Disclaimers: Los nombres de los personajes pertenecen a Rowling, no a mí.

Notas de la Autora: Es una adaptación del fanfiction del mismo nombre, al ser adaptación, la personalidad de los personajes no corresponderá a las que Rowling les ha dado.

Notas de la Autora: Es la segunda parte/Temporada de Midnight. Intentaré que sea entendible para que no sea necesario leer Midnight.

Cuarto capítulo, espero que sea de su agrado.


Capítulo 04: Encontrando Huesos.

Su padre se quedó callado y no dijo más, pero él también tenía que comprender a Ginny, ella no iba a ser su madre y quedarse con un hombre al que no amaba, las cosas hubiesen sido diferentes para ella y su padre si su madre hubiese huido con su amante, o tal vez, si su madre jamás hubiese accedido a casarse con alguien a quien no amaba.

Transcurrió una semana desde la propuesta de Dean, se había controlado un poco y volvía a ser el mismo que conoció, divertido y despreocupado por lo que no le incumbía, como la pasada relación de Ginny.

—Te amo –musitó Dean cuando dejó de besarla.

—Yo a ti –contestó ella y acarició su mejilla.

—Ginny… ¿Tú y Draco… lo hicieron cuando salían? –preguntó.

—No –contestó.

—No me mientas, prometo que no me molestaré –le sonrió.

—No te estoy mintiendo Dean, entre Draco y yo no pasó nada de eso.

—Bien –la abrazó –te creo.

Siguieron platicando de cómo había sido su día, el de Ginny bastante normal, desde que se vio forzada a hacer cruzar a los que la torturaban, se había quedado sin mejor amigo, y la escuela no era igual, no le hablaba a nadie, todos creían que era extraña, y bueno, tomando en cuenta que escuchaba voces, sí, era una chica bastante extraña.

Se quedó pensando un rato, desde ese día, sí que había cambiado todo, había dejado de verlos y sólo escuchaba, y sin querer se preguntó si eso le habría pasado a Draco.

— ¿Qué es mejor? –se preguntó a si misma — ¿verlos o sólo escucharlos?

Contando lo miedosa que eres, sólo escucharnos –dijo la voz divertida.

—Buena observación –sonrió.

— ¿Con quién hablas? –curioseó su padre.

—Conmigo misma papá ¿está prohibido eso? –investigó.

—No, para nada –le sonrió –me gustaría que tuvieras más amigos –comenzó de nuevo su padre –no me gusta que sólo te la pases con Dean –la observó.

—Cuando sólo estaba con Draco no parecía molestarte.

—Hablando de él, tengo que irme –le informó serio.

— ¿Por qué? –preguntó.

—Va a mudarse y me ofrecí para ayudarlo.

—Vaya, sí que te agrada mucho –sonrió.

—Le presté para que diera el primer pago para la casa, cambiará sus cosas de la casa de sus padres.

—Pensé que le gustaba vivir con sus padres –le dije.

—Y le gusta, pero necesita privacidad.

—Lo sé –sonrió picara –Astoria se puede ver tierna pero algo me dice que en la intimidad no lo es tanto –soltó una carcajada.

—Creo que es una buena idea que me acompañes –la tomó del hombro e hizo que se pusiera de pie.

—Era un chiste –se defendió.

—Lo sé –dijo y sonrió –ahora vamos.

Su padre condujo hasta una pequeña casa, bien era una casa normal, no tan grande.

— ¿Qué paso? –averiguó Ginny preocupada al ver a la policía rodeando el área.

Se bajaron corriendo al ver a Astoria llorando, temblaba demasiado y estaba un tanto histérica, Ginny observó el lugar, había varias personas detrás de la línea policiaca.

— ¿Qué ocurrió? –Preguntó el padre de Ginny casi histérico también — ¿Dónde está Draco?

—En la casa –dijo llorando.

— ¿Está bien? –investigó.

—Sí, pero está siendo interrogado por un detective –chilló la chica.

