Mi primer… y unico, trabajo
A todo esto, amados mios.
No quiero que entiendan que la historia de mi vida y mi no-vida sucedió asi; que los hechos tuvieron el orden sucesivo que les doy ahora, no, no tiene esta cronología. Todos los sucesos que intento señalar fueron intercalados entre si en el mismo tramo de tiempo, pero lo que intento es separarlos y tratar de justificarlos con los anteriores de manera que no resulte demasiado confuso. Es realmente difícil, y seria incomprensible para ustedes, describir tres o cuatro tipos de reacciones y pensamientos al mismo tiempo... eso fue lo que me paso realmente cuando lo vivi; cuando tuve a la sociedad, la sangre y otros factores sobre mi; a todos me adapte a la par. Solo que aquí los divido.
¿Por que digo esto? Precisamente porque ahora voy a contarles, esta intercalado profundamente con la sociedad a la que me adapte con anterioridad.
Podemos tomar como puntos de referencias los dos apartados anteriores, ya que esos si fueron sucesos contiguos en lo que a cronología se refiere; primero me adapte a la sociedad, y luego acepte la sangre. Y a partir de alli, mi inmortalidad cambio completamente... o al menos no me cuestionaba tanto.
Pero inclusive antes de cazar, en la sociedad no solo conoci nuevos vastagos y me concentraba en caerle bien a todo el mundo bajo la tutela de Giovanna, Alexandra o mi propio Sire; o me concentraba en sentir como mi mente cambiaba y rechazaba a todas aquellas costumbres a las termine tomando como parte de mi; tampoco solo fui a estudiar a la universidad, en la que cabe decir, estudie 40 años mortales como principiante (ahora estoy en cursos superiores). Mi mundo social no solo infligio en estos puntos.
Las relaciones sociales, las buenas referencias, las presentaciones y asistencias a exposiciones, Eliseos y Fiestas de los vastagos mas ricos o reconocidos de la ciudad, o aquellos que venian de Europa o de otras partes del mundo a presentar sus obras o sus talentos, conllevaron consigo algo mas que el yo adaptarme a ellos y ellos a mi: tambien devino el comienzo de mi primer trabajo profesional como artista.
De acuerdo, no fue el primer trabajo. Es el UNICO trabajo que he tenido, y años tras año aun mientras estudiaba, perfeccione mis obras y mi talento por experiencia, criticas (dolorosas y no dolorosas) y ayuda extra de amigos que fui haciendome, en su mayoria mayores que yo.
Entre estas amistades que me ayudaron a ver y mejorar mis técnicas de la manera mas amena, la mas destacaba y a quien amo mucho es una francesa llamada Livier, una hermosa vastaga que hoy tiene 200 rebozantes años. Toreador Artista: excelente pintora y una de las mejores alumnas de la Academia de Arte de Giovanna en Paris (si, hay muchas sedes en todo el mundo. Por eso aunque no estuviera en Buenos Aires siempre habia alguna sede a la que debia asistir con rectitud... siempre y cuando fuera una ciudad segura para mi Clan).
La conoci en esa misma ciudad cuando viaje con Darián en busca de mi "abuelo" y mis "tios". La nombraban orgullosamente como un ejemplo, a ella y a su Sire Legolas, una extraña y misteriosa mujer de voz grave y tranquila residente de Francia... una de las Toreador mas ricas del pais. Su forma de hablar me hacia acordar al Ventrue que dirigia junto con Giovanna la universidad. Eso es lo unico que recuerdo del unico encuentro que tuve con ella en una Fiesta Anual cuando Livier y yo nos presentamos a sociedad europea internacional como alumnado de la universidad; todos los mejores Toreador estaban alli.
Fue una reunion a gran escala. Una fiesta enorme... inclusive duro cinco noches, porque no paraban de llegar. Fue increíble.
Nunca mas volvi a ver a tantos vastagos como en esa ocasión...
El punto es que Livier y yo nos hicimos grandes amigas, aun sin vernos manteniamos correspondencia muchos años despues; y actualmente viaja de vez en cuando hasta aquí solo para verme. La adoro, sin lugar a dudas, es a quien realmente le debo mi perfeccionamiento en los trucos que nadie mas me supo enseñar y que me agilizaron muchísimo para mi trabajo.
Situando fechas para guiar: la sociabilizacion llego a mi aniversario como vastaga; la caza por la sangre a los dos años... y un trabajo realmente profesional llego a los cuatro.
Antes de la caza habia surgido mi trabajo, puesto que las practicas de las materias me exigian practicar infinidad de veces todas las buenas artes que hoy en dia se desarrollar con total facilidad y acomodo; sin contar con que Darián trabajaba y, cada vez mas instruida, llegue a convertirme en su ayudante cobrando algun tipo de utilidad. Ya no era tan "mantenida" como al principio. Casi llegando al año, opacaba mis siempre presentes, en ese entonces, pensamientos humanos y añoranzas de la vida mortal cuando vertia mi concentración en ayudarlo o estudiar. Cosa que me ayudo bastante.
Como saben, Darián es pianista, compositor y concertista. En la epoca en la que vivimos mis primeros años era un oficio tan respetado como el de un abogado hoy, y mas siendo frances; ya que en la epoca lo frances en Argentina era considerado como "el origen y fin de todas las cosas", mas que nada para la clase burguesa y de alta casta que siempre mantenian sus contactos con Europa; todo lo "ultimo" venia de Francia e inclusive, en un sublime esfuerzo, las universidades de Paris eran las elegidas para mandar a los jóvenes hijos de las familias mas adineradas. Todo estaba vertido en Francia como una gran madre... y todo el que viniera de alli, mas aun, todo el que viniera instruido con su arte, en algo exquisito como podia significar la musica en aquel entonces, era mas pesado que el titulo de un Lord.
Esta ventaja fue decisiva para la suerte de Darián en America cuando aun era joven y estaba con sus hermanos. Aunque tuvo una separación difícil, su mejor arma fue su talento; uno que tuvo que aprender a descubrir, desarrollar y explotar solo... y uno que mas tarde le dio los lujos que tenia cuando yo lo habia conocido, cuando habia conocido a mi padre. El renombre, la fama, la admiración y el respeto eran cosas comunes en los dias en los que yo conoci a mi Sire... pues el solo se habia hecho su propia imagen.
Claro que con todo el reconocimiento y los medios economicos querria haber cumplido sus planes y regresar a Francia. Pero conocio a mi padre, y su destino cambio definitivamente; y lo haria aun mas cuando llegara yo al mundo.
Por ende, y viendo que ese seria su lugar permanente y que solo remitiria cambios viajando a Europa de vez en cuando teniéndome a mi como su hija, continuo ejerciendo su trabajo ganando el dinero necesario y suficiente para mantener aquella habitación de hotel tan lujosa. Pero no ibamos a quedarnos para siempre alli, era un hotel después de todo; de hecho, solo estuvimos dos años y medio.
Cuando Darián gano el dinero suficiente (que era bastante en esa epoca) compro una de las casonas mas lujosas de aquella ciudad, en el centro mismo... lo que ahora se conoce como Recoleta. Rapidamente nos instalamos en nuestra nueva casa y el continuo su trabajo y yo mis estudios con algo mas de comodidad a lo que espacio se refiere (por eso de los libros y el lugar para las practicas musicales y de pintura que aumentaron con el tiempo), sucediendome todo lo que relate en otros apartados a la vez.
Esa casa es donde estamos ahora... solo que a debido la modernizacion se convirtió en este lujoso apartamento.
¿Qué si ahora sufrimos por el paso de las epocas¡Haha! Es una pregunta muy usual en los humanos curiosos a los que tenemos de aliados al ver nuestra edad y sabiendo que sobrevivimos pasando por tan diferentes epocas; preguntandose tal vez si solo estamos acostumbrados al pasado en el que fuimos mortales, quedandonos con la mentalidad de epoca, odiando este adelanto tecnologico. Eso les pasa por aferrarse a los vampiros folkloricos que ellos mismos crearon, los mediavales vastagos de las leyendas que vivian en lujosos y apartados castillos tenebrosos... me da tanta gracia.
No, no nos sucede. Personalmente, el advenimiento del telefono, la television, la luz, la radio, e Internet me divierte mucho; la humanidad es una raza algo dificil de comprender, pero muy perseverante en si misma... esa curiosidad de querer saber mas y mas, de querer alcanzar cosas aun mas alla de sus vidas mortales. Son admirables y odiosamente ingeniosos, hay que admitirlo... pero a fin y al cabo los servicios terminan siendo para nosotros que perduramos mas alla.
Sin embargo, no todos somos asi. Se que esa dificultad de la que me hablan ustedes es algo comun en Tradicionalistas que se aislan de las modas humanas tan cambiantes. Muchos Antiguos pertenecen a esta tanda; no aceptan el cambio y el avance humano y tratan de vivir al mejor estilo de sus epocas; pero nosotros lo aprovechamos, esa corriente continua de descubrimientos y tecnologia nos hace muy bien, de hecho... ¿para que rechazar algo que nos sirve?. Ademas, nos provee mas conocimientos y mas organización.
