¡Acá está el final! snsfjkdjkvn ;;
Nada, sé que tardé más de un mes, pero me gustó mucho, hasta lloré escribiendo ;;

La morena se levantó de un salto de la cama, era inexplicable la puntada que sentía en el pecho después de semejante pesadilla.

-Oh por Jegús... -Se susurró a sí misma, llevándose una mano al estómago, el cuál se sentía como si se estuviese achicando poco a poco.- Que sueño tan horrible. -Negó repetidas veces con la cabeza. No negando realmente, de pequeña cada vez que tenía pesadillas su padre le decía que haga eso, para que los malos sueños salieran volando por sus orejas... Al recordarlo la ojicián rió, los recuerdos de su infancia eran geniales...- ¿Sabes, Seb? A pesar de todo, por más que me pelee o no con Roxy, papá siempre va a estar para mí... Eso es lindo...-

Se levantó de su cama de un brincó también, bajó las escaleras casi corriendo. Cada vez faltaba menos para la gran festividad. Y estaba totalmente al tanto de eso...

Literalmente, tenía calendarios en cada habitación de la casa, y cada día se molestaba en tachar el día que iba a pasar.

-Faltan cinco días... ¿Sabes lo que significa, Seb?- Últimamente, hablaba muchísimo con el pobre robot.- Hoy haremos el menú... O por lo menos hasta que venga Roxy... -Su nombre resonó en la casa vacía como si de un sonido divino se tratase. Podía escuchar coros de ángeles resonarlo, era como un suave y fino tacto el que sentían sus labios cada vez que lo decía...

Joder, ¿tan enamorada estaba?. Es decir, ayer había aceptado por fin que la quería de esa manera pero... ¿Tanto la quería?¿Tanto sentía por ella?

Bueno, quizás, ahora que se sentía libre de eso, podía soltar todo el amor que se estuvo guardando para ella misma... Aunque realmente no quería a su persona... Ella amaba a Roxy.

-Jane, te estás llendo de tema... -Se susurró a si misma. Tenía una especialidad en frenarse cuando se estaba yendo por las ramas.- Bien...

Se sentó en la cocina, agarro su fiel libreta y una lapicera de por ahí. Se puso a anotar una lista:

Entrada: Nueces-Avellanas-Almendras-Tostadas saborizadas.

Plato principal: Pavo (Con salsa de champignones-Cebollines-Vitel Toné)- Papas asadas-Pan (De la panadería de Abel).

Postre: Pastel (De nueces, chocolate, cerezas, red velvet)- Budín de pan- Brownies- Galletitas de jengibre.

¡Jegús que amaba esas galletitas! Le encantaba decorarlas, hacerles trajes, caras, darle la forma de la persona a la que se la iba a regalar. Eso era lo que Jane amaba de la navidad; darle pequeños detalles a la gente que quería ver feliz, para hacerlos felices, precisamente.

Subió corriendo las escaleras. Fue a su habitación, se quitó el pijama y se puso uno de sus pantalones más abrigados, una remera simple y un sweater de navidad (que ya estaba algo viejo), y sus botas favoritas. Se guardó la lista en el bolsillo, se lavó la cara con agua caliente, agarró algo de dinero y cerró la puerta con llave al salir.

Sin duda, cada día se le veía más alegre al centro de la ciudad. La gente iba de un lado al otro comprando regalos, nadie tenía mala cara... Bueno, quizás Jane exageraba un poco con respecto al buen humor de la gente, pero ella estaba feliz, y eso le provocaba ver a los demás así. Era una chica rara en ese aspecto: Cuando estaba mal veía a todos mal, cuando era feliz sólo veía a gente feliz...

Después de un MUY largo día de compras volvió a su casa con una bolsa totalmente llena en cada mano.

Para no encontarse a nadie más y nadie menos que a la Lalonde sentada en el pórtico de su casa.

-Janey... ¿Donde estabas?- Le preguntó la rubia levantándose.

-Había ido a comprar cosas para navidad... Perdona... ¿Hace mucho que esperas? -Jane le abrió la puerta de su casa, invitándola a pasar.

-No mucho, tranquila... -Roxy le sonrió, sacudiendo el interior de la morena.

¿Qué era el amor después de todo? ¿Era algo que se pensaba o que solo se sentía? ¿Era fácil o difícil de aceptar? ¿Acaso valía la pena? No sabía por qué esos ojos la hacían perderse, esa sonrisa la hacía derretirse o ese aroma la hacía sentirse embriagada en el mismo... Solo era así, ya no había nada por qué luchar, todo era así, solo podía ir mejorando... O así pensaba Jane.

-¿Estas lista, Janey?

-¿Para qué...? -La ojician arqueó ambas cejas, no recordaba qué pasaba ese mismo día.

-¿N-No hiciste otros planes, no? ¡Janey! Habíamos arreglado para ir a esa comida importante ¡Me acompañaste a comprar el smoking y todo! ¿Se te olvidó? -Otra razón para amarla, la ojirosa siempre tenía sus sentimientos a flor de piel, solo escondía las cosas cuando tenía miedo...

La mente de Jane hizo click. Era obvio por qué Roxy no le hablaba sobre "el tema" aún, ¡Tenía miedo!

