Creo que es la tercera o cuarta vez que le cambio el nombre, en fin supongo que ya se queda con este jaja


Regina siente el frío en su espalda, el sol entra por las ventanas, intenta abrir los ojos pero el dolor de cabeza se lo impide, suspira y cuando intenta moverse recuerda algo de la noche anterior, o mejor dicho a alguien cuando siente un brazo alrededor de su cintura y su pierna sobre las caderas de esa persona justo encima de su erección, sus ojos se abren.

-Mmm -David gruñe y la abraza con más fuerza. Regina intenta apartarse un poco. -Mmm no. -David mueve la cabeza al costado y cuando sus labios rozan la frente de la mujer a su lado deja un beso allí por instinto.

-DAVID. -Regina le grita incómoda con el gesto y David abre los ojos con algo de esfuerzo.

-Reg...Regina? -Su voz se escucha rasposa a causa del sueño pero aún así el príncipe no intenta moverse. Regina aclara su garganta y la atención de David se centra en su parte inferior donde siente el muslo de la alcalde sobre su erección de inmediato se aparta de ella. -Lo siento Regina, yo... -David mira a su alrededor, ambos están sobre la alfombra de la sala donde se durmieron la noche anterior.

-No te preocupes David. -Regina se pone de pie y todo su cuerpo está adolorido a causa de la noche que paso en el piso. David se pone de pie y se sienta en el sillón intentando ocultar su erección, Regina sonríe de lado. -Quieres café? -El príncipe asiente, pero antes de que Regina pueda salir de la sala se escucha el ruido de la puerta principal abrirse y las voces que se acercan.

-Mamá? Mamá? -La voz de Henry se acerca hasta que esta en la entrada de la sala, su hijo mira a su abuelo en el sillón, a su madre de pie con el cabello algo revuelto y las botellas y almohadones desparramados en la alfombra.

-Buenos días cariño, que haces de vuelta en casa, creí que volverías mañana. -Regina intenta ocultar sus nervios, Emma llega detrás de Henry y sus ojos hacen el mismo recorrido que el de él.

-Me olvide mis libros y tengo que hacer un trabajo para el lunes. -Henry mira a David. -Buenos días David.

-Qué haces aquí? -La pregunta de Emma y Regina suspira porque siempre llega en mal momento. David mira a su nieto, a su hija y luego a Regina intentando desaparecer de ese lugar en ese momento.

-Emmm yo...

-Tomamos unos tragos de más anoche y nos quedamos dormidos nada más, Henry ve por tus libros cariño.

-Claro mamá. -Henry sube las escaleras, y Emma observa pensativa a su padre unos segundos más.

-Gold... -Intenta continuar pero su mirada sigue en David como si algo en su mente hiciera conexión. -Ehh Gold despertó anoche.

-Qué? -La pregunta de Regina.

-Si, al parecer se encuentra bien, Belle lo llevó al hospital pero no encontraron ningún problema, eso teniendo en cuenta que llevaba prácticamente un año en coma o dormido o lo que sea.

-Vaya, y su magia?

-No lo sé, realmente no tuve tiempo de preguntarle y tampoco la he visto. -Regina asiente.

-Bien, no te olvides del medicamento de Roland no quiero que su fiebre vuelva.

-Claro no te preocupes, aunque se que me llamarás para confirmar que se lo di. -Emma sonríe y Regina se cruza de brazos.

-Adiós mamá. -Se despide Henry al bajar de las escaleras y mirando a David de la misma forma que Emma, lo saluda también. Luego de que ambos se retiran Regina se dirige a David.

-Crees que ahora si puedas levantarte así te prepare un café en la cocina? -Le pregunta Regina con una sonrisa pícara de lado. David tiene las mejillas enrojecidas pero asiente.

...

Una hora después David sigue en la cocina de la alcalde, Regina se encuentra tomando una ducha mientras él intenta calmar la resaca con su tercer taza de café, la casa esta en silencio y David se distrae pensando en la noche anterior y en la mirada de Henry y Emma esta mañana.

-Estás bien? -La voz de Regina lo distrae de sus pensamientos.

-Si, solo con dolor de cabeza. -Le sonríe y levanta la mirada para observarla dar vueltas por la cocina, Regina se encuentra impecable como siempre, maquillaje perfectamente aplicado y su ropa algo formal según David para un día sábado, una sonrisa se dibuja en su cara al pensar que hace menos de dos horas la misma mujer, tenia la ropa arrugada, sin maquillaje, ligeramente despeinada y con su cabeza en su pecho. -Estás por salir?