Recapitulando lo que decia. Estabamos en nuestra nueva casa. Para ese entonces ya era una ayudante de gran utilidad cuando le pagaban para crear nuevas partituras con poco lapso de tiempo; pues hacia todo a la par con la ayuda de mis manos y mi mente, y eso personalmente me beneficiaba a la vez pues agilizaba mis estudios y me ponia a prueba a cada instante (lo que me hacia sacar mejores notas por mi frecuente practica laboral), dando como resultado mas ganacia, mas recomendaciones y mas trabajo... y mas dinero.
Asi que jamas carecimos de nada material. Era como una ayuda mutua para "mantener la casa"... ¡Y vaya que la disfrutaba pese a mi esfuerzo¡Como disfrutaba salir con mis compañeras a comprar los caros vestidos y joyas a las tiendas que traian envestiduras de Europa exclusivamente!. Eso si que era mi Eden.
En fin. Las cosas se dieron asi mientras continuaba mi vida vastaga y continuaba mis primeros años de estudio. Darián, en tanto hacia un excelente trabajo (¡y aun lo hace!), tal era asi que un concierto en alguna exposición, Fiesta o reunion era intachable. Era magnifico.
Pero cuando llegue a los cuatro años de vida vampirica, fue cuando mi lado laboral tomo un vuelco importante.
La Universidad categorizaba a sus alumnos como oficiales pasado un determinado tiempo de reconocimiento personal, a traves de sus talentos y obras que posteriormente eran mostradas en el Eliseos de la Fiesta Anual, en la que era difícil no ver reunidos a todos los Toreador del planeta.
En mi caso fue a traves de la pintura y la composición y musica de piano a los tres años de estudiante; alli se me reconocio y mis obras fueron expuestas junto con los paneles de todos los estudiantes nuevos en aquella ocasion. Inclusive participe en esas competencias feroces entre alumnos internacionales, que se daban en exposiciones mas frecuentes al año en las universidades locales. Gane un par de premios en la categoría "Junior" como se suele decir ahora por mis trabajos a base de mi Vanguardismo, mi naturaleza.
Al segundo año de la exposcion en la Fiesta Anual, luego de ser un poco mas reconocida por estos premios fue cuando todo cambio para mi como artista.
Tener a Alexandra como Mentora era una gran ayuda si de renombre se refiere; casi toda la ciudad sabia quien era Darián por merito propio... y claro, sabian quien era su chiquilla, aquella "pequeña vanguardista" que estaba frecuentemente dando vueltas en la ciudad con sus amigos, aquella velada por el Principe, tan joven y que nunca sola, y que asistia a todos lados junto a su Sire.
Cabe decir que este renombre fue letalmente peligroso para mi, pero eso no lo remitire ahora.
Desde ese angulo fue una grandiosa ventaja que fascinara al Principe, porque hacia de la ciudad un sitio algo mas seguro y sencillo de manejar y conocer... inclusive hasta sentia una confianza dee comenzar a andar sola a esas alturas.
"No, eres muy pequeña aun" me remarcaba mi Mentora en una de nuestra tantas reuniones y visitas "has resaltado como Artista en lo de Giovenna y en la Fiesta Anual; ahora muy pronto se hara la proxima y tambien estaran tus obras alli; yo estoy encantada de financiarte contactos y lo que necesites en caso de no alcanzarte los medios... pero no, no puedes salir sola aun. Recuerda, la fama es un arma de doble filo: es hermosa y peligrosa"
Y que razon tenia.
La segunda Fiesta llego poco después, y con ella toda la organización y prescencia de la anterior, que me habia impactado. Aun asi, esta no me dejo de sorprender... mas un por lo que me sucedió.
El Eliseo estaba repartido por atriles que destacaban a artistas de alto grado, como Giovanna, entre sus magnificas esculturas; incluso habia apartados para Legolas, la Sire de mi amiga Livier y para otros amigos conocidos de Darián. En el area de musica, Darián era uno de los apartados especiales junto a muchos músicos renombrados en todo el planeta.
El año anterior habia corrido con orgullo cuando vi las obras de mi Sire expuestas con hermosas luces rojizas sobre ella, protegidas esteticamente con oro y brillantes como si fueran una pieza realmente valiosa. Ese año estaba en mismas condiciones, solo que con nuevas partituras y mas renombramientos internacionales a su alrededor... ¡Que orgullosa estaba de mi Sire¡Como deseaba algun dia tener ese lugar de tal prestigio, al lado de los mejores!.
Darián me seguia el paso y sonreia ante mi estusiasmo mientras ambos saludábamos a los vastagos que siempre nos habiamos encontrado en todas las reuniones; y tambien haciendo nuevos contactos la gran mayoria de las dos veces en las que yo fui con el.
Pero mi atención estaba centrada en el orgullo que tenia con el... al verlo conversar con los otros renombrados artistas. Era como ver un paraíso. Todos jóvenes y hombres apuestos, chicas y mujeres hermosas conversando entre ellos y riendo con total perfeccion. Parecian todos en si mismos una enorme obra de arte viviente, digna de la belleza Renacentista y la perfeccion que hay en ella. Eran absolutamente perfectos aquellos seres... y tantos irradiaban la misma belleza y gracia que llegaban a agobiar la resistencia de una.
Era una delicia ver, estar y oir esas conversaciones cuando eran reuniones privadas unicamente de vastagos y no habia nada que ocultar. Todos con copas tomadas delicadamente en el aire con gracia en la mano derecha, llenas de Vitae.
Las luces rojizas que medio iluminaban nuestro ambiente, luz que no necesitábamos en realidad pero que resaltaban las obras que muchos otros vastagos, pequeños y no, observaban y estudiaban con curiosidad; criticandolos, si eran Artistas; cuestionándolas, si eran Pervertidos.
La Fiesta Anual no tenia barreras: era una fiesta para ambos tipos de Toreador y se estaba permitido todo (¡incluso en la otra mitad del salon habia lugares para divertirse, como bailes o cosas asi!)... asi que era la unica ocasión al año en la que si te pasaba algo significativo, debia pasarte esa noche.
Y eso fue lo que me paso a mi.
Con mi entusiasmo, luego de ver por un largo rato las obras de la Sire de mi amiga, de Giovanna y de mi amado Sire, corri hacia el vitral del alumnado de la Academia... y alli estaban mis obras, guardadas celosamente tras cristales, junto a las de otros muchos compañeros; la gran mayoria conocidos y amigos mios, en su totalidad vastagos jóvenes que tenian mi edad o eran algo mas grandes. ¡Y si! Las de Livier estaba alli. Sus obras eran magnifcas... tanto que me quede atonita al ver sus pinturas, concentrándome en los detalles de esta mucho antes de observar como se veian mis trabajos.
"¡Que hermosa obra!" exclamo una voz profunda extremadamente gruesa y serena a mi lado. Su impactante voz me hizo salir de mi usual trance ante una obra de tal belleza como significaban las de Livier.
Al voltear a verlo su gran altura me obligo a elevar mi cabeza, para ver su rostro de marfil en perfecto perfil, pareciendo dibujado, petreo ante la vision de lo que admiraba con sublime alago; tenia una capa como las que usaba Darián, y un traje completamente negro; en su mano derecha sostenia un baston de oro en el que parecia apoyarse; en su otra mano, la copa que todos tenian, casi vacia; sus facciones eran duras y masculinas, cuadradas. Pero tenia una belleza impactante que su ondulado cabello negro y sus ojos verdes guardaban tras si.
Parecia un vastago de muchos años... uno que volteo a verme en cuanto sintio mis ojos en el.
"Oh, disculpe si lo he incomodado" le pedi, inclinándome algo apenada; a esas alturas, ya sabia comportarme en ese tipo de situaciones.
"Las disculpas sobran si fui yo el que la he impactado, y no estas obras que quitan la vision de uno mismo" me contesto con gracia volteándome a ver, mientras hacia girar su baston y dejaba la copa en una bandeja de un mozo al pasar... y tomaba otra, y una para mi.
"Gracias" le dije, tomándola con timidez. Al ver mi descuido de presentación me inque amablemente y el se inclino, correspondiendo mi saludo con cariño y tomando levemente de la copa.
"Magnifica noche¿no le parece?" me cuestiono volviendo a ver otra de las obras que lo habian cautivado. Yo asenti y segui viendo la obra de Livier, perdida en sus detalles.
"Le ruego disculpas nuevamente por mi incomoda vision sobre usted, noble señor. No quise irrumpir su observación" le pedi precavidamente de nuevo. Sus ojos verdes brillantes se enfocaron en el brillo violáceo de los mios ante mis palabras, y me miro nuevamente, sereno.
"Ya le he dicho, no se apene mas. No hay penalizaciones por observar a otro ser. Después de todo ¿no somos acaso obras maestras de nuestros Sires¿No somos creaciones de otro vastagos, elegidas por nuestro talento y belleza dignos de ser admirados, como estas magnificas obras de arte, que esas propias bellezas han producido con sus manos y mente?"
Sus empalagosas y poeticas palabras guardaban una gran razon que solamente su edad podia explicar: todos somos las obras de nuestros Sires. Somos como la mejor obra maestra de sus vidas, o asi podemos interpretarlo los Toreador. Ya que ellos nos eligen luego de estudiarnos y formarnos, de educarnos y amarnos... somos su mayor esfuerzo y orgullo en la gran mayoria de los casos. Asi que como las obras que son producto de observación, aprendizaje y cariño. El mismo tiempo otorgado a la pintura podia traducirse en los años que nuestro Sire espera pacientemente para elegirnos.
