Buenas noches con la continuación de esta historia, ahora veremos lo que paso con nuestro amigo Hipo.

Admito que me costó mucho trabajo tener que describir algunas situaciones pero espero que le sea de su agrado.

Sin más por decir los con el siguiente capitulo. :) Disfruten.

…...

CAPITULO 4:

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Nunca te rindas

Dolor, todo lo que podía sentir era dolor, estaba todo oscuro, sabía que no podía abrir los ojos, me pesaban demasiado, hice mi mejor esfuerzo para poder abrirlos aunque fuera un poco, creo que lo estaba logrando, aunque sea veía aun todo borroso, no lograba distinguir nada.

Traté de mantener los ojos abiertos esperando que se acostumbraran a luz que muy apenas podía ver, en eso distinguí dos siluetas, no podía verlas claramente, también escuchaba ruidos, apenas perceptibles, no distinguía lo que decía, creo que me hablaban.

Sentí que me sacudieron un poco, en eso, mis oídos lograrlo percibir un "Vamos tú puedes", abrí más mis ojos, pensando que así podría quitar lo borroso y ver a quien me daba ánimos, sentí la necesidad de parpadear, lo hice rápidamente ya que temía no poder volverlos abrir.

Poco a poco fui distinguiendo la imagen frente a mí era una señora, muy hermosa por cierto, tenía una mirada de preocupación y sus ojos verdes se veían cristalinos parecía como si quisiera llorar, fijé la vista a la otra silueta que se encontraba de lado izquierdo y me di cuenta de que estaba ¿Chimuelo?, y nuevamente vi oscuridad.

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Desperté, me vi dentro de un lugar un poco iluminado, sentí algo pesado sobre mi frente así que llevé una mano para ver qué era lo que me pesaba, era un paño húmedo, al retirarlo contemplé mi mano unos momentos, se veía muy delgada a como anteriormente recordaba, sé que nunca he sido muy musculoso, pero al ver mi mano y pasar mi mirada por todo el brazo podía ver como se marcaba un poco los huesos.

Traté de reincorporarme pero se me dificultó, no tuve otra opción más que seguir recostado en lo que parecía ser una cama de piedra, tenía como amortiguador para no sentir el frio de la roca una colcha de lana así como otra para cobijarme.

—Veo que ya despertaste. — escuché decir, era la voz de una mujer.

No alcanzaba a verla dado que estaba acostado, pero se fue acercando, era la misma mujer que entre sueños me daba ánimos, sin decir más puso una mano sobre mi frente.

—Ya no tienes fiebre. —dijo mientras me dirigía una sonrisa.

— ¿Quién… quién es usted? — pregunté con dificultad, sentía la garganta seca.

—Bebe esto primero. — me dijo mientras me ayudaba a reincorpórame y me ofrecía agua en un tarro.

La bebí como si fueran las últimas gotas de agua sobre la faz de la tierra, estaba realmente sediento.

— ¿Te sientes mejor?

—Sí, gracias. — ya podía hablar un poco mejor. —Pero dígame, ¿quién es usted?

—Antes de responder, me podrías decir ¿cómo te llamas?

Aunque yo pregunté primero me vi obligado a presentarme ya que ella me había ayudado.

—Me llamo Hipo.

Al mencionarle mi nombre pude ver que se sorprendió un poco, y de nuevo preguntó:

— ¿Recuerdas lo que pasó?

Asentí con mi cabeza, por supuesto que recordaba lo que había pasado antes de que me desvaneciera.

Flashback.

Después de haber huido de Berk, Hipo y Chimuelo tomaron un camino sin rumbo.

Chimuelo gruñó un poco, claramente en señal de preocupación.

—Descuida Chimuelo, nadie podrá hacerte daño de ahora en adelante, ahora necesitamos ver en dónde podemos comenzar de nuevo. —animó Hipo acariciandolo suamevemente su cabeza.

Permanecieron volando por un rato más, hasta que Chimuelo se puso en alerta, pareciera como si estuviera acudiendo al llamado de algo o alguien.

— ¿Qué pasa amigo? — preguntó Hipo preocupado al ver cambio tan repentino de Chimuelo.

Pronto ambos se vieron cubiertos por una espesa niebla, Hipo pedía a Chimuelo que salieran de ahí pero Chimuelo se negó, al introducirse más, Hipo pudo distinguir que alrededor de ellos había muchos dragones de diferentes clases y todos llevaba alguna presa.

