_04_

A la mañana siguiente, y con todo el dolor de su corazón, Marcos no tuvo más remedio que separarse de su familia y regresar a la realidad.

Partió con el mismo coche y la misma matrícula con la que había llegado. Estaba tan emocionado con el nacimiento de su pequeña Aurora que no recordó lo imprudente que era hacer eso teniendo en cuenta que seguramente había sido pillado por los radares de tráfico sobrepasando la velocidad.

Conduciendo por la autopista, los carteles luminosos marcaron una desviación del tráfico debido a un accidente y a Marcos no le quedó otra que seguir esa nueva ruta. A medida que avanzaba, se fue dando cuenta de que el desvío cambiaba continuamente, como si le estuvieran llevando hacia un punto concreto. Al mismo tiempo, había un coche que lleva pisándole los talones desde hacía un buen rato. No muy seguro de si eran imaginaciones suyas o una emboscada, Marcos llamó a su gente.

-John, ¿puedes mirar si han dado algún aviso policial por la autopista?

-¿Ocurre algo?

-No lo sé. No paran de desviar el tráfico y creo que me están siguiendo.

-¿Dónde estás? Clarice y yo iremos a buscarte.

-No es buena idea, acabarías atrapado en la carretera conmigo. Tú solo dime qué camino coger.

John no se lo pensó dos veces y le pidió a Reed que se uniera a la conversación, poniendo el manos libres para que le ayudara a darle indicaciones a Marcos; indicaciones que le daban a ciegas, pues fuera lo que fuera lo que estuviera pasando, no era cosa de la policía aunque estos se estaban manteniendo sospechosamente lejos de la zona.

Poco tardó Marcos en darse cuenta de que no tenía salida, de modo que dejó de darle información a sus compañeros de su paradero para que estos no fueran a buscarle.

-Marcos, ¿dónde estás ahora? Exactamente –preguntó John dándose cuenta de su repentino cambio al dejar de dar indicaciones claras.

-Creo que era una falsa alarma –mintió Marcos no muy bien debido a su nerviosismo contenido-. La circulación ha vuelto a la normalidad. Vuelvo al cuartel en breve.

-Marcos, no… -quiso intervenir John, pero este cortó la comunicación antes de que pudiera hacerlo.

Sus amigos se quedaron impactados, paralizados oyendo el silencio que dejó Marcos al colgar la llamada.

-Está mintiendo –dijo Reed lo que ambos sabían.

-No puede salir de ahí y no quiere que caigamos con él.

-¿Y qué hacemos entonces? ¿Vamos a buscarle?

-Esperamos.

-¿Y Lorna? ¿Le decimos algo?

-En absoluto. Ella no puede hacer nada ahora mismo, dejémosla fuera de esto hasta que sepamos algo más.

0000

Como temía John, Marcos no volvió pronto. No volvió directamente. No llamó. Nada. Ni rastro de él. Y la radio de la policía seguía ignorando el asunto.

-Si no ha sido cosa de la policía ni de Sentinel Services –comenzó a especular John-, ¿quién podría haber organizado esa cacería? ¿Quién tiene tanto control como para conseguir la cooperación de la policía y mantenerse fuera del radar?

-¿Qué tal los Purificadores? –sugirió Blink entrando en la sala tras oír la situación.

Todos en Mutant Underground estaban al tanto de lo sucedido con su líder Marcos y estaban muy inquietos con la desaparición de este.

-¿Alguna vez han hecho algo así? –quiso saber Reed-. ¿Los Purificadores?

-No que sepamos –negó John-, pero es cierto que tienen buenos contactos…

-El agente Turner dejó Sentinel Services –recordó Caitlin muy preocupada por su amigo Marcos-, ¿y si se unió a los Purificadores y ha usado sus contactos con la policía para hacer esto?

-Digamos que han sido ellos –aceptó la teoría John-. ¿Qué pretenden hacer con Marcos?

-Nada bueno –se temió Clarice recordando el odio en los ojos de los Purificadores que quemaron su coche años atrás.

0000

Los Mutant Underground se pasaron días en un callejón sin salida, no consiguiendo nada de sus contactos. Al menos, ese silencio no era del todo malo. No había nada de Marcos tampoco en las webs donde algunos Purificadores subían sus vídeos maltratando, torturando o incluso matando mutantes. Eso significaba que, si estaba con ellos, aún no habían hecho nada con él.

