Notas: Narrado por mi.
Titulo: Daga En El Orgullo
Autora: AngelCaido-PauLumbort
Disclaimer: Estos personajes no son mios, son del gran Akira Toriyama
FanDom: Dragón ball Z/Gt
Summary: No podía ser posible, el amor ya no estaba en su vida desde la partida de Goku, ya no tenia edad para sentir mariposas como una adolescente, ni siquiera se veía tan atractiva como antes…Y el, ya estaba casado y no con cualquier mujer, si no con su amiga mas cercana. No lo entendia, ninguno de los dos lo entendia, ¿Cómo demonios había pasado todo esto?.
Nota 2: En realidad, amo las parejas actuales (Vegeta y Bulma- Goku y Milk) Pero simplemente quería escribir algo como esto, asi que…si solo les gustan las parejas cannon, esto no es para ustedes. Por otro lado, si les gusta imaginarse una historia imposible, esto es para ustedes *-*
Capitulo cuatro
Vegeta trago saliva, sus ojos se abrieron de par en par mientras sentía sus mejillas arder ¿Cómo no? Si a través de esa ventana un enorme espejo hacia presencia y en el la delicada figura de Milk en tan solo unas bragas y sostén blancos…Era hermosa, eso sin duda. Tenia unas firmes caderas y una estrecha cintura, sus pechos a pesar de su edad estaban bien sostenidos. En realidad quien viera ese cuerpo diría que no pasa de los 25. Sus firmes y largas piernas...Quizas su plano abdomen dejaba en claro las marcas de sus hijos, pero no por ello era menos atractiva. Al cabo Bulma las tiene y para su sorpresa parece que la peliazul tiene mas. Pero…¿Qué importa eso? He de ver la increíble hembra. Su largo cabello negro resbalaba por su espalda como una cascada.
La vio negar levemente con su cabeza y observarse con decepción "Algo anda mal" Penso inmediatamente, de momento y sin previa alguna Milk giro el rostro hacia el y fruncio el ceño. El corazón de Vegeta latio rápido, mierda…no podía descubrir que la estaba observando, pero era mejor prepararse para lo peor, sin embargo la vio girar nuevamente el rostro con indiferencia. Sus latidos volvieron a la normalidad, maldita sea.
Sin perder mas el tiempo emprendio nuevamente su vuelo, divagando en sus pensamientos. Bueno, tener una atracción por otra mujer no podría ser tan malo como sonaba, parecía de lo mas excitante, aun asi, ella no era cualquier mujer, era la esposa del que alguna vez fue su rival y la abandono. Pero…No tenia sentido alguno, quería poseerla y parecía que el hecho de que ya tuviera un hombre en su vida no se volveria un obstáculo. Sonrio, podría poseerla y dejar todo como esta ¡Claro, mata dos pajaros de un tiro!
Antes de que se diera de cuenta se encontraba al frente de su casa. Entro a paso rápido, en un abrir y cerrar de ojos se encontraba frente a la puerta de su habitación, la abrió y dentro de ella reposaba la delicada figura de su esposa. Algo dentro de el se removio ¿Culpa? No, no era eso. Es simplemente que aunque no quisiese admitirlo, tenia sentimientos por ella, quizás…no eran tan fuertes como antes, pero la amaba, después de todo había compartido mucho de su vida con ella y aparte le dio dos hijos. La amaba…
—¿Vegeta?—Dijo con voz somnolienta. Bulma se incorporo frotándose su ojo derecho con su puño, centro la mirada en el Saiyajin y lentamente su ceño se fruncio, pudo notar una corta piyama y eso, por algún motivo le recordó a la imagen de unos minutos, le fue inevitable estremecerse.
—Hmm…—Sonrio Vegeta de una manera extraña. Bulma se levanto inmediatamente ante la sínica sonrisa.
—¿Qué te pasa imbécil? ¿Por qué llegas a esta hora?—Gruño de manera fría, Vegeta se sorprendio ¿Desde cuando le importaba cuanto tardaba en llegar? Según ella, se la pasaba entrenando…bueno, esta vez no fue asi pero había dado por hecho que Bulma lo había tomado de ese modo.
—Estaba ocupado—Dijo pasando de largo, se quito la ropa que traía quedándose solo en interiores, abrió la sabana y se recostó dándole la espalda al otro lado en el que dormia su compañera. La escucho apretar los dientes.
