¡Hola! Estoy aquí de nuevo con el capítulo 4. Antes que nada quiero agradecerles a todos los que están leyendo y a esas linduras que me dejaron saber que les gusta la historia. ¡Gracias!, no saben la emoción que me da leer que les gusta algo hecho por mi. En serio, mil gracias.

Ahora, quería explicarles una cosita que creo que no está muy clara (mala mía, lo siento:c).

Cada capítulo está en un tiempo deferente.

El primer capítulo es el comienzo de la historia, tómenlo como un prólogo si gustan. Ya en el segundo coloqué "Un año y medio antes" (Saku iene 18 y medios aquí) para que se ubicaran en el tiempo, en ese capítulo Sasuke y Sakura se conocen. Ya en el tercero vamos de nuevo a la Sakura de 20 años que está despertando de un coma. ¿Me di a entender?. Lo que sucede es que se me hace algo tedioso esribir de principio a fin, de cuando se conocieron al dichoso accidente. Me es más interesante (y fácil de imaginar) desarrollar la historia así. De modo que vayan leyendo en la actualidad y al mismo tiempo como se fue desarrollando la historia entre esos dos. Todo hasta llegar al punto de encuentro en donde Sakura recae (primer capítulo).

Espero no haberlos enredado más de lo que quizás estaban. De todos modos en éste capítulo les coloqué una fecha para que tengan una referencia y así iré haciendo.

Sin más que agregar, ¡A LEER!


Capítulo 4.

UN AÑO Y MEDIO ANTES.

12 de abril de 2010.

-¡SAKURA!, wow, hasta… que... te... alcanzo. Chica, tú si que corres rápido. –Con cada palabra tomaba una bocanada de aire, Ino no era de correr muy rápido pero podía pintarse las uñas, mandar textos y ver vídeos en Youtube todo ¡al mismo tiempo!

Después de que salimos de la fiesta, en la cual me la pasé toda la noche con Ino e Hinata (la cual es sumamente simpática) riéndonos de los chicos y mandando miradas furtivas a Sasuke –Sí, fue recíproco-, los muchachos nos acompañaron al edificio y nos dividimos para ir a las habitaciones. La de Hinata estaba un piso más abajo de la de nosotras, nada que unos 5 minutos caminando no puedan resolver.

Ya era hora de ir a nuestra clase con Kakashi, él nos daba química. Amaba esa materia, pero siempre que Ino no se levantaba de la cama me iba sin ella, y así fue. No me malentiendan, amaba a mi mejor amiga, desde pequeñas hemos sido como hermanas (mis padres ya tenían una segunda hija con ella), pero era increíblemente floja y ni hablar de levantarse de la cama. Había que darle un baño de agua helada para poder levantarla y, por más me gustaría dárselo, no tenía tiempo para ello.

-Si te levantaras algo más temprano no tendría que dejarte e irme. Tardas demasiado arreglando tu cabello cuando de por sí es lindo. –Le reproché mientras nos acercábamos al aula.

-Gruñona. Gaara verá ésta clase con nosotras, quería verme linda -¿más? Le pregunté con la mirada-. La verdad, las verá casi todas. –Me informó ella.

Al parecer después de pasar toda la noche bailando con el pelirrojo y riendo junto a nosotras, habían intercambiado números de teléfono y correos electrónicos. Yo no corrí con la misma suerte. Sasuke no me pidió mi número, ni hizo ademán de pedirlo aún cuando saqué mi móvil frente a él varias veces como señal de que lo hiciera. Quería como el infierno que me mandara un mensaje como Gaara lo hizo con Ino ésta mañana, pero él no se molestó en nada de eso. Quizás era parte del reto, o quizás se desinteresó, realmente no estoy segura de nada.

Y no lo estaba, hasta que al llegar al salón vi a Sasuke junto a Gaara esperando por nosotras, hablando y riendo despreocupados. Gaara era lindo, pero Sasuke era increíble. Su porte de chico malo me traía loca, yo no era de juntarme con chicos malos, pero éste parecía ser la excepción a esa regla.

Gaara lanzó una mirada dulce a mi amiga y me saludó con un beso en el cachete, tal como hizo Sasuke con Ino.

Cuando llegó hasta mi me vio, ladeó un poco la cabeza y sonrió como el niño que sé que en el fondo es. Tenía ganas de abrazarlo y darle besitos en toda la cara, pero me contuve. Me miró de arriba abajo, borró su sonrisa y suspiró, luego se acercó a mí y me abrazó muy fuerte.

