El tiempo pasaba, y Naruto se adentraba más en el bosque mientras las lágrimas seguían saliendo de sus hermosos ojos azules, el no entendía la razón pero el corazón le dolía más que el golpe, cerró los ojos con fuerza y con una mano se secó las lágrimas, cuando pudo calmarse paro para ver el camino, que una vez vio, noto que no era el mismo por donde había venido.
-. n-no puede ser- dijo al ver que estaba perdido
Y de repente se oyó un aullido a sus espaldas, y al voltear pudo ver a un grupo de lobos, acercarse con cautela, hacia él y Kyuubi. Sin perder tiempo jalo las riendas para que Kyuubi avanzara, para después darle dos tiros más para que empezara a galopar más rápido.
Se inició una carrera, donde solo había dos resultados la muerte segura del rubio y su corcel o que de milagro lograran despistarlos y ellos pudieran llegar al pueblo, perdido en sus pensamientos no supo cuando un lobo le salto encima haciendo que callera de lleno al suelo golpeándose la cabeza dejándole inconsciente por unos minutos, provocando que Kyuubi frenara al instante y se quedara a su lado, tratando de protegerlo de sus agresores, poniéndose al frente de él mientras daba patadas, pero no conto que una ventisca de inicios de invierno soplara y atorara la rienda en una rama haciéndolo incapaz de moverse con libertad y mucho menos ser capaz de proteger al blondo que empezaba a incorporarse de la caída.
Naruto al visualizar como Kyuubi lo protegía y que sus riendas estaban atoradas no dudo ni un momento de pararse e intentar salvarlo, armándose de una rama que había a su lado, fue avanzando hasta ponerse al frente del caballo, dándole un buen golpe a cualquier lobo que intentara morderles, una vez que los animales se alejaran de ellos se dio la vuelta, tratando inútilmente de desatar las correas, haciendo que bajara la guardia, cosa que aprovecho un lobo para saltarle encima de nuevo, y mordiéndole la ropa hizo que callera al piso de nuevo separándolo de Kyuubi, el rubio vio horrorizado como ese mismo lobo se daba la vuelta para así poder terminar lo que había empezado.
Cerró los ojos con fuerza esperado el ataque, pero en vez de eso se escuchó el llanto del animal, mientras sentía que era levantado del piso al estilo princesa, haciendo que el rubio abriera los ojos y se encontrarse siendo rodeado por los brazos de Sasuke.
-. t-TEME!- le dijo sorprendido
-. Tenías que ser dobe- contesto el azabache con su entre cejo fruncido
Se quedaron mirándose a los ojos por unos segundos, olvidándose de todo y todos, una extraña sensación de alivio se apodero de Sasuke, era increíble como el simple hecho de tener a ese ruidoso rubio entre sus brazos la hacían llenarse de una sensación de paz y de un deseo de no querer soltarlo nunca de su lado pero enseguida recordó como estuvo a punto de perderlo haciendo que apretara más su abrazo y se llenara de ira con los pobres animales por intentar arrebatarle al rubio, por su lado Naruto sintió la misma paz del mayor y como se sentía seguro en esos brazos que lo apretaban con fuerza
-. achuu…- se quejó al sentir como el mayor lo seguía apretando
Al escucharlo el mayor aflojo el agarre y volteo a ver de reojo a los lobos que se preparaban para un nuevo ataque, se dispuso alejar a Naruto del alcance de la manada poniéndolo al lado de kyuubi, para momentos después iniciar una gran pelea entre él y los lobos, pelearon por unos minutos hasta que la final los lobos salieron huyendo del lugar dejado a un Sasuke herido y cansado, que se desmayó al paso de unos segundos, Naruto se le quedo viendo, muchos su lugar hubieran huido y dejado ahí al azabache, pero él era una de esas personas con un gran corazón que le impedía abandonarlo, así que con mucho esfuerzo levanto al mayor del piso y lo subió en Kyuubi para volver al castillo.
~*Una vez en el castillo… *~
-. Que no hagas eso teme- le regañaba Naruto a Sasuke que intentaba curarse así mismo lamiendo la herida- déjame ayudarte
Al decir eso, tomo el brazo lastimo del mayor sentándose a su lado para ponerle encima un trapo que sumergió en agua caliente provocando que se quejara de dolor.
