CAPITULO 4

NO ADUEÑO NINGÚN DERECHO DE ESTOS PERSONAJES. LA HISTORIA ES MÍA Y DE MI IMAGINACIÓN.

Son la 1:00 am. Varios autos, motos y otras clases de vehículos se estacionaban o frenaba en la puerta o cerca de ella, del Bar Alpes. Hermosas muchachas de todas formas y diversos colores de piel bajaban de los vehículos. Acompañadas de otras mujeres u hombres en sus brazos. Vestían vestidos, polleras o cortos shorts de lentejuelas. Collares cuelgan de sus cuellos, combinados con aros coloridos. La mayoría lleva el pelo suelto, aunque poseen coletas en sus carteras dado que cuanta mas gente va llegando, el calor va en aumento. Los sábados es 50% para las mujeres y gratis para aquellas que cumplían años.

Es es bar mas grande de la ciudad, porque ocupa una cuadra entera. Tiene una hermosa terraza al aire libre en el centro del lugar. Con asientos y sombrillas, para evitar mojarse con el rocío. Y ademas, un mini bar donde servían los tragos mas simples. De querer algo mas complejo, debía pedirse en la barra principal. Mientras tanto, en la entrada, estacionó un auto azul Francia. De él, bajaron 4 jóvenes. La conductora, era una rubia de unos 26 años, una exitosa diplomática, llamada Temari Sabaku No. Vestía un vestido verde marino que le llegaba por encimas de las rodillas, y zapatos con tacón chino mediano. No necesitaba tanta altura, ya que ella no se sentía intimidada de ello. A su lado, esta una de sus amigas, una maestra en artes marciales mixtas y medallista olímpica mas jóven de la historia, Ten Ten Ama. La castaña tenia un top negro que le llegaba encima del ombligo, con una calza morada. Y un par de mocasines de cuero blancos y negros. Hinata, la secretaria de Sakura Haruno, iba detrás de Ten Ten. Cabizbaja y nerviosa de ver tanta gente a su alrededor. Llevaba una musculosa azul claro, con un blazzer negro. Debajo, se coloco una calza blanca y negra rayada y unas chatitas negras. Sonriendo, con su rubio pelo largo, estaba Ino Yamanaka, médica como Sakura de otro hospital. Vestía un vestido ajustado violeta eléctrico con unos zapatos negros de gran tacón.

Las jóvenes pagaron cada una lo correspondiente y entraron al ruidoso lugar. Habia una música electrónica que incitaba a moverse. Las mesas de pool del bar estabas atestadas de gente. Las filas del baños, para variar el de amas, tenía una larga cola. Muchos de los que hacían la fila les costaba mantenerse en pie, dado que estaban muy borrachos.

Naruto llegaba a la puerta junto con Sasuke y Sakura. Ellos habían hablado todo el viaje mientras Sasuke escuchaba, y hacia caras de molestia. Pero parecía que se estaban divirtiendo. No recordaba a Naruto tan alegre como un niño en mucho tiempo. Le sonó el celular y lo sacó de su campera. Era un mensaje de otro amigo suyo.

"Estoy yendo con Kiba al bar. Me encontré con Lee ¿Lo recuerdas? Me suplicó que lo invite. Una molestia, pero bueno. Nos vemos allí. Tenemos temas que discutir de la banda". Neji.

"Esta bien. Yo estoy llegando. Te pediré lo de siempre, necesito entretenerme con algo aunque sean negocios, ya que Naruto esta muy entretenido con una ex compañera del instituto."Sasuke

"¿Ah si? ¿Quien es?".Neji

"Haruno. La chica del extraño pelo rosado, que resultó no ser teñido." Sasuke.

"Ah, la chica atacada. Si la recuerdo, Hinata trabaja con ella. Oí que el ex salió con libertad condicional, me contó mi padre."Neji.

Un escalofrío le recorrió la espalda y un nudo se formó en su estomago. Apretó el celular y cerró la tapa.