-Turner sabe de nosotros –dijo John poniéndose en modo soldado-, de nuestros puntos débiles, de cómo actuamos como una familia. Tal vez estén preparándonos una trampa y van a usar a Marcos como señuelo.

0000

Tras horas intentando contactar por teléfono con Marcos, teléfono que no llegaba a dar ni la llamada, Lorna empezó a preocuparse bastante. No era típico de él estar ausente durante tanto tiempo. No pudiendo esperar más, la chica de cabello verde le pidió a Sage que mandara a los Mutant Underground un mensaje codificado –pues estos tenían también a un hacker entre sus refugiados, aunque no tan bueno como Sage que además tenía un extra debido a sus poderes- citando a quien fuera a una reunión. Sus miedos fueron en aumento cuando fue John, y no Marcos, quien acudió a la cita.

-Hola, Lorna… -dijo él intentando evitar la pena en su voz pero sin conseguirlo.

-John, ¿qué le ha pasado a Marcos?

-Nada, está en una misión. Eso es todo.

-¿Y por eso tiene el móvil apagado? Nunca lo ha apago del todo. Si ni siquiera da la llamada, significa que lo ha fundido.

"Y eso solo lo hace cuando la cosa va mal, cuando cree que le ven a pillar. Así que… No me mientas, John. Le ha pasado algo. Y quiero saber qué.

-No lo sabemos –admitió el mutante a prueba de balas.

-¿Qué quieres decir con que no lo sabéis?

-Lo que quiero decir es que creemos que le tendieron una emboscada de camino a la estación. Y no hemos vuelto a saber nada desde entonces.

"Nos mintió durante la llamada, Lorna. No quería que supiéramos dónde estaba y qué estaba pasando realmente. Lo hizo para protegernos.

-¿Cuándo pasó eso?

-Cuando volvía de conocer al bebé.

-¿¡Quieres decir que Marcos lleva una semana desaparecido y que no tenías intención de contármelo!? –dijo ella elevando la voz enfadada.

-No había nada que pudieras hacer. Creíamos que lo resolveríamos antes de que te enteraras.

-Está bien… -gruñó Lorna intentando calmarse-. ¿Qué es lo que sabéis?

-Que no ha sido cosa de la policía ni de Sentinel Services, pero que estos les han dado carta blanca para llevar la operación y usar los avisos luminosos de la autopista.

"Clarice tiene una teoría y, por ahora, es la mejor que tenemos.

-¿Cuál es?

-Turner y los Purificadores.

-Turner nos persiguió a Marcos y a mí hace unos meses. Tenía un grupo con muchos coches y un furgón blindado. Pensé que eran de Sentinel Services. Pero no tenían rotulado ningún logo.

-Dejó el servicio cuando lo del ataque a nuestra antigua estación. Al parecer ahora va por su cuenta y ha hecho nuevos amigo anti-mutantes.

-Si los Purificadores tienen a Marcos… -dijo Lorna incapaz de terminar la frase solo de pensar en lo que estos podrían hacerle.

-Lo recuperemos, Lorna. Te lo prometo.

Para calmar a su amiga, John la abrazó.

-Por cierto, ¿qué tal la niña?

-Duerme como un tronco por las noches. Es igualita a su padre.

0000

De regreso al Club Hellfire, Lorna y Sage su pusieron manos a la obra bancando información sobre los Purificadores.

-¿Qué está pasando aquí? –preguntó Esme entrando en la sala claramente enfadada por el cambio de planes-. ¿Por qué no está Sage haciendo su parte de la misión?

-Marcos ha desaparecido.

-Pues que lo busque su gente, nosotros tenemos trabajo que hacer.

-¿Su gente? YO soy su gente –dejó bien claro Lorna-. Y vamos a hacer esto. Ahora.

Esme resopló dramáticamente en respuesta.

-Como quieras –accedió la rubia, sabiendo que era la mejor opción.

Si los que habían cogido a Marcos lo usaban para llevar a los Mutant Underground a una trampa, Lorna haría que el Club Hellfire cayera también con ellos. Y Esme tampoco creía que los Mutant Underground fueran capaces de rescatarle por su cuenta. Debían trabajar en equipo y liberar a Marcos, aunque eso significase retrasar sus planes.