Este fic pertenece a Aky-san, quien muy amablemente me dio su permiso para traducirlo. Fairy Tail y los personajes de esta historia pertenecen a Hiro Mashima.


.

Capítulo 4: Hasta el Martes

.

Rechazo

Cada uno de nosotros tenemos algo que nos reusamos creer. Sin importar las evidencias.

.

Terminamos el proyecto en una hora. Y por el diablo que quedo bien, pero todavía un gran problema pendía sobre mis hombros: ¿Dónde carajos se supone que pasaría la noche? Quiero decir, después de todo, no he escuchado de mamá ni de papá desde que prácticamente rompí mi teléfono. E ir a la casa de Gray estaba fuera de discusión, sus padres eran estrictos y ya era pasada medianoche. Sting y Loke de seguro continuaban aun en esa maldita fiesta, aun cuando tenemos escuela mañana. No puedo ir a casa así, mis padres con certeza me han de estar esperando con un arma o algo por el estilo.

Lucy, por otro lado, tenía un sueño de los infiernos, ella casi y cae dormida sobre la mesa. Así pues, no puedo permanecer aquí por más tiempo. Supongo que debo ir a casa y morir.

Sip, he de hacer eso.

– ¿Necesitas usar mi teléfono o algo? –escucho que ella dice, mientras busca en su bolsillo y saca su teléfono. Y es en ese momento que me doy cuenta de cómo va vestida. Con unos pantalones de chándal color gris y una sudadera rosa. Luce tan jodidamente cómoda. Mientras aquí estoy yo, en mis apretados jeans negros.

Ignoro el pensamiento de querer quitarle las ropas y ponérmelas yo, y marco el número de mi madre.

– ¿Natsu? ¡¿Dónde has estado?! ¿Tienes idea de lo tarde que es? ¿Y cuánto…?

–Mamá.

– ¡Tu padre está muy preocupado, jovencito! Cuando vengas a casa, veremos…

–Mamá.

– ¡Sin mencionar que me mentiste! ¡Pensé que estabas en la casa de Sting estudiando! ¡Cuando estabas…!

–MAMÁ –grito, y Lucy chilla sobresaltándose en su silla.

– ¿Es esa una chica? –escucho que mi madre pregunta al otro lado de la línea e inmediatamente entro en pánico. ¿Qué carajos se supone que le voy a decir? Ella no creerá una palabra de lo que le diga.

De pronto Lucy me arrebata el teléfono de las manos. Y habla. –Buenas noches, señora Dragneel. Es un gusto conocerla.

¿QUÉ MIERDA CREE ELLA QUE ESTÁ HACIENDO?

Intento quitarle el teléfono pero ella se aleja. Escucho a mi madre hablar.

– ¿Aló? ¿Quién habla?

–Soy la prima de Gray. Cindy. Lamento molestarla, me preguntaba si podría darme su receta de tarta de limón. Natsu no ha parado de decir cuan maravillosa es usted como madre, y de lo mucho que ama su comida. Ha estado diciendo 'ella siempre es tan dulce' ¿sabe? él realmente ama sus tartas. Entonces, quisiera saber si podría darme su receta.

–Oh. Hola querida. ¡Seguro! ¡Encantada de dártela!

– ¡Muchísimas gracias! Y pues, si no le importa. Gray quiere que Natsu se quede por una semana, ya que sus padres van a estar fuera por cuestiones de negocios hasta el próximo martes. Mis padres irán con ellos, y es por eso que me estoy quedando con Gray. Y como él no quiere estar solo y aburrido, llamó a Natsu. Usted no necesita preocuparse por la comida ni nada, y en cuanto a la ropa, usara la de Gray. Yo creo que esto les va bien para ambos, ya que usted probablemente necesite un respiro de este idiota.

Mi madre ríe. –Seguro cariño. Puede quedarse hasta el martes. Será mejor así.

– ¡Sí! Usted tendrá tiempo suficiente para calmarse y aclarar su mente de toda esta conmoción. Y yo incluso ayudare a Natsu con su tarea.

– ¡Oh, gracias querida!

–Y una cosa más. Tengo novio, así que no necesita preocuparse por nada. Digo esto porque sé cuan preocupadas pueden ponerse las madres. Y es mejor que tenga la suficiente información para estar segura que Natsu estará bien.

–Aw, ¡Eres tan adorable! Te lo agradezco, Cindy.

–No hay de que, señora. Estoy aquí para ayudar.

– ¿Y de verdad Natsu te ha hablado de mis comidas?

– ¡Oh sí! ¡No ha parado de hacerlo desde que llegó! ¡Es tan lindo!

– ¡Oh, que encantador!

–Oh, y la foto que recibió fue de hace meses, cuando estábamos en una fiesta de estudio en casa de Lisanna. Ella de pronto sacó algo de alcohol y nos lo dio a todos. Estábamos tan sorprendidos. Y ese es el por qué Natsu tenía esa cara tan fea, ja, ja.

Mamá estaba riendo para ese punto. –Oh, ¡qué gran malentendido! ¡Pensaba que era de esta noche!

