Summary: Me pongo a preguntarme a mí mismo ¿qué es lo que ha ido mal en este mundo en que vivimos? Lucho en un lugar donde no quiero estar, cuando donde quiero estar es contigo… olvida el infierno en que nos conocimos, brilla… mientras yo seguiré manteniendo la fe despierta.


Siempre aquí conmigo


Estábamos en la base militar de Misrata, los rebeldes están en control de esta ciudad por lo que tenemos donde dormir y comer mientras nos quedamos por la noche. Solo descansariamos unas cuantas horas antes de partir de nuevo hacia Sirte, donde se supone están la resistencia.

No creíamos capaces de encontrar a Khadafi allí, porque creíamos que había continuado camino hacia el este, hacia la ciudad de Tubruk que era su tierra natal, pero teníamos informes de que en Sirte se encontraba su familia o al menos alguno de sus hijos que aún permanecían vivos. Que se había unido a la resistencia y luchaba junto a ella.

El Subcomandante Alistir prefirió que descansáramos esta noche ya que no lo habíamos hecho la noche anterior cuando habíamos atacado puntos clave en Tripoli… la noche en que te conocí.

No me podía dormir… aún seguía viendo tu rostro. Se había marcado en mi memoria mejor que cualquier rostro que había visto en esta guerra. Pero en los minutos al día que no necesitaba mi mente concentrada para el objetivo y mi misión militar, me permitía perderme en mis recuerdos y verte… imaginarte en otras situaciones, oír aún tus palabras, sentir aún tu aliento en el hueco de mi cuello…

Sacudí mi cabeza… era algo totalmente irracional tenerte en mi mente, cuando tú probablemente ya estabas en casa… o en algún lugar lejos de aquí. Me levanté de mi catre incomodo, que era mil veces mejor que dormir en el suelo y caminé hacia la pequeña cocina cerca de los dormitorios tratando de no perturbar a los demás soldados que permanecían dormidos.

Allí había un poco de agua potable, por lo que me despojé de mi ropa sucia hasta quedar solo con mis pantalones camuflados y mi camiseta blanca sin mangas y lavé mi cuerpo. Extrañaba una ducha de verdad, pero en el lugar no había agua caliente, quería sentirme fresco pero no al punto de congelarme bajo el chorro de agua fría.

Tomé mi pañuelo con el que nos cubríamos el cuello y lo enjaboné ligeramente con el jabón que alguien había olvidado en la encimera de la cocina y me di un práctico baño turco, solo que sin el vapor. Terminé sacándome la camiseta y mis dog tag1 que colgaban de mi cuello y limpié la mayor extensión de piel posible. No era lo mejor pero era con lo que teníamos que arreglarnos hasta llegar a una base militar de la ONU, donde me daría una ducha como Dios manda.

Cuando terminé me sentía mejor, me coloque de nuevo mis Dog tags, algo que nunca tenía que quitarme y lamenté no tener una camiseta limpia en algún lugar d en mi mochila, así que solo me puse la misma. Peiné mi cabello mojado con mis dedos y luego me afeité prolijamente mi sombra de dos días, con mi navaja y un poco de jabón.

Recogí mi ropa y cuando comencé a caminar hacia mi catre vi un movimiento por el rabillo del ojo, a través del corredor. Desvié mis pasos hasta que llegué al recodo del corredor y doblé hacia el área común, era una pequeña sala con un par de sofás raídos que actuaba como sala de inteligencia. Había varias laptops abiertas allí y algunos soldados libaneses tecleando y monitoreando a través del radar.

Me saludaron con un movimiento de cabeza cuando me vieron y retribuí con un "Ahalan"2 a secas. Vi un movimiento afuera, tras la puerta cubierta por un mosquitero y me aproximé a una de las ventanas. McCarty estaba allí, fumando un cigarrillo en las escaleras de piedra de la salida de la casa.

Decidí acompañarlo.

Volví al área de los catres y con cuidado fui sorteando los que dormían para dejar mis pertenencias sobre el mío y colocarme la camisa camuflada, las noches en oriente medio eran frías mientras que durante el día el calor era insoportable.

Las estrellas brillaban en lo alto del cielo oscuro y se oía a lo lejos algún que otro helicóptero, estábamos cerca de la base aérea improvisada que la ONU tenía en las afueras de la ciudad.

McCarty estaba fumando mientras veía algo que tenía en sus manos. Un papel doblado. Alzó la cabeza cuando sintió mi movimiento y me quedé petrificado en mi lugar con la palabra en mi boca cuando vi sus ojos.

