Lo que no les dije fue que tendría que obtener un trabajo de verano sacando perros a pasear o vendiendo subscripciones a revistas, y gastando mi tiempo libre preocupándome acerca de a qué escuela iría en otoño.

Poseidón izo una mueca.

"Oh," dijo uno de los chicos. "Eso es genial."

Ellos volvieron a su conversación como si yo nunca hubiera existido.

-Retiro lo dicho-dijo Hestia con una mueca.

La única persona a la que temía decir adiós era Grover,

Perséfone, Afrodita, Demeter y Hestia arrullaron.

pero resultó que no tenía que hacerlo. Él había reservado un billete a Manhattan en el mismo Greyhound que yo,

-Cof cof acosador cof cof-dijeron Thalia y Nico.

Grover se sonrojó.

Sacando risitas de todos los jóvenes.

así que ahí estábamos, juntos otra vez, en dirección a la ciudad. Durante todo el viaje de autobús, Grover seguía mirando nerviosamente por el pasillo, observando los otros pasajeros.

-¿Podrías ser más obvio?-rió Reyna.

Se me ocurrió que él siempre actuaba nervioso e inquieto cuando salíamos de Yancy, como si esperara que algo pasara. Antes, siempre asumí que él estaba preocupado de que se burlaran de él, pero ahora no había nadie para burlarse en el Greyhound.

Finalmente no pude soportarlo más.

Dije, "¿Buscando Amabilidad?"

Grover casi salta de su silla.

Algunas risitas sonaron, opacando la de cinco jóvenes con mirada traviesa.

"¿Qué..Qué quieres decir?"

Confesé sobre escucharlos a él y al Sr. Brunner la noche antes del examen.

-¡No confieses!-gritaron los hijos de Hermes/Mercurio incluidos los que descansaban en el regazo del dios del sol.

Los demás rieron excepto dos mestizos que miraban con odio el libro.

-Ya están bien-dijo con falsa preocupación.

-Tu estas celoso-le gruño Will- porque no eres el favorito de Quirón.

-Como voy a estar celoso de ese renacuajo.

-Ten cuidado con lo que dices-defendió Chris-él me perdonó sabiendo lo que le hice.

-No insultes a nuestro pretor-gruño Reyna.

Octavian gruño, ¿Cómo era posible que creyeran semejante mentira?

Los héroes del pasado lo fulminaron con la mirada. Y se tuvo que callar y sentarse en su lugar al ver la mirada que le dirigía su padre.

Pero nadie notó que faltaba cierto hijo de Hefesto y ciertos gemelos.

Los ojos de Grover temblaban. "¿Qué tanto escuchaste?"

"Oh…no mucho. ¿Cuál es el plazo del solsticio de verano?"

-Nada-dijo sarcásticamente Grover-, solo le falto cuando nos saludamos y cuando me pregunto porque estaba allí.

Las risas no se hicieron esperar.

Él hizo una mueca. "Mira Percy…Estaba preocupado por ti, ¿ves? Quiero decir, alucinaciones de profesores de matemáticas demonios…

Se oyeron las risas del dios del inframundo y sus hijos. Solo ellos entendían que había profesores demonios, además que a los hermanos les enseñaban esos profesores demonios.

"Grover…"

"Y le estaba diciendo al Sr. Brunner que quizás estabas estresado o algo, porque no había ninguna Sra. Dodds, y…"

"Grover, eres en verdad, en verdad un mal mentiroso."

-No me digas Sherlock-dijo Hermes.

Sus orejas se volvieron rosa.

Como en la sala.

Del bolsillo de su franela, sacó una tarjeta de negocios. "Solo toma esto, ¿okay? En caso de que lo necesites este verano."

La tarjeta tenía una escritura elegante, la cual fue asesinada en mis ojos disléxicos,

Dionisio sonrió.

pero finalmente entendí algo como:

Grover Underwood

Guardian

Campamento Mestizo

Long Island, New York

(800) 009-0009

"¿Qué es Cam…"

-¡No lo digas en voz alta!- gritaron los cinco inmaduros que "seguían" en el regazo de Apolo.

