Yeeeeey no tardé tanto en escribir otro capítulo, espero este igual les guste, gracias por sus reviews, se que son pocos pero con esos me conformoo :D eeey si quieren mi correo es mishamaruca . Disfruten este capítulo

CAPÍTULO 4: No puedo negarme a aprender a bailar contigo.

Bella POV

-Hola Bella, hola…-Edward me saludó a mí y a Liz, aunque no recordaba su nombre, claro no le interesaba, siendo popular lo único que le interesaba era que las demás personas lo conocieran a él.

-Liz, me llamo Liz-le contestó mi ahora amiga de una forma no agradable, enojada, lo cual me agrado, después de contarle lo que Edward me había hecho.

-Hola Liz-contestó de manera cortes.

Yo no pensaba contestarle, no se lo merecía, así que agaché la mirada, miré hacia el piso sin decir nada.

-Vámonos Bells-me dijo Liz, y salimos del restaurante.

Nos subimos a su coche, Liz me sacaba plática de otras cosas para que yo no pensara en Edward. Me llevó a mi casa y después se despidió. Empecé a hacer mi tarea para sacarme de la cabeza su mirada, los recuerdos que me traía el verlo a la cara, los lugares que habíamos visitado.

Pasaron algunos días, era soportable la presencia de Edward en la clase de Literatura, me estaba acostumbrando a verlo todos los días, sin hablar con él. Durante las clases me concentraba en solo hacer mi trabajo junto con Jacob Black, se había convertido en un amigo mío, y ahora Liz era una de mis mejores amigas.

Un lunes durante la clase de Literatura nos fueron a avisar que habría una fiesta en una discoteca muy conocida de la ciudad como bienvenida a los nuevos de la universidad, no me agradaban mucho las fiestas, pero bueno, quería cambiar, divertirme.

-¿Irás a la bienvenida el sábado?-me preguntó Jacob mientras salíamos de la clase.

-Aún no sé, no soy fanática de ese tipo de fiestas, soy más hogareña, prefiero quedarme en casa viendo películas.

-Pero será divertido deberías ir, yo iré-me dijo con una sonrisa en el rostro mientras me acompañaba por el pasillo.

-Tengo que ver qué me voy a poner, oh por Dios, no tengo un vestido para ponerme, tengo que ir de compras Edward, ¿me acompañas un día de estos?-no me había percatado de que Jessica y Edward venían caminando detrás de nosotros.

-Las compras no son para hombres Jessica, ve con tus amigas, ve con Jazmín, invítala-las dos tenían nombre de zorras, tal para cual las dos, supongo que la tal Jazmín era la rubia del otro día que los vi en el restaurante.

-Edward pero si tu vas de compras junto con Emmet ¿qué te cuesta ir conmigo? Anda Edward, pídeme lo que quieras a cambio-así o más urgida, parecía que Jessica no perdía las esperanzas a lado de Edward, pero ella lo conocía bien, él la buscaría para cualquier aventura pero nunca la tomaría enserio, ella me lo había dicho.

-Ya basta Jessica, no te acompañaré, búscate una amiga que te acompañé o dile a Emmet, él de seguro si te acompañara-vaya Edward estaba cambiando o ya se estaba enfadando de ella, yo lo haría si fuera él.

Solté una pequeña risa al escuchar la conversación de Edward y Jessica. Me parecía ridículo las cosas que le importaban a Jessica: la ropa, el maquillaje, el dinero, solo cosas materiales.

-¿De qué te ríes?-preguntó Jacob al no entender mi risa.

-Nada, solo recordé la superficialidad de algunas personas-dije no en voz baja para que escuchara Jessica o Edward.

-Ah, ok-parecía que Jacob seguía sin entender.

-Bueno nos vemos mañana en la clase, cuídate-le dije despidiéndome de beso de él para llamar la atención de Edward y de Jessica, estaba segura que nos estaban viendo y quizás habían escuchado mi último comentario.

Los días antes del sábado el tema de conversación en la escuela era la bienvenida, todos estaban demasiado emocionados por eso. A Liz y a mí no nos llamaba tanto la atención pero habíamos quedado en que sí íbamos a ir, aparte estando con ella me divertiría, eso era seguro.

