¡Hola mis queridas Nya's!

Lamento el retraso mis Bambinas por no haber subido el capitulo el ayer, tuve un inconveniente y como saben o tal vez no, soy una chica problemática, me metí en problemas por golpear a una chica de 2do Semestre; pero es que me castra que te anden jodiendo la madre, y pues no les puedo prometer comportarme mejor porque no soy así pero regresando al tema, apenas lo acabo de terminar de editar, son las 10:48pm y estoy agotada y de mal humor pero aun así agradezco a las chicas que tuvieron unos minutos para dejar comentarios. No hubo muchos pero me conformo con las verdaderas Bambinas mías que tienen tiempo para un mensajito.

Las amo Nya's, y gracias por su apoyo, no voy a defraudarlas porque esa palabra no está en mi vocabulario Bambinas. Quizá no publique las historia de acuerdo al horario pero al menos las subiré cualquier día de la semana sin faltarles.

Es todo, me voi a dormir.

Besos y una lamida en la mejilla. (Si lo se soy asquerosa pero así soy yo)

¡Sayonara!

Raven


Because I'm Stupid

Porque soy estúpido

Porque soy un estúpido

Sé que no hay nadie más que tu,

Pero estas buscando a alguien más,

Aun no tienes idea de mis sentimientos hacia ti.

Probablemente no estoy en tus sueños,

Probablemente no tengas recuerdo de nosotros, sin embargo,

Soy yo el que te ve

Y las lágrimas vuelven a salir otra vez.

Soy feliz incluso si te veo pasar

Incluso aun no sé si mis sentimientos,

Podrían detenerse al final e irse

Because I'm Stupid/SS501

Jesús, María y José…

Soy un pervertido, soy un pervertido…

Corrí rápidamente a mi baño respirando agitado, abrí de sopetón la llave dejando salir el agua helada y fría metí la cabeza debajo de esta estremeciéndome.

¡Por favor sal de mi cabeza, sal de mi cabeza!

Oh, Dios. Podía oír la voz de Esme en mi mente regañándome si supiera la clase de cosas que soñaba.

Esme, perdóname pero no lo puedo evitar.

Quién diría que el nerd de Edward Cullen tenía sueños… pervertidos al punto de sacarme una erección matutina cada maldito día de mi vida desde que la conocí.

Me sentía estúpido, estúpido muy estúpido, ella jamás se fijaría en mi, nadie se fijaría en Edward Nerd Cullen, menos ella.

Apenas y tenía amigos, de hecho solo tenía dos, pero eran las mejores amigas a pesar de ser mujeres, siempre estaban a mi lado, apoyándome y nunca me dejaban solo.

Alice Brandon parecía que tomaba a diario de esos energéticos, pues ese pequeño duende de cabello alborotado y respingado no paraba, aparte de compradora compulsiva… pues era muy buena amiga.

Rosalie Hale, un muro de hielo grueso por fuera, por dentro cálido y amigable, tal vez sea fría y ruda, pero realmente no es así. Es muy buena amiga, de corazón noble y poderoso, te protege como a nadie y siempre esta a tu lado. Podrían decir que es vanidosa por su larga cabellera rubia y cuerpo voluptuoso, ojos azules y sonrisa arrogante y cínica, pero si miras dentro de ella, no es así, es solo una coraza que usa para protegerse a ella misma y de otros, en fin, son las mejores amigas que jamás podría tener.

Con la camisa casi completamente empapada decidí quitármela junto con toda la ropa para darme una ducha, vestirme e irme a la escuela.

La ducha relajo mis músculos en tensión por tremenda noche que tuve, y que eso me refiero a tal sueño que no deseaba recordar, sino terminaría dándome una ducha fría. El agua tibia se deslizaba por todo mi cuerpo creando una sensación de alivio y placer por todo mi cuerpo desnudo. No demore mucho debajo del agua aunque quisiera estarlo tuve que salir a regañadientes. Anude la toalla a mi cintura y salí del baño completamente despierto para empezar el día.

Vestí unos simples jeans negros, una camiseta negra, mis converse y mi chaqueta.

¿Dónde rayos estaban mis lentes?

Revolví entre mis cosas buscándolos pacientemente.

—¡Voila! —Exclame extasiado, los tome y me los coloque, mi vista se aclaró un poco más gracias a los lentes.

