Aquí vengo con el capítulo siguiente :3 Espero les guste.

Capítulo 3

Shion se estiró mientras caminaba, después de un largo día con el Comité de Restauración.

Tsukiyo saltó a su cabeza y se acurrucó entre su cabello y Shion no pude evitar sonreír.

-¿Te gusta tanto acurrucarte ahí?-preguntó alegre al pequeño ratón.

Tsukiyo sólo chillo levemente y dejó caer su cabeza entre su cabello, cerrando sus ojos. Era algo que anteriormente no hacía, pero después de quedarse sólo él y Shion, había comenzado a hacerlo.

Cada que podía se subía a su cabeza y se acurrucaba ahí, casi escondiéndose entre su cabello.

Shion encontraba eso un tanto adorable y gracioso. También solía hacerlo cuando tenía tiempo y le leía algún libro. Quizá estar entre su cabello le recordaba a la sensación de acostarse al lado de sus dos compañeros Hamlet y Cravat, o quizá simplemente le gustaba hacer eso.

No lo sabía y Tsukiyo no le daba una respuesta a eso. Se había acostumbrado a ciertas respuestas. Podía entender cuando Tsukiyo le decía algunas cosas, no porque entendiera sus chillidos, sino porque entendía un poco su expresión corporal o sus tonos.

Esa era la única forma en la que él podía entenderle.

Shion miró hacia adelante y continuó caminando. Había pensado en regresar a casa, pero de un momento a otro, al ver que aún no pasaban de las dos de la tarde, se decidió por ir a ver a Inukashi y Rikiga, al Bloque Oeste.

Caminó hacia la salida de No.6, que ahora ya no era conocida como un salida puesto que ya no habían barreras que lo dividieran del exterior y el Bloque Oeste era ahora una parte más de No.6.

Una vez en el Bloque Oeste, Shion caminó hacia el hotel de Inukashi. Aún cuando Shion le ofreció un lugar en dónde pudiera vivir con sus perros, Inukashi se negó diciendo, "En este lugar vivió y me crió mi madre. Aquí me quedaré y criaré a Shionn como mi madre lo hizo conmigo."

Shion no le dijo nada más, pues incluso para él, esa era una buena idea y viniendo de Inukashi, era algo dulce el que quisiera criar a Shionn en el mismo lugar donde ella fue criada.

Cuando llegó hasta su hotel, uno de sus perros se acercó corriendo hacia él. No en forma agresiva, sino en forma alegre y como dándole la bienvenida al lugar.

Shion se agachó para abrazar y acariciar al perro, mientras este movía su cola con emoción.

-¿Qué no sabes más que alborotar a mi perro?-preguntó Inukashi caminando hacia él.

Llevaba al pequeño Shionn en brazos y éste extendió sus manitas hacia Shion. Inukashi suspiró.

-¿Incluso tú te alborotas Shionn?-preguntó sonriendole levemente y acercando al pequeño hacia Shion.

Shion lo tomó en sus brazos, mientras él le ponía una manita sobre la cicatriz en su mejilla. Siempre lo hacía cada vez que lo veía.

-Eres una buena madre Inukashi. Nunca he visto a un bebé tan sano como este-dijo Shion sonriéndose.

Inukashi volteó un poco avergonzada a otra dirección.

-¡Cómo sea! ¿A qué has venido? Ni siquiera me avisaste que vendrías.

-Simplemente pensé en pasar por aquí y visitar este lugar, también venía a ver a Rikiga.

Inukashi arrugó la nariz.

-Ese viejo está allá adentro-dijo mientras señalaba su hotel-le obligué a que me trajera una bañera más grande para Shionn.

-¿En serio? Oh, bueno entonces creo que iré a verlo si no te molesta.

-Me da igual...-dijo Inukashi encogiéndose de hombros y caminando hacia su hotel.

Shion la siguió y una vez dentro pudo ver al hombre sentado sobre un sillón. El hotel de Inukashi se veía muy diferente ahora, tanto por dentro como por fuera. Ya no estaba en ruinas como antes. Inukashi se negó a moverse de lugar, pero Shion le ofreció arreglar su hotel y aunque al principio Inukashi se negaba, al final terminó por aceptar y ahora parecía realmente un hotel, con habitaciones limpias y por su puesto la suya no era una excepción. Ahora tenía una cómoda y elegante cama y un sillón grande, y por su puesto la cuna que Karan le había regalado para Shionn, que antes le pertenecía a él y que había sido hecha a mano por su propio padre perdido.

-¡Shion, mi muchacho!-exclamó Rikiga levantándose y abrazándolo-Como vez, Inukashi me ha pedido de nuevo que le traiga algo más para Shionn-suspiró-como si fuera algo tan sencillo hacerlo.

-Es algo bueno que a pesar de no ser fácil se tome su tiempo para hacerlo Rikiga-san-dijo Shion con una sonrisa.

Rikiga se sorprendió y se rió, poniendo su mano sobre su nuca.

-¡Bueno, bueno! El pequeño Shionn debe tener lo mejor, ¿no?

-Si claro, eso no era lo que decías hace unos minutos, anciano-dijo Inukashi detrás de él.

-¡No te pregunté a ti!-gritó Rikiga molesto.

Shion no pudo evitar reírse de ellos. Ver a estas dos personas discutiendo cada que los visitaba le traía tantos recuerdos. Lo único malo, es que en esta ocasión, alguien faltaba.

Creo que escribí más que en los anteriores. En fin, espero les haya gustado ^^