El tipo delante de ella parecía bastante fuerte, y rápido, tanto que apenas noto cuando corto el árbol, eso también significaba que esa espada era muy filosa, a eso le sumamos el hecho de que Azusa estaba inconsciente y debía protegerla. En definitiva necesitaba ayuda.

―el vacío― dijo aquel sujeto señalando a Azusa.

― si quieres llegar a ella primero debes pasar por mí― dijo Yui molesta y en pose de batalla.

Fue en un parpadeo que la espada de el rozo la mejilla de Yui provocándole una ligera cortada, si no hubiera sido por el entrenamiento de ella, la espada le hubiera cortado la cabeza.

―es muy rápido― susurro Yui.

Ahora era su turno de contraatacar, corrió hacia el e intento darle una patada en la cabeza pero su velocidad era impresionante, un nuevo corte ahora en el brazo izquierdo le hizo darse cuenta de que si quería ganar debía usar todo su poder, y ella odiaba eso.


Mugi y Sawako tenían un plan, era perfecto, pero debían tener cuidado de su contrincante, era muy hábil con esas dagas.

Una nueva ráfaga de dagas llovió sobre ambas, pero Sawako provoco un torbellino que las lanzo lejos dando la oportunidad a Mugi de lanzar varias lanzas de piedra.

Su contrincante reacciono a tiempo y dio varios saltos hacia atrás y lanzo una daga directamente a Mugi que Sawako desvió con otra ráfaga de viento.

―es muy hábil― dijo Mugi a su mentora.

Su oponente lanzo nuevamente una daga, pero había algo diferente en ella, en cuanto la ráfaga de viento de Sawako la toco, exploto.


―es un buen momento para que me digas ese grandioso plan― dijo Mio quien junto con Ritsu retrocedían ante su enemigo quien con un fuerte golpe de su pie en la tierra, esta vibraba.

―necesito que escales ahí― dijo señalando una pila de agua que estaba en uno de los edificios de enfrente.

―yo lo distraigo y quiero que envíes toda el agua hasta aquí….le daremos una gran chispa― dijo la castaña con si típica sonrisa burlona.

―pero…si inundo todo…tu… tú no eres inmune a la electricidad externa― dijo preocupada Mio.

Antes de que Ritsu pudiera responder Kog corrió a ellas, ambas estaban tan distraídas que cuando reaccionaron él estaba casi a punto de aplastarlas, Ritsu empujo a Mio e fue ella quien recibió en impacto, el golpe provoco que su cuerpo fuera lanzado hacia una de las paredes del callejón.

― ¡Ritsu!― grito angustiada Mio.

―joder― dijo Ritsu incorporándose aun con el cuerpo adolorido.


Yui comenzaba a cansarse de esquivar esa espada, no había más opción, en cuanto él se acercó a Azusa una ráfaga de fuego lo ataco pero él se cubrió con la espada.

―no crees que es mucho poder para una niña― dijo el con su voz áspera sonriéndole a Yui.

Eso a Yui le molesto y apretó los puños ―odio que me subestimen― dijo antes de correr hacia el con los puños encendidos.

Cada golpe que ella daba el fuego se extendía por todas partes, ahora si estaban al mismo nivel.

― ¿Por qué intentan proteger al vacío?― dijo él.

El volvió a batir su espada y Yui volvió a atacar, ahora un aro de fuego fue hacia el pero la corto con la espada solo para que Yui le diera una patada en el estómago.

―eso a ti que te importa― dijo molesta Yui.


Cuando Mugi reacciono estaba tumbada en un montón de escombros, su cabeza dolía aún más que antes, su brazo dolía mucho, no le dio tiempo de revisar sus heridas por que busco a Sawako y cuando la encontró sintió su sangre hervir, jamás, jamás en la vida había estado tan enfadada.

Delante de ella estaba aquel sujeto con una daga en mano apuntando directamente al cuello de Sawako quien aún estaba inconsciente.

Aun con el dolor que sentía choco su puño contra el sueño provocando que varios picos de tierra salieran y alejando a su oponente de su mentora, nuevamente Mugi volvió a atacar, esta vez los picos lograron herirlo en la pierna, Mugi comenzó a lanzar varias rocas filosas, una de ellas le hirió el brazo.

Él no tenía tiempo de contraatacar, la chica no le daba oportunidad, pero aquella oleada de adrenalina en ella comenzó a abandonarla, estaba débil y cansada y el aprovecho eso para lanzarle una nueva oleada de dagas que la chica detuvo por una gran muralla de tierra para después saltar encima de ella y lanzarle una roca muy afilada, estaba cansada pero aún no se rendiría.

