Kyoya empieza a acariciar su cabeza haciendo que ella quede dormida, después de unos segundos de que Yami quedara dormida, el empieza a dormir también. Al día siguiente Kyoya se despierta al oír que alguien tocaba la puerta de su casa, Kyoya solo se queda acostado sin ninguna intención de atender a la persona que estuviese fuera de su casa. El abraza a Yami y empieza a acariciar de nuevo su cabello, Yami inconscientemente abraza también a Kyoya, después de eso Yami toma consciencia de sus actos y se despierta completamente.
-Buenos días- le dice Kyoya en un tono tranquilo.
-Buenos días- le contesta Yami un poco adormilada.
-¿Tuviste frío anoche?- le pregunta abrazándola un poco más fuerte, esperando a oír su respuesta.
-No, ¿Y tú?- le responde correspondiendo al abrazo de Kyoya.
-No, da menos frío cuando compartes la cama con alguien más- contesta sin vergüenza alguna.
Ambos se sientan y se miran fijamente a los ojos, Kyoya pone su mano en el rostro de Yami y empieza a acariciar su mejilla, ella solo se acerca un poco más a el y ambos juntan sus frentes sin quitar las miradas de enfrente. Cuando menos se lo esperan, vuelven a tocar la puerta haciendo que ambos jóvenes se separen de un susto.
-Ehhh… iré a ver quien es…- le dice mientras se talla un ojo.
-Esta bien- le contesta de una manera seria, mirando lo nublado que estaba el cielo.
Kyoya abre la puerta de la entrada principal y lo primero que nota fue el cielo, un cielo con nubes grises, después de admirar el cielo mira a la persona que estaba en su puerta. Era un joven de cabellos parados color pelirrojo, unos ojos de color dorado, una venda en su nariz, una banda azul en su frente, con una bufanda blanca más el uniforme escolar, este joven se dio cuenta que Kyoya estaba más distraído que de costumbre.
-Ah… hola Gingka- le dice mientras voltea a ver al pasillo.
-Hola Kyoya… amigo, ¿Te encuentras bien?- le pregunta con un tono preocupado.
-¿Eh?... Ah si, si estoy bien- le contesta con un poco de distracción- ¿Por qué preguntas?-
-Porque te noto mas distraído de lo normal- le dice mirándolo un poco extrañado.
-Ah, eso…- le responde- Es que casi no dormí anoche y lo único que estoy pensando es en irme a dormir un rato…- se talla un poco el ojo- ¿No se supone que tu deberías de estar en la escuela?-
-Ah… Cierto, vine aquí para avisarte que no hubo clases el día de hoy- le responde con un tono de alegría.
-Oh, que interesante- le dice con su típico tono de siempre.
-Así es, quería saber si querías hacer algo en la ciudad- le comenta con entusiasmo.
-Lo siento Gingka, será para la próxima, hoy tengo asuntos pendientes que atender el día de hoy- le responde mientras voltea a verlo con una mirada de seriedad.
.Oh esta bien, será para la próxima, te dejare para que atiendas tus "asuntos pendientes"- le dice mientras se da media vuelta y se despide- nos vemos mañana-
-Adiós…- se voltea y cierra la puerta.
Kyoya al darse la vuelta se da cuenta que Yami estaba parada justo en la entrada del pasillo, Kyoya se acerca a ella y le dirige una sonrisa, Yami al ver que el le sonrió decidió regresarle la sonrisa que mostraba una inocencia como la de una pequeña niña.
-¿Quién era?- le pregunta con interés y con la misma sonrisa de inocencia.
-Era un compañero de la escuela- le contesta un poco confundido- solo vino para decirme que no hubo clases ahora…-
-¿Y solo vino a avisarte eso?- se acerca un poco más a el.
-No, el quería que fuéramos hacer algo en la ciudad- le dice con más confusión.
-¿Por qué no vas con el?- le pregunta.
-Casi no me gusta juntarme con el, no es de mi agrado… bueno, no del todo- le comenta.
-Oh, ¿Y preferiste mejor quedarte en tu casa?-
-Así es, así tengo más tiempo para poder estar contigo- le dice de una manera algo pretenciosa.
-¿E… en serio?- se sonroja por completo- … Pu… pues no te creo- ella se cruza de brazos y la da la espalda.
-No me crees… entonces, ¿Qué puedo hacer para que me creas?- le dice mientras se acerca más a ella.
-No lo se, pero no te creo- le contesta con indiferencia.
-Humm… oh, ya se- se dice a si mismo- Tal ves no te pueda convencer en esto- pone sus manos en los hombros de Yami- oh… tal ves si…-
-¿Eh?- ella baja los brazos y gira un poco la cabeza para mirar el rostro de Kyoya.
