Corazon dividido, amor por dos
-O-O-
Aclaraciones del capitulo:
bien aqui el siguiente capitulo y perdonen las demoras pero por el estress que me causa mi trabajo mi inspiracion esta muy baja espero no defraudarlos con este capitulo y tratare de actualizar los otros fic tasmbien a la brevedad sin mas que inicie el capitulo
-0-0-
Capitulo cuatro: Caminos que se unen.
-0-0-
…Zona este…Mansión Senri…
Un pequeño niño de cabellos rojos corría por el jardín bajo la dulce y atenta mirada de su abuelo que sonreía al ver tan feliz a su pequeño nieto, hasta que vio llegar una limousine negra muy conocida para el más al sentir el aura de su ocupante. "Kuran Rido"- gruño el mayor tomando rápidamente a su nieto para esconderlo detrás de su propio cuerpo mientras varios sirvientes se acercaban para apoyar al amo de la casa, la puerta del vehículo se abrió y del el descendió el mayor de los Kuran de cabellos negros y ojos bicolor sonrió al ver al cabeza del clan Senri frente a él con mirada desafiante.
"¡Buenas tardes Hirokazu Senri!"- dijo fingiendo amabilidad el Kuran mientras se acercaba al noble tratando de ver al pequeño niño que se ocultaba tras su piernas, "¿Qué ha venido a hacer a mi casa Kuran Rido? ¡Usted no es bienvenido en mi hogar como se atreve a venir a mostrarse frente a mí!"- gruño desafiante el dueño de la casa cubriendo más a su pequeño nieto con su cuerpo, el sangre pura lo miraba con irritación al ver como sus planes eran arruinados por un anciano molesto que siempre era la piedra en su zapato para hacerse con la fortuna de los Senri.
"¡Rido mi vida finalmente has venido por nosotros!"- grito eufórica una vampiresa peli-roja apareciendo por las puertas vestida con un vestido azul de gala con su cabello recogido en una media cola y adornado con una hermosa tiara de brillantes, su rostro maquillado suavemente y luciendo un sinfín de hermosas joyas preciosas que la hacían lucir como una verdadera princesa de cuentos de hada. "¿Minako qué haces aquí deberías estar en tu cuarto?"- comento Hirokazu mirando con preocupación y tristeza a su nieta que corría presurosa hacia el pura sangre que la miraba con una sonrisa ladina.
Varios sirvientes intentaron detenerla pero no lo lograron y ella se abrazo del cuerpo de Rido que correspondió el abrazo, "¡Mi hermosa Minako he venido a conocer a nuestro hermoso retoño! ¿Me lo vas a presentar verdad mi hermosa musa?"- susurro suavemente a su oído mientras acariciaba suavemente sus brazos. La vampiresa sonrió completamente engatusada por él para ir rápidamente por el pequeño que seguía escondido detrás de las piernas de su abuelo, "Shiki ven aquí tu padre desea conocerte mi niño"- dijo la peli-roja tratando de llamar la atención del pequeño que al escucharla iba a salir corriendo hacia sus brazos pero su abuelo lo detuvo poniendo sus brazos sobre su cabeza para detenerlo.
"Shiki quédate detrás de mí"- dijo suavemente el mayor mirando con furia al sangre pura y luego con frialdad a su nieta, el pequeño miro a su abuelo para tomar con su manita la del mayor manteniéndose oculto detrás de este. "¡Shiki ven aquí soy tu madre solo debes obedecerme a mí y a nadie más!"- grito molesta la mujer acercándose al mayor que se mantenía frente a ellos sin dejar que el pequeño fuera a su encuentro, "Descuida Minako querida se nota que el pequeño solo obedece a tu querido abuelo, y pensar que yo deje todas mis obligaciones para venir a verles con la esperanza de que fuéramos de nuevo una familia pero parece que no podrá ser"- susurro al oído de la joven que se giro mirándolo con lagrimas en los ojos.
Ante esas palabras la vampiresa enloqueció y ataco a Hirokazu que fue sorprendido por el ataque sorpresivo de su nieta pero logro sujetarla antes de que esta lograra dañarlo, Rido se aprovecho de la distracción puesto que los sirvientes acudieron a ayudar al mayor de los Senri dejando al pequeño que ante la conmoción del momento fue alejado del cuerpo de su abuelo y al ver lo que pasaba empezó a llorar. Con velocidad vampírica se acerco al pequeño para levantarlo en brazos y mirarlo detenidamente, era verdad sí que se parecía en lo físico, aunque había heredado el color de su cabello de su madre.
