Capítulo 4:
-Señoras y señores en esta estrellada noche tenemos el agrado de tener a 10 ídols que cuando están haciendo lo suyo, hasta las estrellas se presenta opacas- una mujer de alrededor de 40 años, con un cuerpo alto y bien estructurado, retándole varios años menos, estaba frente a una cámara sonriente- En esta oportunidad tenemos a parte del elenco de la nueva serie japonesa de 23 capítulos que se basa en un manga policial llena de misterio, romance y drama- su mirada sugestiva hizo que el público presente, detrás de cámara, aplaudiera- Pero no me adelantare a la historia, ya que primero conoceremos a los actores que protagonizaran el mismo y que nos contaran algo de su papel en la historia para dejarnos atrapados. Con ustedes, el elenco de "The night is innocent"- en ese momento los aplausos no se hicieron esperar y con ellos aparecieron 10 personas que entraban saludando y agradeciendo ante el gesto de acompañamiento que le proporcionaban- ¡Es un completo placer recibirlos en el piso!- saludó la presentadora al grupo en su conjunto a la vez que les indicara que tomara asiento en los tres sillones que estaban casi al paralelo de ella, sólo que con una inclinación que le permitían tomar a las cámaras mejores ángulos.
El set consistía en cuatro muebles para sentarse, una pequeña mesita de vidrio que separaban a tres de ellas con una que era para sólo una persona. Unas luces de color amarillo se enredaban y colgaban de un marco que se adaptaba al espacio de los muebles. De fondo estaba una especie de escenario de teatro algo desgastado de papel de ladrillos algo deteriorados, pero que justamente esa era su funcionalidad, hacerle ver que era de antaño.
-Es nuestro gusto haber sido invitados y poder estar aquí- un joven peli-blanco expresó de manera relajada por todo el grupo.
-Y para nosotros una gran primicia tener a tales personas del drama que se estrenara sus dos episodios muy pronto, si no tengo mal entendido.
-Oh, así es- ahora otra mujer rubia siguió hablando- el estreno está pactado para dentro de una semana, pero los avances que han lanzado ya están haciendo palpitar a la audiencia sobre todo lo que promete.
-Por supuesto. Muchos, me incluyo, estamos con la cuenta regresiva para ver los primeros dos capítulos. Pero adelantándonos un poco más al detrás de cámara de lo que veremos en días, ¿por qué no nos cuentan cómo es su desarrollo en los sets, grabaciones? ¿Cómo es que accedieron al papel? Porque si no me equivoco, aquí presente no sólo tenemos a actores que reconocemos ya por obras memorables, sino también a un par de modelos que estaban escondidos de nosotros.
-Eso es verdad- volvió a hablar el peli-blanco mirando a dos jóvenes que sonreían al sentir que todas las miradas sobre ellos. Por dentro, ambos, estaban que morían de nervios- Son sangre nueva que tienen mucho que aportar y forjarse dentro de este mundo, pero que sin lugar a dudas es de completo agrado y diversión trabajar con ellos.
-Debemos admitir- ahora una mujer mayor tomó la palabra ahora- que son muy diligentes en su trabajo y de cada consejo dado lo adoptaron rápidamente.
-Fue mucho más divertido para nosotros y para el drama también, contar con la participación de estos dos jóvenes - ahora un hombre de una edad avanzada interrumpió a la mujer soltando una risota.
-¡Vaya, vaya!- expresó encantada la conductora- Por lo que se escucha nuestros modelos, ahora actores también, se han ganado el reconocimiento de unas grandes estrellas de la pantalla grande.
Ante lo dicho, absolutamente todos los del elenco asintieron sonrientes, menos los de la cuestión en sí, que ahora mostraban un tono rojizo en sus rostros.
-Para nosotros es una experiencia indescriptible el escuchar tales palabras, nos llenan de confort saber que tenemos sus concejos y apoyo- aseguró el rubio en cuestión, rascándose el cuello algo apenado.
-Ni mencionar el hecho de poder trabajar con cada uno de ellos, con el director, la guionista, los actores, colaboradores, absolutamente todo el personal siempre nos trató de una forma tan… tan familiar y que estaban dispuestos a ayudarnos en cada tropiezo o parálisis que teníamos que no existen suficientes agradecimientos por haber convertido esta experiencia inolvidable para ambos- ahora una chica castaña, ojos color verde jade agradeció con el rubio levantándose y realizando una leve inclinación en forma de respeto.
-¡Si son tan adorables que desde lejos se nota que están muy contentos con el proyecto donde participaron y con quienes participaron!
-Ese es otro punto a favor- ahora, otro joven pelinegro tomó la palabra- En todo momento se mostraron así de entusiasmados a la hora de trabajar y respetuosos con absolutamente todos.
La locutora asintió y, como si hubiese olvidado algo importante, se levantó de un resorte, llamando la atención de los presentes.
-¡Pero que forma la mía de comenzar las cosas!- hizo una simulación de golpearse la cabeza con la mano y, mirando a las cámaras, volvió a hablar- Empezamos a hablar de los dos nuevos diamantes que emergieron de este drama sin siquiera conocerlos. ¿Por qué no se levantan y desfilan para nosotros?- los dos jóvenes se miraron e hicieron lo pedido- Les presentó, a la dupla de modelos más deseados del momento y ahora actores también. Con ustedes, Naruto- el nombrado con un semblante muy relajado y sonriente de forma encantadora, causando más que una mujer se cayera por el aura de sensualidad que desprendía de su ser, caminó algunos pasos acercándose a una cámara con los brazos en su pantalón de vestir color negro, lo suficiente para guiñarle un ojo y volverse para atrás del mismo modo. Su zapatos de vestir y camisa de seda color verde militar le daban el toque moderno elegante final para que muchas lo desearan. No por nada empezaron a gritar las chicas espectadoras del piso- y Sakura- ahora fue el turno de la mujer con una larga cabellera color castaño. Camino del mismo modo que Naruto, sólo que una mano estaba sobre su cadera y la otra iba libre. El vestido color crema sencillo, que de adelante era más corto que de atrás, su cabello ubicado en un costado le daban la elegancia y feminidad que acostumbraba a emanar en todas la pasarelas que pisó. Una vez llegado cerca de la cámara, lanzó un beso a ella y se volvió con una sonrisa más grande junto a su compañero.
