Ted remus Lupin

La felicidad la marca cada instante, cada momento, cada pensamiento.

A la mañana siguiente Harry, Ron, Hermione iban acompañados por Ginny rumbo al Gran Comedor para tomar su desayuno y cuando llegaron se toparon con una sorpresa en lugar de las cuatro mesas había una extra y parado frente a todos se encontraba Dumbledore.

— Qué raro —comento Hermione con el ceño fruncido —.

— Deberíamos sentarnos —hablo Ginny—al parecer hoy no será un día normal —.

— Concuerdo contigo —estuvo de acuerdo Harry preguntándose qué habría sucedido —.

Dicho esto los cuatro se dirigieron a la mesa de Gryffindor y tomaron asiento como el resto. Una vez el Gran Comedor estuvo totalmente lleno Dumbledore se aclaró la garganta pidiendo atención.

— Buenos días tengan todos —comenzó sonriendo amablemente —como ven hoy será un día muy especial y por lo mismo recibamos a unas visitas muy especiales, bienvenidos—no termino de decir esto cuando las puertas se abrieron nuevamente dejando ver a Arthur, Molly, Bill, Charle, Percy, Fred y George Weasley, Angelina Johnson, Lucius y Narcisa Malfoy, Ted y Andrómeda Tonks, Remus Lupin, Nymphadora Tonks, Fleur Delacur, Audrey Parsson y Rolf Scamander con este ultimo las chicas de quinto curso soltaron risitas tontas. Cuando todos estuvieron sentados en la quinta mesa Dumbledore volvió a hablar —Sé que todos se están preguntando qué sucede y porque estas personas están aquí así que lo primero que les diré es que por la mañana de hoy no tendrán sus clases —ante este hecho el lugar se llenó de exclamaciones de emoción —.

— ¿Por qué será? —pregunto Hermione un tanto disgustada — ¿Qué es tan importante como para cancelar las clases de la mañana? —.

— Qué más da—Ron se encogió de hombros sonriendo —Hermione lo importante aquí es que no tendremos que soportar al pesado de Snape dos horas hoy—.

Hermione se veía bastante dispuesta a replicar pero Harry intervino.

— Escuchen a Dumbledore— los dos se giraron para ver como el director pedía silencio —.

— Cuando dije que tendríamos unos visitantes especiales me refería a especiales de verdad —comenzó a decir con un brillo especial en la mirada—anoche cuando estaba dando mi ronda por el colegio me topé con un grupo bastante peculiar, quienes me confesaron ser la Tercera generación —el lugar se llenó nuevamente de murmullos —.

— ¿La qué? —pregunto Harry confundido—.

— La tercera generación creo que se refiere a nuestros hijos porque la primera…—comenzó a explicar Hermione—.

— ¿Eso es posible? —pregunto Ron cortándola —.

— No tengo idea—la chica se encogió de hombros —.

— ¡Silencio! —Se escuchó el grito de la profesora McGonagall ocasionando que casi al instante todos se sumieran en silencio y Dumbledore volvió a tomar la palabra—.

— Veo que muchos han sacado conclusiones acertadas, efectivamente la tercera generación son algunos de sus futuros hijos—dijo sonriendo ampliamente lanzando una mirada nada disimulada hacia la quinta mensa —ahora sin más preámbulos con ustedes la Tercera generación —el director extendió sus brazos sonriendo al mismo tiempo que las puertas se abrían de par en par dejando entrar a un grupo de jóvenes con capuchas tapándoles el rostro—.

— Bienvenidos —.

Los profesores estaban tan sorprendidos como los estudiantes y Molly estaba ansiosa por saber si sus hijos le darían nietos. El grupo se acomodó poco a poco al lado de la mesa de Profesores todos miraban curiosos hacia todos lados buscando entre las mesas a sus familiares y los padres de algunos compañeros de curso. Sin perder más tiempo un muchacho camino hacia donde minutos antes estaba Dumbledore y se quitó la capucha dejando ver a un chico de unos veintitrés años, tez blanca, de cabello castaño, ojos color miel y con buen cuerpo enseguida todas las chicas soltaron suspiros y risas tontas.

— Hola— el chico agito su mano— Como ya saben venimos del futuro, un futuro donde no existe Voldermort—comenzó a explicar sonriendo, cabe decir que muchos se estremecieron ante la mención del nombre y el comedor se llenó de mormullos y celebraciones. Harry no podía creer lo que había escuchado pero sonreía ampliamente— Primero nos presentaremos y al final contaremos todo—continuó al ver que todos querían preguntar acerca de ese acontecimiento— Mi nombre es Ted Remus Lupin—dijo delicadamente. Ante esto Remus que estaba tomando un jugo de calabaza se atraganto y miro al chico con detenimiento, mientras que Tonks aguantaba las lágrimas pensando que un chico como él no podría ser su hijo—.