El pequeño se sorprendió al verse sujetado por un hombre desconocido y al mirarlo a los ojos se asusto mucho pues sintió que esa persona no era buena, por lo que empezó a patalear y a gritar llamando la atención de todos los presentes, "¡Suélteme, suélteme!"- gritaba entre sollozos el pequeño niño. "¡Desgraciado suelta ya a mi nieto!"- dijo furioso el mayor de los Senri dejando que los sirvientes se hicieran cargo de su joven nieta para acudir a auxiliar a su pequeño tesoro, "No llores Shiki ese es tu padre y solo vino por nosotros para que seamos una familia"- grito entre risas la vampiresa peli-roja.
Al escuchar esas palabras el pequeño dejo de llorar para mirar de nuevo al hombre que lo sostenía mirándolo minuciosamente, "Abu, abu yo no quiero ir con el porfa Abu "- gritaba pataleando el pequeño lleno de miedo al notar la sonrisa con la que esa persona lo miraba mientras acercaba su boca a su pequeño oído. "¡Eres un mal hijo mira como haces sufrir a tu madre!, pero descuida muy pronto ella y ese viejo no estarán más para molestarnos, entonces te llevare a mi lado y veras quien soy "- susurro con diversión y malicia el pura sangre lamiendo el pequeño oído de su hijo para bajarlo al piso.
Muy pronto el noble abrazo a su nieto mirando con odio al Kuran que lo miro con burla para luego caminar ignorando los gritos de la vampiresa que lo llamaba para subirse a su limousine y marcharse de regreso a su casa con una gran sonrisa de satisfacción mientras se relamía los labios. La joven Minako enloqueció nuevamente ante el nuevo abandono de Rido y miro con rabia y odio al mayor que aun acunaba al pequeño en sus brazos tratando de calmar los sollozos de este. "¡Todo es tu culpa, el nos abandono por tu culpa te odio!"- grito la joven para empezar a atacar a todos por lo que debió ser sometida para llevarla a su cuarto donde una de las enfermeras que trabajaban en la casa le aplicara un sedante para calmarla y dormirla para evitar que se hiciera daño nuevamente como la primera vez que el sangre pura la abandonara a su suerte.
…afuera de la ciudad…Castillo Kuran…
Zero e Ichiru descansaban después de todo lo sucedido en su escapada a la ciudad mientras el menor de los Kuran los miraba preocupado pues temía que el menor lo odiara después de ser atacado por segunda vez por los de su especie, además que sucedería cuando ambos supieran que por su culpa habían perdido a sus padres ya que ellos debieron morir por el esfuerzo de tratar de recuperar a sus pequeños hijos cuando él se los llevaba del templo. "¡Por favor no me odien! "- susurro mientras besaba suavemente a cada uno de sus angelitos en sus tiernos labios, justo en ese momento el menor de los gemelos despertó mirando sonrojado a Kaname que le sonrió dulcemente.
"¿Cómo te sientes Ichiru?"- pregunto preocupado el pequeño castaño acariciando suavemente su mejilla haciendo que el menor se sonrojara mas, "Es…estoy bien Kaname…por favor perdónanos por los problemas que te causamos y no nos abandones"- susurro entre lagrimas el pequeño peli-plata. "Eso no va a pasar yo voy a cuidarlos Ichiru jamás voy a dejar que nadie, ni nada los aleje de mi"- respondió el joven Kuran limpiando con sus manos las lagrimas del rostro de su angelito, "¿Tienes hambre?"- agrego con una sonrisa cálida logrando que el menor asintiera con las mejillas teñidas levemente de carmín.
"Bien are que traigan el desayuno para ambos"- respondió el castaño para salir del cuarto dejando al pequeño angelito despierto esperándolo contento mientras se levantaba usando la pijama blanca que Kaname le hubiera puesto para caminar hacia el balcón y mirar hacia afuera del castillo, donde podía ver el enorme bosque y mas allá la lejana ciudad donde jamás volvería a ir sin Kaname, sintió un ruido sobre el techo y al mirar se encontró con un rostro muy conocido por él. "¿Shizuka One-chan?"- dijo sorprendido el pequeño peli-plata mirando con asombro a la vampiresa que se acercaba adonde este se encontraba.