—¿Por qué siempre has sido tan estúpido?—Dijo imitando la acción del príncipe. Vegeta cerro los ojos al sentir como las delicadas manos se posaban en su estomago.
—Soy el príncipe de…—
—Los Saiyajin ya se hombre, no me interesa que lo repitas siempre—Dijo separándose abruptamente. Vegeta aun divagaba en sus pensamientos, ¿Por qué demonios le daba por pensar en esa terrícola? Es decir…Bulma estaba a su altura, adinerada, hermosa y muy inteligente, aunque de una u otra manera logro que se quedase y se enamorara de ella. Pero al parecer lo había cambiado, no había conocido al asesino que siempre fue y cuando lo noto, se distancio.
—Hmp—Mascullo girando hacia ella, la vio pensativa.
—Oye, ¿Recuerdas al Trunks del futuro? Nuestro Trunks no se parece en nada a el—Dijo Bulma haciendo un puchero. Vegeta abrió los ojos de par en par ¿Pero que le pasa a esa idiota?
—Es la misma persona, por obviedad son idénticos en todo. Aunque…la tu del futuro era mas lista—Dijo Vegeta y una pequeña sonrisa se asomo. Bulma paso por inadvertido el comentario de su compañero.
—Vete a dormir al sofá—Dijo Bulma, el Saiya penso por unos momentos que quizás estaba bromeando, pero al ver el rostro serio de la misma su esperanza se desvanecio.
—Vete tu al sofá—Mascullo con voz agria volviendo a su posición inicial. Bulma revento de ira, se levanto de golpe de la cama. Tomo la cortina y la arranco de golpe, la varilla que sostenia la tela callo al suelo y fue sostenido por la causante del desastre, sin tomar medidas comenzó a golpear repetidas veces el cuerpo del Saiya con ira.
—¡Maldito mono descerebrado! ¡Largo!—Exclamo consecutivamente. Arto de los golpes giro bruscamente arrebatándole la varilla obligándola a quedar sobre el, sus rostros demasiado cerca y en los ojos azules se veía la rabia, la ira y…¿Arrepentimiento? ¿De que? Bueno, sea lo que sea ya no quería saberlo. Se levanto de golpe y se alejo dejando a una enojada mujer dentro de la habitación—¡Ojala me hubiera quedado con Yamcha!—La escucho gritar, Vegeta mascullo una palabrota y camino hacia la otra habitación, en realidad cuando peleaban ella usaba decía que se arrepentida de haberlo escogido, ¿Entonces porque demonios no corre a los brazos de ese insecto que tanto daño le hizo?
En fin, tenia un plan. Mañana tenia un lugar a donde ir, arreglar esa extraña situación y centrarse en su entrenamiento como siempre lo había hecho, antes de que se diera de cuenta el sueño le había ganado.
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Al amanecer, la nueva generación de guerreros se distraía viendo como el sol pateba el anochecer y como los colores muertos se alejaban dando paso a la alegría y alboroto de la mañana. Eso hacían ese día en especial, cuando no había trabajo y tenían tiempo.
—Oye, Pan…¿Qué pensaste para darle a tu abuelita?—Pregunto un distraído Goten estrechando estre sus brazos una hermosa chica de cabello castaño con la que llevaba un buen tiempo saliendo, la mirada brillante y azul paseaba por la escena con disimulo antes de hacer una horrible mueca.
—Eso estaba pensando, tio. Queria darle un nuevo novio—Bromeo la pelinegra, sin embargo el Saiya no lo tomo de ese modo. La miro frunciendo el ceño.
—Pan, lo que dices es…—
—Tranquilo, solo bromeaba—Lo interrumpio con una mueca de desagrado, se recostó en el pasto observando a las personas que estaban a su alrededor y le fue inevitable sonreir con nostalgia.
—Yo también quiero darle algo por su cumpleaños—Hablo una delicada voz madura mientras limpiaba una escopeta, su arma preferida. El chico a su lado sonrio con orgullo ante la respuesta de su novia de la infancia.
—¿Y porque tu?—Dijo Shu, el segundo miembro de la banda de Pilaf. Mai lo observo y le apunto con su arma, el cachorro quedo estatico ante la idea de que la hermosa chica pudiese dispararle.