-No, porqué? -Le pregunta mientras busca algo en el refrigerador.

-Estás vestida como si fueras a salir.

-Estoy vestida para pasar el día en casa Charming. -David suelta una carcajada. -Qué te sucede? -Regina lo mira extrañada.

-Es solo que incluso cuando yo me visto para salir al lado tuyo siempre parezco el encargado de limpieza. -Le responde entre risas.

-Te estás burlando de mi Charming? -Se acerca lentamente al príncipe con sus manos en sus caderas mientras David la observa aún entre risas.

-Claro que no mi querida Alcalde. Solo creo que te sentirías más cómoda sin esos zapatos y con ropa más suelta.

-Estás criticando mi ropa?

-No entiendo como puedes pasar un día sábado en eso. -Regina se cruza de brazos frente del príncipe quien está sentado al lado de la mesada de la cocina pero de frente a Regina.

-No espero que alguien que usa franela para vestirse entienda de elegancia David. -David intenta calmar su risa y la mira detenidamente de abajo a arriba, su mirada se queda demasiado tiempo en el escote de Regina, su camisa que entalla sus senos y ese botón que parece querer explotar en cualquier momento sobre sus pechos. Regina lo nota y aclara su garganta.

-No digo que te veas mal, es que creo que te prefiero despeinada y algo borracha. -David no puede evitar sostener su estómago a causa de las carcajadas mientras Regina lo golpea en el hombro y en el pecho.

-Eres un idiota Charming. -Cuando David recupera el aliento la sostiene por las muñecas y se levanta quedando varios centímetros encima suyo. Sus miradas se enfocan en el otro y la risa de David muere en su boca cuando nota la cercanía.

-Después de anoche y esta mañana puedo decir con toda certeza que no importa lo que uses o aún cuando estas sin maquillaje, eres la mujer más hermosa que haya visto. -David no puede creer que haya dicho eso en voz alta y por la mirada de Regina, ella tampoco. Al parecer los piropos son la forma más efectiva de dejar a la ex-Reina callada. Suelta sus muñecas y una de sus manos toma un mechón de cabello suelto que cae sobre la cara de la alcalde y lo acomoda detrás de su oreja.

-David? -Regina no siente las piernas y aunque quiera su cuerpo no responde, se miran fijamente mientras el dedo pulgar de David baja desde su oreja a su labio inferior acariciándolo y en ese momento el teléfono suena David deja caer sus manos al lado de su cuerpo y Regina se aleja algo desorientada buscando su celular.

-Si? Claro, que sucede? -Regina no puede evitar mirar al príncipe de tanto en tanto, David tiene las manos en sus bolsillos delanteros y mira al suelo y luego a ella repetidamente.

-Estaré allí en media hora. -Cuelga el teléfono y se acerca a David. -Lo ves? Es mejor estar preparado, ahora resulta que si tengo que salir. -David sonríe y asiente.

-Quién era?

-Belle, necesita que me reúna con ella y con Gold en su casa en media hora.

-Supongo que yo también debo irme, ayudaré a Emma con los niños, te veré luego. -Regina intenta sonreír pero su mente aún está concentrada en lo que pudo pasar si el teléfono no hubiera sonado minutos antes.

-Nos vemos Charming.

David y Emma están en la cocina mientras Roland y Henry se encuentran en la sala con uno de sus vídeo juegos. David puede sentir la mirada de Emma aún estando de espaldas, suspira y gira para mirarla mientras termina de acomodar la mesa.

-Qué sucede? -Emma niega con la cabeza.

-Nada, por qué lo preguntas?

-Desde esta mañana siento que me miras y se que estas pensando algo pero no me lo dices. -Emma deja de acomodar la mesa y se acerca a él.

-Sabes que el próximo sábado el pueblo hará una feria para juntar fondos para el orfanato y luego de eso habrá un baile para todos los adultos en el salón de la alcaldía?

-Si, Lancelot sabe que tiene que estar allí, es su turno, y Henry me mencionó que planea ir con algunos compañeros si Regina lo deja. Por qué?

-Pues por qué...Hook me invitó y supongo que necesito salir más, es decir hacer algo más que trabajar, en especial después del día de ayer. -David siente.

-Claro que si Emma, necesitas algo?

-Estaba pensando que tu deberías ir, en realidad estaba pensando que todos deberíamos ir.