Si, somos lo mismo.
"Conlleva toda la razon del mundo... simplemente me parecio algo imprudente interrumpirle su analisis en cuanto a la pintura que estaba observando; se requiere de mucha concentración para darle la exquisitez necesaria y poder sacar un justo juicio de ella... aunque como son obras de alumnos quizas tengan muchas imperfecciones"
"Oh si, las tienen" me dijo algo mas serio, dando un vistazo general a los paneles mientras tomaba de su copa, y yo lo hacia de la mia "Pero esa es la riqueza de la obra. Las imperfecciones... porque de ellas afloran los perfeccionamientos. Incluso los mas renombrados" me señalo la sala principal tras nosotros, en donde estaba mi Sire con sus conocidos "tienen errores en ellas... pero ¡que aburrido seria al arte si no poseyera en el errores¡Esos son los verdaderos magnificos toques originales de cada artista!"
Me asombre ante su sabiduría. Habia hablado con muchos vastagos, pero jamas me habian dado semejantes conceptos.
"Su sabiduría llena mis jóvenes conocimientos" le confese, realmente asombrada. "... mi buen señor... " El dio una sonrisa algo fraterna al escuchar que no lo conocia.
"Yorkshire. Baron Crisstof Yorkshire, Toreador Artista de Berlin" me contesto inclinándose, sabiendo que querria completar mi frase con s nombre al decir aquello. Sonrei al tal cortesía.
"Galatea D'Negro. Toreador Artista de Buenos Aires" le conteste, siendo algo comun esa clase de presentaciones. Me incline levemente, pero cuando lo vi a los ojos, su mirada habia cambiado... ¡Sorpresa!.
"¡La Chiquilla de Darián Pineau de Francia!" me indico. Tarde algunos segundos en poder reconocer la fama de nuestros nombres. En la fama de la que tanto me habia hablado Alexandra, en la que todos podian reconocerte... la que podia ser peligrosa.
"El Principe de la ciudad habla mucho usted y su Sire... el gran musico Chiquillo del gran Cliff Bowles de Paris que ha tomado fama aquí hace siglos" me conto, tal y como habia llegado a sus oidos desde su tierra.
Yo no hacia mas que mirarlo asombrada.
"Me siento honrada de que conozca mi nombre, y el de mi padre" le dije reverenciándome. Pero el tomo mi mano y la beso con delicadeza.
"No, yo me siento honrado de haberla cruzado en esta enorme fiesta, my lady" me dijo sonriente "He asistido a cada concierto de su Sire... es un pianista sin duda muy prometedor. En mis ochocientos años el ha endulzado mis oidos como hacia mucho no lo hacia nadie, ni siquiera en mis primeros tiempos. Sus partituras derrochan exquisitez" proclamo, mientras me invitaba a compañarlo a recorrer las demas vitrinas.
Yo tome su brazo con cortesía y me encamine con el mientras nos poniamos a hablar de las obras de Darián, sus comienzos, los rumores que el sabia sobre el, sobre mi, sobre Cliff, el Sire de mi Sire.
Me conto bastantes cosas interesantes que fueron las que utilice en la primera parte para ayudarlos a ustedes, queridos mios, a guiarlos a traves de lo que significo la vida de sus progenitores. Sin aquella conversación esa noche, jamas hubiera sabido de lo que me pude enterar.
Tras un largo rato de charlas, le anuncie lo que parecia buscar.
"Darián esta en la sala contigua con sus colegas, si desea saludarlo, Baron Yorkshire" le dije deteniéndome en los paneles que estaban casi mirando al salon. Podia sentir a Darián, entre todos esos jóvenes de la edad de el... tan bellos como el.
Pero el vastago sin prestarme atención giro sus ojos hacia una vitrina de una parte del alumnado mas joven acercándose con curiosidad. Yo no interrumpi su silencioso y repentino análisis, me parecia descortez. En cambio lo segui despacio. Cuando lo alcance, pude ver su mano enguantada de negro contra su blanca barbilla, analizando unas partituras expuestas junto a unas obras y algunas medallas y diplomas. Enseguida guie mi mirada hacia ellas.
"My lady... ¿recuerda cuando hablamos de las imperfecciones de las obras de los novatos?" me cuestiono repentinamente, sorprendiéndome.
"Si, lo recuerdo"
"Pues esta es la excepcion que confirma la regla" me señalo, mirando y volviendo a la partitura "No, ni una sola... como musico, no puedo criticar de ninguna manera esta partitura... aunque es algo corta. Es entendible por falta de conocimiento aun... pero en su pequeñez y sencillez es perfecta" se separo de su observación "Es mas, puedo sentirla en mis oidos, siendo tocada suavemente por el piano"
"¿Es musico?" pregunte algo estusiasmada "Yo tambien lo soy, al igual que pintora y literaria... bueno, quiero serlo, al igual que mi Sire"
"Sin duda, la musica es la madre de todas las artes, asi como la pintura y las letras sabias de la historia" proclamo apoyándome en mis ideas. Yo asenti.
"Sin duda..." le susurre, mirando la partitura... pero debajo de todo estaba el nombre del alumno grabado en un achapita de oro, humildemente menos enfocada que la obra en si, al igual que todos los otros nombres.
La obra que habia cautivado al Baron... ¡Era la mia!
"¡OH!" exclame sin evitarlo en voz alta, de la sorpresa. El volteo a verme de repente.
"¿Ocurre algo?" me dijo con angulo de preocupación... mas cuando vio mis ojos desorbitados, perdidos en la chapa con mi nombre; luego lo mire a el, con igual gesto.
"Es mia..." susurre en mi gesto de atonismo como proclamando mi propiedad ante un ladron inevitable.
Ahora el sorprendido era el. Bajo sus ojos hasta la chapita y vio mi nombre inscripto. Se levanto y solto una gran carcajada. Sabia que estaba asi por que habia estado todo ese tiempo con el y ni yo me habia dado cuenta de que era mi obra... ¡estaba tan distraida!.
Me senti completamente tonta al instante de su risa, y baje la mirada. Pero el nego con gracia y me hizo levantarla tomando mi barbilla.
"Pues con mas gusto y firmeza puedo decir que es perfecta" me anuncio con una gran sonrisa, mostrándome sus colmillos ocultos "No se apene, la distracción es un factor muy comun en sitios como estos... nos atontamos bastante de la realidad que nos pesa entre tanta belleza" me proclamo, para que no me sintiera tan mal al no haberle presentado la obra "no por nada los elegantes Ventrue nos acusan friamente de nuestra insapiencia al estar rodeados de las bellezas de la naturaleza o la que nosotros mismos creamos. Pero no podemos ser perfectos todo el tiempo ¿no es asi? Debemos mostrar la debilidad de alguna manera"
Pero es que en realidad estaba tan hundida en los gestos, en su sabiduría y en todos sus relatos... que habia olvidado que yo tambien estaba alli, en esas vitrinas, desde hacia dos años. Mis mejores trabajos expuestos junto a mis meritos. Lo unico de lo que debia valerme para la imagen de esa noche. Lo unico de lo que debia hablar, competir y presumir.
Pero no, me habia comportado como en una reunion cualquiera.
"Aun asi, me siento avergonzada por no haberle presentado mi trabajo por mi misma" le confese. El nego.
"No se preocupe. En cambio, me interesaria que me guiara con su Sire ahora, si no le molesta" me anuncio con sus ojos brillantes, ocultando algo "No se preocupe, este acontecimiento penoso para usted quedara entre nosotros, no le dire nada... solo quiero informarle de algo en especial"
Mientras lo conducia hacia Darián, lo mire, preguntándome que tenia que hablar con el.
Al encontrarlo ambos se saludaron con afecto y cortesía mientras que los demas se alejaban. Parecia que el Sire de mi Sire tenia una buena relacion con el baron, y se habia encariñado con Darián; que lo conocia de hacia muchos años, al juzgar del trato mutuo.
Pero luego de charlar sus novedades anuales, en las cuales yo calle respetuosamente observando y aprendiendo atentamente de ellas, la conversación tomo un tono que capto por completo mi atención... por que estaban hablando de mi.
"Mi buen pequeño, insisto en que el ultimo trabajo que me has enviado fue realmente mas que satisfactorio" continuaba el baron, mientras ambos tomaban de la vitae, y yo hacia lo mismo con real atencion "Y tu sangre ha dado sus frutos"
"¿A que se refiere?" pregunto Darián.
"Pues he tenido el honor de que entre tanta muchedumbre, las coincidencias del Destino me hayan enfrentado con tu bella Chiquilla" me señalo y yo mire a Darián y a Yorkshire a la par... con cara de avergonzada "y debido a mi eterna curiosidad he arribado por los atriles de los jovenes artistas de esta epoca para ver todos los trabajos, hasta encontrar el de ella... sin dudas, se nota que viene tu sangre. Ha escrito una hermosa composicion para piano"
Darián sonrio con orgullo "Es sin duda magnifica. Una excelente alumna según Giovanna y un orgullo para los Toreador de Buenos Aires" me miro y yo sonrei, y el tambien lo hizo. Realmente se sentia mas que feliz al ponerse como mi representante. Luego miro al baron nuevamente "La he instruido en su mortalidad, y luego en su nueva vida... claro que la Academia es mejor maestra que yo"
"Pero sin duda has hecho un muy buen trabajo con ella. Hay muchos buenos rumores entre las lenguas Artistas de este planeta, y todos estan encantados con los resultados" le contesto avidamente, mirandolo fijo "Tu Sire habla orgullosamente de ella tambien"
"Es la linea de su sangre, no podria ser de menos. Ademas, tiene mucho talento como para no ser reconocida..." me miro nuevamente "Es mi obra maestra"
"¡Hahaha¡Sin duda, sin duda!" rio el vastago "Por eso mismo, mi buen Darián, he venido a consultarte..."