En cuanto Mugi salto para lanzarle aquella roca afilada el lanzo una daga al mismo tiempo que ella, no había forma de que alguno de los dos pudiera esquivar el ataque, el ataque de Mugi le dio directamente en el pecho a él, pero la daga de el jamás llego hasta Mugi por que una ráfaga de viento la desvió.

El aterrizaje de Mugi no fue el mejor y cayó de espaldas en el suelo.

― ¡Mugi!― grito Sawako que llegaba a ella corriendo.

― ¿lo mate?― pregunto un poco preocupada la rubia ― ¿está muerto?―

Antes de que la mayor pudiera responder escucho como si alguien se arrastrara y al girarse vieron a sujeto que a duras penas logro ponerse de pie, no duraría mucho, con todas las energías que le quedaban lanzo una daga, una muy parecida a la que lanzo antes, la que provoco la explosión. Sawako contraataco y desvió la daga hacia el cuello de él provocando una nueva explosión.

Pero cuando el humo se hubo extendido ninguna de las dos había salido herida, Sawako había creado una esfera de viento que las había mantenido a salvo.

―ahora lo está― dijo la castaña.

― ¿estas herida?― pregunto Mugi.

―solo fue un golpe en la cabeza y uno que otro moretón…tu eres la que está herida― dijo señalando a su brazo herido y rastros de sangre en su cabeza, así como cortes y moretones.

―estoy bien― dijo antes de recostarse en el suelo ―deberíamos ir a ver a las demás…puede que requieran ayuda― dijo con voz baja.

Sawako sonrió, esa chica era terca, pero sus heridas y el desgaste de sus energías en sus poderes pronto la harían sucumbir, y así pasó, en menos de dos minutos la rubia ya se había quedado profundamente dormida.

―yo también me preocupo por ellas― dijo Sawako mientras hacía que una almohada de viento levantara a la chica ―pero sé que son fuertes―


Ritsu lanzo un rayo hacia Kog, esto le aturdió un poco, pero no lo detuvo, Mio ya se hallaba en el tanque de agua pero no podía concentrarse por pensar en Ritsu.

― ¡¿Qué esperas?!― grito la castaña.

Mio siguió subiendo por las escaleras de la pila, llego hasta arriba y abrió la tapa, por suerte el tanque estaba lleno, respiro profundamente, tenía que concentrarse. Con un ademan el agua comenzó a deslizarse hasta donde estaba Ritsu.

―aquí viene― dijo la castaña quien veía como el agua llegaba hasta ella y rodeaba a su oponente.

―enserió me gustaría quedarme a seguir jugando pero tengo otras cosas más importantes que hacer― dijo con simpleza.

―A Kog no le gusta tu actitud, por eso te comeré.

Intento lanzarse nuevamente a ella pero esta volvió a acatarlo, después escalo por una de las paredes con gran agilidad y se sentó en el borde.

― ¡Mio!― grito ― ¡¿recuerdas cuando me castigaste por burlarme de tu peso?!―

La morena se enfadó y le lanzo un chorro de agua a la castaña.

― ¡necesito que hagas los mismo con el!― Mio entonces entendió el plan de Ritsu, era perfecto.

Cuando Kog comenzó a entender el plan de las chicas fue demasiado tarde, una prisión de agua lo envolvió por completo.

Ritsu se paró en el borde y con un ademan creo un arco de rayo con un flecha incluida.

―tienes la fortuna de que use mi poder especial en ti― dijo antes de lanzarle la flecha que contenía miles de volteos.

Hubo un gran destello y toda la zona sufrió un apagón. Cuando Mio fue en busca de Ritsu esta se encontraba delante del cadáver de Kog.

― ¿está muerto?― dijo Mio a punto del desmayo.

―eso parece― dijo la castaña con voz baja ―debemos ir en busca de las demás―


Yui ahora parecía tener el control total de la pelea, cuando el intento acercarse a Azusa nuevamente, Yui creo una barrera de fuego delante de ella.

― ¿Quién te mando?― demando saber la castaña.

―no tengo por qué responder eso― dijo el atacando de nuevo a Yui.

Yui recibió un corte en la pierna, creo barias bolas de fuego que lanzo hacia él, pero todo esta tan lleno de fuego que se distrajo haciendo que su enemigo la tomara por el cuello y la arrojara al suelo con su espada rozando su cuello.