-¿Y ya tienes el vestido que te vas a llevar a la bienvenida?-me preguntó el jueves por la tarde Liz mientras hacíamos una tarea de inglés en mi casa.

-No, no había pensado en el vestido, ¿quieres acompañarme mañana a buscar uno?-por un solo segundo me sentí como Jessica, porque iba a ir de compras por un vestido.

-Claro, yo también buscaré un vestido para ponerme, entonces mañana será día de compras. ¡Qué emoción!-Liz lo dijo de manera sarcástica.

-Sí, ¡Qué emoción!-contesté alzando las manos.

Por fin llegó el viernes, el tan esperado viernes, Liz y yo no éramos las únicas que iríamos de compras hoy. Después de ir a comer ella y yo fuimos a un centro comercial, poco conocido por mis compañeros de la universidad, ya que no era tan caro como el más visitado por ellos, pero para nosotras estaba bien, no deseábamos gastar tanto en un simple vestido que solo utilizaríamos una vez.

-Bien, empecemos a buscar el vestido perfecto-me dijo Liz al entrar al centro comercial.

-Esperemos sea fácil, con cualquier vestido sencillo me conformo, no quiero nada extravagante-le contesté.

Entramos a la primera tienda, pero los vestidos parecían de graduación, seguimos buscando vestidos en otras tiendas. Cuando ya habíamos visto más de 5 tiendas, las dos estábamos algo enfadadas por no encontrar nada, pero encontramos una tienda con vestidos más de nuestro estilo la cual nos encanto.

Las dos elegimos vestidos negros, el mío tenía adornos de color plata, el de Liz era completamente negro (busquen en mi perfil las imágenes de los vestidos). Quedamos satisfechas con esos vestidos. Liz compró unos tacones que le quedaban perfectos con el vestido. Yo no compré zapatos, pensaba llevarme unos converse negros que tenía ya.

-De seguro tendrán pura música banda o algo por el estilo-dijo Liz mientras veníamos de regreso del centro comercial.

-¿No te gusta esa música?-le pregunté mientras escuchábamos canciones de Marilyn Manson en su auto.

-La verdad no, creo que es el único tipo de música que no me gusta, ¿y a ti te gusta?-me preguntó.

-La verdad es que antes, detestaba ese tipo de música, pero desde que conocí a Edward, él es fanático de esa música, así que ahora no puedo negarlo, me gusta un poco, algunas canciones, pero yo seguiré siendo rockera de corazón.

Eso me hizo recordar cuando Edward me estaba enseñando a bailar banda, porque yo no sabía, y aparte ese tipo de baile no era para mí.

*FLASHBACK*

-Bella tienes que aprender a bailar banda, yo amo esa música, a ti también te tiene que gustar-me decía Edward a cada rato, pero yo no tenía ganas de aprender a bailar eso.

-Edward la música banda no es lo mío, nunca seré buena bailando eso, en ese tipo de música es como si tuviera dos pies izquierdos-le contesté esperando que se rindiera y no siguiera insistiendo en que bailara banda como él

Yo estaba sentada sobre el sillón de la sala de Edward, tenía que aprovechar que su odiosa hermana Rosalie no estaba en la casa, era cuando yo podía ir y no ver su cara. Edward estaba parado frente a mí mirándome a los ojos.

-Bella pero vas a aprender con el mejor maestro de banda, yo-siempre se le salía lo orgulloso a mi amor.

-Modesto sobre todo el niño-le dije simpáticamente con una sonrisa en el rostro.

-Bella-Edward se acerco hacia el sillón y se arrodilló-por favor, pídeme lo que quieras a cambio, ¿quieres miles de besos?-nunca podía negarme a sus besos, sabía cómo chantajearme.

-Ed, no empieces-le contesté mientras él se acercó a besarme, no pude resistirme y de igual manera lo besé, sus labios eran muy adictivos, coloqué mis manos sobre su pelo y seguí besándolo-sabes que a tus besos no puedo negarme.

-Por eso lo hago mi amor-me dijo mientras separábamos nuestros labios-conozco tus debilidades sobre mí, soy todo un encanto-dijo con una sonrisa de galán-me levantó del sillón y me abrazó hasta quedar en posición para bailar banda-entonces, ¿qué dices? ¿te puedo enseñar a bailar banda?-me preguntó.