"¿Consultarme, para que?"
"Pues bien. Me has dado sencillamente los mejores trabajos que yo he logrado conseguir, y sin duda me seguiras sirviendo por mucho tiempo mas" le alivio, y el sonrio "Y ya que eres un excelente profesional, calculo y por lo que he visto estoy seguro, de que tu pequeña creacion tambien sera tan buena como tu en un futuro. Asi que me interesaria de que ella tambien trabajara para mis servicios"
Darián sonrio ampliamente, con gracia "¿Trabajar, mi buen Baron¿A pesar de la edad que tiene?"
"Asi es. No hay que juzgar estas cosas por la edad: se nace o no con el talento suficientes, y no importa la edad que tengas si realmente eres bueno en ello" aclamo serio, pero luego sonrio "asi como Cliff me ha dicho una vez´la herencia va en la sangre... y los que posean mi sangre seran tan buenos como yo´"
Los tres reimos ante el comentario. Sin dudas, el Sire de mi Sire era mas que un presumido.
"Pero ¿esta seguro, señor Yorkshire?" insistio Darián, viendome "No es porque no aprecie el talento de mi chiquilla, pero quizas usted desea un trabajo al nivel que yo puedo otorgarle... y ella todavia tiene mucho que aprender en cuanto a eso"
"No te precupes, mi joven. Quiero precisamente sus trabajos para conservarlos y para ver cuanto sabe y cuanto no. No es divertido siempre recibir cosas perfectas" rio con gracia "Solo por curiosidad y para variar. Para su nivel tiene un muy buen conocimiento... y se que se esforzara mucho por mas; puedo verlo en sus ojos" anuncio "Ademas, aunque todavia le falten muchas cosas, sus composiciones deben de ser hermosas en el piano"
"Eso no puedo negarselo" sonrio mi Sire. Luego me miro en un silencio en el que el Baron tambien estaba tento a mi "Si usted entonces solo busca a eso, autorizo con total confianza a mi pequeña" sonrio "¿Qué dices, aceptas el desafio del Baron?"
"Yo..." tartamudee al hablar ¡estaba realmente nerviosa! "No lo se... como ha dicho mi Sire, aun me falta mucho para hacer un trabajo digno de su gusto"
"Ya he dicho que no pretendo un nivel superior... solamente el que puede alcanzar con sus
saberes actuales. Con tal magnificas piezas, deberia trabajar para alguien mas... pues si a este nivel ya muestra tal talento¡imaginese al correr los años!" me miro como con obviedad "Pero yo soy mas listo que todos, y sere el primero en reservar sus obras... solo que como aun es muy joven, buscaba que su Sire aceptara; el lo ha hecho, ahora queda en usted..."
No solo me sentia honrada con tal cantidad de alagos... sino que tambien me sentia orgullosa. Superior... todo lo que un Pervertido puede hacer en sus mejores noches de suerte, sacar todo ese ego que maximiza su persona. Asi me senti yo, bajo mis nervios de estar frente a alguien tan... caballeroso y maduro como significo el Baron.
Tarde en contestar, de hecho, un silencio quedo en mis labios. Darián y el parecieron comprender por lo que tuvieron sublime paciencia conmigo hasta el ultimo segundo.
"... la paga sera buena para usted" agrego el baron con picardia "No sera junto a la de su Sire. Sera totalmente de usted... y realmente no le miento, sera buena"
Darián rio al ver mi cara de desconcierto ante ese comentario. Pero finalmente mi silencio concluyo y suspiro, sonriente y orgullosa.
"Sera entonces, mi primer cliente" exclame, y ambos sonrieron con gracia.
"¡Que asi se haga!" exclamo finalmente dando la conversacion por terminada.
Habia acabado de hacerme profesional... no es algo que se de muy a menudo considerando que yo solo tenia cuatro años de inmortal... vaya a saber Cain que estrella me ilumino esa noche para que un vastago del nivel del Baron se haya interesado tanto en mis trabajos.
La noche continuo junto con su fiesta. Yo claramente luego de la parte de exposiciones y una vez sellado mi primer contrato y luego de dadas las intrucciones acerca de lo que el Baron queria que le hiciera, dandome plazos de tiempo y todo como era un trabajo de un adulto, me dirigi a la parte de baile... ¡ah, como me gusta bailar!. Alli es cuando paso mis
mejores tiempos con mis amigos Pervertidos y mortales en fiestas algo mas abiertas al publico; esa ocasión era solo de vastagos y todos nos divertiamos sin inhibiciones, sumidos en conversaciones sobre cazas, vitae, tragos y esas noches apasionantes que solo esos Toreador pueden darte... y claro, la compañía de ellos, su diversion y entretenimiento tienen precio: eres blanco seguro de todas sus manos inusuales que pasan por tu piel buscando algo interesante.
¿Qué si alguna vez me intereso alguno de ellos ante tanta insistencia? Bueno, la carne es debil, dicen por ahí.
Aunque eso de los amantes ocasionales que traia a casa o mismo alli en las fiestas, con los que llegaba a compartir mas cosas que un simple beso o juegos, sucedieron mas bien despues de los quince o veinte años de vastaga, cuando estaba confiada del asunto y ya me sabia los pro y contras de cada encuentro. Ya les digo: nunca hice nada sin estar segura.
Y a la edad en que esto sucedió con mi trabajo todavia era joven y aun temia por desconfianza a esos vastagos que siempre me tocaban... pero bueno, los años pasan y uno cae en la tentacion de vez en cuando¿no?.
¿Darián celoso? Mmm, si en un principio. Pero el no es de sentarse a ver mientras una hace sus travesuras. El tiene una calle mucho mas larga que yo, ustedes tambien han visto... asi que al poco tiempo se acostumbro a mis andanzas, ya que como asi sucedia con el, aquellos encuentros eran para calmar quizas pasiones corporales... pero el verdadero amor lo cruzabamos nosotros en la intimidad.
En fin. A partir de esa noche estuve mas ocupada que nunca, con todo el stress que un trabajo implica para cualquiera; fue dificil acomodar mis horarios de estudio y de ocio, ya que se vieron mucho mas apretados. Darián me dio una mano al principio y luego me dejo sola una vez que vio que podia manejar todo a la par... pero realmente las primeras noches dormia poco con tal de tener todo al dia y en orden y no fallarle a nadie en ningun compromiso.
Asimismo, recibia constantes contactos del Baron informandole mis progresos y corrigiendo con atencion cosas que quizas el pedia en cada comunicación; mi Sire tambien estaba atento a ellas y a la de otros clientes... pero realmente me miraba con orgullo cuando me veia sobre el piano reparando notas y volviendo a tocar. Y mas cuando aun recibi mis primeros honorarios por mis esfuerzos.
Habia comenzado a trabajar como el... y asi es hasta el dia de hoy.
¡Ah! Lo olvidaba. No solo este contrato por parte del Baron de Berlin me dio el empujon a mis talentos y a mi afan de perfeccionamiento. Sino tambien que me ocurrio una cosa interesante en el transcurso, luego de esto... cosa que aprendi, aplique y luego me sirvio para extender mi campo laboral, mi gama de clientes... y que aumento mis ganacias cuando combine factores.
Esto sucedió a los meses de lo anterior, a la salida de una de las materias de la Academia. Darián habia quedado en casa por un trabajo pesado que le habia pedido un Conde Ventrue de Inglaterra, asi que no fue a buscarme en esa ocasión, sino que fui acompañada por unos
cuantos amigos vastagos que ya me habia hecho; para mi mayor alivio, eran hombres de entre cincuenta y noventa años. Dichos individuos me acompañaron hasta una cuadra de la casa, y yo les deje ir pues estaban alejandose muchos de sus refugios y debian regresar lo mas rapidos posible. Esa noche estaba con toque de queda para nosotros. Se habian visto intrusos del Sabbat por todos lados; asi que todos debiamos resguardarnos hasta las noches en que todo acabara y que el Sheriff hiciera su trabajo.
"¿Segura que no quieres que te acompañemos?" insistia una de mis amigas. Carolina, si la recuerdan.
"Les he dicho desde la salida que no hay problema" insisti yo.
"Mmm... es peligroso, aun y que sea una cuadra cualquiera puede salir de la sombras y cometer Caza de Sangre contigo" me exclamo el mas joven de los muchachos que me acompañaban. Un Lasombra que pertenecia a la Camarilla. No confiabamos mucho en el pero se habia hecho parte del grupo.
"Les he dicho que esta bien" les aclare, mientras la gente comenzaba a salir de las cosas madrugando para el trabajo; nos miraban con curiosidad pero luego seguian de largo. Demasiado dormidos como para importarles, ademas pareciamos chicos comunes.
