Antes que nada, al final el capitulo hago un comentario bastante largo, por favor léanlo y díganme lo que opinan, su opinión es importante para mí.
Hola, pues después de siglos sin actualizar estoy por aquí, entregando lo que sigue de mi historia, mis más sinceras disculpas a mis lectores… si es que me queda alguno… jeje, en fin, como muchos sabrán tuve problemas con mi ex -compu para recuperar mis archivos, pero ya los tengo… desde hace una semana, solo que hasta apenas he podido ponerme a continuar, notaran la introducción un poco larga, de hecho por si solo el capitulo es el más largo de lo que va de la historia, en fin, disfrútenlo que es para ustedes:
Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima.
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- ¡hey Lucy, es la hora del descanso, vayamos por algo para comer! – le dijo el chido peli rosa con alegría
Ha pasado ya poco más de una semana desde que Lucy conoció a Natsu, desde que ese incidente unió su vida a nuevos lazos de amistad.
Ellos se encontraban ya en el trabajo dentro de los editoriales Fiore, el señor Marakov les había dado una incapacidad de una semana, sin embargo decidieron no tomarla, a Lucy le emocionaba ya demasiado el poder trabajar por fin dentro del lugar donde tanto deseaba estar, mientras que Natsu se sentía ofendido al ver que dudaron de su integridad física, por lo que su orgullo no le permitió aceptar la incapacidad aun con goce de sueldo, entonces así comenzó Lucy su primera semana de trabajo dentro de la empresa, al principio, como en todo trabajo Lucy se hacía bolas tremendas con el papeleo, juntas y demás cosas que tenía que organizar para Natsu, ella no pensaba que el chico de cabello rosa tuviera una agenda tan apretada, ni siquiera se lo imaginaba serio, detrás de un escritorio y tomando un rol de miembro importante de la empresa, ella suponía que a las personas no les interesaba leer o escribir, pero se llevo una gran sorpresa al ver cuanta gente salía llorando de la oficina de Natsu o incluso maldiciéndolo con sus manuscritos en las manos por no haber considerado su obra como buena, día tras día, en la mañana, en la tarde, a todas horas durante la semana se repetían esas escenas en aquel lugar, incluso hace unos minutos, el ultimo que rechazo era un joven que parecía conocer a Natsu, ella recordaba que entro con un aire de amistad y confianza, y cuando salió lo hizo furioso y maldiciéndolo con tanta palabrería conocía finalizando con la palabra "amigo", la chica rubia no pudo evitar sentir algo de tristeza por todas esas personas que de alguna manera, sus sueños y aspiraciones que forjaron con su esfuerzo eran despedazadas en cuestión de palabras por un chico loco, inmaduro y despistado, pero que para ella era la persona más gentil, dulce y considerada del mundo… ¿todo eso es Natsu?, así lo veía ella… ¿Por qué será?...
- algún día tendré el valor para pedirle su opinión… -pensaba la chica rubia mientras guardaba un cuadernillo en un cajón de su escritorio
- ¡Lucy, ¿iras o no? – grito Natsu desesperado
Lucy no se había percatado de la voz de Natsu, estaba tan sumergida en sus pensamientos que había ignorado por completo las palabras del pelirosa, por otra parte el chico se molesto un poco al ver que había sido ignorado…
- muy bien… iré solo… -
- espera Natsu… lo siento es que ese último chico de verdad se fue molesto,¿ acaso lo conocías? -
- ¿a quién, a Alzack?, es un buen amigo… aunque pésimo escritor… -
- pero, ¿cómo puedes leer las obras tan rápido? –
- ummm, solo leo el prologo y si se ve interesante me dejan su obra y vuelven en una semana para saber si es o no apta la historia… -
- ¿no te parece un poco prejuicioso que solo leas el prologo? –
-jaja, a veces dices cosas tan raras… imagina cuanto tiempo me llevaría leer las historias de todas esas personas que vienen a diario… que cosas dices Lucy… -
¿Sorprendidos?... también Lucy, ella estaba comenzado a ver que Natsu no era tan idiota como todos piensan…
- bien, ahora vayamos a comer que ya tengo mucha hambre, y sé que tu también… -dijo Natsu mientras tomaba a Lucy de la mano para ir con ella, comenzando a caminar
- Natsu… que haces… - dijo la chica por la acción tan repentina