-Mmm…lo sigo pensando-le dije para que siguiera rogando.

-Bella por favor, nada te cuesta, solo te voy a enseñar a bailar, no te estoy pidiendo más-me dijo con una carita de gatito, y con esos ojos tristes que tanto amaba y después me dio un beso en la frente.

-Está bien, está bien, no puedo negarme a aprender a bailar contigo-le dije mientras le daba otro beso en sus labios.

-Ok, ahora espera-Edward fue a buscar no se qué cosa a su cuarto subiendo las escaleras.

Después de unos segundos bajó las escaleras con una grabadora en la mano y unos discos también. Conectó la grabadora y puso un disco. La música de banda empezó a sonar.

-Creí que solo te gustaba la música de la Arrolladora-le dije mientras tomaba mis manos para colocarlas en su lugar y empezar a bailar.

-No me centro solo en un grupo de banda, y la Arrolladora no es el único grupo, hay muchos más, para diferentes ocasiones, para cantar, para llorar, para bailar-me decía mientras él empezaba a moverse y yo intentaba seguir su ritmo.

-Solo que a mi…me gusta bailar pegadito-dijo con una mirada de pícaro mientras nos pegábamos más hasta quedar a unos pocos milímetros de distancia.

Edward me miraba a los ojos mientras él bailaba, yo después de unos segundos de ver sus ojos, miré mis pies para no pisarlo, aunque si lo pise demasiadas veces, pobrecito. Nunca había bailado banda con Edward a pesar de que íbamos a fiestas juntos nunca nos parábamos a bailar, y creo que era un martirio para él porque él amaba bailar. Edward bailaba muy bien, parecía que antes había ido a clases.

-¿Alguna vez has ido a clases de baile?-le pregunté mientras seguía viendo mis pies.

-¿Por qué lo dices?-dijo mientras con una mano alzó mi cara para que no viera mis pies.

-Porque bailas muy bien, me sorprendes en verdad-le dije con cara de sorprendida.

-Es parte de mi encanto princesa-dijo otra vez con la cara de galán-pero ya no mires más tus pies, te equivocarás más, solo sigue el ritmo de la canción.

-Ok, seguiré tu consejo-traté de ya no mirar mis pies y solo verlo a los ojos.

Seguimos bailando durante aproximadamente 3 o 4 canciones del disco que Edward había puesto, no era tan difícil bailar banda.

-¿Ves que es fácil?-dijo mientras me hacía girar con su mano derecha.

-Sí, no es tan difícil como me imaginaba-le contesté.

-Te lo dije-esperaba que dijera eso.

-Te amo-contesté mientras lo abrazaba.

-Yo más princesa, yo más-me dijo correspondiendo a mi abrazo.

*FIN DEL FLASHBACK*

-Entonces digamos que Edward cambió un poco tus gustos musicales-dijo Liz y me regresó a la realidad.

-Digamos que solo amplió mis gustos musicales-le dije mientras le guiñaba el ojo.

-Entonces, ¿paso por ti mañana?-dijo Liz cuando llegamos a mi casa.

-Sí, a las 7 está bien-le contesté mientras bajaba de su coche para entrar a mi casa-hasta mañana Liz.

Entré a casa, saludé a mi mamá y a mí papá, después subí a hacer mi tarea, prefería siempre hacerla en viernes, no me gustaba dejarla para el final. Después me puse a escuchar música. Escuché canciones de mi ídolo Enrique Bunbury, después me quedé dormida.

Cuando desperté el sábado por la mañana mi mamá me había preparado hot cakes para desayunar, bajé antes de bañarme.

-Buenos días hija-dijo mi mamá mientras bajaba las escaleras-¿lista para la fiesta de hoy?-parecía que mi madre se emocionaba más que yo.

-Sí, completamente lista-contesté mientras cortaba un pedazo del hot cake para comerlo.

-Te damos permiso de que llegues tarde-dijo mi papá desde el sillón de la sala.

-No es necesario papá, llegaré temprano no me agradan tanto ese tipo de fiestas-le contesté.

-Hija tienes que divertirte, no queremos que siempre estés encerrada aquí en casa, sal con Liz, con tu amigo Jacob, conoce gente.

