Hola, estoy de vuelta con un capítulo de este fic. Me tomó tiempo porque extrañamente mucha gente vino al puesto estos dos días así que me vi con la dolorosa obligación de dejar el capítulo de lado y para cuando regresaba a escribir las ideas se habían ido. Pero bueno eso ya es punto y aparte jaja. Espero les guste.

Ninguno de los personajes me pertenece.

Capítulo 4

El pequeño conejo blanco despertó primero que sus dos hermanas. Se frotó las patas delanteras por los ojos, de manera que espantara el sueño que aun habitaba en ellos. Estando completamente despejada, alzó la cabeza y olfateó el aire. Al percibir el olor de su hermana pelirroja en lo alto del árbol se tranquilizó.

Se apartó la cola de Buttercup y dio unos leves saltitos para salir de su escondite. Observó a su alrededor y, al reparar en la posición del sol, descubrió de no debía de pasar del mediodía. Además el clima estaba un poco más caluroso. Volvió la mirada hacía sus hermanas; Buttercup continuaba en la misma posición en la que se había acostado en un principio y a Blossom no la alcanzaba a distinguir por completo, solamente una parte de su blanco cuerpo.

Deducía que Blossom se encontraba dormida, pues de haber estado despierta hubiera reaccionado al movimiento de Bubbles. Eso le daba la oportunidad de escabullirse un rato y recorrer aquella parte del bosque que no recordaba con claridad.

Dio algunos saltos sigilosos lejos de sus hermanas, siempre mirando sobre su hombro para verificar que estuvieran dormidas. Sabía que si una de las dos despertaba, acción que podía ocurrir en cualquier momento por los agudos sentidos que tenían las dos, la haría volver y permanecer a su lado, cosa que en ocasiones la menor detestaba. No negaba que agradecía lo mucho que se esforzaban Bloss y Butter en protegerla pero le resultaba un tanto contraproducente que si tenían toda la intención de que la rubia no saliera dañada la llevaran de regreso a la aldea en la que habían perdido a su madre.

Bubbles había comprendido a la perfección la idea de venganza que tenían sus hermanas, y aunque no estaba muy de acuerdo con ellas había accedido a acompañarlas y ayudarlas en lo que pudiera. Pero, contrario a lo que pensaban sus hermanas, ella lo hacía por no separarse de ellas y estar ahí en caso de que necesitaran su ayuda, ya que lo único que seguía atormentándola era el haber escuchado el grito de su madre aquella noche oscura y no haber podido ser lo suficientemente mayor para ayudarla.

Avanzó la distancia necesaria para que sus pasos dejaran de ser tan cuidadosos. Volvió la mirada una última vez y después se adentró más hacía donde había escuchado que estaba la aldea. Pensó en volver a su apariencia de humana pero rápidamente desechó la idea. No quería que alguien la viera vagando sola por los alrededores y sospechara, le parecía mejor esperar a que Blossom indicara que había llegado el momento.

Así que continuó dando saltos. No tardó en distinguir olores que provenían de personas y eso la llevó a alzar la mirada y contemplar que había una cortina de humo en el cielo. Desvió sus pasos, evitando acercarse tanto a la aldea. Temía que esa humareda se debiera a que algunos estuvieran por preparar la comida y en su anterior hogar había sido testigo de cómo algunas personas disfrutaban de la carne de conejo.

Recorrió algunos metros y cuando descubrió lo lejos que se encontraba, optó por volver. No le costó distinguir los lugares por los que había venido, una de las únicas cosas en las que se consideraba suficientemente buena era en ubicarse y seguir huellas. Tenía la costumbre de siempre fijarse en su entorno, tuviera o no aspectos peculiares, y eso le facilitaba la tarea de saber qué camino tomar.

Cuando estaba a corta distancia de llegar con sus hermanas, escuchó una ramita romperse a su espalda. Detuvo su andar y giró la cabeza. Sus orejas estaban alzadas, a la espera de captar otro ruido. Su nariz comenzó a olfatear con mayor atención y fue así como distinguió que había alguien escondido detrás de los arbustos que acababa de pasar.

Su corazón comenzó a latir con rapidez al escuchar el sonido de una cuerda tensarse y apenas si alcanzó a saltar fuera de la dirección de una flecha. Escuchó una maldición y vio que los arbustos se sacudían. El miedo quiso hacerla entrar en shock pero se obligó a si misma a correr lejos de ahí. Se acercó más a donde estaban sus hermanas pero decidió cambiar la ruta por dos razones. La primera era que si la persona que la seguía llegaba hasta donde estaban Blossom y Buttercup alguna de ellas podía salir lastimada, y la segunda si conseguía burlar a su cazador les demostraría sus hermanas que no era la pequeña desprotegida e indefensa de la familia.

