Capítulo 4. Finn vs Gumball

Hola a todos, perdonen la demora, estuve muy corto de tiempo estas últimas semanas, más bien meses, pues, me iban a operar de una bolita que me salió pero siempre no me operaron y estuvimos dando vueltas y en eso la bolita se reventó y estuve todo un día expulsando pus y sangre, pero ahora estoy bien y listo para continuar, bueno, eso es todo, los dejo leer.

A la mañana siguiente Fionna se levantó muy temprano, el sol todavía no salía, bajo al primer piso y encontró a Finn meditando en la sala, un aura azul lo rodeaba y flotaba a treinta centímetros del suelo, se veía muy concentrado, Fionna no quiso molestarlo y se dirigió a la cocina para preparar algo. Finn se encontraba en blanco, podía sentir todo a su alrededor, hasta el más leve de los sonidos era captado, sentía el universo a su alrededor, el calor y el olor a quemado… espera, ¿olor a quemado?, Finn abrió los ojos y cayó de sentón al piso, toda la sala estaba repleta de humo, de inmediato, Finn, corrió hacia la ventana y la abrió para que el humo se escapara, después se dirigió hacia la fuente del humo y el olor a quemado llegando así a la cocina, Fionna trataba de apagar el fuego de la estufa con un extintor, Finn reacciono rápido y creó una bola de agua y la arrojo a la estufa, el fuego se apagó y lo que quedaba de humo salió por la ventana.

-¿Qué fue lo que pasó aquí? – preguntó Finn.

-Trataba de hacer lo mismo que hiciste el otro día pero creo que no salió del todo bien – respondió Fionna avergonzada.

-Pensé que sabías cocinar, después de todo vivías sola.

-No soy exactamente una cocinera, solo preparo cosas simples, huevos, emparedados y cosas por el estilo.

-Ya veo – Finn miro la estufa – creo que no podre cocinar con eso… ¿tienes leche y cereal?

-Si – respondió Fionna.

-Con eso basta.

Fionna saco dos tazones, la leche y el cereal y comenzaron a desayunar con tranquilidad. Después de desayunar ambos tomaron sus mochilas y salieron de la casa, ya en el camino Fionna le pregunto:

-¿Tienes alguna estrategia para enfrentar a Gumball?

-Nada en particular – respondió Finn de manera tranquila.

-¿No estás preocupado?

-Más bien emocionado, muero de ganas por ver que es lo que sacara en el combate.

-No deberías estar tan confiado.

-No estoy confiado, no tiene caso prepararse para una pelea, cualquier cosa puede pasar, por ejemplo: puede Gumball me este ganando y de repente un meteorito lo golpee y lo mate y yo termine vencedor.

-Eso es una exageración.

-Ya te lo dije, en una pelea cualquier cosa puede pasar, pero lo importante es seguir hasta el final y jamás darse por vencido a pesar que las cosas no se vean bien, esa es mi ideología.

-Suena más la ideología de un hombre – refunfuño Fionna.

-Tal vez tengas razón, pero el ganador de esta pelea ya está decidido.

-Imagino que ese alguien eres tú.

-Exacto, aun no ha nacido el ser que pueda vencer a Finn el humano – decía Finn de forma orgullosa.

-Vaya humildad – dijo Fionna de forma sarcástica.

-Es cierto, es por eso que mi vida se ha vuelto aburrida, nadie me desafía a un duelo desde hace años.

-¿Enserio? ¿Por qué?

-Porque al último sujeto que me enfrento lo mande al hospital por una semana, aun sigue sin poder hablar – dijo Finn de manera terrorífica aunque Fionna no lucía asustada – mmm… pensé que eso te asustaría.

-No pareces ese tipo de persona.

-Tal vez si, tal vez no, nadie puede conocer a una persona a la perfección ya es complicado entenderse a sí mismo.

-Sonaste como alguien muy culto.

-Cualquiera puede ser sabio, Fionna.

Finn y Fionna siguieron su camino en silencio, la tensión aumentaba cada vez mas mientras se acercaban al dulce reino, la ciudad se divisaba a lo lejos y Fionna sintió una extraña corriente eléctrica por su espina dorsal, miro a Finn y quedo sorprendida al ver sus ojos, eran los mismos pero estos emanaban una sensación que solo se podía sentir cuando alguien iba al campo de batalla dispuesto a morir… o a matar, Fionna tuvo un mal presentimiento, como si algo fuera a ocurrir en esa pelea.

Finn y Fionna llegaron a las afueras del bosque cercano al dulce reino, justo ahí se encontraban lady mentita y Gumball el cual traía puesto un traje de una sola pieza color rosa y a su lado derecho se encontraba una gran caja de metal, Finn y Fionna se acercaron quedando justo en frente de Gumball, Finn lo mira de pies a cabeza y ríe por lo bajo.

