¡Estoy viva! XD
Antes que nada una disculpa para los que siguen esta historia, pero de verdad he tenido tantas cosas en la cabeza que poco tiempo me ha quedado para continuar esta historia, pero "She" sigue adelante. No estoy bien segura que día, pero segura siendo semanal, bueno en realidad ahora si quiere hacerlo como había prometido desde el principio y publicar un capitulo semanal, prácticamente es miércoles, así que quizá sigan siendo esos días, pero no me comprometo.
De verdad agradezco a quienes siguen esta historia, son un gran aliento para seguir adelante, gracias.
sin más a leer:
Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen,son propiedad de Kishimoto-san
SHE
CAPÍTULO CUATRO
…
"La sombra no existe, lo que tú llamas sombra es la luz que no ves"
Henri Barbusse
…
La pluma rasgando el papel, las manecillas del reloj y su respiración son lo único que logra escucharse en la oficina donde permanece sentado firmando los papeles que dejó pendientes el día anterior. Si se fijara en el reloj comprobaría que falta casi una hora para que todos los empleados lleguen a la corporación, pero no le importa porque él lo decidió así. No porque la carga de trabajo sea mucha, sino porque quedarse en su departamento sería casi imposible considerando que sus pensamientos no derivarán hacia Konan y en el estado que se encuentran sería imposible para él no ir a buscarla, así que lo más sano para él es trabajar.
Han pasado tres días desde el compromiso de Sasuke y dos desde que la vio por última vez, por alguna razón sentía que algo estaba cambiando en Konan, no solo era por cómo que se comportaba con él, sino por cómo se comportaba hacia el mundo, ella solía ser una persona confiada, pero el día que se vieron se mostró débil, aun cuando la vio, el mismo día, en la oficina de Hiashi Hyuga. No la entiende y sabe que es imposible entenderla, pero se esfuerza, ella lo valora, pero no se la ha pedido y nunca lo aceptara y aunque lo sabe no se cansa de hacerlo.
La puerta de la oficina se abre dejando ver el desconcierto en los ojos de Shisui, su primo, decide ignorarlo no está de humor para sus bromas tontas. Pero Shisui no quiere ser ignorado, no insiste con palabras pero se recarga en el marco de la puerta esperando el momento que le haga caso. Al final cede, es lo mejor.
— ¿Qué quieres? —Su tono no es altivo, solo cansado, resignado.
—Bueno, considerando que son las seis y media, yo diría que nada —Shisui es irónico con el propósito de molestarlo, sabe que ha logrado su objetivo cuando este frunce el ceño, por eso continúa antes de ser interrumpido— ¿Qué haces aquí tan temprano?
Itachi sabe que su primo puede ser molesto, pero aun así es su mejor amigo y lo aprecia. Suspira intentando calmarse, no está enojado con Shisui.
—Esa debería ser mi línea —dice antes de volver a sus documentos— Aun no es tu hora de entrada.
—Ni la tuya —camina hasta sentarse en una de las sillas frente al escritorio de Itachi —Pero lo mío es sencillo, debo de analizar unos reportes del departamento de contabilidad, hay un par de cuentas que no cuadran y como siempre tengo que encargarme yo. Ahora sí, contéstame tú.
—Estoy terminado el trabajo de ayer, debo ir a ver al señor Hyuga también hoy.
— ¿Y por eso te levantaste tan temprano?
—No podía dormir, ¿de acuerdo?
No, Shisui no está de acuerdo y lo sabe perfectamente, pero no quiere ahondar en detalles, cualquier excusa sería inmediatamente descubierta por su primo. Lo más seguro es evitar el tema.
— ¿Cómo esta Mei-chan?
El rostro de Shisui cambia completamente, la sonrisa en el rostro de su primo hace que él también sonría y sabe que el otro tema esa olvidado por las prioridades de Shusui. A veces lo envidia, pero cuando él pone ese tipo de expresiones cualquier deje de amargura sale sobrando.
—Cada día más bonita, es muy inteligente. Es como una mariposa, revoloteando por todos lados.
—De verdad espero que sea parecida a Hana-san.
— ¿Por qué dices eso?, yo también soy guapo.
—No es físico lo que me preocupa.