Corrió lo más rápido que sus pequeñas patas se lo permitieron y por un momento le pareció que había perdido a la persona. Justo cuando estaba para detenerse a retomar el aliento y verificar que no venía nadie detrás de ella, una flecha aterrizó a un lado suyo. Esto la sobresaltó y corrió mucho más veloz que antes.

Pasó frente a varios lugares que tenían potencial de ser un buen escondite pero descartó por temor de quedarse arrinconada si su perseguidor descubría. Siguió corriendo y en más de una ocasión sintió el aire de una flecha pasar cerca suyo, lo que la obligaba a acelerar el paso. Pero cuando se vio incapaz de ir más rápido la desesperación se acrecentó en su interior. Podía escuchar al cazador a pocos pasos detrás de ella, y se sorprendía porque hubiera alguien que le hubiera sido capaz de seguir el paso con tanta facilidad.

Dio un gran salto al toparse con el tronco de un árbol caído y al caer del otro lado sintió como unas cuerdas la aprisionaban y elevaban en el aire. Observó a todos lados y descubrió que había aterrizado sobre una trampa. Se removió entre las cuerdas y al sentir que tenía todo perdido comenzó a roer las cuerdas para intentar escapar.

–Te atrape– dijo una voz masculina a su espalda.

A duras penas pudo darse la vuelta para descubrir a su perseguidor. Era un joven de tez blanca, con cabello negro y poco más debajo de los hombros que llevaba sujeto por un pequeño lazo. Debido al arco que mantenía ligeramente tensado, Bubbles pudo apreciar la musculatura que los brazos del muchacho presentaban. Pero lo que más atemorizó a la rubia fue la fría mirada que le dedicaba. La tonalidad verdosa de sus ojos era mucho más oscura que la de su hermana y la fiereza con que ahora la miraba provocó que dejara de intentar escapar.

Sin embargo, fue el mismo color verde que ahora tanto la intimidaba el que la hizo reaccionar. Se concentró lo más que pudo y consiguió mandar un único pensamiento compuesto por tres palabras.

"Bloss, Buttercup ¡Ayuda!"

….

Ante el repentino pensamiento de su hermana menor pidiendo ayuda, la lechuza abrió los ojos. Salió del hoyo en el árbol y descendió al suelo. Se ubicó frente al lobo, quien le daba la espalda y olfateaba la nieve.

"Buttercup…"

"Ya lo sé" la interrumpió el lobo mientras que se volvía y continuaba con la nariz hundida en la nieve "intento captar su rastro"

"¿Cómo no te diste cuenta de que se fue?" la riñó Blossom mientras que aleteaba y emitía ruidos molestos del pico.

El lobo sacó la nariz de la nieve y se volvió hacia la lechuza gruñendo y mostrando una hilera de dientes afilados.

"Disculpa, estaba demasiado cansada como para ponerme a seguir los pasos de Bubbles" pensó sin dejar de gruñir "además se supone que tu vigilarías"

Dicho esto volvió a sumergir la nariz en la nieve y avanzó algunos pasos. Blossom observó con impaciencia como su hermana tomaba un rumbo y después lo cambiaba. Se sentía culpable por haberle replicado a la morena de aquella forma pero contaba con que Buttercup comprendiera que todo se debía al estrés de que habían perdido a Bubbles y que la misma se encontraba en peligro.

"Por aquí" pensó Butter antes de levantar la mirada y comenzar a correr en la dirección que había tomado antes Bubbles.

Blossom alzó el vuelo pero se mantuvo cerca para poder seguir a su hermana con mayor facilidad. No habían avanzado lo suficiente cuando Buttercup se detuvo y volvió a olfatear la nieve. Frustrada Blossom se colocó en una rama sobre el lobo y profirió lo que parecía un bufido.

"¿Qué ocurre?"

"Bubbles tomó dos caminos diferentes" inició Buttercup "pero eso no es todo. Alguien la estaba persiguiendo."

"¡Butter tenemos que ir con ella!" pensó con temor Blossom.

