Disclaimer: Todo le pertenece a Stephenie Meyer, yo solo me divierto con los personajes, por favor no demandas.

Summary: Edward esta casado con Tanya con quien no es feliz. Al entrar a dar clases a la universidad de Forks se encuentra con Bella ¿Que deberia hacer ella al enamorarse de su maestro casado? Alejarse de el y ocultar lo que siente ó aceptar ser su amante

"Te Presento a mi Amante"

a Twilight Fanfic by

Cinthia Swan

Capitulo 3: ¿Estás casado?

Bella POV

Me parecía estar filmando una secuela de "Rápido y Furioso". Emmett corría por las calles de Forks tras el auto de Edward a una velocidad inhumana, tenia las uñas clavadas en el asiento y solo veía los árboles pasar por la ventana.

Traté de calmarme cuando por fin noté que el Jeep se había detenido frente a una hermosa casa de tres pisos en medio del bosque. Está vez mi hermano me ayudo a bajar, cuando lo hice vi el convertible de Rosalie estacionarse junto al Volvo, Emmett la miró por encima del hombro y alcanzo a Edward quien estaba a punto de entrar a la casa.

Rose, Jasper y yo esperamos a que Alice nos condujera dentro de la casa. Al entrar nos encontramos con una clara y espaciosa sala, con sillones blancos al igual que las paredes y una chimenea, varios cuadros y retratos adornaban las paredes y grandes ventanales dejaban ver la espesura del bosque.

— ¿Qué quieren para comer? —preguntó Alice una vez que nos acomodamos en la sala.

—Lo que sea esta bien —contesté.

—Si, lo que sea —me apoyo Emmett mientras encendía el televisor con el control remoto— mientras sean porciones grandes.

—Emmett compórtate —lo regañé, pero me ignoró y comenzó a pasar por los cientos de canales.

— ¿Tu vas a cocinar? —Edward preguntó y arqueó una ceja, Alice asintió— entonces pediré una pizza, ¿alguien quiere salvarse de una intoxicación y unirse a la pizza?

— ¡Oye! Yo no cocino tan mal.

—Envenenaste a tu ultimo perro con al guisado que accidentalmente se tragó —le recordó divertido y ella hizo un puchero.

—Ok, me uno a la pizza —y entonces Emmett comenzó a carcajearse ruidosamente.

—No murió por eso —replico Alice.

— ¿No?

—Bueno, ese no es el punto —gritó Alice— además no saques a la luz mis defectos por que entonces yo…

—Si quieren —interrumpí— yo puedo cocinar.

—No, tú eres mi invitada, Edward pide la pizza —ordenó Alice.

—A mi me pides un spaghetti sin mantequilla y sin salsa por favor.

— ¿Estas a dieta? —se burló Emmett

— ¿Te importa? —respondió Rose.

—No —mi hermano se encogió de hombros y continúo cambiando a los canales.

Mientras Edward llamaba a la pizzería, Alice nos dio un tour por la planta baja de la casa, en la cual se encontraba la sala, la cocina, el comedor, bastante grandes por cierto.

— ¿La de la foto eres tu? —preguntó Jasper emocionado, nos acercamos y vimos una foto de una mujer joven y hermosa, junto a un hombre de cabellos rubios y bastante apuesto, él sostenía a un niño de aproximadamente 4 años y la mujer a una bebe recién nacida.

—Si —chilló Alice— se notaba desde pequeña que seria hermosa

—Definitivamente —apoyó Jasper.

—Y también insoportable —la voz de Edward detrás de mi me hizo dar un salto por el susto.

—Miren esta de aquí —dijo Alice y nos acercamos, en esa foto se veía a un niño de dos años solo vistiendo unos pañales y comiendo tierra.

— ¿Eres tu Edward? —preguntó Rosalie y la risa de Emmett no se hizo esperar.

Edward no contestó pero un ligero rubor en su rostro lo delato, todos reímos y Alice siguió avergonzándolo.

—Claro que es él, su afición por la tierra siguió hasta los 12 años, aun comía tierra.

—Y lo seguiría haciendo con tal de no ingerir tu comida —contraatacó él.

—Yo diría que aun le gusta la tierra —dijo Alice— supongo que ahí encontraste al gusano de Tanya

— ¡Alice! —gritó Edward y ella le sacó la lengua.