―te dije que es demasiado poder para una chiquilla― dijo el intentando atravesar el cuello de la castaña pero esta sostenía la espada con las manos haciendo que sus manos sangraran ―te matare y después me llevare el vacío, su poder es legendario, nuestro líder tendrá el control de él y desecharemos a esa mocosa―

Fue ahí cuando Yui entendió que si moría todo acabaría, ya no estarían las cinco, no habría equilibrio y el vacío jamás seria detenido, Azusa moriría, dejaría sola a Ui, el mundo entero se sumiría en el caos y la destrucción. No podía permitir que eso pasara, no abandonaría a sus amigas.

―Tu…no…me…derrotaras― dijo Yui apretando los diente y con todos sus poderes logro derretir la espada.

Esto sorprendió tanto a su enemigo que retrocedió varios pasos, aun con las manos sangrando Yui lo ataco con un gran vórtice de fuego logrando que solo quedaran cenizas.

Cuando todo al fin termino se dejó caer de rodillas, estaba cansada, su cuerpo entero dolia pero estaba feliz por haber ganado, se giró para ver a su alrededor, sin duda aun debía controlar bien sus poderes, habían varios árboles incendiados y un auto que aun ardía en llamas.

Cuando noto que Azusa comenzaba a reaccionar lanzo un pequeño rayo de fuego que corto algunos cables de luz. Se acercó hasta Azusa y se arrodillo a su lado.

― ¿estás bien?― pregunto en cuando los ojos de Azusa se abrieron, ahí noto que aquellos ojos cafes-rojizos le parecían bastante bellos.

―Yui― susurro antes de volver a quedarse dormida.


Una hora después los padres de Azusa, Jun, Ui y Yui estaban en la sala de urgencias del hospital.

―y el árbol cayó en medio de ambas― dijo Yui a los padres de Azusa y a la policía.

―los técnicos dicen que un corto circuito provoco que los cables se desprendieran― dijo uno de los oficiales.

―Onee-chan ¿segura que estas bien?― pregunto Yui al ver los vendajes en las manos de Yui, y las cortadas que tenía en el cuerpo.

―lo estoy― dijo mirando a Azusa que seguía dormida ― ¿Por qué no despierta?― pregunto preocupada.

―los médicos dicen que el golpe fue muy fuerte, Yui-chan― dijo la señora Nakano ―gracias por cuidar de Azusa― dijo con una cálida sonrisa.

― ¿entonces el árbol te hizo esas heridas?― pregunto Jun algo dudosa.

―si…varias ramas… y luego…ya sabes―comenzó a decir Yui, no había planeado responder a esa pregunta, por suerte su teléfono sonó.

― ¿diga?― contesto Yui ― ¡Sawa-chan!― dijo feliz.


Al final del día, todas estaban en la mansión, las más heridas eran Yui y Mugi, el resto tenía heridas menores.

―esto es malo, jamás creí que los rastreadores fueran tan fuertes― dijo Sawako con una bolsa de hielo en la cabeza ― sea quien sea que esté detrás de esto, tiene grandes recursos―

―nosotras también los tenemos― dijo Mugi quien tenía un vendaje en la cabeza y en varias partes del cuerpo ―además tenemos la ventaja de estos poderes―

―es verdad, estoy segura de que ellos no serán los únicos con los que nos topemos― dijo Mio.

― ¿no deberíamos estar custodiando a Azusa?― pregunto Yui.

―por el momento está a salvo, después de hoy planearan más su próximo ataque― dijo la mayor ―estoy segura de que el siguiente ataque será más feroz―

―pues estaremos preparadas para lo que sea― dijo una orgullosa Ritsu.

―hay algo más de lo que quiero hablarles― dijo seria Sawako ― sé que todas están fingiendo estar calmadas pero…sé que el ver como la vida de alguien, sea enemigo o no, acabe por sus propias manos es difícil…lamento que ustedes tengan que pasar por todo esto― dijo con la mirada baja.

Mio ya había comenzado a llorar, Ritsu se mantenía seria al igual que Yui y Mugi simplemente al igual que Sawako mantenía la cabeza baja.

―es mejor que nos vallamos acostumbrando― dijo Yui antes de levantarse e irse a su habitación.


A media noche en el hospital Azusa comenzaba a despertar, recordaba estar platicando con Yui, después nada y luego a la castaña delante de ella mirándola fijamente.

Se incorporó con cuidado en la cama, su cabeza dolía, desde la ventana la luna se veía tan bella.

Lo que no noto fue a cierta castaña que la miraba desde las sombras de la habitación.

―"qué demonios estoy haciendo"― pensaba Yui.

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Holaaa, espero que este capítulo les haya gustado, las cosas cada vez se ponen más intensas ¿Yui se estará enamorando de Azusa? ¿Quién está detrás de los rastreadores?

En fin, sin nada más que decir, me despido, lean y sean felices.

Nos leeremos pronto.

Lean y sean felices.