–Bien, si necesita algo, llame a este número. La batería de Natsu ha muerto, y Gray y yo no tenemos un cargador que le haga a su teléfono.

–De acuerdo, linda, te lo agradezco mucho, yo llamo. Adiós. ¡Y dile a Natsu que preparare su tarta de limón una vez que venga a casa! Escribiré la receta y luego él podrá dártela.

–De acuerdo, señora Dragneel. Buenas noches.

Cuelga su teléfono, y me toma unos buenos varios minutos el cerrar mi boca, y dejar de mirar su rostro.

¿Qué acaba de suceder?

¿Eso fue real?

¿Ella acaba de salvar mi relación con mi mamá y de paso mi vida? ¿Qué carajos? ¿Por qué diablos lo haría? ¡Jamás hubiera imaginado que fuera tan buena actuado! No, ¡Nunca hubiera imaginado que fuera una jodida e increíble actriz!

Y francamente ¿Cómo sabía ella que me gusta la tarta de limón? ¡Nadie sabe eso!

– ¡Oye! –Grito– ¿Cómo sabías que me gusta la tarta de limón?

–No lo sé. ¿Afortunada conjetura, tal vez?

–Entonces ¿Qué si no me gustara?

–Estaríamos jodidos.

– ¡¿QUÉ?!

¿Cómo puede estar tan tranquila?

– ¡Incluso me llamaste idiota!

–Tú haces lo mismo conmigo todo el tiempo.

Bueno, no puedo argumentar contra eso.

Pero aún existe un enorme problema. ¿Dónde mierda voy a dormir esta noche? ¿Y Gray? Él todavía no tiene idea de lo que paso. Y mi madre tiene su número. ¡Ella podría llamarlo! Y no puedo simplemente aparecer en mi casa después de todo lo que Lucy dijo. ¡Tengo que ir alguna parte hasta el martes! ¿POR QUÉ CARAJOS ELLA TENIA QUE DECIR ESO?

¡¿Hasta el martes?!

Eso es como en… ¡5 días! ¡No tengo 5 putos días! Digo, ¡Mañana es viernes! ¡No puedo ir a casa! ¡Y ahora tengo que encontrar a alguien que me deje quedar en su casa por 5 noches! ¡5 PUÑETERAS NOCHES!

¡¿Qué carajos debería hacer?!

–Iré por una almohada. Dormirás en el sofá.

Levanto mi cabeza y observo a la chica encaminarse escaleras arriba hacia su habitación rosa, si bien recuerdo.

¿Un momento? ¿Qué fue lo que dijo?

¿Me dará una almohada? ¿Dormiré en el sofá? ¿En este sofá? ¿En esta sala? ¿En esta casa? ¿Qué? ¿Por qué dormiría aquí? Oh. Entiendo.

Ella está intentando ayudar. ¡Ha! Tonta Heartfilia. No necesito tu ayuda.

–Gracias pero no gracias, nerd –grito, antes de abrir la puerta de enfrente y salir de la casa.

• * * •

Son las 2 de la madrugada. Cuando finalmente toco la puerta del único lugar en el que podría quedarme. Me fui de la casa de Lucy porque no necesito su ayuda.

La puerta se abre.

Puede quedarse con su mugre casa ella sola. No necesito dormir allí. Tengo miles de amigos que me dejarían quedarme por una noche. Puedo arreglármelas por mí mismo.

–Hey.

Porque si ella piensa que me voy a quedar en su casa sólo porque no tengo un lugar al cual ir. Tristemente se equivoca.

–Hola.

No la necesito.

Escucho como la puerta se cierra detrás de mí con un familiar click, me quito los zapatos y camino hacia el lugar que conozco muy bien.

El sofá ya está perfectamente acomodado. Sonrío con sorna.

No te necesito Heartfilia.

–Sabías que volvería.

No la necesito.

–Sí.

Pero, después de una hora. De alguna manera, termine regresando hacia ella. ¿Por qué? No lo sé. Ni siquiera fui donde alguno de mis amigos. O los que creí eran mis amigos. Me limite a caminar por las calles, me senté en una banca, y fui a una cafetería que está abierta las 24/7 por algo de café.

–Puedes ponerte esto –dice, arrojándome unos pantalones de chándal negro y una camiseta azul. Maldita sea, la camiseta luce tan cómoda.

– ¿Son tuyos? –pregunto, echándole una mirada a las cosas. La camiseta luce demasiado grande para ser suya, y los pantalones son de varones.

–La camiseta es mía. Pero los pantalones son de mi primo. Deja sus ropas aquí de vez en cuando, y dejo estos en su última visita. –dice, sentándose en el suelo y tomando su laptop.

– ¿Por qué carajos tienes una camiseta así? Es como de mi talla.

–Me gusta usar camisetas grandes, no lo sé. Es que son muy cómodas. –ella tipea algo mientras habla conmigo, pero no puedo ver que es por la distancia.

Voy al baño a cambiarme de ropa y estoy sorprendido cuando regreso.

