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Noté la mano de John en mi hombro y otra vez una chispa me recorrió todo el cuerpo. ¿Por qué me pasaba esto a mí? Le miré, mis ojos estaban algo hinchados, todavía seguía llorando, pero no se como pasó todo, que mi corazón empezó a latir a toda velocidad como si se fuera a salir del pecho.
Podía escuchar la respiración de John, ya que estaba a escasos centímetros de mí, vi como se pasaba la lengua por la comisura de los labios y yo empezaba a sudar. Me quité la bufanda y la sostuve en una de mis manos. John estaba haciendo algo que no me había pasado en años, estaba despertando mis sentimientos. Me estaba empezando a enamorar de nuevo. Solo me había enamorado de una persona en mi vida y desde que ya no la tuve, no me había enamorado hasta este momento.
— Sherlock – John me hablaba, pero yo solo podía ver, no le escuchaba, el amor me había estar atontado. De repente me pequé una torta en la cara y reaccioné – para, te vas hacer daño.
— Lo siento, será mejor que me marche – comenté apenado, pero era mejor que me marchara porque estaba haciendo el mayor ridículo de mi vida después de cuando me declaré a mi primer amor.
— No pasa nada, lo entiendo. Hablar de viejos amigos que ya no están no es fácil – me sonrió y yo deseaba que me besara, no se muy bien porque – el viernes si quieres nos podemos ver una cafetería para que estés más a gusto. Te dejo mi número para concretar detalles y para que hables por si tienes alguna cosa que contarme o simplemente quieres hablar con alguien.
Me guiñó un ojo y le di las gracias. Cuando salí de la iglesia, estaba feliz, no sabía explicar mi felicidad con palabras, pero solo una cosa la podía explicar John.
Hice los recados que la señora Hudson me pidió, no perdí la sonrisa en ningún momento ni cuando llegué a casa y le di las cosas. Ella intuyó que mi sonrisa era John. A ella no podía ocultarle nada, ella me conocía demasiado bien.
Miré mi móvil y el número que John me había apuntado en mi agenda de contactos. Abrí el Whatsapp, busqué su nombre, le di y vi que estaba conectado, mucha tentación el hablarle tan pronto. Así que pasé.
Me senté en el sofá con varios parches de nicotina para no fumar y pensaba en lo que en menos de 72 me había sucedido.
Analizándolo bien, John encajaba en el tipo de hombres que podían interesarse para sustituir la pérdida que hace 2 años tuve.
Mi móvil vibró, me levanté de golpe haciendo ruido, la señora Hudson subió las escaleras asustada. Era un Whatsapp de John.
John: El viernes al final no puedo quedar, me he acordado de que tengo médico y por la tarde un bautizo.
Después de un rato pensando que decirle, me atreví a hablarle.
Yo: Que mal, ¿y otro día?
Necesitaba verlo con desesperación, no podía dejar de pensar en su lengua jugueteando con sus labios.
John: Mañana estoy libre a las 5, ¿te parece bien?
Yo: Perfecto, quedamos en la entrada de la Iglesia y luego me llevas a tomar algo donde quieras.
Con aquella especie de cita me quedé más que satisfecho, aunque aún tenía que saber si a John le interesaban los hombres o no, porque si no era así, perdía el tiempo.
Pero ya lo averiguaría, tenía los métodos suficientes para averiguarlo y pronto los llevaría a cabo.
Cuarto capítulo y esto cada vez se pone más caliente y subido de todo. Sherlock bebe los vientos por John. Pero, ¿John sentirá lo mismo? Dejarme vuestras reviews y que pensáis que pasará.