"¡Mi lindo niño! ¿Cómo es que llegaste aquí? "- dijo la joven bajando del techo suavemente caminando con una sonrisa en su bellos labios, el menor la miraba curioso pues no entendía que hacia ella en ese lugar. La joven beso los labios del menor que no se movió, ni respondió a él, solo se quedo mirándola como si fuera un muñeco, "Ven vámonos"- dijo ella tomando su mano para pegarlo a su cuerpo para poder cargar el peso del cuerpo de este, pero en ese momento Ichiru se negó empezando a gritar llamando a su hermano y a Kaname.
La vampiresa lo miro con molestia y le lanzó una cachetada, el menor instintivamente cerro sus ojos preparándose para el golpe que jamás llego puesto que la mano de la joven fue interceptada por la mano del príncipe sangre pura del castillo que la miraba con sus ojos teñidos de carmesí, "¡Shizuka-sama es mejor que se marche inmediatamente y no vuelva a acercarse a mi prometido o me veré en la penosa tarea de desaparecerla de la faz de la tierra!"- pronuncio el menor con un tono frio y mortal, mientras la mujer soltaba al pequeño peli-plata que corrió a esconderse detrás del castaño.
"¡Disculpe joven Kuran-sama no sabía que ese joven fuera su prometido, le aseguro que no sucederá!"- siseo irritada la mujer para luego de ser liberada saltar hacia la nada desapareciendo en medio de la oscuridad de la noche, "¡Kaname tengo miedo!"- susurro temblando el menor de los gemelos logrando que el mayor olvidara su enojo y lo abrazara tratando de calmarlo acunándolo en sus brazos. Con todo el ruido el mayor de los gemelos había despertado y observado todo lo sucedido, haciendo que su corazón diera un brinco al ver como Kaname cumplía con su promesa de proteger a su hermano.
…Ocho años después…
Un joven de cabellos peli-plata peinaba tranquilamente sus cabellos para recogerlos con en una cola, se miro al espejo mientras se ponía el uniforme que desde ese día llevaría para asistir a clases con sus dos ni-chan en la academia a donde estos iban, finalmente después de mucho tiempo había logrado conseguir el permiso para asistir a pesar que aun le costaba relacionarse con los demás ya había logrado superar su miedo y estaba seguro de poder ir junto a sus hermanos sin causar molestias a estos ni a sus amigos.
Termino de arreglarse y bajo a desayunar como siempre con sus hermanos, puesto que ya hace un año que sus padres y hermana menor ya no viven con ellos, se mudaron a Francia donde la castaña estudia en un conservatorio de música. Ellos permanecieron en su ciudad junto a su hermano mayor Kaname para poder seguir sus estudios, además que ellos preferían acompañar a su ni-chan que vivir en un lugar extraño y lejano de sus seres queridos, sus difuntos padres a quienes iban a visitar al cementerio una vez al mes para llevarles flores y contarles lo que sucedía en su vida.
Al llegar al comedor se encontró con sus dos hermanos que lo esperaban como siempre para iniciar el desayuno, se sentó junto ellos para tomar su desayuno, "¡Ichi eres peor que Yuuki creí que no bajarías más!"- dijo divertido Zero por la demora de su hermanito en alistarse para bajar en su primer día. "¡Ichi te ves hermoso con ese uniforme ¡"- dijo galante Kaname mirándolo con amor, "¿De verdad me veo bien ni-chan?"- pregunto sonrojado el menor mientras bajaba su mirada tratando de esconder su rubor del castaño que se levanto para acercarse a él. Tomo su mentón para hacerlo mirarlo a los ojos para acercar su rostro y darle un beso suave en sus labios, para después separarse de este y besar los labios de su otro ángel.
"¡Bien nos vamos!"- comento sonriente alejándose de los dos menores para tomar su mochila y ponérsela, "¡Si vámonos ya o se nos hará tarde!"- respondió el mayor de los gemelos con su rostro rojo como un tomate tomando su mochila para alcanzar al castaño en la puerta. "¡Espérenme!"- dijo un sonrojado Ichiru tomando su mochila para correr tras ellos, una vez los tres estuvieran juntos el mayor tomo las manos de sus dos angelitos para salir con ellos rumbo a la limousine que los esperaba para llevarlos a la academia Cross donde los tres estudiaban como alumnos de la clase nocturna.
Los tres jóvenes subieron en el vehículo para marcharse rumbo a la academia Cross muy contentos y llenos de expectación por el primer contacto del menor de los gemelos con más personas aparte de su familia.