Miedo... ¿No era esa la cosa más ADORABLE que se podía imaginar? Bueno... De una manera algo sádica.

-¡P-Por supuesto que nunca me olvidaría! -Respondió por fin -Solo déjame ir a cambiar arriba y nos vamos-.

-Perfecto, aquí espero... -Le guiñó un ojo y le mostró el traje que tenpia puesto debajo del sacón.

La morena se vistió y maquilló casi dando saltitos, estaba MUY emocionada. Con labial rojo y vestido celeste puesto se encaminó hacía abajo.

-Con ustedes, la damita de Jane crocker... -Comentó Roxy con un brillo especial en los ojos, dando pequeñas palmaditas.

Ante esto Jane solo rió y buscó su sacón rojo, dejó a Roxy salir de la casa primero, cerró con llave y empezó a caminar siguiéndola, no sabía a donde iban exactamente.

-Jane...- ¿Desde cuando era "Jane" y no "Janey"?-Me olvidé mi celular y el dinero... -Tosió a penas, bajando la mirada-¿Te molesta si pasamos por mi casa un momento? De verdad los necesito...-

-¡Claro que no me molesta! Vamos...-

Sabía como dirigirse a aquella casa casi de memoria, después de todo, iba mínimo una vez por semana, era común ya.

-Pasa... -Susurró Roxy y corrió hacia el patio, dejando a Jane sola en el comedor.

Se tiró en el sillón observando todo. La colección de copas de Martini de Roxy, la colección de botellas de bebidas alcohólicas... Las cosas que cualquiera se espera de Roxy Lalonde, vamos.

-Janey...-La Lalonde la llamó con la cara extrañamente enrojecida- ¿Vienes un segundo? Q-Quiero mostrarte algo afuera...-.

La menor asintió y salió al patio. Su cara de sorpresa era inexplicable al ver la sorpresa que tenían preparada para ella.

Sí, esa era la cena importante de la cual Roxy le estaba hablando... Era...

-¿P-Para mí? -Preguntó la morena señalándose, a lo cual la otra asintió.

Estaba todo decorado de una manera hermosa, había muchas rosas blancas y rojas. Jane las amaba, le hacían acordar a su película favorita de la infancia. La comida olía genial y la música era relajante a más no poder.

Pasó a sentarse por fin, mirando a la rubia con una enorme sonrisa, era inevitable sonreír.

-Janey... -Comenzó a hablar su amada- Te pido por favor que no hables por un momento y solo escuches, ¿sí? No es fácil para mí decir esto. Estoy asustada realmente... Por más que no lo parezca, o quizás sí, ya que se nota mucho cuando tengo miedo... ¡Ugh! Volviendo al tema... -Se notaba que le costaba hablarle, y eso ponía aún más nerviosa y emocionada a Jane- Hace mucho tiempo que quiero hablarte de esto, pero nunca supe como hacerlo... ¿Acaso hay palabras para describir sentimientos? Quiero decir, creo que no. Quizás yo no soy una poetiza que solamente abre la boca y todo el mundo cae rendido ante ella. Es más, cuando abro mi boca la única poesía que puede llegar a salir de ella es tu nombre... Oh por Jegús que torpe y cursi que sonó eso. Sigo lléndome de tema. Lo que quiero decir es que me gustas... En serio me gustas, joder. Es como si lo único que pensase todo el día es en tu hermosa sonrisa y tus tan apretables mejillas, tus hipnotizantes ojos y tu única risa... ¡Y cuando dices mi nombre! Suena como música para mis oídos, ¿sabes? Es extraño. Eres la única que realmente hace que me den ganas de seguir intentando las cosas una y otra vez hasta poder hacerlo. Ya sea arreglar un poco la casa, cocinar, o incluso dejar el alcohol... Siento que realmente estamos hechas como piezas de rompecabezas. Encajamos porque somos complementarias. Sos la media naranja que llegó cuando yo estaba haciéndome jugo lentamente, pudriéndome en la heladera, no, eso es realmente asqueroso... Ya te darás cuenta que no sé de estas cosas. Quiero que realmente tengamos un futuro que sea solo "nuestro", no me importa si es largo o corto. Jane, amo cada milímetro de tí, a pesar de que te odies. Joder, siempre que me dices eso tengo ganas de golpear la pared y sacudirte de los hombros hasta que te des cuenta lo perfecta que eres. Espero que aprecies esto porque me costó mucho no besarte cada vez que estabamos a milímetros, o cada vez que te consolaba por lo que sea. Te amo Jane Crocker, y espero que sientas lo mismo por esta torpe alcohólica en recuperación que solo piensa en tí.-

Lágrimas de felicidad caían por los aquellos ojos celeste brillantes. Estaba impactada de que Roxy le dijera algo tan hermoso, perfecto, lleno de sentimiento.

No sabía que decir, pero debía actuar rápido. Lo presentía.

Tomó todo el valor que tenía almacenado en su pecho, luchando por salir con la fuerza de un león, y besó esos hermosos labios negros que tanto anhelaba tocar, besar, morder, simplemente sentirlos contra los propios, aunque sea por un rato, sería su propio momento eterno.

Su propio y pequeño mundo.