—Porque la señora Milk, es la mujer mas amable y sobreprotectora. Cuando estaba enojada ella me acogía en su hogar y me trataba como la hija que nunca tuvo—Dijo con el ceño fruncido, Shu trago saliva y asintió lentamente. La mujer bajo el arma y acomodo su gorro. Trunks sonrio mas ampliamente.
—Pero yo soy la hija que nunca tuvo—Replico Pan, Mai sonrio enternecida y volvió a su trabajo con su escopeta.
—Creo que lo tengo…—Hablo Trunks por primera vez incorporándose y sonriendo de una manera que parecio sexy mientras que dentro ocultaba algo de malicia que Goten capto.
—No le regalaras armas a mi madre—Hablo Goten desviando la mirada a la atractiva chica de cabello oscuro. Mai elevo una ceja ante lo dicho.
—Creo que también podre hacer algo con mi madre al pedir este…Deseo—Murmuro Trunks. Nadie entendio lo que quiso decir el magnate de la empresa de su madre, pero al intercambiar miradas con la mujer que le salvo la vida mas de una vez la idea llego a ella.
—Al parecer tendremos un largo viaje que hacer—Dijo Mai guardando su escopeta y mirando a Pilaf que se había quedado dormido ante la tranquilidad.
Los jóvenes guerreros se miraron entre ellos, aun sin entender…
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Milk se encontraba haciendo una gran cantidad de comida, había despertado temprano y había hecho los quehaceres del día en tan solo unas horas. Se sentía aburrida, bah…Que mas da hoy vendría su hijo mayor a visitarla ¿Qué podría ser mejor para olvidarse de los acontecimientos de anoche? …Eso estaba mal, muy mal…no podía pensar en Vegeta de ese modo ¡No podía! . Sintio ganas de llorar, unas inmensas ganas de llorar.
Antes de lo pensado unos golpes en la puerta la sacaron de sus pensamientos. Sonrio y abrió la puerta donde los delgados brazos de su nieta la envolvieron firmemente.
—¡Abuelita!—Exclamo con alegría la pelinegra. Milk se tambaleo levemente, en ese momento Gohan y Videl pasaron y sonrieron ante la escena.
—¡Pan!—Exclamo correspondiendo el abrazo, al separarse saludo debidamente a su hijo y nuera. Se sentaron a comer y una agradable platica nacio entre ellos. Se le había olvidado por completo la existencia de Vegeta, ¿Cómo no? Estar al frente su familia era de lo mas reconfortante y tranquilo. Cuando la charla seso para comer, Videl hablo nuevamente.
—Suegra, ¿No cree que debería…buscar un novio?—Pan miro de soslayo a su madre, Gohan miro a su esposa con los ojos abiertos ¡Que imprudencia!
—Claro que no, estoy muy vieja para esas niñerías—Dijo con una suave risa. Gohan apretó los labios, es verdad que su madre ahora se la pasaba sola desde la partida de Goten, sin embargo , debía de admitir que ella era muy hermosa a pesar de su edad…no le molestaría si de repente su mama quisiera usar esa belleza que aun poseía.
—Bueno, no son niñerías. Madre tu nunca podrías amar a alguien como a mi padre, pero si algún día pasara que te enamoraras de nuevo, me alegraría por ti—Sonrio Goten sinceramente. Pan observaba la escena con atención y vio como las mejillas de su abuelita se sonrojaban de una manera violenta, ¿Debia comentarle a su padre aquel plan?
—Eso no lo se hijo, estoy segura de que no amare a otra persona, es momento de centrarme en mi—Sonrio Milk…Es verdad, no podría enamorarse de otro hombre que no fuera Milk cuando de repente y sin previo aviso un pensamiento invadió su mente "Vegeta.."
Sintiendo la tensión el tema rápidamente se desvio a cosas triviales y no es que no quisiesen llegar algo mas, es porque sabian que tan sola la mención de Goku ponía pensativa a Milk, pero se veía de buen humor, quizás…ya halla superado la partida del mismo, pero es que no es que no pudiese hacerlo. Milk era una mujer valiosa y lo que sus amigos tenían preparado para ella, es algo que sin duda no se imaginaria.