Carge mi bolso sobre mis hombros, pero un Ventrue, el mayor de todos, me detuvo serio.
"Hay toque de queda, lo sabes. Estas sin tu Sire y nosotros tambien... es bueno ir dispersando el grupo con compañía; pase lo que pase, podremos defender al resto" informo seriamente mientras todos asentian con la comun preocupacion del momento... a la par que todos mirabamos para todos lados y procurabamos no estar en calles muy cerradas u obscuras, y no dejabamos de caminar.
"Les dije que no hay problema. Ustedes saben que vivo alla" señale tras de mi "Ustedes si viven lejos, y tu Marcus debes volver a tu ataud" los mire a todos "No quiero que pierdan su tiempo... ¡apresurense!"
"Galy, no queremos dejarte sola... ¡la cosa esta peligrosa!" inisistio Carolina realmente angustiada. Ante su gesto acaricie su mejilla y ella cerro los ojos tomando mi mano "Si llega a pasarte algo jamas me lo perdonare..."
"Ninguno de nosotros" agrego otro joven Toreador "Por favor, permitenos..."
Pero antes de que dijeran algo mas, yo ya estaba cruzando la calle.
"¡Galatea!" exclamo Marcus llamandome, pero yo sonrei a espaldas.
"¡Estare bien, regresen a casa!"
Dicho esto, doble la esquina sin posibilidad a darles mas acciones. Tampoco podian quedarse esperando o ir por mi, ya que ellos tambien estaban en peligro. Asi que no senti sus pasos, y todos siguieron rapídamente sus caminos.
En ese momento volvi mi vista al frente y solo pense en llegar a brazos de Darián; recogi mi vestido con una mano, mientras que la otra sujetaba el bolso contra mi hombro, impulsando lo mas que podia mis piernas fijando la puerta de la casa. No se por que, pero el miedo me la hacia ver cada vez lejena, llenando la cabeza de posibilidades de que pasaria si realmente no llegaria... si algo me detendria antes. Si me pasara algo por no escuchar a mis amigos que con insistencia me habian proclamado que no me dejara confiar tanto en mi suerte.
Todas las ideas pasaron y latieron en mi cuerpo, golpearon he hicieron doler mi cabeza... cuando una sombra salto delante de mi, a pocos metros de mi hogar, y me impidio el paso.
Me paralice. Olvide todo alrededor, incluso que estaba cerca de casa. El miedo froto en mi como una aspera lija, lastimandome y haciendome sangrar por dentro... y a la par maldiciendome por no haberle hecho caso a Marcus.
La sombra se puso de pie y tomo una forma bastante curvilinea; una mujer, pense... una mujer envuelta en sombras que se acercaba a mi. No habia emitido palabra, por lo que enseguida descarte la posibilidad de fuera alguien conocido... su aura, a esas alturas habia podido comenzar a percibir auras con mi Auspex, aunque en muy pocas ocasiones y con esfuerzo; ante tal miedo, no se como surgio mi habilidad, pero se activo automaticamente como un mecanismo de defensa. Y eso me aterrorizo mas, pues no era un aura conocida.
El silencio de la noche me envolvio con ella... el cielo habia comenzado a aclararse en el horizonte, expeliendo la humedad tipica de aquella hora, esa serrazon que anunciaba el abandono del dominio de la noche a la que yo debia pertenecer. Esto ayudo a mi desesperacion ya que tenia doble posibilidad de riesgo... teniendo en cuenta que en mas de una ocasión casi muero hecha cenizas por querer contemplar el amanecer como si estuviera viva (con o sin motivos a proposito para morir). Simplemente, esa belleza me agobiaba completamente. Pero cada vez que sucedia Darián demostraba la autoridad que poseia en su tranquilo carácter, lo explosivo que llegaba a ser. Y ante tantas repetidas ocasiones aprendi la leccion entre sus gritos y regaños interminables acerca de mi debilidad. No queria que se enojara conmigo, por lo que era muy precavida.
Pero lo habia aprendido a hacer sin que ningun factor me interrumpiera y me evitara hacerlo, siempre y cuando. Y en esa ocasión aquella sombra bajo una noche que estaba aclarandose envuelta en toque de queda, no me ayudaba mucho.
De repente, una voz aspiro contra el aire, chocandose y llegando a mis oios.
"¿Una Neonata fresca en toque de queda¿Como un Sire puede permitir eso?"
Lo poco vivo que tenia en mi termino de detenerse ante su voz. No ante el miedo sino por la sorpresa; esperaba alguna clase de voz aspera y siniestra, maligna. Por el contrario, era una voz... demasiado hermosa y dulce.
Antes de que me animara a preguntarle quien era se acerco mas a mi hasta que las sombras la dejaron libre y la luz palida de la calle la alumbro: cabello mas alla de sus muzlos, largo, de extraño color azul como la noche; sus ojos rojizos resaltaban ante la negrura de su vestido y del color de sus ojos... su piel, mas que blanca, parecia celestina. Era un ser realmente extraño, y por un momento ante mi ingenuidad pense si los del Sabbat eran tan distintos o se veian tan sorprendentemente fantasticos como aquel ser.
Por supuesto, eran cortas mis espectativas de mundo aun.
Ante el asombro de su apariencia y su hermosa voz, sus labios finalmente pintados del color de sus ojos, brillantes y sensuales, sonrieron. Y en mi mente solo surgio una pregunta que tuve el valor de exalar.
"¿Eres del Sabbat?"
La joven y bella mujer se acerco mas, y rio.
"¿Parezco serlo?" me dijo con diversion. Yo me aleje unos pasos y por cualquier reaccion la mire.
"No lo se. Nunca he visto uno..." le conteste con una inocencia tal que aun misma yo me avergüenzo de recordarla... y que en ese momento hizo carcajear a la mujer. Una carcajada deliciosa.
"Eres sin duda una presa facil" me dijo, y antes de que pudiera hacer algo, tomo mi mano. Yo intente resistirme ya con un miedo absoluto, a punto de gritar "No lo hagas... los llamaras" me advirtio con tono de consejo. Ante eso la mire desconcertada, ya que parecia referirse a los Sabbat de los que ella provenia, aparentemente para mi "Sigueme... si vas a casa de tu Sire, el tambien peligrara. Ya te han visto y te seguiran" me dijo en voz mas baja, mientras me arrastraba a las sombras.
En mi estado de confusion podria haber muerto si aquello hubiera sido una trampa sutil de alguna de esa organización... ante tal estado yo no reaccione entre el miedo y termine seguiendola y guiandome hacia donde ella me queria llevar; bendito Cain que me guio a aquella mujer que no era del lado equivocado. No estaria aquí sino.
Asimismo ella me tomo de la cintura y en un agil salto recorrio tres cuadras mas hacia una callejuela oscura, y en un ultimo gran esfuerzo, me metio en un edificio abandonado.
Un edificio que renumbraba de oxido y de que se caia a pedazos... pero parecia seguro pues estaba deshabitado.
Cuando me dejo en el suelo, fue como caer de un sueño.
"¿¡Donde estamos!" pregunte ya tomando valor desde mi panico "¡Estamos lejos de mi hogar, regresame!" le exigi, pero ella estaba al borde de un umbral mirando hacia el exterior.
Ante mis gritos volteo enojada y me chisto para que me callara. Esa accion me indigno tanto que realmente me enmudeci... y antes de que pudiera seguir hablandole, se acerco a mi y se puso a mi lado, mirando atenta el hollo por el que pasaba la luz externa y por el que habiamos entrado, rogandome que no hiciera ruido.
Cuando iba a protestar una gran sensacion de miedo llego a mi. Mire como ella la luz y senti gruñidos, pasos toscos y el rastreaje de cadenas o cosas pesadas de metal; entre ellas podian escucharse voces chillosas, gruñonas y toscas de hombres, y algunas mujeres. No podia entenderles casi nada, parecian hablar en un dialecto que me era desconocido... pero lo que si se notaba era que no estaban de humor. Gritaban y peleaban entre ellos.
"¡Ese maldito Sheriff!" gritaba uno mientras parecia gruñir como una bestia.
"No te preocupes, nos haremos cargo de el..." contesto una mujer luego de varios murmuros. Su voz reptaba como una serpiente."En tanto, hay que matar la mayor cantidad de vastagos posibles" informo el mas claro de todos. Parecia el lider "¿Han logrado alguna caza?"
"Diez han caido... tres Ancillae y el resto Neonatos" contesto otro con una voz que parecia el pirrido de una tetera caliente. El lider quedo pensativo.
"No, hay que seguir exterminandolos... la cuarta parte... si, la cuarta parte de la poblacion" clamo al final, con algo de siniestro en su voz. Todos dijeron una especie de SI a sus maneras respectivas, mientras continuaban caminando y pasaban justo sobre nosotros, y los pasos nos tapaban su luz.
Ante tal noticia me horrorice.
"Los del Sabbat" susurre yo en voz alta, sin poder evitarlo. Tape mi boca en ese silencio y la mujer me miro, algo asustada y enojada... y alli los pasos se detuvieron. Nos habian escuchado.