Emmett McCarty era uno de los hombres, por no decir el único, que tenía los huevos suficientes como para correr hacia un auto en llamas y sin importarle nada sacar a sus ocupantes con el peligro de una inminente explosión… sin embargo, allí estaba frente a mí, con los ojos brillando en lágrimas. A penas reteniéndolas para no ser derramadas en sus mejillas.

_Hey_ dijo bajando la cabeza cuando rompió con mi mirada, con sus dedos pulgar y medio de una mano refregó sus ojos para hacer desaparecer las lágrimas.

_Lo siento… no quise molestarte_ mascullé incómodamente, rastrillé mi cabello aún mojado con una mano y di media vuelta para entrar por la puerta.

_¿Quieres un cigarrillo?_ preguntó cuándo toqué el pomo de la puerta mosquitera. Me detuve en seco y suspiré.

_Solo si no te molesto…_ dije por lo bajo.

_Ven siéntate… aún me quedan unos cuantos, tendré que conseguir más con los libaneses_ señaló hacia la puerta con la cabeza. Sonreí más o menos con una mueca y me senté a su lado tomando el cigarrillo que él me estaba ofreciendo.

Quedamos callados por unos minutos… en los que no sabía que pensar, obviamente todos extrañábamos estar en casa, pero nunca me ponía a pensar en ello porque me mataría. Por ese motivo nunca pensé que a Mc Carty le afectaría tanto eso… siendo el hombre que es por fuera era difícil imaginare a alguien como él desarmándose hasta las lágrimas.

_Rose me escribió… hoy recibí su carta_ dijo luego de unas cuantas caladas de mi cigarrillo, lo miré y vi el fantasma de una sonrisa en sus labios _es mi esposa ¿sabes?, ella y mi hija Melany son lo único que me esperan en casa_

Asentí estremeciéndome con la información… ahora comprendía. Él tenía su familia, una esposa e hija que lo esperaban cada día en casa. Creo que podía entender el poder que tenía eso sobre un hombre que estaba allí tratando de actuar y ser valiente por una nación que ni siquiera era la nuestra. Defendiendo intereses que ni siquiera teníamos en claro cuáles eran… solo que eran convenientes para nuestro país.

Suspiré cansado y cerré los ojos. Emmett no se merecía estar aquí, sino junto a sus seres amados.

_¿Qué edad tiene?... Melany, ¿es pequeña?_ pregunté recordando a mis padres, los que habían dejado este mundo meses antes de reclutarme en la armada. Ellos eran los únicos que me hubiesen esperado si estuvieran vivos.

_Cumplió siete hace dos semanas_ dijo desplegando el trozo de papel que tenía envuelta en su gran mano _esto lo escribió ella… está aprendiendo a hacerlo ¿sabes? Es una niña muy inteligente… y Rose le enseña muchísimo, es una gran mamá_ su voz se quebró por un momento pero luego de un carraspeo pudo terminar de decir lo que dijo. Extendió su mano y tomé la carta de su niña para leerla.

Sonreí al ver el papel, era de un color rosa y tenía una gatita blanca con un lazo rojo en una esquina, había un pequeño mensaje de letra casi ilegible que ocupaba la mayor parte de la hoja y un dibujo al final.

_Puedo?_ pregunté señalando el escrito a Emmett para ver si podía leerlo, él asintió con una sonrisa triste. Me estremecí.

Papi:

Le escribo esto al papi más bueno de todo el mundo!

Te quiero mucho papá y te extraño… ¿cuándo vuelves? Mami te extraña

Y yo también. Mami dice que te necesitan donde estas y que volverás en unas semanas más, no sé cuánto es una semana… pero espero que sea pronto porque guardé un trozo de pastel de mi cumpleaños para ti, que te gusta tanto comer pasteles. No puedo esperar a volver a verte y que me sostengas en tus hombros como siempre haces y que vayamos al parque y a jugar con los ponis al zologico.

Te quiero papá y te mando muuuuuchos besos mariposas. Siempre estás conmigo aunque estés lejos.

Melany

Suspiré conteniendo el nudo en la garganta… era demasiado. Él no se merecía estar allí y su corazón tan lejos. Masajeé mi pecho porque me sentía igual… no tenía mi corazón allí conmigo.

Tal vez lo tenías tú Bella, tal vez te lo había dado sin darme cuenta para que lo cuidaras hasta que yo saliera de este infierno.