-Qué extraño traje de pelea – dijo Finn haciendo enojar a Gumball.

-Búrlate todo lo que quieras plebeyo – dijo Gumball recuperando la compostura, la sonrisa arrogante de Gumball molestaba mucho a Finn.

-Todavía están a tiempo de detener esta tontería – dijo Fionna en un último intento de detener esa ridícula pelea.

-Lo siento Fionna, pero mi honor y orgullo fueron insultados por esta sucia boca – dijo Gumball señalando a Finn.

-Me lave los dientes esta mañana, gracias – bromeó Finn - ¿Qué hay en la caja?

-Tu perdición – contesto Finn.

-Un traje de batalla… clásico – Gumball se quedó callado – acerté ¿no es así?

-… Sí, no importa que sepas lo que es, no podrás conmigo.

-Como sea – Finn saca su espada – terminemos esto, le prometí a Fionna que la entrenaría en cuanto te venciera – Finn se pone en pose.

-Arrogante gusano – mascullo Gumball entre dientes, Gumball chasqueo los dedos y la caja se abrió soltando vapor, cuando el vapor se disipo revelo una coraza, dos guanteletes y botas bastantes grandes y un casco que dejaba ver el rostro todo de color rosa.

-Tienes un extraño fetiche con el rosa – dijo Finn.

-¡¿Cómo es que te atreves a usarlo?! – gritó Fionna asustada, Finn le extraño la reacción de Fionna – ¡dijiste que la habías destruido!

-Lo guarde porque pensé que lo necesitaría algún día y hoy es ese día.

-¡Finn, discúlpate con Gumball! – le exigió Fionna a Finn

-¿Por qué? – preguntó el humano.

-¡Porque si no lo haces morirás! – gritó Fionna muy preocupada.

Finn observa a Gumball el cual ya se había puesto el traje.

-Todos los sistemas en línea y listos, armamento listo, sistema de vuelo listo, escudos activados, esperando instrucciones – la voz provenía del traje.

-Genial, ¿también puede decir lahora? – preguntó Finn.

-Hace mucho más que eso – Gumball aprieta su puño y en media fracción de segundo ya se encontraba enfrente de Finn y le asesta un poderoso puñetazo en el estómago, el golpe fue tan fuerte que mando a Finn a volar hacia el bosque destruyendo árboles y rocas que estuvieran a su paso deteniéndose a una distancia considerable, Fionna quedo paralizada, no podía articular palabra – creo que me pase.

-¡FIIIIINNNN! – gritó Fionna histérica.

-Ese sujeto debe de estar muerto – dijo Gumball cruzándose de brazos – tal vez me emocione demasiado y use demasiada fuerza.

-Yo no cantaría victoria aún cara de chicle – dijo una voz encima de sus cabezas, Gumball y Fionna miraron hacia arriba y justo arriba de ellos se encontraba Marshall acostado en una cama imaginaria con un paraguas.

-¿Qué haces aquí? – preguntó Gumball.

-Vine a ver la pelea, no me la perdería por nada.

-Pues lamento decírtelo pero acabo de ganar hace un momento.

-¿Por qué estás tan seguro? – pregunto Marshall.

-Porque le acabo de dar un golpe directo.

-¿Solo eso?

-¡¿Solo eso?! – Exclamó Gumball – el golpe de este traje es capaz de partir un bloque de acero de 100 pulgadas de grosor de un puñetazo, nadie podría soportar una presión así mucho menos un humano.

-Pues entonces golpeas como niña – antes de que Gumball pudiera contestar, Marshall señala hacia donde Finn salió volando, Gumball y Fionna dirigieron su mirada hacia el sendero de destrucción que causo Finn al ser mandado a volar quedando estupefactos con lo que veían, simplemente era imposible, Finn, estaba caminando hacia ellos con una calma que no parecía ser real, Finn se detuvo a diez metros de Gumball, se sacudió el polvo de su ropa y sonrió de lado.

-Ese fue un buen golpe –dijo Finn.

-¡Es imposible! – Gritó Gumball – en este mismo momento deberías estar muerto.

-Me decían eso bastante seguido.

-¿Cómo es que sobreviviste? – preguntó Fionna.

-Creo que eso puede responderlo ese de allí – dijo Finn señalando a Marshall.

-Eres muy observador, humano, Gumball, no lo has notado, tu estúpida maquina debería poder detectarlo – Gumball coloco sus dedos en su sien y el traje escaneo a Finn.

