Disclaimer: Los personajes le pertencen a Stephenie Meyer, yo solo me divierto con ellos.

Aquí esta después de mucho tiempo el capitulo tres de este fic, discúlpenme el retraso chicas, prometo que no pasara mas de una semana sin que actualice de ahora en adelante, ya que este es mi único fic activo ahora.

En este cap aparecen nuestros adorados Cullen.


Capitulo 3.

El domingo, Vera se levantó con el suave sonido del piano de Henry, adoraba escuchar a su hermano tocarlo, la música era suave en consideración a ella, a penas Henry se diera cuenta que estaba despierta tocaría otra canción mas fuerte.

Con un suspiro Vera se levantó de la cama, fue al baño a prepararse para el día, bajó las escaleras feliz de escuchar como su hermano continuaba con su canción mañanera. Entró primero al salón donde estaba el piano y se acercó hasta darle un beso en la cabeza como saludo, como siempre su hermano supo que era ella cuando estaba a menos de la mitad de camino a saludarlo.

—Buenos días dormilona — Le dijo alzando la voz sobre la música. Vera sonrió y se acercó a Henry, colocándose a su espalda y con sus manos en sus hombros, sin presionar mucho para no molestarlo mientras tocaba.

— Buenos días Henry — Le respondió dándole su beso acostumbrado sobre su cabeza. — ¿Dormiste bien?

— Como siempre — Le respondió feliz. — ¿Tú?

— Magnifico — Le respondió dándole un apretón en los hombros, había soñado con Seth, fue caminando hacia la cocina. Vera escuchó como terminaba la canción y comenzaba con la que le había metido en problemas en la escuela. Fue a la cocina y se acercó a su madre, sabia donde estaba porque tarareaba suavemente en conjunto con la canción de Henry, la abrazó por detrás y su madre se giró en sus brazos para darle un beso en la mejilla.

— Buenos días princesa — Le saludó.

— Buenos días, mamá — Le respondió y se sentó en la mesa. Al momento en que su madre colocaba la comida frente a ella, escuchó a Seth suspirando en la puerta de la cocina.

— Buenos días pequeña — Le saludo dándole un beso en la frente, Vera lo apreciaba y no lo hacia al mismo tiempo, pues no le gustaba que se refiriera a ella como pequeña todavía.

— No soy pequeña, tengo diecisiete años, Seth. — Le reclamó pero luego le sonrío para que viera que no estaba enojada, al menos no demasiado.

— Pero siempre has sido mi pequeña Vera — Se quejó Seth, Rosalie ayudó a su hija.

— En comparación contigo cualquiera es pequeño, Seth. Pero Vera ya es toda una jovencita — Vera le dio una mirada agradecida en dirección a su madre, mientras Seth la veía algo confundido.

"¿Rosalie me esta dando permiso para tener algo con Vera?" Se preguntó a si mismo desconcertado, la cara de Rosalie no le dijo si, pero tampoco le dijo no. Hace varios meses que se dio cuenta que su amor por Vera había cambiado, sus pensamientos ya no eran tan inocentes y agradecía enormemente que Emmett no tuviera el poder de Edward de leer las mentes, porque sino estuviera en serios problemas con el vampiro.

— De eso me di cuenta hace mucho — Suspiró Seth, alzó la mirada preocupado cuando se dio cuenta que lo dijo en voz alta. Vera tenía una expresión confusa en su rostro, aunque se había sonrojado y Rosalie solo se giró sin decir nada.

"Creo que ya es hora de hacer algo sobre lo que siento" Pensó observando a Vera con adoración y a Rosalie de reojo con algo de miedo.

&.&.&.&.&

— ¡Los extraño! — dijo Esme con voz triste abrazándose a si misma.

— Yo también amor, pero ellos regresaran solo hay que darles tiempo — Le contestó Carlisle pasando sus abrazos por la cintura de ella, tratando de consolarla.