El chico de cabello rosa ni siquiera le contesto, el seguía caminando hacia la salida para dirigirse a la cafetería que se encontraba a unos cuantos edificios de los editoriales, sin detener ni un poco el paso se dirigieron a los ascensores para no tener que bajar por las tediosas escaleras, Natsu presionaba el botón del ascensor tanto como podía, sabiendo muy bien que de cualquier modo el ascensor se encontraba ya solo un piso abajo… Lucy solo miraba esta acción entre riendo y a la vez sintiendo un poco de resignación hacia su inmaduro amigo, desde que inicio sus labores aquel chico siempre hacia lo mismo cuando era la hora del descanso , no hace falta decir que lo hizo durante toda la semana. El ascensor por fin abrió sus puertas, fue cuando todo comenzó otra vez, todo eso que era el martirio de la chica de cabellos rubios…
- Natsu, Lucy, hola chicos… - saludo cordialmente con una sonrisa serena
Algo muy extraño sucedió en ese momento, al mismo tiempo que ellos Mirajane, la secretaria personal del señor Marakov y por alguna extraña razón, una presencia que le resultaba incomoda a Natsu, subió junto con ellos en el ascensor, haciendo que el chico hiperactivo amante del impulso se volviera callado, de escasa sonrisa y con una energía que se desbordaba con rapidez al suelo…
- Mira… - dijo el chico con bochorno mirando hacia todos lados evitando el contacto visual
- Mira-san - le correspondió el saludo con alegría
A pesar de que Lucy no llevaba mucho tiempo conociendo a Mirajane, ella sentía que podían llegar a ser buenas amigas, sentía cierta bondad y optimismo en su forma de ser, habían intercambiado palabras en ocasiones anteriores y le parecía una persona gentil, dulce y sobre todo muy hermosa por dentro y por fuera, ella quería ser como ella, la chica de cabellos de nieve se había ganado la admiración de la rubia en muy poco tiempo, Lucy también admiraba en cierta manera a Erza, aunque le infundía mas miedo que cualquier sentimiento de admiración o respeto, en incontables veces había visto como Erza reprendía a Natsu siendo este chico junto con los otros los que más le temían a la pelirroja, y, porque mentirse ah sí misma, casi recibe "el castigo" de Erza al encubrir una pequeña travesura de Natsu… lo que se imaginan que haya molestado a Erza es exactamente lo que hizo… la molesto tanto que de no haber sido por la intervención de Lucy inculpándose también seguramente Natsu se hubiera tomado ahora si la semana de incapacidad, todo eso había hecho que Lucy temiera a la gran "Titania", como le llamaban todos aquellos que habían desafiado su autoridad y salieron con vida de las consecuencias. Mirajane era diferente, ella incluso le había ayudado a tomarle el ritmo al rol de una secretaria, arreglar papeleo, organizar las citas con los escritores, programar las juntas, le enseño todo lo que debía saber y que no había aprendido en la escuela, ella le debía mucho, pero también había algo que le molestaba, a medida que aumentaba su estadía en la empresa mas podía notar que a diferencia de ella, a Natsu no le parecía una presencia grata, cosa que por cierto, le despertaba sentimientos confusos que le hacían imaginar que "algo" paso entre ellos mucho antes de conocerlos, y que sin saber el porqué, eran pensamientos que le causaban una pequeña opresión en el pecho, ¿Por qué será?.
El ascensor comenzó a descender hacia la planta baja, abordo había un incomodo silencio junto con una atmosfera un poco tensa de parte de Natsu y Mirajane, el chico pelirosa evitaba cualquier contacto posible con la secretaria peliblanca, podía verse lo mal que la estaba pasando, su cuerpo se notaba tenso, con los brazos cruzados, la mandíbula un poco salida y con la mirada al techo, por otro lado, Mirajane parecía no tomarle importancia, con una sonrisa relajada abrazando unos documentos con ambas manos y tarareando una canción, cualquiera podía suponer que ella estaba despreocupada, pero en realidad también se sentía un tanto forzada, no podría decir que pasaba por su mente, el hecho era que algo pasaba dentro de sí misma, mientras que la tercera a bordo, Lucy, solo observaba con cautela analizando mentalmente todo lo que estos se estaban diciendo sin decir, cada vez se sentía con mas curiosidad acerca de lo que sucedía, o más bien, había sucedido para que aquel chico tan indiferente a las circunstancias estuviera tan fuera de sí, tenso y sin la menor chispa de alegría, sin duda, ella debía saberlo, quería entender la situación y de algún modo, esperaba que sus sospechas no fueran verdaderas, el tan solo pensar que todo aquello que imaginaba fuera verdadero le dejaba una sensación desagradable y con una profunda tristeza, ella tenía la idea de que "donde hubo fuego cenizas quedan" , idea que le daba miedo… sin saber la razón del porque… la curiosidad la estaba comiendo por dentro .