-El objetivo tiene una especie de campo de energía alrededor de su cuerpo que no se puede analizar – dijo el traje.

-Magic Armor – dijo Marshall.

-Así es – dijo Finn – los magos no son muy buenos hablando físicamente así que crearon una contramedida para poder enfrentarse a la fuerza bruta, el magic armor es una capa defensiva que cubre todo el cuerpo otorgándole una resistencia sobre natural, puede soportar grandes impactos pero no es indestructible.

-¡Increíble! – dijo Fionna.

-Entonces solo tengo que hacer pedazos esa armadura "mágica", ¿verdad? – Preguntó Gumball.

-Así es – respondió Finn – pero antes de que lo hagas te destrozare.

-Suenas muy confiado.

-Tu último ataque me dejo claro tu fuerza y velocidad, ahora será más fácil evitar tus ataques – Gumball se lanza sobre Finn a una gran velocidad, Gumball trata de darle un puñetazo en la cara a Finn pero este lo esquiva moviendo la cabeza hacia un lado, esto dejo sorprendido a Gumball – te lo dije, tengo buenos reflejos.

Finn contraataca dándole un puñetazo que impacto contra el casco, Gumball salió disparado hacia atrás arrastrándose por el suelo, Gumball logra recuperar el control y se frena aferrándose al suelo con sus manos.

-¿Pero cómo…? – Gumball no pudo terminar ya que Finn lo interrumpió.

-¿Lo hice?... el magic armor no solo es una magia defensiva, también es ofensiva, el mejor ataque es la defensa, el MA (voy a abreviar el magic armor para no enfadarlo) también otorga fuerza al usuario.

-Ahora que se eso no volveré a dejar que me golpees de nuevo – dijo Gumball.

-Inténtalo, si puedes.

Finn se lanza contra Gumball con su espada apuntando hacia el frente apuntando directo hacia el pecho de Gumball, Gumball se queda inmóvil es su sitio, justo a un metro de su objetivo la espada choca contra un campo de fuerza color rosa esférico conformado por hexágonos, Finn dio un salto hacia atrás.

-Un campo de energía – dijo Finn.

-Así es – dijo Gumball – este campo de energía es 100% indestructible, debiste aprovechar el momento en que me golpeaste para vencerme, ahora ya no tienes ninguna oportunidad.

-Siempre peleo con las probabilidades en mi contra - dijo Finn pasando sus dedos índice y anular de la mano derecha por toda la hoja de su espada hasta la punta – ¿Qué hora es?

-¿Qué tiene eso que ver la hora en este momento? – preguntó Gumball confundido por la pregunta de Finn.

-… Diablos, olvide que no sabes la respuesta – dijo Finn – Bueno, no importa ¡Es hora de aventura!

Finn vuelve a arremeter contra Gumball el cual se quedó quieto de brazos cruzados en su sitio, Finn comenzó con un rápido combo estocadas, dio un salto y quedo a espaldas de Gumball y también ataco, Finn continuo atacando por todos los ángulos pero ninguno de sus ataques surtía efecto alguno, el escudo seguía allí y no parecía que sufriera algún tipo de daño. Mientras tanto los espectadores observaban atentos la pelea, Fionna se veía bastante preocupada y Marshall observaba con seriedad cada movimiento de Finn con mucho detalle.

-Es bueno – dijo Marshall impresionado con los movimientos del humano.

-¡Hay que detenerlo! – dijo Fionna.

-Lamento decírtelo preciosa pero eso no se va a poder, Gumball no parece querer parar la pelea y Finn mucho menos, esto de seguro que esto va para largo.

Finn detuvo su ataque y se alejó dando un salto hacia atrás.

-Es inútil – dijo Gumball – jamás podrás penetrar el escudo, no tiene aberturas ni puntos débiles, esta batalla la gane yo.

-Apenas estoy calentando – dijo Finn sonriente y a pesar de haber atacado ferozmente no parecía cansado – tengo una pregunta, Fionna ya conocía esa armadura ¿Contra quién la usaste?

-La use contra el exnovio lunático de Fionna y Blair – respondió Gumball – y ninguno de ellos tuvo oportunidad.

-¡Casi te matan! – gritó Marshall.

-¡Cállate! – le gritó Gumball con una vena hinchada.

-Al último no la conozco pero tengo que deducir que deben ser fuertes… otra pregunta, si tienes ese traje tan poderoso – dijo Finn resaltando el "tan" - ¿Por qué haces que Fionna haga trabajo que le corresponde a un hombre?

Fionna toma una piedra del suelo y se la lanza con una tremenda fuerza a Finn, la piedra impacta contra su cabeza y se deshace al contacto.