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—¿Necesitas ayuda?—Pregunto Trunks agachándose al lado de la inteligente chica. La aludida lo observo unos segundos, admirándolo y luego negó lentamente mientras sus mejillas se coloreaban. Trunks sonrio ampliamente, ahora que crecio y maduro, conocía el secreto de Mai, era muchos años mayor que el, es decir. Goku era un niño cuando ella era una adolescente, casi una adulta…Pero Shen Long le robo la madurez que había cobrado esos años, le dio la edad mental que tenia, ella solo recordaba pocas cosas de su verdadera infancia. Su mente se borro al ser una niña de nuevo ya que perdió conciencia al ser tan joven, es por eso que se ruborizaba por nada, que se emocionaba por cualquier cosa. Aun asi, desde la primera vez que la vio, supo por una fracción de segundo que se convertiría en un ser importante para su vida. ¿Cómo no? Si ella lo ha salvado muchas veces.
—¿Crees que yo necesito ayuda para arreglar el radar?—Pregunto de manera sínica. Es decir, el primer radar lo construyo ella, Bulma había creado uno mas efectivo, pero Mai era lista había aprendido mucho de Bulma.
—No se si esto sea bueno, quizás…estemos cometiendo un error—Murmuro Trunks de manera seria. Mai sonrio, estaba esperando que el se contradijera.
—Tu madre ha querido esto desde hace mucho al igual que la señora Milk, será un regalo que no se podrá comprar, pero que durara muchos años—Dijo la joven, Mai dio unos suaves retoques y…¡Listo! El radar estaba completo, muy pronto podrían cumplir su objetivo.
—Espero que tengas razón—Dijo echando su cabeza hacia atrás de una manera casi desesperada. Mai se incorporo y movio el radar en su mano.
—Si pasa algo, yo asumiré toda la culpa—Le guiño un ojo en complicidad, Trunks esquivo la mirada y fruncio el ceño mientras cerraba lentamente los ojos.
—No necesito que cuides de mi, no necesito que nadie cuide de mi—Dijo de manera orgullosa, Mai rio levemente, se notaba que era hijo de Vegeta, en repetidas ocaciones dejaba que el orgullo lo dominara, inclusive una vez se llamo a si mismo como el príncipe Saiya. Nego lentamente con la cabeza y se acuclillo al frente de el. Trunks abrió los ojos de golpe al ver la cercanía de la joven.
—Sabes que es al revés, tu siempre has cuidado de mi incluyendo en los momentos en los que estoy sobreprotegida, no tienes que hacerte el orgulloso conmigo—Dijo de manera suave, se inclino y deposito un suave beso en la frente del chico. Las mejillas del Brief se ruborizaron completamente, mierda…siempre lograba sacar ese lado débil.
—Creo…que debemos decirle a los demás que ya esta listo el radar—Dijo desviando la mirada. Mai asintió y tomo su teléfono dispuesta a llamar a sus compañeros.
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Milk comenzó a lavar los trastes, sentía sus mejillas calientes, la conversación anterior se repetia una y mil veces en su mente ¿Conseguir pareja? Seguro…Bueno, su familia se había marchado hace unos minutos y decidio que no era momento para perder el tiempo.
Unos golpes llamaron nuevamente su atención…Pero a diferencia de los anteriores estos eran firmes, fuertes y repetitivos "¿Habra olvidado algo?" Penso al sentir la demanda de los golpes. Abrio la puerta de golpe levemente molesta, pero al hacerlo el color abandono su rostro.
—¿Vegeta?—Pregunto con voz carrasposa, el color la atropello nuevamente, el hombre al otro lado del umbral sonrio con sarcasmo.
—No, soy Krillin—Se mofo, es decir…es como si su dominante presencia no lo delatara.
—Eres un idiota—Mascullo frunciendo el ceño, aun con las mejillas sonrojadas. Vegeta noto ese hecho y por algún motivo se le hizo agradable.
—Vine a entrenar contigo—Dijo el Saiya desviando la mirada, era la primera vez que le pedia eso a una mujer, aunque no supo de donde salieron esas palabras. En realidad, solo quería venir a cumplir su tormento.
—¿En…trenar?—Pregunto con el ceño fruncido.
Vegeta la miro y sonrio.
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Gracias por leer C:
Siento si tarden, en realidad quería meditar muy bien lo que estaba por escribir..
Rivews *-*