-¿Quieres matarme tan temprano? –Susurró a mi oído.

-Buenos días a ti también –Empecé a reír. Sí, yo era de esas locas que cuando se ponían nerviosas se empezaban a reír y se sonrojaban hasta la frente. Él pareció notarlo pues se empezó a reír y me tocó los cachetes con el dorso de sus dedos. Estaban fríos. Me sentí morir.

-Ángel, deberías ir a la enfermería, te estás evaporando ahí parada. –Y aunque sabía que Ino estaba algo lejos y distraída con Gaara, miró de reojo a donde estaba y al verme empezó a reír muy disimuladamente –al estilo NO disimulado de Ino-. Sasuke estaba sonriendo, burlón. Bien, eso me hizo enojar un poco.

-Bueno, mejor me alejo no vaya a ser que te quemes tú también.

¿Ya nombré lo orgullosa que soy?

Lo rodeé y empecé a caminar a la mesa. Aún faltaban uno 5 minutos para que Kakashi llegara. Antes de llegar a mi lugar sentí a Sasuke cerca, cuando volteé pude corroborar su sonrisa torcida, pero al mirar sus ojos vi algo de arrepentimiento.

-Hey, no te vayas a enojar conmigo. No quería ofenderte o algo así. Ahorita debo irme a mi clase y quería verte antes de tener que esperar dos horas más para hacerlo y te ves jodidamente dulce cuando te sonrojas.

Casi me derretí, casi. Era bueno, era muy bueno con eso de las líneas. Lástima para él que jamás he caído realmente en alguna de esas oraciones que todo hombre usa para enamorarnos. Alcé una ceja y lo miré. Eso pareció desconcertarlo un poco y respondió algo apresurado.

-No estoy mintiendo, si eso es lo que piensas. Ni usando palabras bonitas para tenerte en mi cama o algo así, lo juro. Sólo trato de ser sincero y de llevar las cosas con calma. ¿No querías que me ganara un beso?, bien, primero debo ganarme tu confianza para hacerlo. –Vi pura sinceridad en su mirada, eso me enterneció. Se acercó un poco hasta estar frente a mí y se inclinó a la altura de mi rostro. - Y cuando llegue el momento de besarte, será tan inolvidable que serás tú la que me pedirá que te bese la próxima vez.

La determinación y la confianza con la que susurró esas palabras hicieron que algo dentro de mí hiciera explosión. Estaba siendo sincero, increíblemente sincero y me asustó que en eso último tuviera razón. Al fin y al cabo ya me estaba muriendo por un beso, pero eso él no lo sabía… ¿o sí?

-Te concedo el beneficio de la duda, y mi número de teléfono si lo quieres.

Bien, estaba coqueteando. Logré sorprenderlo mucho ésta vez y casi me empiezo a reír si no fuera porque el profesor entró. Me giré rápidamente y arranqué un trozo de papel para escribir mi número en él. Puse mi nombre y se lo entregué antes de que Kakashi lo sacara de la clase.

Sasuke ya parecía repuesto para cuando le di el número y me quitó el lápiz de la mano para borrar Sakura y poner Ángel.

Era tan tierno, joder.

-Sasuke, sal de mi clase, vas a llegar tarde –Wow, ¿sasuke? ¿Acaso Kakashi lo había llamado por su nombre, así sin más?

-Sí, jefe –Hizo algo así como un gesto raro con las manos hacia el profesor y se giró hacia mi. Terminó de acortar la distancia y me dio un beso en la frente. Sentí que me ponía más roja que un tomate maduro. Lo vi sonreír, ¡lo estaba haciendo apropósito!

Mientras se alejaba sonriendo vi que se metía el papel delicadamente doblado en el bolsillo trasero de sus pantalones y salía. Dios, tenía un trasero increíble. Necesitaba respirar.

Ino me empezó a dar golpecitos con su lápiz para que me sentara, toda la clase me estaba viendo y sentí que me volvía a ruborizar. Mi amiga estaba sonriendo, Gaara estaba a dos puestos de nosotras y trataba de disimular su sonrisa. Que estuviera algo lejos nos daba algo de privacidad.

-¿Así que el bombón te pidió el número?

-No precisamente.

-¿Qué quieres decir con eso? –Me miró sorprendida entre los susurros.