"Como sea. Hablando de roma, me encontré con tu prima el otro día cuando Naruto me arrastró al hospital para mis chequeos de rutina." Sasuke

El trío ya había entrado al bar, y Sasuke se dirigió al bar principal. De suerte encontró un asiento libre. Lo ocupó tan pronto pudo y se pidió un trago. La noticia de Neji le rondaba en la cabeza. Acompañada de muchas preguntas. Se pidió un fernet. Mientras lo tomaba, y transcurrían los minutos esperando a su amigo, trataba de aguantar las insinuaciones discretas y aveces exageradas de las jóvenes que lo reconocían al instante que lo veían. Algunas insinuaciones implicaban que las manos de las mujeres se desliaran hacia arriba, muy por encima de la rodilla. Él las tomaba de la muñeca y las alejaba con una mirada seria de desinterés. Las mas sutiles trataban de iniciarle charla pero al no encontrar respuesta, abandonaban la silla buscando una mejor compañía.

-Un daikiri de durazno por favor y un sex on the beach.- pidió una voz conocida a su lado. Volteo levemente a ver, y encontró a Sakura, ligeramente despeinada y algo acalorada. El sudor le recorrí entre los senos y cuello. Las luces hacían que el agua brillase dándole un aspecto salvaje y sexy.- Sasuke-kun. ¿Te estas divirtiendo?-

Sasuke solo alzó los hombros sin responder.

-Oh, vamos. Debes hacer algo, no puedes ir a un bar y pretender quedarte sentado.- Reclamó ella apoyando su codo en su hombro. Estaba siendo extremadamente cercana. Sasuke creía que ya habría tomado un par de copas, algún shot se imaginó. Él abrió la boca para contestar pero fue interrumpido.

-Sasuke.- Saludó un oji perla, de larga cabellera.

-Neji.- imitó el joven.

-Uau, Neji Hyugga. No te veo hace años. ¿Como has estado?- dijo Sakura sin poder reprimir el impulso de abrazarlo. Tal vez por la bebida que ya había ingerido hasta entonces.-En realidad se como has estado, Hinata siempre habla de ti, pero quería escucharlo de tu parte.- dijo exaltada, apoyando una mano sobre su hombro.

-Bien.- respondió sin mas.

-Me alegro.- le sonrió. -Ella ha venido hoy también. Búscala cuando puedas. Adiós.- se despidió. Sasuke la siguia con la mirada. Luego de pagar, tomó ambos vasos y los llevó a una mesa donde estaba reunida con otras tres chicas.

-Se ve bien.- comentó Neji. Sasuke volteó a verlo, con el ceño casi imperceptiblemente fruncido. Neji lo notó. -Me refiero a que se ve sana. Pervertido.-

-¿Kiba?-

-Ya salio a buscar mujeres por el bar. Lee lo acompañó por si llega a pelear con alguien.-

-¿Que querías hablar?

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Mientras Sakura hablaba con su primo, Hinata se levantó de la mesa.

-Voy al baño chicas.- aclaró.Las demás se corrieron tratando de dejarle paso. El baño quedaba atravesando la pista, desgraciadamente, empujando a la gente. Una vez que llegó, hizo la fila por que aun seguía habiendo gente. Cuando logró entrar hizo sus necesidades rápido. Al salir se lavó las manos y se arregló en el espejo. Pidió permiso a las chicas que hacían fila para poder volver con sus amigas. En eso, tropieza y choca con alguien.

-Oh, lo siento.- dijo sonrojada.

-No hay porque.-dijo el "herido". La miró de arriba a abajo de una manera que le heló la sangre a Hinata.-Dime, ¿has venido sola?- Preguntó colocando una mano contra la pared, acorralándola.