-Por eso – respondió Gumball – yo ya le he insistido para que desista de esos trabajos tan peligrosos pero ella se niega *suspiro* ella no tendría que hacer nada si fuera mi reina.

-¡Oye chicloso! - gritó Marshall, Gumball voltea hacia el vampiro y este señala hacia arriba – eres tan idiota.

Gumball mira hacia arriba y se encuentra con una enorme nube negra a no más de veinte metros de altura, Finn levanta su mano y la deja caer hacia abajo, de la nube sale un rayo con dirección hacia Gumball, Gumball activa el escudo logrando bloquear el relámpago, de la nube salen más rayos los cuales impactaron todos contra el escudo, esto provoco una enorme explosión, una gran cortina de humo se produjo y una gran ráfaga de aire sacudió las copas de los aires, Fionna se tuvo que sujetar el gorro para que este no saliera volando, Marshall observaba seriamente. El humo se disipo, Finn seguía en su sitio y en el lugar donde estaba Gumball había un pequeño cráter y dentro de él se encontraba el príncipe del dulce reino completamente intacto.

-¿Eso es todo? – pregunto Gumball sonriendo de lado con las manos en la espalda, Gumball comienza a flotar y sale del agujero.

-Ese escudo es demasiado molesto – dijo Finn un poco frustrado.

Finn levanta su espada y un rayo la golpea, la espada queda rodeada de una poderosa cubierta hecha de rayos, Finn corre hacia Gumball da un gran salto y cae en picada alzando su espada por encima de su cabeza, cuando estaba a punto de llegar hacia su objetivo, Gumball, levanta su mano con dirección hacia Finn y de esta sale un rayo de energía color rosa la cual le da justo en el pecho a Finn, Finn sale volando hacia tras cayendo bruscamente en el suelo.

-Yo también puedo atacar a larga distancia – dijo Gumball, Finn se reincorporo sin ninguna dificultad – al parecer tendré que aplicar más potencia a mis ataques si quiero acabar con tu armadura.

Gumball comenzó a lanzar rayos de energía con sus dos manos, Finn esquivaba los rayos rosados y contraatacaba lanzando bolas de fuego las cuales impactaban todas contra el escudo de Gumball. A la distancia, los espectadores, observaban la pelea, la única persona que mostraba emociones era Fionna, estaba asombrada con las habilidades de Finn pero sabía de antemano que nada resultaría.

-Tu "novio" es un buen mago elemental – dijo Marshall – pero ninguno de sus ataques provoca algún daño, Gumball está demasiado confiado, además del hecho de que no sabe pelear, confía demasiado en su pijama, si Finn tuviera… Fionna ¿Qué tan fuerte es Finn?

-No lo sé con certeza, acabo muy fácil con los hombres-oso de la Reina Helada pero nunca lo he visto pelear enserio.

-Finn debe ser de nivel cuarentaicinco o cincuenta.

-¿Nivel?

-Los magos tienen la tonta costumbre de clasificarse por niveles, son muy nerds, entre más alto sea el nivel de un mago más poderoso y habilidoso es.

-¿Cómo puedes saber cuál es el nivel de Finn?

-Por la potencia de sus hechizos, su nivel es demasiado bajo, con eso jamás podrá vencer a Gumball.

Mientras Marshall le daba la explicación a Fionna la batalla continuaba, habían dejado la pelea a larga distancia y pasaron a media, Finn seguía sin penetrar el escudo y Gumball no lograba asestar un golpe directo y se notaba que estaba perdiendo la paciencia.

-¡Quédate quieto! – decía Gumball tratando de golpear a Finn pero este lo eludía los ataques con demasiada facilidad.

-No quiero – dijo Finn de manera infantil.

-¿Por qué no te rindes, no ves que jamás perforaras mi escudo?

-Si nos rendimos antes de intentarlo jamás lograremos nada.

-Palabras sabias pero inútiles, solo los tontos dirían algo así en una pelea.

-¿Sabes algo? Esas tontas palabras las decía mi padre y eso me hace enojar mucho.

Finn toma distancia, clava su espada en la tierra y junta sus dos manos en su costado derecho, dobla sus rodillas y se encorva y comienza a crear un esfera imaginaria, todos miran confundidos la extraña pose de Finn.

-Temperatura ambiental descendiendo – dijo el traje de Gumball, del casco salió una lente, Gumball observo atreves de ellas, un aura azul rodeaba a Finn y a su alrededor la temperatura estaba descendiendo, la esfera de imaginaria de Finn cobro forma transformándose en una bola azul la cual emanaba vapor.

-¿Qué demonios?

-¡Zero ball!