-¡Por Dios, tenemos a dos celebridades que nos dan muchas cosas juntas!- ahora, la locutora, fingía hacerse aire después de ver al par desfilar- Por favor, tomen asiento nuevamente y gracias por una demostración tan bella y atrapante de su trabajo.
-Y eso que no hicieron desfilar a nuestro adonis- se burló el castaño refiriéndose al peli-blanco. En ese instante, las chicas empezaron a gritar de la emoción, pidiendo que lo hiciera.
-Oh, creo que el público clama por ti Kakashi- dijo la conductora felizmente- aunque no estoy segura si mi corazón sería capaz de soportar tanta dosis de sensualidad y belleza. Pero no se preocupen, aremos desfilar a cada uno de entre gran elenco antes de irnos- aseguró con un guiño al escucha la decepción de las personas.
Ante eso último, los idols empezaron a reír por el cambio de humor que tenía la pequeña tribuna de espectadores.
-Y ahora sí, concentrándonos en nuestro por qué estamos aquí, nos enfocaremos en el drama que nada menos tiene como protagonista a nuestro querido adonis, Kakashi Hatake- los aplausos en el piso no se hicieron esperar- Por favor, cuéntanos un poco más de tu personaje y de qué manera interviene en la historia.
-Mi personaje, como en el tráiler se puede apreciar, empieza en el último año de la escuela media que se ve atrapado de algún modo hacia una nueva estudiante de primer año.
-Y esa nueva estudiante es protagonizada por ti Sakura ¿verdad?- ahora se dirigió a la castaña la conductora.
-Así es, mi personaje entra con muchas expectativas y sueños para su nueva etapa de la vida que, desde el primer momento que vio a Toshiro- le indico a Kakashi para que se entendiera que de él se hablaba- tuvo su primera sensación de lo que suelen llamar otros amor- ante lo último sonrió al usar tales palabras para referirse al drama, dejando confundida a la locutora. Intercambió una sonrisa con Kakashi para darle la palabra.
-Toshiro, durante su último período en la escuela media y con el empeñó de ir a la academia de policía, lo último que tenía en mente era entablar cualquier tipo de relación con nuevas personas, le bastaba con su gran amigo Loke- ahora éste apuntó a Naruto, indicándole que era él- pero por azares del destino terminó en entablar una amistad con Ianna- dijo refiriéndose al personaje de Sakura- que prometía mucho más que sólo eso. Como era de esperarse, el año escolar terminó; ella se encontraba en la escuela y él centrado en la academia para seguir su deseada profesión, no obstante la comunicación seguía existiendo, hasta que un día dejo de recibir noticias de ella. Con un mal presentimiento fue en su búsqueda, aún dudoso por el juego de emociones que se hacían ahora más latentes. Al llegar al instituto donde solía ir a estudiar se enteró que ella había sido asesinada- ante la última declaración la conductora hizo una expresión de asombro- Pensó que se trataba de un mal sueño, hasta que se estuvo frente a su tumba. Eso lo dejó en shock, pero cuando volvió en sí juro que encontraría a su asesino que la policía fue incapaz de hacerlo. Desde ese momento, ante sus ojos, todos eran culpables hasta que se demuestre lo contrario; sólo La noche es inocente – la declaración causó que todos se quedaran helados, pero fascinados. La locutora no esperó más para aplaudir ante lo que había contado.
…
En otra parte del mundo, la noche recién estaba haciendo presencia. Por unas calles donde las luces artificiales ya estaban inundando el lugar, una mujer de larga cabellera de color azul oscuro iba a paso apresurado. Esquivaba a las personas, mascotas y lugares en donde potencialmente se podía caer con esos tacones no tan altos.
Su corazón palpitaba rápidamente ya que desde que salió de su trabajo estaba sumamente ansiosa para llegar a un lugar.
Ni siquiera se paró a mirar las vidrieras de los locales que ofrecían desde ropa, accesorios, zapatos, comidas, electrodomésticos y muchas otras cosas más según iba pasando de lugar en lugar. Si fuera otra situación, seguramente se hubiera parado a apreciar un poco todo, pero en ese momento el tiempo era lo que menos le sobraba.
Su celular empezó a sonar intensamente. El único que podía ser era él. Pensó una milésima de segundo en no contestar para evitar perder el ritmo, pero sabía que si no lo hacía causaría que se preocupase. Sin más, sacó el aparato del bolsillo de su saco color café y deslizo la pantalla para responder.
-Antes de que digas algo, con Noha estamos en camino a buscarte- al escuchar eso, frenó por completo su paso, causando que las personas detrás de ellas se sobresaltaran por el acto. Pidió una rápida disculpa a esas personas y se movió un poco del camino para poder hablar sin algún tipo de interrupción.
-¿Qué?
-Imagino que de nuevo ignoraste los mensajes al salir del trabajo- el hombre del otro lado de la línea suspiro- Salí más temprano de lo que imaginado del juzgado y fui por él. Sabía que hoy te tardarías más de lo normal allí.
-Gracias- atinó a decir recuperando rápidamente el aliento.
-Bien, dime donde estas. Creo que podemos aprovechar para ir de compras. Noha, no te quites los zapatos- pudo escuchar como él le advertía al menor de que se abstenga de realizar sus travesuras, pero conociéndolo seguramente no le haría caso.
Del otro lado dela línea, un hombre de cabellos azabache vestido de traje desarreglado, que manejaba un automóvil de color negro, miraba por el retrovisor a un niño de cabellos castaño muy oscuro, tanto que parecía casi negro y de unos ojos del mismo tipo. El menor, al intercambiar una mirada con el mayor, entendió que estaba hablando serio al respecto, pero con una sonrisa en sus labios lo desobedeció.
-Por favor Noha- el mayor suspiró mientras frena el automóvil por el semáforo en rojo.
-¿Entonces iremos a comprar los víveres?- escuchó del otro lado a la mujer después de una suave risa por escuchar su lamento y la desobediencia del pequeño.
-Prefiero no salir de casa una vez que estemos allí- admitió con algo de cansancio él.
