Declaimer: Twilight no nos pertenece. =(
Parejas: EdwardxBella
-
Instrucciones:
1.-Claramente ya hizo click en este capituloh! xP
2.-Lea, en serio... con confianzah! x3
3.-Comente!!...con seguridad, no sea tímida/o x)
4.-Sabe cerrar la ventana? xD
-
-Never Think- : dialogos y acciones
(Never Think) : aclaraciones xD
º.º.º.º.º.º.º.º : cambios de escena
"Never Think" : Pensamientos
Never Think : Flash Back
Never Think : palabras importantes
-
CheckMate
By: Writer's.Bar ~
-
Capitulo 3: Incontrolables Emociones
-
"No podría describir todo lo que siento, ¡esto es tan complejo!"
Era ya la hora, aunque el clima lo hacía parecer más tarde de lo previsto. Se puso su chaleco, y guardó el dinero requerido dentro del pequeño bolso que iba a llevar. Ya estaba arreglada. Siempre puntual. Igual que Alice, pues escuchó el timbre de su casa sonar.
—¡Hola Bella! —Saludó, muy, pero muy entusiasmada.
—Hola —Respondió contenta, y es que la Cullen contagiaba con su buen ánimo—. ¿Vamos?— Y tras lo dicho se fueron. —Vaya—. No pudo evitar decirlo cuando vio el ostentoso auto. —Vaya —Soltó de nuevo.
—Es un regalo de mi Padre —Le dijo, con una sonrisa.
— Vaya —Repitió de nuevo, admirando el Porsche brillante de color amarillo frente a sus ojos.
Sin decir palabra alguna se subieron, y Alice condujo directo al centro comercial. A sólo una hora.
—¿Cuántos minutos han pasado? —Preguntó la Swan.
—Como veinte —Contestó deteniéndose.
—¿Tan rápido llegamos? En el mío me demoraba mucho más.
—El monovolumen, ¿No? —Bella respondió con un movimiento de cabeza—. Emmet dijo que era una chatarra motorizada.
—OH, que lindo de su parte —Expresó bufando.
—Es Emmett… es un niño en cuerpo de hombre musculoso —Comentó Alice con una sonrisa.
—Créeme, ya me había dado cuenta.
—Bueno… empezaremos en esa tienda —Determinó Alice, señalando a una tienda del primer piso—. Es mi favorita—. Empezó a caminar alegre, dando pequeños saltitos de felicidad. —Vamos Bella—. Le tomó la mano y comenzó a caminar nuevamente.
—"Presiento que será una larga tarde" —Meditó al momento de ver a su compañera moverse, expertamente, por todos los lugares donde había ropa.
Una prenda, dos, tres, cuatro, ya no recordaba.
—Creo que ya es suficiente por hoy —Habló Alice satisfecha—. Es hora de alimentarse ¿No crees?
—¡Por favor! —Fue todo lo que dijo, para dirigirse al lugar de comida rápida—. Esto es muy cansador.
—Te vas a acostumbrar —Tras lo dicho, Bella la miró casi con susto—. No te preocupes, no es tan malo—. Hizo un puchero, al no estar comprendida por la genialidad que tiene ir de compras. —Además estoy muy segura de que repetiremos ésta salida.
—Espera a que me reponga, Alice —Imploró, haciendo que ella soltara una risa muy melodiosa.
—Bella, no exageres —Fue lo último que dijo antes de pedir algo para comer.
Se fueron a sentar con bandeja en mano.
—¿Te vas a quedar para siempre en forks? —Y Alice no tubo mejor pregunta que hacer, para iniciar el diálogo.
—Bueno, la verdad, es por el trabajo de mi padre, nunca quise cambiarme —Detuvo su comentario al ver un poco de desilusión en los ojos de su acompañante—. Supongo que nos quedaremos hasta cuando sea necesario. Pero creo que de vez en cuando hace bien un gran respiro.