Mi móvil sonó por alguna parte de mi habitación, y como loco frenético que era lo busque debajo de las sabanas, hasta que lo halle debajo de mi almohada.

—¿Hola?

—¡Eddie! —Exclamo la voz cantarina de Alice a través de mi móvil. —¡Buenos días!

—Ah, buenos días Alice. Y no me digas Eddie…

—¿Listo para un nuevo día con tus mejores amigas?

—Mmm… ¡Claro que si Alice! —Conteste alegremente. Y a la vez pensando en unos hermosos ojos color chocolate.

—Me alegro Eddie, nos vemos en la escuelaaaaa… —canturreo felizmente.

Bufe sonoramente. —¡Que no me digas Eddie!

—Ay, ya pues amarguis. No se nota que tuviste mala noche.

—Ugh, no sabes cuánto Alice. —Le dije mirándome al espejo y tratando de arreglar mi cabello, sin ninguna esperanza posible.

—¿Quieres contarme?

Oh, no. No debí decirle.

—Alice…

—Anda Eddie, prometo no decir nada… te lo juro y te lo perjuro, ¿siiii…?

Oh, rayos.

Odiaba a Alice, bueno, su forma de conseguir lo que quiere, ese maldito puchero que hacia me desarmaba por completo; y ni decir de Rosalie, pobre de ella.

Pero ahora pobre de mí.

—No Alice, tu no conoces el concepto de jurar, se lo dirás a Rosalie y las dos me estarán molestando.

—Nuuu Eddie, te lo prometo pero dime, me muero de curiosidad…

—Tu siempre estas curiosa Ali… —sonreí. —Te conozco mosco.

—Obvius Eddie, soy tu amiga, yo se de ti y tu de mi así que así estamos.

Me eche a reír.

—Lo sé muy bien Ali, nos vemos la escuela.

—Esta bien Eddie, pero no te libras de mis preguntas. Nos vemos…

—Oye no, espera…

Corto.

—¡Agggh, Alice! —Refunfuñe por unos segundos para después guardar mi móvil en mi bolsillo trasero. Tome las llaves de mi Volvo, mi mochila y baje a la cocina.

Mama se encontraba frente a la estufa friendo algunos huevos con salchichas.

—Buenos días mama. —Me acerque a ella y bese su mejilla.

—Buenos días, amor. —Respondió devolviéndome el beso. —¿Cómo dormiste? ¿Bien?

—Ehhh, si mama. —mentí sirviéndome un vaso con jugo.

—Que bueno amor.

Ugh, me sentía mal mintiéndole a mama, pero no le iba a confesar que tenía sueños sucios con cierta chica de ojos chocolate.

Dios, de solo pensarlo mis mejillas se tornó de un color rojo.

Soy muy predecible.

Con la vergüenza aun en mis mejillas, desayune rápidamente, no quería llegar tarde, aparte no tenia cara para mirar a mi madre.

—Termine mama, estuvo delicioso. —Le dije levantando mi plato. —Ya me voy mama.

—Esta bien amor, suerte en la escuela.

Sin mirarla a la cara, más bien a los ojos, le di un beso en su frente y salí como alma que lleva el diablo y me refugie en mi auto.

—¡Uff, a salvo!

Encendí mi auto oyendo el ronroneo de este y acelere hacia la escuela.

Las manos me temblaban mucho, y más cuando sabia que hoy me tocaba una clase con ella.

Mi princesa…

Un suspiro salió de mis labios tan solo de recordarla, ella me daba fuerzas de aguantar todo incluyendo las clases de burlas que me hacían en la escuela. Admito que era un infierno, pero solo ella me daba valentía de seguir ahí con tal de verla siempre.

Mi corazón se aceleraba junto a ella, especialmente en biología donde compartía asiento con ella toda la maldita hora sin poder decirle nada, siempre me callaba, o me ocultaba bajo mi capucha. Era tan duro tenerla a mi lado y no poder hablarle, pero es que simplemente me era imposible, soy demasiado tímido.

Patético…

Cursi…

Si, lo aceptaba.

No quedaba de otra, no estaba en mi naturaleza hacer amigos tan rápido y ser espontaneo como Alice o Rosalie. Los demás solo me hablaban para copiar mi tarea o quitármela, algo de casi todos los días. Obviamente si en alguna que otra clase tienes compañeros como Mike Newton, Tyler Crowley y James Morrison; también incluyendo a Tanya Denali, Lauren Mallory y Jessica Stanley.