-N-no. Necesito irme. Disculpe.- dijo metiéndose por debajo de su brazo, para poder salir.-

-No no linda. Recién nos conocemos.- contestó tomándola del brazo. La pegó contra su cuerpo. El hombre estaba muy sudado y olía increíblemente a whisky agrio. Le hizo arrugar la nariz.-Quédate un rato más. Seré una gran compañía.- dijo comenzandole a besar el cuello. Ella lo empujaba pero parecía no poder alejarlo. Es mas, lo sentía cada vez mas cerca. Tuvo la sensación de que una mano se estaba colando debajo de su remera. Entonces gritó. Aunque fue en vano, pensó, porque la música del bar estaba muy fuerte. Podía sentir como la mano subía mas y mas. Ya casi estaba por tocarle los pechos. Largas lagrimas empezaron a correrle por los ojos cuando apretó los parpados.

-¡ALÉJATE DE ELLA IMBÉCIL!- escucho vociferar a alguien a lo lejos. Apretó los ojos y repentinamente, ya no sentía una presión sobre ella. Las manos se habían esfumado, así como el olor a sudor y whisky. Respiraba agitadamente. No quería moverse. Temía que aquel horrible ser volviera. -¿Hinata-chan?- dijo una voz dulcemente.- Hinata,¿estas bien?-

Lentamente, abrió los ojos para cocarse con otro par azulado. Muy cerca de ella. Los reconoció al acto. Y los colores se le subieron. Desvió la mirada y vio al tipo tirado, con un tacho de basura en su cabeza, como un sombrero. Volvió a verlo y rompió en llanto.

-¡Naruto-kun!- dijo aliviada, saltando a abrazarlo. Sorprendido, Naruto casi cae hacia atrás, dado que no esperaba esa reacción. Colocó una mano en su cabeza mientras con el otro brazo la envolviatratando de darle seguridad y le habló despacio pero lo suficientemente fuerte para que la oiga.

-Ya esta todo bien.- Estuvieron abrazados unos minutos hasta que ella se sintió mejor. -Ten, límpiate.-dijo él sonriente, ofreciéndole un pañuelo descartable. Ella lo tomó y se arregló. -Vamos a tomar algo a la terraza. Te hará bien el aire fresco.- Ella asentía. No sentía ganas de hablar. Naruto le consiguió una botella de agua fría. Se sentaron en un banco y ella recostó la espalda en la madera. -Un ambiente muy diferente al hospital ¿Eh?- se burló él.

-Si.-dijo Hinata con una voz debí. Ya se sentía mejor, el viento frió le relajaba mucho. Se enderezó y bebió mas agua.-Gracias. Es la primera vez que me pasa algo así.-

-No pasa nada. Es que te ves muy linda, captas la atención de cualquiera.- dijo apoyándole la mano en la cabeza con gesto paternal. Hinata lo miró y se puso tan roja como las luces de la pista. -¿Que tal te trata Sakura-chan? ¿Es muy exigente contigo?- indagó Naruto, queriendo sacarle un tema de charla y distraerla un rato. Ella era como una muñequita de porcelana. Frágil. Que necesitaba cuidar y tratarla con cuidado.

-N-no para nada. Bueno... A veces. Pero si no fuera exigente yo no podría ser tan eficiente y poder trabajar con ella.- se explicó chocando las puntas de los dedos indices.

-Oh... ya veo. Pues me alegro. Pareces alguien muy entusiasmada en lo que haces. Me alegro que hayas podido hacerte amiga de Sakura-chan. Es una gran amiga.-

-Si, lo es.- concordó ella.