"¡No lo digas en voz alta!" grito él.

Los inmaduros solo gruñeron e hicieron un puchero para risa de todos.

"Esa es mi ummm…dirección de verano."

-Malas palabras-dijo Piper.

Mi corazón se hundió. Grover tenía una casa de verano. Nunca había considerado que su familia fuera probablemente tan rica como las de los otros en Yancy.

"Okay," dije con tristeza. "Así como, si quiero visitar tu mansión."

Él asintió. "O…o si me necesitas."

"¿Por qué te necesitaría?"

Salió más duro de lo que quise.

-Correcto-dijo Hera-, fue muy grosero.

Grover se ruborizó hasta su manzana de Adán. "Mira, Percy, la verdad yo…yo más o menos tengo que protegerte."

Me lo quedé observando.

Todo el año, me había metido en peleas, manteniendo a los abusivos lejos de él. Había perdido el sueño preocupándome que él fuera golpeado el siguiente año sin mí.

Zoë estaba más que sorprendida, miró a Phoebe que estaba igual que ella. Este chico estaba demostrando no ser como los demás.

Y aquí estaba él actuando como si él hubiera sido el que me defendiera a mí.

"Grover," dije, "¿De qué exactamente me estás protegiendo?

Hubo un enorme chirrido bajo nuestros pies. Un humo negro viniendo del tablero llena del autobús con un olor como a huevos podridos. El conductor maldijo estacionando el Greyhound a un lado de la carretera.

Unos minutos después haciendo sonar el compartimiento del motor, el conductor anunció que tendríamos que bajarnos.

-Si no hubiéramos bajado-murmuro Grover, solo lo escuchó Quirón pero sus pesuñas resonaban nerviosamente contra el suelo.

Grover y yo salimos con todos los demás.

Estábamos en una estrecha carretera- un lugar que no notarías a menos que tu transporte se descompusiera allí.

-No me gusta como suena eso-dijo Orión.

En nuestro lado de la carretera no había nada a parte de unos árboles de arce y basura de los carros que pasaban.

Demeter y Perséfone hicieron una mueca.

Al otro lado, luego de cuatro carriles de asfalto brillando con el calor de la tarde, estaba un puesto de frutas anticuado.

Lo que vendía lucía realmente bien: cerezas amontonadas en cajas y manzanas, nueces y albaricoques, jugo de cidra en una jarra llena de hielo. No había clientes, solo tres ancianas sentadas en mecedoras en la sombra de un árbol de arce, tejiendo el par de calcetines más grande que jamás había visto.

Quiero decir estos calcetines eran del tamaño de suéteres, pero eran claramente calcetines. La mujer de la derecha tejía uno de ellos. La dama de la izquierda tejía otro. La dama del centro sostenía un enorme cesto de hilos azul eléctrico.

-Oh, no-dijo Atenea con su cabaña.

Todos los miraron raro.

Todas las tres mujeres lucían mayores, con rostros pálidos arrugados como la fruta, cabello gris atado atrás con pañuelos, brazos huesudos que salían de vestidos de algodón blanqueados.

-Las moiras-susurró Poseidón pálido.

-¿Las moiras?-pregunto Octavian.

-Las Parcas o Fata para ustedes-dijeron pálidos los hijos de Atenea.

Los romanos palidecieron y Heracles y Octavian tenían una sonrisa radiante.

-¡Grover!-gritaron los mestizos- ¿por qué no nos dijiste que se encontraron a las moiras?

-El me hizo prometerle por el río Estix no decirle a nadie.

Lo más extraño era, que ella parecía mirarme justo a mí.

Absolutamente todos palidecieron, menos dos que estaban que saltaban de alegría y Grover y Quirón que sabían, gracias a Percy, que las moiras no se referían a él.