A mis papas les encantaba decirle que socializara, creo que todavía no entendían que no era sociable, amaba tener pocos amigos y con esos me conformaba. Terminé de desayunar y subí a bañarme. Tardé más de lo normal en el baño, no tenía prisa.

Cuando salí del baño me puse el vestido que había comprado, un collar con un dije en forma de llave de oro y plata que me había regalado mi mamá hacía tiempo. Me puse mis converse completamente negros, me pinté las uñas negras. Me alacié el pelo y me hice una coleta, busqué mis anillos de plata en un cajón. Entre los anillos encontré el anillo que Edward me había dado en el restaurante "Amore", mis amigas me habían pedido que lo tirara, pero creo que soy demasiado masoquista para hacerlo. Mis ojos se nublaron al ver el anillo. Cerré fuerte el cajón en cuanto saqué los anillos que utilizaría.

Me senté frente al tocador de mi cuarto, busqué un brillo que se notara natural, no me gustaba usar maquillaje, pensé que en cuanto creciera me llegaría el gusto por el maquillaje, pero eso nunca llegó a mí. Solo me puse el brillo, después miré mi reloj, eran las 6:40, no tardaría en llegar Liz por mí.

Bajé para esperarla mientras platicaba con mi mamá sobre mi vestido, le había encantado.

-Pero ¿no tendrás frío?-me preguntó.

-No, así estoy bien. No soy friolenta-contesté.

Escuché un coche estacionarse afuera. Me asomé por la ventana, era Liz. Esperé a que tocara.

-¡Liz!-la saludé cuando abrí la puerta, se veía hermosa con el vestido que había escogido, y con su pelo rojo alaciado, ella si se había maquillado-Que linda te ves amiga-era la primera vez que la llamaba de esa manera, "amiga".

-Tu igual Bells, te queda genial ese vestido, y más con esos zapatos-dijo mirando mis converse-hola señora-saludó a mi madre.

-Hola Liz, espero que se diviertan-nos dijo mi mamá.

-Lo haremos-contesté abrazando a Liz.

-No se preocupe señora, yo le traeré a Bella temprano, para que no se desvele.

-No, ustedes diviértanse, Charlie y yo le dimos permiso a Bella para llegar tarde, es bueno que se divierta de vez en cuando-yo siempre había pensado que mi mamá si había sido demasiado sociable en su juventud, por eso tanto ella como mi papá querían que yo fuera igual.

-Ok, entonces a divertirnos-dijo Liz guiñándome un ojo.

Nos subimos a su coche. Y nos dirigimos a la disco donde sería la bienvenida.

-Creo que a Jacob le gustas-me dijo Liz en el camino.

-Claro que no, él me dijo hace unos días que la que le gustaba eras tú, así que ya tienes una conquista.

Me alegraba el saber que mi amigo quería a mi amiga. Solo faltaba saber lo que opinaba ella.

-Pues es lindo, y muy buen amigo, pero en verdad pensé que de la que estaba enamorado era de ti-dijo mientras seguía manejando.

-No, ahora que sabes bien, tu solo déjate conquistar.

Por fin llegamos a la disco, ya había demasiados coches. Cuando bajé del coche me di cuenta que muchos chavos que estaban cerca de ahí no dejaban de mirarme, me intimidaba sus miradas. Parecía que nunca habían visto a una mujer con vestido. Caminé a lado de Liz al entrar a la disco.

Yo no estaba acostumbrada a ir a discos, apenas y había ido unas 3 o 4 veces con Edward. La disco estaba ambientada al estilo japonés. Como botana tenían sushi, lo leí en un pizarrón que tenían a la entrada.

Todo iba bien, no había visto a Edward aún, Liz y yo buscamos una mesa para sentarnos juntas, mientras íbamos caminando a la mesa sentí una mirada frente a mí, era Edward. Nuestras miradas se encontraron, él parecía hipnotizado por verme así como estaba, si no era para tanto.

Que les pareció? Creen que Edward aun ama a Bella? Opinen, me encanta saber que opinan sobre mi historia, nos leemos en el siguiente capítulo. Espero sus reviews me encanta leerlos :D

Saludos.

ATT: mishaaRockz