¡He vuelto!
Tengo una buena explicación de todo esto. No, no una excusa. La verdad de este retraso. Pero es larga. Un TL;DR. Así que la pondré al final ¿Por qué al final? Pues no sé :P siento que se vé menos mal.
Natsuki 1304: Seh, pinshi viejita chida :P Me encanta escribir de ella. Y bueeenooo, la verdad es que... Te debo la explicación a esa conversación. Pero aquí está la continuación. No me odies :3
Kisaragi Seki: Siiiii yo tambien lo amoooo. Y perdón por hacer tan larga la espera. Ojalá todavía quieras leerme. Trataré de evitar más retrasos.
Kaori lee: Nah, no fuiste la humillación de nadie (porque nadie lo resolvió :P) Todo bn, todo bn. Y te dedico el final. Bueno, la parte dolorosa no. Agatha sabe lo que hace, hehehe. Mhmm tenemos que sentarnos a planear el asunto con un poco de café (y excelente que me toquen los pantalones -3o).
Aquí está el capítulo 4. Final dedicado a todos los que me siguen leyendo, en especial a kaori lee, porque si :3
-Así que es ella.
-¿Disculpa?
Eran las ocho cincuenta y seis, apenas cuatro minutos para cerrar oficialmente, según el reloj de la pared. El único objeto sin magia de la tienda, y el único en el que Agatha sentía que podía confiar sin "arreglarlo" ella misma. Era un reloj viejísimo. Más viejo que ella. Más viejo, incluso, que su interlocutor.
-Ayer en la mañana me mandaste a una chica rubia con unos impresionantes ojos rosas. Es ella ¿Verdad?
-Ah si, ella es.
Estaban sentados en el mostrador, frente a dos tazas humeantes de té Earl Grey. El vampiro había llegado hacía veinte minutos, a sabiendas de que a esa hora ya no llegaba nadie a interrumpirlos. Su abrigo colgaba de un perchero al otro lado de la habitación. Sólo era un disfraz, por supuesto; pues aunque afuera el suelo estuviera cubierto de nieve, su cuerpo muerto no sufría cosas tan mundanas como el frío.
-Es increíble que una chica te haya puesto así. Siempre son ustedes los que les hacen tilín a los mortales. Pero no te culpo, a mí tambien me ha cautivado con sólo verla. Es exactamente tu tipo.
-Vale con tus tonterías de amor...
-No son tonterías. Y harías bien en reconocer tus sentimientos y empezar a jugar bien tus cartas. Pues ya se acerca la hora.
-¿De qué hablas?
-El momento decisivo del plan. El momento en el que podrías ganarlo todo o perderlo todo.
-Ya lo tengo todo.
-¿Y por qué estás metido en este embrollo?
La pregunta era de esperarse. Pero no por eso se la esperaba. Maldita sea ¿Por qué no la vió venir? Ni hablar. Cuando te han atrapado sólo queda sincerarse, y reir.
-No lo sé. Diversión, tal vez.
-¿Sólo eso?
- Y el poder que ganaré, obviamente.
-Mírame, Sakamaki Reiji.- Dijo Agatha, en un tono tan firme que no pudo ser desatendido ni por el más autortario de los hermanos Sakamaki.- Puedo sentirlo. Las ruedas del destino han comenzado a vibrar. Y cuando se pongan en movimiento, no habrá fuerza humana capaz de detenerlas. Eso te lo digo como la última bruja del undécimo nivel del este. Y como tu amiga, como tu única verdadera amiga, te digo esto: Deja de portarte como un estúpido y quítate esa venda de los ojos.
-¡Sigue insistiendo y me quedaré sin amigos!
El grito de Reiji dejó la tienda en un silencio muerto. Agatha lo veía sin poder moverse o hablar. Pero por pequeña que fuera la anciana, no era miedo lo que la detenía; sino la incredulidad ante la facilidad con la que su viejo amigo amenazaba con dejarla.
Se conocieron desde que ella tenía nueve y el aparentaba tener diez. Nunca se lo dijo, pero incluso llegó a sentir un breve enamoramiento infantil por unos años. Por supuesto, este se esfumó en cuanto ella notó que había crecido y se había vuelto una jóven de quince, y el seguía con su aspecto de diez años.