A pesar de que solo eran 5 pisos parecía una espera eterna para las 3 personas que iban a bordo, el aire parecía terminárseles, sus respiraciones eran cada vez más sonoras, era la calma de la tempestad, parecía que todo se saldría de control en cualquier momento, esperando a que el enemigo lance su primer "ataque", hasta que por fin paso, aquella chica de gentil sonrisa decide romper el silencio…
- dime Lucy, ¿sigues en casa de Natsu? – le pregunto a la rubia con una sonrisa
La pregunta le tomo por sorpresa, provocando que se pusiera nerviosa, la primera vez que Lucy le conto a Mira lo entendió todo mal, porque ella lo interpreto como si hubiesen pasado la "noche" juntos, nerviosa sin saber que responder pronuncio lo primero que le vino a la mente…
- S-si… pero no es lo que tú crees…- le respondió titubeante
- oh, ya veo… - le respondió pensativa
Después de haber "meditado" la nerviosa respuesta, Mirajane voltea hacia donde Natsu posando su mirada sobre él, el chico pelirosa inmediatamente lo noto, al principio pudo ignorarlo girando lentamente la cabeza al otro lado… aunque era obvio que estaba consciente de estar siendo observado, pues comenzaba a sudar como si estuviese dentro de un sauna, nervioso comienza a girar el cuerpo dando la espalda a la gentil mujer hasta que eso que esperaba que no pasara paso…
- y… ¿Cuánto tiempo llevan saliendo juntos? – dijo la peliblanca dirigiéndose a Natsu
- en realidad… nosotros… solo somos amigos… - susurro Lucy algo decepcionada
Mirajane pudo escuchar perfectamente lo que dijo Lucy, y también, pudo notar la manera tan desanimada en la que lo dijo, entonces así dirigió una profunda mirada a la rubia, observándola con seriedad, sin parpadear y con el ceño fruncido, de tal manera que la aquella chica comenzaba a ponerla tensa, por otro lado, Natsu se había hundido en un pensamiento en particular, "recuerdos", esa misma pregunta se la había hecho la misma persona, en las mismas circunstancias, hace ya unos años… cuando, todo comenzó, todo aquello le hizo recordar a aquella persona que un día fue su alegría y con el pasar del tiempo su vida, eso que pasa cuando una persona no puede amar mas a alguien, pero como todo aquello que se hace de un corazón ajeno, cuando esto desaparece, el mismo corazón también, dejando solo impotencia, nostalgia y tristeza donde antes estaba el corazón.
Lucy noto la reciente ausencia de su mejor amigo, el estaba totalmente fuera de sus sentidos, divagando en sus pensamientos, la rubia se olvido totalmente de su situación con Mirajane y dirigió su total atención al chico, ella estaba preocupada por el, esa mirada tan perdida, sin brillo y careciente de su característica chispa, esa ya la había visto antes en repetidas ocasiones, aquella vez en casa de gray, aquella vez cuando se detuvo en frente de aquella puerta bajo llave de su casa y…
Capítulo IV
Recuerdos y sentimientos.
(Hace siete días…)
Era la primera noche de Lucy en casa de Natsu, ella se había quedado dormida en el sofá de la sala, Natsu había ordenado la habitación principal para que Lucy durmiera allí, pero parece que tardo demasiado, cuando se dirigió a la sala para decirle que estaba lista la habitación la chica ya estaba adentro de los profundos encantos de la luna. Un pequeño relampagueo anunciaba que la lluvia seria larga y fuerte, el chico de cabellos rosas observaba recargado en la pared con tranquilidad a su encantadora invitada, tanta inocencia reflejaba la chica dormida que aquel chico no pudo evitar notar lo hermosa que era a la luz de la luna dosificada por grandes nubes grises, con su cabello suelto sobre el respaldo del sofá, pasaba el tiempo y podía sentirse que el clima comenzaba a descender a temperaturas bajas, a él no le importaba que hiciera frio o calor, pero por un momento pensó que aquella chica podría ser diferente a él, preocupado porque pudiera pasar frio, tal vez hasta podría resfriarse, entonces se dirigió a la habitación principal y tomo un cobertor del closet, camino con calma hacia donde estaba Lucy dormida y con suavidad extendió aquel manto sobre la delicada chica, cubriéndola para que no pasara frio, después se dirigió hacia una pequeña chimenea que estaba a solo a unos cuantos pasos, echo leña en su interior, abrió un poco la válvula y la encendió, a él le gustaba el fuego, sentía cierta satisfacción y calma cuando estaba en presencia de tal elemento, así, se quedo contemplando la chimenea por unos momentos , mirando como el fuego consumía la leña, haciéndose preguntas existenciales sobre el tipo de vida que llevaba, la noche junto con la lluvia habían llevado a él aires de reflexión, cuando…
- …ale- aleja…te... -
