Habían pasado ya tres días desde que aquella promesa que juro cumplir se había roto y lo mas extraño para Sam era el hecho de no sentirse culpable en ningún sentido, al contrario se sentía la mas plena y feliz mujer del universo.

Mientras pensaba en lo acontecido empezó a sentir un agudo dolor en la parte baja del estomago, no supo cuando es que había llegado al baño y había empezado a vomitar, solo sabia que era una sensación sumamente desagradable.

Después de lo ocurrido en la mañana no se había sentido nada bien, las nauseas que su cuerpo le provocaba eran cada ves mas constantes y además estaba ese insufrible mareo que no la dejaba tranquila.

-Hola Sam –saludo Danny con una cara de extrema felicidad.

-Oh! Hola Danny –respondió sin poder mirarle a los ojos.

-Ok, algo raro pasa aquí así que díganme que se traen ustedes dos –reclamo Tucker incomodo por las miradas de sus dos mejores amigos.

-Nada Tuck, nada –respondieron ambos al unisonó.

-Y es mejor dirigirnos al salón, sino Lancer nos regañara –continuo diciendo Danny.

-Si, bien en marcha –respondió Tucker

-Chicos –dijo Sam interrumpiendo su recorrido –No me siento nada bien, a decir verdad… -no pudo concluir su ultima oración puesto que había caído desmayada en los brazos de Danny.

-¿Qué, donde estoy? –pregunto desconcertada.

-Estas en el hospital te desmayaste y te trajeron aquí - explico un doctor.

-Pues ya me siento mejor, ¿me puedo ir? –dijo Sam al momento en que se paraba.

-Espera, acaso ¿no quieres saber que causo el desmayo? –pregunto hacia Sam.

-Seguro fue una baja de azúcar, es que estoy en exámenes y me e estresado mucho y…-no pudo terminar lo que decía ya que fue interrumpida por el doctor con una noticia que sinceramente no esperaba.

-Pequeña no fue motivo de estrés tu desmayo, ¡estas embarazada! –soltó sin mas el doctor.

-¡¿Qué?! –Pregunto, pues simplemente no daba crédito a lo que escuchaba –Mis padres ¿lo saben? –pregunto de nuevo Sam.

-Si, lo saben y no te preocupes lo tomaron de la mejor manera pues…-el doctor que la acompañaba no pudo seguir ya que noto el semblante de incredulidad de la joven.

-Quiero un aborto-dijo Sam al doctor en un susurro pero muy decidida.

-Señorita creo que debería consultarlo con sus padres antes de tomar una decisión como esa-comento comprensivamente el doctor.

-No, ellos no lo sabrán porque mis decisiones son mis decisiones-contesto Sam con un tono defensivo.

-Bien si esa es su decisión, le podría hacer una cita mañana para que le practicaran el aborto-dijo con amabilidad.

-Si, mañana será-hablo Sam con decisión, pero por dentro se estaba destruyendo a si misma con esa decisión.

Saliendo del hospital se dirigió a la casa de Tucker ignorando lo que sus padres le decían.

-toc, toc-se escucho en la puerta de la casa.

-¡Sam!-exclamo feliz el muchacho moreno-Que bueno que estas bien, ¡sabes nos preocupamos mucho!-reclamo Tucker.

-Estoy embarazada-dijo Sam en un tono tan bajo que apenas lo pedo entender Tucker.

-Pasa-la invito Tucker.

Estuvieron hablando por horas de cómo había sucedido, Sam le contaba todo exceptuando quien era el padre de su hijo.

-Y ¿Qué harás?-pregunto Tucker.

-Abortare-dijo sin más Sam.

-Pero, ¿estas segura?-insistió Tucker.

-Si, pero antes debes prometerme que no le dirás nada a Danny –dijo Sam.

-Pero…bien ¡lo prometo!-dijo Tucker cruzando sus dedos por detrás.

Acto seguido Sam salió de aquella casa dirigiéndose a la suya.

Toda la noche se la paso pensando y a pesar de saber que su decisión no la haría feliz, era una promesa que debía cumplir. Así entre culpa y lágrimas se quedo dormida.

A la mañana siguiente se despertó con nauseas y un terrible dolor de cabeza; dio vuelta en la cama para mirar mejor el reloj.