-De acuerdo. ¿Te parece ir al supermercado que está cerca de mi trabajo? Yo estoy sólo a una cuadra de él.
-Sí, nos queda de paso. Te vemos ahí.
-Los espero- y ante esa provisoría despedida, el de ojos color negro intenso se dispuso a conducir, mirando eventualmente al menor que se había salido con la suya.
Tan solo 7 minutos tardaron en llegar hasta su destino, encontrándose con la mujer de piel pálida en el estacionamiento del lugar, en espera de ellos.
Una vez que estacionó el vehículo, lo apagó y se desabrocho el cinturón. Veía cómo la mujer se acercaba hacia donde ellos estaban y, mirando al pequeño, le indico.
-Bajaremos de compras. Llevaras lo que quieras, sólo si prometes no salir corriendo y acceder a volverte a poner tus zapatillas ¿entendido?
El niño felizmente asintió enérgicamente, causando una media sonrisa en él.
Cuando bajo, se encontró con la mujer que le recibió con un beso en la mejilla.
-Gracias por ir a buscarlo. Sólo alcance a avisar que me tardaría más de lo normal por el trabajo.
-Ya lo presentía. Por cierto, se quitó los zapatos.
-Lo sé- una sonrisa algo burlona apareció en los labios de ella.
-No te burles Hinata- le advirtió él cruzándose de brazos, viendo cómo ella besaba al pequeño por toda la cara y se disponía a colocarle el par de calzados.
-No lo hice- rebatió ella- pero vamos Sasuke, un niño de 4 años se ha atrevido a llevarte la contra.
-Se aprovecha de que no puedo enfadarme con él- dijo fingiendo enfado mientras apreciaba el cielo con sus lejanas luces que brillaban tímidamente.
No volvieron a hablar hasta que entraron al establecimiento con un carrito, siendo empujado por él. Ella se encontraba observando la variedad de ingredientes que se encontraban en las góndolas a su lado, sosteniendo la mano del niño que buscaba con la mirada su objetivo. Papas fritas. ¿Qué? el mayor le prometió que si era bueno llevarían lo que quisiera y él quería eso.
-Creo que es algo innecesario llevarnos muchas cosas- empezó hablando ella- después de todo… saldremos de viaje en una semana.
-Regresaremos- reformuló él su planteo. Después de estar un poco más de 5 años fuera de Japón, producido por su repentina huida, no habían vuelto a pisar el territorio. Tampoco, en los primeros años, pensaron la posibilidad de volver, no hasta que recibieron la visita de cierta persona que cambió completamente sus planes.
Lo cierto es que ambos extrañaban a su familia. Él hablo durante todo ese tiempo con ellos, pero ella ni una sola vez. De a poco iba perdiendo la esperanza de volver a lo que fue su hogar en su adolescencia y principios de juventud.
-Cariño, no te alejes de mi vista- le advirtió al pequeño al soltarse rápidamente al encontrar lo que buscaba con anhelo. El producto estaba a algunos metros lejos de ellos, pero aprovecharon la ausencia del pequeño para ir más lento y hablar, de todos modos no se separaría de esa estantería bajo sus miradas.
-¿Crees que está bien volver?- esa pregunta era más referido a ella que a él. Después de todo, no estaba en malos términos con su familia, al menos no cómo Hinata sabía que estaba con la suya. En teoría, ese mismo día dejó de ser parte de ella.
-¿No deseas volver?- esa pregunta sólo era para hacerla pensar sobre sus deseos y miedos. Él comprendía y sabía que era algo que realmente quería, pero tenía temor de cómo reaccionarían al verlos y mucho más si Noha salía lastimado.
-Tengo duda sobre lo que pasará, no pienso permitir que Noha salga lastimado, sea por mi… familia o por cualquiera.
-Lo sé- ante la convicción de ella, Sasuke sonrió. En todo ese tiempo, después de la aparición en sus vidas de Noha, ambos tomaron más valor, pero en especial Hinata. Aún seguía siendo esa mujer reservada, algo torpe, tímida en ocasiones, pero cuando se trataba sobre su hijo, las cosas cambiaban- Pienso que nos hará bien ir. Después de todo, si te sientes insegura allí, podemos volver o mudarnos a otra parte. Japón es amplió de lugares.
-Lo sé, pero voy con una entrevista planeada y por recomendación del chef hacia un conocido de él, no puedo desaprovechar la oportunidad, menos sabiendo que es un nuevo proyecto que empezaran desde cero.
-Sabes que la recomendación hecha por él fue para que tú también veas si te sientes capaz o con la confianza de ocupar ese cargo, si es que también ello se acomoda a ti. De todos modos, tú irás como una profesional que ellos buscan.
Ambos llegaron junto al niño que esperó una eternidad, según su impaciencia, y recibieron sin rechistar los paquetes que les tendía.
-Además- volvió a tomar la palabra Sasuke- le prometiste que irías.
-Lo sé, sólo que aún tengo dudas de que si es bueno ir a vivir allí nuevamente.
-Eso ya lo resolveremos una vez estemos allí; no podemos pensarlo mucho, es muy impredecible el futuro- en esa ocasión no sólo pensaba en la situación de ella, sino también en sí mismo.
…
En el bar Book Memory, la jornada laboral había comenzado como de costumbre. Ya para ese momento, era la hora más concurrida por la clientela cotidiana.
-¡Lamento llegar tarde!- abruptamente, asustando al castaño que se encontraba de espaldas, una voz femenina que conocía perfectamente hizo presencia.
-¿Por qué esto parece un deja vu?- preguntó él mirando a su compañera que todavía se encontraba arreglándose la camisa- Pensé que Sai te había dado hoy el día libre.
-Sí, lo había hecho, pero me informó que Deidara faltó y que si todavía seguía con la idea de querer venir que lo haga- le explicó rápidamente al dar una rápida mirada a todo a su alrededor y saludar con una sonrisa a sus compañeros de trabajo con los cuales intercambio mirada.
-Kiba, el pedido de la mesa 13 no veo que se haga- nuevamente asustando al nombrado, el chico de anteojos le habló por detrás.