…Zona este…Mansión Senri…
Un joven peli-rojo terminaba de desayunar para salir de su casa dejando a su madre profundamente dormida en su cama después de haber sufrido un nuevo ataque de nervios después de que fuera visitada por Rido Kuran, el menor se debatía si ir o no a sus clases temiendo que su madre tuviera un nuevo episodio depresivo por lo sucedido. Pero ya tenía muchos problemas por sus faltas por su trabajo de modelo para incrementar mas sus problemas faltando nuevamente, con la medicación su madre debía dormir por lo menos unas varias horas.
Termino su desayuno para tomar sus portafolios y salir de la mansión caminando unas dos cuadras para encontrarse con su amiga inseparable Rima Touya que lo esperaba en su limousine blanca como siempre para ir juntos a clase, la joven vampiresa tenía unos hermosos ojos azules como él y un hermoso cabello rubio que casi siempre llevaba recogido en dos coletas, ambos jóvenes tenían la misma altura y trabajaban juntos como modelos siempre se mostraban con un rostro inexpresivo. "¿Quieres un poki?"- pregunto la joven intentando romper el silencio que se había formado entre ellos atreves de unos de sus dulces favoritos que resultaba ser también el de joven también, "Eh, no gracias Rima"- respondió el joven mirando por la ventanilla sin mirar nada realmente.
"¿Qué paso?"- pregunto preocupada por el comportamiento ausente de su amigo, "¡Tubo otro ataque"- susurro débilmente el joven mientras sus ojos se llenaban de nuevo de tristeza y desesperación. La joven lo miro con tristeza y lo abrazo con cariño tratándolo de reconfortarlo para que no cayera en la desesperación, Rima odiaba ver sufrir a su amigo por culpa de su única familia su madre, después de que Shiki perdiera a su abuelo el joven se había vuelto tan frágil como un niño pequeño pues sin el mayor que siempre le dio el amor y cuidado que un padre le da a un hijo este quedo a merced de la locura de su madre.
"¿Qué vas a hacer con ella?, esto no puede seguir así te hace daño seguir con esta situación y lo sabes, debes considerar pedirle ayuda médica especializada"- dijo con preocupación la rubia mirando a su amigo que negó con su cabeza sus palabras, "No…No puedo ella no me lo perdonaría jamás además ella se moriría si la llevo a una clínica"- respondió con miedo y tristeza en su tono el peli-rojo sacando un suspiro de resignación de la joven que no sabía de qué manera ayudarlo. El automóvil siguió su marcha con los jóvenes en absoluto silencio.
…Zona norte… mansión Ichijou…
Un joven rubio de ojos verdes, cabellos rubios y hermosa sonrisa con porte varonil terminaba de vestirse, mientras observaba una foto de una revista de moda donde aparecía un joven de cabellos Rojos y ojos azules en una pose muy provocativa junto a una linda chica rubia de ojos azules también en una pose muy sugerente. "Solo un poco mas y podre verte de nuevo mi angelito"- susurro el rubio acariciando la imagen del joven, "Definitivamente debo insistir en que nos tomemos una foto juntos como pareja ya llevamos un mes de novios y aun sigo teniendo que mirar solo una foto de revista, encima aparece Rima también no es justo"- dijo para sí mientras escondía la revista en un baúl para que su abuelo no la descubriera como las anteriores y la mandara a quemar.
Bajo rápidamente las escaleras para entrar al comedor y sentarse a desayunar solo como de costumbre para su sorpresa allí se encontraba su abuelo tomando su desayuno que al verlo entrar levanto su vista para observarlo un momento con una extraña sonrisa ladina en su rostro. "Takuma ¿cómo está tu amigo Kuran-sama y su mascota?"- dijo con desdén el mayor sin dejar de mirar los ojos de su nieto que al escuchar esas palabras lo miro con rabia, "Zero-sama no es ninguna mascota, pero para tu información ambos están muy bien Abuelo"- siseo molesto Takuma dejando su desayuno a un lado para tomar su portafolios y salir de la mansión azotando la puerta para marcharse rumbo a la academia Cross.
…Academia Cross…
Varias limousines se detuvieron en la puerta dejando ver a los alumnos de la clase nocturna del centro educativo que descendían de ellas para entrar en el edificio bajo la mirada atenta de sus fans del turno de día que los miraban y gritaban como locos sus nombres, los primeros en llegar fueron los primos Hanabusa Aidou un joven rubio de ojos azules, estatura mediana con carácter un poco infantil en algunas ocasiones pero gran inteligencia y Kain Akatsuki un joven peli-naranja de ojos cafés, de gran estatura, aspecto fornido e salvaje, de un carácter protector y amable, ambos descendieron de su vehículo para caminar rumbo a cerezo donde siempre se reunían con los demás para entrar juntos a clase.