La mujer se aferro a mi. Y yo a ella. No me importaban mis sospechas con su persona... solo rogaba que no nos encontraran por mi imprudencia, estabamos bajo sus pies y era un riesgo total. Y yo estaba al borde las lagrimas pidiendole ayuda a Darián, a mi padre mortal.
Para mi terror, el que gruñia se detuvo en el hollo... y comenzo a oler hacia adentro.
"¿Qué ocurre?" pregunto uno de atrás, acercandose.
"Me parecio escuchar algo... y huelo sangre inmortal" acuso, mirando a su compañero al parecer. Este preparo sus armas de hierro al escuchar los ruidos.
"Bajemos..." propuso, y el vastago se agacho, dispuesto a romper el hollo.
"Espera" le freno el lider "Es probable que te confundas de olor... estamos en barrios de vastagos, hay cientos en sus casas... este lugar esta lleno de ese asqueroso aroma a Camarilla"
"Es verdad... ademas, ninguno de esos niños pijos se meteria en un hollo aun y que signifique salvar su vida. Les daria demasiado asco" apoyo la mujer de voz de vibora. Todos se miraron entre si y el silencio reino.
Aun no influia para mi, pero tuvo razon... razon la cual nos salvo.
"Sigamos la marcha. El Sheriff esta dando vueltas y tenemos muchos trabajo que hacer, el cielo aclara" exclamo, encaminandose. Dicho esto, sus pasos marcaron que se habian alejado de nosotras.
Enseguida pense en Darián, pues se habian ido a la direccion de mi casa. Y a la de mis amigos. La angustia crecio en mi y cuando sentia que estaban lejos, me puse de pie y corri hacia el hollo, angustiada pensando en mis amados.
Hasta ese entonces, la mujer me dejo ir y me miraba con tristeza.
"Mi Sire, mis amigos... ¡estan en peligro!" le exclame, con lagrimas en los ojos. Ella nego despacio.
"Seran advertidos, no te preocupes... mis hermanas se haran cargo de ello ahora" me dijo acercandose y marcandome con su indice su sien "Telepatia..."
Me quede incredula, mirandola. Y cayendo en algo que debio interesarme sino fuera por aquella situacion... el miedo repentino que aun palpitaba porque estaban aquellos vastagos dando vueltas, buscando a quien matar.
"¿Quién eres tu... que eres?" le dije, acercandome sin entender "No eres del Sabbat... pero ningun clan es como..."
"No soy del clan dominante, ni del rebelde..." explico serenamente calmando el ambiente con su voz dulce y confortante.
A pesar de mi incomodidad por la situacion y mi desconfianza, miedo por mis seres queridos afuera y por mi misma frente a esa mujer y fuera del refugio... sentia confort. Su voz me confortaba.
"¿Entonces que eres?"
"Una Sirena..." excamo sonriente, mostrandome sus colmillos, pequeños y delicados... toda ella era tan hermosa como la mas bella de las Toreador.
"Una Sirena no tiene colmillos ni telepatia... ni conoce al Sabbat" le saque en cara, y ella rio armonicamente.
"Somos las vastagas sirena... las Hijas de Cacofonia¿no nos conoces?"
Entonces me detuve. Alguna vez habia leido de ellas en los libros que Darián tenia en su biblioteca los que tuve que leer antes de salir de mi habitacion por primera vez.
"¿Experimento Tremere?" cuestione, relacionando recuerdos. Ella bajo la cabeza "Las Lineas de Sangre creadas por los Tremere... ¡si, los recuerdo! Ustedes son una de esas Lineas" me sorprendi al seguir recordando "Pero, ustedes son una leyenda... casi no hay de ustedes"
"No somos un clan, no somos sociables como ustedes... nos escondemos de la humanidad que nos teme, por nuestra apariencia bella pero que no puede ser evadida, por el peligro a ser descubiertas y ejecutadas por los enemigos... por ser tan pocas en el mundo..."
"... tu voz, ahora se por que tienes esa voz. Esa voz que me abruma. Ustedes se distinguen por la voz" le dije señalando. Ella levanto la cabeza y sonrio con orgullo "Esa voz tan dulce, tan encantadora, y mortal"
"Eres joven, pero ya posees conocimientos" me adulo levemente acercandose con mas confianza. Aun no podia creerlo de igual manera... parecia como si un dios apareciera en frente de un humano encarnado. Para nosotros esa Linea era una leyenda fantastica.
"¿Pero, por que me ayudaste¿Qué haces aquí?" pregunte mientras ella tomaba mis manos y la hacia mirarla... despues de todo no podia confiar en ella, no sabia si sus intenciones era buenas.
"Amamos a los Toreador... ellos son los unicos que nos entienden" informo, cosa que no sabia "Ellos tiene la belleza que nosotras podemos darles, la belleza que solo creen de ellos. Por la que nos rechazan" me dijo mirandome con nulidad. Ningun vastago tenia la pasion de nosotros, eso es algo que pude comprobar con claridad "Pero nosotros sabemos que nos aceptan, que aun nos aceptan... y que podemos estar con ellos" hablaba sublimemente. Yo no sabia que decir ante eso, no sabia nada.
"Entonces... son mas de lo que dicen las leyendas" pense de repente, pensando que si sus hermanas sabian de lo que ella habia vivido y se los habia dicho con la mente y estarian resguardadonos de aquella patota de vastagos, eran una cantidad considerable.
"Siete en America, veinte en Europa" me decia cantarinamente como si fuera un juego, sonriente de ver mis ojos, de tomar mis manos "cinco en Africa..." continuaba.
"Ya ya, ya entendi" la calle algo desconcertada por su actitud en semejante situacion "Aun asi no son tantas..."
"Pero siempre unidas, siempre hermanas" me continuaba diciendo entusiasmada ante mi confianza, al ver que la dejaba acercarse. Yo en ese momento pense en mis seres amados "Puedo sentir tu miedo" me dijo y la mire "No te preocupes, ellos estaran bien. Tu Sire es fuerte y sabe cuidarse... el estara bien. Tus amigos estan a salvo, sus Sires los protegeran" continuo, acercandome al hollo con ella "Mis hermanas ya estan con el Principe, con las legiones... sacaran a esos malvados vastagos"
"¿Y que sera de esos que murieron?" pregunte, angustiada pensando quienes podrian estar en la lista. Ella bajo la cabeza.
"Seran vengados" me contesto levemente "Ahora los del Sabbat estan rodeados, saben sus movimientos... ahora ellas ven lo que yo vi, ellas sienten lo que senti... y ahora los principales de la ciudad los acabaran. Seran vengadas sus muertes" me alentaba, pero aun estaba preocupada si en alguno de aquellos habria alguien quien yo amaba.
"Es inevitable. Esto no es un lecho de rosas" me dije a mi misma en voz alta, pero ella miro sin decir nada, luego la mire a ella "Llevame a casa, Darián esta preocupado por mi, puedo sentirlo..."
"Es verdad, ustedes no tiene telepatia" me dijo recordando "Entonces Tarja te llevara hasta alli... llevara a la hermosa vastaga de la que se enamoro al verla, de la que temio ver morir al ver su muerte a su sombra"
Si hubiera podido sonrojarme...
"Mi nombre es Galatea, no me digas vastaga" le dije amablemente, aun seria. Sonrio mas al ver que le habia dado mi nombre, en simbolo de amistad y confianza... o al menos ella se lo tomo asi.
Tomo mi cintura de nuevo y dio un salto hacia fuera y luego salto de la misma manera hasta mi hogar, dejandome en el lugar donde nos habiamos visto. Cuando me separe de ella, me dio mi bolso y acomodo mi vestido con tranquilidad... al parecer ella sentia que no habia peligro; contraria a mi que miraba para todos lados desesperada.
"No hay peligro" me dijo, mientras acomodaba mi cabello como si fuera su muñeca, mirandome y acomodandome de nuevo "Que hermosa, que hermosa..." murmura cantarinamente. Su melosidad me molestaba, sobre todo al ver que se habia encariñado conmigo demasiado... pero era agradable escucharla, ver sus radiantes ojos color sangre brillar y su boca estirase como una niña feliz. Me gustaba verla. Me gustaba.
No compartimos mas palabras despues de eso, y desaparecio rapidamente entre las sombras al igual que yo al entar a la casa. Solo sabia su nombre... que estaba enamorada de mi... y yo...
Darián me recibio con angustia y me aferro contra si como nunca en su vida. Habia ido hasta la ciudad a buscarme, arriesgandose cuando aquellos vastagos estaban alli. Pero al no encontrarme y a pedido del Principe, regreso a casa pues le habia dicho que la Caza habia iniciado contra aquellos que habian matado a los vastagos de la ciudad. Volvio terriblemente angustiado y algunas lagrimas habian quedado en su rostro rato atrás... mientras se enteraba de los que habian caido y de donde estaban los Sabbat.
¿La fuente de informacion para saber eso de repente y alertar a la ciudad? No la sabian, no la habian revelado. Pero yo si estaba segura de quien habia sido.
Le conte la aventura que habia vivido con aquella vastaga sirena; le habia dicho que los Sabbat estuvieron sobre nosotras y que casi nos descubren, y que habiamos escuchado sus planes y a cuantos habian asesinado; y que ella misma, la que estaba conmigo, le aviso a las hermanas por telepatia los planes que habiamos oido, y alerto al Principe y al Sheriff.