Comida, tonelada de ella. Cubrían la mesa contigua al sofá, y Lucy estaba sentada en el sofá con su laptop aun en sus manos.

–Pareces un chico al que le van los tentempiés nocturnos –ríe, antes de tipear algo.

– ¿Quieres café? –digo sin pensar, veo que me mira confundida.

– ¿Qué tipo de veneno le pusiste?

Reprimo una risa y me limito a rodar los ojos, antes de entregarle su café, y tomo el mío. Me siento a su lado y así puedo tener una buena vista de la pantalla de su computador. Oh. Está chateando con Gray. Cool.

– ¡¿QUE?! –casi derramo mi café. Ella me observa.

– ¿Qué pasa?

– ¿Y lo preguntas? ¿Por qué estás chateando con Gray?

–Me preguntó por mi número de teléfono –dice con calma.

– ¿QUÉ? ¿POR QUÉ?

–Quiere hablar contigo, idiota –rueda los ojos y al instante su teléfono comienza a sonar. Reconozco el número de Gray y lo agarro inmediatamente.

Hola Lucy.

–Soy yo, bobo.

Oh, quería hablar contigo. Pero aparentemente no estás 'disponible'.

–Rompí mi teléfono de cierta forma. –ignore la mirada que Lucy me dio y me enfoque en lo que Gray tenía por decir.

Está bien. Pero aquí la cosa es… ¿Cindy? ¿Qué carajos? ¡Tu mamá me llamó, joder!

–Oh, ¡Mierda!

Lo sé, ¿de acuerdo? Es decir, ya estaba por ir a dormir y tu madre estaba como: 'tienes una prima tan encantadora'. Me agradeció por dejarte quedar hasta el martes. HASTA EL PUTO MARTES. ¡No recuerdo haber acordado esa mierda!

–Mira bro, ocurrieron muchas mierdas. Es una larga historia. Historia corta: Estoy en casa de Heartfilia. Y mi madre piensa que me quedare contigo hasta el martes.

– ¿Gray?

– ¿Bro?

¿TE QUEDARAS EN CASA DE LUCY? ¿QUÉ? ¿POR QUÉ? ¿QUÉ CARAJOS…?

–Ya te lo dije. Es una larga historia.

Okay bro, pero quiero todos los detalles. TODOS los detalles. Primer abrazo, primer beso, primera…

–Ew, Gray. Para.

Nah, sólo bromeo. Me tengo que ir. Mi prima Cindy está hambrienta.

–Ja, ja. Muy gracioso –ruedo los ojos y termino la llamada, y le devuelvo el teléfono a Lucy quien al parecer todavía chatea con alguien.

Observo la pantalla, y me doy cuenta que es alguien de nombre 'Laxus'. ¿Quién carajos es ese tipo? Importándome una mierda lo que ella piense de mí observando su conversación, me pongo a leer lo que escriben.

Laxus: entonces, ¿estás libre este sábado?

Lucy: seguro.

Laxus: Joder, eso estará bueno. Recuerda, la fiesta es a las 8.

Lucy: lo sé ;) ¡No puedo esperar!

Laxus: ¿Qué hay sobre aquello?

Lucy: Oh, podemos ir mañana después de la escuela.

Laxus: ¿a qué hora sales?

Lucy: 6:30pm.

Laxus: te recogeré en la entrada.

Lucy: ok.

Laxus: en mi Ferrari

Lucy: lmao

Laxus: bromeo

Lucy: entonces, ¿mañana después de la escuela vamos por ello, y después el sábado en tu casa?

Laxus: sip

Lucy: será increíble

Laxus: lo sé

Lucy: me pondré algo bonito

Laxus: hazlo

Lucy: ok, debo irme. Este idiota está mirando mi pantalla.

Laxus: ¿tienes a un tipo en tu casa a las 3am?

Lucy: es un pariente

Laxus: oh, ¿necesitas ayuda?

Lucy: Nah

Laxus: bueno, chau entonces

Lucy: adiosito.

Se desconecta para después darme su laptop. –Me voy a la cama, puedes usarla si quieres.

No digo nada. La veo terminar su café, antes de estirarse y tomar su teléfono. Deslizándolo por su bolsillo. Ya está en las escaleras cuando murmuro.

– ¿Quién es ese?

La forma abrupta en la que se detiene me demuestra que me escuchó. Joder.

–Un amigo –dice simplemente, sin moverse ni un centímetro. Como esperando mi respuesta.

– ¿Y por qué habla contigo así?

– ¿Así como?

– ¿Adónde irán mañana?

–A comprar algo.

– ¿Y el sábado?

–A una fiesta.

– ¿Irás con él?

–Sí.

– ¿A su casa?

–Sí.

– ¿Él es tu novio?

–No.

–Mientes.

– ¡No es mi novio!

– ¡Estás mintiendo, joder!

– ¡¿por qué lo haría?!

– ¡¿Es tu jodido novio o no?!

– ¡Maldita sea, Dragneel! ¡¿Por qué te importa?! –grita, antes de azotar la puerta de su habitación.

Ella tiene razón.

¿Por qué me importa?

No debería.