Acá mis queridos, está el cap 4 d esta historia, espero les guste y me apoyen con sus lindos reviews :3
Besos!
Asile-chan
Mikasa salió al día siguiente muy temprano, su vuelo era el primero del día, por lo que aun siendo de madrugada se encontró con Historia para irse juntas; pensó en despedirse de Levi por un momento, pero le pareció estúpido despertarle solo para decirle adiós, después de todo, no eran más que desconocidos.
Al verse con su amiga esta se notaba preocupada:
-Mikasa, te llame ayer toda la tarde, pero no contestabas tu celular—decía la pequeña chica.
-Lo lamente, parece que se descargó en el camino—dijo simplemente, no quería explicar lo de Levi, no era que no confiase en ella, pero le costaba mucho abrirse con las personas—Tampoco compre los recuerdos—dijo recordándolo.
-No importa, me alegra saber que estabas bien, pensé que algo podía haberte pasado—dijo Historia recuperando su típica sonrisa.
-Estoy perfecta, gracias por preocuparte siempre por mí—dijo Mikasa—ahora, es mejor que nos apresuremos si no queremos perder el vuelo—le recordó.
Ambas chicas tomaron su vuelo y en cuestión de un par de horas estaban ya en Shinganisa, donde Armin las esperaba a ambas con un ramo de flores a cada una, Mikasa nunca había sido de las que gustaban de los detalles cursis, pero con las flores era diferente, le encantaban al igual que Historia, en realidad, fue en el invernadero de la Universidad donde la conoció, cuando ambas andaban cuidando de las flores y se encontraron por casualidad, y Armin esto lo sabía muy bien, por lo que cada vez que alguna de ellas salía de viaje, iba a recibirla con un ramo diferente.
-Bienvenidas—dijo cuando estaban ya juntos-¿Cómo salió todo?—pregunto.
-Muy bien—Dijo Mikasa.
-Excelente—respondió Historia alegre.
-¿Y a ti?—preguntaron ambas al unísono.
-De maravilla—contesto el chico alegre—a todos les pareció una gran idea y conseguimos muchas colaboraciones más; incluso, un marques de Francia nos contactó para apoyar en el proyecto; dice estar interesado en nuestra obra y se ofreció incluso a mandar a su sobrino a supervisarla—decía el chico emocionado.
-¿Supervisarla? ¿es acaso algún arquitecto o ingeniero?—pregunto Historia.
-Así es, es un reconocido Ingeniero Francés, investigando incluso nos dimos cuenta que es el mejor en lo que hace, teniendo una gran fama en su país—les contaba Armin emocionado, para él, este proyecto era un sueño volviéndose realidad, pues lo planeaba incluso cuando estaba estudiando para doctor, siempre soñó con ayudar a los demás con su trabajo.
-Me parece genial que todo vaya marchando en buena dirección—dijo Mikasa feliz, le alegraba ver a su amigo cumpliendo sus sueños.
-Gracias Mikasa, por cierto, aunque ya te lo dije antes, Felicidades por tu premio, estoy verdaderamente feliz por ti—dijo Armin.
-Muchas gracias Armin—contesto ella.
-¿Qué les parece si vamos a comer algo para celebrar?—Pregunto emocionada Historia.
-Suena bien—dijo la azabache.
-Es una gran idea—secundo Armin.
Los tres fueron a un elegante restaurante japonés de la ciudad, donde comieron sushi además de otros platos exóticos, acababan de abrirlo hace poco, por lo que era su primera vez comiendo ahí, y les pareció simplemente excelente.
Luego, a Mikasa le cayó una llamada de su trabajo, avisándole que tenía que hacer una entrevista dentro de 1 hora, a justamente el sobrino del Marques Francés que ayudaría en el proyecto de la nueva ala del Hospital.
-Suerte Mikasa, ya verás que cuando lo conozcas te parecerá increible—dijo Armin, quien había leído un poco de él en los informes que le mandaron con el curriculum del hombre. No lo conocía en persona aun, pero según lo que leyó, tenía muchos conocimientos diversos, pero los que más sobresalían eran los que tenían conexión con la arquitectura y la creación de edificios que utilizaban energía ambiental y mucho menos contaminante.
-Ya lo veremos Armin—dijo Mikasa despidiéndose de ambos rubios.
Se dirigió a su apartamento y se ducho rápidamente, para luego vestirse con su look de periodista, como solía llamarlo Historia, el cual consistía en pantalones formales negros, una camiseta blanca de mangas ¾ hasta los codos y un maquillaje muy sutil, casi imperceptible.
Luego reviso sus mensajes, donde se le daba la ubicación de donde se llevaría a cabo la entrevista, seria en el Hotel Intercontinental de Shinganisa, en una de las suites, "la numero 10".
Tomo rumbo hacia su destino y llego (como siempre) justo a tiempo. Toco la puerta dos veces y entro, era así como se hacía siempre, no se trataba de esperar un "adelante" como respuesta para entrar, pero tocaban para avisar de su presencia, pues a veces ellos llegaban más temprano que los entrevistados, por lo que esperar una respuesta en esos casos era imposible y esperar fuera del lugar donde se daría lugar a la entrevista se miraba poco profesional.
Cuando estaba dentro, tomo asiento y oyó pasos en el balcón, por lo que decidió levantarse y hablar.
-Buenas Tardes, soy Mikasa Ackerman, la periodista que llevara a cabo la entrevista—el hombre del balcón volteo, él ya sabía de quien se trataba desde antes que dijera el nombre, pues esa voz no la podía confundir jamás, estaba desde hace 10 minutos perdido en sus pensamientos, maldiciendo a Kenny por haberlo comprometido a estar en un proyecto sin avisarle, el proyecto en sí le parecía interesante y le gustaba la idea de participar, pero odiaba que tomaran las decisiones por él, quería que como mínimo le consultaran antes de que tuviera que pasar 3 meses en otro país por un dichoso proyecto. El único lado bueno que le miraba es que Mikasa le había dicho que vivía en dicho lugar, por lo que tal vez si tenía suerte la miraría, no supo si hoy que el salió tan de mañana al aeropuerto ella seguiría dormida o también se habría ido, pensó en preguntarle a la gerente, pero, ¿con que excusa? Al final solo eran desconocidos. Pero ahora sabía que ella de seguro salio temprano también, pues por cosas de la vida, era ella quien estaba a punto de entrevistarle. Entro a la suite y pudo apreciar la cara de sorpresa que puso la chica, no era verdaderamente notoria, pero él pudo apreciarla bien.
-Levi—dijo ella-,¿Tu eres el ingeniero a cargo del proyecto?—pregunto.
-Si, así que, tú serás la entrevistadora—dijo él.
-Así es—contesto ella, era un momento incómodo para ambos, pues a pesar de que se sentían ¿Felices? O aliviados al verse, encontrarse en esa situación era algo que no esperaban.
Algo acertó Armin sin duda, y era que esas situaciones eran cuando menos increíbles, aunque todavía no sabía si lo decía en buen o mal sentido; pero sería una entrevista cuando menos diferente a la que alguna vez hicieron o tuvieron.