-¡Dejen de hablarme de sorpresa!- se quejó Inuzuka- Sakura, por favor, cambia conmigo hoy. Quédate con Shino en la barra.
-¿Y eso por qué?- la de pelo corto y de color extrañamente rosado intercambió lugares con su amigo, aún confundida. El estar detrás de la barra era un gran extra, eso todos los sabían.
-Por-
-Por dos razones- Shino, quien seguía haciendo un trago para un hombre que estaba sentado en la barra viendo aleatoriamente su móvil, le interrumpió, sabiendo de antemano las razones- La primera, el grupito 3D superior está presente- y eso explicaba mucho. Había una clasificación secreta entre ellos para referirse a ciertos clientes que frecuentaban varias veces al mes el lugar. Uno de esos era los 3D superior: los de la tercera edad que tenían todos cincuenta para arriba. Y ese era un inconveniente, en especial, para ella. Era la única empleada mujer del lugar, era una joven de tan solo 27 años recién cumplidos; con un cuerpo tal vez no agraciado en cierta parte, lugar donde algunos hombres que sólo buscaban sexo se enfocaban bastante, pero eso no significaba que más de un hombre de cualquier lugar la miraba de forma insinuadora; delgada, de tez blanca, ojos jade, rostro delicado y a la vez firme, una genio para las bebidas, todo eso la convertía para ese grupo en una especie de "presa" que sus cuerpos en proceso algo avanzado de marchitarse querían- Y segundo, se encuentra la chica a la que acosa cada vez que viene- y ahí le terminaba de cerrar su proposición. La cara de Kiba se tiñó de un color carmesí a la vez que negaba fuertemente con la cabeza. Claro que era verdad eso.
-Es por los del 3D superior, nada más- se limitó a decir antes de marcharse con las bebidas que Sakura terminó de preparar para una mesa.
El reloj marcaba las 3 y pasadas de la mañana, unas personas se iban algo borrachas, otras bien sobrias que habían venido más para controlar a otras personas, mientras que nuevas entraban.
Sakura, en ese momento, agradecía por la repentina presencia de Ino, sabía que ella se quedaría en la barra un gran tiempo, lo suficiente para esperar que el grupo de pervertidos se larguen del lugar o al menos eso esperaba. Absolutamente todos los que ya venían tiempo al lugar sabían que ella era la mujer y esposa del dueño del lugar, sólo le basto al peli-negro una vez darle un merecido a un tipo cuando se quiso "levantar" a su mujer en su presencia. Ese pobre sujeto seguramente estuvo por una gran estadía en el hospital. Por eso nadie en sus buenos sentidos, y con suerte menos en los malos, se atrevería a molestar por Ino. Cabe mencionar que la rubia tal vez, y sólo tal vez, dejó a ese sujeto sin descendencia. Cosas de la vida.
-Saku, estuviste fantástica- la de ojos celestes le felicitó a la vez que levantaba la copa en forma de su salud.
-Por favor, no hablemos de eso hora- pidió a la vez que esperaba pacientemente el pedido de un par de jóvenes enamorados que, seguramente, era su primera vez en un lugar así- Pero gracias- le sonrió ante el alago.
-Debiste quedarte descansando, comprendo que todo aquello fue agotador, sin mencionar que hasta la semana pasada estabas con ese trabajo- le regañó- sabes muy bien que Sai te lo da totalmente de acuerdo con ello. Ni siquiera tuve que pedírselo- reconoció la Yamanaka.
-Sé que tú haces todo lo posible para que Sai acepte mis días de falta, también sé que él es muy comprensivo al hacerlo sin ningún inconveniente. En seguida estarán listos- en el último momento se dirigió a la pareja que atendía con una cordial sonrisa- Pero sabes muy bien que ahora el dinero extra es muy conveniente.
-Lo comprendo, no obstante también necesitas tiempo para estar con…- no pudo terminar la frase debido a que uno de los grupos problemas del lugar apareció.
-Pensé que me privaría el gusto de ver a la hermosa señorita camarera- ese sujeto les repugnaba a ambas.
-Buenas noches señor- tuvo que saludar la peli-rosada con una cordial sonrisa, lo de fingir se le daba muy bien.
-Diría buena mañana yo, pero sería buena si sucediera otra cosa…- una sonrisa sugestiva apareció en el sujeto cincuentón junto a la acción que hacía siempre: llevar su mano hacia sus labios, acariciándolos lentamente, causando en ambas un escalofrío. Aquello era un acto atractivo para las personas, pero ese sujeto lo convertía en un pecado que nadie debería hacer en toda su vida. Incluso esa pareja de inocentes enamorados lo miraron como si estuviera demente.
-Definitivamente estoy de acuerdo con usted, yo creo que despertar junto a mi esposo es la mejor mañana que puedo tener- ahora, con aura de enamorada, miraba el anillo que se encontraba en su dedo anular de la mano izquierda. Ese acto le dejo completamente un sabor amargo al sujeto mayor; cada que él o cualquiera del grupo del que pertenecía venían hacia ella, siempre ésta sacaba el tema del matrimonio que tenía con su perfecto marido y que, seguramente, ellos también tenían con sus respectivas esposas- Seguramente usted piensa lo mismo de su mujer ¿verdad?- con una sonrisa que reflejaba inocencia, remató al sujeto.
-¡Señor, por favor, si quiere algo con mucho gusto yo me encargare de traérselo!- para su salvación apareció Lee, un chico de grandes ojos color negro, unas cejas que no ves todos los días, con cabello del mismo color oscuro y de corte tazón. Guiñándole un ojo a Sakura e Ino, pretendía llevarse al sujeto de ese lugar. Estaba demasiado borracho a esa altura, por lo que podía manejarlo sin que el zorro usara su astucia- ¡No permito que tan "buenos" clientes vengan hasta aquí a pedir su bebida por sí mismo, estando yo a su alrededor! Yo, señor, acataré sus órdenes- de verdad aquello daba mucha gracia. Lee era un experto en exagerar las cosas, según todos. Siendo también el que más tenía paciencia y amabilidad con los clientes, en especial con los problemas.