El se sombro terriblemente y al principio no me creyo... pero luego vio que era verdad: mi vestido estaba sucio con tierra en el borde de los pies... y yo jamas habria ido a un refugio asi por mi misma.
A todo esto no me habia soltado y me mantenia contra si, sobre sus piernas, el sentado en el sillon de la sala. Olia mi cabello, mi piel y me llenaba de besos, como si hubiera despertado de un largo sueño de Sopor, agradeciendo a mi suerte esa noche... y dandose cuenta que en mi habia un olor que no era el mio, sino el de aquella mujer. Uno que callo, pero estoy segura que se dio cuenta.
Hasta pocos minutos del amanecer, la sociedad cainita estuvo en vilo.
A la noche siguiente, el Principe habia dado las consecuencias de la queda de la noche anterior: se confirmo la oficial aniquilacion de aquel grupo por desmemebramiento; se dio el total alivio y seguridad a los vastagos y la victoria del Sheriff sobre la captura. En una reunion secreta con los mas poderosos Darián se pudo enterar quienes habian caido.
Entre los jovenes, Marcus, mi compañero Ventrue. No habia podido llegar a su refugio; y su Sire, que vivia lejos de el no habia podido ir a su proteccion.
Ciertamente cuando me entere mi la tristeza se expandio por casi cuatro meses posteriores al suceso. La Academia, en especial nuestro curso estaba en duelo, y siempre intentabamos no hablar de el... pero lo extrañabamos tanto que a veces nos ibamos de las clases al no poder soportar el dolor; y no exagero. Fue algo generalizado, que hasta toco al Armand, que como Ventrue tambien sufria terriblemente la perdida en silencio. Como ese clan suele hacerlo.
Y hasta el dia de hoy, me da mucho dolor recordarlo.
Pero tambien en esa lista de caidos habia una Hija de Cacofonia que no pudo ser ocultada por su evidente muerte... sus miembros esparcidos y su cabeza colgando de su cabellera en medio de un fierro en el que estaba su cuerpo atravesado. Me dio nauseas cuando me lo conto... pero un terrible mal presentimiento en pensar en Tarja, que ella hubiera sido la desgraciada; entre tanta conmocion por Marcus me habia olvidado de su ayuda. De la sirena a la que le debia la vida.
Entonces pase esos cuatro meses con sufrimiento, meses en los que habia sufrido las primeras perdidas queridas siendo vastaga. Por Marcus y Tarja. Perdidas que noches enteras llore.
Pero tuvieron que pasar muchos meses hasta volver a verla y ver que ella no habia muerto.
Esa vez estaba sentada en el marco de la mas grande ventana de la casa, que daba hacia la calle pero que estaba alta como para sentir vertigo al mirar hacia abajo. Recien habia regresado de cazar y mis mejillas estaban rojas, mi piel caliente y mi corazon latia lentamente; me contemplaba perdida en aquella hermosa sensacion que opacaba mi dolor por un tiempo, mientras tambien esperaba a que Darián volviera de su caceria... y para abrirle la puerta, miraba hacia la calle esperando su sombra.
Una sombra aparecio de repente llamando mi atencion. Pero no era la de el.
"¡Amada Galatea!" exclamo con una gran sonrisa, mientras me miraba atenta a los ojos fijamente. La reconoci enseguida y la emocion de mis lagrimas se acerco a mi pecho, golpeando con fuerza.
"¡Tarja!" exclame, mientras ella asentia. Alejando toda inseguridad, baje rapidamente las escaleras de la casa y abri la puerta, haciendole señas para que pasara.
Al ingresar, ella contemplaba todo como si fuera un descubrmiento ajeno a su planeta. Sus ojos brillaban enmaravillados. Pero en cuanto estuvimos cerca nos abrazamos a la par quedandonos asi un largo tiempo. Entonces la mire con sumo gozo y la lleve arriba, a la sala donde estaba, la sala que tenia el piano y en la cual mi Sire y yo trabajabamos, estando alli todas los papeles, partituras y material de pintura que implicaba un trabajo como el nuestro. Y al subir, ella no dejaba de decirme cuan hermosa era cada cosa de la casa.
La hice sentar en un sillon y yo me arrime al de ella, preguntandole entusiasmada que habia sido de ella todo ese tiempo. Desde aquella noche que me habia enterado de la muerte de una de las suyas, pense que habia sido ella y me habia angustiado por meses de la posibilidad. Ella entonces bajo la cabeza triste, recordando.
"Fue Nailasha" me dijo mirandome de nuevo "Fue la primera que le informo al Principe sobre esos malvados vastagos. Hubo una batalla terrible pues nos descubrieron; dos de ellos murieron a nuestras voces, pero ellos en cambio secuestraron a mi hermana. Las tropas de vastagos del Principe habian llegado y nos ayudaron a combatirlos al encontrarlos. Ellos cayeron. Pero no encontramos a mi hermana. Luego el Arconte de la ciudad encontro sus restos clavados en el callejon... y..." se mordio los labios.
"Esta bien, no digas mas" le dije, apenandome realmente al verla asi "No tienes por que recordarlo... pero fue vengada, ellos murieron"
"Si... ¿y tu perdiste a alguien¿Tu Sire?" me cuestiono, y yo sonrei triste.
"Mi Sire fue a buscarme a la ciudad en su desesperacion" relate, y ella se asombro "y el Principe le ordeno regresar. Alli me espero hasta que me trajiste a casa... y la noche siguiente dijeron quienes habian muerto. Entre ellos estaba uno de mis amigos. Marcus" dije, y lagrimas sentia sobre mi.
Ella me vio asi y me abrazo contra su pecho. Su piel olia suavemente a lavanda... el olor que habia sentido Darián sobre mi. Y yo la noche en que ella me escondio.
"Ellos estan en paz... les vengamos, ahora pueden estar en paz..." me susurro.
Yo me pregunto que es realmente estar en paz... ni mas alla de la muerte se puede estar en paz.
Asenti ante eso queriendo sacarmelo de la cabeza. Aun me dolia su muerte "Darián se fue de caceria, por eso no esta, no te preocupes" le continue diciendo, y ella asintio "Pero tu¿fuiste de caza?... pareces mas palida desde la ultima vez"
"No te preocupes, tome algo antes de venir" me dijo sonriente "Esta noche quise dedicarla a ti y venir a verte. Quise esperar hasta que fuera seguro y todo volviera a la normalidad.
Te extrañe mucho ante nuestra separacion desde ese entonces" me confeso, y yo rei con gracia. Realmente parecia un enamorado.
"Yo he estado muy preocupada por ti" le confese, poniendome de pie al ver el desorden del lugar intentando acomodar algo, ciertamente mas aliviada ante su prescencia. Ella callo en un silencio largo en el que no me quito la mirada de encima... solo hasta que se dio cuenta que estaba acomodando.
"¡Musica!" exclamo, señalando lo que tenia en mis manos. Yo sonrei.
"Mi Sire es pianista, y yo tambien... trabajamos para gente" le informe algo orgullosa. Su sonrisa palida se hizo mas radiante.
"¡Toca para mi!" me pidio como una niña. Yo la mire por unos segundos y sonrei con burla.
"¿Pero que te gusta?" le dije, buscando a ver si algun trabajo mio le interesaba (los de mi Sire eran muy dificiles para mi).
"Todo lo que haya salido de tus manos y mente. Eso me gusta" me contesto. Yo rei "Si tocas para mi, te dare una gran ayuda para tu trabajo" me dijo y yo me detuve.
"¿Qué clase de ayuda?"
"Toca para mi y te la dire" me respondio enigmatica. Yo suspire y saque una partitura sobre una de las tantas obras que le habia hecho a Yorkshire.
Me acerque al piano de cola y me sente, poniendolas alli totalmente en seriedad. Tarja permanecio en su asiento viendome con total ansiedad, como una espectadora que hubiera esperado horas para esucharme. Pero bueno, era lo menos que podia hacer, complacerla. Despues de todo, no solo habia salvado a la ciudad y a los vastagos de alli, sino que habia salvado mi vida.
Como era mi costumbre, cerre mis ojos tomando concentracion. El mundo desaprecio para mi, solo estaba mi partitura, y mis manos sobre las teclas. Mi seriedad era impenetrable y mi concentracion absoluta. Alli comence a tocar una melodia en base a una de las obras mas famosas de Bach, solamente que le habia dado unos toques algo interesantes y nuevos para la epoca; al Baron le habia fascinado tanto que me pidio los originales, y yo tuve que hacer copias para tenerlos conmigo por si las dudas la Academia me hacia competir de nuevo. Y ahora estaba alli, tocandolos.
La musica salia suave y refinada, perfecta en armonia. Llegaba a mis oidos con delicia y a los de Tarja, que pude ver que tenia los ojos cerrados con una sonrisa leve, como si stuviera flotando en los sonios que percibiamos a la par. Yo la mire y sonrei, continuando en silencio mientras el piano hacia resonar con pasion toda la habitacion y la casa, callando el silencio de la noche... y creo que hasta acercando a cierto publico externo el cual no quise ver ni aceptar; ahora estaba tocando para mi, para mi y para ella.