Ugh, otro día mas…

~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.

—¿Me dirás? —pregunto por enésima vez Alice.

—Ugh, no Alice, no te diré. —Le respondí rodando los ojos.

Continúe comiendo mi hamburguesa creyendo que tal vez me dejaría en paz.

No fue así…

—¿Me dirás? —pregunto de nuevo.

La ignore y ella pico mi estomago con su dedo índice provocando que saltara.

—Por milésima vez, NO TE DIRE NADA ALICE BRANDON. —Le dije remarcando la ultima frase. —Y no me vuelvas a picar.

Ella se echo a reír y volvió a picarme provocando que de nuevo saltara.

—Que sensible Eddie…

—No me digas Eddie. —Gruñí mofado.

—Oh, vamos Ed, no diré nada. ¡Por fis que me muero de curiosidad!

—¿De qué te mueres de curiosidad Alice?

Oh, diablos.

Llego Rosalie.

—Es que Ed no quiere que…

—Es que Alice quiere que yo… —rayos, piensa Cullen… —Alice quiere que yo vaya a la enfermería porque tengo…

Maldición.

—Aja, ¿tienes que Edward? —pregunto impaciente.

Por favor que no se rían, pensé nervioso.

—Yo… tengo diarrea… —mentí sonrojándome hasta la medula.

Hubo un silencio sepulcral en el que Alice también estaba integrada, pero no tardo ni un minuto ya que Rosalie soltó una carcajada llamando la atención de todos.

—Jajaja, si claro Edward, tienes diarrea, jajaja.

Alice iba a mencionar algo pero la fulmine con la mirada y mejor se quedo callada, pero lo que si no callo fue su risa.

—Fue gracioso, jajaja.

—Ay sí. —Concordó Rosalie aun riendo.

Suspire y continúe… bueno más bien trate de seguir comiendo mi hamburguesa, pero de pronto unos gritos y cosas cayendo nos distrajo a los tres.

—¡Bella! ¡Bella! ¡Bella! —coreaban haciendo un circulo en medio de la cafetería.

¿Bella? ¿Por qué gritaban su nombre?

Me levante abruptamente con Alice y Rosalie detrás de mí, y camine rápidamente hasta el tumulto de alumnos. Me adentre al tumulto de alumnos empujando levemente para poder pasar, y lo que vi me lleno de terror y angustia.

Bella estaba sobre Lauren Mallory golpeándola en el rostro y jalando su cabello rubio platinado. Algo le gritaba pero realmente no podía oír lo que decía, pero en su rostro se notaba la furia y la ira la representaba en sus golpes una y otra vez.

Me iba a meter a detener la pelea cuando de repente el chico rubio con el que andaba siempre se metió y la tomo de la cintura apartándola de Lauren.

—¡Nooooo! ¡Bájame Jasper! ¡La voy a matar a la maldita zorra! —Le grito tratando de zafarse de sus brazos que la aprisionaban.

Ella siguió pataleando intentando, me hirvió la sangre de ver que el se acerco a su oído para susurrarle algo y se calmo pronto dejándose llevar por el afuera de la cafetería.

Los celos me carcomían por dentro, yo quería estar a su lado, poder tocarla y susurrarle palabras de amor en su oído, pero mi miedo y terror no me dejaban, aprisionaban mis muñecas con cadenas sin darme tregua.

—De nuevo Mallory hizo de las suyas de seguro para provocar a Swan.

—Se llama Bella, Rose. —Murmure mirando por donde se había ido ella, ahora ya no había nadie ya que Tanya y Jessica se llevaron a Lauren a quien sabe dónde, y los demás se habían dispersado.

Un suspiro pesado salió de mis labios y regrese para tomar mi cuadernillo negro e irme a la siguiente clase.

—¿Edward?

La voz de Alice me hizo devolverme a ella.

—¿Umm? —fue mi respuesta.

Se acerco a mí con sus pasos de bailarina logrando sacarme una sonrisa. Quise reír por su diminuta altura comparada con la mía y la de Rosalie, era un pequeño duende.

—Suerte… —sonrió revolviendo mi cabello.

—Gracias, nos vemos mas tarde.

Rosalie beso mi mejilla como despedida.

—Arriésgate Edward, —musito en mi oído —si de verdad quieres a la loca esquizofrénica de Swan, inténtalo.

Asentí en respuesta.