Entonces le preguntó, y él confesó sin más. La verdad, todo fué siempre muy fluído entre ellos. Siempre tuvieron una "química" en su frialdad y su maquiavelismo. Desde que hablaron por primera vez, sabían que veían el mundo de la misma forma. Después de saber de seres como él, ella quiso saber más y más. Reiji le prestaba sus libros, y en esos libros conoció la magia. Fué pasando de uno en otro, y cuando se dió cuenta ya era una hechicera de primer nivel a sus veinte años. Y luego de segundo a los veinticuatro. Y tercero a los veintinueve...
Por él había conocido un mundo más allá del humano. Un mundo tan maravilloso para ella que decidió basar toda su vida en torno a éste. Nunca se casó ni tuvo hijos. Una familia nunca fué para ella. Con su magia y su amigo para comprenderla fué feliz.
Después de todos esos años. Después de todo lo que pasaron juntos ¿Así de fácil lo tiraría todo por la borda? Vaya que era un estúpido impulsivo, su amigo. ¿Era acaso por esa chica? ¡Adolescentes! Puede que sean perfectamente confiables por más de medio siglo, pero ponles un par de tetas enfrente y traicionarían hasta a su madre.
Realmente no sabía quien era más estúpido, si él por hacer tantas tonterías y negarse a reconocerlas, o ella por seguir leal a su lado, como todos esos años, tratando de salvarlo de sí mismo. A cambio de nada, realmente; pues aún así no había garantía alguna de que no se marchara...
-Vale- Rompió el hielo Agatha -Cambiando un poco el tema, tu niña traía un broche muy bonito. Y peculiar...
-No la llames así.
-¿Por qué le soltaste la rosa de la llama helada? Sólo la mandaste al mercado y a mi tienda ¿No?
-Era su primer recado en esta ciudad. Yo estuve muy ocupado ese día y no tuve tiempo de guiarla personalmente. Sólo quise evitar complicaciones innecesarias.
-Pero ni siquiera te preocupaste por explicarle qué llevaba colgando del pecho...
-No tenía que saberlo.
-¿Y si la hubiera perdido? Es lo único que le quedó al dueño de su madre ¿O no?
-Pues creo que también le dejó un cuchillo, o algo así.
-Evitas la cuestión, Reiji.
-¿Y qué si la hubiera perdido? Hubiera sido su problema, no el mío.
-¿Y si la mata? No lo pondría muy por encima de él.
-Pero no está, Agatha. En esa casa no estamos mas que ella y yo. Y para cuando vuelvan los demás, todo habrá terminado. Si ella se busca que la maten, no es mi problema.
-¿Entonces ya no te importa que muera la vampireza psíquica de esta década? ¿Y todo lo que ella representa para todos nosotros? Más allá del plan.
Hubo otro silencio muerto. Breve.
-He de admitir que es una lástima. Pero da gual. Si ella sigue empecinada en morir, serán sus propios poderes los que la maten en su despertar. Y no hay mucho que yo pueda hacer al respecto.
-Puedes, Reiji. Puedes convencerla de dejar esas ideas. Tienes tiempo.
-Si. Pero lo que no tengo es carisma.
-¡Claro que lo tienes!- Agatha hizo una rápida reflexión. Una idea interesante cruzó su cabeza -Y más con ella.
Reiji detuvo un sorbo de su taza para arquear una ceja. No estaria insinuando lo que creía ¿O si?
-Ahora si que estoy convencido de que no tienes la mas mínima idea de lo que hablas.
-Oh, mi amigo. Todos estos años ¿Y aún no puedes ver cuando una chica siente algo por tí?
El vampiro se atragantó con el té. Oh si. Definitivamente estaba insinuándolo.
-Mujer, creo que por fín has perdido el juicio.
-¡No he perdido nada!
-Entonces ilústrame ¿Como es que has podido llegar a confundirte tanto? Ella me teme. El miedo engendra odio e ignorancia, pero no amor, deseo, pasión o como quieras llamarlo. Ese proceso mental nace de una admiración. Tendría que tener una autoestima increíblemente baja...
-¿Como la de alguien que se suicidaría por desamor?
