El día había sido agotador para Denny. Ahora que Izzy ya era una residente en el Seattle Grace, él se ocupaba de todo lo relacionado con la boda y todos los preparativos, la iglesia, el lugar del convite y cada uno de los detalles que sabía que más ilusión le harían a Izzy.

Casi era medianoche cuando por fin llegó a casa. Todas las luces estaban apagadas y no había ningún ruido. Espero que ella estuviera en casa y no se hubiera quedado otra vez a trabajar hasta bien entrada la madrugada en el hospital. Fue hasta el dormitorio y allí la encontró.

Tenía varios libros esparcidos por la cama, pero ella estaba profundamente dormida, tanto que no se enteró cuando Denny se sentó en la cama a su lado y la arropó bien. se tumbó junto a ella y le besó la mejilla.

Entonces Izzy se removió. "Shhh, soy yo tranquila, sigue durmiendo." Se volvió hacia donde estaba él y sonrió, aunque Denny pudo notar, aunque no dijera nada, el cansancio en la mirada. "Dime que has descansado al menos un par de horas hoy."

"Tenía una caso importante, el paciente necesitaba dos operaciones y no teníamos apenas tiempo que perder. Ha sido increíble, he estado trabajando con Derek y ha sido alucinante."

"Izzy, quedamos en que te relajarías un poco ahora que la niña está en camino." Denny deslizó su mano hasta el vientre de Izzy, tal y como hacía siempre. Le encantaba poder notar que allí estaba su futuro bebé, aunque todavía no hubiera dado sus primeras patadas.

"Sigues pensando que es un niña. ¿Sigues queriendo que se llame Carol?" Denny asintió feliz, recordando los sueños en los que había visto a su familia y sobretodo en los que se había visto con su pequeña hija recién nacida en los brazos.

"Sigo convencido de ello y también estoy convencido que no te beneficia nada el ritmo de vida que llevas. Vas a terminar totalmente agotada si sigues así."

"Pero los demás…"

"Los demás no tienen que preocuparse por el bebé que llevan dentro. Tu estás embarazada y tienes que descansar de vez en cuando." Le acarició la mejilla con delicadeza, mientras ella se apretó contra él. "Tienes que pensar por mis dos chicas."

"Supongo que podré hacerlo, en cuanto mañana terminé los tres informes que tengo pendientes y actualice el historia del señor…" Denny la miró con determinación. "Vale, lo siento, es la costumbre, a partir de ahora, nada de estrés innecesario y nada de demasiadas horas trabajando. A las seis…" Izzy se quedó callada y cerró los ojos al notar la punzada de dolor. Apretó con fuerza la mano que Denny todavía tenía colocada sobre su vientre y sin poder evitarlo gimió por el dolor.

"Izzy cariño, ¿Qué ocurre?" El miedo de Denny se notaba en su tono de voz. Ya se le había pasado por la cabeza más de una vez que su futura mujer estuviera trabajando demasiado y que eso no le estuviera haciendo ningún bien al embarazado, pero de ahí a que algo malo pudiera sucederle de verdad.

"No lo se, de repente..." Izzy volvió a callarse hasta que la siguiente punzada en el vientre, pasó también. Respiró con cierta dificultad y con ayuda de Denny se incorporó en la cama. "Creo que no sería mala idea que fuéramos al hospital."

Izzy se lo quedó mirando, mientras él intentaba reaccionar a esa frase. Aquello no tenía buena pinta y que alguien tan fuerte y que nunca reconocía encontrarse mal le pudiera con sus ojillos de cachorrillo abandonado que la llevara al hospital, era aún peor.

Ella fue a levantarse, pero Denny no se lo permitió, fue más rápido se incorporó primero y la cogió en brazos. Izzy ni siquiera protestó, apoyó la cabeza sobre su pecho y cerró los ojos cuando notó que la siguiente punzaba llegaba mucho más violenta que la anterior.

"Carol…" Fue todo lo que consiguió murmurar mientras intentaba recuperar el aliento. Agarró con fuerza la camiseta de él, como si de esa forma estuvieran compartiendo el terrible dolor que sentía.

"Todo va a ir bien, estaremos en el hospital en poco tiempo y la doctora Montgomery cuidará de las dos." Izzy asintió sin decir nada.

Estaba aterrada, había pensado que durante aquellos cinco meses todo estaba iendo bien, que estar embarazada no le iba a impedir seguir llevando su ritmo de vida normal, sus horas sin dormir, sus horas sin comer y todos los nervios por no tener la respuesta para el caso llevaba entre manos.

Pero ahora se daba cuenta que había cometido un terrible error y lo estaba pagando. Izzy la subió al coche y la acomodó en el asiento del copiloto, ella se abrazó a su propio vientre, como si estuviera defendiendo a su bebe no nacido. Antes de subirse al coche, Denny le besó, temeroso de que aquella noche pudiera terminar demasiado mal, igual que había ocurrido en más de uno de los sueños que había estado teniendo durante esos meses.

Más allá de las maravillosas visiones sobre su futura vida en familia, Denny también había visto otras en las que las cosas ocurrían de una forma bastante similar a como lo estaban haciendo ahora, una complicación que no habían visto venir, unas horas en el hospital sin saber lo que estaba ocurriendo y al final un doctor salía y le decía que había hecho todo lo que había podido, pero que la hemorragia interna había sido demasiado grande y que no habían podido salvar a ninguno de los dos.

Condujo lo más rápido que pudo, mirando de ver en cuando a Izzy, que se mantenía con los ojos cerrados. Casi parecía dormida, pero él sabía que no lo estaba, la forma en la que apretaba los labios cada vez que el dolor regresaba le estaba destrozando por no poder ayudarla.