-Yo vine para-
-¡Para eso estoy yo, para estoy yo!- negándose a darle posibilidad de objetar, Lee se lo llevó de ese lugar para salvación de las mujeres y el par de enamorados, que veían con alivio la marcha de ese viejo pervertido.
-Aquí tienen- Sakura, colocándoles las bebidas a la pareja, sonrió ante el agradecimiento.
-¡Debo decirle a mi querido esposo que le aumente el sueldo a Lee!- rió Ino mientras volvía en su trago, todavía observando cómo coloco al sujeto en su lugar.
-Creo que te lo agradecerá siempre, como yo lo hago con él- se unió a la risa Sakura. Otros clientes aparecieron ante ella, pidiendo nuevas órdenes y ella se limitó a realizarlas.
Varios minutos pasaron después de esa escena, Ino y Sakura hablaban siempre que ella descansaba unos instantes antes de preparar otra bebida, pero la primera tenía que moverse de ese lugar.
-Bueno, es hora que vaya donde Sai. Por lo visto no planea bajar por el momento- se resignó la diseñadora mientras se levantaba del lugar- Prométeme que hablaremos más tarde sobre cómo fue tu día allí.
-Estoy segura que invadirás mi casa sin pedírmelo- se mofó Sakura con gracia y algo bromista.
-Qué bueno que me conoces bien- y con eso último, Ino se fue directamente hacia donde se encontraba su jefe.
-Sakura- la llamó junto con una seña de mano un chico de anteojos estilo hípster, con tez algo bronceada, ojos de color marrón claro y con cabello algo largo, lo suficiente con para tener que amarrarlo en una coleta.
-Romeo - le llamó del mismo modo, dándose ambos una sonrisa. A veces con todos jugaban llamándose sin sentido alguno o para bromear. Pero, al parecer, ahora tenía él un chisme. Ambos se acercaron ante la atenta mirada de Shino, seguramente recriminándoles mentalmente por ponerse a chismear a esa hora. Pero no les podía culpar, ambos en se encontraban momentáneamente desocupados.
-A que no sabes quienes han venido el día de ayer- con un tono algo juguetón y mirando hacia todos lados, simulando estar registrando el perímetro para soltar lo siguiente- Los hermanos Sabaku.
-¿Cómo?- aquello sí que era una nueva novedad- ¿Los tres?- preguntó aún dubitativa. Conocía a la hermana mayor y el hermano menor de la familia Sabaku por una simple razón, eran unos muy famosos modelos, en todo caso la pregunta sería ¿quién no lo hacía? Sólo sabía de la existencia del otro hermano porque se presentó una vez ya en ese lugar junto a su hermano menor- ¿Y qué pasó? Apuesto que más de una mujer no se fue del lugar hasta que ellos abandonaron el bar.
-Así es- afirmó el de anteojos mientras se recargaba levemente sobre la barra, mientras que Sakura asintió ante la llegada de una nueva persona que pidió una bebida- Pero, lo más sorprendente es esto… tal parece que Sai terminara de cerrar con los hermanos esta misma tarde.
-¿De verdad?- no era algo que se escuchaba todos los días.
-Así es, supongo que seguramente nos lo notificara más adelante sobre los puestos de trabajo, una vez que pacten todo. Por lo que tengo entendido, Sai está algo… deseoso de comenzar con su nuevo proyecto y, por lo que nos dijo, ambos hermanos Sabaku también desean este proyecto tanto como él.
-¿Qué? ¿Los dos hermanos? Pensé que el interesado era sólo…
-¿Kankuro?- dijo Romeo, sabiendo que se refería a él. Cuando recibió una afirmativa por parte de ella, siendo que esta le entregaba la bebida al cliente, continuo- Todos pensábamos que así era, pero parece que el menor de ellos, el modelo, desea también ser partícipe de esto junto a su hermano.
-Eso no me lo esperaba- admitió la peli-rosada mientras sonreía con cortesía al sujeto que a hace instantes le había servido su bebida y le indicaba con un gesto de "a su brindis" con el vaso en mano le regalaba una sonrisa y un guiño. Al menos sólo se limitó a hacer eso y nada más.
-Sakura, ¿puedes hacer el pedido de la mesa 7?- en ese momento, Kiba apareció junto a ellos- ¿Le estabas informando que el bar será más codiciado por más clientes femeninas y jóvenes por la constante aparición de nuestro modelito?- preguntó con media sonrisa al ver la cara de Sakura aún con confusión- Será lo mismo que ocurrió con Naruto, sólo que se multiplicara por más.
-No es algo… muy alentador si llegase a ser de ese modo- recordando, Romeo negó con la cabeza deseando de que no se parezca tanto como la situación de Naruto.
-Tranquilo, no será como con Naruto- nuevamente en su trabajo, Sakura no dejo de hablar- El menor de los hermanos tiene un carácter más… calculador que Naruto.
-Vamos Sakura, dilo. Tiene un carácter más serio y directo que nuestro rubio que evita causar toda situación que se pueda desatar en algo de problemas- expuso Romeo mientras suspiraba e asentía con una sonrisa a una mesa que pedía atención- Sakura, acuérdate de nuestro trato.
-¿Qué?- preguntó fingiendo no saber de lo que se refería.
-¡No me hagas esto!
-Lo sé, lo sé, no lo he olvidado. Ve a hacer tu trabajo- con ayuda de Kiba que le empujó, Sakura se deshizo de su amigo para seguir con su pedido.
-Todavía me sigo preguntando ¿qué haces aquí pudiendo tomar el mismo camino que Naruto?- le preguntó después de unos instantes de silencio. Primero que nada, procuró que no haya personas cerca que pudiera escucharles.
-Naruto triunfa en lo que está haciendo. Es más, tiene un gran futuro. Se le abrieron nuevas puertas. A mi… Yo no puedo estar con ello, significaría que mi situación sería más complicada de lo que ya es de por sí.
-Entonces ¿por qué aceptaste el trabajo?
-Como le dije a Ino, el dinero extra me viene de maravilla, más ahora sabiendo que lo seguro será que el lugar cerrara por un período de tiempo.
-Pero…- quería decir lo que seguramente ya escuchó con anterioridad por casi todos los que la conocía, no obstante se contuvo. Estaba cansada, se le notaba por sus movimientos. El trabajo en el bar, el otro trabajo, la vida de familia que hora llevaba. No era sencillo, para nada.