Natsu escucho aquel titubeante susurro a sus espaldas, desconcertado dirigió su mirada a aquella chica dormida, cuando la miro pudo notar cierta molestia en su rostro, tenía una expresión de miedo acompañada de desesperación, era más que obvio, estaba teniendo un mal sueño, y seguramente trataba de la amarga experiencia que había tenido anteriormente, al menos era lo que Natsu pensaba, cosa que le hacía sentirse culpable y en parte responsable, él pensaba que si no hubiera sido por él, tal vez ella no estaría sufriendo ese tipo de tormentos, nuevamente se dirigió a donde estaba Lucy, se puso frente de ella y la observo, la observo con remordimiento, el sabia que situaciones como la que a ella le había tocado vivir era traumáticas, las victimas quedaban con graves secuelas y muchas veces terminaban mal, condenadas a desconfiar de todo para siempre, sin embargo, Lucy estaba tratando de seguir adelante sin perder la fe y el amor hacia la vida…
- … quisiera ser tan fuerte como tu… - dijo en voz baja observando a la rubia
Como si se tratasen de palabras mágicas, la paz volvió a Lucy, una ligera sonrisa adornaba su rostro, ella estaba totalmente relajada, la tensión que emitía se fue poco a poco, dejando solo la paz del silencio de la noche, … Natsu… , susurro esta vez la chica de dorados cabellos, apretando un poco más fuerte aquel cojín del sofá en que se abrazaba y con una sonrisa más vivaz, el chico al escuchar su nombre se sintió conmovido, en su cara se dibujo una mirada compasiva, llena de afecto, el comenzaba a tomarle cariño a aquella chica, había algo en ella que le despertaba un mar de sentimientos extraños y sensaciones afectivas, Natsu había notado que no solo era fuerte y muy linda, sino que también era una persona frágil, de buenas intenciones, dulce y extremadamente sensible e inocente, así, el chico de cabellos rosas se quedo un rato mas observándola mientras dormía…
- te pareces tanto a ella… - pensó dentro de sí mismo con cierta nostalgia
¿Quién era ella y porque se parece a Lucy?... ciertamente era otro misterio más en la vida de Natsu, tantas cosas le habían pasado durante su vida, cosas vencerían a más de uno, per Natsu se había prometido a si mismo nunca dejarse caer ante las adversidades de la vida, por más dura que esta pudiera llegar a ser. El chico se quedo un rato más observándola mientras que por su cabeza se formaban algunas ideas y regresaban recuerdos, al final todo aquello se torno en nostalgia y, de un momento a otro se puso de pie…
- No… no puedo… - dijo a secas
Natsu comenzó a caminar con pasos lentos y torpes, con una mirada sumergida en la incertidumbre y la impotencia, el comenzó a buscar algo dentro su bolsa derecha del pantalón, llegando por fin a su destino, aquella puerta que tenia cerrada bajo llave, entonces así saco aquel objeto de su bolsa y lo introdujo en el cerrojo, girando lentamente hasta que no pudo dar mas vuelta, saco la llave con suavidad para no hacer ruido y lentamente empujo la puerta hacia adentro de la habitación. Por fin la puerta se abrió lo suficiente para permitir el paso, pero aquel chico no se movía, permanecía parado enfrente al marco de la puerta, observando o que había adentro, este lugar parecía ser muy especial, pero también…
- lo único que me queda de ti… - pensaba con tristeza
Natsu tenía su mirada fija en un pequeño marco fotográfico que apenas alcanzaba a iluminarse con la tenue luz que entraba por la puerta, esta vez su mirada se lleno de dolor y tristeza, no resistió mas, cerró los ojos intentando detener en vano el llanto, una pequeña lagrima logro escapar y comenzó a correr sobre su mejilla, sumergido en sus recuerdos cierra aquella puerta sin echar un último vistazo, una vez cerrada la puerta se dirigió a donde estaban sus botellas de vino, tomo un vaso de cristal de la alacena y tomo su botella favorita, un vino tinto espumoso cosecha 1985, un vino bastante raro el cual solía beber en compañía de Gildartz cuando este lo visitaba, sirvió un poco en el vaso, tomo la botella y camino hacia el enorme ventanal de su departamento, observando la nostálgica lluvia.
Era ya de madrugada, la lluvia no había parado aun, fue cuando un fuerte estruendo despertó a la chica de ojos castaños, la chica se sentó exaltada del susto que causo aquel ruido, se trataba de un relámpago que había caído bastante cerca, la chica se tranquilizo a los pocos segundos, tallo sus ojos un poco y se quedo un momento aletargada, todavía no estaba completamente despierta, dirigió su vista hacia el reloj de la pared, eran la una de la madrugada, todavía era de noche, así que se había decidido a dormir otras, pero antes de poder conciliar una vez más el sueño escucho un sonido más, uno bastante particular que le llamo la atención, ese ruido provenía del fondo del departamento, donde estaban todos los libros, intrigada se puso de pie, recargo una mano sobre su pecho y comenzó a caminar hacia aquel lugar. A cada paso que daba aquellos sollozos se volvían más claros y al no lograr visualizar aun nada comenzó a estremecerse, sin embargo, su sorpresa fue mayor cuando vio que esos ruidos provenían del chico de cabellos rosas, el estaba allí, tirado en el piso, recargando la espalda en la pared con un vaso con vestigios de vino en la mano y al lado una botella vacía, pero lo que le causo sentir un escalofrió fue que aquella persona estaba llorando profunda y dolorosamente…
