TODO POR AMOR 2- Suspiros del alma (capitulo 4)

Hola ya hace bastante que no continuaba con la segunda temporada. Debido a la perdida de mi contraseña (agonía total), pero bueno, ya estoy de regreso y con arduos proyectos (fanfics desde luego), saludos desde tierras cálidas de Baja California, México.(Nota: espero la última peli de los juegos del hambre)

Agradezco los buenos comentarios acerca de mi anterior trabajo, eso me alentó de algún modo a retomar la segunda temporada de mi fanfic.

Personajes de la gran y maravillosa suzanne collins

-capitulo 4-

-como?—no podía creerlo, no podía reaccionar de la impresión. –donde esta- pregunto asustada

-está en el hospital de grens- dice sebastian

-llévame ahí, y encarga a prim con las muchachas- le ordeno

-si señora-

Al llegar al hospital, lo primero que hice fue correr hasta la recepción. En ella me atendió una joven rubia de ojos negros.

-en que puedo servirla- me pregunta tranquilamente

-busco información de mi esposo, el señor mellark- lanzo en el instante

-si- la joven rubia teclea un par de letras en la computadora y hace una llamada

-señora mellark, su esposo esta en el cuarto 103, el doctor la espera- comenta

En ese instante y sin agradecer a la joven, corro por los pasillos buscando el cuarto 103, detrás de mí y sin yo poderle prestar atención por la situación corre sebastian.

100, 101, 102,103! Por fin, entre a la habitación y lo primero que vi, fue a peeta en la cama, con varios tubos, me asusté demasiado.

De pronto el doctor, se acerco a mí para hablar:

-tranquila señora, no hay nada que temer, el señor está bien. Gracias a dios no paso a mayores, tan solo necesitaba algo de oxigeno y en este momento acaba de recibir una sencilla transfusión de sangre. Para que se estabilice. ¡No hay mayor peligro!-

Me quito un peso de encima el escuchar las palabras del doctor, por mi mente rondaron miles de cosas, el ver a peeta asi me da mucho miedo, aun cuando me digan que todo estará bien, algo en mi no está convencida, luego de pensar, agradezco al doctor y este me permite quedarme con él, Sebastián me abrazó en último instante y acompaña al doctor.

-peeta, amor- le susurro mientras tomó su mano.

Al oírme, logro sentir un jalón a la mano que le sostenía

-katniss- me llama lentamente

-peeta, estas bien, me alegro mucho, me asustaste tanto- le susurró

-no era mi intención asustarte, linda- me dice

Me acerco a él lentamente, le doy un eso en la mano y en la frente.

-y nuestra pequeña como esta?- me pregunta con apenas un solo respiro

-ella, está bien, tan solo descansa- le respondo dulcemente.

3 días después peeta, sale del hospital y regresa a casa, durante el tiempo que permaneció en el hospital se realizarón investigaciones por el accidente, las cuales arrojaron que alguien causo la suspensión de los frenos. Por lo que se buscaron culpables en la empresa, lamentablemente no se hallaron culpables, y sin más peeta decidió llamar a más equipo de seguridad privada para que custodiaran la casa y a él.

Supongo que al igual que yo estaba preocupado de que algo fuera pasarle, y sobre todo a nuestra familia.

Del accidente no quedaron secuelas, salvo una ligera molestia en el estomago y las partes intimas de peeta, pero por ello, iba a revisión continuamente.

-dudas o comentarios. Siempre son bienvenidos, me alientan a seguir–