-Por todos te refieres a Regina?

-Si, supongo que también necesita salir, solo sale para ir a trabajar y el resto del tiempo esta encerrada con un adolescente que no levanta la vista de sus comics y un niño que solo quiere que le lean historias sobre super héroes.

-Si tienes razón, ustedes deberían ir. Yo puedo cuidar a Roland si quieren.

-Eso es en lo que estaba pensando, no en Roland, quiero decir que se lo mencioné a Regina, pero me dijo lo mismo que tu, que se quedaría con Roland luego de que volvieran de la feria, es decir que no irá al baile en la noche.

-Oh... pues ya sabes como es Regina, no le gusta estar rodeada de gente durante mucho tiempo. -Ambos ríen.

-Lo sé, y desde lo de mi mamá a ti tampoco. -David la mira fijamente.

-Qué quieres decir?

-Entiendo que sea difícil, pero necesitas distraerte y lo que estuve pensando desde esta mañana cuando los vi, es que tal vez si tu la invitas al baile si acepte, después de todo ambos se están llevando mejor.

-Solo porque nos emborrachamos juntos en un momento de debilidad no significa que seamos mejores amigos o algo así Emma, tu sabes como es Regina y dudo mucho que acepte ir a un baile, ni siquiera yo quiero ir.

-Por eso mismo, deberían intentar cambiar, nada ganan con seguir encerrados negando el mundo a su alrededor, además estoy segura de que si a alguien Regina dejará acercarse en estos momentos es a ti.

-A mi? Si sabes que durante años intentamos matarnos verdad? -Emma suelta una carcajada.

-Si lo sé, pero también se que ambos vivieron vidas similares en el bosque encantado, claro antes de que ella se volviera una psicópata y eso. -David sonríe. -Y luego aquí, yo perdí una madre, pero tu y ella perdieron al amor de su vida, se que se entenderán mejor que nadie. -David la mira detenidamente.

-Estas haciendo lo que yo creo que estas haciendo? -Emma sonríe y se da la vuelta pero gira la cabeza para mirarlo.

-No se de que me hablas, solo digo que ambos necesitan distraerse, además no creo que encuentres mejor distracción que Regina, una hermosa y sexy distracción. -David tiene la garganta seca y sus mejillas enrojecidas.

-Em...Emma...ehhh...yo no... -Emma vuelve a terminar de arreglar la mesa y llama a los niños para cenar.

Cuatro días, David lleva cuatro días sin ver a Regina, las palabras de Emma aún intentan encontrar sentido en su mente, acaso su hija le dio permiso de invitar Regina a una cita? Bueno no necesariamente una cita si tiene en cuenta que habrá unas 200 personas más invitadas, la idea no se le había cruzado por la cabeza, pero desde que Emma lo mencionó es lo único en lo que piensa, hoy sin embargo no puede evitar a Regina, hoy es martes, su turno de buscar a Roland de la escuela y llevarlo hasta su casa, Roland esta entretenido con un libro en la parte de atrás de la patrulla casi todo el camino y prácticamente no le habla, lo que no ayuda a sus nervios, finalmente David llega hasta la mansión y estaciona afuera ayudando a Roland con sus cosas, David golpea la puerta y espera unos segundos hasta que el ruido de unos inconfundibles zapatos se acercan a la puerta y al abrirse Regina los recibe con una sonrisa, bueno en realidad una sonrisa para Roland, pero aún así David no puede evitar sonreirle de vuelta.

-Hola cariño cómo te fue? -Le pregunta mientras se agacha a darle un abrazo.

-Bien. -Regina se pone de pie y abre la puerta para que puedan entrar.

-Por qué no vas a lavarte las manos, te preparé unas galletas. -El niño da un grito de alegría y apenas se despide de David antes de subir las escaleras. Regina vuelve la vista al príncipe quién tiene las manos en sus bolsillos delanteros y mira al piso.

-David? Estás bien? -David la mira.

-Si, claro. -Se queda en silencio de nuevo y no intenta moverse de su lugar en la puerta.

-Quieres entrar? -Le pregunta Regina al ver su indecisión.

-No, gracias debo volver a la estación. -El silencio de nuevo. Regina frunce el ceño.

-De acuerdo, nos vemos el jueves entonces.

-Si... -Regina espera con la mano sosteniendo la puerta al que el príncipe de la vuelta para cerrar la puerta, pero David esta inmóvil en su lugar.