-. ESO DUELE DOBE!- gritándole al rostro
-. SI TE QUEDARAS QUIETO NO TE DOLERIA!- y el rubio se lo regreso
-. No me dolería sino hubieras escapado - dijo sonriéndole de medio lado
-. Y si no me hubieras golpeado no habría escapado
Se volvió a formar un incómodo silencio entre ellos, Sasuke levanto la mano para ponerla en la mejilla del otro que a pesar que ya había pasado tiempo desde ese incidente seguía un poco roja.
-. Lo siento- se disculpó de la forma más honestad del mundo, haciendo que tanto el rubio como los sirvientes (que los espiaban desde afuera del cuarto) sorprendidos- ¿Aun te duele? – le pregunto acariciando con suavidad su rostro
El menor se le quedo viendo con los ojos bien abiertos, no podía creer el cambio tan rápido en la actitud del otro, que no podía evitar sonreírle con ternura mientras pensaba.
-. No eres tan Teme como pensaba
En eso Sasuke, se quedó cautivo por la sonrisa que le dedico, era la primera vez desde que llego al castillo que le veía con esa expresión y ya se había enamorado de esa sonrisa
-. g-gracias- dijo bajo el rubio sacando al mayor de sus pensamientos
-. eh?
-. Q-que gracias por salvar mi vida- repito más alto con un lindo sonrojo
Se veía tan tierno ante la visión del mayor que no pudo resistir darle un beso, con sus dos manos le atrapo el rostro y se lo planto en la mejilla, cerca de la comisura de los labios dejando a Naruto entre sonrojado y sorprendido, y sus sirvientes más que felices ya que se podía ver que algo estaba creciendo entre esos dos. Después del beso volvieron a continuar con la tarea de curar a Sasuke en silencio, pero no uno incomodo más bien como uno cálido lleno de paz, una paz que el mayor no había sentido desde hace mucho tiempo.
~*En Konoha*~
Todo transcurría como era habitual, ignorando (obviamente) por completo los hechos vividos por el rubio y Jiraya, pero eso sí, de lo que no se paraba de hablar, era de la forma olímpica del que el menor rechazo al mayor al "dejarlo plantado en el altar", y como ahora Orochimaru desahogaba sus penas en el bar en compañía de su mejor amiga Sakura.
-. Me rechazo, Sakura- empezaba hablar Orochimaru, a la joven que volvía con las bebidas
-. ¿Cerveza?- le pregunto de forma amable pero antes de escuchar respuesta alguna, el otro le había arrebatado los dos tarros de las manos
-. Me humillo públicamente a MI! EL GRAN OROCHIMARU! ESO JAMAS LO VOY A PERDONAR!- le grito arrojando los tarros al fuego de la chimenea
-. Cálmate no fue la gran cosa- le decía mientras tomaba el asiento a su lado
-. Me siento un perdedor- le contesto sin ánimos y con la cabeza gacha
-. TU?!, por dios Orochimaru- le decía indignada por la actitud del otro- trata de mantener la calma, ¿no ves que todos los que están en este lugar matarían por ser usted? Y que también ¿Qué atraes a la mayoría de las jóvenes doncellas y donceles del pueblo?
El mayor solo le ignoro, mientras le pedía a Kabuto (que conveniente él y sus dos hermanos eran camareros) otro tarro de cerveza, que de inmediato se lo dieron, junto con una sonrisa coqueta y un giño de parte del peli-griss
-. VEZ!- grito Sakura al notar le actitud del chico con lentes
-. ¿Qué tiene sino es Naru?- tomando un poco del baso
-. HAY! Quien te entiende, primero lo odiabas ya que era muy molesto cuando niño- le regañaba ganándose la atención del otro- y ahora estas que te mueres porque un mocoso te rechazo, es acaso ¿Qué te distes por vencido?
-. ¿Qué quieres decir?- le dijo intrigado por la forma de expresarse de la peli-rosa
Pero antes de que le pudiera responder, la puerta del bar se abrió con fuerza dejando ver un pálido y aterrado Jiraya, que inmediato empezaba a gritar:
-. AYUDENME!