- … Natsu… que te… -
El chico de cabellos rosas no se había percatado de la presencia de la chica hasta oir su voz, el alzo la vista con el rostro empapado en lagrimas, la miro con dolor, ni siquiera tenía fuerzas para contenerse o intentar disimular. La chica se acerco lentamente hasta quedar enfrente de él examinando con detenimiento la situación, ancándose hasta quedar a su altura, aunque le era imposible concentrarse al cien, era una persona rebosante de empatía por lo que sentía como un nudo en la garganta comenzaba a formársele al ver a su mejor amigo sufrir de tal modo…
- … Natsu… estas… -
Antes de que pudiera terminar Natsu se lanzo sobre ella, abrazándola por la cintura con su cabeza a la altura de su abdomen, esta acción tomo por sorpresa a Lucy, que no sabía qué hacer ni como consolarlo, lo único que le vino a la mente en ese momento fue corresponderle el abrazo, Natsu enderezó lentamente la espalda mientras poco a poco la soltaba de la cintura, los brazos de Lucy siguieron el movimiento repentino de Natsu, quedando al fin frente a frente, Natsu la miro a los ojos profundamente invadiendo de mismo modo sus pupilas, ya que, ella también lo miraba fijamente a los ojos, así se quedaron por bastante tiempo, deteniendo al mismo por ese instante, pero todo termino cuando de un sollozo, agachando la mirada aquel chico le pidió algo muy extraño a la joven rubia…
- aléjate de mi… debes… irte… - le dijo titubeante con la voz un tanto quebrada
La chica rubia sintió un gran estremecimiento subiendo y bajando por todo su cuerpo, esas palabras eran lastimosas, y más aun, viniendo de ese chico tan especial para ella eran como balas directo al corazón, confundida y herida por dentro comenzó a sentir un inmenso dolor en el pecho, sin embargo, no se dejaría guiar por las palabras, ella no se iría sin saber la razón por la que se le estaba pidiendo, sin saber porque de repente se le intentaba alejar de algo que le tenía tanto cariño…
- Natsu… ¿de qué hablas?, ¿Por qué quieres que…? no lo comprendo… - le cuestiono reteniendo sus sentimientos más profundos
Una vez más, el chico perdió la mirada en quién sabe dónde, soltó en llanto una vez más, en ese momento, los recuerdos dolorosos de su pasado más oscuro le estaban nublando la mente, esta vez, cabizbajo y con la voz totalmente quebrada comenzó a hablar una vez más…
- no debes acercarte a mi… todo lo que comienzo a querer termina en desgracia… - le dijo, - … yo… yo no quiero que te pase nada… no lo soportaría… - agregó después con amargura
Natsu perdió ante sus emociones, se encerró a sí mismo en su depresión, sin parar de sentirse desdichado y con muchas ganas e olvidarse de todo y de acabar con su existencia, parecía que nada podría parar ese dolor tan devastador, sin embargo, algo sucedió, el llanto paro inesperadamente cuando sintió el calor de unos brazos rodeando su cuello, el abrió los ojos para comprobarlo, aquella noble chica estaba ahí, frente a él, abrazándose de él con ternura, él la miro como si se tratase de un mismo ángel, pudo notar un brillo en sus ojos compasivo lleno de esperanza, una ligera sonrisa que hablaba por sí misma, una sonrisa que le decía "estoy aquí, contigo", el no comprendía del todo lo que estaba sucediendo, sin embargo se sentía aliado, como si todos sus problemas y recuerdos agrios fueran reducidos a cenizas por el calor de aquel cuerpo que le cubría con sus brazos…
- Lucy… - le dijo confundido
- yo… no se mucho sobre ti… no se qué tan duras sean las cosas que te hayan pasado… -
La chica rubia le miro a los ojos con determinación y cariño…
- pero yo no te dejare solo porque pienses que algo me sucederá si sigo a tu lado… - dijo decidida - … antes de conocerte… yo no tenía a nadie… y quien se acercaba a mi terminaba marchándose al poco rato… pero después me salvaste, mas de una vez, me tendiste tu mano sin conocerme, arriesgaste tu vida, pero principalmente… me salvaste de la soledad… - agrego después con una sonrisa
- pero… yo… -
Sin permitir que terminara de hablar, Lucy cubre la boca de Natsu con su mano de manera suave, después acerco lentamente su rostro al del chico de cabello rosa dándole un tierno y sincero beso en la frente deteniéndose por unos instantes, dejando reposar sus labios con un suave contacto, (¿Esperaban algo más?), Natsu no supo cómo reaccionar ante tal acto, simplemente se sonrojo un poco, una vez más la miro fijamente, ella hizo lo mismo, entonces ya más tranquilo Natsu se abraza a su cintura con suavidad recargando su barbilla en el hombro de la chica, esta solo recargo su cabeza con la de él, quedándose así por un largo tiempo mientras la noche seguía cubriendo al mundo con su cálida oscuridad.