La expresión de Shisui le alegra el día y por primera vez en días sonríe. Es extraño pensar que el comentario más insignificante pueda causarle una alegría tan grande. Tal vez suene raro pero él no va por el mundo regalando sonrisas por eso cuando se le ve una es tan especial, y Shisui lo sabe, por ello no se enfada con él, es decir, por su estado de ánimo es casi imposible enfadarse con Itachi. A veces siente que nunca ha hecho lo suficiente por su primo y que verlo arruinar su vida es mucho más doloroso que si su propia vida se fuera al carajo, pero no puede hacer nada más que apoyarlo, pues por más que quiera evitarlo es el propio Itachi quien marcará sus límites y saldrá del bucle en que se ha metido.
—Bueno, debo irme, hay estados de cuenta esperándome.
Itachi asiente y vuelve la mirada a sus documentos, decide que debe ignorar a sus pensamientos y opta en poner el cien por ciento de su concentración en que es lo que autoriza y qué no.
Son más de las diez cuando Shisui vuelve a entrar en su oficina, están vez lleva un par de tazas de café y lo que parecen ser galletas. Se da cuenta que no ha ingerido ninguna clase de alimentos, en su escritorio solo hay un par de colillas de cigarro reposando en un cenicero, Shisui niega con la cabeza y le tiende una taza, deposita las galletas en el escritorio y se sentiré frente a él.
—Lo siento, fue lo más decente que pude encontrar.
—Está bien, gracias.
Después nadie dice nada, Itachi sigue con su labor deteniéndose un momento para tomar café, por su parte Shisui examina un par de papeles que destacan entre todos los demás por el logotipo Hyuga.
—Después de todo estás dentro.
Itachi sabe a lo que se refiere su primo así que solo asiente. El otro se dedica a leer los avances que ha hecho y lo mira confundido.
—Con que la gran Konan ha podido convencer a Hyuga.
No es la intensión de Shisui hacer daño a su primo pero lo hace y aunque ya es tarde para remediar su error lo intenta, a lo que Itachi solo niega con la cabeza. Al final Shisui decide que es mejor cambiar de tema.
—Entonces, ¿cómo pretendes convencer a Hyuga para que te venda sus propiedades?
Por fin Itachi deja sus papeles y le presta atención a su primo, quisiera poder decir que tiene un plan pero no es así, he mezclado mucho sus sentimientos con aquel trabajo y no tiene ni una idea de qué hacer. Está a punto de decirle eso cuando su móvil vibra en el bolsillo de su camisa. Lo saca y Shisui se prepara para ser ignorado nuevamente, quizá por Konan, pero no es ella. En la pantalla se observa un nombre que Itachi nunca esperaba ver, no es una llamada, sino un texto muy pequeño de Haruno Sakura. Mira extrañado su teléfono y después mira a Shisui, levanta una ceja y un sus labios hay una mueca de ironía. Su primo extiende las dos palmas y mueve la cabeza en una pregunta silenciosa, le pasa el teléfono y Shisui lee el nombre, no más. Levanta la mirada y basta con que Itachi vea sus ojos para saber qué es lo que piensa.
—En la fiesta de Sasuke, cuando salió, fui tras ella.
— ¿Te acostaste con ella?
— ¡Claro que no! —La expresión de Itachi es cómica y si no hubiera sido algo serio Shisui se hubiera reído.
—Más te vale, comadreja, de lo contrario Naruto o hasta el mismo Sasuke te hubiesen golpeado.
—Eso lo sé, y deja de hacer suposiciones tontas, ella aun ama a Sasuke.
— ¿Cómo sabes eso?
—Ella me lo dijo, después de esa conversación intercambiamos números.
— ¿Y Sasuke ya sabe algo de esto?
—Deja de hacer suposiciones tontas, no la quiero para eso. Es más como para ser…
En su cabeza no hay una palabra concreta para aquello, es más, ni siquiera sabe porque aceptó aquel trato con Sakura y no sabe hasta qué punto quiera llegar ella, si bien él no lo hace por lo que sugiere Shisui, tampoco lo hace Sakura, o quien sabe, quizá ella si quiera llegar a algo más, ¿entonces cómo tomaría el desprecio de él? Shisui lo mira expectante, afortunadamente no tiene que contestar a la pregunta pues Sasuke irrumpe en la oficina.
— ¡Con que aquí estas! —Exclama Sasuke— Mi padre te ha estado buscando, necesita ver esos estados de cuenta.