"Lo sé, es sólo que no se cual camino es el que tomaron" admitió con molestia. Levantó la mirada, enfocando a la lechuza "tenemos que separarnos. Baja el vuelo y sigue las huellas hacia el este, yo iré hacía el norte. Espero que de esta manera la encontremos antes de que sea tarde"

"Mantente en contacto" le ordenó la lechuza antes de elevarse en el árbol y seguir las huellas.

Buttercup no tuvo tiempo de responderle a su hermana. Simplemente inició una carrera hacia el norte, siguiendo el olor de Bubbles y deseando encontrarla lo más pronto posible.

….

–Lo mejor será que no te muevas– dijo el joven apuntando hacia el conejo.

El corazón de Bubbles palpitaba a tal velocidad que sentía que en cualquier momento le saldría del pecho. Observó la flecha que de seguro le acertaría esta vez y prefirió cerrar los ojos. No quería ver el momento en que se dirigiría a ella y después se le clavaría en el cuerpo, matándola o dejándole una dolorosa herida que ocasionaría una segunda flecha. Deseaba por encima de eso, recibir el impacto en cualquier momento pero sin ser testigo de cómo el chico disparaba.

A duras penas se cubrió el rostro con las patas y aguardó. El recuerdo de su madre, aquel de la dulce mujer cantándole cada que tenía algún temor, se filtró en su mente y eso la tranquilizó. Podría ser que los últimos segundos de su vida se vieran atormentados por el dolor de una flecha que le atravesaría todo el cuerpo pero eso lo valdría si en instantes volvía a reunirse con su madre para escucharla entonar centenar de melodías.

Esbozó una sonrisa interiormente y relajó el cuerpo. Escuchó como el chico murmuraba algo y comprendió que estaba por disparar.

–Butch espera– dijo una voz, y en seguida la silueta de otro muchacho apareció detrás el joven pelinegro.

Bubbles sintió como la flecha pasaba sumamente cerca de su cuerpo y rompía algunas de las cuerdas. Eso, acompañado del peso de su cuerpo, hizo que Bubbles rodara y quedara colgando de cabeza, pues sus patas traseras se habían enredado con las cuerdas.

–Boomer ¿Por qué demonios me interrumpes?– bramó Butch.

El otro joven en lugar de responder, se acercó hasta la trampa y tomó al conejo que se retorcía en brazos. Con suavidad desamarró las patas de las cuerdas.

–Porque tenemos suficiente comida en casa, no es necesario que caces a otro animal– respondió Boomer.

Bubbles subió la mirada y observó al joven que la había salvado. Tenía el cabello rubio en un tono un poco más oscuro que el suyo, su rostro estaba salpicado por una serie de pecas que resaltaban por la tez clara del chico y le daban un aire de inocencia. Parecía unos centímetros más bajo que su compañero pero compartía la musculatura. Bubbles apoyó las patas delanteras en el pecho del joven y alzó la cabeza para encontrarse con su mirada. Era de un azul intenso y profundo que le recordó a la bruja el lago, ubicado a un par de metros de su antigua aldea, cuando reflejaba el cielo nocturno.

Boomer le dedicó una sonrisa tranquilizadora al animal y le acarició levemente la cabeza.

–Creo que le agradó– murmuró el chico.

–Qué bonito– dijo Butch con sarcasmo mientras que rodaba los ojos. Se colgó el arco y guardó la flecha en un morral a su espalda– ¿y qué piensas hacer con él? ¿Llevártelo para tenerlo de mascota?

–Si de esa manera evito que alguien como tú lo cace, sí– respondió el rubio acomodando al conejo mejor entre sus brazos.

Butch bufó y se dio la vuelta sobre los talones.

–Haber cómo evitas que se lo coma el perro– dijo Butch por encima del hombro antes de empezar a caminar.

Boomer bajo la mirada y contempló al conejo. Pensó por un momento en dejarlo en el suelo y permitirle regresar a donde fuera que estuviera su hogar, pero cambio de idea al escuchar el aullido lejano de un lobo. Volvió a darle una última caricia al animal y después siguió a su compañero.

Bubbles escaló por el pecho del joven, de manera que sus patas delanteras quedaron apoyadas en el hombro del chico. Elevó la mirada y contempló que en la rama de un árbol, observando la escena con atención impropia de un animal, una lechuza blanca de inusuales ojos rosas la seguía con la mirada.

Esto es todo por hoy. Tenía pensado que fuera más largo porque en mi opinión este capítulo es mucho más corto que los otros tres pero preferí dejarlo aquí para que en el siguiente se desarrolle el "rescate" de Bubbles, porque no es como que corra mucho peligro con Boomer cuidando de ella.