—Ya lo creo —Opinó Alice más contenta—. Y dime ¿Qué te han parecido los chicos?— Cuestionó como cualquier mujer.
—Pues… normales —Determinó segura, o intentando serlo.
—¿No hay nadie que te interese? —Aclaró la pregunta.
—Amm —Balbuceó algo incómoda. ¿Que se supone que tendría que decirle? ¿Qué desde que vio a su hermano semidesnudo no deja de pensar y rememorar lo sucedido?
—Bella, ¿Estás bien? —El tono preocupado la hizo salir de su ensoñación—. ¿Tienes fiebre? Estás roja—. Le habló mirando sus mejillas, y ahora su rostro entero.
—No te preocupes —Calmó—. Estaba pensando en una tontera—. Respiró hondo. —Y la verdad, no hay nadie de mi gusto.
—OH, ya veo —Fue todo lo que dijo—. Bueno ¿Nos vamos?
—¡Sí! —Y de un salto Bella salió del lugar, junto a la más joven de los Cullen.
—¿Ahora te alegras? —Le espetó Alice, con una mueca de dolor, claramente actuada.
—Sí, ésta es la mejor parte de salir de compras —Esta vez fue ella la que le tomó la mano, y empezó a caminar de lo más emocionada.
—Eres todo un caso Isabella Swan —Comentó de forma graciosa, ganándose una carcajada de Bella.
En menos de media hora la chica ya se encontraba saliendo del automóvil de Alice.
—Creo que tendré que ayudarte a llevar las bolsas adentro —Dedujo Alice, tomando algunos paquetes.
—Sí, son muchos.
—No son mucho Bella —Los ojos de ella se abrieron en forma de terror—. Se nota que nunca has ido de comprar con Rosalie y conmigo.
—"¡No! Creo que será un gran martirio" —Pensó—. Espero que sea en bastante tiempo.
—Lo sigo repitiendo… eres todo un caso —Le regaño en el umbral de la puerta—. Bueno Bella… ha sido muy entretenido ir de compras contigo—. Le regaló una diminuta sonrisa.
—Gracias Alice, por haberme acompañado ¿Le mandas saludos a Emmett? Y le dices que me siento muy alagada por su cumplido a mi auto.
—Se lo diré, aunque no me pondrá buena cara por habértelo contado.
—Dile, que te obligué a decirlo —Le respondió Bella.
—Eso haré —Con un beso en la mejilla, se fue.
.
Y así pasó el fin de semana. Bella pensó. Y lo recordó. Avergonzada revivía, aquellas escenas. El sentimiento en su corazón se agrandó. ¿Qué sentía? ¿Por qué lo sentía? Quizás todo parte por el simple hecho de que jamás en su vida había visto algo así.
—"Seré cobarde, pero ni loca podré mirarlo a la cara estos días. Prefiero esperar un tiempo. Es lo mejor que puedo hacer"—Meditó.
.
Y el lunes llegó. Bella se levantó y con esa idea en mente entró en su instituto.
—"Sigue con tu rutina, sigue con tu rutina." —Cada paso que daba se aseguraba de todo lo que hacía—. "Seguirás con tu rutina y después te dedicarás a estudiar"—. Pensaba mientras subía las escaleras. Claramente estudiar por las tardes tenía buenos resultados, las últimas calificaciones habían sido excelentes, eso claramente le encantaba. —"¿Porqué piensas en él?, todo el fin de semana Bella, ¡todo el maldito fin de semana pensando en eso!"—. Se regañaba mientras caminaba.
Y ahí lo vio, con la mochila al hombro y apoyando la mayoría de su cuerpo en la pared, la reacción de Bella era evidente, en milésimas de segundo pasaron las imágenes del día viernes. Edward y Jessica, él pidiéndole disculpas, el contacto de su mano con el brazo de ella y nuevamente sintió esa amargura recorrer todo su cuerpo.
—"Definitivamente no tienen moral."