Shisui hace una mueca de fastidio y se levanta no sin antes advertir a Itachi que no lo dejara en paz con el tema de Sakura, el menor parece no escuchar el nombre de su mejor amiga y apremia a Shisui quien le devuelve su teléfono a Itachi. En la pantalla vuelve a observar el nombre y llama a su hermano pequeño antes que cierre la puerta de la oficina.
— ¿Qué dijiste que estudió Sakura en América?
—Nunca te lo dije.
—Bueno, entonces, ¿qué estudió?
Sasuke se extraña, no es un comportamiento típico del mayor, aun así contesta.
—Relaciones Públicas ¿Por qué?
—Simple curiosidad.
Vuelve su vista al teléfono y escribe un texto. Sasuke mira a su hermano, actúa raro pero no dice nada, se limita a cerrar la puerta y marcharse. Mientras tanto Itachi escribe y bajo el mensaje de Sakura, así en el teléfono, queda guardada la conversación.
"Haruno Sakura:
¡Hola! Sé que es muy repentino, pero quizá podríamos salir a comer y, no sé, hablar un poco más. Entendería si no puedes, sé que tienes mucho trabajo… Por favor solo confírmame si puedes y quizá conozcas un buen lugar".
"Uchiha Itachi:
No te preocupes, pienso que es una buena idea, podemos ir a un restaurante de comida italiana, es nuevo y me gustaría conocerlo, en realidad está muy cerca de la casa de mis padres, ¿Te parece si te veo ahí a las tres?"
La respuesta llega pronto, sonríe complacido, no es que quiera platicar con Sakura aunque está consiente que hizo un trato y no pretende olvidarlo, por ello tiene un proyecto más ambicioso en mente, así quizá sea más fácil cumplirlo, pero al final todo depende de Sakura.
Son las tres menos quince minutos cuando Sakura llega, esta apenada y se desase en disculpas, él las acepta modesto, a decir verdad él también llegó tarde, pero eso no es importante, los dos quieren hablar aunque no de lo mismo pero al fin beneficiará a los dos. La mesera llega y toma su orden, pese a lo que pudiera pensar ninguno de los dos ordena espagueti, pero lo importante no está en la comida, sino en el tema de conversación y Sakura lo sabe, por ello no puede evitar estar nerviosa. Itachi no sabe cómo llevar a colación él tema aunque está seguro que no se levantará de esa mesa sin una propuesta formal.
— ¿Ha sido muy inesperada mi invitación? —pregunta la chica con nerviosismo.
—No, de hecho me cayó como anillo al dedo —Sonríe y Sakura no entiende a que se refiere pero se alegra de no ser inoportuna— ¿Cómo está tu mamá?
—Mejor
Algo en su tono le sugiere pensar que no es verdad y por ello se atreve a preguntar, quizá de eso quería hablar Sakura.
— ¿Segura?
La mira por un momento, al final ella se da por vencida.
—La verdad es que cada día está peor, le cuesta mucho trabajo hacer las cosas como solía hacerlas antes, a veces ni siquiera me reconoce a mi o a papá, la verdad es que… —Se miran, Itachi espera que ella prosiga y ella duda hacerlo— Lo siento, no debo abrumarte con mis preocupaciones.
—Está bien, yo pregunte.
Se quedan en silencio un instante, la mesera llega con las órdenes correspondientes y empiezan a comer, ahora Itachi sabe exactamente que decir y espera que ella no se lo tome a mal, decide arriesgarse, después de todo el que no arriesga no gana.
— ¿Regresaras a américa? —pregunta casualmente.
—No, con mamá tan delicada dudo mucho poder regresar.
— ¿Y entonces qué vas a hacer?
—He estado yendo a la universidad de Tokio, quiero terminar la carrera, especialmente cuando ya me falta tan poco tiempo.
— ¿Y el dinero, Sakura?
Ella se inmuta, puede percibirlo aunque haya sido tan rápido y casi imperceptible, sabe que ha dado en el blanco. Aun así no deja de sentirse una mala persona.
—Bueno, afortunadamente la universidad de Tokio es pública, solo tengo que buscar un trabajo a tiempo parcial para ayudar a papá, aunque dudo que sea tan bien pagado como para si quiera poder ayudar en lo más mínimo.
Sonríe complacido, exactamente a eso quería llegar.