Si, maldita sea. Precisamente.
-Me retiro- Gruño por lo bajo, dejando delicadamente la taza en el mostrador. Se levantó y tomó su abrigo del perchero.
-¿Y ahora te escapas de un argumento?
-No sé por qué te empeñas en enredarme en tus locuras, pero ahorita no me lo puedo permitir. Eso sí que echaría el plan por los suelos- Detuvo su mano en la perilla de la puerta, y volteó a ver a la pequeña anciana por encima del hombro. - ¿No será, Agatha, que lo que buscas es sacar mayor partida?
La indignación de la anciana era evidente. Antes fué un desalmado, pero ahora la estaba ofendiendo a nivel personal.
-Tienes razón. Mejor vete.
-Me retiro, entonces.
El vampiro salió y la puerta se cerró. Y todo quedó en silencio.
Agatha estuvo a punto de arrojar las tazas al suelo. Pero eran objetos encantados. Se movían y pensaban, y hasta sentían (en estos momentos, miedo a la ira de su creadora). Prácticamente estaban vivas y las quería, como a todos sus objetos encantados. No merecían ser destruídas por un berrinche de ella. Ni tampoco Reiji merecía que le hiciera ese berrinche. Si, estaba actuando como un idiota, más que nunca; pero el pobre chico nunca había pasado por estas cosas. Necesitaba ayuda. No era el momento de hacer corajes.
Además, sus semillas ya estaban plantadas. La semilla de la preocupación en Yui. La semilla de la duda en Reiji. Ya sólo quedaba cuidar de los brotes para que germinaran apropiadamente. Sugestiones por aquí, intrigas por allá, y un poco de guía. ¡Oh, cómo amaba todo esto! Se sentía de nuevo una jovencita en pleno cotilleo con las amigas.
Reiji caminó, pero no hacia la mansión. Ahí lo esperaba la chica, y toda la confusión que le prvocaba últimamente. No. Necesitaba pensar las cosas, y no había mejor ambiente para pensar que esa noche helada, silenciosa y muerta, bajo la luz de la luna.
Todo era culpa de la hechicera. Esa mujer que le estaba metiendo tonterías en la cabeza sobre sentimientos, suyos y de la niña. Y para colmo, muy en el fondo, sabía que esas tonterías se estaban volviendo realidad. Esa mujer se le había metido bajo la piel y lo estaba confundiendo ¡Y cómo no! Si obviamente esa era la idea: Repetir y repetir hasta que comenzara a dudarlo él mismo. Lo estaban manipulando. Alguien había conseguido manipular a Sakamaki Reiji, amo indiscutible de las reacciones ajenas. Y era alguien que se hacía llamar "su amiga" ¿Qué rayos quería sacar la hechicera de todo esto?
Tardó unas cuatro vueltas a la cuadra en entender que no podría entenderlo. Al menos no esa noche. El plan ahora, era entrar por fín a la mansión, y tan sólo cerrando la puerta, quitarse ese abrigo, la camisa y los pantalones mojados por la nieve, pues daba igual dónde se los quitara, su esclava tenía la orden de no salir de su habitación después de terminar su día, y su día había terminado hacía horas. Se daría una ducha y se pondría algo seco. Un vampiro no sufre por el frío, pero la ropa húmeda es algo totalmente distinto.
Yui estaba sufriendo de insomnio esa noche. Normalmente Reiji la dejaba tan mal después de beber que eso no era problema, pero hoy al parecer había empezado a formar una especie de "resistencia". Dándose vueltas en su cama, oyó la puerta principal abrirse, y después cerrarse. Nadie hacía visitas a esas horas. Su señor había salido.
Casa sola.
Insomnio.
Esto ameritba explorar de una buena vez la fabulosa biblioteca del amo Reiji.
La había limpiado apenas dos veces, y no había podido detenerse a apreciar todo de ella. Los acabados de la madera, la elegante alfombra, el candelabro en el techo, la ostentosísima escalera doble. Y los libros. Los montones y montones de libros que cubrían las paredes. Libros de ciencias, de literatura, de arte, de historia. Parecía que todo lo que abarcaba el conocimiento humano, yacía en esa habitación. Y luego lo vió. La sección de ocultismo. Y en ella, un título le hacía ojitos, descaradamente.