—Amigo, tienes que sacarnos de aquí. —pidió Hipo nuevamente al dragón, recibiendo otra vez una negativa.

Llegaron a una isla rocosa con un gran volcán, Chimuelo al igual que otros dragones entraron por un orificio que daba al centro, el furia nocturna se escondió con Hipo en una de las orillas donde se podía ver claramente la labor que los otros dragones hacían.

Hipo pudo observar que ninguno de los dragones consumía de la comida que llevaban, al contrario simplemente lo arrojaban al vació del volcán.

—Es bueno ver como toda la comida que se han robado de Berk acaba en un hoyo. —dijo con sarcasmo, mientras seguía observando, en eso pudo apreciar a un Gronckle que regurgitó un pescado pequeño, aprovechando después para rascarse la cabeza, en eso de la nada, una cabeza enorme de un dragón desconocido se alzó para devorar al pobre dragón.

Todos los dragones presentes se asustaron y rápidamente se ocultaron en alguna de las deformaciones que había en el volcán, y como no estando satisfecho el enorme dragón salió un poco más en busca de otra presa.

—Nos tenemos que ir ahora sí, amigo. —le dijo Hipo a Chimuelo, este entendió y voló al mismo tiempo que otros dragones intentaban escapar de ser comidos.

Hipo pudo ver con horror durante el escape como aquel dragón atrapó a un cremallerus , devorándolo y dejando sólo las 2 cabezas, parecía que el apetito de ese dragón era insaciable pues no conforme salió un poco más para devorar a su paso a otros dragones que no tuvieron oportunidad de salir.

—¡No! —gritó Hipo con horror al ver el acto de ese dragón mientras Chimuelo parecía furioso y se sentía incapaz de poder hacer algo.

—Amigo, tenemos que hacer algo. —dijo Hipo, mientras parecía que Chimuelo estaba de acuerdo con esa decisión.

—Dispárale una de tus plasmas, esa cosa tiene alas veamos si las utiliza. —le ordenó.

Chimuelo obedeció sin chistar y disparó.

Esto provoco la furia del dragón quien salió por completo del volcán destruyéndolo a su paso, vio al causante de la agresión y se dispuso también a atacar alzando también el vuelo, Hipo ordenó a Chimuelo volar lo más alto posible para después arremeter al dragón, el plan era disparar a las alas, ya que según en el entrenamiento un dragón sin alas era un dragón muerto.

Una vez captada la atención del dragón en lo alto, Chimuelo disparo más plasmas haciendolo enfurecer más, el dragón en un intento por destruir todo a su paso escupió fuego por todo el cielo, causando que el fuego alcanzara la prótesis de Chimuelo.

Hipo recordó el incidente con el terrible terror y el cómo concluyó que los dragones no son aprueba de fuego por dentro, aprovechando la ira del dragón y con un nuevo plan, lo retaron para que fuera detrás de ellos, tenían poco tiempo ya que las llamas estaban consumiendo cada vez más la prótesis, al ver que el enorme dragón quien ya lo seguía también en picada se disponía a lanzar de nuevo fuego, Hipo le ordenó a Chimuelo lanzarle de nuevo una bola de plasma, quien al hacerlo provocó que el otro dragón prácticamente se atragantara por dentro provocando una especie de explosión interna.

Con el mínimo control en el vuelo Chimuelo e Hipo intentaron esquivar los restos del dragón, quien se estrelló en tierra provocando una gran explosión, pero al consumirse la prótesis, Chimuelo empezó a perder el control, no dejó de agitar las alas pues tenía que sacar a su amigo de ahí, sin embargo, no pudo esquivar la cola del dragón quien los golpeó fuertemente haciendo que Hipo cayera, Chimuelo voló hacía él y lo cubrió con su alas, para protegerlo, al caer ambos perdieron el conocimiento.

El fuego pronto se extinguió, Chimuelo fue el primero en despertar, extendió sus alas para ver si su amigo se encontraba ahí, y así fue, se puso alegre de verlo y lo lamió, pero este no respondía, Chimuelo se preocupó y trató de reanimarlo tocándolo con la cabeza, pero el chico no despertaba.

Chimuelo lo observó por completo dándose cuenta que su pierna izquierda estaba lastimada pues salía mucha sangre. Empezó a gruñir en forma de lamento, en eso Hipo abrió un poco los ojos al escuchar el sollozo del dragón.

Chimuelo se alegró al verlo despierto, sin embargó la felicidad no duró mucho tiempo al ver a su jinete agitado y con dolor.