Se levanto rumbo al closet de su recamara y decidió tan solo ponerse un pantalón de mezclilla negro con una blusa morada manga larga y no su típica vestimenta ya que esa mañana había amanecido muy helada; se metió en la tina dejando que el agua viajara por cada poro de su piel y esperando que la culpa que sentía por lo que estaba a pasos de hacer se fuera; trato demasiado tiempo en el baño, no tenia prisa alguna, se había levantado muy temprano, muy raro en ella pues siempre la habían despertado sus padres. Muy a su pesar salió de la tina tratando de hacer el menor ruido posible pues no quería que nadie despertara; se vistió y salió de su casa rumbo a la dirección que el día anterior le había otorgado el doctor, no estaba apurada por llegar así que decidió caminar y mientras lo hacia recordaba el día de ayer después de llegar de la casa de Tucker.

Flash Back

-Mi niña, debes descansar-dijo su madre con tranquilidad.

-Si Sammy, ve a tu habitación-exclamo su padre con una sonrisa demostrando comprensión.

No supo que decir pues la comprensión que mostraban sus padres era increíble, por un momento pensó en tal vez olvidar la idea del aborto de lado, pero luego la atención de su mente se centro en Danny, no podía hacer esto era su gran amor no podía echarle a perder la vida así. Después de esta reflexión decidió seguir con el plan y después hacer como que nada sucedió.

Tiro la mochila de lado, y se dejo caer en la cama cuando estaba a punto de quedarse dormida sonó el celular, Sam lo tomo entre sus manos, no se sorprendió al ver que el identificador de llamadas ponía a Danny en este, pues de seguro estaría preocupado por que se había desmayado y no había vuelto a la escuela.

Pensó en contestar pero luego se retracto al recordar que tendría que darle una explicación que no quería darle.

Dejo que sonara interminables ocasiones hasta que al parecer Danny se canso de llamar.

Se quedo allí en la cama pensando, en que si estar con Danny había sido un error…

Fin del Flash Back

-Danny-murmuro Sam.

Mientras que Sam caminaba, Danny estaba en la puerta de la casa de Tucker esperando que su amigo supiera algo de Sam-

-ding,dong-toco el timbre.

-Voy-se escucho una voz adormilada-¡Danny!-exclamo el moreno al ver a su mejor amigo parado tan temprano en la entrada de su casa.

-Hola Tucker, se que es raro que este aquí pero tenia que saber si has visto a Sam-dijo Danny como desesperado.

-Es mejor que pases- contesto Tucker.

Después de que ambos se sentaron a charlar y que Tucker le explicara lo de Sam, Danny quedo en shock pero después reacciono con un grito que espanto a Tucker.

-¡¿Qué!?, pero ¡¿Qué!?- trato de formular una oración mas no podía con la sorpresa, por un lado se sentía inmensamente feliz por que si Sam estaba embarazada el padre era el, pero también estaba confundido de porque am no le había dicho nada. Tucker seguía hablando mas, Danny ya no le prestaba atención hasta que escucho algo que le hizo reaccionar "Sam va a abortar, Danny" fue lo que dijo Tucker.

-¿Qué?-exclamo Danny –Ella no puede hacer eso, no sin mi consentimiento.

-Claro que puede Danny, además ¿Por qué necesitaría tú consentimiento?- pregunto Tucker para después quedarse pensando unos segundos – A menos, ¡que tú seas el padre!-dijo con un tono de completa incredulidad.

Un silencio se formo en la habitación, Danny solo le envió una mirada a Tucker dándole a entender que estaba en lo correcto.

-Pero ¿Cómo sucedió?-pregunto Tucker aun incrédulo.

-No hay tiempo Tucker, tengo que detenerla antes de que haga una locura-dijo Danny con desespero.

-Esta bien-exclamo Tucker con resignación, viendo el reloj-Lo siento Danny pero a estas horas ya debe estar en el lugar en el que le practicaran el aborto y a mi no me a dicho donde era.

-Gracias Tucker-dijo Danny saliendo a toda velocidad de la casa de su amigo.

Mientras tanto en la clínica se encontraba Sam ya en la sala de espera, cuando una enfermera se acerco-señorita es su turno.

Sam obedeció sin decir ninguna palabra tan solo se limito a seguirla.

Durante el trayecto pudo observara mujeres llorando desconsoladas, arrepintiéndose de lo que hicieron, trato de no prestarles atención; vio que llegaban a un cuarto, al entrar este era totalmente blanco y solo se veía una pequeña pantalla.

-Bien señorita Manson, antes de practicarle el aborto tengo que explicarle como se hará-dijo un doctor que se encontraba en la sala.

Sam no prestaba atención ni a las explicaciones del doctor ni a las imágenes que este le presentaba pues solo estaba hundida en sus pensamientos.

-¿Lista señorita?-dijo el doctor llamando la atención de Sam-¿Esta segura de hacer esto?-pregunto, Sam no contesto tan solo se dirigió a la sala contigua…