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En otra zona del bar, Ten Ten iba a comprar otra bebida. Llegó a la barra y se colocó al lado de un par de hombres que parecían tener una charla muy intensa. Sintió que uno de ellos la miró por un instante, o quizá lo imaginó. Habia mucha gente, era una sensación que podía llegarle de cualquiera. Solo reconoció, que cuando miro de reojo, que uno de ellos tenia el pelo negro como la noche. El otro, tenia un pelo color chocolate pero muy largo. Mas que el de ella podría decirse. Tuvo un fugaz recuerdo, algo que parecía muy lejano y a la vez tan familiar. Pagó su trago y se alejó. Mientras caminaba entre la gente, sentía como trataban de tocarla en el paso. Ella podía soportarlo, los pisaba "accidentalmente". Pero en un momento, un hombre de unos 36-40 años le dio una nalgueada muy fuerte, que le hizo volcar parte de su bebida. Ella, enfurecida, montó su mejor sonrisa falsa y le pidió que la acompañase afuera. El hombre le sonrió, con una sonrisa demostraba ebriedad y un brillo nada bueno en sus ojos. Tenten se tomó de un sorbo su único trago permitido en esa noche, y arrojó el vaso al piso. Le hizo una seña con el dedo, de manera sugestiva, para indicarle que la siguiera.

Mientras ella se dirigía a la puerta, un par de ojos la seguían. Había preocupación en ellos. Mientras la veía irse, observó los gestos obscenos y exageradamente perturbadores que este borracho le hacia a sus amigos. Como mera celebración de que quizá hoy lograría irse con una joven hermosa a hacer vaya uno a saber que cosas. Una vez que Ten Ten se perdió del otro lado de la puerta junto con aquel asqueroso hombre, aquella persona que la observaba se levantó excusándose con su compañía con quien hablaba hasta el momento.

Ten Ten, al salir, notó que no había nadie en la calle. Pues era entendible, ya que cuando miró su reloj eran las 5:30 am.

-¿A donde vas preciosa? Ven adentro vamos a divertirnos.- decía el hombre desde atrás.

-Oh, si. Ya tendremos tiempo de ir.- dijo ella poniendo sus manos en sus hombros. -Pero primero quería decirte algo... Mas bien hacerte algo.- Él, malinterpretando lo que quería decir ella, se acercó mas. Pero lo que recibió no fue un beso, sino un rodillazo en la boca del estomago. Se agarró y cayó en sus piernas sobre el suelo. Pero al momento que cayó, trató de golpearla fallando en el intento. Ella esquivó el puño y tomó el brazo realizandole una llave, mientras que con su otro pie, presionaba el taco sobre el dorso de la mano, haciéndola sangrar. La maniobra que empleaba en su brazo, lo hizo caer de espaldas. Gritando de dolor e ira, intentó zafarse para darle su merecido a Ten Ten. Ella, como buena deportista que era, volvió a esquivar su golpe, y salto, con taco y todo sobre su espalda, girando el eje de la maniobra y terminando de dislocarle el hombro. El hombre, que sollozaba en el suelo, se agarraba con la mano herida el hombro.

-A ver si aprendes a tratar a las mujeres con respeto bestia.- dijo alejanose de él satisfecha de su trabajo.

-Vaya, eso si fue un espectáculo.- dijo una voz masculina detrás de ella. -Creí que necesitarías ayuda pero puedes arreglarte sola por lo que veo.-comentó.

-¿Quien eres? Tu cara me suena de algún lado... Mas bien tus ojos.- comentó Ten Ten entrecerrando los suyos. Neji se tensó ante aquella pregunta, Arrugó fuertemente el ceño y sintió una leve puntada en el pecho. Dolorosa.

-Neji Hyugga. De Damage Soul.-

-¡Pues claro! Hyugga.- dijo ella entrando en razón golpeando los dedos sobre la palma de la mano contraria.- Eres familiar de Hinata. - recalcó ella, viendo como le causaba cierta impresión al jóven.

Mientras hablaban, el hombre del suelo aprovechó que estaba distraída y trato de por ultima vez, darle su merecido a aquella pendeja. Se paró a duras penas y corrió hacia ella.

-Hinata vino aquí. ¿La has visto?-

-No.- dijo Neji. De repente, notó que el hombre venia hacia ellos. Ten Ten lo escuchó y corroboró su duda al ver que los ojos perla miraban a un costado. Con una gran habilidad, tiró una patada que fue a parar al mentón del tipo. Este recibió el golpe de lleno en su mandíbula. Neji creyó oír un chasquido, como de algo roto. Y lo vio caer inconsciente en el suelo.