-. ¡¿Jiraya?!, ¿qué te paso?- le preguntaba el dueño
-. LO TIENE, ATRAPADO EN LA MASMORRA!- corriendo a uno de los clientes del recinto para empezar a jalarlo de cuello de la camisa
-. ¡¿A quién?!- pregunto otro
-. A NARUTO- al solo decir ese nombre, capto toda la atención del peli-largo
-. Detente ahí Jiraya ¿Quién tiene a Naru atrapado?- Sin duda es una buena forma de conquistar al rubio- pensaba para si Orochimaru.
-. UNA HORRIBLE Y HORRORASA BESTIA!- esa frase, hizo que todos los presentes del lugar empezaran a reírse a carcajadas burlándose del pobre y aterrado hombre
-. Tranquilo, Jiraya te ayudaremos a salvarlo- le decía con sarcasmo la serpiente para ordenarle a dos hombres que sacaran al mayor (un que tiene la misma edad) del lugar
Pero cuando Jiraya le oyó decir que lo ayudarían a salvarlo, se llenó de esperanzas pero antes de que le pudiera agradecer, se encontraba tirado en la calle, mientras oía como los demás se burlaban de él, pero eso no le detuvo, de inmediato se paró y salió corriendo a su casa.
Sin saber que le había dado una idea a cierta persona, que lo único que quería era tener a cierto rubio a su lado como si se tratase de otro trofeo del cual presumir.
-. ¿Qué tanto piensas?- le pregunto la peli-rosa, al otro al ver como se había quedado pensativo desde que echaron al peli-blanco
-. Sabes Sakura…- le dijo volteando la a ver
-. Si?- dijo confundida
-. Naru amaba... NO! Se podría decir que adora ese hombre ¿verdad?- poniendo una sonrisa maliciosa, mientras la joven solo asentía- Y que haría lo que sea por el ¿cierto?
-. Claro, en su única familia
-. Lástima que su juicio no sea tan cuerdo, no crees- volteando a ver a la puerta
-. ¿Qué planeas, Orochimaru?- empezando a captar la idea
-. Ya veras, mi querida Sakura, tengo un plan- finalizo para ponerse de pie, imitado por la joven que después de pagar, salieron del lugar
-. ¿Y… no piensas decirme tu gran plan?- le pregunto una vez alejados del resto de las personas
-. Tu solo aguarda, ya que desde este momento Inicia el plan- empezando a caminar más rápido
Sakura solo le seguía en silencio, ¿Qué clase de plan era ese para no contarle? No podía evitar preguntarse con temor de que todo terminara en tragedia, no era que sintiera una gran simpatía por la familia Namikaze, era más, odiaba a Jiraya, ya que una vez le estafo dinero para irse a un burdel diciéndole que le ayudaría a encontrar pareja, pero no pudo evitar sentir cariño fraternal así ese pequeño sol, que era el rubio, que siempre estuvo a su lado, brindándole su apoyo incondicional, y perdida con sus pensamientos se adentraron a un callejón, perdiéndose en la oscuridad de este.
~*De vuelta al Castillo*~
A la mañana siguiente, a pesar del increíble frio causado por el invierno que se acercaba, Naruto había salido del castillo con dirección a los establos, que una vez dentro.
-. ¿Cómo estas, amigo?- le pregunto el rubio a su caballo, el cual a verlo se lleno de alegría
-. Mocoso!, estas vivió! que bueno que ese imbécil no te hiciera nada por a verte escapado de su castillo, sabes yo…- Kyuubi le contaba lo que le había pasado, aunque sabia que sus palabras no eran entendidas por los humanos, pero ese niño rubio le entendía de maravilla.
-. Yo también me alegro de ver que estas bien- mientras le colocaba la riendas- ven vamos a dar un paseo por el jardín- le dijo con una encantadora sonrisa, un vez listo para salir
Cunado salieron de los establos, Kyuubi noto como su rubio dueño estaba distraído, ya que no había dicho palabra alguna desde que empezaron a caminar, el caballo preocupado por la actitud del menor, le dio unos golpecito en el hombro haciéndolo reaccionar, y volteara ver lo con una sonrisa.