Miré a Grover para decir algo de eso y vi que la sangre se le había ido del rostro. Su nariz estaba crispada.

"¿Grover?" dije, "Hey, hombre…"

-Dinos que no te están mirando-suplicaron los cinco bromistas.

"Dime que ellas no te están mirando, ellas están, ¿no?"

A pesar de la nueva coincidencia todos estaban tensos.

"Si, raro, ¿no? ¿Crees que esos calcetines me servirán?"

-No es gracioso, Percy-bufaron los bromistas.

"No es gracioso, Percy. Para nada gracioso."

La anciana del medio sacó un gran par de tijeras- doradas y plateadas, hojas largas como cizallas. Oí a Grover contener el aliento.

Como "todos" en la sala.

"Volveremos al autobús," me dijo. "Vamos."

-¡Eso ve con Grover!-gritaron los dioses con los campamentos y héroes.

"¿Qué?" dije. "Hace como mil grados ahí dentro."

-¡SUBETE AL MALDITO AUTOBÚS!-gritaron.

"¡Vamos!" Él abrió la puerta y saltó dentro, pero yo me quedé atrás.

-¡Deja tu lado testarudo aún costado!-gritaron Thalia y Nico.

Al otro lado de la carretera, las ancianas todavía me observaban.

Poseidón gimió.

La del medio cortó el hilo

Algunos soltaron unas lágrimas. Sollozos se oyeron.

y juro que pude escuchar el sonido a cuatro carriles de distancia. Las otras dos enrollaron los calcetines azul eléctrico, dejándome preguntándome para quien podrían ser, Pie grande o Godzilla.

-Se encuentra con las moiras-suspiro Jason- y se pregunta ¿para quienes eran los calcetines?

-Es Percy-suspiró Grover.

En la parte trasera del autobús, el conductor arrancó una gran cantidad de humo fuera del compartimiento del motor. El bus se estremeció y el motor rugió volviendo a la vida.

-No podía haberlo arreglado antes-vociferó Poseidón.

-Uno no puede escapar de las destino-consoló Atenea para sorpresa de todos.

-emmm…vieron que hablo del autobús como si estuviera vivo-dijo maravillada Nissa.

-Es porque está vivo-declararon Hefesto y Leo.

De apoco algunos sonreían.

Los pasajeros aplaudieron.

"¡Bien maldición!" gritó el conductor. Golpeó el autobús con su sombrero. "¡Todo el mundo a bordo de nuevo!"

Una vez subimos, empecé a sentirme enfermo, como si hubiera atrapado un resfriado.

Grover no lucía mucho mejor. Él estaba temblando y sus dientes castañeaban.

"¿Grover?"

"¿Si?"

"¿Qué no me estas diciendo?"

-Nada-dijo Chris para levantar los ánimos-, solo que tu padre es un dios, no solo eso uno de los más poderosos y tu eres casi igual de poderoso-terminó con una sonrisa contagiosa.

Se secó la frente con la manga de su camisa.

-No debes hacer eso-regaño Afrodita al sátiro.

"¿Percy, qué viste allá en el puesto de fruta?"

"¿Quieres decir las ancianas? ¿Qué hay con ellas, hombre? Ellas no son como… la Sra. Dodds, ¿no?"

-Son mucho peor-susurraron Thalia y Nico.

Su expresión era difícil de leer, pero tuve la sensación que las mujeres del puesto de frutas eran algo mucho, mucho peor que la Sra. Dodds. Él dijo, "Solo dime lo que viste."

"La del medio sacó sus tijeras y cortó el hilo."

Él cerró sus ojos e hizo un gesto con sus dedos que pudo ser señalándose a sí mismo, pero no lo fue.

Como la mayoría de los griegos y algunos dioses.

Era algo más. Algo casi-anciano.

-¡Oye!-reclamaron los dioses.

Él dijo, "Tu la viste cortar la cuerda"

"Si. ¿Y?" Pero en el momento en que lo dije, supe que había un gran problema.