Espero que les haya gustado la pequeña aparición de los chicos, ya en el siguiente prometo que también aparecerá Brick.

Muchas gracias por comentar:

TsukihimePrincess.-qué bueno que ese fuera un buen detalle. Tenía mis dudas pero aun así me quise arriesgar con su transformación. Respecto a tu pregunta, sólo quise que fueran esos animales, no otros. Y los planes de la venganza aún estoy pensándolo, me surge una que otra idea pero al final no me convencen mucho. Espero que te guste, muchos saludos.

SweetAngel98.- qué bueno que si veas que hay algo de ortografía, no digo que haya muchísima pero intento que algunos detalles no se me pasen. Y sobre la repetición sé que es un grave problema, en la escuela me lo corrigen mucho, muchas gracias por los sinónimos de ojos, debo admitir que en ningún momento se me ocurrió que pudiera usarlos. La profundidad (a veces batallo un poco con eso y termino haciendo escenas con una vaga descripción o sobrecargándolo al punto de que termina siendo tedioso) de los titubeos espero poder darla más con el tiempo y sobre los años pasados con Keane, si fue una decisión arriesgada para que la historia avanzara un poco más rápido aunque tengo planeado que por uno que otro flashback se relate la infancia de las niñas en siguientes capítulos. Muchas gracias por tomarte el tiempo de hacerme saber tus sugerencias, es agradable que alguien te aconseje la manera en la que puedes mejorar así que no dudes en que tomare en cuenta tus sugerencias.

26lunas.- hola, que bueno que te gustara el capítulo. Y a mí también me da ternura imaginarme así a Bubbles, la verdad me estruje la cabeza por saber que animal darle que fuera tierno pero que a la vez pudiera servir y después me acorde del capítulo en que ella se disfraza como conejita para "combatir el crimen" con calcomanías jaja.

Guest.- gracias por comentar, espero este capítulo también te guste.

Ruka Jimotoraku.- hola, muchas gracias por tomarte el tiempo de dejar review, me halaga mucho que la historia sea de tu agrado. Muchos saludos.

beautybxbbles.- muchas gracias por seguir comentando. Gracias por todo lo que dices, me halaga muchísimo y también por lo de la ortografía, intente tener un mayor cuidado en este capítulo pero si también ves un error (que no dudo que haya, siempre hay alguno que se me pasa) no dudes en decírmelo. Me alegra mucho que la trama si haya llamado la atención y por ahora si tengo pensado seguir el fic hasta el final, puede que ahora me demore un poco más en actualizar porque ya entro a la escuela (y aparte de este fic tengo otros dos pendientes en terminar) y sobre lo de los animales lo quise implementar porque de niña me tocó escuchar muchas veces que las lechuzas supuestamente son brujas y todo eso, pero considere demasiado aburrido darle la apariencia a las tres PPG de lechuzas y me pareció mejor que Blossom tuviera esa característica de bruja además de por ser la mayor por tener los sentidos un poco más desarrollados que las otras dos además de por estar representada como sabiduría, Buttercup que fuera un lobo por la fuerza y la impulsividad que siento la caracteriza y Bubbles que fuera un conejo por representar la ternura del personaje pero también la velocidad y el sigilo (además por acordarme del capítulo en que se viste de conejo). Por lo pronto en este capítulo sólo Bubbles tuvo el encuentro con Butch y Boomer, ya pronto las chicas se encontraran con los chicos y con Utonio. Jaja honestamente yo tampoco soy de mucha gente rencorosa pero ya llevaba mucho tiempo con la idea dándome vueltas a la cabeza y como me gusta el tema cliché del malvado que al final se vuelve bueno me pareció adecuado que fueran las PPG las protagonistas de la historia.

Raisa Frannie- ya falta poco para el encuentro de tres por tres, tengo pensadas algunas ideas pero aun nada seguro. Espero en el siguiente capítulo que ya se conozcan o por lo menos que se topen con Utonio y que salga Brick. Y sobre los años que pasaron con Keane, algunos se verán representado en manera de flashback para saber cómo fueron los momentos más importantes. Muchos saludos.

Hikari no kokoro.- muchas gracias! Y claro que quiero tu aprobación. Muchos saludos =)

Si llegaron hasta aquí, gracias por tomarse el tiempo de leer el fic. Si encuentran alguna falla o simplemente quieren comentar que les pareció se los agradecería mucho.