Finn arroja la bola azul a gran velocidad, la pequeña esfera azul choca contra el campo de fuerza de Gumball dejando una mancha azul en ella, de repente la mancha azul comenzó a propagarse y a congelar todo a su paso hasta que cubrió todo el campo de fuerza, Finn se acercó al escudo de Gumball y le dio un leve golpe, al instante el escudo se cayó a pedazos y dentro de él se encontraba Gumball el cual estaba estático, parecía impactado y no era para menos, Finn dio media vuelta y se dirigió hacia su espada sacándola de la tierra y se la lleva a su hombro izquierdo, de manera tranquila se dirige de nuevo hacia Gumball el cual seguía en shock, extiende su brazo derecho hacia Gumball con la palma abierta y luego le apunta con ella.

-Fire blast – uno poderosa llamarada sale de la mano de Finn la cual impacta directamente contra Gumball, Gumball apenas logra poner los brazos para cubrir a lo menos un poco el impacto pero es inútil, Gumball sale disparado hacia atrás por la poderosa ráfaga, la fuerza fue tal que Gumball termino impactando contra la muralla del dulce reino causándole una enorme partidura en ella. Finn se dirigió hacia el con toda calma

Marshall y Fionna estaban anonados, el campo de fuerza había sido roto.

-Extraordinario – dijo Fionna en cas un susurro.

-Ya veo – dijo Marshall sonriendo de lado – esa pequeña esfera azul es como una rayo congelante concentrado.

-Pero eso no debió haber podido destrozar el campo de fuerza de Gumball.

-No es como el rayo congelante de la Reina Helada que te congela desde afuera hacia adentro, esa extraña esfera puede congelar desde adentro y afuera al mismo tiempo, el Zero absoluto que congela al instante las moléculas, es por eso, que aunque sea energía la pudo congelar.

-Finn es asombroso.

-Es un monstruo, antes era de nivel cuarentaicinco o más pero ahora debe de ser de nivel setenta o más.

Mientras tanto, Finn, le daba la misma explicación a Gumball.

-Ahora tu escudo fue destruido, esta batalla la gane yo.

-¿Eso crees? – Pregunto Gumball levantando la cabeza – activando el protocolo Armagedón.

-Protocolo activado.

Una intensa luz rosada comenzó a salir del traje, las partes que no tenían armaduras empezaron a ser cubiertas por placas de metal rosadas, el casco comenzó a cerrarse y a cubrir toda su cabeza dejando unos orificios para los ojos (imagínense los cascos de los gladiadores), una intensa onda de energía casi manda a volar a Finn pero este logra aferrarse al piso con su espada con la cabeza agachada para que no le cayera tierra a los ojos. Fionna es levantada del piso por la intensidad de la onda expansiva, por poco es mandada a volar pero Marshall lo impide sujetándola por el brazo si el no estuviera aferrado a la tierra con sus pies el también habría retrocedido.

-¿Qué rayos fue eso? – preguntó Fionna asustada.

-¡Lo hizo, el infeliz bastardo lo hizo! – decía Marshall en una mezcla de asombro y enojo.

-¿Qué sucede?

-Activo el protocolo Armagedón, es la etapa final del traje, con esto el poder de Gumball se incrementó por diez.

-¿Qué? – preguntó Fionna aterrada.

Finn levanto la cabeza y lo primero que vio fue el puño de Gumball a cinco centímetros de su rostro, el impacto fue directo, Finn fue mandado a volar en línea recta a una tremenda velocidad, Gumball alzo el vuelo e intercepto a Finn recibiéndolo con otro puñetazo esta vez dirigido hacia su estómago, Finn escupió sangre, el aire se escapó de su pulmones, el sonido de un cristal rompiéndose se escuchó, era el MA, se estaba rompiendo la defensa de Finn, Gumball tomo a Finn por una pierna y comenzó a estrellarlo frenéticamente contra el suelo una y otra vez, Fionna observaba horrorizada aquel acto de violencia, el piso estaba siendo cubierto por la sangre de Finn, Gumball comenzó a dar vueltas sin soltar a Finn mandándolo hacia arriba, Gumball lo intercepto en el aire, lo abraza por la cintura y a una gran velocidad se dirige hacia tierra firme con Finn delante de él. El impacto produjo un sonido ensordecedor, una gran estela de humo se produjo, Fionna tocia por el polvo levantado, el polvo se disipo, en el lugar donde impactaron Finn y Gumball se encontraba un gran cráter, en él se encontraba Finn tendido en el suelo y Gumball con su pie encima de él.

-Ahí es donde perteneces, debajo de mí, en el suelo, como un gusano de tierra - Gumball piso a Finn con fuerza y este escupió una bocanada de sangre – ups, te rompí las costillas, olvide que tu armadura e rompió, no como la mía.