— ¿Cuánto más? — Preguntó en un susurró tan bajo que Carlisle apenas lo logro escuchar. Sin otra cosa que pudiera hacer solo la abrazó más fuerte.

Habían pasado siete años desde la ultima vez que vieron a Rosalie y Emmett, justo cuando se fueron en su ultima luna de miel, no era la primera vez que se separaban, pero nunca habían durado mas de tres años sin verse y Carlisle no podía evitar preguntarse ¿Qué los mantenía alejados ahora? Rosalie nunca había querido estar sola desde su transformación, las veces anteriores llamaba casi todas las noches, si es que Emmett no la mantenía ocupada, hablaba con Esme, con Alice sobre algún nuevo vestido e incluso con Jasper y Edward sobre sus autos o música, ahora apenas llama una vez a la semana y solo hablaba con Esme y con él cuando no estaba en el hospital.

Emmett era otro que lo dejaba confundido, las pocas veces que había hablado con él, lo notaba cambiado, más serio y… ¿Maduro? Hasta su tono de voz parecía el de un hombre maduro y no el de su eterno hijo adolescente y bromista; no había hablado con los demás excepto con Esme por su puesto, ella se la pasaba casi todo el día pegada al teléfono esperando su llamada, no le gustaba verla de esa manera, tan preocupada por ellos.

Por mas que lo intentaba no podía pensar en la razón por la que Rose y Emmett se alejaran de sus hermanos. Es cierto que muchísimas veces discutían, pero eso hacen los hermanos ¿No? También estaba el factor Jacob, Rosalie y él nunca se llevaron bien, menos desde que Ness se casó con Jacob hace pocos años; pero por otra parte estaba la misma Renesmee, Rosalie la adoraba y había soportado a Jacob por lo mismo; a Emmett le caía bien Jacob y ni hablar de lo mucho que ama a Nessie… entonces ¿Qué pasó? Tan centrado estaba en sus pensamientos que no había escuchado los autos llegar y cuando la puerta se abrió, la voz de Edward le tomó por sorpresa.

— Eso nos lo preguntamos todos, Carlisle — Respondió Edward entrando en la sala, tomado de la mano de Bella. Esme los saludó con un beso en la frente, pero de manera ausente, volvió a la ventana.

— No son los únicos que los extrañan — Agregó Alice sentándose en el sofá. — Necesito a Rose, es decir a alguien que me acompañe de compras y a los desfiles sin quejarse — Le dio una mirada dura a Bella, quien solo se encogió de hombros. — Ni que tenga a un perro faldero todo el día detrás de ella.

— Y Edward no es divertido — Se quejó Jasper — No quiere pelear nunca ni apostar conmigo, además creo que aun piensa que Bella es humana, no la deja sola ni un instante; nunca pensé decir esto, pero extraño a Emmett.

— Porque tú eres la fuente de la diversión — Se defendió Edward, observando a Jasper con los ojos entrecerrados. — Además te alejas de Alice solo cuando va de compras. — Carlisle y Esme sonrieron divertidos por la pelea de sus hijos.

— El soldado tiene razón, sin Emmett las cosas están de lo más aburridas por aquí y he de admitir que hasta extraño mis peleas con la rubia. — Dijo Jacob entrando con Renesmee a su lado. Estos últimos siete años el y Jasper habían conversado mucho y desde que le dijo que era un soldado sureño le dice de esa manera y a Jasper no le molestaba.

Todo venían de la universidad, donde Bella y Edward estudiaban literatura, Alice y Jasper diseño de modas e Historia, respectivamente; Jacob estudiaba mecánica automotriz y Renesmee estudiaba música.

Para los humanos Carlisle y Esme habían llegado hace dos años y compraron la casa, Carlisle como siempre, era doctor del turno de la noche y arreglaron la casa para que fuera una residencia para universitarios, que "casualmente" sus hijos habían alquilado por separado, desde hace año y medio cuando se mudaron todos juntos de nuevo; era mas fácil y creíble que decir que eran familia pues la piel oscura de Jacob y la no tan pálida de Renesmee lo hubiera desmentido.