-Seguro que estás bien? -David cierra los ojos y toma aire.

-Regina...yo me preguntaba si...tuquisierasirconmigoalbaileestesábado. -Suelta la última oración en un solo suspiro, Regina lo mira y David sabe que no le entendió.

-Qué?

-Si quieres ir al baile del sábado en la alcaldía conmigo. -Regina parece lista para negarse pero David no piensa irse con un no como respuesta. -Mira Granny puede cuidar a Roland si es la primera excusa que quieres ponerme, además yo tampoco tengo muchas ganas, fue Emma quien cree que necesito salir más, en realidad cree que ambos, tu y yo necesitamos salir más...

-Entonces me invitas a salir por obligación?

-Qué? No, solo digo que...

-Que no tienes ganas de ir, pero ya que tienes que ir porque al parecer ya no esta tu esposa pero tu hija es la que te manda ahora, así que mejor no ir solo y llevarme como premio consuelo? -Demonios piensa David, esto no salio como lo había pensado.

-No es lo que quise decir...solo digo que ya que no haremos nada el sábado, bien podríamos ir...

-Crees que no tengo nada mejor que hacer entonces?

-Regina no me estas entendiendo... -Demonios, las mujeres son más difíciles de lo que recordaba, en especial la que esta frente suyo en ese momento.

-Claro que entendí Charming, no tienes nadie con quien ir, y crees que me harás un favor solo porque te lo pidió tu hija. -Sin más la puerta se cierra en sus narices.

-Mierda... -Definitivamente no salió como lo esperaba.

Esa noche Regina esta terminando la cena cuando Henry entra a la cocina.

-Ya terminaste de poner la mesa cariño?

-Si mamá, oye necesito que prepares el bolso de Roland para el sábado, Emma me dijo que debería llevar algo más de ropa porque no tuvo tiempo de lavar la nuestra esta semana, así que no tenemos casi nada allí. -Regina deja de cocinar y se da la vuelta.

-Pero creí que Emma saldría este sábado, tu y Roland se quedarán conmigo luego de que volvamos de la feria.

-No, nos quedaremos con Granny.

-QUÉ? Por qué? Si ella no estará en casa ustedes no tienen que ir, se quedarán conmigo. -Henry da un paso atrás ante el grito y con una sonrisa en la cara levanta sus manos para que su madre lo deje hablar.

-Creí que tu irías al baile también, al menos es lo que me dijo ella, por eso nos quedaremos ahí, al menos que quieras a Granny en nuestra casa.

-Escucha cariño, no se que se le metió en la cabeza a los Charming, pero estoy segura que no accedí a ir a ningún baile, por lo que ustedes se quedarán conmigo.

-El abuelo no te invitó? Creí que iba a hacerlo. -Regina lo mira sorprendida. -Qué sucede mamá?

-Tu sabías que David iba a invitarme?

-Si, los escuché hablar el sábado antes de la cena, por favor ese departamento es tan pequeño que puedo escuchar al abuelo roncar desde el piso de arriba. -Regina se cruza de brazos frente de él mirándolo seria.

-Tu lo sabías y ...no te molesta? -Henry se encoge de hombros.

-Por qué habría de molestarme, es solo un baile verdad?

-Es solo que es una baile de adultos, y prácticamente todos irán en parejas. Pensé que al menos la idea iba a molestarte. -Henry se acerca a ella y pone sus manos en sus brazos.

-Mamá, ya no soy un niño, se que el abuelo y la abuela se amaron muchísimo, pero ella ya no está, y no quiero verlo encerrado como ha estado estos últimos meses, así que la idea de que tu y él pudieran salir al menos por una noche y descansar de nosotros como lo hará Emma no me molesta. -Regina lo abraza apretándolo contra su pecho.

-Henry primero te ordeno que dejes de crecer. -Henry no puede evitar reírse ante la seriedad de su madre. -Y segundo. -Toma su rostro entre sus manos. -Tu jamás seras una carga para mi, no necesito descansar de ti.

-Lo sé mamá, pero también creo que debes salir. -Regina asiente.

-De todas formas no creo que vaya al baile.

-Por qué no? -Regina mira hacia abajo.

-Tal vez y es posible que solo tal vez...le haya cerrado la puerta en la cara a tu abuelo cuando intentó invitarme.

-Mamaaaa...

Es miércoles al medio día cuando Regina está en su oficina que su secretaria le anuncia que David necesita entregarle unos papeles. Luego de unos segundos el príncipe entra con unas carpetas en una mano y con la otra en la espalda y mirando la piso.