Gumball toma por el cuello de la camisa a Finn y lo arroja fuera del cráter seguido por él.

-Gane – dijo Gumball mientras se alejaba de Finn y se dirigía hacia Fionna, a medio camino una roca golpea su nuca, Gumball da media vuelta y lo que ve no lo puede creer, Finn estaba de pie.

Finn jadeaba, de su barbilla goteaba sangre que brotaba de su boca, apenas se podía mantener de pie.

-No he acabado aun – dijo Finn.

-Deberás tienes deseos de morir – dijo Gumball furioso.

-Como dijo aquel intento de vampiro de crepúsculo… pegas como niña – eso fue todo, Gumball estaba furioso, lo quería matar.

-Este será tu fin – Gumball unió sus dos brazos y entrelazo sus dedos, la armadura comenzó a haces extraños sonidos y los brazos se volvieron un cañón – este es Excalibur, el arma de destrucción más poderosa que jamás ha existido, no hay nada en todo el mundo que pueda resistir su poder y tu tendrás el honor de ser el primero en probarlo – Finn parecía asustado, eso le gusto a Gumball.

-Arma cargada, blanco localizado y fijo, esperando instrucciones.

-¡Espera idiota! – gritó Marshall, Finn corrió hacia el bosque, Gumball se movió para poder tenerlo fijo, Finn se detuvo una vez que llego al bosque.

-¡Llévatela! – grito Finn a Marshall, el vampiro tomo a la humana y levanto el vuelo dirigiéndose a la muralla de la ciudad.

-¡¿Qué haces?! ¡Bájame! – chillaba Fionna mientras pataleaba.

-Una vez que estés a salvo te soltare.

-¡Adelante rosadito, dispara! – gritó Finn.

-¡Fuego! – dijo Gumball.

Un poderoso y enorme rayo color rosa salió disparado del cañón, un gran destello rosa ilumino toda el área, Fionna y Marshall quedaron cegados por la intensidad, una vez que el destello desapareció pudieron abrir los ojos y lo que vieron dejo conmocionada a Fionna, medio bosque había sido barrido por completo y no solo eso, la tierra y una montaña habían desaparecido, Fionna cayó de rodillas, no había rastros de Finn por ningún lado.

-Finn – dijo Fionna con la voz quebrada.

Mientras tanto, Gumball sonreirá satisfechos, por fin había podido acabar con él, sus brazos volvieron a la normalidad, volteo victorioso hacia Fionna y Marshall, este último le dedico una mirada furiosa.

-¡Se te olvido tu estúpida sirviente de caramelo! – le gritó el vampiro.

Gumball busco con la mirada a lady Mentita sin éxito, ¿la había matado a ella también?, el solo pensar en eso le carcomía su interior, de repente algo cae en los brazos de Fionna, ella mira lo que tenía en los, era Lady Mentita, Marshall volteo hacia arriba, se veía bastante impresionado.

-Niveles de energía masiva detectada y en aumento – dijo la computadora del traje.

-¿Qué? ¿En dónde? – preguntó Gumball

-a 250 pies de altura por encima de nosotros – respondió la computadora

Gumball miro hacia el cielo, cuatro círculos mágicos de color rojo, azul, blanco y café de 25 metros de diámetro separados unos de otros formando un cuadrado, cada circulo tenía un símbolo en su centro, el rojo tenía una llama, el azul una ola, el blanco un tornado y el café una montaña y justo en medio de ellos se encontraba Finn vivo y coleando con los brazos extendidos hacia adelante. Fionna sintió una gran alivio al verlo sano y salvo cosa contraria en Gumball. Finn continuaba suspendido en el aire, sus labios se movían como si dijera algo pero no era audible, los cuatro círculos se apilaron uno sobre otro debajo de Finn, él se inclinó hacia adelante con los brazos extendidos hacia abajo.

-¡ETHER! – gritó Finn, una poderosa bola de energía color blanca salió de aquí circulo, aquella masa de energía de dirigía justo hacia Gumball.

-Inmensa lectura de energía acercándose, realizando cálculos… ¡advertencia! Las lecturas indican que la bola de energía llamada "ether" es igual o incluso más poderosa que Excalibur – el traje se había vuelto loco, la pantalla si inundo de un sinfín de advertencias de peligro.

Gumball estaba pasmado, nada debería ser más poderoso que el cañón Excalibur, estaba tan pasmado que la masa de energía se encontraba ya demasiado cerca para poder esquivarlo, sin ningún otro remedio, Gumball, activo los escudos, la esfera blanca choco con el campo de fuerza color rosa, Gumball podía sentir la presión del ataque incluso con el escudo activado, de repente, el escudo, comenzó a rajarse como un vidrio.