— Las cosas han estado tranquilas sin Emmett rompiendo cosas o Rose gritándole a Emmett — Admitió Edward.

— Quieres decir aburridas… admítelo — Le molestó Jasper, Edward no lo admitió pero tampoco lo negó.

— ¿Porque no les visitamos? — Preguntó Renesmee sentándose al lado de sus padres, ya que Bella estaba sobre el regazo de Edward.

— Cierto, ellos no han dicho nunca que no podamos — Agregó Jacob, sentadote en el suelo a los pies de Nessie. Carlisle no pudo evitar sonreír ante eso, a pesar de que Jacob no soportaba a Rose estaba dispuesto a ir, solo porque Ness también quería ir, lo entendía perfectamente pues si Esme quisiera visitar a cualquier persona él la acompañaría siempre.

Todos se giraron a observar a Alice. Sin otra palabra ella se concentró en sus hermanos, pero como siempre… solo pudo observar negro. Ella resopló frustrada.

— Malditos perros — Dijo en voz baja, cruzándose de brazos. Jasper la abrazó.

— ¡Eh! Te escuché — Reclamó Jacob ofendido.

—Ya sabes que adoro a chucho menor. Estúpida defensa lobuna. — Dijo Alice enfurruñada.

— Pero odias que te dejemos ciega —Dijo Jacob rodando los ojos pero con una sonrisa satisfecha. Habían tenido esa discusión muchas veces en los últimos treinta años. Ella nunca lo había superado. Claro que no se quejaba cuando Jasper le usaba para, finalmente, poder sorprenderla con un regalo.

Nessie colocó una mano sobre el hombro de Jacob y comenzó a mostrarle momentos en los que Emmett bromeaba con el y las peleas que tenia con Rose cuando ella todavía era una bebé.

— Aun no entiendo como es posible que Seth se quedara con ellos, todo este tiempo — Agregó en un susurro que todos escucharon.

Al notar la confusión de todos, menos Edward quien sonreía divertido, Renesmee amplió su don para mostrarles a todos la escena. Ella había entrenado junto a Zafrina quien estuvo encantada de enseñarle, Ness le dio un suave golpe en la cabeza a Jacob.

— Mi tía Rose no es tan mala Jake, lo que pasa es que ustedes nunca se han molestado en conocerse un poco más, si dejaran a un lado los prejuicios que se tienen podrían hablar de…— Renesmee pensó un segundo que tenían en común y luego agregó sonriendo —…autos, a los dos les encantan.

— El día que Barbie este dispuesta a hablar conmigo sin decir un comentario sobre mi olor o llamándome como a un perro famoso, prometo no discutir con ella, mientras tanto seguirá siendo la rubiecita para mí — Le contestó dándole un beso sobre sus labios apretados. Ella suspiró.

— ¡OH! — La exclamación de sorpresa de Alice hizo que todos se giraran hacia ella.

Edward se dio cuenta que estaba teniendo una visión y no pudo ocultar su rostro de sorpresa al ver la visión.

— ¿Qué ves? — Le preguntó Jasper como siempre sujetando a Alice hasta que saliera del trance.

Observó a Rose y Emmett corriendo por el bosque y de repente ambos se detuvieron y olfatearon, un brillo de reconocimiento pasó por sus ojos. Esta era una de las pocas veces en que Alice podía verlos claramente, Seth no estaba con ellos.

Emmett intercambió una mirada con Rosalie y parecía nervioso, Rose en cambio lucia preocupada; ambos giraron el rostro en la misma dirección, tomaron aire, como dándose fuerza y a los pocos segundos una familiar vampiresa de cabello rubio rojizo apareció entre los árboles cubiertos de nieve.

La visión se detuvo y Alice abrió los ojos.

— Ellos van a recibir una visita, que no será muy deseada — Dijo Alice.