-Malditos pervertidos. Quiero volver adentro.- dijo ella como si nada. Empezó a caminar y Neji no hizo mas que verla. -¿No vienes?- preguntó Ten Ten. El jóven asintió y caminó a su lado.-Por cierto, soy Ten Ten Ama. Pero dime Ten Ten.-

-De acuerdo.- Y fue cuando Neji comprendió todo. Sonrió de lado y pensó "No cambió nada. Veamos a donde lleva su actitud."

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Sakura bailaba con Ino entretenidamente en el centro del lugar. Sasuke la veía sin poder desviar sus ojos de ella. Cada parte de su cuerpo que quedaba al descubierto por subirsele la ropa cuando saltaba o alzaba los brazos, le hacia rememorar aquella escena en el baño del departamento de Naruto. En un momento, Ino se separa de Sakura por un apuesto joven pálido, de cabello azabache. Sasuke, aprovechó esto y se acercó por detrás de Sakura. Ella miraba como su amiga se alejaba, mientras le describía con los labios para que su acompañante no escuche, "Es el chico del hospital". Sakura comprendió al momento y le sonrió levantandole los pulgares y luego cruzando los dedos murmurando "Suerte." Ino se perdió en la multitud. La pelirrosa rió y caminó unos pasos hacia atrás, pero su camino se vio bloqueado por un torso musculoso, debajo de una camisa. Se dio la vuelta, y observó que Sasuke la miraba para abajo (Porque es algo mas alto) y sus ojos resplandecían. Sakura estaba segura que no eran las luces del bar. Él la tomó de una mano y le dio una vuelta. Su tacto era cálido, y le dio unos extraños cosquilleo. Ella sin dejar de verlo se movía a su gusto, como él ordenaba. Se sentía perdida, en otro mundo. Y no era por la bebida... bueno tal vez un poco. Pero siempre se sintió intrigada hacia él desde el instituto. Le apoyo la mano en la cintura y empezaron a moverse lentamente a la par de la balada que sonaba.

Ella apoyo sus manos en el cuello de él, rodeándolo. No apartaban la vista del otro. Ella olía tan bien, a flores, dulce. Él, olía a masculinidad. De repente todo se desvaneció. Solo estaban ellos. Hasta la música parecía haberse convertido en un lejano murmullo. Sus cabezas fueron acercándose, lentamente. Sakura sentía su aliento pegarle contra los labios, lo que le hizo estremecerse. Sasuke aferró los dedos en su espalda, mientras Sakura entrelazaba sus dedos en el cabello e él. Ambos giraron sus cabezas, se acercaban cada ve más. Ambos cerraron sus ojos conforme mas se acercaban. Sakura los abrió un instante y se quedó paralizada en el lugar al reconocer una figura a unos metros de distancia de ellos. Era su ex. ¿Cuando? ¿Como?

Sasuke no sintió el toque ni el mas mínimo roce de su parte. La miró de reojo y la notaba tensa y con la mirada fija hacia un punto. Cuando se enderezó ella pareció volver en si. Lo miro y habló con voz temblorosa.

-Lo siento, tengo que irme.- dijo. Se volteó y corrió lo mas lejos que pudo. Sasuke se quedó en el lugar. Confundido. Se dio la vuelta para buscar lo que molestó a Sakura, pero no vio a nadie. La siguió afuera, pero ya era tarde se había ido. Y fue cuando la realidad golpeó su cabeza. Que hacia él, un respetado músico e independiente adulto joven, persiguiendo a una chica? Claro, era doctora. Y claro, era sumamente sexy. Pero aun asi, se juró que su vida era su banda. Se pasó la mano por la cabeza, con frustración y luego de un largo suspiro, volvió al bar. Quizá conseguiría alguna mujer con la cual desquitarse ese amargo sabor de la boca, pues diablos, la cercanía de ella le había excitado. Necesitaba algo que le baje los calores, entre otras cosas.