-Pero nada- le cortó, sabiendo cómo terminaría todo aquello- mejor pensemos la manera de que puedas ir a hablar al menos con una oración coherente y que tenga sentido con esa chica- aquello le tocó justo en el orgullo del castaño.
-¿Qué agradable esta la noche hoy, verdad?-para cambiar notable y rápidamente el tema, Kiba miraba para todos lados buscando a la no nombrada pero si ubicada, esperando que este lo demasiado lejos como para no escuchar absolutamente nada.
-Muy agradable- Sakura decidió no volver a tocar el tema, sólo para traer una paz momentánea.
…
Era martes por la tarde. Exactamente habían transcurrido 5 noches desde que su día diario transcurría con la tranquilidad habitual anterior. El cansancio iba desapareciendo de su cuerpo después de la primera noche de haber terminado todo lo relacionado con el rodaje. Estaba, de cierto modo, aliviado de que ya haya terminado, más aún con una gran expectativa por parte del director por el trabajo realizado por todos.
-¡Hermano!- una niña de alrededor de 9 años, pelirroja y con unas mejillas características e inconfundibles de su persona, se acercó a toda velocidad hacia él.
-¡Pequeña!- sonrió el rubio recibiéndola con una gran abrazo. Tomando de nuevo su papel de hermano, cosa que tuvo que abstenerse un poco de ello en los últimos meses, fue por su hermana al colegio- ¿Tanto me extrañabas? Entiendo, entiendo, tu hermano es un famoso modelo que muchas desean verme todo el día- aquella declaración se ganó la separación de ambos, provocada por la menor con una mirada llena de reproche. El rubio tomó una de esas típicas poses que utilizaba en las pasarelas y con una sonrisa completamente arrogante.
-Si dices más cosas narcisistas te acuso con mi hermana.
-Y por eso ya no lo vuelvo a hacer- volviendo a ser el quien realmente es, sonrió en forma de paz para no meter a su hermana en esos asuntos. Siempre su querida Miina le terminaba acusando con la mayor por practicar sus dotes teatrales con ella. Mayormente le encanta que haga eso, excepto cuando actuaba de esa forma. Por eso se convertía en un blanco para molestarla un poco, siempre y cuando la peli-rosa no interviene, porque allí sí él termina lamentándolo.
-¿Cómo te fue hoy?- preguntó al tomar su mochila de sus hombros y de emprender viaje hasta el automóvil del mismo- Tenía entendido que los exámenes están muy cerca ¿no?
-Hermano- le llamó ella a la vez que suspiraba pesadamente. Quería mucho a su hermano, estaba feliz que él al fin hiciera algo que le gustaba, aunque en los primeros tiempos se negaba a realizarlo, entendía que ahora tenía una nueva carrera como actor y por eso tuvo que prepararse arduamente, estaba orgullosa de él, pero a esas instancias ambos se habían distanciado algo- Hoy era el último día de exámenes- le sonrió para evitar que se sintiera mal consigo mismo por estar tan desactualizado con sus estudios, pero no lo logró.
El de ojos celestes se detuvo de seco en su caminata. A esas alturas estaban a solo metros del vehículo. Miina miraba por los alrededores, rogando que no apareciera una jauría de fans como estaba ocurriendo con más frecuencia en esos últimos meses.
-¿De… de verdad?- el rubio tragó grueso y volvió a tomar aire- ¿Ya diste todas tus…?- no hacía falta terminar la oración, se entendía perfectamente a lo que se refería.
-Así es, pero no te preocupes ¡lo hice muy bien!- le sonrió confiada. Ambos tenían esas misma sonrisa característica que daban a todos para despreocuparlos-Es más, ¡Ten-ten dijo que estaba segura que estaría dentro de los primeros 10 puestos!- la emoción y seguridad que trasmitía era muy latente, causando en él que se tranquilizara. Claro que sabía que su hermana lo haría, ¡lo haría genial! Lo que le inquietaba era que él había fallado a su promesa de ayudarle con sus estudios.
-Perdóname…- susurró a su hermana mientas que la tomaba de la mano para de nuevo emprender el viaje al auto- Quedamos en que yo te ayudaría, pero…
-Hermano… no estoy enojada, sé que estabas esforzándote por tu nuevo trabajo. Yo estoy muy feliz y orgullosa de que lo hayas hecho- le sujeto más fuertemente el apretón de manos mientras ambos se paraban frente un hermoso Toyota de color naranja no tan intenso, pero sí reluciente. Le abrió la puerta trasera para colocar el bolso de la menor y, ayudándola, le hizo acomodarse junto al objeto.
-Prometo que ahora sí pasaremos más tiempo de hermanos- tomó la otra mano de ella para cubrirlas con las suyas a la vez que estaba algo agachado para verla mejor- Una vez tengas tu receso escolar, te prometo que tomaremos unas pequeñas vacaciones tu y yo e iremos donde más desees.
-¡¿De verdad?!- la felicidad instantánea que se formó en la peli-roja logró tranquilizarlo un poco- ¿Dónde yo quiera? Espera… ¡Hermana… Hermana y-
-Sí, sí, con ellos también iremos- le tranquilizó al verla tan alterada por pensar que se habían olvidado de un par de personas tan importante para ellos, de su familia.
-¡SI!- gritó para lanzarse a abrazarle por el cuello.
-Jajajaja- él sólo pudo sonreír ante la acción de su hermana pequeña e imitarla.
Después de esa tan emotiva charla entre los hermanos, ambos tomaron rumbo hacia su hogar. El viaje transcurría tranquilamente, cosa que el rubio agradecía completamente. Le urgía, recordando abruptamente, una charla pendiente que tenía con Sakura.
-¿Te parece que vayamos primero con Sakura?- preguntó mientras la miraba por el espejo retrovisor- Necesito hablar con ella de algo importante.
-¡Sí, ya quiero verlas! Tal vez tía Ten-ten también esté allí- él sonrió ante la afirmativa de la menor para tener en mente otro destino que estaba, literalmente, a una cuadra de distancia de su hogar.