—Chimuelo, creo que no lo lograré, perdón amigo. —dijo Hipo en un suspiro, estaba delirando.

Chimuelo de nuevo gruñó lamentándose aún más fuerte, esperando que alguien pudiera ayudar a su amigo, trató de volar para buscar ayuda pero no podía, sabía que no podía, no sin Hipo, al ver que era incapaz de ayudarlo se acurrucó a lado de su jinete, pues que más daba, si no estaba con su amigo no le importaría también morir ahí.

En eso escuchó que algo se acercaba, era un batir de alas, tal vez se trataba de algún dragón y por el sonido podía deducirse que era un dragón grande, no tanto como el anterior, Chimuelo se puso en guardia de nuevo.

El causante era un stormcutter, era enorme y Chimuelo pensó lo peor así que se puso en frente del cuerpo de Hipo, quien seguía desvariando, en eso, ve que alguien baja de la espalda de aquel dragón, era una persona, aunque no se podía distinguir bien ya que traía ropas extrañas al igual que un mascara.

—Tranquilo, venimos a ayudarte. —mencionó aquella persona.

Chimuelo se sintió intrigado por aquella persona, pero no había nadie más que pudiera ayudar, se hizo a un lado para que pudiera ayudar a Hipo. La persona al ver al chico en el suelo se acercó rápidamente.

Hipo alzó la cabeza para ver quien se acercaba y vio a la extraña persona. — ¿Quién… quién eres? — preguntó aturdido y después se desmayó.

Fin Flashback

—Y eso fue lo último que recuerdo, ¿Acaso es usted la persona que me rescató?

—Así es, era yo…estabas muy lastimado, pensé que no lo lograrías. —me dijo, su semblante se veía angustiado. —tuviste mucha fiebre y estuviste delirando mucho.

— ¿Ah sí? ¿y que decía? —pregunté curioso aun sosteniendo el tarro.

La mujer me sonrió. —Llamabas a tu padre y le pedías perdón, también nombrabas el nombre de "Astrid" y decías mucho "Chimuelo", por un momento pensé que habías perdido algunos dientes, pero luego comprendí que era el nombre del dragón que te estaba acompañando.

Me sonrojé por lo que me dijo aquella señora ¿Había estado mencionando a Astrid en mi delirio?, pero un momento, hablaba con mucha naturalidad de Chimuelo y recordé que anteriormente que pude levantarme un poco tanto Chimuelo como esa señora estaban presentes.

— ¿Un momento quién es usted? y ¿dónde está chimuelo? —y como si lo hubiera invocado Chimuelo apareció por la entrada de lo que parecía ser la entrada a la "cueva", al verme se alegró y corrió hacia mi lamiéndome una y otra vez.

Aquello mujer rio por el acto y me sorprendió ya que parecía no temerle a Chimuelo por lo que de nuevo pregunté.

— ¿Me podría decir quién es usted?

Ella dejo de reír e inhaló y exhaló profundamente. —Verás…tal vez no me conozcas pero yo sí.

La miré confundido y dejé que continuara.

—Eras tan sólo un bebé pero….una madre nunca olvida.

Silencio.

¡¿Qué?! ¡¿Mi madre?! Pero si ella… estaba muy sorprendido me quedé prácticamente con la boca abierta

— ¿usted es mi madre?

Aquella que decía ser mi madre no mencionó nada, me empecé a sentir confundido e intenté moverme y me di cuenta que había algo raro con mi cuerpo específicamente mi pierna izquierda.

—No te muevas, se puede volver a abrir la herida. —me pidió preocupado mi "mamá".

Retiré lentamente la colcha de lana que cubría mi pierna y vi con asombro que ya no tenía parte de mi pierna izquierda…había perdido mi pierna.

Mi "madre" me dio tiempo para procesar ambas noticias, por una parte la conocí, mi madre…¡Mi madre Valka! que aparentemente llevaba 15 años muerta y por otro lado el que ya no tenía prácticamente una parte de mi pierna, cuando por fin pude articular alguna palabra y preguntar más detalles, mi mamá me explicó que aparentemente durante la pelea con ese dragón gigante salí gravemente lastimado, ella me llevó a un poblado cercano en donde me pudieran atender más no era el lugar donde estábamos, me dijo que me reconoció por la cicatriz que tenía en la barbilla pero como quiera me preguntó hace unos momentos para evitar cualquier error.

