Capitulo 4: Un terrible error
Inuyasha salio a las afueras del pueblo en aquella noche, hacia el puente de piedra. Se apoyo en las barandas, observando el tranquilo y lento fluir del rio. Tenia una mirada algo melancolica y desepcionante.
Inuyasha: "por que me tiene que pasar esto a mi"
Suspiro, metiendo su mano en su traje, sacando una rosa blanca, aquella que se hallaba sobre el florero del piano, y que Kikyou le habia dado.
Inuyasha: "Kikyou…tengo que casarme contigo, solo para arreglar los problemas de mi familia. Todos tenian razon, eres buena chica, y bonita tambien, pero es que…'' me aterro al hacerme la idea de casarme – sintio un escalofrio por la espalda.
En la entrada se hallaba un joven de unos quince años. Era un joven cualquiera con un trabajo cualquiera, el cual era dar los mensajes importantes de toda la aldea. Se hallaba siguiendo al joven Inuyasha desde que lo vio salir presurosamente de la mansión Everglot. Fue cuando tocando su campana y gritando estruendosamente…
Joven: Desastre en el ensayo de esta tarde entre los herederos de las familias Everglot y Van Dort. El joven Inuyasha Van Dort piensa suicidarse tirandose al rio del puente de piedra!!!
Inuyasha lo miro con odio, asustando al joven quien se callo enseguida. Guardo la rosa en su chaqueta nuevamente, sacando el anillo dorado.
Inuyasha: tonto…
Y, mirando el anillo en su mano, se interno en el oscuro y profundo bosque, aquella noche de luna llena.
Mientras, en la mansión de los Everglot, los padres de Kikyou e Inuyasha se encontraban reunidos en una de las salas de estar.
Sra. Everglot: es completamente imperdonable lo que su hijo nos hizo a nosotros, una familia distinguida
Izayoi: no se ponga asi. Inuyasha es un chico algo nervioso. Quizas no aguantaba mucho el ambiente, y salio a respirar un poco de aire fresco.
Baron Bittern: Aun asi, estoy de acuerdo con la señora. Yo creo que lo que hizo ese joven fue ofensivo. Propongo que pospongan la boda
Sr. Everglot: posponer la boda!?
Inutaishou: yo creo que esto se esta saliendo de control. Srs. Everglot, en nombre de mi hijo Inuyasha, les pido una disculpa por todo lo que paso hoy. Aun asi, me parece una idea ridicula el posponer esta boda tan planeada. Esperemos hasta mañana cuando el joven regresese, y los esposamos a ambos.
Sr. Everglot: muy bien, estoy totalmente de acuerdo Sr. Van Dort. Esperaremos hasta mañana a que el joven recapacite.
Inuyasha caminaba por todo el camino, aun con el anillo en su mano.
Inuyasha: cual fue el error? Mmm…no debe ser tan difícil decir esos votos, pero, por que me puse tan nervioso?
Siguió caminando, siendo vigilado por los brillantes ojos de un grupo de cuervos. Inuyasha siguió caminando, hasta llegar a un enorme arbol, carente de hojas, pero con un tronco gordo, enormes ramas y raices prominentemente salientes del suelo tierroso. Detrás del arbol se podia apreciar la belleza de la luna llena. Fue cuando su cara se ilumino en un momento inspirador.
Inuyasha: no creo que sea difícil – tomo una ramita pequeña – con esta vela – colocando la rama sobre otra, como prendiendo una vela imaginaria – iluminare tu oscuro camino. – y luego, puso su mano a modo de sostener una copa transparente – tu copa nunca estara vacia, porque yo sere tu vino – y buscando a su alrededor, encontro una raiz pegada al suelo, y con el anillo en la mano, lo miro – y con este anillo, te pido que seas mia – y coloco el anillo en aquella rama.
Luego, se sintio una corriente de aire frio, y el joven pudo escuchar el terrible graznido de aquel grupo de cuervos que, desde que entro al bosque, se lo quedaba mirando. Fue cuando la tierra debajo de donde se hallaba comenzo a temblar. Inuyasha grito al ver como una mano lo tomo del brazo. Halo con todas sus fuerzas, logrando romper el brazo de la tierra y liberandose de el, alejandose de aquel lugar arrastrandose por el piso. Fue cuando, vio salir de la tierra, una gran figura que se veia algo oscura, no se podia notar lo que era, hasta que la luz de la luna lo ilumino; era una mujer, con un traje de novia algo roto y sucio, lleno de tierra. Lo que mas le asusto era que aquel brazo esqueletico se unio a aquella figura. La otra mano, de carne y hueso, levanto delicadamente el velo que cubria su rostro. Inuyasha pudo apreciar una piel blanca en aquel rostro, pero más palida de lo normal, y unos ojos cafes que lo miraban con alegria. Fue cuando aquella mujer hablo, con una voz terriblemente dulce
Acepto…
Inuyasha volvio a gritar asustado, parandose y corriendo lo mas rapido que podia por todo el bosque. La joven vestida de novia lo seguia, lo mas cerca que podia. Inuyasha seguia corriendo, cuando miro para atrás, error que lo llevo a chocarse contra un arbol. Al caer aturdido, oyo otra vez la voz de aquella mujer.
Amor mio, a donde vas?
Inuyasha se volvio a parar y siguió corriendo. La luz de la luna llena seguia iluminando el bosque, y el joven logro salir de aquel conjunto de arboles, hacia el puente de piedra. Ya era muy de noche, y la aldea se hallaba en total tranquilidad. Inuyasha trataba de recuperar el aliento al ver que se hallaba a salvo. Se volteo hacia la aldea, pero algo se lo impidio, haciendo gritar otra vez. Aquella joven se hallaba frente a el, muy cerca, mirandolo intensamente a los ojos. Ella puso sus manos sobre sus hombros empujando y acorralandolo a la otra baranda de piedra del puente. Inuyasha estaba hipnotizado ante aquella belleza, pero tenia miedo. Creia, aunque imposible, que se habia casado con un cadáver por error. Ella le sonrio con dulzura, mientras le decia.
Ya puedes besar a la novia.
Los cuervos los rodearon, y ella se acercaba a su rostro. Inuyasha parecia haber perdido el miedo, y cerro sus ojos, al sentir los calidos labios de aquella novia muerta, desconocida para el, pero que lo cautivo con su belleza.