…
Mientras que en el departamento de unas amigas desde ya hace muchos años, una peli-rosa estaba esperando pacientemente junto a la cocina a que el agua se calentara.
Iba vestida con unos pantalones cortos de color gris, una remera sin mangas del mismo color ceñida a su cuerpo y un saco negro de tela lo suficientemente largo como para tapar sus muslos incluso más que la otra prenda de vestir.
Se dispuso a tomar su móvil que se encontraba sobre el mesón de su acogedora cocina, la cual era de un tamaño aceptable para su uso. Un par de mensaje por parte de su castaña amiga le saltaron al segundo de tener el móvil en mano. Decidió abrirlos más tarde, ya que notó que tenía una llamada perdida de una persona que conocía bien y que, además, tenía algunos asuntos a resolver. No decidió esperar más y le devolvió la llamada. Después de todo, no hace mucho fue el llamado.
Esperó unos instantes y una mujer le contestó.
-Deseo hablar con la asesora social Uchiha, por favor. Se comunicó conmigo hace instantes pero no pude contestar- pasó el peso de su cuerpo de un pie hacia el otro mientras esperaba paciente a que le comunicara con la mujer. En ese momento apagó el agua y se dispuso asacar las cosas necesarias para preparar la bebida a punto, como debía ser.
-¿Sakura?- escuchó cómo le llamaba la mujer del otro lado de la línea- Supuse que estarías descansando, por ello no volví a insistir.
-Lo siento, sólo estaba distraída- se limitó a contestarle mientras activaba el altavoz y colocaba el aparato en un lugar adecuado para no dañarlo, sólo por si las dudas ya que sufría muchas caídas diarias- Perdón por llamarte repentinamente, pero pensé que tal vez aún te encontrabas allí.
-Nada de eso, estoy feliz que llamaras rápidamente. Te tengo noticias.
-Te ruego que sean buenas- pidió la peli-rosada con media sonrisa como si fuera un juego, pero de verdad lo hacía.
-Las mejores que podrías escuchar hoy y en toda la semana- el tono alegre que trasmitía con su voz sólo le hacía sentirse completamente aliviada y ansiosa- Los tramites ya llegaron al juzgado, tú sabes que era necesario, pero lo está y tienes fecha para una semana.
-¡¿Es… es verdad lo que me dices?!- preguntó sumamente ansiosa mientras dejaba el recipiente con el preparado sobre un recipiente con agua templada- Es increíble, ya se estaba tomando su tiempo.
-Créeme que he agilizado las cosas y por eso será la semana que viene, de lo contrario llevaría más tiempo.
-Y yo pensaba que lo esperado era una eternidad- suspiró completamente aliviada y feliz al saber que todo marchaba perfectamente- Eso significa que al finalizar este mes ya…
-Exacto, podrás olvidarte de más tediosos, aunque necesarios, tramites.
-Te lo agradezco mucho, sé que nos has ayudado en todo momento- empezó Sakura a agitar el recipiente con la bebida con una sola mano a la vez que abandonaba la cocina.
-Saku, es mi trabajo y sólo trate ser de más ayuda para ti, nada más. Es lo menos que mereces- en ese momento ella se encontraba cruzando el pasillo en dirección de su habitación- Será mejor que lo deje hasta aquí o de lo contrario terminare diciendo mil y un cosas.
-Concuerdo contigo- la peli-rosa se apoyó instantáneamente sobre el marco de la puerta con una sonrisa instantánea para observar la cama con absoluto amor; mejor dicho, para mirar de esa forma a quien se encontraba allí- Entonces nos vemos dentro de una semana.
-Así es- ahora, ella, se acercó hacia la cama con una radiante sonrisa- te envío por mensaje los detalles del día. Cuídate y mucho cariño Saku, nos vemos.
Y el saludo por la Uchiha dio por finalizada la llamada. La de ojos jade bloqueó su móvil y lo coloco a un costado de donde ella se había sentado.
-Veo que estas negada a tomar tu siesta sin tomar tu alimento ¿verdad? Ven aquí preciosa- con sumo cuidado tomó en sus brazos, habiendo dejado anteriormente la mamila sobre la mesita de noche, a una pequeña bebé que estaba en ese momento chupando su manita, exigiendo ferozmente su alimento dado a que sus cejas estaban fruncidas en señal de disconformidad. Al acomodarla bien entre sus brazos, se levantó de la espaciosa cama y volvió a agarrar el biberón, dispuesta a darle de comer. La pequeña al tener en vista lo que tanto anhelaba sus ojitos se trasformaron en dos estrellas a los ojos de Sakura- Vamos, cualquiera que te viera pensaría que no te alimento como se debe. ¿Mamá no es tan mala, verdad?- puso una voz aguda en la última pregunta. Claro que la infante estaba más concentraba de tomar su ración diaria de alimento, pero a través de su labor dejo ver su carita de felicidad al ver que la peli-rosada se dirigía a ella de esa forma.
Sorpresivamente, el timbre empezó a sonar de una manera que delataba perfectamente quien era.
-Tu loco tío parece que viene de visita, pero te advierto, debes tomar tu siesta después de terminar con tu biberón ¿bien?- era ya costumbre hablarle a ella, era algo que todas las personas que convivían con un bebé a diario estaban acostumbrados a hacerlo, recibiendo respuestas que primero no entendían nada, pero con el tiempo, era como un segundo idioma; las expresiones, balbuceos, riñas, llanto, etcétera.
Ambas se dirigieron a la sala, sólo para que Sakura apretara un botón e le indicara que entrara por su cuenta dado a que estaba ocupada.
Esa era una ventaja que Naruto y Miina se supieran la contraseña del departamento, les ahorra el tener que abrirles. Y también viceversa, ella sabía el suyo que lo utilizaba casi siempre.
-¡Hermana!- la primera en entrar fue Miina, quien dejó completamente atrás a su hermano mayor al ver a la mujer sosteniendo al bebé.
-¿Regresan del instituto?- preguntó Sakura mientras se dirigía en uno se los sillones de la sala para tener más comodidad y recibir el saludo de su pequeña hermana.