-Emma tenía que traerte esto, pero tuvo que salir por un llamado y me pidió que lo hiciera, espero que no te moleste. -Le dice en voz baja mientras levanta la mano con las carpetas y Regina las toma.

-Claro que no, es raro saber que tu hija fue responsable por una vez en la vida y no dejo esto para otro momento cuando tuviera tiempo, o cuando se acordara. -David asiente.

-En realidad...en realidad yo quise traértelos. -Regina levanta la mirada y con un poco de esfuerzo también David.

-Por qué? -David suspira profundo.

-Regina, siento mucho lo que sucedió ayer...

-David no es necesario que me des explicaciones.

-No, por favor escúchame... no tengo experiencia en mujeres como te habrás dado cuenta, en especial en mujeres como tu. -Regina se levanta de su silla y se cruza de brazos quedando frente a él.

-Mujeres como yo? -Aquí vamos de nuevo piensa David.

-No, escúchame...lo que quiero decir es que la única mujer con la que he estado fue Snow, la conocí mientras huía de ti, así fue como nos conocimos, en el bosque, durante sus escapadas, es como nos enamoramos y ya conoces el resto de la historia, realmente no tuvimos cenas a la luz de las velas, ni muchos momentos de paz. -Regina agacha la cabeza cuando un sentimiento de culpa la invade. -Lo que intentaba hacer ayer, sin mucho éxito es pedirle a mi amiga que me acompañara a un baile, pero no soy bueno para hacerme entender al parecer. Emma no me ordenó que te invitara, solo dijo que si quería ir tu serías una buena opción, -Regina intenta hablar pero David levanta su mano en señal de que haga silencio. -Con buena opción no se refería a que estarías desesperada por aceptar mi invitación, sino a que yo no tenía ganas de ir, porque no me sentiría bien rodeado de gente feliz, y en pareja que celebra un momento de alegría, no me siento así desde hace mucho tiempo, se que tu tampoco, por eso pensé que me entenderías mejor que nadie, que si aceptabas ir, podríamos distraernos, pero también se que serías la única en ese lugar que entendería si quisiera irme antes, o que no nos tendríamos que esforzar en ocultar nuestros verdaderos sentimientos, a tu lado no tengo que fingir Regina, y desde el viernes en la noche en tu casa, me di cuenta que me siento bien a tu lado, tu me entiendes, como nadie más lo haría.

-David...

-No, déjame terminar por favor, no solo entiendes mi dolor, sino también mi enojo y mi soledad, por eso vine hoy, a pedírtelo de nuevo. -Mueve el brazo que tenía oculto en su espalda desde que entró dejando ver una sola rosa en su mano y Regina no esta segura si quiere sonreír o golpearlo en la cabeza por ser tan cursi y tan enteramente Charming. -Regina...realmente me gustaría que fueras conmigo al baile este sábado, quiero ir contigo, no como una última opción sino como la única, quiero ir con mi amiga, y se que si me das una oportunidad tal vez hasta te diviertas conmigo. -Regina lo mira intentando asimilar todas sus palabras. -Qué dices? -Toma la rosa de la mano de David y lo mira fijamente.

-Eres un idiota Charming. -David le sonríe.

-Eso me han dicho. -Regina le devuelve la sonrisa.

-Solo con una condición. -David afirma con la cabeza. -Si no me siento cómoda no te molestará que regrese a mi casa. -David se acerca aún más y la toma de las manos.

-Te prometo que si no te sientes cómoda, yo mismo te llevaré de nuevo a tu casa. Entonces me dices que si?

-Si David. -Las sonrisas que se dibujan en sus rostros al mismo tiempo son algo inesperado. David intenta alejarse un poco y golpea la silla al frente del escritorio en el camino haciendo reír a Regina.

-Lo siento, nos vemos el sábado entonces... -El príncipe sigue caminando hacia atrás para no dejar de ver a Regina mientras se acerca a la puerta.

-Mañana jueves, recuerda que cenamos con los niños y con Emma todos los jueves.

-Claro, mañana. -David golpea la puerta con el codo mientras intenta abrir.

-Intenta no romper mi oficina Charming. -David le sonríe cuando logra abrir la puerta.

-Nos vemos mañana Gina. -Y con eso desaparece dejando a Regina sin entender lo que acaba de pasar y con una rosa en su mano.