-Yo misma se lo di. –Me encogí de hombros. Ino estaba sorprendida, incluso más que yo misma.

Kakashi nos echó la mirada de hagan silencio o las pongo a dar la clase a ustedes, y con eso nos quedamos calladas. Ya había pasado una hora de mucha nomenclatura que muchos no entendían cuando sentí que mi teléfono vibraba. Lo saqué de mi bolsillo y miré la pantalla, era número desconocido.

No sé si existe algo poderoso allá en el cielo, pero sea lo que sea debo agradecerle el haberte cruzado en mi camino, ángel.

Al segundo de terminar de leer ese –y antes de que me diera tiempo a releerlo- llegó otro.

Y no, eso no fue una línea. Tsk, me estás volviendo cursi, ¿ves lo que me haces?

A como pude me tragué la risa al leer ese mensaje, y cuando estaba por contestar volvió a vibrar. No pude evitar sonreír con anticipación.

Vainilla. Hueles a vainilla. Ahora mi camisa huele a vainilla también, amo ese olor. Recuérdame abrazarte mas seguido.

Le respondí a su halago.

¿Buscas excusas para abrazarme?, me gustan los abrazos… Tanto como las personas interesantes.

Y luego escribí otro.

Me estás distrayendo de mi clase, Kakashi se enojará si me ve escribiendo, ¿es que quieres que me castiguen?

Tardé dos minutos con el teléfono en las manos, esperando. No respondió, así que lo guardé y volví a prestar atención. A los 15 minutos siento la vibración. Y antes de que pudiera sacarlo ya Ino me estaba viendo con esa sonrisa suya de me vas a contar lo que está pasando y una ceja levantada.

Y a mi me gusta abrazarte, tanto como me gustan las chicas misteriosas de pelo rosa y linda sonrisa. Kakashi.. si te dice algo dime y yo te defiendo. Es amigo de mi papá, estudiaron juntos y aún mantienen el contacto. Yo seré tu defensor.

No pude evitar imaginarme a Sasuke diciendo eso último y haciendo pose de Súperman. Empecé a reír. Ya a estas alturas estaba totalmente desconectada de la clase. Estaba por responder cuando Ino me pellizcó por debajo de la mesa y me indicó que viera al frente. Kakashi me estaba mirando y no se veía muy feliz. Me senté recta y puse la mejor cara de disculpa que pude.

-Haruno, es una de las mejores alumnas en mi clase. Pero eso no le da derecho a interrumpirme. Si tan buena está la conversación bien puede salirse y continuarla fuera.

-Lo.. lo siento profesor Kakashi. –Apenada bajé la mirada y guardé el móvil. Sasuke tendrá que esperar.

-xxx-

Al terminar la clase, Ino me arrastró con ella al baño mientras comentaba que se quería retocar el no muy exótico maquillaje pues vería a Gaara en el desayuno. No le prestaba casi atención, estaba más ocupada tratando de encontrar mi móvil para escribirle a Sasuke y decirle que.. ¿qué?, demonios, quería explicarle porqué no le seguí respondiendo, pero eso sonaba a desesperación. Me detuve.

-Saku, ¿siquiera estás escuchándome?, entiendo que estés en las nubes por esos mensajitos de Sasuke, pero debes prestarme atención.

Se veía adorable con el puchero y la mirada de angustia que me ponía cada vez que la ignoraba.

-Y más te vale contarme, ni te creas que te vas a salvar. Te hubieras visto la cara, tenías la sonrisa demasiado ancha y los ojos muy vidriosos. Sé que hablabas con él, era muy obvio. Tu emoción era palpable en el aire.

-Vale, vale. Baja la voz. Sí, hablaba con él. Es tan dulce Ino, dice tantas cosas graciosas. ¿Crees que hice mal en darle mi número de esa manera?, aunque no me arrepiento, parece interesado en mi.

-¿Entonces cuales son tus dudas?, parece ser un buen chico, Saku. Gaara me dijo que se pasó toda la noche despierto viendo el techo y suspirando, y que pocas veces se le veía a Sasuke Uchiha suspirar por alguien, él está convencido de que es por ti. Podrá parecer un chico malo, pero creo que no lo es.

Amaba hablar con Ino. Siempre sabía qué decirme y como hacerlo. Ella sentía el miedo que tenía de ilusionarme tan rápido con Sasuke. He tenido experiencias un poco vagas, siempre se me acercan idiotas que creen que con 2 palabras bonitas ya me tienen en sus manos. Es patético. Pero con Sasuke ha sido diferente, también me pasé toda la noche pensando en él y eso no sucede a menudo, y mucho menos eso de andar regalando mi número de teléfono.