Se dio media vuelta, no quería pasar por ahí, delante de él, que la miraba de una forma que no sabría interpretar, y en un caso más extremo, que todavía siguiera con la idea de darle una explicación.
—Hola, Bella —Y nada más girar se topó con alguien—. ¿Vas a la clase?
—Hola Mike, emm, sí, sí voy —Y con él a su lado se sintió más segura para entrar al aula.
Pudo sentir su mirada clavada en ella, de incertidumbre, mezclada con reproche, ¿Acaso hacía algo malo?
—Sentémonos aquí —Propuso su compañero.
Quizás, el destino no estaba a su favor, quizás la suerte ya no le quería ayudar. Pero que Edward se sentara detrás de ella en verdad era algo que iba más allá de sus capacidades.
—"Concéntrate" —Se dijo respirando profundamente, ¡Como odiaba su mirada tan intensa y penetrante!
—Buenos días chicos, ¿Listos para el examen? —Expresó con alegría de siempre, el profesor Amderson alzando en sus manos una docenas de hojas.
—"Bien, ahora, si que no tienes que desconcentrarte" —Se ordenó.
Lamentablemente la voluntad de su plan se quebró y decidió girar su cabeza, solamente para mirar aquellos ojos, mientras una vocecita en su cabeza, mezclaba con los incontrolados latidos de su corazón, le decía: "¡Para Bella! ¡Para!".Y el tiempo se volvió lento, giró su torso con un leve tono rosado en sus mejillas, y ahí estaba él. Con su misma inexpresión de siempre, pero con un intenso brillo en su mirada.
Quiso sostener la suya, pero la mueca arrogante que se formó en sus labios no fue de gran ayuda.
¿Por qué había hecho eso? La hoja en su pupitre la distrajo, dándole nuevamente la espalda a él.
—Bien… empecemos —El profesor le dio la última indicción mirando su reloj.
Bella, repasó su prueba. Estaba fácil, ella había estudiado. Era cosa de confianza.
Confianza que la ayudó, pues terminó mucho antes de la hora indicada. Con timidez le entregó el documento al superior. Mientras éste le decía que saliera de la sala para mayor tranquilidad de sus compañeros, que aún no terminaban.
Se dirigió a su pupitre sin hacer caso a Edward que iba a dejar su examen, lo único en que pensaba era en salir de ahí, ¿Por qué no podía volar? Pues claro, su mundo no era de fantasías, tristemente eso era algo que ya había soñado muchas veces.
Algo la sacó de sus pensamientos. Nuevamente lo que más odiaba. Ese par de ojos verdes, que aunque ella no quería aceptarlo, la miraban con más intensidad de lo normal, esa mirada que ni Alice, ni Emmett —que eran de la misma familia—, la hacían sentirse tan incómoda. Decidió no mostrarle alguna debilidad recordando aquella estúpida mirada de indiferencia cuando —podría decirse— "se conocieron". Así que lo miró, tratando de no mostrarse agobiada por aquellos ojos. Tratando de no mostrarle la frágil Bella que existía en su interior.
¿Cuánto tiempo había pasado desde que se miraban? Pareciera que no mucho, aún nadie se percataba de que estaban de pie en mitad del salón sin romper la vision. ¿Qué era todo ese estúpido juego? Se supone que era él, el incrédulo que saldría enojado de la sala, enojado porque ella, Isabella Swan, había interrumpido en su acto amoroso, en donde no sólo los había descubierto, sino que los había visto de la cintura para arriba sin ninguna ropa y ella, ni siquiera se había preocupado de escucharlo después, arrancó de eso y le dijo: "No", que no, que no quería escucharlo, y eso era la mismísima verdad, no quería cruzar palabra alguna con Edward Cullen, sencillamente no tenía ni oídos, ni ojos para él, nada, absolutamente… nada.
Y como no tenía tiempo ni juegos para él decidió seguir su rumbo, tomar su bolso y partir.