— ¿Qu-Qué? —tartamudeo Remus una vez recibió golpes en la espalda —.

— Como escuchaste —le sonrió ampliamente deseando lanzarse a sus brazos por primera vez en su vida pero tuvo que contenerse —como han adivinado mi padre es Remus John Lupin —el mencionado lo miraba como si en cualquier momento desapareciera—y mi madres es…—sonriendo aún más el chico cambio el color de su cabello a su color habitual, azul eléctrico, dejando estupefactos a muchos y haciendo sonreír a Harry, Hermione y Ginny quienes ya habían comprendido quien era su madre. Por su parte Tonks comenzaba a recuperar el brillo de sus ojos y poco a poco una sonrisa se fue formando en su rostro al tiempo que cruzaba sus dedos y le lanzaba una mirada por el rabillo del ojo a Remus que a pasar de reprochárselo no podía evitar desear que ella fuera la madre de su hijo— por si aún no lo adivinan mi madre es Nymphadora Tonks —aclaro Ted esperando la reacción de sus padres, no pudo evitar mirarlos con añoranza deseando de una vez correr a sus brazos—.

— ¡Lo sabía! —La mencionada no espero más soltó, un grito emocionado y se puso de pie de un salto para llegar a Remus y sin perder un segundo lo tomo del brazo y lo beso, recibiendo una rápida respuesta de él, quien a pesar de reclamarse por haber sido tan idiota, no pudo evitar sentir una inmensa emoción y por primera vez en su vida se rindió, dándole la bienvenida al amor y permitiéndose ser feliz al lado de esa mujer que tanto amaba. Una vez se separaron unieron sus frentes y se sonrieron —sabía que tarde o temprano te dejarías de idioteces Lupin —le dijo al tiempo que su cabello tomaba su habitual rosa chicle y Remus la atraía a un abrazo—.

— Eres muy testaruda —le respondió antes de besarla de nuevo.

— Herencia Black —respondió la pelirrosa abrazándolo. Al parecer los dos habían olvidado donde se encontraban pues para ellos no existía nada más que ellos dos—.

Harry no podía creerlo pero tenía una gran sonrisa así que su tío— y es que para él eso era Remus — estaba enamorado de Tonks y además tendrían hijo, estaba ansioso por ir a felicitarlos.

Remus y Tonks iban a juntar sus labios de nuevo cuando escucharon que alguien se aclaraba sonoramente la garganta.

— Si mis padres me permiten continuar —comento divertido y bastante emocionado aunque también se reflejaba algo de tristeza al recordarlos muertos —.

— Lo siento —se disculparon ambos realmente apenados antes de sentarse esta vez juntos recibiendo las felicitaciones de todos en la mesa y un abrazo por parte de Andrómeda y cabe destacar que el señor Tonks le apretó la mano demasiado fuerte a Remus quien perdió un poco el color arrancando una carcajada de Tonks—.

— Dora querida, gracias por ponerle mi nombre—agradeció Ted Tonks abrazando a su hija con una gran sonrisa y dándole una palmadita en el hombro a Remus —.

— Continúa Teddy—pidió sonriendo la metamorfomaga ansiosa por escuchar acerca de su futuro hijo—.

— Por supuesto — Teddy tuvo que romper el nudo en su garganta al escuchar a su madre — tengo veintitrés años—las chicas lo escuchaban atentamente—como mi padre estuve en Gryffindor—ante esto la mesa de los leones se llenó de virotes y Remus no dejaba de sonreír orgulloso— y ahora estoy en la Academia de Aurores —ahora la que sonreía era Tonks mientras se dejaba abrazar por Remus, ambos sentían una alegría infinita y observaban atentamente a su futuro hijo—en el Colegio fui Prefecto y Premio anual…—decía con orgullo al ver las sonrisas de sus padres —.

— Ese es mi hijo…—dijo Remus con orgullo—.

— ¡El Perfecto Prefecto! —se vio interrumpido por dos exclamaciones de los encapuchados—.

— Cállense ustedes dos—bufo Ted girándose hacia los encapuchados— ¿qué más puedo decir? —murmuro girándose—ya se…soy metamorfomago aunque eso ya es evidente —comento haciendo reír a muchos—.

— Tenías que salir en algo a mí —le respondió Tonks —eres el vivo retrato de Remus—añadió cariñosamente —.

— Te sorprenderá saber que me dicen que soy una mezcla perfecta de ambos —contesto con orgullo— a ver, me gusta mucho el Quidditch pero mi madrina dice que es mejor que me quede sobre el suelo porque siempre termino con algo fracturado—explico sonrojado —.