-Tienes razón, Ino. ¿Qué decías de desayunar con Gaara?

-Siempre la tengo. Y ah, sí, aja… te decía que íbamos a desayunar con los chicos. Gaara y Sasuke nos están esperando junto a la linda parejita. Así que vamos.

Nervios. Genial, ahora estaba nerviosa y ya sentía la burbujeante risa en mi garganta incluso antes de llegar a la cafetería. Al entrar, Ino se puso de puntitas para ver si lograba verlos. No los encontraba. Empecé a caminar para sentarme en una mesa cualquier cuando escuché la risa de Naruto.

-Mira, Ino. Ahí están. –Señalé hacia la mesa mientras la tomaba la de la mano para caminar.

Hinata y Naruto estaban sentados uno al lado del otro, al lado de Naruto estaba Sasuke y al lado de Hinata, Gaara.

Ino se sentó al lado de Gaara y yo no tuve más remedio que sentarme entre ella y Sasuke.

-Buenos días. –Saludó tímidamente Hinata, Naruto nos saludó con la mano.

-Buenos días, chicos. –Dije. Atrás de mi Ino empezó a saludar y a preguntar muchas cosas que yo ya había escuchado demasiadas veces. Agarré mi mochila y empecé a buscar mi teléfono cuando siento a Sasuke arrastrar un poco su silla cerca de la mía.

-¿Qué vas a desayunar? –No pude frenar la sonrisa al ver su mirada de niño.

-Creo que un pastelito de jamón estaría bien, pero yo..

Antes de terminar de decir que yo lo pagaría ya él se estaba levantando, y casi al segundo, Gaara también. Sasuke me guiñó un ojo y caminó hacia la barra para pedir las cosas.

-Vaya, nunca pensé que vería esto antes de morir –Dijo Naruto y pude ver como Hinata le daba un leve codazo en su costilla y trataba de sonreírnos. Ino parecía encantada con que Gaara le vaya a comprar el desayuno, y aunque yo creía que eso era algo tierno, no me gustaba que pagaran por mí.

-Naru, las vas a poner incómodas. –Hinata reprendió a Naruto antes de que este dijera algo más, a punto de reírse. Ese rubio me caía bien, era simpático y muy eléctrico.

A la mesa se estaba acercando un chico no tan alto, pelinegro y de facciones algo duras. No lo conocía. Saludó a Naruto con la mano y le dio un beso en el cachete a Hina. Luego volteó a vernos. Se presentó como Sai y nos comentó que estudiaba arte, se sentó a mi lado, en donde va Sasuke. El cual ya se acercaba junto a Gaara con las bandejas de comida.

Gaara tomó su asiento y Sasuke alzó una ceja hacia Sai. Sai entendió la indirecta, sé que lo hizo, y se pegó aún más a mí y arrastró una silla de una mesa vacía cercana para Sasuke, a su lado, entre Naruto y él. Sentí su enojo, sus ojos se achicaron un poco y su mandíbula se tensó. Puso la bandeja frente a mí suavemente y se sentó en el puesto vacío.

Todos notaron el ambiente tenso entre ellos, pero nadie dijo nada al respecto. Sasuke rompió la tensión mientras me veía por encima de Sai y sus ojos se suavizaron un poco.

-Pastelito de jamón, y jugo de naranja. –Parecía algo apenado cuando nombró el jugo, como si tuviera miedo de que no me pudiera gustar. Si seguía así iba a conseguir que me derritiera antes de tiempo.

-Está muy bien así, gracias. ¿Tú no vas a comer? –Ahora que me fijo noto que todos tienen comida, excepto él y Sai.

-Comí minutos antes de que llegaran. Come, buen provecho. –Me sonrió. Quiero cometer a ti, quise decirle. Comí en silencio. Quería hablar con Sasuke. Sai trataba de sacarme conversación, como quien no quiere la cosa, pero cada vez que le respondía sentía la tensión en los músculos de los brazos de Sasuke. ¿Acaso estaba celoso?, la idea no me molestó, pero no quería seguir hablando con Sai.

-Sasuke, ¿me acompañarías a buscar algo?, por favor.