-Así es. Naruto fue por mí y vinimos comprando un pastel- dijo completamente emocionada mientras miraba con fascinación como la pequeña se alimentaba. No se cansaba de ello y no lo haría. Cuando la más pequeña se percató de la nueva presencia, dirigió sus ojitos hacia ella sin detener su alimentación- ¡Hola Maki!
-Oh… ya veo, ¿celebramos algo?- le preguntó con una sonrisa enternecida al ver a Miina completamente concentraba y feliz mientras le hacía caritas graciosas a la pequeña Maki, quien se abstuvo de alimentarse para reír.
-Muchas cosas- por primera vez Naruto habló. Una vez cerrada la puerta, dejó el postre en la mesa y después se dispuso a sentarse frente a las tres chicas con una sonrisa- Algunas de ellas son el fin de los exámenes de Miina, al final exitoso del drama, ¿la vida misma?- pronunció eso último sin saber que más agregar.
-Por supuesto que son muchas- alego ella en forma de exageración al ver al rubio rascarse la cabeza y sacar la lengua en señal de ser atrapado- ¿Se quedarán a cenar? Hoy Ten-ten no llegará a casa ya que irá a dormir con nuestro señor muy importante, por lo que invite a Shika a cenar. Aprovecho que hoy es mi día libre del bar.
-Por mi perfecto- acepto gustoso Naruto- por cierto, la agencia me envío esto para ti- sacando un sobre doblado de su bolsillo de la chaqueta, que se quitó al entrar al departamento.
-¿La agencia o el director del programa?- pregunto dudosa al aceptar el sobre que su pequeña hermana le alcanzo. A esa altura, el efecto de la alimentación de Maki empezaba surtir efecto por el hecho que sus ojos empezaban a pesar y el movimiento de su boca empezaba a perder la constancia inicial. La mayor se fijó en esas señales y probó con quitarle su biberón. Sonrió victoriosa al ver que ya su pequeña estaba cayendo en un profundo sueño. Miina le preguntó son señas en silencio si la recostaría el sillón esquinero pequeño donde ellas se encontraban sentadas. Una vez paradas, la menor se apresuró a preparar todo para que Sakura acomodara suavemente a su pequeña allí.
-Por el formato de la carta, intuyo que del director- chasqué la lengua con un fastidio al pensar que ese hombre pretendía hacerse más cercano a su hermana.
-¿Puedes ir por su mantilla y mi celular en mi habitación?- preguntó con voz baja. Por el momento, tendrían que hablar así. Esa pequeña suya resultaba tener un sueño bastante pesado cuando lograba conciliarlo bien- ¿No la has leído?
-Ten- Naruto le tendió dos almohadones más para que ella los acomodara del lado que no tenía brazo, pero si mucho lugar- La última vez que lo hice me diste un gran regaño, así que hice lo más inteligente: no ver nada antes que tú.
-Gracias- les agradeció a ambos cuando recibió las cosa pedidas. La acomodó bien y suspiró algo aliviada.
-¿Ocurre algo?- preguntó el rubio moderando su voz de a poco.
-No, nada. Solo que aún es… sólo que aún me quedo en blanco cuando la veo llorar con tanta intensidad. Generalmente si no logra conciliar el sueño bien tarda unos segundos antes de llorar desesperadamente- su mirada cargaba con gran preocupación.
-Eres madre primeriza Sakura, estoy seguro que todas se sienten del mimo modo, más aún cuando ella tan sólo tiene 7 meses. Además, el doctor dijo que está muy bien para ella que llore, que ejercite y fortalezca sus pulmones.
-Lo sé, pero… es inevitable- comenzó ella mientras cruzaba los brazos.
-Lo estás haciendo genial Saku, y estoy segura que ella piensa lo mismo. No se la pasa llorando, como el hermanito de una compañera que siempre se queja de que es muy inquieto, ella es muy buena- la determinación de hacerla sentir mejor de Miina le trajo una tranquilidad parcial, por lo que asintió y le beso la frente en forma de agradecimiento.
-Bueno… ¿por qué no vemos el contenido de la carta?- interrumpió Naruto para hacerle olvidar a Sakura de sus inseguridades con sus ocurrencias- ¿Utilizaras el "estoy felizmente casada" igual que en el bar?- aquello se ganó una mirada recriminadora por parte de sus dos hermanas.
-Si lo utilizo en el bar es porque sé que eso funcionará perfectamente en esas circunstancias- Sakura, tocando instintivamente las dos alianzas que llevaba en el cuello con una cadena, sonrió ladinamente.
-¿Por qué no lo conviertes eso en realidad y te abres a la posibilidad de enamorarte?
-Espera un segundo…- con un rápido intercambio de miradas entre las hermanas Haruno, ambas se acercaron sigilosamente al mayor con las manos en la cadera- Tu… tienes algo que decir ¿verdad?
-Yo… sólo… ¿tal vez?- estaba completamente atrapado, su sonrojo y nerviosismo reflejado por su toque sobre su oreja derecha lo delataba a la vista de ellas, que conocían perfectamente sus reflejos- Ma… Maki, por favor ¡ayuda a tu hermoso y querido tío!- pidió auxilio a la pequeña que estaba completamente en otro mundo, ignorando el sin fin de preguntas que se desatarían por su ambigua respuesta.
¡Hola mi gente bella! celebro porque no llegue los dos meses de tardanza, por poco, pero vamos en ... proceso de mejora u.u '
Antes que nada, muchas gracias al apoyo que dan, me encanta que les guste, entretenga o que que mar que los lleve a seguir conmigo la historia. Puedo decir que me gusta más en cualquier ficción y en desarrollo es la ... fácil proyección de lo que va a ocurrir. No obstante, sí, me gusta, me gusta, me gusta, me gusta, no me gusta, no me gusta, no me gusta. también se imaginó el que va a pasar después.
Sin más, por favor oren conmigo conmigo para que Dios me permita sobrellevar esto y 5 materias de la facu, al mismo modo espero que en sus respectivas actividades les vaya super bien.
¡Muchas gracias por sus Fllowos, Fav y Reseñas, los estimo muchisisisimo! n.n /
¡Sin más, me despido y hasta la próxima!
*-* 7
Actualización: 22/08/2018.