Pero eso no fue lo más sorprendente de todo, con su ayuda y la ayuda de Chimuelo a quien iba montando, me llevaron fuera de la cueva y me quedé sorprendido por lo que vieron mis ojos... en pocas palabras llegué al paraíso de los dragones.

— ¿Te gusta? —me preguntó mi madre, mientras yo veía bobamente el lugar.

—Que Thor me parta con un rayo, ¿esto es real? —dije mientras seguía admirando el lugar con una sonrisa tonta.

Mi madre rio ante mi respuesta. — ¡Claro que es real!

—Entonces… ¿has estado aquí todos estos años?, ¿cómo es que llegaste aquí? —ahora pregunté mirándola a ella vi que un dragón que creo que es un Stormcutter, se puso a un lado de ella mientras me miraban curioso.

—Lo que pasó fue que…—empezó a relatar—Berk era un lugar de mata o muere…pero yo pensaba diferente…pensaba que tanto dragones y vikingos podíamos vivir en paz—dijo recordando—pero nadie estaba de acuerdo conmigo.

Me sentí identificado con ella ya que generalmente a mí tampoco me tomaron nunca en cuenta.

—Una noche, durante un ataque de dragones. —Continuó mamá—un dragón entró a nuestra casa…y te encontró en la cuna, tomé un arma y corrí para protegerte, pero en eso lo vi…

Mamá parecía haber viajado al pasado, no dije nada y ella siguió contándome.

—La prueba de todo lo que creía. —empezó a acariciar al Stormcutter— ¡este amiguito estaba jugando contigo y tú no le temías! — dijo sonriendo sin dejar de acariciar al Stormcutter.

—Sin embargo al verme se puso en alerta más no me atacó y de hecho ese movimiento fue lo que provoco esa cicatriz— me comentó mientras señalaba mi barbilla.

Yo toqué la cicatriz, ¿con que así fue cómo la obtuve? —¿y que pasó después?

—Vi…que no era una bestia salvaje, sino una criatura tierna e inteligente…con un alma que reflejaba la mía; sin embargo en eso llegó tu padre y pensando que Brinca nubes nos estaba atacando, lo atacó con fuerza que hizo que Brinca nubes se defendiera…traté de detener a ambos, tú padre fue por ti para protegerte y Brinca nubes me tomó a mí también para protegerme; sin embargo apartándome de ustedes… y yo se lo permití.—

Estaba sin palabras, no sabía que decir ella parecía triste al recordar aquella noche; sin embargo me sorprende que en su relato había algo similar a mi encuentro con Chimuelo.

—Tu padre y tú casi mueren esa noche…sólo porque yo no pude matar a un dragón.

— ¡Oh!, entonces viene de familia—le contesté con una sonrisa, después de todo yo también me vi a mi mismo cuando casi mató a Chimuelo, ojala hubiera sido lo mismo con Astrid.

Mi madre se alegró ante mi comentario y me confesó:

—Se me rompió el corazón no regresar…pero pensé que estarías más seguro si no lo hacía.

— ¿Por qué pensaste eso? —dije algo desconcertado, ¿cómo pudo pensar eso?

Ella pareció ver mi confusión.—No quería que tú cómo vikingo, tuvieras que estar con una persona que pensaba de manera diferente a las demás.

Por un lado no comprendí pero por el otro sí, vivir en Berk era difícil y se tenía una manera de pensar muy extraña siempre viviendo de la manera más vikinga y tradicional que se pueda. Decidí dejar el asunto por un lado y mejor agradecer a Odín que mi madre estaba viva y que me había salvado de morir.

— ¿Entonces has vivido aquí todos estos años?

—No, hemos migrado de un lugar a otro ya que las poblaciones se van haciendo más grandes, recientemente llegamos a este lugar—me comentó— pero últimamente llegaban dragones heridos o que habían huido de su nido y decidimos ir a investigar y es cuando los encontramos a ti y a tu amigo furia nocturna.

—Entiendo, el causante era ese dragón—dije algo molesto al recordar lo que pasó en el nido de dragones. —Me dije a mi mismo que no lastimaría a ningún dragón, pero…simplemente con ese no pude detenerme.

Chimuelo gruñó en señal de apoyo como diciéndome que era necesario acabar con él y de igual manera mi madre quien me respondió.

—A veces se toman decisiones difíciles que en este caso afectó a ese dragón, pero beneficio a muchos dragones que vivían oprimidos.

—Sí, eso lo entiendo. —Dije sonriendo ligeramente.