Dio un paso fuera del aula, cuando se percató de un pequeño detalle. Edward ya había terminado, por lo tanto, al igual que ella, también saldría de la sala.
Edward estaría con ella, a solas. Y eso no sonaba del todo bien. ¿Mencionó ya, que era cobarde?
Como si estuviera al borde de la muerte, empezó a acelerar el paso. Tratando de salir de ahí ¿Para qué corre? Si no era nadie de temer.
—Bella —Pero escuchar su nombre en los labios de él, era otra cosa.
Y como si hubiera oído al viento, siguió con su andar, cada vez más acelerado.
—No te escaparás —Y aquello la descolocó, haciendo que un escalofrío recorriera toda su columna, sintiendo como se acercaba a paso cauteloso, como tal depredador vigila su presa.
—"Esto es demasiado" —Pensó, dando los últimos pasos para doblar hacia otro pasillos.
Y corrió, como una niña pequeña cuando busca la protección. Quería sentirse segura.
Con él, no lo podía sentir. No ahora.
Siguió corriendo, descontroladamente, no pensaba irse a casa, claro si recién era hora de cambio de asignatura, ¿Y que hacía ella? Corría, sin ni siquiera acercarse a la siguiente clase.
Dirigió su mirada a la persona que la seguía, trotando con paso calmado. Divertido ante la situación.
—Imbécil —Murmuró para sí misma, saliendo al jardín, tropezándose de vez en cuando.
—Te atrapé —Habló Edward, sujetándola del brazo. Asustándola.
—No, no, por favor —Repetía y repetía Bella, desorientada, dando manotazos al azar, tratando de liberarse de su agarre.
—Oye, oye, ya, cálmate —Le dijo soltándola.
—¿Cómo quieres que me calme? —Chilló, soltándose por completo, de él. Edward comenzó a reírse. Si no hubieran estado en esa situación tan incómoda, la hubiera valorado, pero ahora, no. Estaba absolutamente enojada con él, ¿Enojada? Sí, enojada, ¿Porqué? Aún no lo descubría.
—No te rías —Le retó.
—Es que… ¿Pensabas que te iba a hacer algo? —Preguntó con tono burlón, mirándola.
—Si, o sea, no —Vaciló algo avergonzada. Ahora caía en cuenta del ridículo que había hecho. ¿En qué estaba pensando?
—Esto es muy divertido —Comentó el Cullen.
—¿Qué quieres? —Cuestionó hastiada, queriendo desviar el tema, de su, como ella lo llamó, confusión.
—Hay que hablar, de lo que viste la otra vez —Expuso, tan directamente, que ahora Bella, lamentaba haber cambiado la conversación.
—Ya te lo dije —Resopló, lo más seria posible, acomodando su mochila en su hombro.
—¿Qué cosa?
—Que no Edward, que no necesito escuchar explicaciones, no necesito saber de tu vida amorosa, y nuevamente —Escucho sonar el timbre—. No tengo tiempo—. Tras lo dicho, comenzó a andar.
—¿Comenzarás a arrancarte de nuevo?
—No me estoy arrancando —Se dio vuelta para enfrentarlo—. Pero no veo por qué me tienes que explicar, además, si es porque nadie se entere, pues, no te preocupes no le diré a nadie—. Declaró más calmada.
—En realidad, era para saber si te querías unir —Habló suspirando. Como si hubiera dicho algo irrelevante. Como si hablara del clima.
—¡¿Qué?! —Exclamó roja como un tomate—. ¿Me estás haciendo una broma?
—Claro que sí —Respondió aburrido—. ¿No pensarás que era verdad?— Interrogó entre impresionado y animado.
Bella sólo le envió una mirada asesina.
—La verdad tampoco te iba a explicar algo en concreto, sólo me preocupaba el hecho de que lo comentaras con otras personas —Explicó, encogiéndose de hombros—. Y la verdad creo que empezamos mal, así que pensé que quizás podríamos empezar de nuevo— Propuso.