— ¡Eso es poco, eres un desastre! —dejo escapar otro encapuchado ocasionando risas además de incrementar el sonrojo del chico—.

— ¡Déjenlo en paz! —los regaño una encapuchada dándole un golpe en la cabeza al encapuchado que hablo—.

— Gracias —Ted se giró hacia el grupo con una sonrisa encantadora para después continuar con su presentación — Mis padrinos son Harry Potter y su esposa—dejo escapar sonriendo ampliamente hacia donde se encontraba el mencionado con la boca abierta.

— ¿Y-yo? —tartamudeo poniéndose de pie para llegar hacia Tonks y Remus y darles un abrazo—gracias a los dos —les dijo emocionado — espero ser buen padrino —añadió a su vez mirando a Teddy.

— El mejor de todos—contesto él con una sonrisa que fue correspondida—.

— Tuvo un gran ejemplo —dijo Tonks con cariño.

— Eso me quedo claro—respondió Teddy —bueno eso sería lo básico sobre mi así que ¿alguna pregunta? —añadió ahora para todo el Gran Comedor.

— ¿Tienes novia? —se escuchó a una chica de Ravenclaw.

— ¡Sí que tiene! —se escuchó el gruñido de la encapuchada que había hablado anteriormente— Así que sería bueno que dejaran de mirarlo de esa manera ¡casi podría ser su hijo! ¡Por Merlín! —la voz de la chica hizo estremecer a la pobre Ravenclaw. La mayoría de las chicas se mostró decepcionada, solo algunas se mostraron avergonzadas.

— Creo que eso contesta la pregunta —contesto Ted divertido.

— Quedo claro —hablo Fred burlonamente —no sé a quién me recuerda —añadió solo para que George lo escuchara.

— Hijo—Remus se aclaró la garganta nervioso por lo que iba a preguntar— eres…ya sabes…. —no podía si quiera decirlo, si su hijo tenía esa maldición por su culpa jamás se lo perdonaría. Tonks entendiendo a que se refería le apretó la mano dándole a entender que estaba con él.

— Quédate tranquilo papá no tengo tu problema peludo— lo tranquilizo totalmente Ted sabiendo cómo se debería sentir su padre con ese tema.

— Gracias a Merlín —suspiro Remus.'

— ¿Cómo somos como padres? —quiso saber Tonks haciendo que Ted perdiera el color de golpe —Ted ¿Qué sucede? —pregunto alarmada al ver como a su hijo le fallaban las piernas.

— Yo…yo…—Ted respiro profundamente, por su reacción ya algunos habían entendido que le sucedía.

— ¡No! —dejo escapar Harry aterrado —no, no, no Ted dime que ellos no…—la voz del chico se quebró al tiempo que se abrazaba fuertemente a Remus, quien no hace falta decir estaba tan pálido como los fantasmas del colegio, por su parte Tonks era abrazada por sus padres, no hacía falta confirmaciones con la reacción del metamorfomago fue suficiente para que entendieran, tanto a Ginny como a Hermione se les llenaron los ojos de lágrimas.

— ¿Cómo paso? — la voz de Remus se escuchaba rota.

— Murieron en la Batalla de Hogwarts—murmuro Ted con el rostro bañado en lágrimas, Victorie estaba a su lado abrazándolo al igual que Lily Luna. — luchando como verdaderos héroes para que tuviera un futuro mejor—explico con la voz rota.

— ¿Quién se hizo cargo de ti? —pregunto llorosa Andrómeda siendo abrazada por su marido.

— Tú, junto con mi padrino y los Weasley—explico, a nadie se le pasó desapercibido que no menciono nada de Ted Tonks pero no se atrevieron a decir nada porque ya era mucho para esa familia.

— Gracias Harry—agradeció Remus volviendo a abrazar al chico al igual que Tonks.

— Molly, Arthur, chicos, muchas gracias —añadió la metamorfomaga ahora mirando a la familia Weasley que se mostraba conmocionada por eso. Ninguno podía creer que perderían a tan buenas personas como lo eran Remus y Nymphadora.

— No tienes que agradecer querida, lo haremos con mucho cariño—Molly los abrazó a ambos.

Costo un rato en el que los más secarnos a Remus y Tonks lograban tranquilizarse en todo ese tiempo Ted fue consolado por su prometida y su hermanita, cuando el chico noto que su madre estaba calmada decidió hablar nuevamente.

— Si no hay más preguntas eso es todo de mi— nadie pregunto nada por lo que se dirigió a la mesa donde se encontraban sus padres, les dio el abrazo que siempre deseo dejando escapar algunas lágrimas traicioneras para después pasar a abrazar a sus abuelos, los Weasley y Harry.