— ¿Quién? — Preguntó preocupada Esme.

— Tanya — Respondió Edward por Alice. Renesmee usó su poder y le mostró una imagen de la vampiresa de cabello rubio rojizo a Bella, buscando la confirmación de su madre. Quien asintió y por instinto se acercó un poco más a Edward.

— No soporta a Garret y Kate juntos porque celebran su aniversario numero veinticinco — Agregó Alice con una risita.

— ¿Y va a visitar a Rose y Emmett? — Preguntó incrédula Bella.

— No se lo que está pensando, no soy Edward, solo sé lo que vi — Agregó encogiéndose de hombros. — Ellos lucen realmente enojados por su visita, impacientes, nostálgicos y…— Alice dudó tratando de buscar la palabra para descubrir el extraño comportamiento de sus hermanos.

— Preocupados, nerviosos por algo. — Agregó Edward. Alice asintió de acuerdo.

— ¿Nerviosos por que? — Preguntó Bella en voz alta a nadie en particular, todos se hacían esa pregunta.

— ¿Estarán ocultando algo? ¿Dónde esta Seth? — Cuestionó Jacob, Alice se encogió de hombros.

— No puedo verlo, ¿Recuerdas? — Le contestó irónica, Jacob rodó los ojos. — Solo sé que por una semana no estará con ellos.

— ¿Debemos avisarles de la visita? — Preguntó Esme.

— No lo creo — Respondió Jasper. Luego sonriendo maliciosamente agregó — Eso les enseñara a mantenerse alejados de nosotros, quien sabe que podría descubrir Tanya tomándolos por sorpresa.

Esme le dio una mirada de reproche pero no dijo nada, después de todo, ella era la primera que quería saber que estaba ocurriendo con sus dos hijos.

&.&.&.&.&

— Te lo digo Henry, era la mujer mas hermosa que haya visto — Henry sonrió divertido ante el entusiasmo de su mejor amigo — Excepto tal vez tu madre — Eso eliminó la sonrisa, le gruñó en advertencia a su amigo Hadrien — Lo siento, la chica tendría unos veinte años, rubia casi rojo y con un cuerpo mas caliente que un día de verano en Hawai…

Rien, como exigía que le llamara pues no le gustaba su nombre, era su compañero en la escuela de música, un excelente guitarrista con el que había compuesto varias canciones, pero como cualquier adolescente no podía ni ver a una escoba con falda porque enseguida se calentaba.

— ¿Y que hacia una mujer así en la primaria de Quebec? — Preguntó Henry curioso, Rien era ayudante del equipo infantil de hockey de la escuela.

— Estaba preguntando por un tal Emmett Cullen — Respondió tranquilamente su amigo, haciendo que el cuerpo de Henry se tensara completamente.

"Emmett Cullen… Cullen" Ese apellido le hizo sonar campanas de advertencia, había escuchado ese apellido antes, era el que sus padres habían usado alguna vez.

— ¿Qué le dijiste? — Siguió Henry la conversación aparentemente normal, manteniendo la cabeza en alto en dirección a su amigo, tomó su celular y comenzó a escribir un mensaje para su padre.

El teléfono se lo habían dado cuando cumplió los quince años, Vera tenia el suyo también, estaba modificado para personas ciegas, las teclas tenían el sistema braile lo que le permitía saber que estaba escribiendo, además de un programa que les leía los mensajes en voz alta, Henry tenia puesto el manos libres como cada vez que salía.

"Alguien esta preguntando por Emmett Cullen en el pueblo. H." Le mandó preocupado, luchando por mostrarse tranquilo. Su padre era el entrenador asistente de la liga de la secundaria de Hockey, la mayoría del tiempo usaba su mascara así que no notaban el hecho de que no cambiaba, al menos no demasiado.

— Que no conocía a nadie con ese apellido — Le dijo su amigo despreocupado y Henry pudo decir que había encogido sus hombros, un segundo de silencio y a pesar de sus intentos su amigo se dio cuenta que algo le molestaba — ¿Tu si conoces a alguien?