Al llegar, Adison ya estaba allí, ya le habían llamado par decirle lo que ocurría y antes de que Denny se pudiera dar cuenta, ya se habían llevado a Izzy para hacerle pruebas. Él se quedó sentado en la sala de espera, como una persona más, intentando no recordar que Izzy también había estado allí, esperando por él, con la duda sobre si él sobreviviría o no unos meses antes.

Un par de horas se fueron volando y cuando quiso darse cuenta, Adison apareció por el fondo del pasillo. Por un segundo prefirió no ver su expresión, por miedo a que fuera la que tanto miedo le daba. Pero cuando se fijó en su sonrisa algo cansada se dio cuenta que las cosas habían salido bien.

"¿Cómo está?" Dijo, levantándose casi de un salto y llegando hasta donde estaba la doctora Montgomery. "¿Puedo verla?"

"Tranquilo." Adison le tocó el hombro para tranquilizarlo. "Izzy es una chica fuerte y tu hija también, las dos están bien, sólo ha sido un susto provocado por demasiadas horas trabajando sin parar."

"Entonces todo va bien, ¿verdad? Izzy está bien y Carol… Un momento ¿Has dicho "mi hija", quieres decir que has visto que es una niña?"

"Vaya perdona, tal vez no quisierais saber el sexo del bebe hasta que naciera."

"No, es genial, es una niña." Dijo Denny mientras suspiraba. "Puedo verla entonces ¿verdad?" Poco a poco Denny se fue relajando, aunque no lo estaría del todo hasta que no pudiera ver a su futura mujer y asegurarse que era verdad, que estaba bien.

"Claro, tus chicas están bien." Denny se encaminó hacia la habitación, pero Adison lo detuvo. "Los dos sabemos que Izzy es muy tozuda y no querrá frenar su ritmo de trabajo. Denny sonrió al ver lo bien que Adison conocía a su prometida. "Pero intenta calmarla, conforme más avance el embarazo menos le convendrá estos esfuerzos y estos sustos."

"Lo intentaré."

- o -

Aquella noche, George y Alex estaban de guardia en el hospital. Por el momento a nadie le había sorprendido que estuvieran demasiado tiempo juntos y que escogieran los turnos para las mismas horas. Todo el mundo estaba demasiado ocupado con sus pacientes como para percatarse de lo que hacían.

Cinco meses después de la primera noche en la que se habían acostado, los dos seguían juntos. Alex se empeñaba en decir que lo suyo no era más que un rollo, que cuando quisiera, o cuando se cansara lo dejarían. Pero hasta el momento no lo habían hecho y eso estaba haciendo muy feliz a George. Sus relaciones con las mujeres no habían sido las mejores del mundo y ahora estaba muy contento de poder tener una relación, más o menos normal con alguien, aunque eso supusiera tener que andar escondiéndose.

Sin embargo, cuando aquella noche, tras terminar uno de sus descansos, en los que se habían ido a tomar un café, los dos solos al dormitorio de los médicos, encerrados durante media hora, salieron riéndose y desgraciadamente para ellos, con las manos entrelazadas, Mark estaba allí, delante de la puerta, despidiéndose de una enfermera y los vio.

"Mierda." Dijo en voz muy baja Alex, un momento antes de separar la mano de George y alejarse unos centímetros de él. "Doctor Sloan." Saludó a Mark, intentando que aquello sonara lo más creíble posible.

"O'Malley, Karev…" Mark sonrió con malicia mientras los dos jóvenes médicos se ruborizaban visiblemente. "Creo que Derek te está buscando Karev ya veo porque no te podía encontrar."

"Doctor Sloan…" Comenzó a decir Alex, pero Mark le cortó antes de que pudiera continuar.

"No es asunto mío, me da igual lo que hagáis en vuestro tiempo libre, pero creo que Derek lleva un rato buscándote, os aconsejo que no dejéis que lo vuestro estropee vuestro trabajo." Mark, todavía sonriendo por lo que acababa de descubrir, se dio la vuelta para marcharse, pero antes de hacerlo, recordó algo. "Y yo que todavía no he probado ese dormitorio. ¿Es cómodo?"

Los dos tragaron saliva, pero no contestaron, Mark se echó a reír y desapareció por el pasillo. "Parece que te avergüences de estar conmigo y que alguien te vea." Dijo George ofendido por la reacción del otro.

"No se trata de eso, es que me ha cogido por sorpresa, no esperaba encontrarme con el doctor Sloan así, de frente."

"Osea que ha sido una reacción involuntaria que demuestra lo que realmente sientes por mi." Sin esperar la respuesta de Alex, George comenzó a caminar por él pasillo. "Obviamente, todo esto ha sido una mala idea desde el principio, tu lo quieres mantener en secreto porque te avergüenzas de mi."

La mano de Alex alcanzó a su compañero con fuerza y tras retenerlo lo acercó hasta él, en el mismo momento en que dos enfermeras cruzaban por el pasillo y los miraban mientras Alex besaba a George con ternura.

"No digas tonterías, simplemente se trataba de no ser la comidilla del hospital pero si todo tu problema es ese." Un nuevo médico pasó por ahí y Alex volvió a besarle mientras George comenzaba a reír. "¿Qué pasa?"

"¿Vas a hacer eso cada vez que pase alguien? Porque no me parece mala idea." Entonces Mark volvió a aparecer y los dos se lo quedaron mirando al ver la preocupación en su rostro.

"Sabía que seguiríais aquí. Stevens acaba de llegar, la traía su novio, parece que hay algún problema con el embarazo, Adison está con ella." Olvidando lo que tenían entre manos, los dos se marcharon para ver a su amiga. Mark los vio pasar a su lado, muy juntos y sonrió al pensar en la extraña pareja que formaban.