"Vampirismo psíquico: La enciclopedia"
No parecía haber mas que un sólo tomo, y no estaba numerado. Quizá lo que tenía en sus manos era la enciclopedia completa. Y si no ¿Qué más daba? Aquí tendría qué haber más infirmación de la que había recibido.
Tomó el enorme libro con ambos brazos, y salió de la biblioteca. Planeaba encerrarse en su cuarto leer hasta conciliar el sueño, pero la curiosidad le ganó y se detuvo en la sala. Total ¿Cuánto podría tardar? ¿Cinco minutos? ¿Diez? Su amo acababa de irse. No podía ir y llegar tan pronto a ninguna parte a la que tuviera qué ir él mismo, y tan tarde.
Se tumbó en un mullido sofá rojo y puso el libro en su regazo. Pasó los dedos por las letras plateadas en la portada ¿Sería plata de verdad? Y esa suave textura del forro azul de la portada ¿Acaso era terciopelo? ¡Carajo! Si su señor se daba cuenta que faltaba ese libro tan caro en su colección... Bueno, no quería ni pensarlo.
Abrió, con manos un poco temblorosas, la elegante cubierta.
Vampirismo psíquico.
Definición:
"Dícese de la práctica y el proceso de quitar y absorber energía positiva de seres vivos. Comúnmente, el vampiro psíquico beberá de humanos o mamíferos grandes con cerebros desarrollados, en los que se puedan provocar emociones negativas para retirar la energía positiva. Sin embargo, se han documentado extracciones de energía de plantas y formas de vida más primitivas..."
Extracción de energía, provocando emociones negativas.
Hacer sentir mal a la gente y chuparles la felicidad.
Matones. Matones como la zorra de Eileen, y el degenerado de Matías. Y el maldito Ayato.
Ahora era como ellos. Tendría que ser como ellos. Una vil matona.
Reiji cerró confiadamente las enormes puertas principales, y se quitó con desespero esa desagradable ropa empapada, tan distraído que nisiquiera escuchaba cuando caía en el suelo. Pronto estaría limpio y usando ropa seca, nuevamente ¡Como debe ser! Todo según lo planeado. Excepto una cosa...
Debió correr en cuanto se dió cuenta de que había llegado. Tomar el enorme libro azul y salir sin hacer ruido. Probablemente el vampiro no hubiera notado nada, ni siquiera parecía notar que ella estaba ahí. Incluso sólo decir algo antes de que fuera "demasiado tarde" y eso "pasara a mayores" hubiera sido mejor. Pero una mezcla del trauma que sufrió al enterarse lo que era, el que estaba viviendo ahorita al ver al amo cambiándose desinteresadamente a su traje de cumpleaños, y el incontrolable morbo que ver ese bello cuerpo desnudo le provocaba, la había dejado totalmente paralizada.
Y cuando por fín pudo recuperar el habla, la situación no hizo más que empeorar.
-Se... Señor...- Oyó Reiji a sus espaldas. Algo entre un murmullo, un llanto y un gemido.
Maldita sea. Justo lo que necesitaba. No quería ni voltear a ver.
Pero era inútil. No porque metas la cabeza en la tierra, el mundo desaparece. Y no porque decidiera clavar la vista en la puerta, desaparecería esa esclava que había visto su cuerpo desnudo.
Aunque, dejando el sarcasmo de lado, quizá sí era justo lo que necesitaba. La excusa perfecta para disciplinar y someter a sus anchas a esa chica que lo estaba enloqueciendo.
No volteó a verla. No aún. Pero la vió por el reflejo del vidrio de la puerta. ¡Pero bueno! Era imposible que un aspecto tan perfecto fuera un incidente ¡Tendría que estarlo provocando a propósito! Yui estaba usando ese adorable camisón blanco, tan puro. Su cabello suelto y sus pies descalzos le daban un toque muy natural, como de un hada, como de inocencia. Y lo mejor, el toque final, su rostro estaba más rojo que nunca.