—Aquí los dragones pueden vivir en paz y vivimos protegidos bajo el mando del Salvajibestia la especie alfa, este dragón es el rey de reyes de todos los dragones, ¿Por qué no le echas un vistazo? —señaló hacia el fondo de un acantilado.

Chimuelo me llevó hasta la orilla y ahí lo vimos, sumergido en un gran lago el dragón más grande que haya visto.

—Es un gran escupe hielo y piensa construir un enorme nido de hielo alrededor de toda la isla. —mencionó mi madre emocionada.

El Salvajibestia se levantó de su lugar y se dirigió a nosotros, Chimuelo al verlo le ofreció sus respetos inclinando su cabeza al igual que mi madre que hizo una reverencia, yo simplemente lo miraba sorprendido, me lanzó un poco de hielo que provocó escarcha en mi cabello.

— ¡Wow, esto es increíble!

El salvajibestia se retiró y de nuevo quedamos mi madre, brinca nubes, Chimuelo y yo, yo seguía viendo el paisaje olvidándome de mis problemas.

— ¿Y porque acabaste en esa isla? —me cuestionó mi madre.

Yo le conté todo desde el inicio, como vivía en Berk, el encuentro con Chimuelo, lo que hice en el entrenamiento, cuando fui elegido para matar al dragón, cuando Astrid me descubrió hasta que escapé de Berk.

Mi madre se sorprendió con mi relato y creo que una parte de ella comprendió, que tal vez hubiese sido diferente si se hubiera quedado en Berk, pero el hubiera no existe.

— ¿Entonces crees que esta chica Astrid te haya delatado?

—Es lo más seguro, ella es una vikinga hecha y derecha, su más grande deseo era matar dragones—no pude evitar sentir nostalgia pero a la vez algo de rencor.

Mi mamá no parecía opinar lo mismo — ¿Pero dices que notaste algo extraño en ella cuando conoció a Chimuelo?—me preguntó acariciando a Chimuelo.

—Sí, pero…es lo más probable, me gustaría pensar que no. — terminé diciendo, no sabía en realidad en que pensar.

—Entiendo…sin embargo más vale no juzgar, después te puedes arrepentir, puedes tomarme a mi como ejemplo— insistió mi madre.

Comprendí la indirecta y damos por terminado ese tema, aún seguía en el lomo de Chimuelo y fije mi vista a lo que me quedaba de pierna. ¿Ahora qué voy a hacer?, suspiré. No pude evitar sentirme ahora inútil e incompleto. Chimuelo gruñó en señal de apoyo y fijé mi vista a su cola, casi olvido que también por mi causa perdió un ala y tampoco ya no contaba con su prótesis.

Mi madre pareció leer mi pensamiento y se retiró ingresando a la cueva después de unos minutos volvió con lo que parecía ser una prótesis de madera muy parecida a la que usaba Bocón.

—En el pueblo donde me ayudaron me dijeron que esto te podría servir para caminar— Me entregó la prótesis.

Le agradecí sinceramente y le pedí ayuda para ponérmela. Se sentía incómodo y dolía pero aun así traté de dar un paso con ayuda de Chimuelo y mamá, no pude. Pero no era sólo por el hecho de que no estaba acostumbrado, sino también porque todo mi cuerpo estaba débil.

—Será cuestión de tiempo…el que me dio la prótesis me explicó que al menos una persona normalmente se tarda en acostumbrar entre 6 meses a 1 año. —me comentó mi madre, tal vez para que yo no me precipitara y tratara de hacer todo en un sólo día.

Suspiré y lo comprendí, sabía que todo iba a ser diferente de ahora en adelante y debía trabajar duro, no me rendiría, volvería a caminar aunque fuera con una prótesis, me repondría y volvería hacer que Chimuelo también volara, ahora más que nunca tenía bien definido las cosas que quería hacer y sé que con la ayuda de mi madre y Chimuelo a mi lado será más fácil.

….

Continuará

Aclaraciones, decidí hacer el proceso de recuperación de Hipo un poco más largo ya que en la película lo hace demasiado rápido XD, así como también de que por el hecho de que va a vivir prácticamente sin las "modernidades" de Berk, tenga que empezar prácticamente desde cero.

Al igual con Valka que apenas se va a establecer y con el Salvajibestia empezar a construir el nido de Hielo.

Espero que les esté gustando procuraré otro capítulo lo más rápido que pueda.

Gracias por leer y no olviden comentar :)

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