Después de unos minutos vieron como descendían de otros autos Ruka Sowen una joven rubia de ojos melanos; María Kurenai una linda chica de cabellos peli-plata y ojos ambarinos, Sara Shirabuki una joven de cabellos rubios y ojos azules y Shizuka Hio una joven de cabellos peli-platas con ojos color amatista, de esbelta figura con porte de princesa, las jóvenes más populares del instituto Cross. Todos los jóvenes las admiraban por su gran belleza y refinamiento eran frente a la sociedad unas verdaderas princesas, la mayoría de los alumnos se preguntaba cuál de ellas sería la reina elegida por el príncipe Kuran para reinar a su lado.
Después de unos minutos se detuvo un nuevo vehículo de este descendió Takuma Ichijou que corrió rápidamente a reunirse con sus dos amigos bajo el cerezo, "¡Buenas noches Ichijou! "- dijo muy contento el oji azul sonriendo, "¡Buenas noches Hanabusa y Kain!"- respondió el oji verde fingiendo una sonrisa para no preocupar a sus amigos. "¿Te paso algo Takuma?"- pregunto curioso el peli-naranja con un poco de preocupación en su tono de voz, "No es nada, solo que mi abuelo gusta de molestarme justo antes de venir"- respondió suspirando con un poco de molestia.
"¡Se ve que tu abuelo disfruta de dañarte el día!"- pronuncio con molestia el menor de los tres logrando que los dos mayores suspiraran pesadamente, "Si creo que se ha vuelto un pasatiempo para el molestarme antes de que salga"- respondió resignado el rubio oji-verde mientras se sentaba en el piso para observar la puerta de entrada en busca de su lindo novio. "¿Por qué estará demorando Kaname por lo general el llega primero que el resto de nosotros? Hmm…será… ¿que Zero-kun se enfermo y no vendrá?"- comento serio Hanabusa mirando a la puerta de entrada.
Una limousine blanco se detuvo de ella bajaron Rima y Shiki que ni bien pusieron sus pies frente a la puerta fueron recibidos por sus amigos que corrieron a recibirlos, Takuma miro preocupado el rostro triste de su angelito peli-rojo pero no sabía si debía o no acercarse a él y preguntarle el porqué de esa inmensa tristeza frente a todos. Pero temía cometer una gran indiscreción al hacerlo y que el menor lo odiara así que era mejor esperar una mejor oportunidad para estar a solas con él, entonces averiguaría de forma prudente evitando que las fanáticas locas que admiran al menor lo intenten asesinar si mete la pata y hace llorar al menor con su pregunta.
El noble rubio de ojos verdes se acerco a su lindo ángel peli-rojo y sintió como las admiradoras del mismo lo asesinaban con la mirada, las ignoro para tomar la mano de su hermoso niño caminando con él y sus amigos de regreso hacia el cerezo, donde todos se sentaron para comenzar a charlar sobre diversas cosas pues nadie se atrevía a preguntarle al peli-rojo que le sucedía por miedo a hacerle sufrir con esa pregunta. Desde lejos tres jóvenes los miraban llenas de curiosidad.
Ruka, María y Sara miraban extrañadas la escena de esa supuesta charla de amigos mientras se preguntaban donde se hallaba el príncipe sangre pura que ya estaba muy demorado lo que las preocupaba, de repente llego finalmente la limousine de los Kuran el chofer descendió para rápidamente abrirle la puerta a su señor. Del interior del vehículo bajo Kaname que después de bajar estiro su mano para ayudar a bajar a su acompañante de siempre Zero que bajo con una tierna sonrisa en su rostro arrancando varios suspiros de los jóvenes a su alrededor y varias miradas furiosas también.
Una vez ambos estuvieran abajo el castaño volvió a introducir su mano en el coche para ayudar a bajar al tercer ocupante que tomo la mano que le ofrecían para bajar con sus mejillas teñidas levemente de carmín dejando a todos boqui abierta con la mandíbula casi desencajada al ver a otro Zero junto a su príncipe y a más de uno babeando ante la hermosa figura del nuevo angelito de la academia Cross. Casi todas las jóvenes miraban maravilladas al nuevo alumno menos tres de ellas que lo miraban con celos.
…Continuara…
-0-0-
Notas finales del capítulo:
bien nuevamente perdonen las demoras y espero que disfruten del capitulo apartir de aqui habra muchos problemas para nuestros protegonistas hasta el proximo capitulo sayonara ñ_ñ