¡Oh! Ese rostro. Ansiaba ver ese inocente y lindo rostro gritando y llorando. Descomponiéndose por el dolor. Implorando piedad. Pero esa piedad no llegaría. No hasta que Reiji pudiera satisfacer completamente su deseo de torturarla. Esa noche se divertirían mucho en ese cuarto de la casa del que no le había contado a Yui.
Y es por esto que me he retrasado tanto:
Bien, creo que sé lo que todos se habrán preguntando {bueno, aceptémoslo: Todas [pero si hay chicos leyendo fanfics de DL ¡Brindo por ustedes! Aunque sean gays, un hombre no deja de ser hombre por sus gustos (una transexual es otra cosa)]}.
¿Qué rayos pasó conmigo?¿Me morí o que?
Respuesta breve: Si. Pero afortunadamente, viví para contarlo.
No. Esto no es un chiste malo de La era de hielo 3.
Soy IMakedThese. Una IMakedThese. La tercera. Gusto en conocerlos :3 Y ahora se preguntarán ¿De dónde salieron otras dos? Clonación. Pero la original y la primera copia fueron destruídas en las batallas durante el desface temporal anual.
¿Quién me dice qué es un año bisiesto? Un año con un día extra, que ocurre cada cuatro años, me dirán. Pero ¿Qué es un año? Es el tiempo que tarda la tierra en dar la vuelta al sol, y dura 365 días ¿Verdad? Pues si y no. El año dura 365 días, pero la vuelta a sol dura un poco más, y cada cuatro años ese "un poco mas" se acumula para juntar otro día. Por eso el año bisiesto dura 366 días. La vuelta al sol dura 365 días y 6 horas... Bueno, mas o menos 6 horas.
En total, esa vuelta dura 365 días, 5hrs, 48mins y 45.25segs. Lo cual todavía nos deja 11 mins y 14.75 segs por año, de sobra. Y no podemos darle FF a esos 11 minutos y cuarto para brincarnos ese cachito, Pero s un periodo tan corto, que lo más práctico es "redondear" y hacernos tontos.
¿Que qué tiene que ver eso con las IMakedThese? Que, aunque no podemos darle FF al tiempo, podemos darle slowmotion, con la magia de los agujeros negros. Pero no vamos a entrar en física cuántica. Ya de por sí es una historia complicada. Dejémoslo en que la gravedad de los agujeros altera la percepción del paso del tiempo. La IMakedthese original decidió usar este desface temporal, y extenderlo con la fuerza de gravedad aumentada de los agujeros negros, para abrir ventanas en el tiempo cada año. Para destruir una cosa que viaja entre agujeros de gusano para alimentarse de realidades. O al menos, para hacerlo comer más lento. ¿Por qué ella? No tengo la más mínima idea. La primera copia dijo que tampoco lo supo. Pero nació para sustituírla. Y yo para sustituir a la copia. Si no lo hago, mi existencia carecerá de sentido.
Así que cada año, a las 11: 59: 59, IMakedThese crea una copia, le cuenta todo, le pasa la antorcha y se lanza con esa cosa al otro lado del agujero negro, a retrasar la destrucción del mundo. Esto comenzó hace tres años, en el 2012 ¿Recuerdan el Apocalipsis maya? Era verdad, pero no era el fin, sino el comienzo del fin, la profecía de cuándo eso llegaría a nuestra realidad. Yo sé lo que sé porque me lo ha contado la segunda. En estos momentos ya es una mujer mayor, y para fines de año ya habrá muerto de vejez en una batalla digna de poemas líricos, esperando ser recibida al final en el eterno banquete del Valhalla. Y mientras, yo estoy sentada en la sala de la IMakedThese original, con su perro en mi regaso. Viviendo con sus padres. Viviendo su vida. Escribiendo fanfics mientras espero la noche del 31 de diciembre para crearme una copia, pasarle la antorcha y lanzarme al agujero de mis predecesoras.
¿Y quién es el monstruo? ¿Qué es esta fuerza de destrucción a la que sólo aspiramos retrasar?
Sólo tienen que saber dos palabras:
He comes
TL;DR (osea, el resumen): Me la pasé de pachanga de fin de año. Y como castigo el universo ha decidido mandarme una gripa fea de la que voy saliendo.
Feliz año y día de reyes :D
~Matta nee.