El aludido se sorprendió un poco y asintió, levantándose después de mí y siguiéndome. Le susurré al oído a Ino que nos veríamos en clases, que se fuera sin mí. Ella sólo sonrió y asintió. Sentí a Gaara sonreír también.

Salimos de la cafetería y me fui hacia el campus. Había una especie de montaña pequeña que simulaba una cima en miniatura donde cabían tres personas cómodamente sentadas, hacia sombra en ella y estaba fresco. Me senté. Sasuke se sentó a mi lado y me miró.

Los nervios volvieron, me iba a empezar a reír.

-Te ves tan linda luchando con las ganas de reír. ¿Querías estar a solas conmigo?, eres una pícara. –Dicho eso me empujó levemente con su hombro mientras seguía sonriendo. Estaba sentado con las rodillas flexionadas y los brazos hacia adelante sobre ellas. Se veía tan joven y tan tierno. Quería abrazarlo, moría por hacerlo.

-Eso es mejor que secuestrarte, de todos modos. ¿Te sigue gustando el olor a vainilla? –Pregunté casual.

Eso lo hizo sonreír y se puso de rodillas frente a mí y me miró muy fijamente a los ojos. Y aunque sentía que me ruborizaba, no quería dejar de ver esos lindos ojos. Eran hermosos.

-Tienes unos ojos hermosos, ¿te lo han dicho? –Seguía embelesada cuando no pude evitar decirle eso.

-Eres tan hermosa. Tengo unas jodidas ganas de abrazarte que…

No dejé que terminara de hablar cuando ya no pude reprimir el impulso de ponerme sobre mis rodillas y abrazarlo. Se tambaleó un poco con el impacto pero se sostuvo, se mantuvo equilibrado y se relajó. Me abrazó tan fuerte que me sentía desfallecer, quería abrazarlo por horas.

Coloqué mi cabeza en su cuello y aspiré su perfume. Dios, olía tan bien. Escuché como todo iba quedando en silencio en los edificios y supuse que era hora de entrar. Sasuke también lo notó pues se tensó un segundo pero luego se volvió a relajar y me apretó más fuerte.

-Vainilla. Conozco a un ángel que vuele a vainilla. Y me encanta.


¿Les gustó?, espero que sí. Le puse mucho amor a éste capítulo y ya mi mejor amiga me dio el visto bueno. Ella se llama Diana, por cierto. Su user es Anaidsilos y está escribiendo un fic que a mi parecer es increíble. Les invito a pasearse por él, aquí les dejo el link, es un Sasusaku también.

s/10171178/1/EL-ALETEO-DE-UNA-MARIPOSA

Espero les esté gustando la historia y sería increíble que me lo hicieran saber. De igual modo si ven algo mal escrito o alguna cosa que no tenga sentido, díganme. Todo cuenta.

Respondiendo a sus comentarios:

Rachel: ¡WOW!, gracias por tus comentarios. Todos y cada uno de ellos lograron emocionarme muchísimo. ¡Estoy tan contenta de saber que te gusta la historia!. Entiendo tu confusión, arriba expliqué como funciona esto de los tiempo, espero lo hayas entendido, cualquier duda sobre eso no dudes en decirme. ¡No puedo decirte quien iba con Saku! jajajajaja, lo siento, todo eso lo iremos descubriendo poco a poco. Igual lo de sus padres, aunque déjame decirte que todo tiene un por qué. ¡Sí!, Sasuke ama a Saku, es tan lindo.. creo que la enamorada estoy siendo yo jajajajaj. Lo del sueño: Fue un recuerdo ilustrado, Saku no logra recordar muchas cosas, pero ya, todo eso lo iremos viendo en los siguientes capítulos. De nuevo, ¡GRACIAS!, espero éste capítulo haya sido de tu agrado. Saludos:3

Kurisu: ¡Hola!, estoy tan contenta de saber que te está gustando la historia. Espero éste capítulo te haya gustado también. Sí, Saku se dio cuenta (no es nada tonta), sabe que algo está pasando. ¡SÍ!, Sasuke es increíble, creo que estoy quedando enamorada t.t ¡Mil gracias por leer y comentar!, cualquier cosa no dudes en decirme, saluditos:3

Y a todos los demás, ¡GRACIAS POR LEER!, espero les haya gustado éste capítulo y me dejen saber sus críticas. Trataré de seguir escribiendo así de seguido, y podré hacerlo mientras la universidad no me consuma completamente. Ahora sí, hasta el próximo capítulo:3