—No para nada — Respondió forzando una sonrisa. Su celular vibró y escuchó la voz electrónica leyéndole la respuesta de su padre.

"Ya me enteré en la escuela ¿Una rubia hermosa?" Preguntó y Henry le respondió afirmativamente. Rápidamente recibió otra respuesta.

"Seth te pasará buscando después de tu clase en la camioneta, tu madre y yo tenemos que investigar" La respuesta puso a Henry nervioso, temía que pasara lo inevitable.

"¿Es como tú? ¿La conoces? H." Sabia que su padre entendería a que se refería, nunca decir la palabra con "V" por teléfono, era una regla que su madre le había dicho cuando le entregaron los celulares, nunca se podía saber si se perdían o alguien les hackeaba, era algo un poco paranoico pero ocultar su naturaleza era su prioridad numero uno.

"Por las descripciones creo que sí, tu madre incluso tiene una idea de quien podría ser" La respuesta de su padre le confirmó lo que pensaba, finalmente pasaría eso que todos temían, que otro vampiro llegara al pueblo.

"Tengan mucho cuidado, los quiero. H."

"No nos pasará nada H. Tranquilo, somos irrompibles ¿recuerdas?" Henry sonrió, porque cuando conoció a sus padres en el hospital y sintió lo fuerte y resistentes que eran les había dicho así "Irrompibles" a pesar de que no recordaba a sus padres biológicos, a los diez años sabia que debió tener algunos y pensaba que se habían "roto" como el auto de donde los habían sacado; por eso se alegró cuando sus nuevos padres les demostraron que nada, o casi nada, podría dañarles.

Su mayor miedo era que algo malo les pasara a sus padres… de nuevo.

"Lo recuerdo :D ¿Por cuánto tiempo se van? H." Nunca se habían encontrado con otro vampiro, pero sus padres eran realistas y tenían un plan diseñado en esos casos, que consistía básicamente en mantenerse alejados de ellos para que el otro vampiro no pudiera sentir el aroma a humano o el de "perro mojado" que sus padres deberían tener encima. Su casa estaba a salvo por el aroma de Seth.

"Hasta que sepamos quien es y que es lo que quiere. Seth está a cargo, cuida de tu hermana" El corazón de Henry salió disparado y sus manos temblaban ligeramente cuando le respondió a su padre.

"Siempre. Cuida de mamá. H."

"Con mi vida. Cuídense y los amo" Su estomago se revolvió al escuchar la respuesta de su padre, un nudo se le formó en la garganta y tuvo que aclarársela, su amigo a quien no le había estado prestando la más minima atención, se dio cuenta de su estado.

— ¿Pasa algo malo H? — Le preguntó pasándole un brazo por los hombros sonando preocupado, Henry apreció el gesto enormemente, lamentó no poder decirle la verdad.

— Todo saldrá bien — Le respondió y no supo si estaba tratando de convencerse a sí mismo también.

— Oh, oh… Ana a las tres en punto — Le dijo su amigo luego de unos segundos. Soltándolo de su agarre.

— ¡Henry! Amor no me llamaste ayer — Le dijo Ana después de lanzarse a sus brazos y darle un beso en los labios.

—Es que perdí el cargador de mi celular y la batería estaba muerta — Mintió. Escuchó un gemido y supo que hacia puchero.

"No tengo tiempo para esto ahora" Pensó irritado. Tomó las manos de Ana que estaban detrás de su cuello y la obligó a soltarlo.

— Anna tenemos que entrar a clases el señor Harris nos dijo que tenia que decirnos algo importante antes de comenzar ¿Verdad Rien? — Agregó dándole un codazo a su amigo, pidiendo ayuda.

— Eh… si claro — Dijo Hadrien torpemente y rápidamente agregó — Harris dijo que nos iba a decir algo sobre una presentación, tenemos que irnos. — Le tomó por un brazo y lo guió hasta el salón de música.