…
Desde aquel incidente Lucy había descubierto cosas que no se esperaba, había visto a un Natsu frágil con miedo a perder lo que quiere, con miedo a repetir la historia… historia que no conocía y que aun así, estaba decidida a demostrarle que las tragedias en su vida no habían sido provocadas por el, que él no cargaba con algún tipo de maldición o mala suerte, las puertas en aquel elevador se abrieron un piso antes de la planta baja…
- bien, aquí bajo yo chicos, tengo algunos archivos que ingresar al registro… - dijo la peliblanca con calma
Una vez fuera del ascensor las puertas se cerraron, dentro se quedaron solos aquellos chicos, Natsu seguía perdido en el camino de los recuerdos, mientras que Lucy lo observaba, la chica rubia suspiro al ver que su amigo aun no superaba el suceso en el ascensor, entonces camino hacia el poniéndose a un lado, no pudo evitarlo, la curiosidad la estaba consumiendo por dentro, debía obtener una respuesta de inmediato…
- Natsu… ¿Qué sucedió entre tú y Mira-san? – le cuestiono la chica
Natsu giro a verla con frialdad, la chica se estremeció por un momento, parecía que su pregunta fue un poco impertinente, para ella era obvio que el chico le respondería de mala manera, o al menos eso era lo que creía, pero el chico ni siquiera le contesto…
- ya veo… no confías en mi… dijo lastimosa
Al notar la manera en la que ella misma se respondió Natsu volvió a la realidad…
- es que… yo… - intentaba responderle
Antes de que Natsu pudiera decir algo mas se vieron interrumpidos por las puertas del ascensor que se abrieron sin aviso, ambos chicos salieron del ascensor y comenzaron a caminar hacia la salida en silencio, el chico se sentía un bastardo por haber hecho que Lucy se pusiera triste, lo que el menos quería era lastimarla, ya le había tomado cierto cariño por lo que su silencio le era doloroso, y más tratándose de que él lo había causado, estaba dispuesto a romper el silencio, pero justo antes de pisar la salida, Lucy se puso frente a el en la entrada con la mirada seria, ella lo tomo de ambas manos, Natsu ni siquiera se lo esperaba, el pensaba que por lo que le había pasado ella evitaría tener contacto con él, así, lo miro fijamente a los ojos y su ceño serio se volvió dulce y comprensivo…
- Lucy… -
- tal vez no te conozco lo suficiente como para que ya confíes en mi… - le dijo
- no, no es eso Lucy, es solo que… -
- pero esperare a cuando estés listo para confiarme tu pasado, no buscare respuestas con alguien más, esperare a que tú mismo me cuentes todo, mientras tanto, seguiré esperando aquel momento… - le interrumpió
¿Quién era esa chica?, ¿era de verdad?, eran cosas que Natsu se preguntaba de manera más constante a cada día que pasaba, esa persona era tan buena con él, le aguantaba casi todo, en tan poco tiempo se había vuelto alguien tan cercana a él, eran tantos los sentimientos que le estaba despertando, que le resultaba difícil el definirlos, lo único que era seguro es que el estaba agradecido con haberla conocido…
- Lucy… gracias… -
El chico le sonrió demostrando su gratitud por ser tan comprensiva, sin saber el porqué, el cuerpo de Natsu comenzó a moverse solo hacia la rubia, perdiéndose dentro de eso ojos castaños, Lucy, se encontraba inmóvil ante la invasión de sus pupilas, sus ojos habían sido conquistados, el pelirosa estaba muy cerca, acerco lentamente su rostro al de la chica, algo estaba a punto de suceder, la tensión aumentaba, sus corazones latían a destiempo, sus pensamientos se cruzaron, Lucy solo cerró los ojos esperando a que pasara, todo iba a un solo camino, pero, nada paso… Lucy abrió los ojos, preguntándose el por qué…
- estuvo cerca… -pensó un tanto decepcionada
- ¿escuchaste eso? – le pregunto Natsu
De repente un fuerte grito que venía de fuera alerto a los chicos de que algo sucedia, era la voz de una chica la cual sonaba desesperada, de inmediato los chicos corrieron al aquel lugar de donde provenían los gritos, corrieron sin parar hasta el lugar, cuando llegaron Natsu no podía creer lo que sus ojos veían…
- tiraste mi helado… - le reprocho con coraje
- ¡¿de qué hablas? ¡Tú manchaste mis botas favoritas! - le respondió furioso
- me tacleaste y ni siquiera me ayudaste a ponerme de pie - le echo en cara
- ¡ya te dije que fue un accidente, que fe por tu culpa por no fijarte por donde caminas! - le respondió con molestia
- maldito vago sin modales… - le dijo
- ¿a quién le dices vago enana? - le pregunto con una vena saltada
Enana… ¿Quién será?...