-¡Imposible! – exclamó Gumball entre sorprendido y asustado.

-Energía al 15% y en descenso – dijo el traje.

Gumball descubrió la razón por la cual la energía bajo al instante, fue por causa de usar Exaclibur, consumía demasiada energía, él no tenía en sus cálculos que Finn sobreviviera al disparo, el escudo termino por romperse y Gumball recibió directamente la poderosa masa de energía de Finn, el gritó de Gumball hizo eco por todos lados escuchándose por todo el dulce reino, la esfera blanca, al chocar contra la tierra exploto causando una onda expansiva que removió varios árboles de raíz, Fionna fue mandada a volar contra el muro, Marshall tuvo que poner sus brazos cruzados enfrente de él para cubrirse de la intensa ráfaga de aire y no ser mandado hacia atrás como Fionna, la explosión fue cegadora y el sonido fue ensordecedor, la explosión provocó una gran estela de humo, pasaron unos segundos cuando la luz desapareció y dos minutos para que el polvo se disipara, Fionna se levantó con lady Mentita en brazos, Marshall estaba parado frente de ella con la mirada fija hacia adelante, Fionna también hizo lo mismo pero al ver lo que tenía enfrente sus ojos se abrieron como platos y su boca estaba tan abierta que bien podía caber un pequeño gato, un inmenso y profundo cráter circular de 50 metros de diámetro y 25 de profundidad se encontraba en donde estaba Gumball, Finn se encontraba flotando por encima de él, descendiendo lentamente, Finn, aterrizo justo al borde del cráter, se dio media vuelta y comenzó a caminar en dirección hacia Fionna, se veía bastante lastimado de su boca salían dos hilos de sangre y caminaba con dificultad, no había dado ni cinco pasos cuando una mano rosada sale del cráter y se aferra al borde, Finn giró la cabeza y vio a Gumball arrastrándose para salir del cráter, su traje estaba totalmente destruido, solo quedaban un guante y una bota y algunas partes del traje, su cuerpo se veía bastante maltratado, de sus fosas nasales salía un hilo de sangre y de su barbilla goteaba una mezcla de saliva y sangre.

-No… *jadeo* he perdido *jadeo* - decía Gumball exhausto, se notaba que apenas podía sostenerse y nadie podía imaginar que pudiera pelear más.

Finn hizo una mueca de enfado, se acercó a Gumball y cuando estuvo cerca de este, Gumball, lo ataco lanzándole un puñetazo que fue fácilmente esquivado, el herido príncipe, lanzo otro pero este fue atrapado por el humano, Finn, jalándolo hacia él sin soltarle el brazo le propino un poderoso rodillazo en el estómago lo que provoco que Gumball vomitara una mezcla de sangre y jugos gástricos, Finn no deja que Gumball se doble, lo toma del cabello con una mano y con la otra comienza a golpearlo en la cara, rompiéndole la nariz y dejándolo todo hinchado y para terminar le propina un rodillazo en la quijada fracturándosela en el proceso, Gumball cae al suelo como saco de papas, respiraba con pesadez, ya no podía moverse, Finn jadeaba recargándose en sus rodillas.

-¿Suficiente? – preguntó Finn.

-*toser*… si – respondió Gumball – sino hubiera gastado tanta energía hubiera podido soportar tu ataque – Gumbal hablaba entrecortadamente.

-No trates de justificar tu derrota con eso, ambos sabemos que de igual forma tu escudo no hubiera podido sopor a "Ether".

-… Tienes razón.

-Eres un idiota.

-Lo sé, me acabo de dar cuenta, cuando te apunto con "Excalibur" tú te moviste para que no golpeara a mi reino y salvaste a lady Mentita cuando dispare, estaba tan cegado que no me importo nada ni nadie con tal de derrotarte… gracias.

-Eres un buen gobernante.

-¿Puedo saber la razón del elogio? – preguntó Gumball con curiosidad.

-Reconociste tu error y lo admitiste y diste las gracias por la lección, esas son cualidades de un líder, humildad es un valor que no muchos poseen.

-Supongo que tienes razón *toser*… vaya, todo esto por una mujer, cualquiera pensaría que somos unos idiotas.

-Somos hombres ¿Qué es lo que querías que hiciéramos? – dijo Finn con sarcasmo sacándole una risa a Gumball – eres bueno y tu armadura es poderosa pero te confiaste demasiado, no solo debes valerte del poder de tus armas, recuerda que el arma solo es una herramienta y no es nada sin ti.

-Eres bastante sabio, incluso yo con toda mi experiencia tengo mucho que aprender.

