CAPÍTULO 4: ALL YOUR FRIENDS

Otro lunes en el McKinley y Blaine seguía totalmente deprimido. No podía creer todo lo que había pasado el día del estreno. Su relación con Kurt había terminado definitivamente, ya no había vuelta atrás. Para colmo, otra vez que no tenía clases con Tina o Sam... Era oficial, odiaba los lunes.

A la hora del almuerzo se reunió con sus amigos en su mesa habitual. Todo el Glee Club estaba ahí sentado, comiendo y disfrutando mientras él entraba poco en la conversación. Llegó la hora del ensayo y Mr Schue les dijo una noticia que sorprendió a todos.

– Chicos, el musical fue un éxito. Me ha surgido una oportunidad para mejorar el programa de artes de los institutos públicos del país. – Dijo el profesor. Todos felicitaron al docente. – Gracias chicos. La cosa es que, temporalmente, Finn se hará cargo del Glee Club hasta que vuelva, después de los Sectionals.

La noticia no sentó muy bien a los chicos.

– ¿Finn?

– ¿No hay nadie más?

– ¿No puede volver Ms Holliday?

Will tardó en convencer a los chicos que esa era la mejor solución que había encontrado y que Hudson estaría en constante contacto con él. Blaine comenzó a pensar que quizá los Warblers tenían ahora una ventaja. La perdida de Mr Schue era un duro golpe para ellos. No sólo porque él es quien dirige el club, sino porque les dejaba con un sentimiento de abandono y desamparo.

Cuando salieron todos juntos, vieron a dos estudiantes de Dalton en el aparcamiento. Uno era Sebastian y el otro...

– Blaine Warbler acompañado de sus secuaces... – Dijo Hunter.

– ¿Qué es lo que quieres? – Preguntó Sam.

– Vosotros que decís que sois sus amigos, no os importará que lo llevemos a pasar un rato con amigos a los que no ve desde hace tiempo.

En ese momento, aparecieron Jeff, Nick, Trent y Thad. Fueron las personas más cercanas a Blaine durante el tiempo que estudió en Dalton, sus amigos.

– ¿Te van a dejar tus amigos pasar la tarde con nosotros? – Preguntó el rubio.

– Nosotros no le hacemos elegir, estamos dispuestos hasta a salir con vosotros si eso hace feliz a Blainy Days... ¿Tú que opinas? Al final es tú decisión, no suya o nuestra. – Informó Tina.

– Me gusta la idea de estar todos juntos. – Dijo el moreno. – No me gusta elegir. Todos sois mis amigos.

Los chicos avisaron al resto de New Directions y de Warblers. Por parte de los estudiantes de Dalton nadie más fue. En cuanto a los del McKinley, Artie, Brittany, Marley y Ryder fueron con ellos. Decidieron ir a la bolera para poder disfrutar juntos. Como eran muchos, se repartieron en tres pistas. El moreno coincidió con Hunter, Sebastian, Tina y Sam, el resto de New Directions fueron a otra pista y los Warblers a la tercera. Cuando llegó el momento de la chica de tirar, lo hizo muy mal, por lo que el ojimiel se levantó para ayudarla.

– Sé lo que está intentando. – Susurró Smythe para que le escuchara sólo Evans.

– Ya... Y lo está consiguiendo... ¿no?

Al final, Blaine pasó mucho tiempo con la asiática intentando enseñarle a coger la bola, a tirar sin que la pelota rebotara en el suelo...

Cuando terminaron la partida, Jeff se acercó a Anderson.

– Has cambiado mucho, antes no eras tan... afeminado... Supongo que Kurt tiene mucho que ver en el cambio. – La cara del ojimiel cambió. – Debes superarlo... En Dalton podríamos ayudarte.

– ¿Cómo? Allí lo conocí, allí le di el primer beso...

– Debes mirar hacia adelante... – Sebastian intervino. – Una mancha de mora, con otra verde se quita*. Al menos eso dicen.

– Tú lo que quieres es que me acueste contigo. – Protestó el moreno.

– No me importaría, pero la mora verde que quitará la mancha que te dejó Kurt debes elegirla tú... – Informó el castaño.

– No entiendo... Pensé que eras el chico que conseguía lo que se proponía... y recuerdo que a Kurt le dijiste que me conseguirías... – Dijo Anderson.

– Nunca te haría daño. – El más bajo le dirigió una mirada de incredulidad. – Bueno, al menos desde que te tiré el Slushie... No era para ti, iba dirigido a Kurt, si no te hubieras puesto en medio...

– ¿Realmente harías cualquier cosa por tenerme?

– Creo que ya aprendí que existen unos límites...

Después de esa conversación, todos se fueron a cenar a una pizzería. Aunque Hunter, Sebastian, Tina y Sam seguían compitiendo por la atención de Blaine, todos se lo pasaron muy bien. Al despedirse, el nuevo Warbler le dijo al moreno.

– Sabes dónde está tu hogar, Dalton te acogerá como a un hermano perdido. No importa cuanto tardes en darte cuenta, simplemente espero que lo hagas antes de nuestra victoria en los Sectionals.

– La diferencia es que nuestro amor no está condicionado a que se quede en el McKinley. Nosotros lo amamos y lo amaremos tome las decisiones que tome... – Dijo Sam.

Blaine tenía claro donde quería estar. Le gustaba mucho Dalton, pero no creía poder soportar a alguien como Clarington durante todo el año en los Warblers. Además no se podía imaginar estar sin Sam o sin Tina. Definitivamente, McKinley era el sitio elegido por él para el resto del curso.

* "La mancha de mora, con otra verde se quita" es una frase hecha, refran o dicho en España que desconozco si existe en otros países. Significa que la mejor manera de olvidar a un amor es buscar otro nuevo. En el contexto utilizado, Sebastian estaría animando a Blaine a que buscara un nuevo chico con el que olvidar a Kurt.