-Sus instintos le advirtieron tarde-se quejó Hera.

"Esto no esta pasando," murmuró Grover. Él empezó a morder su pulgar. "No quiero que esto sea como la última vez."

-Grover-se quejó la hija de Zeus.

"¿Qué última vez?"

"Siempre sexto grado. Nunca pasan de sexto."

-Grover vas a asustarle-se quejó nuevamente la "niña" que fue pino.

"Grover," dije, porque él en verdad estaba empezando a asustarme. "¿De que estás hablando?"

"Déjame acompañarte a casa de la estación de autobuses. Promételo."

Esto parecía una extraña petición, pero se lo prometí.

-Pero no lo cumplió-murmuro para así, nadie pudo escucharlo.

"¿Es esto como una superstición o algo?" pregunté.

No respondió.

"Grover…ese retazo de hilo. ¿Significa que alguien va a morir?"

-Lo captó tarde-murmuró Nico.

Él me miro con tristeza, como si ya estuviera escogiendo la clase de flores que me gustarían más en mi ataúd.

-Fin del capítulo-dijo Hefesto-¿Quién lee?

-Yo lo haré-dijo Poseidón.

-Bien, pero antes-dijo Leo.

-Un juego-dijo Chris.

-Elijan dioses-dijo Will.

-¿Quién recibirá una broma?-pregunto Connor.

-Hermes o Apolo-dijo Travis.

-¡¿Qué?!-gritaron los dioses bromistas y las chicas.

Leo apretó un botón y los tronos de Hermes y Apolo los tomaron de sus extremidades. Aparecieron unos mini robots que se acercaron a los demás tronos.

-El botón amarillo lo recibe Apolo-dijo Will.

-El botón marrón lo recibe Hermes-dijo Chris.

-No olviden que Hades, Perséfono y Hestia también participan-alegaron los Stoll.

-¿Por qué nos hacen esto?-lloriquearon los dioses.

-Por no ayudarnos cuando nos encarcelaron-respondió Leo sacándoles la lengua.-A los mestizos también votan.

-No olvidemos a las lindas cazadoras-agregó Will con una sonrisa siniestra.


Mil perdones es que me sacaron la compu y no pue subir el capi :(

Bueno aquí esta:

Preguntaaaa: ¿Quieren q aparezca Sally?

Comentarios/review:

Grytherin18: Grax, me encanta q te guste si yo también me reí con eso besitos!

.35: Grax yo también son mis favoritos XD nos leemos pronto ñ.ñ

Mitchel0420: okis jajaja si es aburrido que se repita siempre lo mismo así que me fuerzo a mi misma a pensar XD nos leemos pronto ñ.ñ

RazelJackson: si es que no tengo imaginación para prologos, aparte es como muy siempre lo mismo :P que bueno que te haya gustado, me costó un poco hacer la canción de Teseo y Orión porq no se me ocurría nada para rimar XD Besitos nos leemos pronto ñ.ñ

.5: jajajaja creo q es grandioso Xd digo q hayas llegado, creo q hubiera sido vergonzoso XD besitos nos leemos pronto ñ.ñ

Nyaruko-San: Grax aquí la conti abrazos ñ.ñ

ELI.J2: Grax ñ.ñ es bueno q te guste besos ñ.ñ

Anais: Se lo que se siente así q no voy a dejar, a Anabeth voy a traerla en el siguiente libro y a Percy no me decido si traerlo en el tercer o quinto libro muajajajaja van a tener q esperar XD besos ñ.ñ

yllegna: Grax, si yo tambien lo estoy haciendo rápido porq me reclaman la compu XD Besos.

Maite: Grax jajaj la conti nos leemos besos y abrazos ñ.ñ

Listoooo puede creer q mi mama dice q esto no es trabajoso y que solo escribo palabras pff es porq no lo hace ella :P Besos nos seguimos leyendo ñ.ñ!