-. Perdón por a verte preocupado es que…- soltó un suspiro y le dio un abrazo- esto es muy diferente a lo que estoy acostumbrado
Ya no tenia que decir mas, ya que Kyuubi le entendía a la perfección, desde que llego a su casa, veía como todas las mañanas se levantaba muy temprano a cuidar de él y los otros animales de la granja, sin mencionar que los quehaceres de la casa, como lavar la ropa, barrer, sacudir, trapear, prepara el desayuno, la comida y la cena, también hacer los mandados, sin duda el rubio era joven muy trabajador y ahora que había otras "personas" para atenderlo a él, le debía resultar extraño, pero … y ahora que lo pensaba… ¿Qué hacia Jiraya?, ya que tenia una terrible relación con los animales, cada vez que quería "ayudar" con en el aseo de la casa algo terminaba rompiéndose, tenia un terrible sentido de la orientación que podía perderse en un baño y sin mencionar que su cocina era horrible
-. ¿Cómo le estará yendo al viejo?- pensó divertido ya que al ver que no podía hacer nada debía estar pasando un martirio
Los dos estaban tan adentrados en sus pensamientos, que no se dieron cuenta, de cuando un banquillo llego corriendo a ellos como si se tratara de un perro, el joven por instinto se puso en cuclillas y extendió sus brazos, que de inmediato fue aprovechado por el pequeño banco que salto a el muy feliz, haciendo reír al rubio, todo eso fue visto por unos penetrantes ojos ónix que vieron maravillados cada uno de los movimientos del doncel, provocándole un sonrisa llena de cariño.
-. Sin duda es un joven increíblemente espceial y unico, si es capaz que el gran tempano de hielo Sasuke Uchiha sonría de esa manera- dijo en tono burlón Itachi
-. Cállate!- fue lo único que le respondió al otro, para volver a realizar su tarea de observar al mas joven, fue tanta su concentración que no se dio cuenta que puso su mano en el vendaje echo por el rubio, mientras su corazón era en vuelto por una sensación calidad
-. Se nota que es una persona muy esocial y unica- repitió de nuevo con una gran sonrisa recibiendo el asentamiento de Karin
-. Quiero hacer algo especial por el…- dijo en susurro sin dejar de ver al rubio que se divertía jugando con los animales- pero no se…. Que darle…
Esas palabras sorprendieron al candil y al reloj, ya que era la primera vez que el Uchiha menor decía algo como eso a otra persona, no! mas bien era la primera vez que quería hacer algo por alguien que no fuera hacia su persona.
-. Bueno amo, hay muchas cosa que puede darle como ropa, chocolates, muñecos, promesas que jamás realizaras- le decía Karin sin saber que era ignorado por el Uchiha.
-. Estas loca, no digas tonterías- le interrumpió Itachi- ¿No acabamos de decir que era diferente?- al decir eso la joven asintió- entonces hay que hacerle algo muy especial- dijo lo ultimo de forma pensativa.
-. YA SE!- se oyó un grito a sus espaldas
El grito los tomos por sorpresa a Itachi junto con Karin, pero con Sasuke fue diferente el solo bufo molesto y dijo:
-. ¿Qué rayos quieres ahora Suigetsu?- pregunto, sin dejar de ver a cierto rubio
-. Te acuerdas Itachi-sama, ¿Cuando le mostramos el castillo?- dijo el candil emocionado, Itachi por su lado solo asintió confundido- recuerdas como se emociono al saber de la biblioteca- eso hizo que mayor abriera los ojos como platos
-. Como pude olvidar algo así- pensaba Itachi
-. Que tal si la arreglamos un poco y ….
-. Después se la damos, así tendría un lugar solo para el, donde podría leer cuanto quisiese, ¿es eso verdad?- cuestiono Itachi, que solo vio al otro candil asentir- ¿tu que opinas Sasuke?
El menciono, se quedo callado por unos minutos, hasta que por fin se digno a responder, sin interrumpir su importante tarea, de observar al doncel, que se guía jugando con el banquillo y su caballo.