- A ti, vago – le respondió
- Nerd – le dijo
- Neanderthal – le respondió
- eh… ¡tú lo serás! – le dijo ofendido… y confundido
- Ignorante… - dijo de manera despectiva
- mira enana, tienes suerte de que seas una chica porque si no lo fueras ya estuvieras de camino al hospital… - le dijo con una sonrisa perversa
- no dudo que seas capaz de golpear a una mujer indefensa como yo… - le respondió
- maldita… eso me dolió… - le replico con un aura negra sobre el
En aquel lugar se encontraban un chico y una chica discutiendo, este chico era moreno de cabello negro y largo, el rostro cubierto de perforaciones, vestido de manera desalineada y pandrosa, este sujeto era el amigo Natsu, Gajeel, el lucia irritado, con ganas de golpear lo que sea, la otra persona era una chica de baja estatura, de complexión delgada y cabellos azules, el rostro limpio de maquillaje vistiendo de manera sencilla, unos jeans azules y una playera rosa y encima de esta una bata blanca, ella también lucia molesta agrediendo psicológicamente a aquel chico que le había tirado, Natsu solo observaba sorprendido como una pequeña y frágil chica estaba logrando lo que a él le costaba incontables lesiones, molestar a su amigo…
- ¿Gajeel?… - dijo Natsu
El chico de cabellera larga volteo al escuchar su nombre, vio que se trataba de Natsu y simplemente lo ignoro…
-¡¿ves enana dramática? ¡Has hecho toda una función para imbéciles! – le grito furioso
- ¡¿a quién le dices imbécil? ¡Lucy, dile algo! – dijo el pelirosa exaltado
Natsu estaba furioso, primero fue ignorado y después fue llamado imbécil, pero lo que él no se esperaba era ser ignorado una vez mas ya que Lucy parecía no escuchar sus palabras, la chica se encontraba con los ojos bien abiertos mirando a aquella chica de cabellos azules…
- ¿Levy- chan?…. ¿eres tú?... ¡si, eres tú! – dijo con aleria
Lucy parecía conocer a aquella chica tan extraña, el problema aquí era si ella también la reconocía…
- ¡Lu- chan, en verdad eres tú! – grito eufórica la peliazul
Ambas chicas corrieron a darse un fraternal abrazo, mientras que Natsu y Gajeel solo se quedaron observando sin entender nada de lo que pasaba…
- que chicas tan raras… - dijo Gajeel
- no entiendo lo que sucede… - le siguió Natsu
- creo que se conocen… - (¿en serio?...)
- ¿tú crees? - le pregunto
- casi seguro… - lo sé…
Toda la confusión fue aclarada rápidamente por ambas chicas, ellas eran compañeras de colegio hace algunos años, eran mejores amigas, así era hasta que un día Levy se mudo a la metrópoli una vez que termino sus estudios, ella iba adelantada por 2 años, ya que era una genio, desde ese día Lucy no volvió a saber de ella, hasta entonces…
- Natsu, te presento a Levy, Levy te presento a Natsu, el es mi… - dijo, pero
- ¡no digas mas, el es tu novio, estoy muy feliz por ti!, es lindo y se nota que es divertido… lástima que sea amigo de aquel neandertal… - concluyo feliz
- el no es mi… - trato de aclarar
- ¡oí eso maldita enana! – interrumpió a la rubia
- ¡deja de llamarme maldita enana! – le reclamo furiosa
- ¡deja de llamarme neandertal! – le respondió de igual modo
- Natsu… has algo con Gajeel o ellos terminaran peleando otra vez… - le sugirió la rubia
Natsu frunció el ceño, volteo la mirada con total seriedad hacia Gajeel, cruzo las manos y se dirigió a el…
- Gajeel, deja a enana-san en paz… - dijo Natsu con calma
- Lucy… tu novio se acaba de burlar de mí… - le dijo ofendida desde lo más profundo
- Natsu, no le digas… ¡que no es mi novio! – insistía esta vez exaltada
- hey Natsu, apuesto tu masculinidad a que no la vuelves a llamar enana… - le reto ingeniosamente
- ¡apuesta aceptada! – le respondió eufórico
- Natsu… - dijo llamándole la atención
- lo siento… - le respondió arrepentido
Los ojos de Gajeel brillaron cual estrellas fugaces…
- jeeh, tu secretaria te controla… - le dijo la serpiente
- ¡claro que no! – respondió a su defensa
-¿secretaria? Ya veo… así que trabajan juntos… ¿no están prohibidas la relaciones intimas entre los entre los empleados? – dedujo una vez mas
- que no somos… ah, olvídalo… y dime Levy, ¿trabajas? – le cuestiono
- por su puesto, soy la supervisora de los laboratorios tecnológicos Shadow Gear… - dijo orgullosa
- hey Gajeel, ¿no es ese el laboratorio donde te corrieron en tu primer día? - se burlo Natsu con sisaña
La mirada de Gajeel se oscureció, agacho la cabeza un poco y comenzó a apretar los puños, de repente su mente comenzó a recordar aquella ocasión…
-espera un momento… Levy… de cabello azul… bata banca… bajita… eres Levy McDonald, la maldita enana que me corrió y me hizo pagarles por un año… - recordó
- alto… moreno… con aspecto de vago… ¡eres el imbécil que voló medio laboratorio de metalurgia… y además mi apellido es McGarden, no McDonald! – ataco después
- McDonald… ahora tengo más hambre, vayamos a comer ya para regresar a la oficina… si llegamos tarde… Erza… - deijo Natsu al escuchar dicho nombre corporativo
- ¡ok, ok, es mejor no molestar a Erza! - concluyo la rubia con escalofrió
- ahora que lo dicen tengo que volver al trabajo… - recordó la peliazul
Con miedo a lo que les haría Erza si llegaban tarde decidieron marcharse y seguir con lo planeado, Lucy abrazo a su amiga antes de partir de vuelta al trabajo, mientras que la chica le entrego una tarjeta de presentación, en ella decía…
Laboratorios Tecnológicos "Shadow Gear"
Levy Mc Garden.