Di la vuelta y me fui primero a buscar mis cosas y después a la clase de biología.

~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.~.

No va a venir, no va a venir…, pensé jugueteando con mis dedos.

Llevaba más de cinco minutos retrasada, aunque la clase no había comenzado no tardaría en comenzar.

Ugh, por favor que entre, si no me saldré a buscarla.

Solo un minuto más, si no entra iré por ella….

60…

59…

58…

57…

56…

55…

Rayos… rayos…

50…

49…

48…

47…

46…

45…

Despeino mi cabello varias veces…

40…

39…

38…

37…

36…

35…

La chica de a lado me ve extraño…

Oh, soy tan raro…

25…

24…

23…

22…

21…

20…

Estoy decidido, iré por ella, saldré de la clase.

Me pongo de pie, pero una duda llega a mi cabeza…

¿Y si esta con Jasper?

¿Tendrán una relación?

Esta última me hizo sentirme triste…

6…

5…

4…

3…

2…

1…

Decidido y con el estomago en mi garganta volví a ponerme de pie y dirigirme a la salida con todas las miradas atentas de todos a mi espalda.

Respire profundamente y con la barbilla en alto, salí del aula alejándome de esta.

Deambulé por los pasillos solitarios de la preparatoria buscando algún indicio de vida por esta, pero nada, no encontraba a Bella por ningún lado. Me decepcione y decidí subir a la azotea para que ningún profesor me viera y me diera mi primer llamado de atención.

No sería gracioso que eso llegara a manos y oídos de mis padres.

Uff…

Abrí la puerta que daba a la azotea y el frio aire golpeo mi rostro, metí mis manos en los bolsillos de mi chaqueta para evitar que estas se pusieran frías. Camine hasta la orilla apoyándome con los codos en la barda mirando el paisaje que se presentaba a mis ojos.

A lo lejos se podía ver el bosque verde repleto de enormes arboles, estaba hermoso, nunca había subido hasta acá. Tanta tranquilidad te hacia suspirar y relajarte, quizás no era el mejor clima pero si hermoso el paisaje y lugar con tanta paz, silencio y soledad…

Aunque al menos eso creí…

—Cullen…

Quédate a mi lado, mírame por favor

Aunque todavía no sé qué es el amor

Trague en seco al oír su voz a mis espaldas como la mejor melodía de música que podrían oír mis oídos. Creo que el corazón se me iba a salir en cualquier momento, no podía ser cierto que yo estuviera aquí con ella.

Gire lentamente disfrutando el momento hasta que la vi sentada en los escalones de coral que daban a una bodega en la parte de arriba.

Uno de sus pies colgaba de uno de los escalones, y el otro lo tenía flexionado a su altura; su chaqueta la tenía sobre su regazo y un cigarrillo estaba entre su dedo índice y en medio de la mano derecha.

Su mirada fijamente en la mía…

Chocolate y verde mezclándose para crear un nuevo color…

Conexión…

Electricidad…

Fascinación…

Amor…

Curiosidad…

Quédate a mi lado, obsérvame por favor

Aunque todavía soy torpe en el amor

Todos juntos y diferentes creando una sensación extraña en mí bajo vientre.

Cerré los ojos rompiendo el hechizo, ella se ruborizo, lo cual para mí fue adorable.

—Bella… —susurre su nombre como una fina caricia entre mis labios.

Parpadeo rápidamente y le dio una calada a su cigarro.

—¿Qué te trae por aquí al frio mundo de la soledad? —me pregunto soltando todo el humo por su boca.

Dios… eso fue tan genial…, musite en mi mente rememorando su acto.

—Yo… pues no entre a biología… —confesé ruborizándome.

Ella se echo a reír entre dientes.

Su risa fue lo más hermoso que jamás había oído en mi vida.

—¿Ya decidiste unirte al mundo de los malos Edward?

Oh, dios. Sabe mi nombre…

Mi corazón dio un brinco de alegría.

Cuanto más te veo, mejor me siento

E inconscientemente empiezo a cantar

De repente siento ganas de comprar una rosa

Yo mismo me sorprendo de mí actuar

—Pues… no, solo fue de… imprevisto… nada planeado… —mentí descaradamente.

Ella asintió y volvió a darle una calada.

Me miro de nuevo.

—¿Fumas? —pregunto ofreciéndome de su cajetilla.

—No —respondí avergonzado.