No recuerdo el tiempo que tenia la pieza, porque pierdo la nocion cuando me pongo a tocar... pero en ese tiempo y sin percibirlo Tarja se habia sentado a mi lado, sin tocarme, para escuchar con mayor presicion... y yo solo pude darme cuanta cuando termine con un fuerte resonar en un Do sostenido y abri los ojos, saltando un poco de la sorpresa, haciendola reir.
"Eres muy buena... como tu Sire" me agrego al finalizar, mirandome a esa distancia. Estabamos a milimetros de la otra "Y esa hermosa musica se veria mas hermosa con una voz melodiosa digna de compararse a esas notas musicales"
Tarde en recibir su propuesta, hasta que reaccione "¿Quieres darle voz a mis melodias¿Quieres cantar con ellas?"
"No, quiero que tu cantes"
"¡¿Yo!" me señale y comence a reir con ganas "¡No se cantar¡No podria arruinar mi musica con mi voz!"
"No vas arruinarla, vas a enriquecerla, a hacerla mas sensual, mas rica... y mas trayente. Conseguiras mas fama, mas dinero... y mas belleza, mas talento"
"¿Pero como hacer eso?" le pregunte "¿Quieres enseñarme a cantar acaso?"
"Algo asi" sonrio, picara "Tocala de nuevo, por favor... ahora veras"
Desconcertada ante sus extrañas palabras, procure tocarla de nuevo con todos mis esfuerzos... pero un par de veces quede sin continuidad, porque su melodiosa voz bailaba al compas de mis teclas y mis notas. Seguia la musica, la armonizaba e improvisaba de una manera tan dulce, aguda y perfecta, que no tengo palabras para descibirla en este momento. La voz era angelical... mas alla... era sublime, sagrada.
Intentando no arruinar el momento seguia mi melodia, pero no podia evitar desconcentrarme; ella parecia improvisar con sus entonaciones mientras se sumia en un sueño como yo al tocar mis piezas... y lo hacia tan bien que al terminar yo misma quede estupefacta y la apludi con rabia. Ella sonrio inclinandose, agradeciendo.
"¡Oh Tarja, tienes razon, parece una musica sagrada contigo!" le exclame "Pero tu solo puedes cantar asi, que eres sirena. Yo no podria hacerlo con tal perfeccion"
"Tal vez no el mismo timbre, pero si la misma entonacion y armonia. Son suficientes para lograr una linda voz" me informo, y yo asenti entusiasmada.
"Quedate conmigo, canta para mi, bella sirena" le rogue, perdida aun con su voz como un
eco en mi mente. Ella nego.
"No puedo permanecer todo el tiempo aquí. Debemos viajar, movilizarnos, es nuestra costumbre y no podemos dejarla. No pudo estar contigo, hermosa mia" me dijo con algo de tristeza
"Entonces jamas volvere a escuchar tu perfeccion si asi es la situacion. Yo jamas llegaria a tus tobillos"
"Puedes hacerlo... si que puedes" me susurro, acercandose a mi, sentandose a mi lado una vez mas "Puedo otorgartelo... puedo darte el don si lo deseas. Para que lo lleves contigo, para que sientas que yo estoy en ti cuando armonices tu voz con tus dedos"
En ese momento pense en lo mas obvio "No podemos vincularnos y..."
"La sangre es solo alimento para las Hijas de Cacofonia" me anuncio callandome "No hay vinculos, no hay sangre. Hay arte y armonia"
"¿Pero entonces como piensas darme ese don si no puedes ser tu la que lo ejecute en mis notas, y si no puedes enseñarme por que no puedes estar aquí?"
"Hay una manera..." me susurro.
Antes de que pudiera reaccionar, tomo mis hombros y me acerco a ella, sellando mis labios con los suyos.
Una extraña sensacion corrio por mi boca, bajo a mi pecho, la espalda... una corriente... ¿nervios¿rechazo? No sabria decirlo en realidad. Fue extraño. Pero sin duda es la sensacion corporea de que algun hechizo esta trabajando en ti, esta ingresando o esta compenetrandose con cada parte de tu cuerpo y de tu alma. De que ella estaba utilizando la magia de su Linea para transmitirme sus conocimientos, para darme sus dones en la voz... ¿acaso ellas se vinculaban asi?.
Temi por que fuera a ser peligroso hacer eso, pero estaba sumida en aquel atrapante hechizo y comenzaba a sentir un cosquilleo en la garganta, haciendome sentir viva. Era como un carraspeo cuando estamos por toser, manejaban mis cuerdas vocales, parecia que estaba estirandolas, transformandolas ¿acaso ese era el hechizo?.
Cuando su lengua llego a la mia y el beso se profundizo, el escalofrio fue peor y ya se habia
convertido en una mala sensacion, disgustante. Pero no podia separarme de ella, estaba pegada. Ella me tenia en sus brazos y yo le sostenia el rostro, en una devolucion mutua de caricias.
¡¿Qué estaba haciendo!
Me separo lentamente, dejando ambas bocas humedas y entreabiertas, al igual que los ojos. Nos miramos mutuamente en silencio y ella acaricio mi rostro, besandome suavemente una vez mas, bajando al cuello y a mis pechos, besando mi escote. En el proceso oliendo mi aroma, deleitandose con el. Pero fue unos segundos breves ya que estas acciones fueron hechas con rapidez, y salio de mi lado volviendo al sillon, y sentandose complacida de lo que habia conseguido de mi.
"Toca y canta como lo he hecho, veras que ahora posees una nueva voz" me susurro con paciencia mientras intentaba recuperarme de aquella accion.
Una vez caida a tierra asenti y volvi a tocar. Y mientras lo hacia, recorde sus entonaciones. Al abrir la boca y exalar las primeras palabras, la primeras notas con mi voz... ¡estaba cantando como ella!.
Me detuve asustada y me tape la boca, mirandola asombrada. Ella rio ante ese gesto.
"No tengas miedo. Se siente extraño al principio, pero es hasta que te acostumbres a ella. Eso si, debes ejercitarla o la perderas" me advirtio algo seria "Esa es la voz que te hara mas reconocida, amada mia. Por que ahora no solo le daras tiempo y forma a tu musica... sino que con tu voz, le daras espiritu"
El regalo que me habia otorgado era inconmensurablemente valioso, tanto como puede serlo el oro en material.
"Tomalo como un regalo de una gran admiradora" me anuncio, poniendose de pie y yo imitandola asombrada ahora de mi misma "te sera de mucha utilidad, y es algo que mereces por tu talento, joven Galatea"
"... yo... gracias..."susurre, mirandola, con una sonrisa. Sentia mi esa sensacion. De ser cantante "Yo... no se como agradecertelo..."
"Lo has hecho al aceptarme, y al dejarte ser mia por unos instantes. Es lo unico que deseaba" me dijo suavemente. Entonces supe que aquel don habia sido otorgado de una manera a proposito "Has marcado un gran amor por mi, y yo por ti. No podre verte seguido... pero si necesitas de mi, llamame, y aquí vendre. Podre verte y sentirte... y estare atenta a tu voz cada vez que la uses"
Aquello significo una despedida. Ante tal don, le permiti a su pedido amable que me besara una vez mas para recordar mi sabor y mi olor, mientras que me exploraba con mas cuidado en esa ocasión con sus manos, llegando a quitarme los primeros cordones del corset de mi vestido para acariciarme. Pero fue tan fugaz como la primera ocasión.
Enseguida se alejo de mi dejandome su sabor en mis labios... estando a punto de rogarle que llegara mas lejos, mas no lo hice. Y todavia no se porque la rechace, o por que la hubiera aceptado. Quizas se la magia de las sirenas.
Salto sobre la ventana abierta, y sonrio sin decir palabra, desapareciendo en la noche.
Darián regreso mas tarde; yo simule que nada habia sucedido y que se ese encuentro jamas habia ocurrido. Se enteraria tiempo despues cuando en la fista que siguio a la muerte de los vastagos (una que fue hecha mas por respeto al duelo que para un reunion) di uno de mis conciertos... y en la ultima cancion, todos quedaron estupefactos al escuchar la voz que la bella Tarja me habia otorgado aquella noche.¡Imaginen sus caras! Todos mirando a Darián, y el a mi, sin comprender. Yo solo me concentre y cante hasta que termine de hacerlo.
Tambien me habia dado esa capacidad el componer liricas para las canciones... de que la "musa" cayera a mi y me diera esa inspiracion.
El espectaculo fue tan maravilloso que todos aplaudieron rabiosos, inclusive mi Sire que tenia sus ojos fuera de si, y una gran sonrisa.
Yo solo mire al feliz publico y me incline respetuosa con total tranquilidad; y como consecuencia, luego recibi muchisimos pedidos de trabajos, muchisimos mas que antes, pagandome el triple que en ocasiones anteriores, todos ansios de tener mis notas, letras y voz.
Con esos resultados, esperaba ansiosa que viniera a casa a contarle de mis novedades, de mis logros gracias a ella; y en ocasiones, llamandola con el pensamiento para que su olor a lavanda estuviera sobre el mio.
Pero desde ese entonces, no he vuelto a verla.
Y es el dia de hoy en el que si doy algun concierto (el que ya no es necesariamente con piano, sino con bandas, que es lo que se usa ahora; yo compongo las partituras para todos y la lirica de la cancion) incluyo mi voz en el... y puedo sentirla...
... se que ella esta alli, escuchandome.