-. Opino que tienen mucho que trabajo que hacer- a todos les salió una gota en la nuca y pensaron "parece que se obsesiono con el" ya nunca volteo a verlos- ¿Qué esperan? ¿Una invitación? Vayan a hacerlo ya!- les ordeno haciendo que todos salieran corriendo
Al llegar la tarde Suigetsu le había informado que todo estaba listo, en seguida Sasuke le pidió a Iruka que fuera a buscar a Naruto. Cuando el menciono llego, el mayor le pidió que lo siguiera hasta que llegaron a una enorme puerta blanca con detalles en dorado y una vez ahí…
-. Tápate los ojos dobe- mas que pedir parecía orden
El rubio lo miro con desconfianza y un poco molesto por la forma que se refirió a él, Sasuke al notarlo…
-. No te lo tomes tan apecho y solo tápate los ojos- repito, pero el joven lo seguía viendo igual- POR DIOS! No voy a hacerte nada dobe, confían en mi, si?
El menor decidió confiar en el y cerro los ojos, una vez cerrados sintió como el mayor le tomaba de una de sus manos para adentrarlo al cuarto, de repente sintió con Sasuke lo soltaba y empezaba abrir las ventanas, la sensación del sol cubriendo su piel fue muy agradable, que no pudo evitar sonreír, tiempo después cuando todas las ventanas estaban abiertas…
-. Ya puedes abrir los ojos- dijo escondiendo su nerviosismo
Naruto abrió los ojos lentamente debido al brillo del sol, cuando sus ojos se acostumbraron a la luz, pudieron ver impresionados la gigantesca biblioteca del Uchiha
-. es cinco… no … diez o VEINTE veces mas grande que la del pueblo
No podía evitar pensar eso, y el Uchiha no podía sentirse más nervioso al ver como el otro no decía nada, llego a pensar que tal vez no le gusto, ¿Qué haría?, pero en seguida recordó que fue la idea de Suigetsu y si salía mal se las pagaría
-. Me encanta…
-. Eh? – esa palabra lo trajo de regreso de sus pensamientos vengativos
-. Que me encanta, es increíble, nunca había visto tantos libros en toda mi vida- decía con estrellas en los ojos
-. Pues, todo lo que esta aquí es tuyo- menciono con una sonrisa de medio lado
-. Muchas gracias Sasuke!- dijo lo ultimo dándole un gran abrazo
El abrazo tomo desapercibido al Uchiha que adquirió un leve sonrojo que se esforzó para que el menor no lo notara, cuando el abrazo termino Naruto se dedico a ver los libros en los estantes con detenimiento, que era tanto que no se dio cuenta que Iruka, Karin, Itachi y Suigetsu los observaban desde afuera del cuarto con grandes sonrisas, pero en seguida Itachi y Suigetsu le hacían señas y gestos al mayor para que invitara al rubio a cenar o a pasear por el jardín, Sasuke se dio cuenta de sus intenciones y armándose de valor pregunto...
-. Naruto- llamo, tratando de que no se notara su nerviosismo
-. Si?- el mencionado solo volteo a verlo
-. ¿Quería saber si ahora si me harías el honor de cenar conmigo o a salir a pasear?- tal vez lo dijo tranquilo pero en realidad en el fondo era una mar de nervios
Cuyos nervios aumentaban al ver como el joven no le decía nada, pero lo que no noto era que el más joven en realidad si estaba considerando su invitación "¿Qué podría pasar?" pensaba el rubio por lo que...
-. Me encantaría cenar contigo y también a salir a pasear, Sasuke- le contesto con una radiante sonrisa
El mayor no se lo podía creer, llego a pensar que era un sueño, pero no era real, iba a tener una cita con ese hermoso rubio, sentía que podía morir feliz, pero como todo Uchiha no lo demostró ni en gestos, ni en acciones, pero en su mente se repetía la misma palabra una y otra vez.
-. NO ME RECHAZO!
Gritaba internamente lleno de alegría, sin duda esa noche seria muy importante para avanzar con el rubio, pero también para poder conocerlo mejor, mientras Itachi y compañía no podían evitar estar mas que complacidos, ahora no había duda que todo marchaba de maravilla.