—Emm —Emitió. ¿Qué tendría que decir? Si no se esperaba nada de aquello. Estaba totalmente a la defensiva, y él le dice que sería bueno empezar desde cero—. Bueno, creo que está bien, pero yo no fui la que te miraba de forma arrogante y superior, ni nada de eso—. Articuló un poco molesta, por recordar aquellos días.
—No fueron buenos tiempos —Confesó con un tono de lo más tierno—. Disculpa por eso.
—De acuerdo —Cedió, un poco cohibida.
¡¿Es que acaso, Edward, no podía ser más sensual?! Esos labios, esos magníficos y sensuales labios
—"¡Basta Bella!"
A lo mejor era porque la imagen de Edward nunca se salía de su cabeza, pero definitivamente, no podía dejar de pensar en él, aunque era lo que más le pedía a los dioses, no, no podía sacárselo de la cabeza, de repente, una pequeña partícula de sus pensamientos se iluminó, claramente era ella la que pensaba en esas estupideces, era ella, solamente ella, no había un Edward Cullen en que pensar, ni un Edward Cullen pensando en ella. Él era… una persona más, claramente con un alto ego, y con interés en aquellas muchachas que doblaban la medida de busto de ella. Obviamente, ella no estaba a sus alturas.
Y como ella no estaba a la altura... decidió, lo que más la caracterizaba… seguir su rumbo, seguir su camino, sin importar distracciones como éstas.
Caminó a su clase, sin importar dar finalizada la conversación. Siguió su camino de regreso.
—¿A dónde vas, Swan? —Le dijo él cuando comenzaban a recorrer el pasillo.
—¿A dónde crees que voy? No Cullen, no pienso encontrarme más parejas apasionadas por el resto de mi estadía en Forks.
—¿Siempre me sacarás eso en cara? —Cuestionó caminando a su lado—. Pensé que íbamos a empezar otra vez.
—No. No te lo sacaré siempre en cara. Sólo te lo recordaré en algunas situaciones —Habló con tono superior—. Tengo que aprovechar algunas cosas que se dan—. Sentenció con sinceridad.
—Aprovechada —Masculló.
—Lo mismo digo, sabes bien aprovechar tus ratos libres, ¿No? —Le miró de reojo viéndolo ligeramente incómodo ante sus palabras—. Pero bueno, supongo que tienes razón— Agregó indecisa. —¿Irás a la Push?—. Quiso saber, para hacer menos tenso el ambiente. Después de todo, era extraño verlo retraído.
—Creo que sí —Respondió—. ¿Tú irás?—. Interrogó con leve entusiasmo; ya más animado.
—Sí, me hará bien cambiar de rutina —Afirmó.
—Entonces iré, creo que será gracioso y divertido si tú estás —Declaró con cierta burla.
Bella le mandó una mirada de reproche, acordándose del susto que la hizo pasar instantes atrás.
—Muy simpático —Articuló molesta.
—Lo esperaré ansioso —Siguió, deteniéndose. Viendo el pasillo por donde Bella tenía que ir a clases. Y él no.
—Adiós —Se despidió ella, haciendo caso omiso a sus comentarios.
—Adiós —Respondió Edward viéndola avanzar—. "En verdad estoy ansioso"— Pensó.
Definitivamente no tendría nada mejor que hacer esa semana, que esperar ese viaje.
-
-
-
olaa chicas, espero qe este capitulo les haya gustado, a nosotras nos divirtió un monton, sobretodo la parte de la persecución ja! xD. Tambien pedir disculpas por la demora, estamos ya acabando el años y a los profes se les acurre estresarnos más ¬.¬; Ni decir del "bastardo sin corazón" de historia, qe nos qiere matar todas las neuronas u.u, a todo esto, pensamos matarlo... xD!
Muchas gracias por sus alertas, favoritos y comentarios, los leemos con gran emoción =)
adioo~
.
Writer's.Bar ~
.