— Hablamos luego — Escuchó que Ana le gritaba a sus espaldas, sonando claramente decepcionada, Henry sintió un pinchazo de culpa, pero realmente no tenia cabeza para asuntos amorosos en esos momentos, no con la posibilidad de que un vampiro descubriera a sus padres y los condenara.

— Gracias — Le dijo a su amigo, mientras se quitaban el abrigo frente a la mesa que compartían.

— Cuando quieras, para eso son los amigos — Le respondió dándole un suave golpe en el hombro.

Normalmente su clase de música lo relajaba, pero su mente no dejaba de darle vueltas sobre esa vampiresa que estaba en su ciudad. Algo le decía que pasaría algo, algo grande, la pregunta era ¿Seria bueno o malo?

&.&.&.&.&

— ¿Dónde esta mamá, Seth? — Preguntó Vera al no sentir que su mamá le daba su beso de bienvenida.

— Esta…— Seth vaciló un poco — Resolviendo unos asuntos con tu padre, no vendrán en unos días.

Vera frunció el seño en dirección a la voz de Seth, algo le estaba ocultando, sus padres no salían nunca sin avisarles y solo se marchaban por un día o dos cuando se iban de caza, lo cual había sido la semana pasada.

— ¿Qué clase de asuntos? — Preguntó. Escuchó como Henry entraba a la sala y se quitaba el abrigo.

— Eh…— Seth sonaba nervioso.

— Dile la verdad Seth, ella podrá manejarlo, no es una niña pequeña — Respondió secamente su hermano.

Lo escuchó subir las escaleras y cerrar la puerta de su habitación. ¿Qué le pasaba?

— ¿Seth? — Le cuestionó cruzándose de brazos, para que entendiera que esta no la iba a dejar pasar. Lo escuchó tomando aire.

— Alguien estuvo preguntando por tu padre en la ciudad.

— ¿Y? — Preguntó Vera ya que no parecía que Seth fuera a continuar y eso no le parecía tan extraño como para que sus padres se fueran sin avisar.

— Preguntaron por Emmett Cullen —Respondió a regañadientes, Vera se sorprendió — Por las descripciones es una vieja amiga de tus padres, una muy vieja amiga, si entiendes a lo que me refiero.

— Un vampiro — Susurró Vera al tiempo que su rostro perdía todo el color, que era justo lo que Seth no quería, que se preocupara o asustara, pero Henry tenia razón, ella tenia que saber la verdad, ya no era una niña pequeña.

La mente de Vera volaba, recordando que sus padres les habían confesado que ellos no deberían saber su verdadera naturaleza, que estaba prohibido decirle a cualquier humano sobre los vampiros que era castigado con la muerte, por eso se mantenían alejado de otros de su especie, pues podrían decirle la verdad a los Vulturis, unos vampiros italianos que hacían cumplir la ley vampírica.

Además era la primera vez que escuchaba el apellido Cullen desde que sus padres les dijeron que lo habían usado durante un tiempo. Henry y ella habían quedado con la sensación que había algo mas detrás de ese apellido de lo que sus padres les habían dicho, pero cuando preguntaron de alguna manera les desviaron la conversación y ellos lo habían olvidado completamente hasta ahora. Habían pensado en preguntarle a Seth sobre el asunto pero pensó que sus padres eran quienes debían decirles la verdad sobre este tema en específico.

Aunque ahora que Vera lo pensaba, no tenía muy claro como se habían conocido Seth y sus padres, él siempre había estado allí así que realmente nunca se había preguntado sobre el pasado de Seth y su relación con sus padres, ahora que iban a estar un tiempo solos iba a preguntarle. Había muchas preguntas sin respuestas y era hora de conocer la verdad.

.


¿Qué tal? ¿Les gustó?

Recuerden dejar su opinión, que así me animan a seguir escribiendo xD

Besos!

Yari Cullen Black.