¿Tanya? ¿Acaso Edward tenía novia?

— ¿Quién es Tanya? —preguntó Emmett, lo mismo quería yo preguntar pero no me atreví.

—Es… mi esposa

Al menos no era su novia. Un momento… ¿su esposa? ¿Edward estaba casado? ¿Cómo era eso posible? No debía pasar de los 23 años y ya estaba casado. Sin saber por que mi corazón pareció detenerse al momento en que entendí las palabras "mi esposa" salir de sus perfectos labios. Los ojos se me llenaron de lágrimas y me mordí el labio para evitar que salieran. Le di la espalda a todos con el pretexto de seguir viendo las fotografías, pero atenta a la conversación. Aunque no sabía si quería comprobar lo que había escuchado, tal vez no podría contener por mucho tiempo las lágrimas.

— ¡¿Estás casado? —le preguntó Emmett sorprendido.

—Si, me casé hace unos meses

— ¿Y no me invitaste? —la voz de mi hermano sonaba indignada

—No, no sabia donde encontrarte, además nos casamos en Chicago, pero fue solo por lo civil…

—Claro, a la bruja le prohibieron la entrada a la iglesia —se burló Alice.

—La boda por la iglesia será el próximo año y obvio tu serás el padrino —Edward ignoró el comentario de Alice, que por lo visto no quería nada a su cuñada.

Siguieron conversando y yo logré tranquilizarme un poco, la pizza llego y nos dispusimos a comer, sin embargo el sentimiento de tristeza no se iba y por mas rebanadas de pizza el hueco que sentía en el estomago no desaparecía. De reojo lo miraba conversar con Emmett y Jasper animadamente sobre su esposa y lo bella que era, por lo que escuché tenia un cuerpo muy lindo y era rubia. Todo lo contrario a mí.

Pero eso no debía importarme. No me había podido hacer ilusiones con Edward en tan poco tiempo de conocerlo. En primera: Jamás me había interesado un chico, y mucho menos tan pronto. Segunda: Era mi profesor de literatura, eso lo convertía en algo que no estaba bien visto. Tercera (y mas importante): Está casado, su mujer es linda y yo… nada podría hacer contra eso.

— ¿Bella? —la voz de Rose me saco de mis pensamientos.

—Si…

—Estás en la luna —me dijo Alice— ¿te sientes bien?

—Si, solo que parece que la pizza no me ha caído bien —esperé que me creyeran, siempre había sido mala mintiendo— bueno Rose, ¿Dónde te metiste a la hora del almuerzo? Jasper te trato de localizar y no pudo.

—Ah, me entretuve por ahí—al parecer mi cambio de tema había dado resultado.

—Por ahí ¿Dónde? —preguntó Alice curiosa.

Las mejillas de Rose se tornaron un poco rojas y comprendí todo.

—Estuviste con Emmett —luché por no gritar.

— ¡¿Con Emmett? —Alice no se contuvo las ganas de hacerlo, los tres chicos nos miraron atentos— ups, vamos a mi habitación.

Nos levantamos de la mesa y seguimos a Alice al segundo piso, en el cual se encontraba su habitación, la de sus padres, el despacho de su padre y un cuarto de televisión.

— ¿Qué hay en el tercer piso? —tengo que admitirlo la curiosidad de Emmett es herencia del apellido Swan.

—Dos habitaciones de huéspedes y la de Edward.

— ¿Vive aquí con su esposa? —pregunto Rosalie y juro que esa palabra volvió a taladrar mi corazón.

—Se supone —Rose y yo miramos a Alice sin entender— Edward vive aquí, la bruja no se ha parado ni una vez desde que se casaron, se la pasa de viaje, hagan de cuenta su luna de miel sin mi hermano. Es una odiosa, apuesto mis zapatos Prada a que mi hermano tiene unos cuernos del tamaño del país.

—Supongo que quiere su propia casa —dijo Rosalie.

—Si, pero se la pidió a mi hermano en Miami, Tanya ha vivido toda su vida aquí en Forks, pero encontró marido rico y quiere irse. Edward no quiere irse de Forks, y yo no quiero que se vaya, quiero que se de cuenta que Tanya no lo quiere, solo quiere su chequera y tarjetas de crédito. Pero no me escucha.