Ella sonrió. —No estés avergonzado, siempre hay una primera vez para todo. Aunque no para todos claro, no te imagino fumando Edward.

—Y… ¿desde cuándo fumas? —le pregunte tímidamente.

Ella hizo un gesto para que me sentara a su lado y fui hasta ella, se corrió más arriba quedando en la misma posición y yo abajo con mi espalda contra la pared.

—La verdad Edward… empecé desde que tengo catorce años —confeso rastrillando su melena color caoba.

Fruncí el ceño. —Eras apenas una niña…

Rio amargamente.

—Deje de ser una niña a esa edad Edward, desde ese entonces comencé a cuidar de mis dos hermanos. Incluyendo a mí hermano mayor, Emmett.

—¿Es el grandulón que parece oso Grizzli?

—Jajaja, ese mismo. Sé que es más grande que yo, pero desde que comenzó a hacerse cargo de la empresa de mí… —trago en seco y continuo —de mi padre, esta mas estresado con todo los negocios en sus hombros y todavía la escuela, aun le queda este último año. Hoy falto a la escuela por una junta muy importante, el negocio de mí… de mi padre lo tiene muy agotado y cansado. Solo espero que Tyler Crowley no se le aparezca el día de mañana, sino terminara lo que no hizo ayer…

Suspiro pesada y cerro sus ojos soltando el humo por su boca y nariz.

Se veía tan agotada.

Decidí hacerle una pregunta ya que el Edward Curiosus Cullen resurgió desde adentro con un sinfín de preguntas.

—¿Te puedo hacer una pregunta?

—Ya lo estás haciendo, pero dime.

—¿Por qué golpeaste a Lauren?

Ella me miro y sus ojos se volvieron de un negro carbón, estaba furiosa.

Coloco con furia en sus labios su cigarrillo dándole una fuerte calada y soltar todo por su boca.

Respiro profundamente.

—Perdón si mi pregunta te molesto, no debí entrometerme en tus asuntos. —Me disculpe poniéndome de pie para irme a otro lugar y dejarla sola.

Me sentía mal.

—Oye, ¡espera Edward! —me detuve abruptamente ante su llamado. Cuando de pronto tomo mi mano para atraerme de nuevo al mismo lugar, un millón de descargas eléctricas recorrieron con fervor mi cuerpo alojándose en mi vientre. Fue una sensación extraña que nos hizo soltarnos rápidamente.

Creo que mi corazón se acerca a ti

El mundo me parece bello

Si tú también sientes este mismo latir

Por favor, espérame un poco más

Ella también lo había sentido.

—Este… yo lo siento Edward, no quería que me malinterpretaras, no estaba molesta contigo, es solo que al oír el nombre asqueroso de esa perra me da ganas de… —hizo un gesto con sus manos expresándose de que quería ahorcarla hasta matarla, me pareció gracioso.

Se me salió una risita.

—¿Cuál es la gracia?

Volví a reír.

—Es que pareces un gatito mojado… —le dije sonriendo. Me devolvió la sonrisa y me acompaño en las risas.

—Si tu lo dices, debo estar demente, bueno de por si lo estoy así que, ¿qué más da?

Me senté a su lado.

—Pues yo no creo que lo seas, eres así por naturaleza y así te gusta ser, ¿no es así?

—Demonios, ¡sí! —exclamo extasiada.

Juntos hacemos un amor

Siempre que sea tu sonrisa

Me llenaré con tu sonrisa radiante

Esto me parecía un sueño, y si lo era no quería despertar aun, quería seguir soñando con ella, su voz, su risa… quería todo de ella…

Ella era mi sueño, ella era mi todo, la primera mujer de la que me he enamorado. Trayendo todo el paquete completo de hombre enamorado, mariposas en mi bajo vientre, el corazón latiendo a mil veces por segundo, sonrisa de estúpido enamorado, todo el kit completo.

Cuanto más te conozco más me palpita el corazón

Y sólo me limito a reírme

¿Y si te beso suavemente?

¿Podré entrar un poco más en tu corazón?

—¿Esto es tan extraño no crees Edward?

Su voz me saco de mi lago de pensamientos.

—¿A qué te refieres? —le pregunte.

—A que llevamos casi medio año en la misma clase, en los mismos asientos de compañeros y jamás nos hemos dicho alguna cosa…

Eso es por mi timidez princesa, sino fuera así quizás ahora seriamos más que amigos…

¿Será quizás lo que siento es amor?