Laboratorista química.
En esa tarjeta venia una dirección y un número de teléfono personal…
- cuando puedas llámame, me gustaría que vinieras alguna vez a mi casa para ponernos al corriente de nuestras vidas - le dijo con una sonrisa
- me encantaría - le respondió de la misma manera
- muy bien… ahora vayámonos… - le apresuro jalándola de la mano
- espera Natsu… - le pidió
- recuerdo que te gustaba escribir, me gustaría leer una de tus historias – le dijo - y tal vez pueda ayudarte a que sea publicada alguna… - agrego después
Lucy le sonrio, estaba segura que siendo tan cercana a Natsu y con el talento que esta tenia podía ayudar a su amiga en una de sus pasiones, la literatura, pero…
- gracias Lucy, pero es imposible… - le respondió - hace 1 año pedí una cita con u escritor muy reconocido de los editoriales Fiore, me dijeron que si le gustaba mi historia seguramente sería publicada… - dijo después con tristeza
- ¿y qué sucedió? - le pregunto confundida
- ese maldito arrogante afeminado… de cabellos rosas… dijo… que mi obra era simple y poco llamativa… - dijo con muchas pausas, recordando a aquel sujeto
- cabello rosa… no me digas que… - infirió Lucy de inmediato viendo a Natsu
Ambas chicas se quedaron mirando al pelirosa, este solo se confundió comenzando a sentirse incomodo…
- ¿qué, sucede algo con mi cabello? - pregunto confundido
- aah! Tú eres el cruel sujeto que me dijo que no tenía futuro como escritora… Lucy, ¿Cómo puedes salir con alguien tan perverso? - dijo recordando cuanto la habían lastimado esas palabras
- ge jeeh, te lo mereces enana simplona… - dijo Gajeel victorioso
- ummm, he rechazado tantas historias que no estoy seguro, ¿podrías recodarlo por mí, Gajeel? - dijo Natsu tocando su barbilla
- ¡¿Cómo diablos supones que puedo hacer eso? - le dijo indignado y molesto
La situación se había vuelto extraña, ya que eran supuestos desconocidos, pero en realidad sus vidas habían estado enlazadas de alguna u otra manera, ¿coincidencia?... no lo creo… ¿destino?... no estoy seguro, pero sea lo que sea era algo muy extraño, tanto que Lucy había pasado por alto ciertas palabras de la chica peliazul…
- aguarda un momento… ¿escritor reconocido?... –
Por alguna razón Natsu se puso nervioso, sus pupilas se habían dilatado por un instante y sus manos temblaban, entonces desesperado toma a Lucy del antebrazo y comienza a caminar jalándola de regreso a las oficinas de los editoriales…
- mira, que tarde es… si Erza no nos ve en nuestros puestos seguro que nos hace "ese" castigo… -
Sin duda algo pasaba con Natsu, por alguna razón había algo más que él no quería que la rubia supiera y, como siempre, era algo que se trataba de su pasado, pero lo que Natsu no sabía era que, cuando el destino quiere que algo se sepa, tarde o temprano toda la verdad, saldrá a la luz.
Llegando a la entrada del edificio de las oficinas se encuentran con un muy apresurado Gray, al verlos entrar corrió hacia ellos, se detuvo un momento para recuperar el aliento y continuo, una vez cerca de ellos…
- Natsu, que bueno que te encuentro… hay alguien esperando en tu oficina que quiere verte, es importante que vayas cuanto antes… - dijo con el aliento entre cortado
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En fin, si notan algún error en la historia les pido una disculpa, las ultimas paginas las escribí con mucha prisa porque voy a estar ausente este puente de Septiembre (México), y quería dar señales de vía lo más pronto posible, respecto al capítulo, uuuh, cuantas cosas pasaron… la verdad es que me quebré bastante la cabeza con la parte de Gajeel y Levy… ¿Habrá romance entre estos?... claro!... son mi 2ª pareja favorita después de Natsu y Lucy, de hecho, también habrán otros, incluso estoy recapacitando el rol de ave libre que le he dado a Gray, respecto a Natsu… se vienen cosas duras para él, aunque lo doble de cosas buenas, he aquí mi pregunta, como muchos notaran, hay una persona que cada vez se hace más presente en la vida de Natsu, es esa chica que creen, a razón es que está a punto de hacer acto de presencia, solo tengo una duda, como la quieren, viva o muerta? El hecho es que pronto va a aparecer de una u otra manera y estoy listo para cualquiera de las 2, si quedara en mi seria viva, pero voy a hacer que terminen amándola, odiándola o incluso hasta… ustedes díganme en sus reviews lo que opinan, nos vemos en 10 días.
Próximo capítulo:
Vientos del pasado.