La mirada alegre de Alice se entristeció, si todo resultaba cierto, en verdad era una bruja. ¿Como era posible que teniendo a un marido como Edward se fuera de viaje sola?

— ¿Cuántos años tiene Edward? —pregunté.

—Veintidós —contestó Alice, justo lo que pensé— pero siempre ha sido un cerebrito en sus estudios, por eso ahora es maestro, ¿Por qué tanto interés Bella?

—Cu… curiosidad —tartamudeé— pero estamos aquí para que Rose nos diga que hacia con mi hermano.

—Ah, es cierto, detalles Rose —por la confianza de Alice parecía conocerla de años como yo.

—Estuve con Emmett, pero solo platicamos.

— ¡Detalles Rose! —exigió Alice.

—Ok, iba ya camino a la cafetería, pero para eso tenia que pasar junto al gimnasio y un balón me golpeo, sin querer o eso es lo que dice él. Se disculpo y platicamos sobre como estaba él y tu, por que Jasper y yo habíamos decidido venir aquí y fue todo.

— ¿Y por que lo trataste así allá abajo? —pregunté.

— ¿Hubo algo entre tu y Emmett? —preguntó Alice.

—Si, hace años —el rostro de Rose se entristeció y yo sabia por que— éramos novios, pero el se fue a estudiar a Darmouth y decidimos terminar, el amor de lejos nunca resulta bien.

—Pero ahora van a vivir en el mismo lugar y…

—No creo —interrumpió a Alice— no quiero volver a pasar por lo mismo, además ya no siento lo mismo por Emmett. En fin hablemos de otras cosas.

Aunque Rose lo negara era evidente que seguía sintiendo algo por mi hermano, pero ya no quise presionarla con eso y continuamos hablando de lo que habían hecho ella y Jasper en Phoenix, también Alice nos mostró su gran armario y nos invito el fin de semana para ir de compras, no se para que, si parecía tener ropa para vestirse por el resto de su vida.

Edward POV

—Así que Rosalie era esa mujer por la que llorabas todas las noches en la universidad.

—No lloraba Edward —me replicó— nunca lloré por ella.

—Nunca en publico, pero cuando estabas en el dormitorio…

— ¿Te quieres callar? —me interrumpió, comencé a reírme seguido de Jasper— yo soy hombre, muy hombre y no lloro por una mujer, además como se te ocurre decir eso enfrente de su hermano.

—Oh es verdad… tu Jasper… ¿Qué intenciones tienes con mi hermana? —la sonrisa se le borró y la cara de espanto que puso ante mi pregunta fue impagable.

—Alice es mi amiga solamente, por el momento —parecía sincero después de todo y buen chico.

—Solo quiero advertirte una cosa —puse mi mejor cara de enojado, quería espantarlo un poco mas— mi hermana esta loca.

La risa de Emmett inundo la sala y Jasper se relajó un poco.

—Eso parece, pero no importa, desde que la vi supe que es alguien especial.

—Que cursi —se burlo Emmett— y tu Eddie no seas tan paranoico, acéptalo algún día tu hermanita y Jasper o cualquier otro tendrán un poco de intimidad y…

— ¡Cállate Emmett! Y no me llames por ese estúpido apodo —le grité y después me calmé un poco— creo que tengo que aceptar tu consejo, supongo que tu ya estas hecho a la idea de que algún día tu hermana también…

— ¡Hey! Con mi hermana no te metas…

—Cálmense los dos —nos dijo Jasper con una calma que nos contagio.

—Esta bien, pero dime algo Eddie, ¿Qué cosa graciosa hizo mi hermana hoy en clase? ¿Se cayó? ¿Se golpeó? ¿Alguno de sus dos pies izquierdos le hicieron una mala jugada?

—Después de caerse del Jeep… si, en el salón también lo hizo —recordé el momento y sonreí, no por las caídas, si no por el hermoso rostro sonrojado de Bella— es algo descoordinada, y despistada… me insultó.

Emmett comenzó a reírse estrepitosamente y Jasper un poco mas reservado.

— ¿Por qué lo hizo? —preguntó Jasper

—Al parecer mi forma de conducir no le gustó y no encontró otra manera se hacérmelo saber que insultándome, claro no tenia idea de que seria su profesor —la risa de Emmett se detuvo y me miró seriamente.