Aunque todavía me siento tímido

—Si… es extraño que… de un día para otro hablemos ¿no crees?

—Jajaja, si… —suspiro —aunque yo realmente siempre quise hablar contigo y conocerte…

Mis esperanzas subieron mucho más.

—¿De verdad? —Ella asintió. —Vaya, ya somos dos entonces, ya que yo también quería hacerlo… pero mi timidez me ata con cadenas, Bella. Soy demasiado tímido y patético… solo tengo dos amigas en todo el año…

—No eres patético Edward, eres una gran persona, no es malo ser tímido. Al contrario dice muchas cosas buenas de ti, y te hace ser… dulce…

Me dijo dulce… ¡lo oyeron!

Espera hasta que te muestre este amor que siento,

Que todavía no he podido dar un paso hacia adelante

—¿Tu lo crees?

—Jajaja, si no lo creyera no te lo diría Edward, pero si lo creo. Nunca dejes que nadie te haga daño, tú tienes control de ti mismo. No dejes que nadie te juzgue por tus apariencias si tienes o no tienes, el alma y el corazón es más importante, no todos encuentran eso en una persona, pocas las tienen y los que los tuvieron los dejaron ir por pendejos, hay que saber apreciar lo que tenemos por más pequeño que sea, es muy valioso…

Es tan hermosa…

Su forma de pensar sobre todo…

¿Razones? Tiene muchas…

De sobra, pero las expresa con su propia perspectiva.

Juntos hacemos un amor

Siempre que sea tu sonrisa

Me llenaré con tu sonrisa radiante

Valiente… no se deja vencer…

Corazón noble… hasta más no poder…

Divertida…

Tan… mujer…

Todo de ella era hermosa, incluyendo la forma en la que fuma, es malo lo sé, pero parece que la calma. Tiene control sobre sí misma y conciencia de lo que hace. Siempre segura de sí misma sin importarle lo que digan de ella.

Quédate a mi lado, mírame por favor

Quiero estar más cerca de ti

Segura…

Algo que yo no puedo ser.

Oh, si.

La amaba…

Con todo mi corazón…

Quédate a mi lado, obsérvame por favor

Quiero verme mejor ante ti

Sonó la campana y el ruido de esta me saco de mis pensamientos sobre ella, la mire y ella bufo sonoramente. Había que regresar a la realidad… ambos…

Me puse de pie primero, educadamente le ofrecí mi mano, ella la tomo gustosa y de nuevo esa escalofriante y estremecedora choque eléctrico nos recorrió con lava hirviendo en la sangre.

Éxtasis…

Fuego…

Al principio no sabía

Lo que significaba el contemplar a alguien

Todavía no sé lo que siento, y ¿tú?

Te amo

La ayude a ponerse de pie y ambos tomamos nuestras mochilas. Ella apago su cigarrillo tirándolo al suelo y pisándolo con sus zapatillas converse para luego mirarme y sonreírme.

—Nos vemos mañana Edward… —se acerco a mí y juro que casi muero en el instante que ella beso mi mejilla.

Bajo primero que yo, yo estaba en shock y deslumbrado.

Mi mejilla hervía por su reciente beso y daba cosquillas.

Me sentía tan bien sabiendo que mañana nos veríamos de nuevo, hablaríamos y estaríamos juntos…

Aunque, me sentía un estúpido.

¿Por qué?

Porque simplemente quien saldría con alguien como yo, ella no se fijaría en mi. Pero anécdota resonó en mi cabeza:

—"Nunca dejes que nadie te haga daño, tú tienes control de ti mismo. No dejes que nadie te juzgue por tus apariencias si tienes o no tienes, el alma y el corazón es más importante, no todos encuentran eso en una persona, pocas las tienen y los que los tuvieron los dejaron ir por pendejos, hay que saber apreciar lo que tenemos por más pequeño que sea, es muy valioso…"

Quédate a mi lado, obsérvame por favor

Aunque todavía soy torpe en el amor…

Oh, no.

No me iba a rendir…


Nya's, la canción que aparece en el capitulo es coreana pero se las traduje al español para que le entiendan. Es Stand By Me de SHINee. ¡Ah! Tambien la del inicio es coreana.

Las quiero Bambinas mías, nos vemos en el próximo capítulo.

¿Merezco reviews?