_Rose está embarazada, la semana que viene entra al sexto mes…_ lo miré rápidamente… oh cielos. _ella teme que yo no llegue para el parto, pero en serio Masen, espero que esta mierda se termine en menos de tres meses o me pondré frenético y no serviré para nada_ rió ansioso.

_Se terminará, créeme… estamos cerca_ dije no tan convencido. Khadafi era como una rata escurridiza y como decían por ahí, nadie conoce mejor un lugar que su propio dueño. Los aliados no teníamos bases de donde apoyarnos para buscar más que presunciones, satélites y radares, espías e informantes y hasta su propio ejército que se le había revelado, pero él… tenía una poderosa arma que nos estaba dando guerra… el conocimiento de su propio lugar. Él sabía perfectamente donde tenía que esconderse.

_Ella es Rose y mi Melany_ dijo entonces Mc Carty alzando una foto cubierta con un protector de plástico. Vi una niña rubia al igual que su madre, piel blanca y ojos de un azul vibrante como los de ella y él, su padre. Ambas estaban abrazadas y saludaban a la cámara… parecía una foto reciente y seguramente había sido sacada el día del cumpleaños de la niña, a juzgar por los globos que sostenía la niña con una mano.

_Es hermosa_ dije con una sonrisa. Me hubiera gustado tener una foto que mostrarle a él de vuelta pero no había ninguna.

Me hubiese gustado tener una fotografía tuya Bella… aunque no me correspondiera, solo quería tener algo hermoso para ver en los momentos en que no quería ver tantas cosas horribles.

_¿No tienes nadie que te escriba?_ preguntó Mc Carty guardando la foto en el interior de su chaqueta. Negué con la cabeza.

_Mis padres murieron, no tengo, hermanos ni novia_ alcé los hombros _y no creo que encuentre nada interesante para decirle a un amigo_

Él asintió pensativo… y entonces me di cuenta de algo.

Mc Carty formaba parte de la compañía de comunicaciones, tal vez sabría lo que Whitlock no me pudo contestar. Tragué saliva y fumé la última calada de mi cigarrillo…

_Hum… ¿recuerdas la chica que saqué del edificio en Tripoli?_ pregunté estoico. Él me miró con un gesto confundido por un segundo y luego asintió.

_La que te sacó la foto…_ recordó _ ¿la conoces?_

Negué con la cabeza. Ojalá hubiese podido conocerte antes de todo esto, en otras circunstancias, bajo otros términos. Bella, ojalá hubiese sido un chico común y corriente y encontrarme contigo en la universidad o en algún bar… e invitarte a una cita.

Ojalá…

Pero estaba seguro que de haber sido así, no te hubiese conocido… y no tendría ese hilo fino que me mantenía atado a la esperanza ahora.

_Pero… me gustaría saber qué fue de ella, hacia donde fue el helicóptero de rescate que se la llevó, si fueron a alguna base aérea o algún centro de refugiados. Ella habló de otros compañeros suyos… me gustaría saber si están vivos y si pudieron sobrevivir al ataque en Tripoli_

_¿Quieres que lo averigüe por ti?_ dijo él con determinación.

No supe qué decir…

_¿Tienes algún dato de ella?_

_Hum… ella me mostró la credencial… hum… es Bella y era reportera de los estados unidos, reportera gráfica. Creo que del Journalist Fox, pero no estoy seguro_

_Isabella_ dijo asintiendo, lo miré con curiosidad _ Bella es el diminutivo de Isabella, mi hija tiene compañeras ¿sabes?_ asentí sonriendo por el nuevo conocimiento. Claro… Isabella. _me fijaré en los registros y veré si puedo obtener la información cuanto antes y saber dónde se encuentra_

_Dios…_ suspiré _muchas gracias Emmett_ asentí sin palabras.

_De nada Masen…_ él me miró negando con una sonrisa _De nada Edward_

Entonces terminé el día no solo con nuevo amigo, sino con la esperanza de saber de ti… además de tu nombre completo. Solo saber de ti…


1- Dogtags: Medallas identificatorias que suelen usar los soldados colgadas al cuello, es una placa de chapa con sus datos de escuadron, nombre y nacionalidad.

2- Ahalan: "Hola" en idioma árabe

Manten pañuelos en esta ocasión, para ver el video, es Hanna Montana "Siempre estas aquí conmigo": (Saquen los espacios)

http: /www. youtube. com/watch? v=eqe8HK- lrpI&feature =youtu .be