Ginny y su padre entraron a la casa, Draco estaba con un detective en el patio trasero, estaba cruzado de brazos y asentía a lo que le decían.

— ¿Qué ocurre? –examinó Arthur.

—Soy el detective Jenkins –indicó el hombre.

—Arthur Weasley, ella es mi hija Ginevra Weasley.

—Mucho gusto –extendió la mano y saludó a Ginny.

— ¿Qué ocurrió? –indagó de nuevo Arthur.

—Encontramos un cadáver –soltó Draco –en realidad sólo los huesos –frunció el ceño –no sé si son humanos o sólo es una broma de mal gusto.

—Pero fue bueno que diera aviso a las autoridades Señor Malfoy.

—Astoria lo encontró –dijo él –está histérica.

—Sí, pensé que había pasado algo contigo cuando la vi tan alterada

—es raro que se ponga así cuando ella trabaja en el hospital ¿no? –cuestionó Ginny.

—Los esqueletos que ella ve, no creo que sean humanos, más bien réplicas exactas.

—Qué mala doctora, sólo digo –levantó las manos en forma de rendición.

Ginny se alejó de los hombres y fue hasta un lugar del jardín trasero, no había policías.

Vaya que bien se siente –dijeron junto a ella.

Ginny volteo asustada y observó a la chica de cabello azabache junto a ella y estiró la mano y tocó su brazo.

— ¿Qué es lo que se siente tan bien? –Curioseó.

Un poco de libertad se siente bien –le sonrió la chica.

—Libertad, ¿estabas presa o algo así? –sonrió.

— ¿Quieres comportarte? –Pidió Draco junto a ella.

— ¿De qué hablas? –volteo a verlo y después a la chica que sonrió.

—No sé con quién estés hablando, pero la demás gente no verá muy normal que hables sola ¿no lo crees? –Preguntó.

— ¿Hablar sola? –Investigó sorprendida.

— ¿Con quién estás hablando? –Curioseó.

— ¿A caso no la ves? –La señaló.

—Ginny, si pudiese verla no te diría que estás hablando sola ¿no lo crees?

Ginny volteo a ver a su padre y el detective que los observaban curiosos a los dos, pero más a ella.

—Tengo una nueva amiga –le dijo y sonrió.

—El último amigo que tuviste así intentó ahogarte en el río detrás de tu casa –le recordó molesto.

—Tú hermano era uno de esos –le dijo y Draco se quedó quieto.

Orión es un buen tipo –indicó la mujer y sonrió.

— ¿Tienen algo así como una sociedad fantasmal ustedes? –preguntó Ginny.

En realidad los que no cruzamos nos topamos muy seguido, te sorprenderías como es la vida de este lado Ginny.

—Oh bien, estamos en desventaja, yo no sé tu nombre –le dijo molesta

Pansy –le sonrió.

— ¿Y esto es algo así como los programas donde me guiarás a tu asesino? –Curioseó riendo.

Yo no soy la persona enterrada Ginny –le sonrió la mujer –y se está exasperando, sólo dile que yo no soy como Blaise.

—Pansy dice que ella no es como Blaise –lo miró –Era amiga de Orión.

—No –negó Draco –no, Ginny no era amiga de Orión –se alejó de la pelirroja y fue con los hombres.

Ginny observó a la castaña esperando a que le aclarara la reacción de Draco.

— ¿Eres algo así como una novia muerta de él? –preguntó.

No –dijo la chica de cabellos oscuros.

—Bien, entonces no entiendo.

Orión no tenía amigas, sólo amigos, y no es que fuera gay –le aclaró –pero… no puedo decirte, no por ahora.

—Necesito ganarme tu confianza ¿no es así? –frunció el ceño.

Ginny, tu no comprendes nada, y es mejor que dejes de preguntar, Draco tiene razón, las personas ya creen que estás media desequilibrada mentalmente, y no sólo porque salgas con Dean.

—Arrgh –gruñó y caminó hasta ellos y fingió quitarse el manos libres

— ¿Con quién hablabas? –preguntó su padre.