-Con respecto a la apuesta ¿cumplirás tu parte?

-Por supuesto – respondió Gumball – di mi palabra como príncipe… y como hombre.

-Así me gusta, aunque tienes un fetiche por lo rosa y por tu cabello y por tu ropa y por tu piel y tú…

-Si tengo bastantes fetiches – interrumpió Gumball.

-Bueno, lo que quiero decir es que eres un gran tipo, peleemos otro día – dijo Finn con una radiante sonrisa.

-Yo paso, si peleo contigo de nuevo seguro me muero, tuve suficiente con una paliza.

-Cobarde.

-Más vale aquí corrió que aquí quedo.

Mientras tanto, Fionna, lady Mentita y Marshall observaban confundidos a la distancia como aquellos dos que se estaban matando el uno al otro hace tan solo cinco minutos ahora conversaban animadamente, Fionna camino hacia ellos con lady Mentita en sus brazos todavía y Marshall la siguió, al llegar Gumball y Finn dejaron de charlar, Fionna bajo a lady Mentita la cual fue a atender a su señor, al llegar Gumball dijo en un susurro audible un "lo siento", no por vergüenza era más bien porque ya no tenía fuerzas, Marshall se quedó mirando el cráter por un rato y luego miro a Finn detenidamente, era fuerte, lo reconocía pero había algo en el que lo molestaba, no podía describirlo con palabras, simplemente lo sentía, Finn no era un sujeto ordinario y averiguaría que es lo que escondía. Finn miro a Fiona, levantó su pulgar derecho, guiño un ojo y le sonrió recibiendo un puñetazo en la cara por parte de la heroína de Aaa mandándolo al duro suelo, a todos los presentes les surco una gota de sudor por sus sienes.

-¡¿Por qué hiciste eso?! – exclamó Finn sobándose la cara.

-¡Idiota! – Dijo Fionna con lágrimas en los ojos - ¡hiciste que me preocupara, por un momento pensé que habías muerto! – Fionna se dio la vuelta para que no la vieran llorar y apretaba sus puños con fuerza. Finn se levanta de piso y se sacude el polvo, se pone detrás de Fionna, la toma de los hombros y la voltea, Fionna tenía la mirada agachada, Finn la toma de la barbilla obligándola a mirarlo

-Lamento haberte preocupado – le dijo Finn dedicándole una cálida sonrisa para después abrazarla, Fionna corresponde el abrazo.

-Me van a hacer vomitar – dijo Marshall asqueado para romper aquella escenita.

-¿Celoso? – preguntó Finn con tono pícaro soltando a Fionna

-En tus sueños.

-Disculpen – dijo Gumball interrumpiendo la discusión – herido de gravedad que requiere atención médica presente.

-Mariquita – dijo Marshall mientras tomaba a Gumball y lo subía a su hombro – jajaja perdedor.

-Cállate y llévame al hospital.

-Nos vemos luego, humano – Marshall emprendido el vuelo con Gumball y lady Mentita en sus hombros hacia el dulce reino.

Finn y Fionna quedaron solos en el campo de batalla, cuando Marshall y los demás se perdieron de vista ambos suspiraron aliviados.

-Rayos, por poco me muero – dijo Finn – me descuide bastante.

-Estoy impresionada, jamás pensé que el mejor traje de Gumball fuera derrotado – dijo Fionna emocionada.

-A veces las cosas más maravillosas e increíbles suceden cuando no nos las esperamos.

-¿Siempre tienes algo que decir para todo?

-Solo cuando la situación lo amerita.

-Estoy ansiosa por iniciar mi entrenamiento mágico.

-Te prometí que después de la pelea te entrenaría pero te tengo que pedir que iniciemos mañana porque yo estoy casi muerto del cansancio.

Diciendo esto, Finn, cayó boca abajo al suelo como soldado de plomo, Fionna se tira al piso y lo voltea poniendo su cabeza en su regazo, Finn se había esforzado mucho y el cansancio término por ganarle, ahora Finn se encontraba roncando plácidamente en el suave regazo de Fionna. Fionna llamo a Cake para que le ayudara a llevar a Finn a su casa pues ella no lo podría arrastrar por todo el camino, después de explicarle a Cake todo lo ocurrido, cosa que sorprendió bastante a la gata. Ya en casa de Fionna y después de haber vendado a Finn, ya que estaba bastante mal herido, de pies a cabeza las dos se dirigieron a la cocina para preparar té y dejar descansar a Finn.

Lamento muchísimo la demora, estuve muy corto de tiempo últimamente pero empezare escribir capítulos, quiero acabar todas mis historias y no dejarlas en el olvido, espero que les haya gustado, nos leemos pronto.