—A Bella no le gusta la velocidad, nuestra madre tuvo un accidente a causa de otro auto que venia con exceso de velocidad, el conductor de ese auto salió ileso, mamá falleció, a mi trata de controlarme pero no me gusta manejar despacio —entonces comenzó a sonreír— deberías ver la chatarra que tiene por auto, es de los años treintas o menos.

—Deja de hablar de mi señor auto —escuché la suave voz de Bella proveniente de las escaleras, me giré y ahí estaba junto con Rosalie y mi hermana.

—Entonces hablemos de tus agresiones hacia tus nuevos maestros —se burló Emmett.

El rostro de Bella se sonrojó y me miró.

—Culpable —acepté— vamos Bella, es una anécdota graciosa.

Le sonreí y le guiñé un ojo, ella me sonrió de vuelta.

—Esta bien, pero seria mejor si lo olvidáramos.

—Como tú quieras Bella

—No se de que hablan —dijo Alice

—Luego te cuento, o que te diga Edward, quiero decir ¿el profesor Cullen?

—Edward esta bien Bella, afuera de la universidad no somos nada.

—Bien… Edward —mi nombre sonó tan bien en sus labios que quise que lo repitiera una y otra vez— Emmett nos podemos ir, tengo algo de tarea.

—Si vamonos, gracias por la comida Alice, estuvo deliciosa —se burló Emmett.

—Esta bien, la cocina no es lo mío, pero cuando quieras podemos ir de compras, eso si me sale bien —contestó mi hermana.

Justo en ese momento apareció mi madre por la puerta principal con algunas bolsas, acudí a ayudarla, tomé las bolsas y las llevé a la cocina. Cuando regresé Alice se había encargado de presentarlos a todos.

—Me da mucho gusto conocer a los amigos de mi hija, Emmett un gusto volver a verte.

—El placer es mío Esme, bueno con permiso, Bella y yo nos retiramos

— ¿Tan pronto? ¿Acaso les arruine alguna fiesta clandestina? —preguntó mi madre.

—No señora…

—Llámame Esme cariño —le dijo a Bella.

—Esta bien Esme, lo que sucede es que tengo trabajos de la escuela.

—Comprendo, igual me gustaría que nos visitaran mas seguido, todos son bienvenidos.

—Gracias señora Cullen —dijo Jasper.

—Esme, llámenme Esme.

—Bien Esme, gracias pero mi hermana y yo también nos retiramos.

—Que les vaya bien chicos

—Con permiso —dijo Rosalie

—Yo los acompaño —Alice salió junto con Jasper de la casa.

—Hasta mañana Eddie —grito Emmett desde la puerta, no me dio tiempo a responderle ya que se apresuro a salir.

Además tenia la mirada fija en Bella quien iba atrás de él.

—Muy buenos chicos, ese Jasper parece muy agradable —dijo mi madre.

—Espero que Carlisle piense lo mismo, creo que pretende a Alice —le dije.

—Sabia que este día llegaría, el padre y el hermano celoso a punto de encerrar a Alice en su cuarto —se burló Esme.

Clavé mi mirada en la enorme ventana donde se veía a Bella intentando subir al Jeep y Emmett solo se reía de su hermana. Suspiré. Y Esme pareció darse cuenta.

— ¿Qué ves? —Esme se asomó por la ventana y sonrió— ese Emmett no ha cambiado nada. Pero ese suspiro no fue por eso. ¿Extrañas a Tanya?

Tanya. Era cierto. Pero no, ese suspiro no fue por ella, inconscientemente ese suspiro había volado hasta el Jeep, ahí donde se encontraba Bella. Era estúpido sentirme de esta manera pero me gustaba mirarla. Me gustaba el color de su piel pálida, sus cabellos castaños moviéndose con el viento, y esos labios rojos. Dios. Cada que se mordía al labio inferior parecía estarme incitando a besarla. O al menos yo deseaba hacerlo.

Pasé toda la tarde junto a mi piano tocando. A veces tocaba la canción que le había compuesto a Esme hacia unos años atrás. Pero también salían notas de una nueva melodía, estuve componiendo un rato hasta que se hizo tarde.

Tomé una larga ducha caliente y me acosté deseando con toda el alma que amaneciera para verla de nuevo.