— ¿Y por qué no intentas con algo de tu carrera?
—Dudo que me ofrezcan un trabajo así a tiempo parcial.
— ¿Y si yo te lo ofrezco?
Ha logrado su objetivo, Sakura esta pasmada, literalmente. No es su intención actuar pretencioso pero sabe que de otra forma Sakura lo tomará a la ligera e incluso teme que así piense que sea una broma o peor aún, pero no es nada de eso, a él le conviene.
— ¿Estás hablando enserio?
Asiente con la cabeza y espera un tanto impaciente la respuesta de la chica frente a él. Observándola con más detenimiento se da cuenta que no es la misma chica que salió de la fiesta de compromiso, de alguna forma ha cambiado, pues por muy mínimo que sea el cambio en ella se nota y eso es muy bueno.
—Para aclarar las cosas, ¿Sasuke te pidió esto?
Le interrogan sus palabras y sus ojos, pero ante esa mirada puede notar que ella no usó el "kun" para llamar a su hermano y esa es una señal aún más prometedora.
—No, fue completamente idea mía, creeme, Sasuke no tiene idea de esto.
— ¿Por qué harías algo así?
Lo mira con cierta desconfianza, no está segura de porque Itachi le propondría algo así a ella, él por su parte solo quiere terminar con eso de inmediato y lograr que ella diga que sí.
—No es por ninguna de las razones que te imaginas, no te tengo lastima y tampoco es porque eres la amiga de Sasuke, sino porte te necesito.
Aquel comentario es atrevido y lo sabe, pero no hay otra forma de describir su situación, por eso antes que Sakura diga algo continúa su discurso.
—Sé que eres muy buena en tu trabajo, no subestimes a la compañía Uchiha, se dé muy buena fuente que te desenvuelves bien en tu trabajo, eso es lo que necesito, una experta en relaciones públicas. Verás, mi padre ha intentado, por meses y sin mucho éxito, comprarle unos terrenos a Hiashi Hyuga pero él no quiere venderlos, ahora una compañía también intenta obtenerlos, por eso me puso a cargo, pero después de dos citas Hyuga sigue dándome negativas.
— ¿Así que quieres que haciendo gala de mis conocimientos, yo lo convenza?
—Sí, esto nos conviene a los dos, no te estoy pidiendo un favor, te estoy dando trabajo, lo que sin duda te ayudaría en estos momentos.
Y si ella no acepta definitivamente estaba perdido, no porque la corporación Uchiha no tuviera buenos publirrelacionistas pero no habían dado resultado en todos esos meses de intentos. Necesitaban otra persona y por lo que le había dicho su contacto en américa, Haruno Sakura era muy buena en lo que hacía. Sin duda el trato convenía a ambos.
Sakura frente a él sopesaba todos los pros y los contras pero sin duda había más pros que contras, nadie más le haría semejante propuesta, realmente sería muy estúpida si la rechazaba.
—Supongamos que acepto, ¿Bajo qué condiciones trabajaría?
Sonríe, ha ganado esta batalla.
—En cuanto a los horarios trataremos de acoplarnos, lo demás ira surgiendo mientras trabajemos.
Hasta aquí, realmente esperaba que algo como esto pasara, no estoy segura de la duración pero se que no será muy largo, quizá quince o dieciséis capítulos, pero ya nos estamos acercando al meollo del asunto, no se preocupen pronto leeremos más acerca de estos personajes que solo intentan ser felices, quizá dos lo consigan o quizá ninguno de los tres, aun no hay nada escrito XD, a veces sale mi lado de comunicóloga.
En fin, desde ahora voy a responder a sus comentarios, creo que es necesario, aunque poquitos pero substanciosos.
UchihaMisha
De verdad, muchas gracias por el comentario. de verdad que tu comentario me gusto, no te preocupes, no es muy largo, y bueno creo que es muy acertado, estos tres personajes si que son complejos, peo lograste darle al clavo con tu análisis, aunque aun falta mucho por resolver y cada uno lo tiene que hacer por su lado y que quieren ayudarse es algo que tendrán que hacer solos, y bueno ya di mucho spoiler. En fin, me alegra que te aya gustado, nos seguiremos leyendo.
A todos los demás de verdad muchas gracias por sus comentarios, y si creo que necesito un beta ¿alguna voluntaria?
